664

 

Fenómeno del Niño y la Niña más humana responsabilidad

 

El Niño y La Niña, un fenómeno cíclico cada vez más extremo
El Niño y La Niña forman parte de la Oscilación del Sur, un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas de la superficie del océano en la parte central y oriental del Pacífico tropical, alterando el clima no sólo en el Pacífico, sino en todo el planeta y que se agrava con el calentamiento global.
Estos fenómenos, conocidos por todos, son eventos cíclicos caracterizados por la fluctuación de la temperatura superficial del océano en el Pacífico ecuatorial, capaces de alterar la temperatura global y causar efectos atmosféricos extremos en todo el planeta.
El Niño, también conocido como el evento caliente o fase caliente del ENSO, y La Niña, evento frío o fase fría del ENSO, pueden darse aproximadamente cada 2 a 7 años y aunque no tiene una periodicidad regular, pueden durar entre 12 a 18 meses.
¿Qué ocurre en el episodio El Niño?
Durante El Niño, los vientos alisios del Pacífico tropical se debilitan, dando lugar a un calentamiento, de hasta 12 grados más de lo normal, en la parte central y oriental del Océano Pacífico. Como la superficie del agua es más caliente de lo normal, la atmósfera también se calienta, hecho que provoca que el aire cálido y húmedo se eleve, forme nubes y se produzcan lluvias intensas.
A pesar de que estas alteraciones afectan a todo el Pacífico, Sudamérica se lleva la peor parte. En Perú y Ecuador el calor se vuelve insoportable, y las continuadas lluvias pueden ocasionar graves inundaciones. Al mismo tiempo, se originan devastadoras sequías en Australia, el sur de África y Brasil.
El aumento de la temperatura en las costas sudamericanas disminuye el nivel de nutrientes disponibles, dando lugar a la pérdida de especies y afecta de manera negativa a la industria pesquera. Este aumento de la temperatura del océano también eleva las probabilidades de tifones en el océano Pacífico, a la vez que reduce las posibilidades de su formación en el Océano Atlántico.
¿Y durante La Niña?
Durante el fenómeno de La Niña ocurre todo lo contrario. Los vientos alisios se fortalecen y las anomalías en la temperatura de las aguas superficiales del mar son esencialmente opuestas a las observadas durante El Niño, con aguas superficiales del mar más frías de lo normal en el Pacífico tropical oriental y más calientes sobre el Pacífico tropical occidental.
En consecuencia, la atmósfera se enfría por el contacto con las frías aguas superficiales del océano, por ello, el agua no se evapora y el aire no se eleva, así que el nivel de lluvias y tormentas disminuye de forma anómala en Perú y Ecuador, mientras que Australia e Indonesia experimentan más humedad de lo normal en el ambiente.
Las temperaturas inusualmente frías afectan positivamente al sector pesquero sudamericano, mientras pone en riesgo al Atlántico Norte por el aumento de huracanes durante la temporada.
¿En qué fase estamos?
Actualmente, el Pacífico Tropical se encuentra bajo los efectos de La Niña, dado que se han registrado durante los últimos meses temperaturas superficiales del mar inferiores a la media.
Las predicciones de los modelos indican que hay una probabilidad del 90 % de que persistan las condiciones de La Niña en los próximos días, así como una probabilidad entre el 70-80 % de que esos niveles persistan durante el primer trimestre de 2022.
¿Cómo afecta el cambio climático a este fenómeno?
Según los expertos, el cambio climático puede crear escenarios diferentes a los que estamos acostumbrados a ver en los diferentes episodios de El Niño y La Niña. El aumento de la temperatura global del planeta, tanto del aire como la de los océanos, podrían generar mayores impactos en futuros episodios. No sólo por el hecho de que el humano los haya generado, si no porque el escenario sobre el cual se desarrolla este fenómeno se ha alterado.
El cambio climático está alterando los episodios de El Niño y La Niña, algo que se traducirá en mayores impactos en futuros episodios.
Aún así, debemos aprender a convivir con ello y aprovechar, de manera razonable, los recursos naturales que nos ofrecen estos episodios.

https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/en-que-se-diferencian-el-nino-la-nina-consecuencias-del-cambio-climatico.html

