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Sobre Sir James Jeans

Sir James Jeans (1877-1946) fue un destacado matemático, físico, astrónomo y filósofo de la ciencia, Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la Universidad de Oxford. El título de Sir lo recibió en 1924.

El Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, en su libro "Propósitos Psicológicos", una obra iniciática, reforzó en 1956 la milenaria Enseñanza de Maya o Ilusión con conceptos científicos expresados por el sabio Sir James Jeans en 1933, quien en aquel entonces señaló:

El Macrocosmo no se puede separar del Microcosmo como ni el Único ni el Múltiple pueden tener una existencia aparte el uno del otro estando el aspecto individualizado o personal en el espíritu microcósmico (o conciencia) asume en su propio interior, el ego (o alma o el yo): es ilusorio. Lo que no está iluminado ni espiritualmente despertado a la percepción de los fenómenos, depende (por su carácter personal ilusorio) del sentido de separatividad y también de la interminable corriente de las impresiones sensuales provenientes del contacto con las formas y con el universo externo. Así, los fenómenos dan una existencia relativa al ego, frente al mundo que el ego percibe en daño, como alguna cosa afuera o aparte de él. En otros términos, el ego y el mundo no tienen una existencia absoluta y verdadera sino relativa.  De esta manera el ego o el alma no es más real que un reflejo de la luna sobre el agua, es una sombra, un fenómeno compuesto proyectado por la realidad, pero el espíritu microcósmico (no iluminado) lo cree una cosa permanente y existente por sí mismo.

Hemos visto mucho más que la suma del espíritu a la materia, la completa desaparición de la materia, al menos de ésta en la que los antiguos físicos construían el universo objetivo. Más lejos, hablando de la Ciencia de nuestros días al punto más lejano que haya podido llegar, mucho y quizás todo, lo que no era mental desaparece ya nada nuevo ha venido que no sea mental.

Nuestra última impresión de la naturaleza, antes de haber retirado nuestros anteojos, era la de un mar de mecanismos que nos rodeara por todas partes. A medida que hemos abandonado nuestros instrumentos ópticos, hemos visto los conceptos mecánicos, ceder la plaza a los conceptos mentales. Si por la naturaleza de las cosas nosotros no podemos llegar a deshacernos completamente, nosotros podemos concebir que el efecto sería la desaparición total de la materia y del mecanismo y el espíritu quedaría solo soberano.

Sir James Jeans además de astrónomo, físico, matemático y filósofo de la ciencia, destacó por su audaz línea científica de pensamiento no materialista. Entre sus célebres frases y opiniones tenemos:

A mi juicio, las leyes que obedece la naturaleza recuerdan menos a las que obedece una máquina en su movimiento que a las que obedece un músico al escribir una fuga, o un poeta al componer un soneto. Si el universo es un universo de pensamiento, su creación tiene que haber sido un acto de pensamiento.

Comenzamos a sospechar que tal vez debemos saludar a la Inteligencia como creadora y legisladora del Reino de la materia.

Creo que la mente tiene el poder de afectar a los grupos de átomos interfiriéndose en la conducta de los mismos e incluso que la voluntad de los seres humanos puede alterar el curso del mundo aunque este curso esté predeterminado por leyes físicas. El Universo en que vivimos es creación de nuestros pensamientos.

Cuando vibra un electrón, el universo se estremece.

Descubrimos que el universo muestra evidencia de un diseño o de un Poder controlador que tiene algo en común con nuestras mentes. Un estudio científico del universo ha sugerido la conclusión de que puede ser sintetizado en la siguiente oración: parece que ha sido creado por un matemático perfecto.

Desde un amplio punto de vista filosófico, muchos sostendrían que el mayor logro de la física del siglo veinte no es la teoría de la relatividad y la fusión de espacio y tiempo que comporta, ni la teoría cuántica con su aparente negación de las leyes de la causalidad, ni la disección del átomo y el consiguiente descubrimiento de que las cosas no son como parecen; es el reconocimiento generalizado de que todavía no estamos en contacto con la realidad última.

