671

Trótula 1110 -1160 

Proemio

 

Trótula de Salerno
Trótula di Ruggiero (Italia, S.XI), conocida posteriormente como Trótula de Salerno, fue una importante médica de la Edad Media y profesora en la Escuela de Salerno, uno de los pocos lugares en los que se permitía que hubiese profesoras y alumnas. Hoy en día le considera que fue la primera persona en el mundo en especializarse en Ginecología y Obstetricia.
Se sabe poco de su vida privada o de su recorrido vital, salvo cuestiones como que su esposo y sus dos hijos también fueron profesores en su misma escuela y que murió anciana en su ciudad natal. Sobre todo es conocida por sus libros. El más famoso es Passionibus mulierum curandorum (‘curación de las dolencias de las mujeres’) es un tratado sobre ginecología y obstetricia de 60 capítulos en el que aborda temas como la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto y el control de la natalidad, además de diversas enfermedades ginecológicas y sus remedios. Se usó como texto obligatorio en las universidades hasta el siglo XIV.
Sus escritos dieron un paso de gigante en la mejora de la salud integral de las mujeres. Reflejaron ideas muy avanzadas para su tiempo. Por entonces se creía que la esterilidad de una pareja siempre era debida a la mujer. Trótula rebatió este prejuicio y teorizó que los hombres también podían ser estériles. También se atrevió a defender el suministro de opiáceos a las mujeres para atenuar el dolor durante el parto, una práctica que entonces era perseguida por las autoridades.
En su época, las universidades solo permitían el acceso a los varones y sus aportes a la medicina fueron ninguneados. Algunos estudiosos llegaron a dudar de que fuese una mujer y desde el siglo XIV sus obras se solían atribuir a un tal Trótulo (Trotulus).
https://www.mncn.csic.es/es/visita-el-mncn/biografia-de-Trótula-de-salerno

 

Desarrollo

1.

La primera ginecóloga, Trótula de Salerno (1110-1160)
En un mundo dominado por los hombres en el que las mujeres solamente podían acceder al conocimiento tras los muros de un monasterio, una mujer se abrió camino. Trótula de Salerno se convirtió en la primera mujer en escribir y tratar sobre temas de ginecología y obstetricia. Sus ideas fueron tan eficaces y novedosas que hasta el siglo XX existieron voces que quisieron dudar de su existencia.
La esposa del médico
Son prácticamente nulos los datos que tenemos de la vida privada de Trótula de Ruggiero, nacida posiblemente en 1110. Su nombre aparece siempre relacionado con la Escuela de Medicina de Salerno en la que estudió. Algunos investigadores afirman que fue la esposa de uno de los fundadores de dicho centro, Johannes Platearius, a quien posteriomente se le atribuiría la obra de Trótula.
Las damas de Salerno
Antes de la fundación de las universidades el saber en la Edad Media estaba en manos de la Iglesia. Eran los monasterios, sobre todo masculinos, los que custodiaban todo el saber antiguo y contemporáneo. El arte de la medicina también estaba reservado a los hombres. Salvo excepciones como la gran Hildegarda de Bingen, las mujeres sólo podían ejercer como comadronas. El resto de saberes médicos les estaban vetados.
Pero en el siglo XI se fundaba en Salerno una escuela excepcional. Cerca del importante monasterio benedictino de Montecassino, en las proximidades de Nápoles, se fundó la primera escuela médica laica y a la que tenían acceso las mujeres. En ella, las estudiantes de medicina podían acceder a conocimientos médicos amplios, más allá de los relacionados con las tareas de las parturientas.
Un saber revolucionario
Trótula supo aprovechar esta oportunidad y se convirtió en una médica capaz de tratar enfermedades como el cáncer, dolencias oculares o problemas en la piel. Pero sus ideas más revolucionarias para su tiempo estuvieron relacionadas con el área de la ginecología y la obstetricia.
Su obra Passionibus Mulierum Curandorum (Las Dolencias de las Mujeres) expuso temas tan peligrosos para su tiempo como intentar eliminar la creencia de que todos los males de la mujer le venían de la menstruación o que los problemas de infertilidad no sólo podían tener su origen en ellas sino también en los hombres. Trótula defendió también el uso de hierbas para mitigar los dolores del parto, algo totalmente prohibido en su tiempo.
Esta amplia obra de 60 capítulos en las que habla del embarazo, el parto, el puerperio, la fertilidad y otros temas relacionados con la mujer se convirtió en texto imprescindible en las universidades europeas hasta el siglo XVI.
Ornatu Mulierum es otra de sus obras en las que defiende la higiene como necesaria para la prevención de infecciones y enfermedades en las mujeres, algo totalmente novedoso en la Edad Media.
Negación del saber
La obra de Trótula fue tan revolucionaria para su tiempo que ya desde el siglo XII, empezaron a levantarse voces afirmando que era prácticamente imposible que una mujer pudiera haber escrito todo aquel saber y dieron la autoría de sus libros a su marido. Se llegó a afirmar que Trótula no había existido. Voces críticas que se levantaron incluso en el moderno siglo XX insistiendo en que no era posible que una mujer hablara de temas tan complicados.
Pero a pesar del empeño de algunos por silenciar a Trótula de Salerno, lo cierto es que sus ideas y sus conocimientos ginecológicos se enseñaron durante siglos en las universidades.