 
 Qué es el fenómeno del "triple episodio” de La Niña sobre el que advierte la ONU (y qué consecuencias puede tener)
5 septiembre 2022
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó que este año podría darse el tercer episodio consecutivo del fenómeno climático de La Niña.
La agencia meteorológica de las Organización de Naciones Unidas (ONU) advirtió que hay un 70% de probabilidades de que La Niña continúe durante septiembre y noviembre de este año.
De ocurrir, sería la primera vez en este siglo que hay un "episodio triple" de La Niña.
El actual fenómeno climatológico comenzó en septiembre de 2020.
De extenderse hasta fin de año, alcanzaría tres inviernos boreales consecutivos, de ahí que se lo considere un "triple episodio".
La OMM también estimó que hay un 55% de posibilidades de que La Niña continúe hasta febrero de 2023.
¿Qué es La Niña?
La Niña y El Niño son las dos fases opuestas de un mismo patrón meteorológico, que se conoce como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
El ENOS es un fenómeno natural de anomalía de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, que tiene consecuencias importantes para el clima alrededor del planeta.
El Niñoes la fase cálida, y suele aparecer primero.
Ocurre cuando las condiciones de presión del aire cambian, debilitando los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.
Así se conoce a los vientos que soplan habitualmente de este a oeste en ese océano, desde regiones subtropicales de alta presión hasta zonas ecuatoriales de baja presión.
Los vientos alisios arrastran las aguas superficiales cálidas desde la zona ecuatorial de la costa de Sudamérica hacia Asia, al otro lado del océano.
Esto hace que surjan en su lugar las aguas de las profundidades, que son más frías.
Pero cuando estos vientos se debilitan, o incluso soplan en dirección contraria, llevan el agua cálida desde el sudeste asiático hacia Sudamérica.
La Niña ocurre cuando pasa el fenómeno contrario: cuando los alisios son muy fuertes, se refuerza la subida del agua fría profunda en la zona ecuatorial y la temperatura del mar cae por debajo de lo normal.
Es por esto que La Niña es considerada la fase fría del fenómeno.
Generalmente, entre las dos fases ocurre un periodo llamado "zona neutra", en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas son las promedio.
El climatólogo Alfredo "Alpio" Costa, experto en Cambio Climático del Instituto Antártico Argentino explicó a BBC Mundo que el ENOS es bastante irregular: desde que comienza un Niño hasta que termina una Niña, y vuelve a comenzar el ciclo, suelen pasar entre dos y siete años.
Pero estos dos fenómenos no siempre se alternan. A veces, como está ocurriendo ahora, se repite solo una de las fases varias veces, sin que aparezca la contraria.
"Hace muchas décadas que no transitábamos tres Niñas consecutivas", observa el experto.
Consecuencias
Costa señala que el ENOS genera un impacto en gran parte del mundo porque "es tan vasta la extensión del océano Pacífico ecuatorial que termina teniendo un efecto en los patrones climáticos a escala global".
Con respecto a La Niña, afirma que provoca cambios en América, Asia, África, y Oceanía, "pero no tanto en Europa", donde el clima está más afectado por otros factores meteorológicos.
"Los efectos de La Niña a lo largo del mundo, llamadas teleconexiones, son muy variadas: en el este de Argentina y sur de Brasil y Uruguay produce sequía", detalla.
"Pero en el noreste de Brasil y en el norte de Australia y el sudeste asiático genera totalmente lo opuesto, con aumento de precipitación. Y hay zonas de China, India y Japón, al igual que el oeste de Canadá y el sur de Alaska (EE.UU.) que se ven afectadas con menores temperaturas de lo normal", señala.
"También el este de África se ve afectado por sequía", advierte.
En su informe sobre "el primer episodio triple de La Niña en este siglo", el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, destacó el impacto que tendrá sobre este continente.
"Desafortunadamente, los datos más recientes sobre La Niña confirman las proyecciones climáticas regionales que apuntaban a un agravamiento de la devastadora sequía que sufre el Cuerno de África, cuyas consecuencias afectarán a millones de personas", lamentó Taalas.
Se estima que unos 18 millones de personas enfrentan una hambruna severa como consecuencia de la peor sequía en 40 años en esa región.
¿Cambio climático?
La ONU aclara que el ENOS no es causado por el cambio climático.
"Es un fenómeno natural recurrente que ha estado ocurriendo durante miles de años", señala el organismo.
Sin embargo, resalta que "algunos científicos creen que (El Niño y La Niña) pueden volverse más intensos y/o más frecuentes como resultado del cambio climático, aunque no está 100 por ciento claro exactamente cómo interactúan".
"Es probable que el cambio climático afecte los impactos relacionados con El Niño y La Niña, en términos de eventos climáticos extremos. La investigación adicional ayudará a separar la variabilidad climática natural de cualquier tendencia debida a las actividades humanas", concluye.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-62802493

 

