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¿Qué sucede con el TIEMPO?

Proemio

El Tiempo es:

1. La dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia:
"no hay espacio ni tiempo fuera del límite de tu universo" 
2. El período determinado durante el que se realiza una acción o se desarrolla un acontecimiento:
"¿cuánto tiempo falta para que empiece la película?"

El tiempo pasa subjetivamente más rápido y, entre otros factores el Cambio Climático estaría influyendo...

Desarrollo 

El tiempo está pasando más rápido y los días ahora son más cortos
Los guardianes del tiempo están frente a una encrucijada: los días están durando menos de 24 horas y deben decidir si borrar de sus cálculos los milisegundos que faltan o cambiar para siempre nuestro concepto del tiempo.
7/1/2021
El tiempo vuela, esa ya no es solo una frase común, sino un hecho científico confirmado y documentado. Según científicos que monitorean los relojes atómicos que llevan registro de los días a niveles de milisegundos, el tiempo está pasando más rápido ahora que en ningún otro momento durante los últimos 50 años. ¿El motivo? La rotación de la Tierra se ha acelerado, por lo tanto los días son un poco más cortos que las concebidas 24 horas.
 
Este hallazgo representa un dilema para los expertos que consideran eliminar un segundo a los días para volver a alinear el paso del tiempo a la rotación de nuestro planeta. Si bien restar el llamado “segundo bisiesto” no se ha hecho nunca, sí se han sumado 27 segundos bisiestos desde 1970 con el fin de alinear los relojes atómicos con el tiempo solar. Eso se dio a raíz de que la Tierra se estaba demorando un poco más de 24 horas en completar una rotación, pero desde el año pasado se demora menos.
 
Desde 1960 los relojes atómicos llevan un registro muy preciso de la duración de los días y así descubrieron que durante los últimos 50 años la Tierra se está demorando un fracción más que 24 horas (86.400 segundos) en completar una rotación. Sin embargo, a mediados del año pasado esa conducta cambió y ahora los días son mas cortos que los 86,40 segundos de siempre. Por ejemplo, el 19 de julio de 2020, el día fue 1,4602 milisegundos más corto que las 24 horas y sus segundos. Ese fue el día más breve desde que se tiene registro. Antes de eso, el día más corto se había registrado en el año 2015, aunque su récord se rompió 28 veces en los últimos doce meses.
 
En promedio, los días hoy por hoy son 0,5 segundos por debajo de las 24 horas. La pérdida diminuta únicamente la detectan los relojes atómicos, pero no por eso deja de tener importantes implicaciones. Satélites y equipos de comunicación dependen en un tiempo exacto alineado con el Sol para determinar su posición ante las estrellas, el Sol y la Luna. Para ajustarse, los encargados del servicio internacional de la rotación de la Tierra con sede en París han añadido en el pasado un “segundo bisiesto” a nuestros días.
 
La que fue una solución desde la década de los 70 ya no aplica, pues la Tierra ha disminuido su tiempo de rotación y no lo contrario; por lo tanto, jamás había existido la necesidad de restar un segundo bisiesto. Ahora el debate se centra en si se debe hacer el ajuste o no. Para la mayoría de los expertos, hace falta ver si el fenómeno se repite tantas veces como para justificar el cambio; otros creen que es el momento de eliminar por completo el concepto de los segundos bisiestos y de paso la idea de que el día debe de durar 24 horas exactas o mejor: 84.600 segundos.
De acuerdo con una de las máximas autoridades en el tema del tiempo, Graham Jones, del portal TimeandDate.com, antes del que comenzara este año, el día mas corto – desde que se tiene registro en 1973- había sido el 5 de julio de 2005 que estuvo 1.0516 milisegundo por debajo de las 24 horas. Sin embargo a mediados de 2020 se rompió ese récord 28 veces y se cree que será una tendencia que se mantendrá en el futuro. Mientras se resuelve el dilema del “segundo bisiesto” los encargados de los relojes atómicos los apagan por las fracciones de segundo necesarias para volver alinearse con el sol y evitar consecuencias, en especial en temas de comunicaciones y navegación.

https://www.semana.com/tecnologia/articulo/el-tiempo-esta-pasando-mas-rapido-y-los-dias-ahora-son-mas-cortos/202150/

 