https://mujeresconciencia.com/2016/01/15/la-primera-ginecologa-Trótula-de-salerno-1110-1160/
  

 
2.

Trótula de Salerno, pionera de la ginecología en la Edad Media

Esta mujer avanzada a su tiempo supo aprovechar las oportunidades que le brindaba el progreso que caracterizó el Salerno de la época. Gracias a la Escuela Médica Salernitana pudo formarse como médica y ampliar sus conocimientos mediante la investigación y la práctica médica.
 
26 de abril de 2021
 
La privilegiada ubicación del puerto de Salerno en mitad de las aguas del Mediterráneo convirtió esta ciudad de la Península itálica en un polo de atracción para el intercambio cultural entre oriente y occidente durante la Edad Media. Según cuenta la leyenda, fue precisamente la combinación de las inquietudes y los conocimientos científicos de grandes sabios de distintas tradiciones -griegos, hebreos, musulmanes y cristianos- el germen de la fundación de la Escuela Médica Salernitana en el siglo IX.
La cercanía del monasterio de Montecassino, cuya biblioteca albergaba algunos de los títulos clásicos más importantes, alentó el conocimiento y la lectura de autores de la Antigüedad como Hipócrates, Galeno o Avicena y sentó las bases para la práctica de una medicina basada en la unión y la comparación de diferentes tradiciones que ponía el foco del saber en la experiencia. La modernidad de este nuevo centro de saber podía verse reflejada en la aplicación de la lógica de la prevención de las enfermedades o en la incorporación, tanto en la formación como en el ejercicio, de las mujeres.
 
Hacia un conocimiento científico
Por primera vez en mucho tiempo, el saber se liberaba de los límites de centros religiosos como los monasterios para instalarse en un lugar donde prevalecía el conocimiento por encima de todo. La confluencia de todos estos factores posicionó a la Escuela Médica Salernitana como una de las mayores referencias en la Europa medieval, razón por la que muchos historiadores la consideran el precedente de las futuras universidades.
En la Escuela Médica Salernitada prevalecía el conocimiento por encima de todo. En ella se usaba la lógica de la prevención de enfermedades y se permitía la presencia de mujeres.
Fue justamente en el periodo de mayor esplendor de la Escuela cuando se cree que nació Trótula de Ruggiero, hacia principios del siglo XII. Desafortunadamente, se tiene constancia de muy pocos datos sobre la vida personal de esta doctora pionera del medievo. Lo que sí parece cierto es que prácticamente toda su vida estuvo vinculada a la Escuela médica de su ciudad natal. Tanto su marido, Johannes Platearius, como sus dos hijos, Matthias y Johannes el joven, se convirtieron en médicos en el mismo centro de enseñanza en el que ella se formó y donde llevó a cabo las investigaciones y escribió las obras que servirían como modelo durante las siguientes décadas para otros expertos en su campo de estudio.
Que la Escuela Salernitana estuviese abierta tanto a hombres como mujeres fue algo que estas no desaprovecharon. De hecho, salieron de ella numerosas mujeres destacadas de la historia de la medicina que han sido englobadas bajo el nombre de Mulieres Salernitae (Mujeres de Salerno), entre las que se encuentran Rebeca de Guarna, Francesca di Roma, Abella de Salerno, Mercuriade de Salerno, Constanza Calenda o Clarice Durisio. Sin embargo, la más destacada fue Trótula.
La revolución médica de Trótula
Sus principales contribuciones fueron en el campo de la ginecología y la obstetricia, ámbitos en los que se la considera una absoluta pionera, y las dejó plasmadas principalmente en dos obras: De passionibus mulierum curandorum, conocido como Trótula Maior, y De curis mulierum, el Trótula Minor.
El primer título consta de sesenta capítulos en los que la autora desgrana todos sus conocimientos procedentes de la experiencia en un tratado científico que aborda temas como el parto, el puerperio, la fertilidad y un conjunto de temas alrededor de la salud obstétrica de la mujer. Entre sus líneas se puede leer algunas de las afirmaciones más revolucionarias de la época cuando, por ejemplo, explica que los problemas de infertilidad no son exclusivos de la mujer, si no que también pueden darse debido a un defecto en la anatomía masculina. O en el capítulo que dedica a la investigación sobre como mitigar los dolores del parto mediante el uso de opiáceos, un tema tabú puesto que era una práctica perseguida ya que se consideraba el dolor como una penitencia del pecado original.
 