Deseando configurar para la imaginación del hombre común, la grandeza de nuestra Vía Láctea, explica que se tome un glóbulo rojo y se lo coloque en determinado punto. - El glóbulo mide 7 micrones (cada micrón representa la milésima parte del milímetro). - El sol podría ser configurado por ese glóbulo rojo. La órbita que la Tierra realiza, gravitando en torno del glóbulo rojo, podría tener la dimensión de la cabeza de un alfiler. La de los astros, alrededor del Sol, como el de una moneda de veinte centavos. Entre tanto, la Vía Láctea mediría la distancia que existe entre el extremo de la América del Norte y el extremo sur de América del Sur. Entonces, a nuestro sistema solar le correspondería el tamaño de esa pequeñita moneda colocada en cualquier lugar de ese espacio...

Después de la mecánica ondulatoria, el mundo se parece más a un pensamiento que a una máquina.

El Gran Arquitecto del Universo empieza ahora a revelarse como un matemático puro.

El material del universo es material mental.

El Universo es como un pensamiento en la mente de un matemático.

El viejo dualismo entre mente y materia… parece probable que desaparezca… cuando la sustancia material aparezca como una creación y manifestación de la mente.

Está fuera de duda el hecho de que, de algún modo, la naturaleza se encuentra más íntimamente vinculada a conceptos puramente matemáticos, que a otros procedentes de la biología o de la ingeniería. El universo no es susceptible de representación material, y la razón, creo yo, es que se ha convertido en un concepto puramente mental.

Hay más estrellas en el espacio que granos de arenas en todas las playas del mundo.

Hay una serie de relevantes consecuencias de la teoría cuántica: (1) desaparece la uniformidad de la naturaleza; (2) se hace imposible el conocimiento exacto del mundo exterior; (3) no se pueden representar adecuadamente los procesos de la naturaleza en el marco del espacio y el tiempo; y (4) deja de ser posible la división clara entre sujeto y objeto. Y si ello es así en Física, ¿cómo es posible que haya científicos que aún persiguen un conocimiento exacto, universal y definitivo en ciencias sociales y humanas, en concreto en psicología y en psicología social? (1942).

Hemos descubierto que el universo muestra huellas de un poder que planea y controla todo. Tiene algo en común con nuestro espíritu propio e individual; lo común no estriba, según hemos visto, en el sentimiento, en la moral o en el placer estético, sino en la tendencia a pensar de una manera que, a falta de otra palabra, llamamos geometría... El Gran Arquitecto del Universo empieza ahora a perfilarse como un matemático puro.

Hoy día existe un acuerdo ampliamente generalizado en el seno de la ciencia, y que en la física alcanza casi la unanimidad, de que la corriente del conocimiento está apuntando hacia una realidad no mecanicista; el universo está empezando a parecerse más a un gran pensamiento que a una gran máquina. La mente ha dejado de ser considerada como un intruso en los dominios de la materia; estamos empezando a sospechar que más bien deberíamos saludarla como creadora y gobernadora del reino de la materia; no, por supuesto, la mente de cada uno de nosotros, sino la mente en la que existen como pensamientos los átomos a partir de los cuales se han desarrollado nuestras mentes individuales.

La Ciencia moderna nos impulsa a pensar en el Creador como elaborando fuera del tiempo y del espacio, que son parte de su creación, justamente como el artista está fuera del lienzo «Non in tempore, sed cum tempore, finxit Deus mundum.

La condena a Galileo por el poder católico y político de los países latinos, marca el final del despegue industrial, intelectual y tecnológico de estos últimos, en favor de los países protestantes y no latinos.

La corriente del conocimiento humano está llevando imparcialmente hacia una realidad no mecánica: el universo comienza a parecer más que una gran máquina, un gran pensamiento. La mente ya no parece ser un intruso accidental en el campo de la materia. Estamos comenzando a sospechar que deberíamos considerarla como la creadora y gobernante de este reino.

La democracia siempre ansía el progreso rápido, y el único progreso que puede ser rápido es el progreso cuesta abajo.

La tendencia de los físicos actuales es descomponer todo el universo en ondas. Estas ondas se dividen en dos clases: ondas aprisionadas que llamamos materia y ondas libres, que llamamos irradiación o luz. El proceso de aniquilación de la materia es meramente la liberación de ondas de energía aprisionada que han sido dejadas en libertad para viajar por el espacio.

Lo que saben los científicos no es más que una pequeña isla en el océano de lo que es la ignorancia.

Los antiguos físicos nos mostraban un universo que parecía más una cárcel que una morada. La nueva física nos muestra un universo que parece como si pudiese ser una morada apropiada para hombres libres, y no un mero refugio para brutos.