Por qué el año 2021 "tendrá los días más cortos en décadas"
16 enero 2021
 Tú no te diste cuenta, pero algunos días de 2020 la Tierra estuvo girando más rápido de lo "normal" y hay cálculos que indican que en 2021 el planeta seguirá la misma tendencia de aceleración.
No lo notaste ni lo notarás, pues estos cambios en la velocidad de la Tierra consisten en apenas unos milisegundos. Pero organizaciones como el Servicio Internacional de Sistemas de Referencias y Rotación de la Tierra (IERS, por sus siglas en inglés), encargado de medir con precisión atómica los movimientos del planeta, sí que registran estas variaciones.
Según detalló este organismo a BBC Mundo, en 2020 la Tierra registró los días con el promedio de duración más corta desde la década de 1930.
La suma de la duración de estos días más cortos y de la del resto de días del año dio como resultado que todo 2020 duró 1,28 milisegundos menos de lo que debía durar en teoría.
Según Time and Date, una web sobre recursos para medir el tiempo y las zonas horarias, 2021 también traerá días "breves" y será incluso más "corto" que 2020. Durará en total 35,40 milisegundos menos.
Qué pasó en 2020 y qué pasará en 2021
La duración de los días en la Tierra es igual a la duración del movimiento de rotación, o la vuelta que el planeta da sobre su propio eje.
Un día terrestre o un periodo de rotación deben tardar en teoría 86.400 segundos, que son los segundos que hay en 1.440 minutos o en 24 horas.
"Hay algunos días en los que la Tierra es precisa", dice Graham Jones, astrofísico de Time and Date, a BBC Mundo.
"Pero esta medida siempre varía algunos milisegundos. Es decir, algunas veces el día dura un milisegundo más o uno menos".
Hasta 2020, el día más "corto" del que se tenía registro había ocurrido el 5 de julio de 2005, que duró 1,0516 milisegundos menos.
El más corto de todos los días "breves" de 2020 fue el 19 de julio y duró 1,4602 milisegundos menos que los 86.400 segundos oficiales, según un recuento de Time and Date elaborado con las mediciones del IERS.
Como resultado, todo el año 2020 duró 1,28 milisegundos menos de lo que debió durar .
Según cálculos de Time and Date, se espera que 2021 sea "corto" también. En promedio, los días durarán 0,10 milisegundos menos que los 86.400 segundos que deberían durar y el año en total será exactamente unos 35,40 milisegundos más corto.
"Se prevé que 2021 sea el más corto en décadas. La última vez que la duración promedio de todos los días en un año completo fue de menos de 86.400 segundos fue en 1937", dicen desde Time and Date.
Cabe aclarar que estos resultados de la duración del año se obtienen sumando todos los tiempos de rotación de la Tierra durante 365 días, o 366 si es bisiesto.
Pero la duración del año no depende de la rotación, sino de la traslación de la Tierra, es decir, de su órbita alrededor del Sol.
Este movimiento "es más estable en comparación con la rotación", dice Christian Bizouard, del Observatorio de París del Centro de Orientación de la Tierra del IERS.
Pero ¿por cuánto tiempo mantendrá la Tierra el ritmo de rotación "acelerado"?
¿Cuánto durará el aceleramiento?
Si miramos hacia atrás, hay periodos en los que la Tierra se acelera y periodos en los que se desacelera.
"Creemos que esto ha venido pasando durante millones de años. Pero con variaciones muy pequeñas", dice Jones a BBC Mundo.
La tendencia de aceleración que vemos actualmente empezó en la década de 1990, dice Bizouard, del IERS.
"Después de una interrupción en 2004, con una pequeña desaceleración, la aceleración se ha reestableció en 2016", detalla.
"Esta tendencia continuará por al menos un año, ya que la fase de aceleración más corta observada hasta ahora ha durado un período de al menos seis o siete años", pronostica el experto del IERS.
Jones, de Time and Date, coincide con que este aceleramiento continuará en 2021, aunque tampoco sabe con exactitud cuánto durará. "En algún momento, las cosas volverán a desacelerarse otra vez", dice.
Pero ¿por qué la Tierra se acelera o desacelera?
¿A qué se debe que la Tierra se "apure"?
"A escalas temporales de décadas (de entre 10 y 100 años), la duración de los días presenta variaciones irregulares", dice Christian Bizouard a BBC Mundo.
Los científicos coinciden en que estos cambios se producen por la interacción de factores como la actividad del núcleo fundido del planeta o el movimiento de los océanos y de la atmósfera, según explican Jones y Bizouard a BBC Mundo.
Pero en realidad el origen de estas variaciones no se entiende, dice Bizouard.
Jones reconoce también que los expertos no saben "exactamente por qué la Tierra se acelera o se desacelera durante largos periodos de tiempo".
Pero en general, para Jones "es sorprendente lo precisa que es la Tierra como 'cronómetro'", pues "solo se pierde unos milisegundos".
¿Qué pasa si la Tierra se retrasara o adelantara más?
Aunque sean pequeños, los cambios en los tiempos de la Tierra pueden acumularse a lo largo de los años y causar que nuestros relojes se adelanten o retrasen un segundo.
Para solucionar el desajuste, los científicos usan desde 1973 el llamado "segundo intercalar", que puede ser positivo o negativo. Es decir, este segundo puede sumarse a nuestros relojes cuando la Tierra se retrasa, o puede quitarse cuando el planeta acaba sus rotaciones en menos tiempo de lo normal.
Desde 1973, el IERS ha añadido 27 segundos intercalares a la hora oficial de los relojes de la Tierra.
"Si los días más cortos continúan, en algún momento podríamos necesitar un segundo intercalar negativo, es decir, quitar un segundo de nuestros relojes para que se ajuste a la rotación más rápida de la Tierra", dice Jones.
"Pero podremos o no necesitarlo. No sabemos si va a pasar porque no sabemos cuánto va durar esta tendencia o si va a durar", agrega.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-55640577

 

