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Daño Mental de la Marihuana

 

El consumo de marihuana afecta la función cerebral de manera directa, y afecta particularmente las partes del cerebro responsables de la memoria, el aprendizaje, la atención, la toma de decisiones, la coordinación, las emociones y el tiempo de reacción.

 

Proemio

 

¿Cómo produce sus efectos la marihuana?
Los cannabinoides endógenos como la anandamida (ver figura) actúan como neurotransmisores porque envían mensajes químicos entre las células nerviosas (neuronas) a través de todo el sistema nervioso. Afectan las regiones del cerebro que influyen en el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, el movimiento, la coordinación y la percepción del tiempo y el espacio. Debido a esta similitud, el THC puede adherirse a moléculas llamadas receptores cannabinoides en las neuronas de estas regiones del cerebro y activarlas, lo que altera varias funciones mentales y físicas y causa los efectos descritos anteriormente. La red de comunicaciones neurales que utiliza estos neurotransmisores cannabinoides, llamada sistema endocannabinoide, desempeña una función clave en el funcionamiento normal del sistema nervioso, de modo que interferir con ella puede tener efectos profundos.
Por ejemplo, el THC puede alterar el funcionamiento del hipocampo (ver "La marihuana, la memoria y el hipocampo") y la corteza orbitofrontal, que son regiones del cerebro que permiten que una persona cree recuerdos nuevos y cambie su foco de atención. Por lo tanto, el consumo de marihuana disminuye la capacidad de pensar e interfiere con la capacidad de una persona para aprender y realizar tareas complicadas. El THC también altera el funcionamiento del cerebelo y los ganglios basales, que son regiones del cerebro que regulan el equilibrio, la postura, la coordinación y el tiempo de reacción. Este es el motivo por el cual quien ha consumido marihuana podría no estar en condiciones de conducir en forma segura (ver "¿El consumo de marihuana afecta la capacidad de conducir?") y podría tener problemas para realizar deportes u otras actividades físicas.

Las personas que han consumido grandes dosis de la droga pueden experimentar una psicosis aguda, que incluye alucinaciones, delirio y la pérdida del sentido de identidad personal. 
El THC, que actúa por medio de los receptores cannabinoides, también activa el sistema de recompensa del cerebro que gobierna la respuesta a comportamientos placenteros saludables, como el sexo y la comida. Al igual que la mayoría de las drogas que las personas usan en forma indebida, el THC estimula las neuronas del sistema de recompensa del cerebro, que liberan el mensajero químico llamado dopamina en cantidades mayores de las que se observan normalmente en la respuesta a estímulos gratificantes naturales. La oleada de dopamina le “enseña” al cerebro a repetir la conducta gratificante, lo que contribuye a las propiedades adictivas de la marihuana. 
Los efectos de la marihuana sobre el cerebro. Cuando se fuma marihuana, su ingrediente activo, THC, viaja por el cerebro y el resto del cuerpo, produciendo sus efectos. En el cerebro, el THC se adhiere a los receptores de cannabinoides que se encuentran en las células nerviosas, lo que afecta la forma en que estas células funcionan y se comunican unas con otras. Los receptores de cannabinoides son abundantes en las partes del cerebro que regulan el movimiento, la coordinación, el aprendizaje y la memoria y funciones cognitivas más complejas como el juicio y el placer.

https://nida.nih.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/la-marihuana/como-produce-sus-efectos-la-marihuana
 

 

Desarrollo

 

1.
Experta: el cannabis puede alterar la química cerebral de forma permanente
La Dra. Yasmin Hurd, neurocientífica del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, dijo en una conferencia en Harvard que los consumidores de cannabis están subestimando sus posibles efectos a largo plazo.
02.05.2022 
El consumo de cannabis se ha convertido en un pilar en la vida de muchos jóvenes, pero una experta advierte que dicha droga podría conllevar más riesgos de los que se creen.
A finales del mes de abril, en el coloquio "día de la hierba" en Estados Unidos, el 20 de abril, o 4/20, la Dra. Yasmin Hurd, una de las principales neurocientíficas del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, advirtió que muchos consumidores jóvenes pueden estar subestimando los posibles efectos a largo plazo de la droga.
Advierte que el "subidón" producido por la droga altera la química cerebral de una persona y podría incluso ponerla en riesgo de desarrollar graves problemas psiquiátricos más adelante.
Un cóctel de sustancias
El cannabis contiene más de 500 sustancias químicas, entre ellas más de 140 cannabinoides que tienen un mayor o menor grado de actividad "psicofarmacológica", explicó Hurd en una conferencia de neurociencia en Harvard.
Explicó que los cannabinoides del tetrahidrocannabinol, o THC como se le suele conocer, la sustancia química de la droga que provoca los efectos de alteración, interactúa con los endocannabinoides en el cerebro.
Estos endocannabinoides son responsables de determinar la forma en que las células del cerebro interactúan entre sí.
De tal forma que los cannabinoides del THC interactúan con los receptores que configuran esas interacciones y los alteran, lo que crea la sensación que tiene la gente cuando consume la droga.
"Si la sensación es de embriaguez, significa que se está uniendo a un receptor y cambiando tu cerebro. La pregunta es durante cuánto tiempo, y si aumenta el riesgo de sufrir trastornos psiquiátricos", se preguntó.
Una creencia común entre muchos consumidores de marihuana, especialmente los más jóvenes, es que la droga no causa ningún daño.
https://www.dw.com/es/experta-el-cannabis-puede-alterar-la-qu%C3%ADmica-cerebral-de-forma-permanente/a-61665168

2.
Cómo el consumo de marihuana afecta nuestra mente, según nuevos estudios
 
5 de mayo de 2022
 
El cannabis es la droga más consumida en el mundo y su uso ha aumentado, tanto con fines recreativos como medicinales.
 
¿Pero cómo afecta al cerebro?
 
La planta de cannabis sativa o marihuana ha sido utilizada por los seres humanos por más de mil años.
Aunque su uso más conocido es tal vez como una droga recreativa que se fuma o se ingiere, también es legal su uso medicinal en varios países alrededor del mundo.
Pero, ¿cómo afecta a nuestra mente? En tres estudios recientes publicados en The Journal of Psychopharmacology, la revista Neuropsychopharmacology y el International Journal of Neuropsychopharmacology, se demuestra cómo su uso puede influenciar un número de procesos cognitivos y psicológicos.
La Agencia contra el Crimen y las Drogas de la ONU reportó que cerca de 192 millones de personas alrededor del mundo de entre 15 y 64 años usan cannabis de forma recreativa, según datos de 2018.
Esto indica que la mayoría de usuarios son adultos jóvenes, cuyos cerebros están todavía en desarrollo, lo que podría hacerlos particularmente vulnerables a los efectos en el cerebro asociados al uso del cannabis en el largo plazo.
El tetrahidrocannabinol es el principal ingrediente psicoactivo del cannabis y su espacio de influencia del cerebro es el sistema endocannabinoide, que es donde hay receptores que responden a los componentes químicos de esta hoja.
Estos receptores tienen una importante presencia en las áreas prefrontales y límbicas del cerebro, donde se modulan los mecanismos de recompensa y motivación.
Estos regulan la señalización de las dopaminas, el ácido gamma-aminobutírico y el glutamato del cerebro.
¿Qué significa eso? Sabemos que la dopamina está involucrada en la motivación, recompensa y aprendizaje.
Mientras que el glutamato y el ácido gamma-aminobutírico tienen funciones en el proceso cognitivo, incluyendo la memoria y el aprendizaje.
 
Efectos cognitivos
El uso del cannabis puede afectar el proceso cognitivo, señalan los estudios, especialmente en aquellos con desorden en el consumo.
Esto es, personas con un deseo constante de consumir y disrupción de sus actividades diarias como trabajar o estudiar.
Se estima que el 10% de los consumidores de cannabis cumplen con el diagnóstico de este desorden.
En nuestra investigación, logramos examinar cerca de 39 personas con este desorden (debían estar 'limpios' el día del test) y lo comparamos con 20 personas que nunca o muy infrecuentemente consumían cannabis.
Logramos demostrar que los participantes que tenían el desorden tenían peor desempeño en las pruebas de memoria del Cambridge Neuropsychological Test Automated Battery, (un test diseñado para evaluar la capacidad del cerebro de retener datos), comparados con los otros que nunca o pocas veces habían consumido.
También se demostró que el consumo afecta de forma negativa las "funciones ejecutivas", que son procesos mentales que incluyen el pensamiento flexible.
Este efecto parece estar relacionado con la edad a la que se comienza a consumir la droga: entre más joven, más afectado resulta el funcionamiento ejecutivo.
 
Entre los efectos que puede producir el consumo del cannabis esta la pérdida de la memoria.
 
Los daños en el proceso cognitivo también se han detectado en consumidores leves. Este grupo tiende a tomar decisiones más riesgosas que otros y tiene más problemas con la planificación.
Aunque muchos estudios han sido llevados a cabo en hombres, hay evidencias de la diferencia de efectos en distintos sexos.
Hemos demostrado que, mientras los consumidores hombre tienen mala memoria y dificultad para reconocer objetos, las mujeres que usan cannabis tienen más problemas de atención y afecciones en las funciones ejecutivas.
Estas diferencias persisten cuando los estudios se hacen teniendo en cuenta edad, coeficiente intelectual, consumo de alcohol y nicotina, humor y síntomas de ansiedad, estabilidad emocional y comportamiento compulsivo.
Motivación y salud mental
El consumo de cannabis también afecta cómo nos sentimos, además de influenciar la manera en que pensamos.
Por ejemplo, algunas investigaciones previas sugieren que la recompensa y la motivación -junto con los circuitos cerebrales involucrados en estos procesos- pueden verse afectados cuando consumimos cannabis.
Esto puede alterar nuestro desempeño en la escuela o en el trabajo, y puede hacernos sentir menos motivados para trabajar y menos recompensados cuando lo hacemos bien.
En nuestro reciente estudio, usamos una tarea para trabajar la imaginación, en la que los participantes eran analizados con un escáner donde debían ver cuadros azules y naranjas.
Los cuadros naranjas llevarían a una recompensa monetaria si el participante respondía.
Este modelo nos ayudó a investigar cómo el cerebro responde a las recompensas.
Nos enfocamos particularmente en el cuerpo estriado ventral, que es una región clave en el sistema de recompensa del cerebro.
Notamos que los efectos en el sistema de recompensas eran sutiles, con efectos directos del cannabis en el cuerpo estriado ventral.
Sin embargo, los participantes en nuestro estudio eran consumidores moderados de cannabis. Los efectos pueden ser más pronunciados en los usuarios crónicos.
También hay evidencia de que el cannabis puede conducir a problemas de salud mental.
Hemos reportado que está relacionado con un alta anhedonia, que es la inhabilidad de sentir placer, en adolescentes
Problemas psicóticos
Este efecto también se sintió con particular frecuencia durante los confinamientos de la pandemia del covid-19.
El consumo de cannabis en adolescentes también se considerado un factor para el desarrollo de episodios psicóticos, además de esquizofrenia.
Un estudio muestra que el consumo moderado de marihuana incrementa el riesgo de síntomas psicóticos en los jóvenes, pero tiene un mayor efecto en aquellos con una predisposición a la psicosis (puntúa alto en una lista de verificación de síntomas de ideas paranoicas y psicoticismo).
Evaluando a 2.437 adolescentes y adultos jóvenes (14-24 años), los autores reportaron un incremento de seis puntos de riesgo - del 15% al 21%- de síntomas psicóticos en los consumidores de cannabis entre personas sin predisposición a la psicosis.
Pero hubo un incremento de 26 puntos de riesgo -de 25% al 51%- de síntomas psicóticos en consumidores de cannabis con predisposición a la psicosis.
 
