172
MADRE TERESA DE CALCUTA

De sangre, soy albanesa; de ciudadanía, india; por fe, soy católica; por vocación, pertenezco al mundo y, por corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús.

Yo soy un simple lápiz,
el que escribe es el Señor.


La Madre Teresa de Calcuta nació el 20 de agosto de 1910, en Skopje, Albania, actual república de Macedonia. El 5 de septiembre de 1997 falleció de un paro cardíaco en su casa de las Misioneras de la Caridad de Calcuta. Recibió el premio Nobel de la Paz de 1979. Pequeña en lo físico gigante en su obra, fue beatificada y después santificada. Un destacado crítico le sugirió que: Usted haría más para terminar con la pobreza si enseñara a pescar a los pobres en vez de darles el pescado. Ella le respondió: Las personas que yo ayudo no se valen por si mismas, no se pueden parar. No pueden sostener la caña. Yo les daré el alimento y después se los enviaré a usted para que usted les enseñe a pescar.

Esta notable mujer misionera religiosa que renunció a los placeres del mundo por dedicarse a los más desvalidos, desde acá la observaremos en su resplandeciente Luz por sus citas, frases, poemas y pensamientos:

LA VIDA
La vida. 
Es una belleza   
admírala.   
Es un reto,   
afróntala.   
Es preciosa,   
cuídala.   
Es un combate,   
acéptalo.   
Es una aventura,    
desafíala.   
Es felicidad,   
merécela.   
Es la vida,   
defiéndela.

La vida es un sueño que debe ser realizado, un juego que debe jugarse;
La vida es dolor que hay que superar, la vida es un canto que debemos cantar;
La vida es una aventura que hay que enfrentar;
La vida es una vida que debe ser salvada.

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es misterio, devélalo.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es himno, cántalo.
La vida es combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es aventura, arrástrala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la vida, defiéndela.

TÓMATE TIEMPO
Tómate tiempo para pensar,
porque ésta es la fuente del poder.

Tómate tiempo para reír,
porque la risa es la música del alma.

Tómate tiempo para rezar,
porque éste es el mayor poder sobre la tierra.

Tómate tiempo para amar y ser amado,
porque éste es un privilegio otorgado por Dios.

Tómate tiempo para ser amable,
porque éste es el camino de la felicidad.

Tómate tiempo para leer,
porque esto es la base de la sabiduría.

Tómate tiempo para dar,
porque el día es demasiado corto para ser egoísta.

Novena
"¿Qué es lo que mas te sorprende de los hombres?"
Y dijo:
"Que se aburren de ser niños, apurados por crecer y luego suspiran por ser niños.
Que primero pierden la salud por tener dinero y acto seguido, pierden el dinero para recuperar la salud.
Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro.
Que viven como si no fueran a morirse y se mueren como si no hubieran vivido.
Y pensar que YO...," (con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada dejo de hablar)
Sus manos tomaron fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo y para cortar el clima le dije:
"¿Me dejas hacerte otra pregunta?"
No me respondió con palabras, sino solo con su tierna mirada.
"Como madre: ¿Qué es lo que le pedirías a tus hijos?".
"Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar. Que aprendan que toma años construir la confianza y solo un segundo para destruirla.
Que lo mas valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino A QUIEN tienen en sus vidas.
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás; pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.
Que basta unos poco segundos para producir heridas profundas en las personas Que amamos y que pueden tardar años en ser sanadas.
Que aprendan que a perdonar se aprende practicando.
Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben como demostrarlo.
Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad
Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos
Que los amigos de la verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro.
Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse así mismos.-
Que aprendan que son duelos de lo que callan y esclavos de lo que dicen.
Que de lo que siembran, cosechan; si siembran chismes, cosecharán intrigas. Si siembran amor, cosecharan felicidad. Que aprendan que la verdadera felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones.
Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen.
De dos personas pueden mirar una misma cosa y ver totalmente algo diferente.
Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismo llegan lejos en la vida.
Que a pesar de que piensen que no tienen nada mas que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores.
Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja mas rápidamente de ellos, o que al dejarlas ir, las deja para siempre a su lado.
Que a pesar de que la palabra AMOR puede tener mucho significados distintos pierde valor cuando se usa en exceso.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos, el querer lo exige todo, el amor lo entrega todo.
Que nunca harán nada tan grande para que los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente, los amo a pesar de sus conductas.
Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de mí es la distancia de una simple oración...
Y en un encuentro profundo, tomados de la mano, continuamos en silencio..."
¿Será posible que alguna vez aprendamos?
"Bueno si...pero, no es gratis"

ORACIÓN A LA PAZ
El fruto del silencio es la oración
El fruto de la oración es la fe
El fruto de la fe es el amor
El fruto del amor es el servicio
El fruto del servicio es la paz.