En qué se diferencian El Niño y La Niña, los fenómenos cíclicos que pueden alterar el clima de todo el mundo
No es un fenómeno nuevo, pero en los últimos años oímos hablar cada vez más de El Niño y de su "hermana climatológica", La Niña.
El nombre se lo dieron unos pescadores que notaron que, a veces, las aguas oceánicas llegaban más cálidas a las costas de Perú en época navideña, en el inicio del verano en Perú.
Lo llamaron El Niño en referencia al niño Jesús, pero su explicación nada tiene que ver con la religión.
"Las primeras referencias escritas son de una carta de 1891 en la que un peruano explica que su país está en un año de abundancia porque los desiertos se volvieron más verdes y encontraron tipos de peces nunca vistos hasta entonces", le cuenta a BBC Mundo Luis Alfredo Icochea Salas, catedrático de Pesquera en la Universidad Nacional Agraria La Molina (Perú) y especialista en oceanografía.
Pero la abundancia se transformó calamidad, en gran parte por falta de infraestructuras cuando, unos 100 años después, en 1982-83, "vino un Niño que nos agarró por sorpresa y que fue el desastre del siglo", explica Icochea, quien lleva toda su vida estudiando el fenómeno.
Dice Icochea que ahora, más que un fenómeno El Niño es un evento, pues ocurre de forma recurrente. Habitualmente, en promedio cada dos a siete años, pero las fechas pueden variar.
"Se empezó a estudiar realmente en la década de 1970; los científicos vieron que no era local, sino que abarcaba gran parte del Pacífico, y empezaron a registrar los años en que la temperatura y las lluvias eran un tanto extremas debido a El Niño", le dice a BBC Mundo Juan José Nieto, director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), con base en Guayaquil, Ecuador.
Pero ¿qué sabemos sobre El Niño y La Niña?
A continuación, te contamos cómo se desarrollan estos eventos, cuáles son sus efectos y por qué es importante estudiarlos.
¿En qué consiste El Niño y en qué se diferencia de La Niña?
"El Niño es parte de un fenómeno que tiene que ver con variaciones tanto en el océano como en la atmósfera", explica Nieto.
Si lo resumimos mucho, podríamos decir que El Niño es la fase cálida de un evento climatológico y La Niña, su fase fría. Pero es mucho más complicado que eso.
Son fases opuestas de un complejo patrón meteorológico tan poderoso que puede alterar la temperatura global y causar efectos atmosféricos muy extremos en todo el planeta.
El Niño suele darse más frecuentemente que La Niña y ambos pueden durar la mayor parte del año, o incluso más.
Los cambios en la circulación atmosférica que generan pueden afectar al clima en varias partes del mundo de manera más o menos extrema, según su intensidad. Es lo que los científicos y meteorólogos llaman teleconexiones.
"En el mar mismo, cuando una zona se calienta, la otra se enfría; hay un balance y los cambios incluyen en varios continentes causando, por ejemplo, sequía en África y lluvias en América. Altera todo el clima", dice Icochea.
El Niño puede traer lluvias o un invierno más seco en el sur de Estados Unidos y condiciones más cálidas en América del Sur, mientras que La Niña puede aportar huracanes en el Atlántico Norte y un clima más húmedo en Australia, por citar algunos ejemplos.
O puede que no causen ninguno de los dos. O que se transformen en un "megaevento".
Originados en el océano Pacífico, cerca del Ecuador, El Niño y La Niña se forman por un patrón llamado El Niño-Oscilación del Sur, o ENOS, y nunca pueden ocurrir al mismo tiempo.
¿Qué es ENOS?
"El ENOS nos sirve para agrupar estos dos eventos oceanoatmosféricos (El Niño y La Niña) en mismo mecanismo", explica Nieto.
Este patrón describe la fluctuación de ciertas variables atmosféricas en el océano Pacífico: principalmente, la Temperatura Superficial del Mar (TSM) y la presión del aire sobre el agua oceánica.
Estos parámetros están estrechamente relacionados entre sí y deben darse las condiciones adecuadas en ambos para que se forme El Niño, La Niña o ninguno de los dos.
Por ejemplo, cuando la temperatura de la superficie del mar se eleva por encima de lo normal, se podría desarrollar El Niño. Cuando está por debajo del promedio, se podría formar La Niña. Y cuando no sube ni baja fuera del promedio, lo más probable es que no se desarrolle ninguno de los dos.
Por lo tanto, la fase cálida del ENOS corresponde a El Niño (calentamiento oceánico), mientras que la fase fría del ENOS, corresponde a La Niña (enfriamiento oceánico).
En cuanto a la presión del aire, los especialistas miden la diferencia de lo que ocurre entre las partes occidental y oriental del Pacífico ecuatorial, utilizando mediciones de Darwin, en Australia, y de Tahití, en la Polinesia Francesa.
Si la presión es más baja de lo normal en Tahití y más alta en Darwin, las condiciones favorecen el desarrollo de El Niño. Si ocurre lo contrario, podría desarrollarse La Niña.
¿Por qué se forman El Niño y La Niña?
Los científicos no están seguros de qué es exactamente lo que inicia el proceso. Pero, de vez en cuando, las condiciones de presión del aire cambian sobre el Pacífico ecuatorial, afectando los vientos alisios del sureste - de las regiones intertropicales- que normalmente soplan de este a oeste.
Icochea dice que la rotación de la Tierra afecta al movimiento de esos vientos, que actúan sobre la superficie del agua oceánica.
"Sabemos que el viento es el detonante, pero hay distintas teorías sobre por qué ese viento se altera. Yo me inclino a pensar que tiene que ver con variaciones en la actividad solar, que provocan calentamientos diferentes en el planeta y, a su vez, presiones diferentes", dice Nieto.
Sea como fuere, durante El Niño los vientos alisios se debilitan, de manera que se mueve menos agua hacia el oeste, por lo que la parte central y oriental del Pacífico se calienta más de lo habitual.
"Generalmente, El Niño empieza a formarse por Australia a principios de año, y la piscina de agua caliente comienza a avanzar y llega a Sudamérica hacia fin de año", cuenta Icochea.
Lo que ocurre entonces es que esa enorme masa de agua cálida - lo que los científicos llaman la "piscina de agua caliente" - transfiere mucho calor a la atmósfera porque el aire cálido y húmedo se eleva desde la superficie del mar.
"A veces, viene después un enfriamiento muy brusco y se convierte en La Niña, aunque también puede haber Niñas cuando no hay Niño", añade el profesor.
Durante La Niña, los vientos se fortalecen, por lo que la masa de agua calentada por el sol es empujada hacia el oeste. Mientras tanto, en el Pacífico oriental, se eleva agua fría y profunda para reemplazarla.
"Esas aguas frías controlan el clima y la temperatura del aire", dice Icochea. "Es como si debajo del suelo de tu casa tuvieras aguas termales (El Niño) que generan calor, o viceversa, bloques de hielo (La Niña) que te hacen sentir frío".
¿Qué consecuencias pueden tener El Niño y La Niña?
En gran medida, los efectos generados por El Niño y La Niña tienen que ver con la posición de la corriente en chorro, un núcleo de fuertes vientos de 8 a 12 km sobre la superficie terrestre que soplan el planeta de oeste a este.
Cuando ocurre El Niño, esos vientos tienden a desplazarse hacia el sur, lo cual puede resultar en precipitaciones en gran parte del sur de Estados Unidos, y condiciones más cálidas en el norte. Al mismo tiempo, se generan condiciones cálidas y secas en Asia y Australia, y a veces en algunas partes de África y América del Sur.
El impacto directo ocurre tanto en Oceanía como en América, dice Nieto. En Sudamérica, afecta principalmente en el norte de Perú, Ecuador y el sur de Colombia.
"En Perú, el nivel del mar puede crecer como 50 centímetros y el agua se calienta a veces hasta 12 grados más de lo normal en la superficie, pero en la zona norte", dice Icochea. "Diciembre es la temporada más cálida para nosotros y si viene un Niño fuerte, el calor se hace insoportable, y también hay unas lluvias abundantes que no tenemos normalmente".
Cuando se produce La Niña, esos vientos se mueven hacia el norte y pueden provocar la situación contraria a El Niño: condiciones cálidas y secas en el sur de Estados Unidos y un clima más frío y húmedo en el norte, con partes de Australia y Asia más húmedas de lo normal. También puede causar más huracanes en el Atlántico Norte.
Son los efectos "típicos". Pero, a veces, El Niño y La Niña no siguen los patrones esperados.
Puede ocurrir que se den con más fuerza y que tengan efectos mayores. O que sean débiles y tengan consecuencias menores.
"Hay diferentes intensidades de El Niño", explica Icochea. "Entre dos y siete años siempre ocurre un Niño débil o moderado, pero a veces en unos años - pueden ser 15 o hasta 60 - ocurre un Niño extraordinario".
"Aumenta mucho el nivel del mar, por lo que las olas golpean más tierra adentro, destruyendo zonas portuarias, viviendas y carreteras cercanas a la costa", dice Nieto.
Es lo que se llama también un "Súper El Niño" o "Meganiño", una versión más peligrosa del fenómeno y cada vez más frecuente que está causando lluvias, sequías, inundaciones y tormentas en todo el planeta.
¿Cuál ha sido el más devastador hasta ahora? Icochea señala que antes "no existían las estadísticas y mediciones que tenemos ahora, pero podría decirse que los de 1982-83 y 1997-98 fueron los más intensos".
También puede ocurrir que haya una "Niña de doble inmersión"; es decir, dos "Niñas" que se forman de manera consecutiva.
¿Cómo afecta el cambio climático?
"El Niño y La Niña continuarán ocurriendo muchos años más. El cambio climático no es el generador, pero crea un escenario diferente", explica Nieto.
"Si tienes la temperatura del aire y de los océanos es más alta o si se alteró la composición de la química de las aguas, los impactos van a ser mayores. No porque el humano lo haya generado, sino porque alteró el escenario sobre el cual se desarrolla", agrega.
"Por otro lado, somos más personas, habitamos en zonas de riesgo, el area agrícola se expandió... Entonces, el humano tiene muchísimo que ver en el impacto en sí".
¿Qué podemos hacer al respecto?
"El Niño y La Niña no tienen por qué ser algo negativo", dice Icochea. El oceanógrafo cree que "deberían ser algo aprovechable".
Juan José Nieto está de acuerdo. Él cree que "debemos aprender a convivir con El Niño, así como hacían las culturas antiguas al construir albarradas para recolectar el agua".
Nieto recuerda que unos sistemas similares también se usaron en Ecuador hace unos 50 años cuando llegó un Niño fuerte y las lluvias se intensificaron. Y dice que es importante que no perdamos esa visión.
"No tenemos agua todo año. Deberíamos hacer más represas para aprovechar esas lluvias que trae El Niño. Hay que aprovechar los años de abundancia para hacer frente a de escasez. Por eso El Niño de 1891-92 pasó a la historia como un año de abundancia: porque se supo aprovechar", añade Icochea.
"Perú es un país bendecido por la naturaleza, con todo tipo de microclimas. Debemos crear un centro oceanográfico piloto en Perú que sirva de base para capacitar a gente de otros países de Sudamérica y África en vías de desarrollo para aprovechar lo que trae El Niño".