Trótula fue una auténtica pionera en la ginecología y la obstetricia. Se atrevió a plantear temas que mejoraban la salud de la mujer a pesar de los prejuicios de la época
 
Por otro lado, en el Trótula Minor se aborda temas relacionados con la cosmética y el cuidado de la mujer en general. Una de sus mayores aportaciones es el énfasis en la higiene y una buena dieta como medida de prevención de posibles infecciones y futuras enfermedades.
El tratamiento de todas las cuestiones alrededor de la concepción, las curas en el postparto, el cuidado de los lactantes y demás temas de ginecología convirtieron sus obras y sus enseñanzas en materia obligatoria de las incipientes universidades de la Europa del Medievo. Tras la aparición de la imprenta de Guttenberg en el siglo XV, sus libros se imprimieron por primera vez a mitad del siglo XVI y fueron distribuidos con mayor facilidad, de modo que la sabiduría de Trótula quedó fijada para siempre en la historia.
Se sabe que esta pionera de la medicina siguió viviendo hasta el final de sus días en Salerno y se cree, aunque no se sabe con certeza, que murió a una edad avanzada, algo muy poco frecuente para la época. Quizás gracias la gran cantidad de conocimiento acumulado sobre el mantenimiento de una buena salud.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/Trótula-salerno-pionera-ginecologia-edad-media_16686

 