CUÁL ES...
El día más bello: hoy.
La cosa más fácil: equivocarse.
El obstáculo más grande: el miedo.
El error mayor: bajar los brazos.
La raíz de todos los males: el egoísmo.
La distracción más bella: el trabajo.
La peor derrota: el desaliento.
Los mejores profesores: los niños.
La primera necesidad: comunicarse.
Lo que hace más feliz: ser útil a los demás.
El misterio más grande: la muerte.
El peor defecto: el malhumor.
La persona más peligrosa: la mentirosa.
El sentimiento más ruin: el rencor.
El regalo más bello: el perdón.
Lo más imprescindible: el hogar.
La ruta más rápida: el camino correcto.
La sensación más grata: la paz interior.
El resguardo más eficaz: la sonrisa.
El mejor remedio: el optimismo.
La mayor satisfacción: el deber cumplido.
La fuerza más potente del mundo: la fe.
Las personas más necesarias: los padres.
La cosa más bella de todas: EL AMOR.

Carta a los Jóvenes
Queridos jóvenes:
El mal más grande de nuestros días es la falta de amor y de caridad, la terrible indiferencia hacia los hermanos y hermanas (hijos de Dios, Nuestro Padre Celestial) que viven marginados, presos de la explotación, de la corrupción, de la pobreza y de la enfermedad.

Hemos sido creados por la mano de un Dios que es Amor infinito, para amarlo y ser amados por Él. Dios se hace uno de nosotros (nuestro hermano Jesús) para ayudarnos a comprender qué es el amor y para enseñarnos a amar.

El servicio más grande que pueden hacer a alguien es conducirlo para que conozca a Jesús, para que lo escuche y lo siga; porque sólo Jesús puede satisfacer la sed de felicidad del corazón humano, para la que hemos sido creados.

La vida es un don maravilloso de Dios y ayudar a los pobres, material y espiritualmente, más que un deber es un privilegio; porque Jesús, Dios hecho hombre, nos ha asegurado: "Cuanto hagáis a uno de estos pequeños hermanos míos, me lo hacéis a mí". Cuando ayudamos a otra persona, nuestra recompensa es la paz y el gozo, porque hemos dado un sentido a nuestra vida y ya no estamos aislados.

No dejen que falsas metas de la vida (dinero, poder, placer, estudio) los conviertan en esclavos y los hagan perder el auténtico sentido de la vida.

Aprendan a amar tratando de conocer cada vez más profundamente a Jesús; de creer firmemente en Él; de escucharlo en la oración intensa y en la mediación de sus palabras o gestos, que revelan perfectamente el amor; y entren en la corriente del amor divino que hace partícipes a los otros del mismo amor.

Sólo en el cielo veremos cuán grande es nuestra deuda hacia los pobres por habernos ayudado a amar mejor a Dios.

Queridos jóvenes...

El fruto del silencio es la oración.
El fruto de la oración es la fe.
El fruto de la fe es el amor.
El fruto del amor es el servicio.
El fruto del servicio es la paz.

UNA SONRISA
Una sonrisa en los labios alegra nuestro corazón,
conserva nuestro buen humor,
guarda nuestra alma en paz,
vigoriza la salud,
embellece nuestro rostro
e inspira buenas obras.

Sonriamos a los rostros tristes,
tímidos, enfermos, conocidos,
familiares y amigos.

Sonriámosle a Dios con la aceptación
de todo lo que El nos envié y
tendremos el mérito de poseer
la mirada radiante de su rostro
con su amor por toda la eternidad.

Las palabras de Cristo son muy claras,
pero debemos entenderlas como una
realidad viviente, tal como El las propuso.
Cuando El habla de hambre,
no habla solamente del hambre de pan,
sino hambre de amor, hambre de ser
comprendido, de ser querido.

El experimentó lo que es ser rechazado porque
vino entre los suyos y los suyos no lo quisieron.
Y El conoció lo que es estar solo,
abandonado, y no tener a nadie suyo.

Esta hambre de hoy, que esta rompiendo vidas en todo el mundo destruyendo
hogares y naciones, habla de no tener hogar, no solamente un cuarto con
techo, pero el anhelo de ser aceptado, de ser tratado con compasión, y que
alguien abra nuestro corazón para recibir al que se sienta abandonado.