El consumo de cannabis también está asociado a casos de psicosis.
 
Realmente no sabemos por qué el cannabis está relacionado con episodios psicóticos, pero varias hipótesis sugieren que la dopamina y el glutamato pueden ser importantes en la neurobiología de estas condiciones.
Otro estudio realizado con 780 adolescentes sugiere que la asociación entre el consumo de cannabis y las experiencias psicóticas está vinculada a una región del cerebro llamada "uncus".
Esta se encuentra dentro del parahipocampo (involucrado en la memoria) y el bulbo olfatorio (involucrado en el procesamiento de los olores), y tiene una gran cantidad de receptores cannabinoides.
En última instancia, es probable que los efectos cognitivos y psicológicos del consumo de cannabis dependan en cierta medida de la dosis (frecuencia, duración y potencia), el sexo, las vulnerabilidades genéticas y la edad de inicio.
Pero necesitamos determinar si estos efectos son temporales o permanentes. Un artículo que resume muchos estudios ha sugerido que, con un consumo moderado de cannabis, los efectos pueden debilitarse después de períodos de abstinencia.
Pero incluso si ese fuera el caso, claramente vale la pena considerar los efectos que el consumo prolongado puede tener en nuestras mentes, especialmente para los jóvenes cuyos cerebros aún se están desarrollando.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-61309269 

3.
Marihuana: ¿puede su consumo realmente provocar otras adicciones más graves?
26 noviembre 2019 
Los precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos no se ponen de acuerdo sobre si la marihuana debe legalizarse y eso ha sido un tema central en los debates televisivos.
Joe Biden, quien lidera por el momento la carrera demócrata, no termina de estar convencido. Quiere más evidencias sobre si el cannabis puede convertirse en "la puerta" al consumo de drogas más fuertes antes de que se legalice en el país norteamericano.
"Antes de legalizarla a nivel nacional, quiero asegurarme de que sabemos mucho más sobre lo que dice la ciencia", señaló Biden.
Sin embargo, otros demócratas como Cory Booker o Kamala Harris pusieron en duda esa postura, subrayando que la evidencia científica es clara y que debería legalizarse el consumo de cannabis. 
En concreto, el senador Booker bromeó diciendo que pensaba que Biden "debía estar colocado" cuando se opuso a la legalización. 
Y la senadora Kamala Harris dijo que, "siendo claros, las marihuana no es una droga que funcione como puerta a otras y debe ser legalizada".
Otros aspirantes a la candidatura presidencial demócrata como Bernie Sanders o Elizabeth Warren también apoyaron la legalización.
Una encuesta llevada a cabo por el centro de investigaciones estadounidense Pew reflejó que el apoyo público a la legalización aumentó de forma continuada en la última década, con dos tercios de estadounidenses aprobándola. 
¿Y qué dice la ciencia sobre esto?
Un total de 33 estados en EE.UU. han legalizado el uso médico del cannabis, mientras que otros 11 estados y Washington D.C. también han permitido el uso recreacional.
Sin embargo, el consumo de marihuana sigue siendo ilegal a nivel federal.
¿Puede entonces la legalización del cannabis conducir al uso de sustancias más nocivas?
El Instituto Nacional de Abuso de Drogas del gobierno de EE.UU. declara que "algunas investigaciones apuntan a que el uso de marihuana es probable que induzca al uso de otras sustancias lícitas e ilícitas".
Esta institución cita un experimento con animales que muestra cómo aumentaron su respuesta a otras drogas después de ser expuestos a algunas sustancias que contenían marihuana.
Pero dicho estudio añade que no solo el cannabis provoca este efecto, también lo hacen el alcohol y la nicotina. Además, afirma que la mayoría de personas que consumen marihuana no usan sustancias "más fuertes". 
Denise Kandel, de la Escuela de Salud Pública Mailman, perteneciente a la Universidad de Columbia en Nueva York, dice que la investigación de animales muestra cambios en la forma en la que sus cerebros responden a la cocaína después de ser expuestos al alcohol, la marihuana o la nicotina.
"No es posible establecer una clara conexión entre el uso de marihuana y otras drogas porque hay otros tantos factores contribuyendo que no se pueden controlar en las investigaciones", precisó Kandel. 
Por otra parte, la revista médica estadounidense American Journal of Drug and Alcohol Abuse señala que "la evidencia sobre si la liberalización del cannabis tiene un impacto en el uso de otras drogas es inconclusa. Tenemos pocas pruebas sobre si el consumo de alcohol o tabaco también ha sufrido ese impacto".
¿Qué ha pasado en los estados en los que se ha legalizado la marihuana?
Existen pruebas de que en los estados donde se ha legalizado la marihuana el uso de drogas entre los adolescentes ha disminuido o se ha mantenido en los mismos niveles.
Aunque las investigaciones también indican que la legalización de la marihuana conduce a un mayor consumo en los adultos de 26 años o más.
Y recientemente otras investigaciones vinculan el consumo regular de altas dosis de marihuana con el incremento del riesgo de problemas de salud mental, sobre todo en los más jóvenes. 
¿Se ha visto alguna tendencia particular en el consumo de drogas más nocivas?
Las autoridades estadounidenses reunieron información sobre muertes por sobredosis de drogas y, entre 2013 y 2017, 35 estados mostraron un aumento significativo de muerte por esa causa.
Alaska estuvo incluido en esos 35 estados, pero Washington, Colorado y Oregón, no.
La mayoría de esas sobredosis fatales se debieron al abuso de opioides.
Sin contar Alaska, las muertes por sobredosis en Colorado, Washington y Oregón no incrementaron de forma destacable entre 2013 y 2016, el último año con datos disponibles. 
Según diversas estimaciones, el consumo de cocaína en estos cuatro estados estuvo por encima del promedio nacional entre 2013 y 2014. Pero dicho promedio también fue mayor en tres de estos cuatro estados en 2012, antes de que la legalización de la marihuana entrara en vigor.
Teniendo en cuenta la cantidad de factores que en cada estado afectan al consumo de drogas como la disponibilidad, suministro, tratamiento y programas de rehabilitación, legalidad y condiciones sociales y económicas, es difícil sacar conclusiones firmes.
Por lo tanto, se necesitan más investigaciones durante períodos más largos de tiempo para identificar si existen tendencias sobre e uso de otras drogas en los estados donde se ha legalizado la marihuana. 

https://www.bbc.com/mundo/noticias-50546154



4.
La Marihuana y la Salud del cerebro
El consumo de marihuana afecta la función cerebral de manera directa, y afecta particularmente las partes del cerebro responsables de la memoria, el aprendizaje, la atención, la toma de decisiones, la coordinación, las emociones y el tiempo de reacción.
¿Cuáles son los efectos a corto plazo que la marihuana tiene en el cerebro?
El consumo reciente de marihuana (definido como dentro de las últimas 24 horas) en jóvenes y adultos tiene un impacto inmediato en el pensamiento, la atención, la memoria, la coordinación, el movimiento y la percepción del tiempo.
¿Cuáles son los efectos a largo plazo que la marihuana tiene en el cerebro?
La marihuana afecta el desarrollo del cerebro. Cuando el cerebro todavía se está desarrollando, como en los bebés, los niños y los adolescentes, es particularmente susceptible a los efectos dañinos de la marihuana y del tetrahidrocanabinol (THC). Aunque los científicos todavía están aprendiendo sobre los efectos que tiene la marihuana en el cerebro durante su desarrollo, estudios parecen indicar que el consumo de marihuana durante el embarazo por parte de las madres podría vincularse a problemas de atención, memoria, capacidad para resolver problemas y comportamiento en los hijos.
El consumo de marihuana antes de los 18 años de edad puede afectar la forma en que el cerebro crea las conexiones para funciones tales como la atención, la memoria y el aprendizaje. Los efectos de la marihuana en la atención, la memoria y el aprendizaje pueden durar mucho tiempo o incluso ser permanentes, pero se necesita más investigación para comprender estos efectos completamente. Los jóvenes que consumen marihuana podrían tener menor rendimiento en la escuela y dificultad para recordar cosas.
El impacto del consumo de marihuana en el cerebro depende de muchos factores, entre ellos:
Las causas de los efectos en el cerebro a largo plazo podrían también deberse a otros factores no relacionados con la marihuana, como la genética, el entorno del hogar u otros factores desconocidos. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas está realizando un estudio a largo plazo de gran escala (Estudio sobre el desarrollo cognitivo en el cerebro de la adolescente externalisacon, o estudio ABCD) para comprender mejor el papel que desempeñan la marihuana y otras sustancias en el desarrollo del cerebro en los adolescentes.
https://www.cdc.gov/marijuana/health-effects/es/brain-health.html

 
 