La Tierra ha acelerado su giro
06 de enero de 2022
Este año viviremos los días más breves en décadas por el cambio en velocidad
Nuestro planeta se ha acelerado últimamente. El año 2020 fue uno de los más rápidos  en lo que a movimiento de rotación de la Tierra se refiere. El recién estrenado 2021 parece que tampoco se quedará corto.
La Tierra es como un reloj que da una vuelta sobre sí mismo cada 24 horas o cada día solar medio, si se toma como referencia el Sol. Sin embargo, este reloj puede atrasarse o adelantarse, aunque a niveles ínfimos. De hecho, nuestro planeta rota más lento desde que hay registros, allá por la década de los 70. Cada año que pasa la duración de un día se alarga en dos milisegundos, según explica Héctor Esteban Pinillos, jefe de la Sección de Hora del Real Instituto y Observatorio de la Armada (ROA) y capitán de fragata.
Rotación terrestre
El año 2020 fue uno de los más rápidos 
Pero últimamente el reloj se ha acelerado. Desde el 2016 se observa una tendencia al aumento de la velocidad que marcó máximos el año pasado, según los datos del Servicio Internacional de Sistemas de Referencia y Rotación de la Tierra (IERS). El día duró menos de 24 horas entre junio y mediados de septiembre del 2020. El 19 de julio fue la jornada más corta del año y nuestro planeta tardó 1,46 milisegundos menos en dar una vuelta sobre sí mismo.
Según Time and Date, una web sobre recursos para medir el tiempo y las zonas horarias, el 2021 también traerá días especialmente breves. Las predicciones indican que puede tratarse del más corto en décadas. 
¿Sabías que en 2020 la Tierra registró los días con el promedio de duración más corta desde 1930? Según #TimeandDate, se espera que 2021 sea "corto" también.
Los 2000 también llegaron a valores por debajo de la duración estándar del día, aunque no se llegó a los mínimos vividos el año pasado. El día más corto entonces fue el 5 de julio de 2005, cuando la rotación de la Tierra tardó 1,05 milisegundos menos.
¿A qué se deben semejantes variaciones? Según explica el capitán de fragata, entran en juego dos componentes. Por un lado, hay un constante freno sobre nuestro planeta, lo que se conoce como el efecto secular del movimiento. Se trata de la llamada fricción de marea y está provocada por la Luna. “Es similar a lo que ocurre si una persona da vueltas y se le agarra de los brazos”, dice Esteban. La marea lunar provocará que la Tierra cada vez gire más despacio.
Por otra parte, se encuentran los componentes más variables: los componentes estacionales. Esto son los que están acelerado el giro. En general dependen de la climatología. Un aumento en el deshielo de los polos, movimientos atmosféricos o las corrientes marinas afectan a la duración del día. Los movimientos de la roca líquida del manto de la Tierra también alteran la velocidad de rotación.
Predecir cuánto afectarán los componentes estacionales al movimiento terrestre resulta complicado. “Es fácil comprobar el componente de la aceleración debido al efecto de la fricción de marea, pero sobre los efectos internos no hay gran seguridad en qué es lo que más afecta”, dice Esteban.
Lo que sí se puede hacer es remediar el desfase provocado y ajustar la duración del día. Para que coincidan los relojes con el día solar medio se ha establecido el segundo intercalar. Este segundo se añade cada cierto tiempo al final del 30 de junio o del 31 de diciembre. Provocará que un minuto dure 61 segundos. 
La medida funciona, pero no es perfecta. Este segundo intercalar plantea una serie de problemas informáticos por la incapacidad de ciertos sistemas de manejarlo. Así, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) ha propuesto abolir el sistema y cambiarlo por la hora intercalar que se añadiría cada cientos de años.

https://www.lavanguardia.com/ciencia/20210120/6185866/tierra-acelerado-giro.html

  