https://www.bbc.com/mundo/noticias-59475688

 

"Súper El Niño", la peligrosa versión del fenómeno climático que se hace cada vez más frecuente en el Pacífico
Desde el Pacífico, cerca del Ecuador, un patrón climático rige periódicamente las lluvias, las sequías, las inundaciones y las tormentas en toda la Tierra.
Es el llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno meteorológico que se genera por el calentamiento de las aguas oceánicas y que trastoca periódicamente el clima del planeta.
"El ENOS cambia la los patrones de circulación de la atmósfera por lo que puede causar eventos muy extremos a lo largo de todo el mundo. Desde inundaciones en India o Australia hasta diluvios en la costa oeste de Sudamérica", explica a BBC Mundo Bin
Pero según el experto, esta oscilación atmosférica mostró en los últimos 40 años su lado más trágico: el llamado "Súper El Niño", una versión más intensa del fenómeno con consecuencias aún más devastadoras.
"Los 'Súper El Niño' son una forma muy extrema del ENOS en las que la intensidad puede hacer que las aguas del Pacifico se calienten hasta 3 o 4ºC más en comparación con la temperatura normal del océano", indica Bin.
Sin embargo, según el experto, solo se reportaron tres "Súper El Niño" desde que se llevan registros en los últimos 130 años: la primera, en 1982, después en 1998 y, la última, en 2015.
Sin embargo, una investigación realizada por Bin y otro grupo de expertos y publicada esta semana en la prestigiosa revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences indica que el fenómeno extremo podría ser cada vez más frecuente… y más destructor.
Y, de acuerdo con Bin, hay un responsable detrás de esto: el calentamiento global producido por la acción humana.
"Si tenemos más "Súper El Niño" o no, depende de cómo las fuerzas antropogénicas inducen el calentamiento global", indica el meteorólogo.
Un informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos publicado también esta semana indica que actualmente existen las condiciones para un "El Niño" neutral, es decir, que no manifieste sus efectos en los próximos meses.
Sin embargo, Bin recuerda que la activación del fenómeno es periódica y esto no descarta que en los próximos años pueda volver con toda su fuerza.
¿Qué halló la investigación?
El estudio, que se extendió por más de dos años, analizó por primera vez los registros climáticos sobre El Niño desde 1901 hasta 2017.
"Durante ese periodo hubo 33 eventos El Niño y analizamos cuándo comenzaron, cómo se desarrollaron, qué causó su desarrollo y cuál fue su impacto", recuerda Bin.
"El principal descubrimiento fue que el lugar donde se origina el ENOS ha cambiado del este del Pacífico al oeste desde la década de 1970 y eso coincide con los eventos más extremos", agrega el académico.
De acuerdo con el estudio, antes de 1970, el fenómeno se originaba en el lejano este del Pacífico, pero en el último medio siglo su foco se desplazó hacia una región más cálida: el oeste de ese océano.
¿A qué se debe ese cambio?
El estudio, explica Bin, indica que las aguas del oeste del Pacífico se han calentado desproporcionadamente más rápido que las del Pacífico central por la acción humana.
El calentamiento en esa región ha sido el responsable de los eventos más fuertes de El Niño que se han reportado en las últimas décadas y de los que podrían manifestarse en un futuro cercano, según el experto.
"Si el oeste del Pacífico se continúa calentando más rápido que el Pacífico central, entonces El Niño será más frecuente y su intensidad se incrementará", señala.
En su criterio, la investigación evidencia cómo la acción humana puede conducir a mayores eventos extremos de El Niño en el futuro.
¿Cuáles son los efectos del "Súper El Niño"?
De acuerdo con el experto, los "Súper El Niño", como los que ocurrieron en 1982, 1998 y 2015, pueden subir de forma alarmante la temperatura global, generar más huracanes y tifones e incluso afectar ciclos naturales del planeta.
Sus daños pueden ir desde matar los arrecifes de coral hasta generar inundaciones, deslaves o grandes sequías.
"Genera eventos climáticos extremos duraderos que afectan a cientos de millones de personas y dejan miles de millones de dólares en daños", comenta Bin.
"Si las causas que han generado este calentamiento en el Pacífico continúan con motivo de la acción humana, los eventos extremos de El Niño no solo serán más frecuentes, sino que dejarán profundas consecuencias socioeconómicas", concluye.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-50147616