5.
Efectos de la marihuana en la salud

La marihuana: ¿cómo puede afectar su salud?
La marihuana, que también puede llamarse cannabis, hierba, mota o droga, se refiere a las flores, hojas, tallos y semillas secas de la planta de cannabis. La planta de cannabis contiene más de 100 compuestos (o cannabinoides). Estos compuestos incluyen tetrahidrocanabinol (THC), que afecta o altera la mente, así como otros compuestos activos, como el canabidiol (CBD). El CBD no altera la mente, es decir, no causa euforia o “high”
La marihuana es la droga ilegal a nivel federal más comúnmente consumida en los Estados Unidos, con un estimado de 48.2 millones de personas que la habían consumido en el 2019. El consumo de marihuana puede tener una amplia variedad de efectos de salud en el cuerpo y el cerebro. Haga clic en las siguientes secciones para obtener más información sobre cómo el consumo de marihuana puede afectar la salud.
Adicción (trastorno por consumo de marihuana o cannabis)
Algunas personas que consumen marihuana presentarán trastorno por consumo de marihuana, lo que significa que no pueden dejar de consumirla a pesar de que les está causando problemas sociales y de salud.1-3
Los siguientes son signos de trastorno por consumo de marihuana: Las personas con trastorno por consumo de marihuana podrían además estar en mayor riesgo de sufrir otras consecuencias negativas, como problemas de atención, memoria y aprendizaje.
Algunas de las personas con trastorno por consumo de marihuana podrían necesitar consumir cantidades cada vez mayores de marihuana o concentraciones mayores a lo largo del tiempo para lograr un estado de euforia o “high”. Mientras más alta sea la cantidad de tetrahidrocannabinol (THC) haya en la marihuana (en otras palabras, la concentración o potencia), más fuertes serán los efectos que la marihuana pueda producir en el cerebro.5,6 La cantidad de THC en la marihuana ha aumentado en las últimas décadas.6
En un estudio sobre las muestras de investigación de cannabis a lo largo del tiempo, la concentración promedio de delta-9 THC (la forma principal de THC en la planta de cannabis) casi se duplicó, del 9 % en el 2008 al 17 % en el 2017. Los productos de los dispensarios a menudo ofrecen concentraciones mucho más altas que las observadas en este estudio. En un estudio de productos disponibles en dispensarios en línea en 3 estados con uso legal de marihuana no medicinal para adultos, la concentración promedio de THC fue del 22 %, con un rango de 0 % a 45 %.8 Además, algunos métodos para consumir marihuana (por ejemplo, concentrados para dabbing y vapeo) pueden proporcionar niveles muy altos de THC al usuario.
Los investigadores aún no conocen todas las consecuencias de la exposición del cuerpo y el cerebro a altas concentraciones de THC ni de cómo los recientes aumentos en las concentraciones afectan el riesgo de presentar trastorno por consumo de marihuana.

https://www.cdc.gov/marijuana/health-effects/es/addiction.html

 

 6.
¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la marihuana en el cerebro?
Hay datos sólidos derivados de investigaciones con animales y un número creciente de estudios con seres humanos que indican que la exposición a la marihuana durante el desarrollo puede causar cambios adversos en el cerebro en el largo plazo, o incluso cambios permanentes.  Las ratas expuestas al THC antes de nacer, al poco tiempo de nacidas o durante la adolescencia, tuvieron problemas notables con tareas específicas de aprendizaje y memoria cuando tuvieron más edad. El deterioro cognitivo en las ratas adultas expuestas al THC durante la adolescencia está asociado con cambios estructurales y funcionales en el hipocampo. Los estudios con ratas también demuestran que la exposición al THC durante la adolescencia está asociada con la alteración del sistema de recompensa, lo que aumenta la probabilidad de que un animal se autoadministre otras drogas (por ejemplo, heroína) cuando tiene oportunidad de hacerlo (ver "¿La marihuana es una droga de inicio?").
Los estudios imagenológicos del impacto de la marihuana en la estructura cerebral de los humanos muestran resultados disímiles. Algunos de ellos sugieren que el consumo regular de marihuana en la adolescencia está asociado con alteraciones en la conectividad y un volumen reducido de ciertas regiones específicas del cerebro que participan en una gran variedad de funciones ejecutivas, como la memoria, el aprendizaje y el control de los impulsos, en comparación con personas que no consumen la droga. Otros estudios no han hallado diferencias estructurales significativas entre el cerebro de las personas que consumen y las que no consumen marihuana.
Varios estudios, entre ellos dos extensos estudios longitudinales, sugieren que el consumo de marihuana puede causar deterioro funcional en las habilidades cognitivas, pero el grado y la duración del deterioro depende de la edad en que la persona comenzó a consumir la droga, la cantidad que consumió y la duración del consumo.
Entre los casi 4,000 adultos jóvenes que el estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults siguió durante 25 años hasta que llegaron a la etapa media de la adultez, la exposición acumulativa a la marihuana durante toda la vida estuvo asociada con puntajes más bajos en una prueba de memoria verbal, pero no afectó otras habilidades cognitivas, como la velocidad de procesamiento o la función ejecutiva. El efecto fue considerable y significativo, incluso después de eliminar del estudio a quienes consumían en la actualidad y ajustar por variables de confusión—como factores demográficos, el consumo de alcohol u otras drogas y otros trastornos psiquiátricos, como la depresión.
Un vasto estudio longitudinal en Nueva Zelanda halló que el trastorno persistente por consumo de marihuana cuando el consumo frecuente comenzó en la adolescencia estuvo asociado con una pérdida en promedio de 6 y hasta 8 puntos de coeficiente intelectual a mitad de la etapa adulta.43 Significativamente, en ese estudio, las personas que consumieron marihuana intensamente durante la adolescencia y dejaron de consumir la droga cuando fueron adultas no recuperaron los puntos de coeficiente intelectual que habían perdido. Las personas que solamente comenzaron a consumir marihuana en forma intensa en la edad adulta no perdieron puntos de coeficiente intelectual. Estos resultados sugieren que la marihuana tiene el mayor impacto a largo plazo en las personas jóvenes cuyo cerebro está todavía estableciendo conexiones nuevas y madurando de otras formas. Se sabe que el sistema endocannabinoide desempeña una función importante en la correcta formación de las sinapsis (las conexiones entre las neuronas) durante las etapas tempranas del desarrollo cerebral, y se ha propuesto una función similar en el refinamiento de las conexiones neurales durante la adolescencia. Si los efectos a largo plazo del consumo de marihuana en la función cognitiva o el coeficiente intelectual se ven confirmados por investigaciones futuras, esta podría ser una vía por la cual el consumo de marihuana durante la adolescencia produce sus efectos a largo plazo.
Sin embargo, resultados recientes de dos estudios longitudinales prospectivos de mellizos no respaldan una relación causal entre el consumo de marihuana y la pérdida de coeficiente intelectual. Quienes consumieron marihuana mostraron efectivamente una disminución notable en la habilidad verbal (equivalente a 4 puntos de coeficiente intelectual) y en conocimiento general entre los años de la preadolescencia (de 9 a 12 años, antes del consumo) y la etapa final de la adolescencia y el comienzo de la adultez (de 17 a 20 años de edad). Sin embargo, al comienzo del estudio, quienes consumirían en el futuro tenían ya puntajes más bajos en estas mediciones que quienes no consumirían en el futuro, y no se halló ninguna diferencia predecible entre mellizos cuando uno de ellos consumió marihuana y el otro no. Esto sugiere que la pérdida de coeficiente intelectual observada, al menos durante la adolescencia, puede deberse a factores familiares en común (por ejemplo, genética o ambiente familiar) y no al consumo de marihuana. Se debe observar, sin embargo, que estos estudios fueron más breves que el de Nueva Zelanda y no exploraron el impacto de la dosis de marihuana (es decir, el consumo intenso) ni el surgimiento de un trastorno por consumo de cannabis; esto puede haber enmascarado un efecto dependiente de la dosis o el diagnóstico.
La capacidad de sacar conclusiones definitivas sobre los efectos duraderos de la marihuana en el cerebro humano a partir de estudios anteriores a menudo está limitada por el hecho de que los participantes del estudio consumen varias drogas, y por lo general hay datos limitados sobre la salud o el funcionamiento mental de los participantes antes del estudio. Los Institutos Nacionales de la Salud están financiando el estudio Adolescent Brain Cognitive Development (ABCD), un importante estudio longitudinal que se extenderá durante una década y hará el seguimiento de una amplia muestra de jóvenes estadounidenses desde el final de la niñez (antes del primer consumo de drogas) hasta los primeros años de la adultez. El estudio utilizará la neuroimagenología y otras herramientas avanzadas para clarificar precisamente cómo y en qué medida la marihuana y otras drogas, solas y combinadas, afectan el desarrollo del cerebro adolescente.

La marihuana, la memoria y el hipocampo
Distribución de los receptores cannabinoides en el cerebro de las ratas. La imagen del cerebro revela altos niveles (en naranja y amarillo) de receptores cannabinoides en muchas áreas, incluidas la corteza, el hipocampo, el cerebelo y el núcleo accumbems (estriado ventral).
 
La marihuana deteriora la memoria porque el THC altera la forma en que el hipocampo, un área del cerebro responsable de la formación de recuerdos, procesa la información. La mayor parte de los datos que respaldan esta afirmación provienen de estudios con animales. Por ejemplo, las ratas expuestas al THC en el útero, al poco tiempo de nacidas o durante la adolescencia, mostraron problemas notables con tareas específicas de aprendizaje y memoria cuando tuvieron más edad. Además, el deterioro cognitivo en las ratas adultas está asociado con cambios estructurales y funcionales en el hipocampo debido a la exposición al THC durante la adolescencia.
A medida que las personas envejecen, pierden neuronas en el hipocampo, lo que disminuye la capacidad de aprender información nueva. La exposición crónica al THC puede acelerar la pérdida de neuronas del hipocampo relacionada con la edad. En un estudio, las ratas expuestas al THC todos los días durante 8 meses (aproximadamente el 30% de su expectativa de vida) mostraron un nivel de pérdida de células nerviosas a los 11 o 12 meses de edad equivalente al de ratas del doble de edad que no habían estado expuestas al THC.

https://nida.nih.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/la--marihuana/cuales-son-los-efectos-largo-plazo-de-la-marihuana-en-el-cerebro

 