AMAR A ALGUIEN
Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero lo más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más tristes de la vida, es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final no es para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te amarán de regreso, pero no esperes que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo (a) para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós, si todavía quieres tratar. Nunca te des por vencido) si sientes que puedes seguir luchando.

Nunca le digas a una persona que ya no la amas, si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hallan decepcionado; a aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado; a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.

El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

No vayas por el exterior, éste te puede engañar. No vayas por las riquezas, porque aún eso se pierde. Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille. Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír.

Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarlos de tus sueños y abrazarlos con todas tus fuerzas. Espero que sueñes con ese alguien especial. Sueña lo que quieras soñar. Ve a donde quieras ir. Sé lo que quieras ser. Porque tienes tan sólo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.

Espero que tengas: Suficiente felicidad para hacerte dulce Suficientes pruebas para hacerte fuerte Suficiente dolor para mantenerte humano Suficiente esperanza para ser feliz Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo. Solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.

La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.

No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

SONREÍR, SIEMPRE SONREÍR...
Hace algún tiempo, llegaron a nuestra casa de Calcuta 40 profesores de los Estados Unidos. Hablamos un poco al final uno de ellos me dijo: Sugiéranos algo que nos ayude a cambiar nuestras vidas. Y yo le dije: Sonreíos unos a otros, tened tiempo unos para otros, compartid vuestras alegrías.  Entonces, uno de ellos me preguntó: ¿Está usted casada? Le contesté: Sí, y a veces me doy cuentas de lo difícil que es sonreír a Jesús. A veces, Jesús puede pedirnos mucho. Creo que me entendieron.

DIOS AMA EN SILENCIO
El primer trabajo que tenemos que hacer con los enfermos graves, recogidos por las calles muchas veces, es lavar sus rostros y cuerpos. La mayoría ni siquiera conocen el jabón y la esponja les da miedo. Si las Hermanas no vieran en estos desgraciados el rostros de Cristo, este trabajo sería imposible.  Queremos que se den cuenta de que hay personas que los aman de verdad. Aquí vuelven a encontrar su dignidad humana y mueren en un silencio impresionante.
Dios ama en silencio.

DILO DE NUEVO
Solo en Calcuta, nosotras hemos recogido a más de 27000 (datos para 1973) personas abandonadas en las calles. Nos vienen al encuentro, las acogemos y las llevamos a nuestra Casa de Moribundos. Y aquí mueren serenamente con Dios.
Hasta la fecha, jamás he visto ni encontrado, como tampoco les he ocurrido a mis Hermanas, a hombre o mujer alguna que se haya negado a decir a Dios: Me arrepiento, que no haya querido decir: Dios mío, te amo. Tenemos millares de leprosos son maravillosos, son admirables aunque estén desfigurados en sus carnes. La pasada Navidad estuve con ellos (cada año les damos una fiesta navideña).
Les dije que lo que tenían era un don de Dios, que Dios siente un amor especial por ellos, que son muy aceptos a Dios, que lo que ellos tienen no es un pecado.
Un hombre anciano, que estaba desfigurando por completo, trató de acercarse a mí y me dijo: Repítalo de nuevo. Me ha hecho bien. Siempre he oído que nadie nos ama. Es muy maravilloso saber que Dios nos ama...Dilo de nuevo, por favor....dilo de nuevo....

EL HAMBRE TERMINARÁ
CUANDO APRENDAMOS A COMPARTIR

Testimonio inédito de la Madre Teresa de Calcuta sobre la opción por los pobres
ROMA 7 sep (ZENIT).- Hace unas semanas, dos jóvenes vinieron a nuestra casa para ofrecerme mucho dinero para dar de comer a la gente. En Calcuta damos de comer a 9 mil personas al día. Querían que el dinero se destinara para alimentar a esta gente. Les pregunté: "¿De dónde han sacado tanto dinero?". Ellos me respondieron: "Nos acabamos de casar hace dos días. Antes de la boda, decidimos que no compraríamos trajes para la ceremonia ni para la fiesta. Queremos darles a ustedes el dinero". Para un hindú de clase alta esto es un escándalo.
Muchos se quedaron totalmente sorprendidos al ver cómo una familia de ese nivel no había comprado trajes ni había organizado fiestas con motivo de la boda. Después les pregunté: "¿Por qué lo han hecho?".
Esta fue la extraña respuesta que me dieron: "Nos amamos tanto que queríamos dar algo a otros para comenzar nuestra vida en común con un sacrificio". Me impresionó mucho el constatar cómo estas personas estaban hambrientas de Dios. Una manera de manifestarse el amor mutuo era hacer ese sacrificio enorme. Estoy segura de que los occidentales no pueden entender lo que significa esto. En nuestro país, en la India, sabemos lo que significa no tener vestidos y fiestas para la boda. Sin embargo, estos dos jóvenes tuvieron el valor de comportarse así. Esto es verdaderamente un amor en acción. Y, ¿donde comienza este amor? En la propia casa. ¿Cómo comienza? Rezando juntos. Una familia que reza unida permanece unida. Y, si permanece unida, entonces se amarán unos a otros como Dios nos ama.  
  