 

El Niño / La Niña Hoy - Febrero de 2022
1 Marzo 2022
El episodio de La Niña instaurado en el segundo semestre de 2021 sigue activo en el Pacífico tropical, aunque se observan indicios de debilitamiento en los parámetros tanto oceánicos como atmosféricos. Los pronósticos más recientes de los Centros Mundiales de Producción de Predicciones a Largo Plazo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indican una probabilidad moderada (alrededor del 65 %) de mantenimiento de las actuales condiciones típicas de La Niña durante el período de marzo a mayo de 2022, y cifran en alrededor del 35 % la probabilidad de que estas sigan debilitándose hasta ser compatibles con un episodio neutro del fenómeno El Niño/Oscilación del Sur (ENOS).
Según las previsiones, una vez transcurrido ese período el episodio de La Niña se disipará y lo más probable es que, a partir de la temporada comprendida entre abril y junio, se instauren unas condiciones neutras con respecto al ENOS (probabilidad de entre el 50 y el 60 %). Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) monitorearán de cerca la evolución del fenómeno ENOS en los próximos meses y facilitarán proyecciones actualizadas.
Es importante señalar que El Niño y La Niña no son los únicos factores que condicionan las características climáticas a escala mundial y regional, y que la intensidad de los indicadores del ENOS no tiene una correspondencia directa con la de sus efectos. Por lo que se refiere a la escala regional, las proyecciones estacionales deben tener en cuenta los efectos relativos tanto del estado del ENOS como de otros condicionantes climáticos pertinentes a escala local. Puede obtenerse información aplicable a los ámbitos regional y local en las proyecciones climáticas estacionales regionales y nacionales, como las elaboradas por los Centros Regionales sobre el Clima de la OMM, los Foros Regionales sobre la Evolución Probable del Clima y los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales.
Además del boletín El Niño/La Niña Hoy, que la OMM publica desde hace tiempo, la Organización también publica ahora ediciones periódicas del Boletín sobre el clima estacional mundial, en el que se tienen en cuenta las influencias de todos los demás condicionantes climáticos importantes, como la oscilación del Atlántico Norte, la oscilación del Ártico y el dipolo del océano Índico.
El Boletín sobre el clima estacional mundial se basa en las predicciones de los centros mundiales de producción de predicciones a largo plazo de la OMM, y los datos que contiene están a disposición de los gobiernos, las Naciones Unidas, las instancias decisorias y otras partes interesadas de sectores sensibles al clima para que adopten medidas de preparación y protejan las vidas y los medios de subsistencia.
En resumen:
Los Miembros y asociados de la OMM seguirán monitoreando de cerca la evolución del fenómeno ENOS. Durante los próximos meses los expertos en predicción climática elaborarán periódicamente interpretaciones más detalladas de los efectos de la variabilidad climática regional, que difundirán los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales.
https://public.wmo.int/es/media/noticias/el-ni%C3%B1o-la-ni%C3%B1a-hoy-febrero-de-2022
 

 