7.
Consumo de marihuana y daño cerebral en escolares chilenos: el estudio científico pionero
12.03.2019
Cuando avanza el proyecto para legalizar el cultivo de marihuana con fines medicinales, esta columna de opinión presenta resultados de diversos estudios científicos que muestran cómo el consumo de esa droga provoca daño cerebral, especialmente en adolescentes.
Su autora es parte del equipo que desarrolló una investigación pionera en escolares chilenos –de todos los grupos socioeconómicos– que eran “consumidores recreacionales” no considerados adictos por la sociedad. Las imágenes cerebrales de los jóvenes  “mostraron que la mayoría (…) presentó una anormalidad en la zona relacionada con la motivación, planificación e iniciativa, lo que se traduce en conductas como: jóvenes desmotivados, sin interés de seguir estudiando ni de terminar sus proyectos. También se encontraron áreas extremadamente alteradas en la zona que se relaciona con el procesamiento de la información”.
Al hablar de Marihuana hablamos de cannabis pero no de cannabinoides, ¿cuál es la diferencia?:
La marihuana proviene de la planta de cáñamo llamada “Cannabis Sativa” y su principal sustancia química psicoactiva, es decir, que tiene un efecto sobre el sistema nervioso central, es el delta-9-tetrahydrocannabinol (THC). El THC es una sustancia muy potente, que tiene el efecto nocivo y adictivo de la marihuana.
La marihuana tiene más de 500 componentes, entre los cuales alrededor de 80 son cannabinoides. De estos últimos, muy pocos han sido estudiados: el  THC, CBD y CBN.  El THC es el cannabinoide más  abundante de la planta y es el responsable de sus efectos placenteros. Del resto de los componentes de la planta se sabe sólo de unos pocos (terpenos, hidrocarburos, cetonas,  aldehídos).  Algunos de ellos son los mismos que se encuentran en el cigarrillo, como el alquitrán, aunque en la marihuana este compuesto se encuentra en una concentración cuatro veces mayor.
Los cannabinoides, en palabras sencillas, serían sustancias que actúan sobre los receptores endocannabinoides. “Endo” porque son propios de nuestro organismo. Es decir, nuestro cuerpo tiene sus cannabinoides, una suerte de farmacia propia, cuya función es regular el stress y las emociones placenteras.
Cuando el cuerpo recibe cannabinoides externos, que pueden ser también sintéticos (remedios que se hacen en laboratorios) o fitocannabinoides (cannabinoides de la planta de la marihuana), se engaña a nuestro sistema endocanabinoide. Así, el sistema comienza a confundirse y reduce sus propios receptores, lo que conlleva a que el sujeto necesite más de la sustancia para alcanzar el placer. De ahí se desencadena el clásico circuito de la adicción.
POR QUÉ LA MARIHUANA AFECTA APRENDIZAJE Y MEMORIA
Uno de los estudios más impresionantes al respecto, realizado por más de 40 científicos de varios países, acaba de aparecer en la revista Journal of Neurosciences (enero 2019). Esta investigación, financiada por la Comunidad Europea, entre otras muchas de las instituciones que contribuyeron, se hizo en 46 adolescentes consumidores de marihuana no en grandes dosis. El estudio concluyó que incluso un consumo bajo producía anomalías en la formación del cerebro y que esto generaría disminución de las habilidades de aprendizaje, presencia de mal humor e indecisión respecto al cómo actuar.
Otro gran estudio[1] explica por qué con el consumo de marihuana disminuye la capacidad cognitiva, especialmente la atención y memoria: la principal causa de la disminución de la memoria y aprendizaje es la disminución de las fibras de conexión.  Nuestro cerebro es una inmensa “red de circuitos”, en donde cada área y su respectiva función están interconectadas. Fumar marihuana antes de los 20 años conlleva una disminución de hasta un 80 % de las fibras que conectan el precuneus –la zona del cerebro que coordina información que viene de todas partes del cerebro– con el hipocampo, que es la zona involucrada en la formación de nuevos recuerdos, orientación espacial y memoria.
¿Se pueden recuperar las funciones de memoria y aprendizaje afectadas por el consumo de marihuana luego de un mes sin consumo?
Las investigaciones al respecto[2] coinciden en que depende de la edad en que se comience a consumir. El consumo de marihuana antes de los 20 años produce cambios en la estructura misma del cerebro, ya que a esta edad nuestro cerebro se encuentra en proceso de desarrollo y cambio.  El estudio de Meier en 1.037 sujetos que comenzaron a consumir a los 14 años, y a los cuales se los evaluó en tres momentos distintos entre los 14 y 30 años, mostró que aquellos que fumaron marihuana en forma constante durante la adolescencia, perdieron en promedio entre 8 a 10 puntos de coeficiente intelectual (CI). Es decir, en términos de CI, el sujeto que era brillante pasó a ser normal y el normal, bajó a limítrofe. Este es el estudio más grande que se ha realizado sobre el efecto del consumo continuado de marihuana en el cerebro.
Las capacidades mentales perdidas no se restauraron completamente en aquellas personas que dejaron de fumar marihuana en la edad adulta. Sin embargo, aquellos que comenzaron a fumar en la edad adulta no mostraron disminuciones significativas en su coeficiente intelectual. Esto no necesariamente indica que el consumo no haya tenido efectos, ya que el THC es muy dañino a toda edad, sobre todo en la actualidad en que la marihuana tiene al menos 10 veces más concentración de THC que en los años 60, 70 y 80.
La evidencia sobre el daño por consumo es cada vez más aplastante. Acaba de aparecer el estudio más grande del cerebro con 62.454 escaners. Aquí se identificaron factores que aceleran el envejecimiento cerebral, demostrándose que la esquizofrenia, marihuana y alcohol, son los que más contribuían al envejecimiento cerebral.
EJEMPLOS DE DAÑOS EN EL CEREBRO A LARGO PLAZO
Los daños van a depender de la cantidad de consumo, la edad y los factores individuales de la persona, por ejemplo, la genética de cada sujeto. Hay mucha evidencia científica respecto al tema marihuana y esquizofrenia. El consumo en personas con vulnerabilidad genética influye directamente en el  desarrollo de psicosis.  Este fenómeno está bastante documentado y estudiado en nuestro país.
La evidencia científica nos muestra la relación entre ciertos trastornos en salud mental y el uso de marihuana, específicamente cuadros de esquizofrenia, trastornos anímicos, ataques de pánico, y también suicidio, los que se gatillarían, favorecerían o empeorarían, con el abuso de esta droga.
NUESTRO ESTUDIO
Un estudio realizado por nosotros, evaluó de manera comparativa a jóvenes escolares fumadores exclusivos de marihuana versus no consumidores de ninguna sustancia.  Nos interesó que sólo consumieran marihuana y no otra droga, que jamás hubieran presentado antecedentes de consumo ni consultado a un especialista por problemas de adicción. En definitiva, escolares que no constituyeran aún un problema de salud pública. Se consideró consumidor al alumno que declarara un mínimo de cuatro episodios de consumo exclusivo de cannabis durante el último mes, con una habitualidad mínima de 18 meses. Los jóvenes pertenecían a diferentes realidades socioeconómicas, se tomaron adolescentes provenientes de la educación pública, subvencionada y particular. A todos se les aplicó encuestas de salud, se revisaron sus informes de notas, se les aplicaron tests de inteligencia y pruebas neuropsicológicas que median atención, memoria y concentración.
Las diferencias entre el grupo de control (no consumidores) y el de consumidores fueron muy significativas. Al comparar los test con las imágenes cerebrales (Neurospect) que se tomaron de esos mismos niños, los resultados mostraron que la mayoría de los escolares consumidores presentó una anormalidad en la zona relacionada con la motivación, planificación e iniciativa, lo que se traducía en la práctica en conductas tales como: jóvenes desmotivados, sin interés de seguir estudiando ni de terminar los proyectos que empezaban. También se encontró áreas que estaban extremadamente alteradas en la zona que se relaciona con el procesamiento de la información.
Hay que precisar que los resultados también mostraron diferencias individuales. Si bien todos mostraron anormalidades, los efectos en cada uno podían diferir en cuanto a la magnitud de la zona que se veía afectada, dando cuenta de una susceptibilidad individual. Sin embargo, se encontraron patrones comunes: múltiples áreas absolutamente desorganizadas, tanto en el lóbulo frontal como en los temporales, parietales, occipital y en el cerebelo, área que tiene que ver con la coordinación motora, de ahí la relación entre accidentes de tránsito y consumo de marihuana.
La imagen de cerebro adolescente no consumidor y consumidor evidencian irrigación deficiente en distintas zonas, producto del consumo sostenido.
Finalmente, nuestros resultados confirmaron lo que la literatura internacional ya había demostrado: que las áreas relacionadas con el aprendizaje, memoria y ánimo, se veían afectadas con el consumo de marihuana.
Este estudio fue el primero realizado en una población no consultante, por ende, en jóvenes invisibilizados, que no se considera que tengan aún un problema de salud. Fuera de los datos duros, lo más relevante fue constatar que los jóvenes escolares no tenían idea del daño que se estaban haciendo, comprobando la baja percepción de riesgo asociada al consumo. El escenario era bastante peor de lo que habíamos imaginado.
Creo que este estudio tiene el mérito de haberse anticipado a una situación que comenzó a hacerse cada año más grave y que nos tiene hoy ostentando el record mundial en consumo escolar, lo que –en los distintos estudios revisados– se ha relacionado con la disminución en la percepción de riesgo.
Al respecto, el estudio realizado en Chile por SENDA (2016), da cuenta de que la percepción de riesgo ha disminuido exponencialmente en los últimos diez años. De esta forma, la percepción de riesgo por consumo “experimental de marihuana” llega al 28,9%, esto es 13,6 puntos porcentuales menos que en 2006. Mientras que el riesgo percibido por “consumo frecuente”, para el mismo período, ha bajado de un 90,3% a un 64,9%. De acuerdo a los diversos estudios internacionales mencionados, estos datos pudieran relacionarse con otro hallazgo registrado por SENDA, respecto al “promedio de días de consumo de marihuana en el último mes” en población de 12 a 18 años, el que en 2016 era de 10,5, comparado con 7,2 en 2006, demostrando así un aumento significativo.

https://www.ciperchile.cl/2019/03/12/consumo-de-marihuana-y-dano-cerebral-en-escolares-chilenos-el-estudio-cientifico-pionero/

 

8.
El THC de la marihuana aumenta el ruido neuronal en el cerebro
El principal compuesto psicoactivo de la marihuana, el THC, puede aumentar la actividad neuronal – o ruido neuronal – en el cerebro, según un nuevo estudio. Los investigadores dieron THC a los participantes del estudio a través de una vía intravenosa, y encontraron que los participantes mostraron niveles de ruido neuronal más elevados después de que se les administrara el compuesto. Los participantes también experimentaron un breve aumento de estos síntomas como tener pensamientos desorganizados, y alteraciones en sus percepciones de la realidad. Estos síntomas se asocian con la psicosis – la condición que implica perder el contacto con el mundo real.
«El THC produce efectos de tipo psicótico y aumenta el ruido neuronal en humanos», asegura el autor principal del estudio el Dr. Deepak Cyril D’Souza, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de Yale. Los nuevos resultados sugieren que los efectos de tipo psicótico que algunas personas experimentan por fumar marihuana «pueden estar relacionado con el ruido neuronal, que interrumpe el procesamiento normal de información del cerebro», añade otro autor principal del estudio, José Cortés-Briones.
Los investigadores administraron THC o un placebo por vía intravenosa a 24 personas en tres días separados, con una semana de diferencia el uno del otro. En cada uno de los tres días, los participantes recibieron un placebo o THC en uno de los dos dosis: 0,015 miligramos por kilogramo de su peso corporal, o dos veces esa cantidad, 0,03 mg / kg. Los investigadores observaron lo que ocurrió en los cerebros de los participantes después de que se les administrara el THC o el placebo a través de electroencefalogramas. Cuando analizaron los resultados de la actividad eléctrica en el cerebro de los participantes, vieron que el nivel de ruido neuronal fue mayor cuando se les dio el THC, en comparación a cuando se les dio el placebo. 
Este aumento del ruido neuronal puede interferir con otras señales que transmiten información en el cerebro, según los investigadores. «Imagina que estás en una fiesta, por ejemplo, y tratando de hablar con un amigo, pero al mismo tiempo hay mucha gente hablando en el fondo», dijo Cortés-Briones. «La voz de tu amigo y el mensaje que él o ella está tratando de dar usted sería la señal, y todos los ruidos de fondo que se combinan, fusionados, sería el ruido neuronal». Cuanto más alto sea el nivel de ruido neuronal, menos información puede ser comunicada dentro del cerebro sin distorsión, dijeron los investigadores. Ellos presumen que el THC y sus efectos en el cerebro puede afectar la capacidad de las diferentes áreas en el cerebro para procesar la información de una manera coordinada.
Los nuevos hallazgos podrían ayudar a los investigadores a entender lo que pasa en el cerebro de las personas con esquizofrenia, dijo D’Souza. Debido a la especificidad de los síntomas de la esquizofrenia como, por ejemplo, oír voces, los investigadores no pueden crear modelos del cerebro de los animales de la esquizofrenia, dijo. Una forma de abordar este problema es a través de una manera segura tratar de «recrear algunos de los síntomas que se asocian con la esquizofrenia en personas sanas que consumen diversos tipos de drogas», dijo. «Y nos encontramos con que, en ciertas dosis, el THC puede inducir una serie de síntomas que se asemejan a algunos de los síntomas que vemos en la esquizofrenia«, dijo D’Souza. El estudio fue publicado en la edición de diciembre de la revista Biological Psychiatry.