 3.
Trótula de Salerno:
La primera doctora en la primera Escuela de Medicina
Trótula de Salerno (1090-1160) también conocida como Trótula di Ruggiero fue primero estudiantes y luego profesora de la Escuela Médica Salernitana, el primer centro médico sin conexión con la Iglesia y considerado por algunos autores como la primera universidad europea.
Trótula y “las damas de Salerno” tuvieron un rol trascendental en el cambio en la Edad Media que marcó el fin del oscurantismo en Europa. Tanto en la tradición popular como en los círculos médicos, las “damas de Salerno” tenían fama como médicas y estudiosas, y entre ellas destacaba Trótula.
Salerno y la medicina medieval
Trótula pertenecía a una familia adinerada. Cuando ella era joven, la Alta Edad Media estaba en su auge, el urbanismo avanzaba y las Cruzadas estaban en su apogeo. Nuevas universidades reemplazaron a los antiguos monasterios como centros de enseñanza. Salerno fue la primera escuela médica no regida por religiosos y estaba abierta a árabes y judíos lográndose así un enriquecimiento cultural especial. También fue pionera en admitir mujeres. Su ubicación estratégica en el Mediterráneo permitió fusionar el conocimiento greco- romano con la tradición islámica y judía. Salerno era el lugar para ser visto; su escuela de Medicina se convirtió en la más prestigiosa del siglo XI en Europa.
El rol de la mujer
En la Edad Media, el ejercicio de la medicina estaba prohibido para la mujer salvo la práctica de la obstetricia y los cuidados al niño en sus primeros meses, que estaban casi exclusivamente, en manos femeninas. En un Salerno abierto a la vocación médica femenina, pronto surgirán los nombres de cinco mujeres expertas en el arte de curar: Trótula, Salernitana, Constanza y Calenda, alemanas, Rebeca Guarna, judía y Abella, musulmana, que simbolizan la conjunción de los saberes de judíos, árabes y cristianos.
Entre todas ellas destacaría Trótula, que ocuparía un lugar importante en el campo de la ginecología y obstetricia.
| La Escuela de Salerno brindó a la mujer con vocación médica dos importantes oportunidades:
• Ser el primer centro que permitió el libre acceso de la mujer a la formación médica y a su titulación.
• No limitar su campo de acción a las enfermedades de la mujer y el cuidado de los lactantes, sino ampliarla al ejercicio de la medicina general. |
Su obra
Sus libros se centran en los problemas médicos de las mujeres. Escribió el más célebre tratado de Obstetricia y Ginecología de la Edad Media conocido como Trótula Mayor. Este consta de sesenta capítulos. Trata sobre la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, el control de la natalidad, además de diversas enfermedades ginecológicas y de otro tipo, así como de sus remedios. Se usó como texto de medicina hasta el siglo XVI.
Sus teorías médicas fueron increíblemente avanzadas. Sobre las causas y tratamientos de la infertilidad señaló que: “es igualmente frecuente que la concepción se vea impedida por un defecto del hombre como de la mujer”.
Trótula impuso un pensamiento que iba contra la creencia religiosa de aquella época, que dictaba que el dolor de la mujer en el parto y otros aspectos de la vida se debían al rol de Eva en el pecado original. Sus escritos
reflejaron ideas muy avanzadas para su tiempo: un ejemplo es su apoyo a que se suministrasen opiáceos a las mujeres durante el parto para mitigar el dolor, una práctica que entonces era perseguida por las autoridades.
Describe también diversas técnicas quirúrgicas, postula brindar una eficaz protección perineal y hace descripciones de avanzada sobre las episiotomías. Sus tratados pediátricos dan normas sobre los lactantes y respecto al cuidado del niño en sus primeros meses de vida.
Ella creía en una evaluación amplia de los pacientes y no solo centrada en los síntomas llamativos, poniendo énfasis en una evaluación integral. Escribió un segundo tratado sobre el cuidado de la piel, la higiene y la cosmética (Trótula menor) . Recomienda también a las mujeres de su época cuidar de la higiene diaria, ejercicio físico regular, masajes con aceites y una dieta equilibrada y saludable. Y completa estas recomendaciones con unas simples y curiosas recetas de cosmética femenina:
| • Una crema para eliminar las arrugas, la fórmula de un lápiz de labios en la que utiliza la miel, el jugo de remolachas, la calabaza y agua de rosas.
• Para conservar sana y blanca la dentadura recomienda limpiarlos con una infusión caliente de corteza de nogal.
• Y como iba a olvidarse de los cuidados del cabello. Trótula dará opción a las damas salernitanas a lucir una deslumbrante cabellera rubio platino o un discreto color castaño. |
En su obra aún hoy se siguen encontrando elementos novedosos. Su fama fue tal que sus libros fueron copiados y vueltos a copiar por varios siglos. Con el descubrimiento de la imprenta por Gutenberg, la obra de Trótula es impresa por vez primera, en Estrasburgo, en el año 1554.
Las enseñanzas ginecológicas de Trótula de Salerno serían seguidas durante muchos años en toda Europa, convirtiéndola en la mujer de mayor prestigio en Obstetricia y Ginecología de la Edad Media. A pesar de las corrientes misóginas en la historia, el rol de Trótula es importante y poderoso, el de una mujer y médico con carisma, inteligencia y dotes especiales de maestra e innovadora.

https://www.galenusrevista.com/Trótula-de-Salerno

 

4.

Medicina y farmacia femenina, en la obra de Trótula de Salerno (1110 -1197)

Trótula de Salerno fue la primera ginecóloga de la historia. Vivió en Salerno entre 1110 y 1197, y escribió varios trabajos de Medicina femenina, influyentes a lo largo de la Historia. Fue profesora de la Escuela Médica Salernitana, primer centro médico sin conexión con la iglesia, y considerada primera universidad europea. Sus libros se centran en los problemas médicos de las mujeres.

Fue la primera mujer que escribió tratados de Ginecología, Obstetricia y Puericultura. De Pasionibus mulierum curandorum ante, in, post partum y también De Aegritudium curatione o de Ornatu mulierum.

En De Pasionibus mulierum curandorum ante, in, post partum describió cómo se cosen los desgarramientos después del parto, la forma de impedirlos y una serie de pautas para actuar en los partos difíciles. Escribe sobre la relación de la menstruación irregular con la dieta, enfermedades o por grandes disgustos. Trata la infertilidad exponiendo que es un problema tanto del hombre como la mujer.