La resonancia Schumann y efectos en la salud y planeta
15 septiembre, 2020
En los años 50, el Dr. Winfried Schumann descubrió el efecto de resonancia en el sistema Tierra=ionósfera, lo que lleva su nombre y que en física se llama “onda transversal magnética”, que muestra direcciones perpendiculares de vibraciones, causadas especialmente por el golpe generado por los rayos en el espacio entre la Tierra y la ionósfera.
Se comprobó que estas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y mamíferos, o sea, 7,8 Hertz por segundo.
Se ha visto que la Resonancia Schumann del planeta se ha elevado de 7,8 Hertz a 12 Hz en los últimos 8 años y se mantuvo en los 7,8 Hz durante miles de años, y a partir del año 2000 una energía de cuarta dimensión alteró la carga electromagnética de la Tierra.
Investigaciones señalan que la Resonancia Magnética, RS, se hace presente hoy en un paso acelerado del tiempo. Esto nos dice que las 24 horas diarias ya no lo son, sino que nominalmente, pues estamos viviendo solamente 16 horas. Esto explicaría nuestra aceleración diaria y los días y semanas “pasan volando”, como decimos, lo que sería un salto cuántico dimensional.
Austria y Alemania han formulado nuevos proyectos en física cuántica de 7,8 Hz, consideradas estas una constante biológica de nuestro hipotálamo. Esta frecuencia de la Tierra se comparte como un gran circuito eléctrico y esto abre “un campo de comunicación entre dos sistemas neuronales o telepatía”.
La RS fluctuante y las explosiones solares, pueden ser un factor en las severas tormentas, inundaciones y el clima de estos últimos años.
La resonancia Schumann y los latidos del corazón
Los avances y descubrimientos de la tecnología nos han separado del hábitat natural del Hombre, y es la frecuencia 7,8 Hz como el latido del corazón de la Tierra, hace cientos de años, como la que aceptó bien el ser humano. Desgraciadamente los cientos de frecuencias adicionales, en el transcurso de la historia, y el avance de la tecnología, han cambiado el pulso de la Tierra y sus habitantes. Y son la radio, la TV, el móvil, satélites, etc., y todas las redes sociales que inundan el planeta.
La NASA ha comprobado que los astronautas al salir al espacio alteran su salud, debido a las altas frecuencias magnéticas a que son sometidos en otra atmósfera.
Y es la relación de las ondas cerebrales y la Resonancia Schumann un estudio constante de los médicos especialistas, que ven cómo los campos electromagnéticos, con sus rayos radioactivos, afectan la salud del ser.
Hace 3 años la frecuencia subió a 30 Hz y hoy se estima su aumento a 36 Hz, alterando los equipos de estudio del espacio en diversos países, especialmente de los rusos, quienes se refirieron a los daños causados en la salud de la población, causante de enfermedades como el cáncer, depresión, estrés, trastornos en la presión arterial, en el sueño, etc. Igualmente señalaron los daños en el reino animal, fauna y flora.
Afecta el carácter de la persona
Este aumento de la vibración de la Tierra afecta directamente al ser, aumentando su vibración normal y con un comportamiento muy diferente, variando su frecuencia según la localidad donde viva. Cerca de aguas, de lagos, ríos y mares se estima que la frecuencia es más alta y varía en cordilleras, como en desiertos y otros. Igualmente se señala que el carácter de la persona se alteraría con las altas y bajas frecuencias, en las que existiría una expansión elevada de la conciencia, en que la gente perdería el miedo. Estudios expresan que “los más sintonizados con la frecuencia normal son las tribus indígenas, que están conectados con la Tierra, la naturaleza”.
“Todo en nuestra vida es vibración”, decía Alberto Einstein. Todo es conexión, todos somos uno, uno somos todos. Como seres energía tenemos capacidad de conexión con el Universo y sintonizamos con las fuentes de energía, con diferentes latidos y tonos.
Cada átomo, cada molécula oscila y tiene vibraciones que se miden en frecuencias y estamos rodeados de estas y ondas que emite el entorno, por eso se dice que la vibración podría ser el origen de la conciencia y la frecuencia constitutiva del cosmos en su totalidad.
La resonancia es algo relevante en el caso de las ondas cerebrales, theta, alpha, beta y gama, las cuales son oscilaciones eléctricas del cerebro que están asociadas con ciertos estados de conciencia.
Tenían razón los muchachos hippies otrora, cuando decían “todo se trata de la vibra”. El Universo entero es vibración que emerge del sentido primordial “OM”, según la cultura hindú, que agregaban su teoría ¨spanda”, o vibración, es decir, "la existencia es una vibración de la conciencia divina”.
Las ondas cerebrales se relacionan con distintos tipos de estados de conciencia. Estas junto con todas las demás vibraciones que forman parte de nuestro día a día y que son fruto de nuestro estado físico, nuestro pensamiento y emociones, van a conformar lo que conocemos como vibración personal.
El COVID-19, como cualquier otro virus, tiene una baja vibración con una estructura cerrada de g circuito electromagnético, generador que transforma la energía mecánica en energía eléctrica, con una frecuencia de resonancia de cerca de 5,5 Hz a 14,5 Hz, y en las gamas más altas no está activo y, a partir de las gamas 25,5 Hz y superior, el virus muere. Se estima que para los humanos de baja vibración este virus es peligroso.
Einstein, en su fórmula nos decía que la energía y la materia están directamente relacionadas y que pueden transformarse la una a la otra, fórmula que desbancó a la física clásica y dio lugar a la física cuántica, la que revela que las partículas diminutas que componen la materia son también ondas de energía que pueden actuar como partículas o como ondas. Como decíamos, estas ondas vibran con la misma frecuencia que nuestras ondas cerebrales y de los mamíferos en general. O sea, 7,8 Hz ciclos por segundo.
Los terremotos, huracanes e inundaciones afectan a todos los seres vivos del planeta, alterando la conciencia humana en un despertar, se dice, que abre la capacidad de intuición, todo esto profetizado por los mayas y los hopi, nativos americanos en una zona de Arizona, y otras culturas milenarias.
La red 5G, o quinta generación, y sus nocivos efectos