https://www.adamedtv.com/salud-mental/el-thc-de-la-marihuana-aumenta-el-ruido-neuronal-en-el-cerebro/


9.
 Efectos esperados y adversos del consumo de cannabis en sujetos dependientes de los tetrahidrocannabinoides
Objetivo. El presente estudio pretende revisar los efectos adversos sobre la salud de los cannabinoides y los efectos subjetivos autoinformados por los consumidores. Material y métodos. Se realiza una revisión bibliográfica de la literatura publicada sobre este tema. Resultados. El consumo de cannabis produce taquicardia e hipotensión postural a nivel cardiovascular. En el sistema respiratorio causa broncodilatación y alteraciones histopatológicas. Los cannabinoides, además, alteran el sistema inmunológico y las hormonas sexuales a través del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal, y se relacionan con alteraciones frontales en el procesamiento de la información. En cuanto a los efectos informados por los consumidores, los más esperados son relajación y potenciación del humor. Los menos esperados son complicaciones físicas, síntomas psiquiátricos y deterioro sociolaboral. Conclusiones. El uso de cannabis supone efectos adversos agudos y crónicos sobre la salud física y mental del consumidor. Los efectos esperados informados por los propios consumidores ponen de relieve el papel de las expectativas de estos efectos en los patrones de consumo de cannabinoides.
Introducción
Describir los efectos agudos del consumo de cannabis o de cualquier otra droga psicoactiva supone una simplificación, ya que la experiencia adictiva en cada sujeto individual depende de múltiples factores: la dosis consumida, el modo de administración, la experiencia previa con la sustancia, el consumo concurrente de otras drogas, las expectativas y actitudes acerca de los efectos esperados y el contexto social más amplio1.
El presente estudio se ha realizado a partir de una búsqueda en la base de datos Pubmed con los términos: «Marijuana Abuse» (MeSH) OR «Cannabis» (MeSH) OR «Marijuana Smoking» (MeSH) AND «drug effects» (Subheading). Se obtienen un total de 260 artículos publicados durante el período 1995-2005, y con abstract disponible electrónicamente, de entre los cuales se seleccionan alrededor de unos 50 por su contribución a la descripción de los efectos asociados al uso de cannabis. Al margen de estos artículos indexados en Pubmed, se han incluido otros trabajos científicos que han sido considerados de interés sustantivo en el ámbito temático a revisar, con la limitación del posible sesgo que esto supone.
Efectos farmacológicos del tetrahidrocannabinol
Unos 60 de los 400 componentes identificados en la Cannabis Sativa son cannabinoides. El más importante en concentración y en efectos psicotrópicos es el Delta9-tetrahidrocannabinol (??9-THC). Los cannabinoides actúan a nivel de sistema nervioso central (SNC) sobre los receptores endocannabinoides cerebrales CB1, y sobre los receptores CB2 en el sistema inmunológico. Los receptores CB1 abundan en los ganglios basales, en el hipocampo y en el cerebelo, y se relacionan con la regulación de funciones como el dolor, el estado de ánimo, el apetito o la memoria. Los cannabinoides influyen sobre numerosos sistemas de neurotransmisores y neuromoduladores: acetilcolina, dopamina, GABA, histamina, serotonina, noradrenalina, péptidos opioides y prostaglandinas.
La farmacocinética del THC depende de la vía de administración, siendo la inhalada la que causa mayores concentraciones plasmáticas a los 15-30 minutos de la administración. La vía oral de administración es más lenta, alcanzando el pico máximo plasmático a las 2-3 horas. El THC es absorbido rápidamente por el organismo y pasa al torrente sanguíneo, y llega al SNC atravesando la barrera hematoencefálica. Dado su carácter hidrófobo se acumula en los tejidos grasos, desde donde se libera lentamente. Esto prolonga su vida media en sangre, y enlentece la entrada al cerebro. La tolerancia a los efectos agudos se desarrolla a partir de unos cuantos días o semanas. El ??9-THC se elimina básicamente en forma de metabolitos en heces (68%) u orina (12%). La mayor parte de la metabolización ocurre en el hígado, aunque puede producirse también en otros órganos, como el pulmón o los intestinos.
Efectos adversos del consumo de cannabis
No todos los efectos producidos por el cannabis son deseados por sus consumidores Algunas personas, especialmente aquellas que se inician en el consumo, informan reacciones psicológicas desagradables como ansiedad, ataques de pánico, miedo, o humor depresivo tras el consumo. En consumidores habituales estas reacciones aparecen raramente, y sólo se suelen informar tras la ingestión oral. Menos habituales son los síntomas como delirios y alucinaciones, que se relacionan con dosis muy elevadas o factores de vulnerabilidad individual
Efectos cardiovasculares
Los efectos cardiovasculares provocados por los tetrahidrocannabinoides están mediatizados por el sistema nervioso autónomo. Hallazgos recientes demuestran la existencia de un sistema receptor cannabinoide en humanos que desempeña un papel en la regulación de la respuesta cardiovascular.
El efecto más inmediato del uso de cannabis por cualquier vía de administración es el incremento de la tasa cardíaca en un 20-50% sobre la tasa base. Este incremento aparece a los pocos minutos del consumo persistiendo más de 3 horas, y es dosis-dependiente. Además puede producir fibrilación atrial en pacientes predispuestos.
Los incrementos moderados en la presión sanguínea que se han descrito tras el consumo agudo de tetrahidrocannabinoides están en relación con la situación postural: se incrementa la presión arterial mientras la persona está sentada, pero disminuye cuando la persona está de pie. Además, los cambios rápidos posturales van acompañados de hipotensión ortostática, relacionada con una disminución de la resistencia vascular, y que se acompaña, en consumidores iniciales, de sensación de mareo.
El riesgo de infarto de miocardio la primera hora tras el consumo de cannabis tiene una probabilidad de ocurrencia 4,8 veces mayor entre los sujetos consumidores que entre los no consumidores. Además hay descritos ataques isquémicos cerebrales transitorios inmediatamente posteriores al consumo agudo de cannabinoides en consumidores.
A nivel neurofisiológico, se ha descrito un incremento en la producción de noradrenalina que podría ser el mecanismo causal de los cambios en el sistema cardiovascular. Se considera que todavía es demasiado pronto para hablar de los mecanismos cerebrales responsables de los cambios observados tras el consumo agudo o crónico de tetrahidrocannabinoides.
Efectos respiratorios
Se ha descrito un efecto broncodilatador tras el consumo agudo de cannabis. En casos de consumos crónicos de tetrahidrocannabinoides se han descrito: alteraciones en la función pulmonar, como obstrucciones moderadas de la salida de aire sin evidencia de deterioro de la difusión; aumento de la prevalencia de bronquitis aguda y crónica; hallazgos endoscópicos de daño de las vías aéreas (eritema, edema y aumento de secreciones), que correlacionan con alteraciones histopatológicas en biopsias de bronquios; un crecimiento irregular del epitelio bronquial asociado con una expresión alterada de las proteínas que intervienen en la patogénesis del carcinoma de bronquios; además de anomalías ultraestructurales en los macrófagos alveolares23.
Efectos inmunológicos
La expresión del receptor cannabinoide está alterada en los leucocitos sanguíneos de consumidores crónicos. Hay modelos experimentales que apoyan el papel del ??9-THC suprimiendo la función de las células T y de la inmunidad mediada por células.
Se ha observado un decremento en las defensas antitumorales en consumidores crónicos de cannabis, así como mayores tasas de cáncer del tracto respiratorio en sujetos jóvenes.
Estudios recientes formulan la hipótesis de que los cannabinoides endógenos, a través de los macrófagos, pueden estar relacionados con el fracaso general inmunológico de las personas seropositivas.
Efectos endocrinos
Se conoce como efecto agudo del THC la disminución de la adrenalina y noradrenalina en la médula adrenal que desaparece con la administración repetida de cannabinoides.
Los cannabinoides alteran el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (HHA) así como las hormonas responsables del sistema reproductor y la maduración sexual. El efecto sobre las hormonas sexuales se manifiesta con efectos inhibitorios sobre el deseo y la excitación sexual, y con disminución de la fertilidad.
Efectos cognitivos
Durante la intoxicación aguda cannábica se han demostrado diversas alteraciones cognitivas, como alteración de la memoria de trabajo, disminución atencional28 y de la fluencia verbal, y aumento de la latencia de respuesta, pero estos efectos tienden a desaparecer por completo cuando pasa el efecto de la sustancia. Se produce una alteración bilateral del flujo sanguíneo cerebral durante el consumo agudo de cannabis, principalmente en polos frontales, ínsula y giro cingular29, que se manifiesta por un enlentecimiento psicomotor y un retardo en la cognición. Estos efectos se han estudiado en relación con los accidentes de tráfico, y experimentalmente30 se ha observado que conducir tras la administración de THC a dosis de 300 µg/kg o superiores equivale a conducir bajo los efectos de una tasa de alcohol en sangre superior a 0,05 g/dl.
Se ha obtenido un incremento de la actividad alpha en las áreas frontales y frontocentrales en consumidores de más de 15 años de cannabinoides. La menor actividad cerebelosa en las puntuaciones base obtenidas en un grupo de consumidores crónicos de THC32 se ha argumentado desde la mayor densidad de receptores cannabinoides en el cerebelo. Se han descrito alteraciones en la capacidad de aprender y evocar información novedosa en usuarios crónicos de cannabis, y alteraciones en el procesamiento de la información visual y auditiva. La Organización Mundial de la Salud (OMS)38 considera que el consumo crónico altera la organización e integración de la información compleja.
Efectos psiquiátricos
El efecto de la intoxicación aguda de cannabis y su relación con la psicosis tóxica se ha cuestionado por algunos autores39. Por otro lado, un 15% de los consumidores de cannabis ha experimentado síntomas psicóticos tras su uso según Thomas. Estas diferencias se han argumentado desde distintas definiciones de la psicosis aguda tóxica.
En cuanto a la posible precipitación de cuadros esquizofrénicos por el consumo de cannabinoides, un estudio de seguimiento de 3 años constata que el consumo precede a los síntomas psicóticos, y sigue un patrón dosis-dependiente.
Los estudios que relacionan el consumo de cannabis con otras patologías psiquiátricas --cuadros de ansiedad, depresión--, por su propia naturaleza, no pueden probar definitivamente que: el uso de cannabis cause problemas de salud mental, los trastornos psiquiátricos provoquen el consumo de cannabis, o las dos cosas sean independientes y se relacionen con factores externos.
Efectos esperados del consumo de cannabis
El mayor motivo para el uso recreacional del cannabis es la experiencia subjetiva de «high», una alteración del estado de conciencia que se caracteriza por cambios emocionales, alteraciones perceptivas, intensificación de experiencias sensoriales y focalización del pensamiento en el aquí y ahora. En un contexto de consumo social el uso del cannabis se suele acompañar de risa contagiosa, incremento del habla y aumento de la sociabilidad.
Desde el modelo de la «elección racional» de la conducta adictiva, los beneficios de la adicción deben superar los costes de ésta para que la persona opte por continuar con el consumo.
Expectativas de los efectos subjetivos
Las expectativas desempeñan un papel clave en el refuerzo conductual. Operan de un modo automático y no consciente influyendo en el consumo, son estables, y se mantienen aunque el individuo disponga de información contradictoria. Se adquieren mediante la experiencia directa y con el aprendizaje vicario, actuando las características personales del individuo como mediadoras.
La asociación entre expectativas de los efectos esperados del cannabis con patrones de uso ha sido demostrada en distintas poblaciones. Los jóvenes que consumen informan menos expectativas de efectos negativos y más expectativas de efectos positivos, mientras que los no consumidores informan más expectativas negativas. Un 56% de los adolescentes consumidores tienen una opinión global positiva sobre el uso de cannabis, mientras que un 66% de los no consumidores tienen una opinión negativa. La percepción de los beneficios del consumo a corto y largo plazo desplazando cualquier consecuencia negativa es consistente con la «elección racional», aunque también puede reflejar el esfuerzo del individuo por minimizar al máximo la disonancia cognitiva que le causaría anticipar consecuencias negativas y continuar consumiendo.
Efectos autoinformados del consumo
Un 49% de los consumidores informan como principal efecto esperado del consumo de cannabis motivos sociales, y este porcentaje se mantiene al seguimiento en un 51%. El segundo efecto más esperado es la relajación: en el 34% en la línea base, y en el 43% de los sujetos al seguimiento. Estudios no tan recientes sin datos de seguimiento mencionan la relajación como el principal efecto esperado por los consumidores, con porcentajes situados entre el 25,9% y el 46,1% del total de sujetos evaluados. Según Chabrol50 es el aumento del estado de ánimo (47%) el efecto más frecuentemente informado, seguido de la relajación.
Los efectos negativos de riesgo, como complicaciones respiratorias o desvanecimientos, son informados por un 35% de los consumidores. Además las personas que consumen habitualmente consideran que el cannabis causa dependencia (60%), tolerancia (68%), y síntomas de abstinencia (76%). El deterioro en las actividades escolares, sociales y familiares informado por los consumidores es superior al que informan los no consumidores, pero esta diferencia no resulta significativa.
Un hallazgo común en los estudios sobre los efectos subjetivos de los cannabinoides es la polaridad de algunos de éstos, siendo positivos para algunos consumidores y negativos para otros, o siendo incluso positivos o negativos para un mismo sujeto en ocasiones distintas.
Medida de los efectos esperados del consumo de cannabinoides
La variabilidad en los porcentajes obtenidos cuando los propios consumidores informan de los efectos esperados del consumo de cannabinoides se ha relacionado también con la metodología empleada. Las escalas que habitualmente se han utilizado en estudios de laboratorio (escalas analógico-visuales, y la escala ARCI) han mostrado índices de validez variables. Además se observan diferencias muy marcadas en los resultados obtenidos mediante preguntas abiertas o bien con cuestionarios y preguntas cerradas.
El Marijuana Effect Expectancy Questionnaire (MEEQ) es una medida autoinformada de las expectativas positivas y negativas asociadas al consumo de cannabis48. Consta de 6 factores: tres factores miden efectos positivos (relajación, facilitación social/sexual, y potenciación cognitiva y perceptiva), dos miden efectos negativos (deterioro cognitivo-conductual y efectos globales negativos), y el factor de craving tiene un valor neutro. Este cuestionario ha sido validado en distintas poblaciones desde su desarrollo inicial en 1991.
En contraste con los estudios sobre efectos secundarios o no deseados del consumo de cannabis, que cuentan con un mayor rigor metodológico y control experimental, en los estudios sobre los efectos esperados del cannabis resulta difícil distinguir entre aquellos consumidores que realizan un consumo de abuso y los que presentan un trastorno por dependencia del cannabis. El escaso control sobre el patrón de uso del cannabis a la hora de reportar los efectos esperados, y la falta de instrumentos validados en diferentes poblaciones para evaluar estos efectos, podrían resultan limitaciones de estos estudios a tener en cuenta para futuras investigaciones.
Conclusiones
El consumo agudo y crónico de cannabis produce efectos físicos perjudiciales para la salud. En el sistema cardiovascular causa taquicardia dosis-dependiente, hipotensión ortostática y aumenta el riesgo de sufrir infarto de miocardio en sujetos jóvenes. En el aparato respiratorio produce broncodilatación, alteraciones histopatológicas, irritación de las vías aéreas y mayor prevalencia de bronquitis. A nivel inmunológico se ha observado disminución de las defensas antitumorales, alteración de los macrófagos e inhibición de la inmunidad celular. Los cannabinoides alteran las hormonas sexuales y el eje HHA. A nivel cognitivo, las alteraciones provocadas por el consumo agudo tienden a remitir, y el consumo continuado se ha relacionado con alteraciones en el procesamiento de la información compleja que dificultarían los procesos de aprendizaje. Se sigue considerando la relación entre el consumo de cannabis y la patología psiquiátrica, en especial la aparición de esquizofrenia.
En cuanto a los efectos informados por los consumidores de cannabinoides, los más esperados son la relajación y la alteración del estado de ánimo descrita en términos de felicidad o aumento de la risa. Los efectos negativos esperados del consumo implican daños sobre la salud física o mental (paranoia, ansiedad, alucinaciones, etc.). Los datos obtenidos sobre los efectos subjetivos sugieren el papel crucial de las expectativas de los efectos de la sustancia, y las relacionan con los patrones de consumo.