Fenómeno de La Niña no da tregua: Se presentaría por tercer año consecutivo en Chile, aumentando aún más la temida megasequía
15 mar 2022
Fenómeno climático trae una drástica reducción en las precipitaciones, por lo que de confirmarse su presencia, se espera otro verano seco en la zona central.
“La última vez que esto ocurrió fue entre el año 2000 y 2002 (hace 20 años)″, señala Raúl Cordero, climatólogo de la Universidad de Santiago, dando cuenta de la relevancia de este fenómeno.
El cambio climático y el calentamiento global azotan al planeta hace más de una década. Chile es uno de los principales afectados. ¿Por qué ocurre esto? ¿Cómo se explican tantos años de sequía y falta de precipitaciones?
Una de esas explicaciones se puede atribuir al denominado Fenómeno de La Niña, y que se podría presentar durante 2022, por tercer año consecutivo en el país, tras 2020 y 2021, lo que aumentaría y extendería aún más la megasequía. La posibilidad supera el 53%.
Con estos antecedentes, ¿cómo será el invierno en Chile? ¿Qué tan afectada se verá la zona central con el fenómeno?
La presencia de este fenómeno siempre está asociada a escasez de lluvias y sequía. Cordero explica que si bien aún es solo una posibilidad, es una real y con grandes chances de ocurrir. Las estadísticas y el historial climatológico reciente lo avalan. “La actualización del pronóstico realizado por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (Noaa), trae dos malas noticias para Chile”.
Primero, “la alta probabilidad (más del 70%) de que el evento de La Niña actual, que comenzó en octubre pasado, nos acompañe al menos hasta el inicio de nuestro invierno, y segundo, un alza en la probabilidad de que La Niña vuelva antes de fines de año. Aunque no ocurre siempre, no es extraordinariamente raro que La Niña se presente dos años consecutivos. Sí es menos frecuente que ocurra durante tres años seguidos”, establece el climatólogo.
Falta de nieve y racionamiento de agua
El Fenómeno de la Niña comienza usualmente en octubre, y termina en abril, siempre y cuando llueva. Por lo general, no existe o no se presenta en invierno (en Chile). “Este año, desafortunadamente, lo más probable es que afecte al menos el inicio de invierno, generando bajas precipitaciones. Y además es probable, que aunque desaparezca al final de esta estación, vuelva nuevamente durante 2022”, recalca Cordero.
El climatólogo señala que el Fenómeno de La Niña es percibido como un enfriamiento en la temperatura superficial del mar en el Pacífico tropical, frente a las costas de Perú en Ecuador. La Niña se asocia a bajas precipitaciones en el centro de Chile. “La persistencia de ésta durante el otoño y el inicio del próximo invierno disminuirían los chances de que las precipitaciones durante este año se acerquen (o superen) rangos normales. Sería, además, muy mala noticia si La Niña volviera a fines de año y afectara a Chile por tercer año consecutivo, pues ayudaría a prolongar la larga intensa seguía que afecta a la zona central. (La más poblada del país)”.
El fenómeno afecta temperaturas y precipitaciones en en buena parte del mundo. “Entre el sur de California y la zona centro sur de Chile, La Niña se asocia a bajas precipitaciones y sequía. Sin embargo, sus efectos van mucho más allá de la cuenca del Pacífico, y también puede afectar las lluvias en el sur de Brasil y, vía anomalías en los patrones de viento, puede intensificar la temporada de huracanes en el Atlántico”, finaliza el académico de la Usach.
Sumado a lo anterior, la Dirección General de Aguas (DGA) informó que la estación de Portillo, en la Región de Valparaíso, registró la menor acumulación de nieve durante febrero de los últimos siete años, alcanzando solo 6,74 milímetros. Se trata del segundo registro más bajo de la historia, solo superado por lo ocurrido en 2015 cuando anotó 0,32 milímetros de nieve. La sequía en esta región, ha estado presente hace más de 13 años consecutivos.
Además, durante los últimos días surgió la posibilidad de que efectivamente se lleve a cabo un racionamiento de agua en la Región Metropolitana. El proceso se desarrollaría inicialmente en el sector oriente de la capital. Si bien aún no existe certeza de esto, es una posibilidad real, que ya se implementó en otras zonas del país (como El Melón, Quinta Región), y ha sucedido en otras partes del mundo. Por parte de las autoridades se habla de una “revolución hídrica”.
Como si fuera poco, en la Región Metropolitana, no hay pronosticadas lluvias en todo lo que queda del verano, es decir, durante los próximos seis días. Y se esperan altas temperaturas por lo menos hasta fines de marzo.

https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/fenomeno-de-la-nina-no-da-tregua-se-presentaria-por-tercer-ano-consecutivo-en-chile-aumentando-aun-mas-la-temida-megasequia/
4P5TGDWKM5HRDO27YJITNGD6OQ/

 

Cambio climático: 6 puntos de "no retorno" que probablemente se traspasen, según un nuevo estudio
10 septiembre 2022
Las tasas actuales de calentamiento pondrán a la Tierra en riesgo de cruzar seis "peligrosos" puntos de no retorno climáticos, según un nuevo análisis.
Traspasar estos límites afectaría los sistemas del planeta, dando paso al colapso de las capas de hielo y la pérdida de los arrecifes de coral.
Comentaristas científicos han dicho anteriormente que llegar a ese punto sería alcanzar una "emergencia climática".
Los investigadores analizaron evidencia de puntos de no retorno en 200 investigaciones recientes.
Tuvieron en cuenta:
Las investigaciones, basadas en datos publicados desde 2008, encontraron que ya existe un riesgo de que los niveles actuales de calentamiento global alcancen seis puntos climáticos de no retorno, y los riesgos incrementan con cada décima de grado de calentamiento.
El Rastreador de Acción Climática estima que incluso bajo un escenario optimista en el que los objetivos climáticos globales actuales se alcancen, el mundo verá un calentamiento promedio de 1,8 ºC.
Los puntos de "no retorno"
La idea de "puntos climáticos de no retorno" fue expuesta por primera vez por el grupo de ciencia climática de Naciones Unidas, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), hace dos décadas.
Si se cruzan, podrían desencadenar un cambio significativo en la manera como operan los sistemas de la Tierra, afectando océanos, el clima y los procesos químicos, algunos de los cuales podrían ser "irreversibles", según Naciones Unidas.
Una vez se cruza un punto, la ruptura del sistema es autosostenible, así que continuará aunque no haya más calentamiento.
Es autoperpetuante: un poco como cuando una pelota empieza a rodar por una colina sin poder parar.
En ese momento se creía que los puntos solo se cruzarían si las temperaturas globales subían más de 5 ºC.
Pero desde entonces, se ha recopilado cada vez más evidencia que muestra cómo estos límites pueden traspasarse mucho antes.
Cuáles son los puntos
Los seis puntos que "probablemente" se crucen, según las investigaciones publicadas en la revista Science, son:
El autor principal del estudio, David Armstrong McKay, del Centro de Resiliencia de Estocolmo, la Universidad de Exeter y la Comisión de la Tierra, dijo que ya se están viendo señales de desestabilización en las regiones polares, y que este es el paso que precede al colapso de sistema.
Groenlandia y Antártida pierden actualmente hielo seis veces más rápidamente de lo que lo hacían hace 30 años, y la capa de hielo de Groenlandia se ha reducido de manera continua durante los últimos 25 años debido al cambio climático, según Naciones Unidas.
Y aunque no se espera que algunos de los otros puntos de no retorno, como una mortandad en el Amazonas, lleguen a ocurrir salvo que las temperaturas globales aumenten en al menos 3.5 ºC, todos estos sistemas están conectados.
Así que a medida que un sistema empieza a fallar, podría incrementar las posibilidades de que otros colapsen.
Varios puntos de no retorno
La coautora Ricarda Winkelmann, investigadora en el Instituto de Postdam para la investigación de impacto climático y miembro de la Comisión de la Tierra, dijo: "Muchos de los elementos en los sistemas de la Tierra están interconectados, haciendo que los puntos de no retorno en cascada sean una seria preocupación adicional".
Por ejemplo, si hay capas de hielo más pequeñas o menos capas y menos hielo marino, entonces se refleja menos la energía del sol, lo que lleva a un mayor calentamiento global.
El equipo trabajó con datos paleoclimáticos (condiciones climáticas de hace miles de años), observaciones actuales y los resultados de modelos climáticos para hacer estas nuevas identificaciones.
Pero algunos de los puntos de no retorno anteriores, como El Niño-Oscilación del Sur, se han eliminado de la lista por falta de evidencia.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-62845351