Las empresas de telecomunicaciones y gobiernos del mundo preparan y efectúan el despliegue de la 5G, lo cual empieza a provocar cambios climáticos a nivel global. Esta conexión parte de las autopistas o vías electromagnéticas, hasta cualquier artilugio que compremos, así estos objetos tienen antenas y microchips y se conectarán de manera inalámbrica a internet, es el internet de las cosas. No se puede calcular el número de transmisores radiofrecuencia que están siendo instalados. Desgraciadamente la legislación impide y trata que ahora no se elaboren leyes para proteger al ciudadano consumidor, y desde la mayoría de los gobiernos hacen caso omiso a la evidencia clínica que la radiofrecuencia sea perjudicial para la salud.
Este bombardeo electromagnético ha traído alteración a nuestro ritmo cotidiano, produciendo un sinnúmero de síntomas y enfermedades a la salud de todos los habitantes, como fatiga, insomnio, confusión, pérdida de la memoria, depresión, ansiedad, problemas endocrinos y de la piel, ruidos en los oídos, cataratas y alterando el sistema nervioso central.
Ya en Inglaterra se prohibió a niños y embarazadas el uso del celular y se espera que le suspendan el uso de internet y wifi. Ellos han constatado que la leucemia, tumores cerebrales y diversos tipos de cánceres son causados solamente por el uso de antenas de telefonía móvil.
Hace dos años el Instituto Ramazzini, de Boloña, que se especializa en la prevención del cáncer, vinculó diversas enfermedades del corazón y el glioma, tumor en cerebro y médula espinal, al teléfono móvil. Por su parte, la Comisión Europea hizo el estudio Mobi=Kids, en que 14 países con niños y adolescentes, entre 7 y 24 años, vinculan la relación de tumores cerebrales con la telefonía móvil, y el Instituto Nacional de Francia avala cerca de 10 mil estudios científicos que demuestran daños a la salud por radiación de resonancia magnética.
Pronto cada celular tendrá docenas de diminutas antenas para rastrear y apuntar un rayo enfocado a la torre celular más cercana y veinte mil satélites orbitarán la Tierra con potentes rayos enfocados y dirigibles y cada satélite emitirá ondas milimétricas con una potencia radiada efectiva de 5 millones de vatios, desde miles de antenas.
La Declaración de Friburgo, de 2015, fue firmada por 3 mil médicos que piden urgentemente el cese de la expansión de la tecnología inalámbrica. En el mismo año, científicos de 41 países comunicaron su alarma a la ONU y a la OMS, señalando que “los últimos estudios científicos demostraban que los campos electromagnéticos afectaban a los organismos vivos a niveles muy superiores a los fijados por la mayoría de las direcciones nacionales e internacionales”.
La 5G en Chile
El Presidente Piñera anunció en su Cuenta Pública de este año que iniciará el proceso para incorporar la tecnología 5G en el país: “Ello nos permitirá ser los primeros en Latinoamérica y dar un gran salto adelante en la integración plena de Chile a la Sociedad Digital. Esto significará una inversión de 3 mil millones de dólares en los próximos 5 años y permitirá multiplicar por 10 la velocidad de navegación y tendrá cien veces más de capacidad que las actuales redes 4G…".
Expertos señalan que no existe daño a la salud con las ondas 5G, porque no llegan a modificar el ADN y los niveles de radiación son muy bajos, pero que no son inicuos, ya que todavía no se han realizado los estudios científicos con el rigor necesario para saber exactamente si causan daño.
Vemos que las vibraciones de la vida moderna, causadas por el desarrollo tecnológico del mundo electromagnético, alteran nuestra salud y comportamiento sicosocial. Por otro lado, los expertos nos dicen que esta nueva frecuencia nos hace perder el miedo ante el mañana y sin temor denunciamos las desigualdades que tiene nuestra sociedad.
Creo que debemos acusar al gran enemigo, que son las grandes corporaciones nacionales e internacionales que controlan, sin ética, con avaricia, poder y orgullo, los medios de comunicación masiva, la economía, la política y toda la tecnología, que desinforma a la ciudadanía cada día más consumista y desorientada. Es este el grave peligro para una verdadera democracia.
Y nos ponen entre, entretenidos
Además este “desarrollo” de las redes sociales, especialmente el celular, fuera de comunicarnos con mayor facilidad sobre el diario vivir, nos aleja de nuestros semejantes en una relación menos personal e íntima. Nos hemos contagiado del mensaje rápido y efectivo de informar el aquí y ahora que nos proporciona el móvil y nos alejamos cada día más de nuestros seres queridos.
El exceso de información, que es frecuencia en diversos grados, que forma parte de la “inteligencia artificial”, llena nuestra cómoda vida, por diferentes canales, que no nos dan tiempo para pensar y reflexionar. Los contenidos de la TV y la prensa escrita y hablada nos ponen entre, entre=tenidos, tenidos entre un mensaje mísero y una realidad con brumas que no dejan mirar mejor el horizonte. Caso que se da muy fuerte en nuestros niños y jóvenes que siempre, todo el día, tienen la pantalla que el chip natural y social les ha dado, con la frecuencia para estar conectados todo el día, como los mejores consumidores de la basura que les enferma los sentidos para poder valorar el día y un mejor futuro.
Todos estos relucientes “adelantos” tecnológicos inhiben nuestra capacidad de juicio, nuestra libertad y pluralidad y a lo que defendemos y entendemos como humanismo, en la entrada de la automatización y organización social, en que el Big Data y el algoritmo pasan a ser otra acción que tiene una frecuencia, una resonancia que limita nuestro pensar y actuar.
Las nuevas vibraciones ya están en la Tierra y nos permiten alcanzar algunas capacidades de percepción y comprensión. Estos son cambios que están dentro del orden normal de la evolución, tanto desde el punto de vista galáctico como terrenal y humano. Por ello pienso que tenemos que cambiar las estructuras del ayer por otros nuevos acordes y notas que sintonicen con la frecuencia del Hombre en el Universo y realizado en plena conciencia y mucho amor.
Finalmente, maduremos lo que dice el filósofo francés Éric Sadin, quien señala, en su libro La inteligencia artificial o el desafío del siglo, que “las tecnologías digitales ya no son prótesis de nuestras facultades, sino que las suplantan y se instalan con una nueva verdad que nos dirige según una interpretación automatizada de las cosas”…