Sus tratados reflejan ideas muy avanzadas para la Edad Media, un ejemplo es su defensa ante la administración de opiáceos a las mujeres durante el parto para mitigar el dolor, una práctica que en la época era perseguida por las autoridades.

Ornatu mulierum es un tratado sobre Cosmética, del cuidado de la piel y de la Higiene como prevención de enfermedades.

LA CIENCIA EN OCCIDENTE
La ciudad de Salerno, por sus condiciones naturales, su proximidad al monasterio benedictino de Montecasino en las cercanías de Nápoles y las influencias de Bizancio en la Italia meridional se convertiría en un importante centro de actividad médica.
En torno al año 850 una asociación de médicos salernitianos denominada Civitas hippocratica creará la Escuela de Medicina de Salerno, pilar fundamental de la Medicina Escolástica.
La escuela, que gozó de su máximo esplendor entre 1150 y 1180, comienza su decaimiento en el siglo XIII ante el esplendor de las universidades de Montpellier y Padua, siendo disuelta en 1811 por un edicto de Napoleón I.

La Escuela Médica de Salerno, situada en el sur de Nápoles, fue una institución de enseñanza médica, en el siglo XII. La Escuela Médica Salernitana (en italiano Scuola Medica Salernitana) fue la primera escuela médica medieval y estaba situada en la ciudad de Salerno, región de Campania (Italia), siendo la mayor fuente de conocimiento médico de Europa en su tiempo.
El saber en la Edad Media estaba en manos de la Iglesia. Eran los monasterios, sobre todo masculinos, los que custodiaban todo el saber antiguo y contemporáneo. La Escuela Médica Salernitana fue el primer centro médico sin conexión con la iglesia y puede afirmarse que fue la primera universidad laica europea “desempeña un papel crucial en la transición de la medicina monástica a la laica”. Esto fue muy importante, pues era la iglesia la que guardaba la cultura existente en Europa y en el mundo cristiano.
El arte de la Medicina también estaba reservado a los hombres. Salvo excepciones como Santa Hildegarda de Bingen las mujeres sólo podían ser comadronas, siéndole vetados el resto de saberes médicos.
Se habían acumulado textos de tratamientos médicos árabes en traducciones griegas en la biblioteca de Montecassino donde fueron traducidas al latín; la tradición de Hipócrates, Galeno y Dioscórides que habían recibido fue enriquecida por la práctica médica árabe y judía, conocida a través de contactos en Sicilia y el norte de África.

Como resultado, los practicantes de la medicina de Salerno6, tanto hombres como mujeres, no tenían rival en el Mediterráneo Occidental por sus conocimientos. Su fama cruzó fronteras, como prueba el hecho de que manuscritos salernitanos se encontraban en numerosas bibliotecas europeas y eran citados por cronistas de la época.
Fue pionera en admitir a mujeres dentro de su alumnado. Salerno estaba situada en la costa oeste italiana, lo que permitió fusionar el conocimiento greco-romano con la tradición musulmana y judía. La escuela de medicina de Salerno se convirtió en la más prestigiosa de Europa en el siglo XII.
La escuela de Salerno comienza con el esplendor del monasterio de Monte Casino a comienzos del siglo XI, cuando Constantino el Africano llega al convento con numerosos textos médicos islámicos, judíos, griegos y romanos y se comienza su traducción.
Después de su época de esplendor que coincide con Trótula, esta empieza a declinar como consecuencia del saqueo en 1194 que sufre Salerno a mano de las tropas de Enrique IV. No obstante, seguirá funcionando, hasta que en 1811, sea definitivamente cerrado por orden del general francés Murat.
El monasterio de Monte Casino va a influir muy positivamente en el enfoque científico de la Escuela de medicina de Salerno, sin condicionantes religiosos.
La Escuela Médica Salernitana fue el primer centro donde se permitió el libre acceso de la mujer a la formación médica y a su titulación, no limitando su campo de acción a las enfermedades de la mujer.

Los fundamentos de la Escuela de Salerno, se basaban en la síntesis de la tradición greco-latina complementada por las nociones provenientes de la cultura árabe7 y judía. Representa un momento fundamental en la Historia de la Medicina por la innovación que se introduce en el método y por su apuesta por la profilaxis. El enfoque se basaba sobre todo en la práctica y la experiencia, abriendo así el camino al método empírico y a la cultura de la prevención.
De particular importancia, desde el punto de vista social, es el papel jugado por las mujeres en la práctica y en la enseñanza de la Medicina, pues eran aceptadas como profesoras y alumnas en claro contraste con las posteriores universidades, donde la presencia femenina estará prohibida hasta finales del siglo XIX. Las universidades medievales a partir del siglo XII, excluía a las mujeres y solo los hombres podrían entrar, excluyendo de esta manera a las mujeres de la educación superior. El mundo universitario medieval procuró minimizar los trabajos de estas médicas, que llegaron a ejercer un trabajo reservado de forma exclusiva a los hombres.