------------------------------------
En una ocasión, por la tarde, un hombre vino a nuestra casa para contarnos el caso de una familia hindú de ocho hijos. No habían comido desde hacía ya varios días. Nos pedía que hiciéramos algo por ellos. De modo que tomé algo de arroz y me fui a verlos. Vi cómo brillaban los ojos de los niños a causa del hambre. La madre tomó el arroz de mis manos, lo dividió en dos partes y salió. Cuando regresó le pregunté qué había hecho con una de las dos raciones de arroz. Me respondió: "Ellos también tienen hambre". Sabía que los vecinos de la puerta de al lado, los musulmanes, tenían hambre. Quedé más sorprendida de su preocupación por los demás que por la acción en sí misma. En general, cuando sufrimos y cuando nos encontramos en una grave necesidad no pensamos en los demás. Por el contrario, esta mujer maravillosa, débil, pues no había comido desde hacía varios días, había tenido el valor de amar y de dar a los demás, tenía el valor de compartir.
Frecuentemente me preguntan cuándo terminará el hambre en el mundo. Y yo respondo: "Cuando tú y yo aprendamos a compartir". Cuanto más tenemos, menos damos. Cuanto menos tenemos, más podemos dar.

------------------------------------
En una ocasión, en Calcuta, no teníamos azúcar para nuestros niños. Sin saber cómo, un niño de cuatro años había oído decir que la Madre Teresa se había quedado sin azúcar. Se fue a su casa y les dijo a sus padres que no comería azúcar durante tres días para dárselo a la Madre Teresa. Sus padres lo trajeron a nuestra casa: entre sus manitas tenía una pequeña botella de azúcar, lo que no había comido. Aquel pequeño me enseño a amar. Lo más importante no es lo que damos, sino el amor que ponemos al dar.
 
------------------------------------
Ustedes conocen a los pobres de su zona. Saben que se encuentran precisamente aquí en Roma, en Nueva York, en Londres y en otros sitios.
Nuestras hermanas dan de comer a los hambrientos de esta ciudad. Hay personas que duermen por las calles. Quizá se sorprendan al ver a personas como ustedes que duermen arropados por cartones, temblando por el frío. ¡Esto sí que hace sufrir!". Tienen que tener un amor tierno, tienen que reconocer al pobre donde quiera que vivan.
En la India, es maravilloso ver a hindúes y musulmanes que se preocupan por los pobres. También aquí, al igual que en muchos lugares, la gente se hace más consciente de la necesidad de compartir la alegría de amar.
Pero, ¿dónde comienza este amor? En casa. No podemos dar lo que no tenemos.
Y yo rezo para que este amor pueda comenzar. La oración da un corazón transparente. Y un corazón transparente puede ver a Dios. Sólo podemos ver a Dios si hacemos algo por alguien. Tienen que saber quién es ese "alguien" y quién lo ha creado. A los pobres no les hace falta demasiado, lo que necesitan es ternura y amor.

------------------------------------
Una vez recogí a un hombre en un desagüe abierto en Calcuta. Había visto que algo se movía en el agua: al quitar la suciedad me di cuenta de que era un hombre. Lo lleve a nuestra casa para moribundos. Tenemos un lugar para personas en esta situación. En todos estos años hemos recogido por las calles de Calcuta a 45 mil personas como esta. De estas, 19 mil han muerto rodeadas de amor.
De modo que lleve a aquel hombre a nuestra casa. No blasfemó, no gritó. Su cuerpo estaba totalmente cubierto de gusanos. Lo único que dijo fue: "He vivido toda mi vida en las calles como un animal. Y ahora voy a morir como un ángel, amado y atendido". Después de tres o cuatro horas murió con la sonrisa en los labios. Esta es la grandeza de nuestra gente.