https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2020/09/15/la-resonancia-schumann-y-efectos-en-la-salud-y-planeta/



¿Es, "realmente", el tiempo relativo?
 
1. DE SENTIDO COMÚN
El tiempo al que me voy a referir aquí es el tiempo físico, el objetivo, el que supongo existe independientemente de la conciencia. Esta claro que la sensación que del transcurso del tiempo tenemos, subjetivamente, depende de la situación y el momento en el que nos encontremos: disfrutando de algo bueno o padeciendo alguna incomodidad. Pero no es este tiempo, repito, sino el tiempo como magnitud física, medible, el tratado aquí.
En los inicios de la Física, los hombres de ciencia no consideraron necesario hablar sobre los conceptos de espacio y tiempo; se daba por supuesta su existencia y simplicidad, captadas intuitivamente por la mente. El espacio y el tiempo son considerados por aquélla como contenedores en los que ocurren los fenómenos naturales e independientes de éstos. Cuando la Ciencia llegó a su madurez con Newton, llegó el momento de manifestar claramente lo que nos dice el sentido común. Newton en su obra fundamental Philosophiae Naturalis Principia Mathematica(1686), nos dice:
"El espacio absoluto, por su propia naturaleza, permanece siempre igual e inmóvil, sin estar referido a ningún objeto externo" y "El tiempo matemático (físico, diríamos nosotros), verdadero, absoluto, transcurre en si y por su propia naturaleza de modo uniforme sin estar referido a ningún otro objeto externo"
Con estas concepciones, como premisas, se desarrollo la mecánica clásica de Galileo y Newton. Como consecuencia, en el estudio de los fenómenos físicos que ocurren en dos sistemas en movimiento relativo (en un tren en movimiento y en el andén, por ejemplo). Las distancias y los intervalos de tiempo no son distintos por el mero hecho de tomar las medidas en el tren o desde el andén. Así la medida de longitud de una mesa o del tiempo que tarda en caer una pelota desde cierta altura son las mismos, se hagan desde el tren en movimiento o desde el andén en reposo (lo cual parece de sentido común). 
2. EL SENTIDO COMÚN, ¿NOS ENGAÑA?
Fue el estudio de los fenómenos ondulatorios, y en particular los electromagnéticos el que puso en evidencia la validez de los consolidados conceptos de espacio y tiempo. Se observaron fenómenos que la Física clásica no sabía explicar. Tras varios años de confusión, Albert Einstein elaboró una teoría que explicaba los extraños resultados obtenidos en experimentos cruciales: la Teoría de la Relatividad Especial (1905).
Según esta teoría, la premisa fundamental, ahora, es esta:
la velocidad de la luz es constante e independiente del sistema desde el que se mida; además, su velocidad es la mayor que objeto o señal alguna puedan tener
Esto va a suponer una limitación en la realización de medidas, pues, ¿cómo haríamos para que dos relojes separados una distancia más o menos grande marquen la misma hora, es decir, estén sincronizados?; no podemos mandar ninguna señal instantánea para sincronizarlos. Las primeras y fundamentales consecuencias de la nueva teoría son que los intervalos espaciales y temporales medidos desde un sistema u otro en movimiento relativo serán distintas debido a la velocidad no instantánea de cualquier señal (la luz). Pero, ¿esto afecta en algo a los conceptos, tan intuitivos, de espacio y tiempo absoluto de la mecánica clásica? ¿Es el tiempo, realmente, distinto en un sistema que se mueve del medido en un sistema que consideramos fijo? o ¿es sólo en apariencia, debido a que las medidas las realizamos con señales que, como mucho, viajan a la velocidad de la luz, que es finita y, por lo tanto, nos llegan con un cierto retraso?
3. ¿APARIENCIA O REALIDAD?
Intentaré contestar a la pregunta con un experimento mental.
Sean dos sistemas que se mueven uno respecto del otro. A uno de ellos lo consideraremos en reposo y el otro se moverá respecto a aquél con velocidad, v, acercándose (ver figura). Los dos sistemas tienen un reloj en su origen de coordenadas. En el instante inicial t0=0 el origen del sistema móvil se encuentra en la posición x=d0, medida desde el sistema en reposo.
Vamos a suponer que la Teoría de la Relatividad es cierta en su premisa fundamental, es decir, que la velocidad de la luz, c, es constante e independiente del sistema de referencia, pero supondremos también que los tiempos medidos desde ambos sistemas son los mismos, es decir, el tiempo es una magnitud absoluta.
Podemos sincronizar ambos relojes y ponerles marcando t = 0 s y, por tanto, t' = 0 s, en el instante inicial mediante una señal luminosa (sincronización lumínica propuesta por Einstein) de la siguiente manera: en un instante ta, mandamos un rayo de luz desde la posición del reloj en reposo hacia el reloj móvil, que se encontrará en x. Cuando llegue el rayo a este último habrá transcurrido un tiempo tb = ta +  x/c, que es el que haremos que marque el reloj móvil.
Así pues podemos considerar que  ambos relojes se encuentran sincronizados marcando t = 0 s y que el móvil se halla, en ese instante, a una distancia d0 del que está en reposo.
Situémonos al lado del reloj en reposo y observemos al móvil. La imagen de este reloj, con la manecilla en el t0' = 0 s, nos llegará a nosotros, teniendo en cuenta que la velocidad de la luz es la misma en ambos sistemas, transcurrido un tiempo t0 = d0/c, y la imagen del reloj marcando t1' = 1 s, teniendo en cuenta que, ahora, se encuentra más cerca, en d1, nos llegará a nosotros en
t1 =  t1' + d1/c.
Por lo tanto, cuando por nuestro reloj ha transcurrido t1 - t0 las observaciones del reloj móvil nos dicen que:
es decir, observamos que el reloj móvil adelanta.
¿Ocurre esto así, en realidad?, ¿se ha hecho algún experimento real que compruebe lo anterior?. Desde la aparición de la Teoría de la Relatividad se han realizado muchos experimentos que directa o indirectamente han puesto de manifiesto justo el resultado contrario: los relojes que se mueven, siempre, atrasan. Esto es lo que predice la  Teoría de la Relatividad según la cual los tiempos son distintos en cada sistema. El tiempo, al que consideramos en nuestra experiencia ser absoluto, el mismo para ambos sistemas, no lo es; en cada sistema el tiempo transcurre de forma distinta. Ambos tiempos se relacionan a través de la llamada transformación de Lorentz:
Aplicando esta transformación en nuestro experimento tendremos:

es decir, el reloj móvil atrasa.
4. RESUMIENDO Y CONCLUYENDO
He descrito un experimento mental en el que he utilizado la premisa fundamental de la Teoría de la Relatividad: la constancia de la velocidad de la luz en cualquier sistema, y que lo que observamos y medimos está condicionado por esta velocidad. Sin embargo, he supuesto un tiempo absoluto, el mismo en ambos sistemas. Esto significa aplicar la Teoría de la Relatividad "a medias". El resultado obtenido, que el reloj en movimiento adelanta, es justamente el contrario del que se observa en experiencias reales: los relojes en movimiento, siempre, atrasan. La discrepancia surge, precisamente, por no considerar que el tiempo es distinto en cada sistema, como establece la Relatividad.
Pero fijémonos en la expresión de Lorentz (la usada en la T. de la Relatividad), en la relación entre los tiempos de ambos sistemas:
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Además de las magnitudes de velocidad aparece la magnitud posición en el otro sistema, el espacio. Lo mismo ocurre con las transformaciones de las coordenadas espaciales, aparece en ellas el tiempo. Esto quiere decir que el espacio y el tiempo no son independientes el uno del otro, no existen el uno al margen del otro. Einstein consideró que la verdadera magnitud existente en la Naturaleza es una: el espacio-tiempo.
De manera que hablar del tiempo sin el espacio no es correcto y nuestra pregunta inicial, la del titulo de este artículo, esta mal planteada o, incluso, no tiene sentido porque el tiempo, como tal, no existe, lo que existe realmente es el tiempo-espacio como magnitud fundamental.