https://www.elsevier.es/es-revista-trastornos-adictivos-182-articulo-efectos-esperados-adversos-del-consumo-13091702

 

10.
Demuestran mediante resonancia magnética que el consumo de marihuana produce importantes daños cerebrales
29 de junio de 2021
Dos estudios revelan mediante resonancia magnética que el consumo habitual de marihuana produce importantes daños en el cerebro. El consumo ocasional daña la estructura del cerebro y el consumo habitual antes de los 16 años es peligroso por una mayor dificultad en las tareas que requieren juicio y función inhibitoria. La comunidad científica estudia si estos efectos pueden ser reversibles, pero aun no hay suficientes datos al respecto.
El primero de estos estudios está dirigido por la Dra. Jodi Gilman, investigadora en el Centro General de Medicina para las Adicciones de Massachusetts, publicándose en marzo 2014 por la revista neurocientífica “The Journal of Neuroscience”. Este estudio demostró que el consumo ocasional y recreacional de marihuana altera las neuronas de las zonas cerebrales de adicción. El consumo recreacional de la marihuana (de uno a dos cigarrillos por semana) produce efectos notorios en el cerebro, que van acrecentándose cuando se aumenta el consumo.
La marihuana es la droga ilegal más consumida pero poco se sabía sobre sus efectos en el cerebro humano, en particular en las áreas implicadas en la adicción, como el “núcleo accumbens” y “la amígdala”, explicó la Dra. Gilman. El estudio concluye afirmando que la exposición a la marihuana se relaciona con alteraciones  en estas regiones y “es consistente con los estudios en animales correspondiente a los cambios en la arborización dendrítica”.
La Dra. Gilman afirmó que investigaciones anteriores demostraron que la marihuana genera cambios estructurales en el cerebro de los animales, especialmente en el “núcleo accumbens”. Con este estudio, se ha podido comprobar que estos cambios estructurales se producen también cerebro humano.
Los científicos recogieron imágenes realizadas a través de Resonancia Magnética de alta resolución de adultos jóvenes consumidores de marihuana recreativa y de un grupo de control que no consumía marihuana en absoluto.
Se llevaron a cabo tres análisis independientes de la morfometría en estas estructuras: la densidad de la materia gris utilizando morfometría, el volumen (cerebro total y volúmenes regionales) y de la forma (morfometría superficie).
El análisis mostró una “mayor densidad de la materia gris en los consumidores de marihuana, en el núcleo accumbens izquierdo extendiéndose hasta la corteza subcallosal, el hipotálamo, la amígdala extendida sublenticular, y la amígdala izquierda, incluso después de controlar por edad, sexo, consumo de alcohol y el tabaquismo”.
También se pudo observar una tendencia a un crecimiento de volumen y una diferencia significativa en la forma del núcleo accumbens izquierdo, además de cambios de forma de la amígdala derecha. “El núcleo accumbens izquierdo mostró alteraciones sobresalientes en las tres medidas y una relación multimodal alterada entre las personas consumidoras de la marihuana”, detalló el informe.
El segundo estudio, esta vez del Instituto de Investigaciones Murdoch de Australia, demostró en 2012 que el consumo a largo plazo de marihuana produce variaciones notables y daños cerebrales en la zona correspondiente a las funciones de memoria y aprendizaje, especialmente en consumidores que comienzan a fumar marihuana a una edad temprana.
Los resultados sugieren que a largo plazo el consumo de cannabis es perjudicial para la materia blanca del cerebro en desarrollo,
Señalando también que hay momentos de la vida de las personas que son más críticos para el desarrollo cerebral y en esas edades el cerebro es más vulnerable al daño que causa el cannabis.
La Dra. Staci Gruber, directora de Cognitive and Clinical Neuroimaging Core en el Hospital McLean en Boston y profesora de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard, hizo pública su preocupación por los resultados del estudio de la Dra. Gilman.
“Estos resultados confirman lo que otros han informado con respecto a cambios en la estructura cerebral”, dijo. “Cuando analizamos los descubrimientos del estudio de Gilman con nuestro estudio y con otras investigaciones sobre el consumo de marihuana, es evidente que se necesita investigar más, sobre todo en el caso de personas que están entrando en la edad adulta, ya que la exposición durante el período de vulnerabilidad en el desarrollo podría llevar a cambios neurofisiológicos que pueden tener implicaciones a largo plazo”, afirmó la Dra. Gruber.