------------------------------------
Últimamente vienen muchos jóvenes a trabajar a Calcuta con los moribundos, con los leprosos, o en la casa para los niños. Un día llegó también una muchacha de la Universidad de París. En su rostro se podía ver una profunda preocupación. Pero después de algunas semanas de trabajo con los moribundos, dijo: "He encontrado a Jesús". "¿Dónde?", le pregunté. Ella me dijo: "Lo he encontrado en la casa de los moribundos". "Y, ¿qué has hecho?". "Me he confesado por primera vez después de quince años y he enviado un telegrama a mis padres porque he encontrado a Jesús". En sus países, en Europa, en América, no sé si la gente muere de hambre pero yo veo una pobreza todavía más difícil de extirpar: la soledad de quienes son marginados, la sensación de no sentirse deseado, amado, el verse abandonado. Insisto en que hay que ver, tocar y amar, pues, si no nos aman, no podemos amar.

------------------------------------
También hoy tenemos muchos sufrimientos, muchos problemas. Lo que yo he visto es increíble. Nuestra gente sufre todavía mucho. Nuestro deber es ayudarles a compartir con ellos la alegría de amar, pues amándoles amamos a Cristo. Y, cuando llegará el día en el que regresaremos a la casa de Dios, Cristo nos dirá: "Tenía hambre y me diste comer; estaba desnudo y me vestiste, no tenía casa y me diste un refugio". El hambre no es sólo de pan, el hambre es de amor.
Un día estaba recorriendo las calles de Londres y vi a un hombre totalmente borracho. Tenía un aspecto triste y miserable. Me acerqué a él y le tome su mano -mi mano siempre está caliente-, la apreté y le pregunté: "¿Cómo está?". Me respondió: "!Ah!, ¡hace mucho tiempo que no sentía el calor de una mano humana!". Y su rostro se iluminó. Su cara era diferente. Lo único que quiero decir es que los pequeños detalles, hechos con gran amor, llevan a la alegría y a la paz.

------------------------------------
En Australia trabajábamos con los aborígenes. Nuestras hermanas van a visitar a las familias de estas personas que no tienen a nadie que les ayude. Lavan la ropa, les ayudan a limpiar, etc. Un día fui a la casa de un señor y le pregunté si podía limpiar su casa. Él respondió: "Yo estoy bien". Le dije: "Pero estará todavía mejor si me dejara limpiar". Pude ver que en la habitación había una gran lámpara llena de polvo. De modo que le dije: "Nunca enciende esa lámpara". "¿Para quién? -me respondió-, durante años enteros nadie ha venido a verme". "Y, si las hermanas vienen a verle, ¿encenderá la lámpara?", le pregunté. Me dijo que sí. Las hermanas comenzaron a visitarle. Me olvidé totalmente de aquel hombre y de su lámpara. Tres años más tarde, el señor me mandó a las hermanas con un mensaje: "Díganle a mi amiga que la lámpara que alumbró mi vida todavía está encendida". Ésta es la grandeza de nuestra gente. Si llegamos a conocerles, los amamos, y si los amamos realmente, amamos a Cristo. Ciertamente Jesús está allí. Él lo dijo: tiene que ser así. Y, por este motivo, Jesús se ha hecho pan de vida para satisfacer su hambre de nuestro amor humano.
De modo que ayudémonos mutuamente a llevar este amor de Cristo al mundo. El mundo es lo que espera de nosotros. Enséñenlo a los jóvenes. Ellos quieren hacer algo. Ayúdenles. Verán que seremos capaces de cambiar esta fase horrenda que atraviesa el mundo.

NO TE DETENGAS
Siempre ten presente que:
La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años. Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada línea de llegada, hay una de partida; detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo; si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas.

MENSAJE DE OPTIMISMO
¿Cuál es?
-    ¿El día más bello?  Hoy
-    ¿La cosa más fácil?  Equivocarse
-    ¿El obstáculo más grande?   El miedo
-    ¿El error mayor?  Abandonarse
-    ¿La raíz de todos los males?   El egoísmo
-    ¿La distracción más bella?  El trabajo
-    ¿La peor derrota?  El desaliento
-    ¿Los mejores profesores?  Los niños
-    ¿La ruta más rápida?  El camino correcto
-    ¿El resguardo más eficaz?  La sonrisa
-    ¿La mayor satisfacción?  El deber cumplido
-    ¿Las personas más necesarias?  Los padres
-    ¿La primera necesidad?  Comunicarse
-    ¿Lo que más hace feliz?  Ser útil a los demás
-    ¿El misterio más grande?  La muerte
-    ¿El peor defecto?  El malhumor
-    ¿La persona más peligrosa?  La mentirosa
-    ¿El sentimiento más ruin?  El rencor
-    ¿El regalo más bello?  El perdón
-    ¿El más imprescindible?  El hogar
-    ¿La sensación más grata?  La paz interior
-    ¿El mejor remedio?  El optimismo
-    ¿La fuerza más potente del mundo?  La fe
-    ¿La cosa más bella de todas?  El amor.