Cambio climático: parte del impacto del calentamiento global es ya "irreversible", advierte la ONU
28 febrero 2022
Muchos de los impactos del calentamiento global son ya "irreversibles", según la última evaluación de la ONU.
Aún así, los autores de este nuevo informe, publicado este lunes y que actualiza desde 2014 lo que se sabe acerca del calentamiento global y sus efectos, señalan que todavía hay un breve lapso de tiempo para evitar lo peor.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advierte que los seres humanos y la naturaleza están siendo empujados más allá de su capacidad de adaptación.
Más del 40% de la población mundial es "altamente vulnerable" al clima, de acuerdo al sombrío estudio.
No obstante, añade que existe la esperanza de que si el aumento de la temperatura se mantiene por debajo de 1,5 °C, se reducirán las pérdidas proyectadas.
Solo cuatro meses después de la COP26, donde los líderes mundiales se comprometieron a tomar medidas de forma rápida para frenar el cambio climático, este nuevo estudio de la ONU revela la escala de su tarea.
"Nuestro informe indica claramente que los lugares donde la gente vive y trabaja pueden dejar de existir, que los ecosistemas y las especies con los que todos hemos crecido y que son fundamentales para nuestras culturas y conforman nuestras lenguas pueden desaparecer", dijo Debra Roberts, copresidenta del IPCC.
"Así que este es realmente un momento clave. Nuestro informe señala muy claramente que esta es la década de acción, si vamos a cambiar las cosas".
Causas, impactos y soluciones
El informe del IPCC es el segundo de tres revisiones del organismo de investigadores climáticos más importante del mundo.
El primero, publicado el pasado agosto, destacó la escala del efecto que los humanos estaban teniendo en el sistema climático.
Este nuevo informe analiza las causas, los impactos y las soluciones al cambio climático. Da la indicación más clara hasta la fecha de cómo un mundo más cálido está afectando a todos los seres vivos de la Tierra.
El documento es un relato descarnado de las feroces consecuencias que el mundo ya está experimentando, como un número creciente de personas que mueren a causa del calor.
Pero los autores dicen que todavía hay una breve ventana de tiempo para evitar lo peor.
"Una de las cosas que creo que está muy, muy, clara en el informe es que sí, las cosas están mal, pero en realidad, el futuro depende de nosotros, no del clima", señaló Helen Adams, autora principal del informe, y científica del King's College de Londres.
El análisis muestra que los fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático, como las inundaciones y las olas de calor, están afectando a los humanos y a otras especies mucho más de lo que indicaban las evaluaciones anteriores.
Si bien todos se ven afectados, algunos están siendo golpeados mucho más fuerte, según la región en la que viven.
Entre 2010 y 2020, por ejemplo, 15 veces más personas murieron a causa de inundaciones, sequías y tormentas en regiones muy vulnerables -incluidas partes de América Central y del Sur, de África, y del sur de Asia- que en otras partes del mundo.
Los arrecifes de coral se están blanqueando y muriendo por el aumento de las temperaturas, mientras que muchos árboles sucumben a la sequía.
Escenarios
Si el aumento de las temperaturas alcanza 1,5 °C sobre los niveles de la década de 1850 (superando el 1,1°C actual), el aumento continuo y acelerado del nivel del mar afectará cada vez más a los asentamientos costeros empujándolos hacia la "inmersión y la pérdida".
Bajo todos los escenarios de emisiones, el IPCC espera que mil millones de personas más estén en riesgo por los peligros específicos para las costas en las próximas décadas.
Si las temperaturas aumentan entre 1,7 °C y 1,8 °C, el informe afirma que la mitad de la población humana podría estar expuesta a períodos de condiciones climáticas potencialmente mortales derivadas del calor y la humedad.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, describió al informe como un "atlas del sufrimiento humano", y dijo no tener ninguna duda de quién tiene la culpa.
"Los hechos son innegables. Esta abdicación del liderazgo es criminal. Los mayores contaminadores del mundo son culpables del incendio intencionado en nuestro único hogar".
No a las "soluciones" tecnológicas
Es probable que las enfermedades se propaguen más rápidamente en las próximas décadas, advierten los autores del estudio.
Existe un riesgo particular de que las condiciones climáticas cambiantes faciliten la propagación del dengue, transmitido por mosquitos, a miles de millones más para fines de este siglo.
Además de los impactos en la salud física, por primera vez el informe afirma que el cambio climático puede estar exacerbando los problemas de salud mental, incluidos el estrés y el trauma relacionados con los fenómenos meteorológicos extremos y la pérdida de medios de subsistencia y cultura.
En cuanto a solucionar los problemas con tecnología, el informe desdeña ideas como desviar los rayos del sol o eliminar el dióxido de carbono del aire, alertando de que podrían empeorar las cosas.
El resumen para los formuladores de políticas se enfoca en cambio en el "desarrollo de resiliencia al clima", que contribuye -según dicen los autores- a desarrollar la fuerza necesaria para hacer frente al cambio climático en cada sociedad.
"Si nuestras vías de desarrollo son aquellas en las que los sistemas de salud no mejoran mucho, la educación no mejora mucho, nuestras economías no crecen muy rápido y la desigualdad sigue siendo un gran problema, ese es un mundo donde una parte concreta de cambio climático va a tener un impacto realmente grande", enfatiza Brian O'Neill, autor y coordinador principal del informe.
"En cambio, si es un mundo en el que realmente estamos progresando rápidamente en educación, salud y pobreza, si el cambio climático se impone en esa sociedad, el riesgo será mucho menor".