https://www.gruposcanner.biz/demuestran-mediante-resonancia-magnetica-que-el-consumo-de-marih/

11.
Las empresas que están invirtiendo millones en marihuana (y que aseguran es uno de los grandes negocios del futuro)

 
27 junio 2019
Es un negocio que cada año mueve unos US$150.000 millones. Por ello, no sorprende que grandes compañías estén luchando por hacerse con una parte del mercado global de la marihuana ofreciendo productos tan diversos como cervezas o galletas para perros.
Así lo señala un informe de la empresa calificadora de riesgos Standard & Poor's, que prevé una expansión del sector en la medida en la que crece el uso legal de la marihuana.
El reporte advierte que ese crecimiento podría ser volátil debido a los cambios en el marco regulatorio, pero apunta hacia el crecimiento en sectores como la salud, las bebidas alcohólicas, las gaseosas o los productos de belleza.
De hecho, dos de las mayores inversiones en este mercado han sido realizadas por Altria —propietario de la tabacalera Philip Morris— y por Constellation Brands —una empresa de bebidas alcohólicas que incluye la cerveza Corona en Estados Unidos—. Estas corporaciones han invertido más de US$1.000 millones en proyectos sobre el uso legal de la marihuana.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48783365


12.

Así afecta el cannabis a tu cerebro
19/09/2018
El cannabis es una de las drogas más consumidas aun siendo una sustancia ilegal.
El cannabis es una de las drogas más consumidas aun siendo una sustancia ilegal en muchos países. Al margen de sus posibles usos terapéuticos, los médicos y demás expertos siguen intentando avisar y concienciar de las nocivas consecuencias para la salud que derivan del consumo crónico (el cual agrava sus daños) como del esporádico, que puede acarrear problemas de salud incluso si el consumo no es tan frecuente. Aunque sea considerada como una droga menor por muchos o se frivolice su uso quitándole importancia a los riesgos de su consumo, estas son algunas de las preguntas que todos deberíamos hacernos sobre la marihuana.
1. ¿Cómo influye en el cerebro?
Fumar cannabis puede alterar la estructura y función cerebral. Numerosos estudios han demostrado que su consumo tiene efectos neurotóxicos en el cerebro, en especial en el de adolescentes. “Estos cambios cerebrales se relacionan sobre todo con deficiencias cognitivas y con un aumento del riesgo de desarrollar problemas psiquiátricos, que se asocian con un uso crónico de la droga. Cualquier persona que fume cannabis verá alterada la función de sus células cerebrales. Lo que es más variable entre los individuos es la magnitud de esos cambios y su conexión con efectos negativos”, afirma Jennifer T. Sneider, profesora de Psiquiatría en la Harvard Medical School, Estados Unidos.
La especialista ha llegado a estas conclusiones con un estudio, publicado en la revista ‘Journal of Addiction Research & Therapy’, en el que revisa los trabajos de espectroscopia por resonancia magnética –una técnica que complementa a la habitual resonancia y que identifica compuestos bioquímicos– realizados a consumidores de marihuana adultos y jóvenes.
Además, su consumo altera la percepción sensorial, reduce la memoria a corto plazo, la atención y las habilidades motoras. “El uso ocasional puede producir ansiedad y ataques de pánico”, recalca Emilio Ambrosio, catedrático de Psicobiología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
2. ¿De qué forma llega al cerebro?
Cuando el cannabis alcanza el cerebro a través del torrente sanguíneo, su componente activo, el tetrahidrocarbocannabinol o THCse une a unas proteínas neuronales llamadas receptores CB1. Como ocurre con otras drogas, el cannabis estimula la liberación de dopamina en áreas específicas del cerebro (mesolímbicas), mientras que el THC estimula la liberación de opioides endógenos, que suele relacionarse con propiedades analgésicas.
“El incremento de la dopamina y de la liberación de opioides son los responsables de los efectos gratificantes y de refuerzo del cannabis”, detalla Walter Fratta, profesor de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Cagliari, en Italia.
3. ¿Provoca adicción?
No hay duda de que el consumo de marihuana causa adicción, fruto de las alteraciones cerebrales que desata. “Un consumo crónico y fuerte de cannabis conduce a modificaciones en elementos moleculares de estructuras cerebrales que son responsables del estado de adicción y del síndrome de abstinencia cuando su uso es interrumpido”, asevera Fratta, tal y como ha descrito en un artículo de la revista ‘Current Opinion in Neurobiology’.
De hecho, en estos consumidores crónicos, el cese repentino de su toma produce unos síntomas similares a un síndrome de retirada. “Sin ser grave, este síndrome incluye irritabilidad, insomnio, anorexia, sudoración y náuseas”, añade Ambrosio.

https://www.bing.com/videos/search?q=por+que+si+la+marihuana+da%c3%b1a+al+cerebro+es+tan+promocionada&qpvt=por+que+si+la+marihuana+da%c3%b1a+al+cerebro
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 12.
El cannabis provoca falsos recuerdos
Abusar del cannabis puede provocar, en aquellos que lo consumen, una distorsión acentuada de los recuerdos, haciéndoles creer que han pasado por situaciones que distan mucho de parecerse a las reales; esto es, el consumo excesivo y crónico de esta sustancia psicoactiva genera falsos recuerdos, según revela el último estudio llevado a cabo por el Instituto de Investigación Biomédica del Hospital de Sant Pau y la Universidad Autónoma de Barcelona (España) y que recoge la revista Molecular Psychiatry.
Los problemas de memoria asociados al consumo de cannabis no son nuevos, pero esta investigación va más lejos, concluyendo que los consumidores de esta sustancia tienen también mayor predisposición a experimentar recuerdos ficticios.
“Un fenómeno habitual es tener falsos recuerdos de situaciones vividas en la infancia y que creemos recordar porque las personas de nuestro entorno nos las han contando muchas veces”, explican los autores.
Para su experimento, los científicos contaron con la participación de un grupo de consumidores crónicos de cannabis y un grupo de control. Todos ellos fueron sometidos a una prueba de memoria con palabras que tenían que aprender. Tras unos minutos memorizándolas, los voluntarios vieron las palabras antiguas junto a palabras nuevas tanto relacionadas semánticamente con las primeras como sin ninguna relación. Los participantes tenían que recordar qué palabras pertenecían al primer grupo, las que habían memorizado anteriormente.
Los resultados, que fueron contrastados con pruebas de imagen por resonancia magnética mientras realizaban el experimento, revelaron que los consumidores de cannabis creían haber visto las palabras que estaban relacionadas semánticamente con las de la primera lista con mucha mayor frecuencia que el grupo de control. Además, los escáneres cerebrales mostraron una menor activación en los cerebros de los consumidores de cannabis en la zona asociada al procesamiento de los recuerdos y al control de los recursos cognitivos.
La investigación demuestra que los consumidores de cannabis sufren las consecuencias de esta droga en los mecanismos cerebrales que nos facilitan la distinción entre todo aquello que es real y lo que no lo es. Este negativo efecto perdura aún semanas después de haber cesado el consumo, según evidencia el estudio.

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/el-cannabis-provoca-falsos-recuerdos-851429699778


13.
¿Existen tours turísticos dedicados al cannabis?
En el estado de Colorado (Estados Unidos) proliferan este tipo de propuestas.
La respuesta a la pregunta es: sí, se pueden reservar tours enfocados en el cannabis. Y es que la industria turística avanza que es una barbaridad. Les faltó tiempo a los turoperadores para publicitar sus propuestas en cuanto el consumo de cannabis se legalizó en el estado de Colorado (EE. UU.).
Son muchas las agencias –entre ellas, My 420 Tours o Colorado Cannabis Tours– que proponen tours en los que se visitan lugares de cultivo, almacenes, fabricación en directo de las típicas pipas de cristal, comidas específicas, intercambio de pequeñas cantidades de distintos tipos de marihuana
Esta vertiente turística ha alcanzado en Colorado más desarrollo que en otras partes del mundo, pues allí también se ha legalizado el consumo debido a que sus leyes –aprobadas por referéndum en el año 2000– son más abiertas gracias a posteriores ampliaciones que abarcaron el cultivo –en 2012– y los establecimientos especializados –en 2013–.
Con ellas se está dando un gran paso hacia la descriminalización del cannabis como sustancia que puede aportar muchos beneficios al bienestar, la salud y, como dejan ver los números de Colorado, la economía.

https://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/existen-tours-turisticos-enfocados-al-cannabis-821468392449


14.
Canadá, primer país industrializado en legalizar la marihuana
 
El Gobierno de Justin Trudeau indulta a los condenados por posesión de cannabis
17 de agosto de 2018
Canadá se ha convertido hoy en el primer país industrializado y el segundo del mundo, tras Uruguay, en legalizar el consumo recreativo del cannabis, que será comercializado con un precio medio de unos 6,7 euros por gramo.
Decenas de tiendas en todo el país, reguladas por las autoridades sanitarias canadienses, comenzarán a vender de forma legal marihuana a los mayores de 18 o 19 años de edad, dependiendo de la provincia.
 

En algunas regiones se teme que la demanda inicial sea superior a la oferta

A pesar de que las empresas que han recibido licencia del Gobierno canadiense para producir cannabis han estado trabajando a marchas forzadas en las últimas semanas para producir la máxima cantidad posible de marihuana. El Gobierno ha sugerido un precio de venta de unos 10 dólares canadienses (unos 6,7 euros) por gramo de marihuana para que el coste del cannabis legal sea competitivo con el del mercado negro.
Este precio incluye dos impuestos: uno de 1 dólar canadiense por gramo o del 10 % del precio de venta final, dependiendo de cuál sea el más elevado; y el impuesto provincial de venta de cualquier producto que varía entre el 13 y el 15 %.