* A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.

* Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

* Amo a todas las religiones, pero estoy enamorada de la mía.

* Antes de hablar, es preciso que escuches, Dios habla en el silencio del corazón.

* Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.

* Cada vez que menospreciamos a uno de nuestros hermanos porque es pobre o enfermo, es a Cristo a quien humillamos. Cuando nos dirijamos a alguien, recordemos que Cristo vive en esa persona.

* Cuando nos encontremos con el prójimo, hagámoslo con una sonrisa... porque una sonrisa es el comienzo del amor.

* Cuanto más nos vaciemos, tanto más espacio ofreceremos a Dios para que nos llene. No es tanto lo que hacemos cuanto el amor que ponemos en lo que hacemos lo que agrada a Dios. Juntos construyamos una cadena de amor alrededor del mundo.

* Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.

* Debemos amar la oración. La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que Dios nos hace de Sí mismo.

* El aborto es un homicidio en el vientre de la madre. Una criatura es un regalo de Dios. Si no quieren a los niños, dénmelos a mí.

* El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.

* El amor, para que sea auténtico, debe costarnos. 

* El dinero sólo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar sólo con dinero... sino sólo con amor.

* El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.

* El que no sirve para servir, no sirve para vivir.

* Empieza transformando todo lo que haces en algo bello para Dios.

* En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo.

* Es legítima e incluso buena la impaciencia como forma de insatisfacción con la pobreza si es que ello se da a nivel espiritual, espontáneamente. Pero si se da en forma articulada de afuera para adentro, trabajada como un sistema de ideas, es malo. El pobre tiene derecho a impacientarse si no tiene un pan para comer. Pero si se crea un estado de impaciencia, de revolución social sin tener nada concreto y mejor para reemplazar aquello que se quiere derribar, no es correcto, porque a la larga no haría más que frustrar las esperanzas de los más pobres.

* Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño. 

* Existe una fuerza gigantesca que está creciendo en el mundo a través de compartir juntos el trabajo.

* Hay diversas clases de pobreza. En la India hay gente que muere de hambre. Un puñado de arroz es precioso. En los países occidentales, sin embargo, no hay pobreza en ese sentido. Nadie muere de hambre y ni siquiera abundan los pobres como en la India... pero existe otra clase de pobreza, la del espíritu, que es mucho peor. La gente ya no cree en Dios, no reza... Está insatisfecha con lo que tiene; les aterra el sufrimiento y eso le lleva a la desesperación. Es una pobreza del alma, una sequedad del corazón que resulta mucho más difícil de remediar... En los países ricos de Occidente hay muchos más hogares destrozados y niños abandonados que en la India, y el aborto y el divorcio constituyen una plaga.

* Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar. Amarnos los unos a los otros. Amar hasta el dolor.

* Jesús es mi Dios, Jesús es mi Esposo, Jesús es mi Vida, Jesús es mi único Amor, Jesús es todo mi ser, Jesús es mi todo.

* La alegría del Señor es nuestra fuerza. Todos nosotros, si tenemos a Jesús dentro nuestro, debemos llevar la alegría como novedad al mundo.

* La alegría es oración, la señal de nuestra generosidad, de nuestro desprendimiento y de nuestra unión interior con Dios.

* La cosa más importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que Dios nos dice a nosotros. Jesús está siempre allí, esperándonos. En el silencio nosotros escuchamos su voz.

* La gente me pregunta sobre la muerte, si la espero con ilusión, y yo respondo:" claro que sí ", porque iré a mi casa.

* La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis sino mas bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos. El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y enfermedad.

* La Misa es el alimento espiritual que me sustenta y sin el cual no podría vivir un solo día o una sola hora de mi vida.

*
La noche oscura no es el momento para arremolinarse unos con otros cubriéndose de manera mutua los propios miedos; resulta preciso encender una luz, aun cuando sea la llama vacilante de una vela.