https://www.bbc.com/mundo/noticias-60555942

Medio ambiente: las pruebas que demuestran que el cambio climático es producido por humanos
2 noviembre 2021
A pesar de los grupos "escépticos" del clima, hemos llegado al punto en que tanto los científicos como los políticos están diciendo que enfrentamos una crisis planetaria debido al cambio climático.
Recientemente, Naciones Unidas publicó un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en el que envía "una alerta roja para la humanidad".
El mundo se prepara para la Conferencia de la ONY sobre el Cambio Climático (COP26), que se desarrolla del 31 de octubre al 12 de noviembre en Glasgow, Escocia, y se considera crucial para traer el cambio climático bajo control.
Casi 200 países tendrán que presentar planes para reducir sus emisiones, lo que que podrá significar un cambio importante en nuestras vidas diarias.
Pero, ¿cuál es la evidencia del calentamiento global y cómo sabemos que está siendo causado por humanos?
¿Cómo sabemos que el mundo se está calentando?
Nuestro planeta se ha estado calentando rápidamente desde el comienzo de la Revolución Industrial.
La temperatura promedio en la superficie de la Tierra ha aumentado unos 1,1 C desde 1850. Más aún, desde mediados del siglo XIX, cada una de las cuatro últimas décadas ha sido más caliente que cualquier otra anterior.
Se ha llegado a estas conclusiones a partir de los análisis de millones de medidas tomadas en diferentes partes del mundo. Los registros de temperatura fueron recopilados por estaciones meteorológicas en tierra, en barcos y por satélites.
Múltiples equipos independientes de científicos han obtenido los mismos resultados: un salto en las temperaturas que coincide con el inicio de la era industrial.
Los científicos pueden reconstruir las fluctuaciones de la temperatura aún mucho más atrás en el tiempo.
Los anillos de los árboles, muestras de extracción de hielo, sedimentos en lagos y los corales todos son un registro histórico del clima pasado.
Esa información provee un contexto muy necesario a la actual fase de calentamiento. De hecho, los científicos estiman que la Tierra no ha sido así de caliente desde hace unos 125.000 años.
¿Cómo sabemos que los humanos somos responsables?
Los gases de efecto invernadero -que atrapan el calor del Sol- son el vínculo crucial entre el aumento de la temperatura y la actividad humana. El más importante es el dióxido de carbono (CO2) por su gran abundancia en la atmósfera.
También sabemos que es el CO2 el que atrapa la energía del Sol. Los satélites muestran que hay menos calor emitido desde la Tierra hacia el espacio precisamente a la longitud de onda a la cual el CO2 absorbe la energía irradiada.
La quema de combustibles fósiles y la tala de árboles conducen a la fuga de este gas de efecto invernadero. Ambas actividades se dispararon después del siglo XIX, así que no sorprende que el CO2 atmosférico haya aumentado a lo largo del mismo período.
Hay una manera en la que se puede demostrar definitivamente de dónde vino todo este CO2 adicional. El carbón producido por la quema de combustibles fósiles tiene una marca química única.
Los anillos de los árboles y el hielo polar registran los cambios en la química atmosférica. Después de examinarlos, se ve que el carbono -específicamente el de fuentes fósiles- ha aumentado significativamente desde 1850.
Los análisis demuestran que durante 800.000 años, el CO2 en la atmósfera no subió por encima de 300 partes por millón (ppm). Sin embargo, desde la Revolución Industrial, la concentración de CO2 se disparó a su nivel actual de casi 420 ppm.
Simulaciones de computadora, conocidas como modelos climáticos, se han utilizado para mostrar lo que hubiera sucedido con las temperaturas sin las enormes cantidades de gases de efecto invernadero generadas por los humanos.
Revelan que hubiera habido poco calentamiento global -y posiblemente cierto enfriamiento- a lo largo de los siglos XX y XXI, si sólo los factores naturales hubieran influido en el clima.
Solamente cuando se introducen los factores humanos es que los modelos pueden explicar el aumento de las temperaturas.
¿Cuál es el impacto de los humanos en el planeta?
Se vaticina que los niveles de calentamiento por los que ya ha pasado la Tierra ocasionarán cambios significativos en nuestro entorno.
Observaciones de estos cambios en el mundo real corresponden a los patrones que los científicos esperan ver con el calentamiento provocado por la actividad humana. Estos incluyen:
Pero, ¿no era más caliente en el pasado?
Ha habido varios períodos de calentamiento en la Tierra en épocas pasadas.
Hace unos 92 millones de años, por ejemplo, las temperaturas eran tan altas que no había capas de hielo polares y animales parecidos a los cocodrilos vivían el el Ártico canadiense.
Eso no debería ser consuelo para nadie, sin embargo, porque los humanos no existían en ese entonces. Hubo momentos en el pasado que el nivel del mar alcanzó 25 metros más de lo que es hoy en día. Se considera que un aumento de entre 5-8 metros sería suficiente para sumergir la mayoría de las ciudades costeras del mundo.
Hay evidencia abundante de extinciones masivas de vida durante estos períodos. Y los modelos climáticos sugieren que, en algunos, los trópicos pudieron ser "zonas muertas" demasiado calientes para la supervivencia de la mayoría de las especies.
Estas fluctuaciones entre calor y frío fueron causadas por una variedad de fenómenos, incluyendo la manera en que la Tierra se bambolea en su órbita alrededor del Sol a través de largos períodos, erupciones volcánicas y ciclos climáticos de corto plazo como El Niño.
Durante muchos años, grupos denominados como "escépticos" del clima han cuestionado las bases científicas del calentamiento global.
Sin embargo, virtualmente todos los científicos que publican regularmente en los sitios especializados, que son evaluados por sus pares expertos, concuerdan en las actuales causas del cambio climático.

Un informe clave de la ONU publicado en 2021 dijo que "es indiscutible que la influencia humana ha calentado la atmósfera, los océanos y la tierra".
 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-59035482