En la época, en la que empiezan a surgir universidades, es cuando los monasterios empiezan a declinar como centros de enseñanza. Salerno se convierte así en la primera escuela médica no regida por religiosos, estando abierta a árabes y judíos, lográndose así un enriquecimiento cultural increíble.
Abierta a las mujeres, la escuela de medicina de Salerno hace que surjan enseguida nombres de mujeres médicas, que fueron grandes expertas en el arte de curar. Cabe destacar entre sus principales nombres, además de Trótula, salernitana, Constanza y Calenda que eran alemanas, Rebeca Guarna que era judía y Abella que era árabe y entre todas simbolizan la conjunción del saber del mundo árabe, judío y cristiano, con una fusión única de las grandes culturas existentes en el mundo mediterráneo y occidental. Trótula y otras mujeres científicas que la acompañaron en la Escuela conformaron el grupo denominado las Damas de Salerno.
La escuela de Salerno ofrecía a las mujeres la posibilidad de desarrollar su vocación médica hasta entonces prohibida para las mujeres, ser el primer centro que accede a que la mujer pueda estudiar, lo que le dará opción a su formación médica y a obtener su titulación correspondiente, que la mujer no se limite exclusivamente al mundo de la Medicina de la mujer sino también al campo de la Medicina general.

La escuela de Salerno ofrecía a las mujeres la posibilidad de desarrollar su vocación médica hasta entonces prohibida para las mujeres, ser el primer centro que accede a que la mujer pueda estudiar, lo que le dará opción a su formación médica y a obtener su titulación correspondiente, que la mujer no se limite exclusivamente al mundo de la Medicina de la mujer sino también al campo de la Medicina general.
En 1231 la autoridad de la escuela fue sancionada por el emperador Federico II, en su Constitución de Melfi, por la que se reorganizaba el reino de Sicilia, al que pertenecía  Nápoles, y sobre el que promulga de un corpus legislativo que instauraba una monarquía autoritaria, estableciéndose que la actividad de médico solo puede ser ejercitada si se está en posesión del Diploma emitido por la Escuela Médica Salernitana.
Federico II, emperador de Italia y Alemania, dictó la Carta Magna de la farmacia (1240-1242), por la que se separaba la profesión médica de la farmacéutica.
Federico II de Hohenstaufen (1194-1250). Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. 

MEDICINA Y FARMACIA DE TRÓTULA DE SALERNO
A Trótula le preocupaba que muchas mujeres no buscaran ayuda médica por considerar impropio ser examinadas por un hombre y además que en la época la mayoría de los médicos sufrían una gran ignorancia sobre la Ginecología y Obstetricia. Fue la primera mujer que escribió un tratado de ginecología, obstetricia y puericultura.