* La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro precisamos que toda familia viva feliz.

  * La pobreza es algo maravilloso porque nos da libertad, significa que son menos los obstáculos que nos separan de Dios. 

* La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.

* La santidad no es un privilegio para algunos, sino una obligación para todos, "para usted y para mí".

* Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón.

* Lo que importa es cuanto amor ponemos en el trabajo que realizamos.

* Mi sangre y mis orígenes son albaneses, pero soy de ciudadanía india. Soy monja católica. Por profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón, pertenezco por completo al Corazón de Jesús.

* Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.

* Nada de política. Con Cristo nos basta.

* Necesito sacerdotes santos, doctos, de buena doctrina, que conduzcan a las Hermanas por los senderos de Dios. Sois hombres de Dios y la oración debe ser vuestro alimento diario. Si no queréis rezar, volved a casa... La labor del sacerdote consiste en transmitir al pueblo la Palabra de Dios y administrar los sacramentos. Sólo ellos pueden hacerlo. Ese es su carisma específico, para eso los ha escogido Dios.

* No cierren las puertas a los pobres; porque los pobres, los apestados, los caídos en la vida, son como el mismo Jesús.

* No deis sólo lo superfluo, dad vuestro corazón.

* No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.

* Nuestra tarea consiste en animar a cristianos y no cristianos a realizar obras de amor. Y cada obra de amor, hecha de todo corazón, acerca a las personas a Dios.

* Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él.

* Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.

* Preferiría cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza.

* Recibimos todo gratuitamente, damos todo gratuitamente, sólo por amor a Dios. Nuestra vida de pobreza es tan necesaria como nuestro trabajo mismo.

* Sé bien y lo saben cada una de mis hermanas, que lo que realizamos es menos que una gota en el océano. Pero si la gota le faltase, el océano carecería de algo.

* Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido.

* Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.

* Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de su soledad. 

* Somos pequeños instrumentos, pero muchos pequeños instrumentos en las manos de Dios pueden hacer milagros.

* Yo soy el lápiz de Dios. Un trozo de lápiz con el cual Él escribe aquello que quiere.

* ¿Cuál Es?
¿El día mas bello? Hoy
¿El obstáculo más grande? El miedo ¿La raíz de todos los males? El egoísmo  ¿La peor derrota? El desaliento ¿La primera necesidad? Comunicarse ¿El misterio más grande? La muerte ¿La persona más peligrosa? La mentirosa ¿El regalo más bello? El perdón ¿La ruta más rápida? El camino correcto ¿El resguardo más eficaz?  La sonrisa ¿La mayor satisfacción? El deber cumplido ¿Las personas más necesitadas? Los padres ¿ La cosa más fácil? Equivocarse ¿El error mayor? Abandonarse ¿La distracción más bella? El trabajo ¿Los mejores profesores? Los niños ¿Lo que más hace feliz? Ser útil a los demás ¿El peor defecto? El malhumor ¿El sentimiento más ruin? El rencor ¿Lo más imprescindible? El hogar ¿La sensación más grata? La paz interior ¿El mejor remedio? El optimismo ¿La fuerza más potente del mundo? La fe ¿La cosa más bellas de todo? El amor.


El sacerdote jesuita belga, ordenado en la India, Edward Le Joly escribió sobre la Madre Teresa, al señalarle que lo escrito estaba terminado, ella le respondió:

Si ese libro sirve para que una sola persona haga un acto de amor a Dios, merecería la pena el trabajo y las molestias que se tomó al escribirlo.

ÚLTIMA ENTREVISTA A LA MADRE TERESA
La concedió a la revista brasileña misionera «Sem Fronteras». He aquí algunos pasajes que transmitió la agencia Zenit:

-¿Cuántas son las Misioneras de la Caridad?
-R: Tenemos 3.604 hermanas que han pronunciado los votos religiosos, 411 novicias y 260 aspirantes a religiosas. Estamos esparcidas en 119 países. Hoy disponemos de 560 tabernáculos o casas.

-¿Por qué los llaman «tabernáculos»?
-R: Porque Jesús está presente en estas casas. Son casas de Jesús. Nuestra congregación quiere contribuir a que las personas puedan saciar su sed de Jesús. Con ello tratamos de rescatar y santificar a los más pobres de los pobres. Pronunciamos los votos de castidad, pobreza y obediencia. Pero hemos recibido, además, la autorización especial para hacer un cuarto voto: ponernos al servicio de los más pobres de los pobres.