Los conceptos que ahora demuestran ser fundamentales en nuestra comprensión de la naturaleza - un espacio finito, un espacio vacío, en el que un punto difiere de otro solamente por las propiedades del espacio mismo, espacios cuatridimensionales, septidimiensionales, y más, un espacio que se expande indefinidamente, una secuencia de eventos que sigue la ley de probabilidad en vez de la ley de causalidad - o, alternativamente, una secuencia de eventos que sólo pueden ser descritos completa y consistentemente como ocurriendo fuera del tiempo y del espacio, todos estos conceptos me parecen ser estructuras de puro pensamiento, incapaces de realización en cualquier sentido que se pueda describir como propiamente material... En mi opinión, las leyes a las que obedece la naturaleza sugieren menos aquellas que una máquina obedece en sus movimientos que aquellas que un músico obedece al escribir una fuga, o un poeta al componer un soneto. ..Si esto es así, entonces el Universo puede ser mejor representado, si bien aún muy imperfecta e inadecuadamente, como consistiendo en puro pensamiento, el pensamiento de lo que, por falta de una expresión más amplia, debemos describir como un pensador matemático.

Los físicos se apartan del punto de vista materialista porque el universo comienza a tener más aspecto de un gran pensamiento que el de una gran máquina.

Los humanos han estado estudiando los cielos por solo un "tick" del reloj astronómico. Al ritmo que va el reloj en nuestro modelo, la astronomía moderna tiene menos de 0.00005 seg.

Los movimientos de los átomos y de los electrones se parecen más a los de los bailarines en un cotillón, que no a los de las diversas partes de una locomotora. Y si "la verdadera esencia de las sustancias" no puede llegar a ser conocida jamás, entonces no importa si el baile del cotillón tiene lugar en la vida real, o en la pantalla del cine, o en un cuento de Boccaccio. Si todo es así, entonces la mejor forma de describir el universo, aunque todavía muy imperfecta e inadecuada, consiste en considerarlo con un pensamiento puro, como el pensamiento de quien, a falta de otro concepto más abarcativo, podríamos describir como un pensador matemático.

No existe nada de lo que veamos, todo está sucediendo en nuestra mente.

No importa si los objetos "existen en mi mente, o en la de cualquier otro espíritu creado" o no; su objetividad proviene del hecho de subsistir "en la mente de algún Espíritu Eterno".

Nosotros todavía no estamos al tanto de la realidad última.

Nuestra última impresión de la naturaleza, antes de haber retirado nuestros anteojos, era la de un mar de mecanismos que nos rodeaba por todas partes. A medida que hemos abandonado nuestros instrumentos ópticos, hemos visto los conceptos mecánicos, ceder la plaza a los conceptos mentales. Si por la naturaleza de las cosas nosotros no podemos llegar a deshacernos completamente, nosotros podemos concebir que el efecto sería la desaparición total de la materia y del mecanismo y el espíritu quedaría solo soberano.

Seguimos siendo prisioneros de la caverna, de espaldas a la luz, y sólo podemos contemplar las sombras contra el muro.
 
Si ponemos tres granos de arena en una inmensa catedral, ésta estará más llena de arena que estrellas hay en el cielo.

Un ingeniero sordo que estuviera estudiando el funcionamiento de una pianola podría intentar primero interpretarla como una máquina, pero quedaría desconcertado por la continua reiteración de los intervalos 1, 5, 8 y 13 en el movimiento de las teclas. Un músico sordo, aun siendo incapaz de oír nada, reconocería inmediatamente esa sucesión numérica como los intervalos de un acorde común en tanto que otras sucesiones numéricas menos frecuentes le sugerirían otros acordes musicales.

Solo deseo manifestar a manera de Reflexión que la mejor definición moderna sobre Maya o ilusión de la vida en la materia, materia que creemos es y no lo es, está expresada por una corta frase de Sir James Jeans, quien señaló:

No existe nada de lo que veamos, todo está sucediendo en nuestra mente.

A diferencia de la mayoría de los escritores que opinan sobre lo que tal persona dijo, sin señalar casi lo que esa persona manifestó, prefiero exponer la opinión de tal persona y que sea el lector el que juzgue por sí mismo sobre lo que esa persona ha manifestado. Siguiendo esa línea de pensamiento hasta aquí llega la presente Reflexión para dar paso, en el siguiente título R...34, al segundo Sir de esta Trilogía.


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Noviembre
de 2005


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