Trótula expuso que el motivo que le llevó a escribir este tratado es la resistencia
de las mujeres a ser reconocidas por un médico hombre, por pudor y por innata reserva. Por ese motivo, por tales circunstancias a la compasión, y solicitada por una mujer noble, Trótula refiere que se puso a reflexionar más atentamente sobre las enfermedades que afectan al sexo femenino. Su tratado De Pa-
sionibus mulierum curandorum ante, in, post partum, recogía la experiencia de una mujer ayudando a otras mujeres en asuntos delicados, ellas le confiaban sus enfermedades corporales y espirituales, y le confesaban secretos que según ellas, los hombres no comprendían ni merecían.13 Trótula les enseñaba a aliviar la viudez, a sobrellevar el parto y sus trastornos, a blanquear la piel y los dientes. Fue la primera en describir cómo coser los desgarramientos después del parto, la manera de impedirlos y dio una serie de pautas para actuar en los
partos difíciles. Habla de la ausencia de menstruación y de la relación de la menstruación irregular con la dieta, enfermedades o por grandes disgustos. Fueron destacadas sus investigaciones sobre la infertilidad, anulando la creencia popular de que era únicamente una patología femenina, exponiendo que se trataba de una enfermedad tanto del hombre como de la mujer. Ejercía como cirujano con técnicas muy avanzadas en cuanto a material quirúrgico y de anestesia. Pero también practicaba otras terapias, como la imposición de manos y las hierbas medicinales. Daba masajes cariñosos, recetaba infusiones y sabía escuchar. Colaboró con su marido Giovanni Platearius en la Encyclopaedia
regimen sanitatis.
El Regimen Sanitatis Salernitanum (Regla Sanitaria Salernitana) es un tratado de carácter didáctico en versos latinos redactado en el ámbito de la Escuela Médica Salernitana en el siglo XII y XIII. Se le conoce más comúnmente como Flos Medicinae Salerni (La Flor de la Medicina de Salerno) o Lilium Medicinae (El Lirio de la Medicina). La primera edición impresa, que tenía 364 versos, fue publicada en el 1480 con los comentarios de Arnau de Villanova; el libro alcanzó una enorme popularidad y era tenido en gran consideración como texto
didáctico para la enseñanza y la divulgación de la medicina, tanto que fue utilizado hasta finales del siglo XIX. Escribió dos obras, la primera de ellas es el más célebre tratado de Obstetricia y Ginecología de la Edad Media, De Pasionibus mulierum curando-rumante, in, post partum y la segunda De Aegritudium curatione o de Ornatu mulierum.
Las enseñanzas ginecológicas de Trótula de Salerno serán seguidas durante muchos años por la Medicina de toda Europa, convirtiéndola en la mujer de mayor prestigio de la Obstetricia y Ginecología de la Edad Media.
Su mayor legado fue el Trótulae curandarum aegritúdinum mulierorium ante et post partum, más conocido como Passiónibus mulierum curandorum (Curación de las dolencias de las mujeres), tiene sesenta capítulos, en el que se trata la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, además de diversas enfermedades ginecológicas y de otro tipo, así como de sus remedios. También se describen diversas Técnicas Quirúrgicas. Sus escritos reflejaron ideas muy avanzadas para su tiempo, un ejemplo es su apoyo a que se suministrasen opiáceos a las mujeres durante el parto para mitigar el dolor, una práctica que entonces era perseguida por las autoridades. También escribe sobre temas pediátricos dando normas sobre los lactantes y respecto al cuidado del niño en sus primeros meses de vida. También se conoce a este tratado como Trótula maior o simplemente como el Trótula y se usó como texto obligatorio de medicina en las universidades hasta el siglo XVI; habiendo sufrido multitud de plagios a lo largo de la historia. En el Trótula maior también son muy reconocidos los estudios de Trótula sobre la Oftalmología y la Gastroenterología. Trótula se convirtió en Salerno en una médica capaz de tratar enfermedades como el cáncer, dolencias oculares o problemas de la piel. Habla también de cómo tratar partos difíciles y sobre cómo prevenir y tratar el perineo rasgado.

Hay cerca de cien manuscritos de estos textos que fueron copiados entre el siglo XII y XIV, llegando a encontrarse versiones en irlandés, catalán, francés, inglés, alemán y flamenco.
Dos libros, de Trótula, De curis mulie-rum (La curación de las mujeres) y De ornatu mulierum (la Cos-mética de las mujeres). Estos dos libros forman parte del Trótula minor. El primero trata de temas relacionados con la salud mientras que el segundo sobre los cuidados de belleza para las mujeres.

Ornatu mulierum es un tratado sobre la Cosmética, dentro del Trótula minor, así como del cuidado de la piel y la Higiene como prevención de enfermedades, donde recomienda también a las mujeres de su época cuidar la higiene diaria, el ejercicio físico regular, masajes con aceites y una dieta equilibrada y saludable. Da consejos como prevenir la caída del cabello, recomendando baños frecuentes y masajes, todo lo contrario que hacían los médicos de la época. Y completa estas recomendaciones con unas simples y curiosas recetas de Cosmética femenina, una crema para eliminar las arrugas, la fórmula de un lápiz de la-
bios en la que utiliza miel, jugo de remolachas, calabaza y agua de rosas. Para conservar sana y blanca la dentadura recomienda limpiarlos con una infusión caliente de corteza de nogal. Y no se olvidó tampoco de los cuidados del cabello
rubio platino o de un discreto color castaño. Su fórmula para abrillantar el pelo era “calentar algas en un recipiente de metal y triturarlas con aceite hasta convertirlas en una pomada brillante muy apreciada”.