-Usted suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento.
-R: Sí, el verdadero amor hace sufrir. Cada vida y cada relación familiar tienen que ser vividas honestamente. Esto presupone muchos sacrificios y mucho amor. Pero, al mismo tiempo, estos sufrimientos se ven acompañados siempre por un gran sentido de paz. Cuando en una casa reina la paz, allí se encuentran también la alegría, la unión y el amor.

-Su congregación ha abierto casas para enfermos de SIDA en diferentes partes del mundo-
-R: Hasta hace algunos años, algunas personas llegaban incluso a suicidarse cuando recibían la noticia de que estaban enfermos de SIDA. Hoy ni un enfermo muere en la desesperación y en la angustia en nuestras casas. Todos, incluidos los no católicos, mueren en la paz del Señor. ¿No cree que esto es maravilloso?

-Las reglas de su congregación indican que el trabajo por los pobres ha de realizarse tanto «en la esfera espiritual como en la material». ¿Qué entiende por pobreza espiritual?
-R: Los pobres espirituales son los que todavía no han descubierto a Jesús o los que se han separado de Él a causa del pecado. Los que viven en la calle también tienen necesidad de ser ayudados en este sentido. Por otra parte, me hace muy feliz el constatar que, en nuestro mundo, podemos contar también con la ayuda de gente bien asentada, a quienes ofrecemos la oportunidad de hacer una obra buena por Dios.

-¿Reciben ayuda también de personas de otras religiones?
-R: Sí, de musulmanes, de hindúes, de budistas y de muchos otros. Hace unos meses, un grupo de budistas japoneses vino a hablar conmigo sobre espiritualidad. Les dije que ayunamos todos los primeros viernes de mes y que el dinero que ahorramos lo destinamos a los pobres. Cuando regresaron a su país, pidieron a las familias y a las comunidades budistas que hicieran lo mismo. El dinero que recogieron nos ha permitido construir el primer piso de nuestro centro «Shanti Dan» («Don de Paz») para las muchachas que se encuentran en la cárcel. Más de cien muchachas han salido ya de prisión.

-Quienes la critican aseguran que su único objetivo es convertir a los que no son cristianos-
-R: Nadie puede forzar o imponer la conversión: tiene lugar sólo por la gracia de Dios. La mejor conversión consiste en ayudar a las personas a amarse unas a otras. Nosotros, que somos pecadores, hemos sido creados para ser hijos de Dios y tenemos que ayudarnos mutuamente para estar lo más cerca posible de Él. Todos nosotros hemos sido llamados a amarle.

-Usted dice que sus hermanas no son asistentes sociales.
-R: Somos contemplativas, pues «rezamos» nuestro trabajo. Desempeñamos un trabajo social, pero somos mujeres consagradas a Dios en el mundo de hoy. Hemos confiado nuestra vida a Jesús, como Jesús nos ha dado su vida en la Eucaristía. El trabajo que realizamos es importante, pero lo importante no es la persona que hace ese trabajo. Hacemos esto por Jesucristo, porque lo amamos. No somos capaces de hacer todo. De todos modos, yo rezo siempre por todos los que se preocupan por las necesidades y miserias de los pueblos. Muchas personas ricas se han unido a nuestra acción. Personalmente no tenemos nada. Vivimos de la caridad y por la caridad.

-Y de la Providencia-
-R: Tenemos que afrontar siempre necesidades imprevistas. Dios es infinitamente bueno. Siempre se preocupa de nosotras.

-¿Por qué entran tantas jóvenes en su congregación?
-R: Creo que aprecian nuestra vida de oración. Rezamos cuatro horas al día. Además, ven lo que hacemos por los pobres. No es que sean trabajos importantes o impresionantes. Lo que hacemos es muy discreto, pero nosotros lo hacemos por los más pequeños.

-Usted es una persona muy conocida. ¿No se cansa nunca de ver a tanta gente, de las fotografías-?
-R: Considero que es un sacrificio, pero también una bendición para la sociedad. Dios y yo hemos hecho un pacto: le he dicho «por cada foto que me hacen, Tú encárgate de liberar a un alma del Purgatorio-». -Entre sonrisas, añade-. Creo que a este ritmo, dentro de poco se va a vaciar el Purgatorio.

-¿Qué mensaje le gustaría dejarnos?
-R: Amaos los unos a los otros, como Jesús os ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos dejó. Para poder amar hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz.


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
abril 2005

http://www.isp2002.co.cl/
isp2002@vtr.net