Pero el precio del cannabis variará con el tiempo, dependiendo del coste que tenga la marihuana en el mercado negro.
Las autoridades canadienses prevén que, pese a que el precio final de un gramo de marihuana será casi un 25 % superior al del mercado negro, los canadienses preferirán adquirir cannabis en las tiendas oficiales porque ofrece garantías como el nivel de THC, el componente psicoactivo de la droga.
Una encuesta dada a conocer hoy señala que cuatro de cada 10 canadienses opinan que el precio determinará si compran marihuana a través de los canales legales o en el mercado negro. La encuesta, realizada por la empresa Ipsos, indica que el precio ideal para los compradores de marihuana en la provincia de Ontario, la mayor del país, es entre 10 y 14 dólares canadienses por gramo (entre 7,7 y 10,7 dólares estadounidenses).
El precio del cannabis variará con el tiempo, dependiendo del coste que tenga la marihuana en el mercado negro
Las tiendas de la costa atlántica de Canadá, que por los husos horarios serán las primeras en abrir sus puertas el miércoles, han establecido tres niveles de marihuana con distintos precios.
En la provincia de Nueva Escocia, la droga se venderá en 12 tiendas del monopolio provincial de venta de alcohol (NSLC) junto con vino y otras bebidas alcohólicas. La provincia de Nueva Brunswick, también en la costa este de Canadá, ha establecido un abanico de precios de entre 7,5 y 14,99 dólares canadienses (5,7 y 11,5 dólares estadounidenses).
El Gobierno de la provincia de Nueva Brunswick ha creado la empresa pública Cannabis NB, que comercializará la marihuana en tiendas físicas y por internet. Cannabis NB tiene un catálogo de 76 productos y en su página web ofrece información tan variada como la forma apropiada de liar un cigarrillo de marihuana o cómo almacenar la droga para que mantenga su frescura.

Indulto a los condenados
Según señalaron el martes varios medios de comunicación, el Gobierno del primer ministro Justin Trudeau indultará a los individuos condenados en el pasado por posesión de hasta 30 gramos de marihuana. Se estima que cientos de miles de personas se pueden beneficiar de la medida.
Trudeau ya adelantó sus intenciones el martes a preguntas de periodistas: “Vamos a trabajar en eso como ya he anunciado, tan pronto como la legalización entre en vigor”.
Para muchos canadienses, el historial criminal por la posesión de marihuana para uso recreativo les supone no poder viajar a Estados Unidos. Una condena por posesión de marihuana permite a los agentes fronterizos estadounidenses impedir el acceso a su país a los residentes canadienses ya que Ottawa comparte con Washington la base de datos que contiene todo el historial criminal de Canadá.
Precisamente hoy, un portavoz de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., Todd Owen, afirmó en una teleconferencia con periodistas canadienses que la amnistía no garantizará que las personas con historial criminal por posesión de marihuana puedan entrar en territorio estadounidense.
Owen también señaló que la simple admisión en la frontera de que un individuo ha consumido marihuana en algún momento en su vida es motivo suficiente para impedir la entrada en el país.
El uso recreativo de la marihuana es legal en nueve estados de EE.UU., además de en la ciudad de Washington.

El historial criminal por la posesión de marihuana para uso recreativo les supone no poder viajar a Estados Unidos

https://www.lavanguardia.com/internacional/20181017/ 452403398436/canada-legalizacion-marihuana-cannabis.html
 


15.

Legalización de la marihuana en Canadá: Canopy Growth, la empresa con inversiones en Chile y Colombia que más se beneficia de la nueva ley
17 de octubre de 2018
En la isla de Terranova cientos de personas, como Ian Power, hicieron cola para formar parte de una fecha histórica.
"He venido para ser la primera persona en Canadá que compre legalmente un gramo de cannabis recreacional y ver por fin acabar su prohibición en este país", le dijo a la BBC. "Es asombroso. ¿Cuánta gente puede hacer algo así? ¿Cuánta gente consigue participar en la construcción de la historia?"
Canadá, donde la marihuana medicinal está permitida desde 2001, se convirtió este miércoles en el segundo país que legaliza la posesión y el uso recreacional del cannabis, algo que hasta ahora solo había hecho Uruguay.
Todavía existen dudas sobre la conveniencia de este cambio legal. Una de ellas es si las fuerzas de seguridad tendrán la capacidad de combatir un posible aumento de conductores bajo la influencia de marihuana.

                        Sin embargo, hay un sector que ha esperado esta fecha con ansias: las empresas de cannabis.

La mayor inversión en cannabis
El mercado tiene grandes expectativas respecto a la industria del cannabis y las ha mostrado sin timidez, dejando atrás el estigma que recae sobre la marihuana.
Canopy Growth es el mejor ejemplo: este año recibió una inyección de US$3.800 millones por parte de Constellation Brands, la empresa que tiene los derechos exclusivos para la producción y venta en Estados Unidos de las cervezas mexicanas Corona y Modelo.
Es la mayor inversión que se haya realizado en el sector del cannabis.
Canadá registra una de las tasas de consumo más altas del planeta, sobre todo entre la gente joven.
Los análisis sugieren que el mercado del cannabis en este país moverá entre US$4.200 millones y US$8.700 millones y que tendrá entre 3,4 millones y 6 millones de clientes.
Algunos expertos incluso vaticinaron que habrá escasez de marihuana recreacional el primer año de legalización, ya que es una industria en pañales.
Su director ejecutivo, Bruce Linton, relató en una entrevista publicada esta semana por el diario The New York Times que cuando abandonó el sector tecnológico por el del cannabis, su familia pensaba que era una "muy, muy mala idea". El negocio estuvo a punto de quebrar más de una vez en sus inicios.
Pero en la actualidad, Canopy Growth está valorada en más de US$12.000 millones, según los datos de Bloomberg.
Según esta misma fuente, el precio de las acciones de la firma se ha incrementado en casi un 450% hasta alcanzar los casi US$53 en un año. Un aumento que se debe, en gran parte, a la expectación generada con la ley que permite el uso recreacional de la marihuana en Canadá.

Filiales en América Latina
La empresa comercializa flores secas de marihuana; aceites, concentrados y cápsulas a base de cannabis que tienen uso medicinal, y cáñamo.
Lo hace a través de sus marcas Tweed, Foria, CraftGrow, DNA Genetics, Spectrum Cannabis y Leafs by Snoop, una marca desarrollada en asociación con el cantante Snoop Dogg.
Canopy Growth tiene filiales en casi todos los continentes. En América Latina, tiene presencia en Brasil, Colombia y Chile.
En Brasil, es socia de Entourage Phytolab, unos laboratorios con los que desarrolla productos medicinales a base de cannabis.
En Chile desembarcó bajo la marca Spectrum Cannabis. Allí instalará su centro de investigación y desarrollo, según la prensa chilena. La firma asegura en su página web que en ese país trabaja junto a una red sin ánimo de lucro de apoyo a pacientes que quieren acceder a la marihuana con fines médicos.
Este año, la empresa empezó a operar en Colombia también a través de Spectrum Cannabis, estableciendo su sede en el departamento de Huila. Allí cuenta con una granja de 126 hectáreas que planea convertir en su centro de producción y procesamiento para la rama latinoamericana del consorcio: Canopy Latam.
El salto que Canopy Growth hace ahora al consumo recreativo no es extraño.
Linton admitió a The New York Times que, desde que fundó la firma, siempre estuvo a la espera del día en que se abriera el mercado recreacional.
No es el único, ya que se prevé que el sector empresarial de la marihuana medicinal será la principal fuente de provisión de cannabis recreativo.
A partir del próximo año, el mercado canadiense se abrirá aun más para el cannabis, ya que se permitirá la venta de productos comestibles a base de marihuana. En materia de publicidad, sin embargo, las restricciones se han mantenido, algo que, según dijo Linton al periódico estadounidense, es un obstáculo.
La marihuana se deberá vender en paquetes simples, con logos pequeños y advertencias grandes y no podrá estar a la vista de menores de edad.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-45889426

En resumen:

En torno a la imparable legalización de la marihuana con su uso medicinal y recreativo (principalmente en Canadá y Estados Unidos, pero con un creciente uso terapéutico en la UE, desde Italia a Portugal y Alemania) ha surgido un suculento negocio global que prevé mover en 2025 unos 50.000 millones de euros en todo el mundo. Y 5.000 millones en España. Alrededor de ese cuerno de la abundancia se está creando una industria que en cinco años ha pasado de la ilegalidad y las rastas (Las rastas o dreadlocks son un tipo de peinado formado por cabello enredado y tejido, característico de los rastafaris.) a cotizar en Bolsa con capitalizaciones superiores a las de muchos valores del Ibex 35. Y donde las grandes corporaciones de la distribución, alimentación, bebidas, tabaco, fármacos, software, biotecnología y fertilizantes, desde Coca-Cola hasta Philip Morris o Pernod, están tomando posiciones.
Nadie se quiere perder la fiebre del oro verde. Ya no hablamos de camellos trapicheando maría casera o chocolate culero, sino de un nuevo sector económico, entre la industria médica, la del ocio y la del bienestar, que ya cuenta con 75 millones de consumidores legales (la ONU calcula el número de consumidores habituales en algo más de 200 millones) y empieza a disponer de genetistas, químicos, logísticos, contables, abogados, comunicadores, lobbies y fondos de inversión. Olvídense de los fumetas; desembarcan las corbatas.
Puro business. Todo está por hacer. Para empezar, satisfacer la demanda. El punto más débil del nuevo negocio. Al igual que la carencia de equipos de gestión. Y de profesionales con habilidades en cada escalón del proceso, agrícola, industrial y comercial. Las proyecciones de beneficio asimilan los ingresos del negocio de la marihuana cuando alcance su madurez al de la industria cervecera. Los financieros dicen que es la mayor disrupción en el mercado desde el nacimiento de Amazon.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/03/18/eps/1552929980_035433.html

La seria y abundante investigación objetiva concluye que el efecto del THC de la marihuana reduce la voluntad para asumir desafíos de mayor complejidad asociado a recompensas mayores, disminuyendo este tipo de elecciones. Los receptores CB1, en donde el THC ejerce su efecto, están ubicados en mayor concentración en la corteza prefrontal del cerebro.

Qué Opino:
Los financistas que GUÍAN a los que defienden el uso de la Marihuana son Brillantes y, con su poder económico y comunicacional, más otras convincentes artes: felices tienen como Siervos del Nuevo Orden Mundial a los políticos y lograr gracias a ese CONTROL, que incluye a controlados Laboratorios, medios de información… ... ... para que así haya tantos no pensantes que no se darán cuenta del PLAN que ellos tienen para el CONTROL de la Humanidad.

 

Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Agosto de 2022

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