Trótula desarrolla una Medicina preventiva y poco agresiva que da mucha importancia al equilibrio de los humores mediante el ejercicio, la limpieza y una dieta equilibrada, baños y masajes, reposo e inclusive una actitud positiva.
Trótula denomina “flor” a la menstruación, señalando el significado de su ausencia: “así como los árboles no producen frutos sin flores, así las mujeres sin reglas están privadas de la función de la concepción”. Y expone muy explícitamente las causas de las menstruaciones irregulares, que relaciona con el ejercicio, las enfermedades, la dieta, algún dolor, enojo, emoción o temor, recomendando para su mejoría el uso de varias hierbas y, como uno de los métodos para propiciarla, cita los masajes. Estableció conceptos bastante atrevidos para su tiempo; Trótula afirmaba que: “es igualmente frecuente que la concepción se vea impedida por un defecto del hombre como de la mujer”. En su obra Passionibus Mulierum Curandorum (Las Dolencias de las Mujeres), Trótula defendió también el uso de hierbas para mitigar los dolores del parto,
algo totalmente prohibido en su tiempo. De sus textos se desprende un gran humanismo y un concepto de que la Medicina es una ciencia que trata a los seres humanos, de los seres humanos y con seres humanos, hombres y mujeres. También recomienda a los profesionales de la salud que haga uso de elementos
básicos en el trato a las personas como son la mirada, la mano amiga, la sonrisa y la palabra. La actitud suave y cálida de la médica Trótula ofreciéndonos un simple y aromático té de hierbas nos debe hacer reflexionar.
Trótula se convirtió en Salerno en una médica capaz de tratar enfermedades como el cáncer, dolencias oculares o problemas de la piel. Habla también de cómo tratar partos difíciles y sobre cómo prevenir y tratar el perineo rasgado.

La obra de Trótula fue auténticamente revolucionaria para aquellos
tiempos.
La fama de Trótula hizo que sus libros fueran copiados multitud de veces. Cuando se descubrió la imprenta por Guttenberg, sus libros fueron impresos en el año 1554 por primera vez en Estrasburgo.
REFLEXIONES
La escuela médica de Salerno simboliza la unión de medicina griega, romana, árabe y judía Las damas de Salerno jugaron un papel transcendental en la Edad
Media.
Trótula de Salerno fue la primera ginecóloga de la Historia. Las enseñanzas ginecológicas de Trótula de Salerno serían seguidas durante muchos años en toda Europa, convirtiéndola en la mujer de mayor prestigio en Obstetricia y Ginecología de la Edad Media. El papel de Trótula en la Historia es importante y poderoso, es el de una mujer y médico con carisma, inteligencia y dotes especiales de maestra e innovadora.
Escribió varios influyentes trabajos de Medicina femenina siendo el más importante de ellos Passionibus mulierum curandorum (Las Dolencias de las Mujeres) conocido como Trótula major; en el que defendió también el uso del opio para mitigar los dolores del parto, algo totalmente prohibido en su tiempo. Convirtiéndose en texto imprescindible en las universidades europeas hasta el siglo XVI.
En la obra Ornatu Mulierum, Trótula defiende la Higiene como necesaria para la prevención de infecciones y enfermedades en las mujeres, algo totalmente novedoso en la Edad Media.
En aquella época se dudaba de la inteligencia de las mujeres y de que pudieran tener ideas innovadoras o que pudieran llegar a conclusiones revolucionarias; por eso que una mujer como Trótula tuviera tal nivel intelectual es una gran satisfacción.

Trótula era una doctora que trataba enfermedades como el cáncer, dolencias oculares o problemas en la piel. Pero sus ideas más revolucionarias para su tiempo estuvieron relacionadas con el área de la Ginecología y la Obstetricia.
De sus textos se desprende un gran humanismo y un concepto de que la Medicina es la ciencia de los seres humanos, hombres y mujeres.
En cada página de su obra se nota la mano suave de la mujer doctora. Está lleno de sentido común, es práctico, está al día para su época, de hecho, se adelanta mucho al siglo XI en cuanto a la Cirugía y los analgésicos, así como en el cuidado de la madre y del niño en el periodo postparto. Sus libros se han seguido por siglos enteros.

http://www.epccm.es/index.php?journal=epccm&page=article&op=view&path%5B%5D=535&path%5B%5D=425


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Octubre de 2022
Portal MUNDO MEJOR: http://www.mundomejorchile.com/
Correo electrónico: isp2002@vtr.net