http://rincondelaciencia.educa.madrid.org/Curiosid/Rc-33/RC-33.html 



Los factores que provocan que el tiempo se te pase más rápido o más lento
¿Por qué experimentamos la sensación de que el tiempo vuela y luego, en retrospectiva, recordamos ese momento como más duradero que los que fueron aburridos? Todo sobre el tiempo subjetivo
"El tiempo está fuera de quicio", decía el personaje de Hamlet en la famosa obra de Shakespeare. Si algo hemos descubierto estos últimos meses, además de tener la certeza de que no somos omnipotentes y que algo tan microscópico como un virus puede detener todo nuestro sistema, es lo muy subjetivo que resulta el paso del tiempo. Aunque haya un solo reloj conectado a un satélite que establezca las horas en distintas partes del mundo, el tiempo corre más deprisa o más lento dependiendo de nuestra experiencia individual. Y en este caso, seguro que no es lo mismo haber pasado la cuarentena en un lujoso chalet privado con piscina, jardín y un enorme salón que en un piso de 80 metros cuadrados de un barrio a las afueras.
Diríamos entonces que hay dos tipos de tiempo que se relacionan entre sí: el oficial, que es para todos, y el subjetivo, que alude a la sensación personal de rapidez o lentitud a la que pasan esas horas, minutos y segundos. Y evidentemente, este último depende de muchos factores, tanto mentales, sociales e incluso económicos. El cerebro puede estirar o comprimir la sensación del tiempo cuando experimenta placer, dolor, miedo o preocupación. También por la edad, ya que existe una razón científica muy curiosa por la cual cuanto más mayor te haces, más rápido pasa.
Se trata de una relación paradójica: aquellos instantes que se pasaron 'volando' son también aquellos que recordamos como más prolongados
Campos como el de la filosofía, la psicología o la neurociencia llevan mucho tiempo analizando los factores que influyen en la percepción que tenemos del tiempo. La ciencia ya ha demostrado que aquellos que poseen un nivel de vida más alto suelen vivir más años que aquellos que tienen unos ingresos más bajos. Ahora, un nuevo estudio profundiza en cómo nuestra sensación temporal aumenta o disminuye en base a la cantidad de experiencias variadas y novedosas que podemos cosechar y que amplifican esta sensación a medida que el cerebro humano las procesa y colecciona en su memoria. Esto, a su vez, redunda en cómo aquellos que se ganan la vida en un trabajo que les estimula, además de poder disfrutar de más vacaciones y de tiempo libre, recordarán haber vivido más tiempo que aquellos que viven presos de la monotonía.
"Aunque el tiempo vuela cuando te lo pasas bien, una vez que lo recuerdas, parece que estos momentos divertidos se antojan como más duraderos que los que fueron más aburridos", asegura Jørgen Sugar, investigador de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega, en un interesante artículo sobre el tema publicado en 'National Geographic'. Se trata de una relación paradójica: aquellos instantes que se pasaron 'volando' son también aquellos que recordamos como más prolongados. Lo cierto es que la ciencia está dividida a este respecto: mientras que algunos piensan que este tiempo subjetivo es imposible de medir o estudiar, otros están convencidos de que el número de actividades nuevas que cosechamos a lo largo de nuestra vida y el volumen de nuestros ingresos económicos afecta a cómo percibimos la temporalidad.
En busca del tiempo perdido
El estudio del tiempo subjetivo tiene un largo recorrido. Los antiguos griegos ya reflexionaron en torno a él pero no fue hasta el siglo XIX cuando empezó a tener una importancia notoria para psicólogos y filósofos. En la década de 1950 se descubrió la parte concreta de nuestro cerebro en la que se aloja nuestra consciencia temporal: el lóbulo temporal medial. Todo gracias a un intrusivo tratamiento contra la epilepsia que se basó en extirpar partes del cerebro a los pacientes. En concreto, fue el de un enfermo llamado Henry Molaison, quien después de ser curado, empezó a notar que era incapaz de almacenar nuevos recuerdos a largo plazo.
El cerebro no quiere perder el tiempo memorizando momentos aburridos, sino que crea más recuerdos cuando sus acciones fueron libres o variadas
Sugar y su equipo realizaron un experimento en ratas para conocer el modo en el que cerebro se activa para crear recuerdos. Así, los investigadores conectaron unos electrodos a las mentes de las ratas y las sometieron a diferentes pruebas. En un primer momento, metieron a estos animales en una caja en la cual se podían mover de forma completamente libre para más tarde apartarlas a una 'zona de descanso' en la que permanecían quietas. En el segundo experimento, las hicieron correr por un laberinto con forma de ocho. Cuando las ratas seguían correctamente los turnos, obtenían una galleta como recompensa.
De esta forma, los científicos noruegos descubrieron que la actividad cerebral cambiaba dependiendo de lo que hacían las ratas. Cuando corrían libres, aparecían nuevos códigos de tiempo más rápidos que cuando estaban en reposo o atravesando el laberinto por enésima vez. Por ello, según Sugar, "el cerebro no quiere perder el tiempo memorizando momentos aburridos, repetidos o no esenciales, las ratas crearon más recuerdos cuando sus acciones fueron libres, estimulantes o variadas".
Si lo extrapolamos a los humanos, ¿qué es lo que diferencia un tiempo divertido de uno aburrido? Precisamente eso: nuestra capacidad para recordarlo. Por ejemplo, un estudiante que atiende a una conferencia: si le aburre tendrá una sensación temporal en el presente muy larga, mientras que si le resulta interesante el tiempo pasará rápido. Sin embargo, una vez pasen los días, aquella charla que se le hizo tan monótona y tan larga ya no tendrá apenas espacio en la memoria, al contrario que aquella que le resultó tremendamente interesante, puesto que aunque pasó como un suspiro, en retrospectiva se le antojará más duradera, porque la recuerda mejor.
Tiempo precario, vidas precarias
Los humanos creamos narrativas internas sobre nosotros mismos. Cada mañana, cuando nos levantamos, recogemos a nuestro 'yo' ahí donde le dejamos la noche anterior. Y entonces, recordamos. Seguramente aquellos que hayan cosechado experiencias más diferentes, tanto buenas como malas, tengan una percepción temporal mucho más larga que aquellos que han vivido en la monotonía. Esto, de alguna manera, nos hace adquirir una sensación de control sobre nuestro tiempo, ya que si nos aburrimos caemos en la inercia de las horas, minutos y segundos, sintiendo que no podemos hacer nada para que el tiempo pase más rápido.
Nuestra percepción del tiempo acaba siendo determinada por razones socioeconómicas: al fin y al cabo, el tiempo es oro hoy más que nunca
En esto influye mucho el nivel económico. Es muy probable que aquellos que no hayan tenido la oportunidad de escoger la forma más placentera de ganarse la vida acaben en trabajos que nadie quiere realizar o contentándose con empleos que están muy por debajo de sus capacidades. En esto vale la pena incidir como rasgo distintivo de nuestra época, ya que son muchos los jóvenes que se formaron en carreras universitarias y másteres siguiendo su vocación para más tarde darse de bruces con la cruda realidad de un mercado muy competitivo y al que es muy difícil acceder, o bien acaban en algo relacionado con su profesión ideal que para nada resulta ser como pensaban o cuyas condiciones son tan precarias que no pueden permitírselo.
Por tanto, podemos deducir que nuestra percepción del tiempo acaba siendo determinada no solo por razones subjetivas, sino también por nuestra situación socioeconómica. Al fin y al cabo, el dinero es tiempo, de ahí que el sueldo se mida en relación a las horas que debes pasar en un empleo, y aquellos afortunados que gozan de un buen margen de ahorro cada mes podrán invertirlo en formarse en alguna profesión que verdaderamente les apasiona y que les hará vivir mejor o, como mínimo, en unas excelentes vacaciones repletas de nuevas experiencias. En todo caso, invertirán su presupuesto en una 'cosecha de tiempo' en el que recrearse a sí mismos y para que desaparezca esa sensación de tener que estar alquilando horas, minutos y segundos de su vida para poder sobrevivir.

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-09-25/tiempo-subjetivo-factores-provocan-que-se-pase-mas-rapido_2761320/


Amiga, Amigo:

La científica aceleración del tiempo según la velocidad de rotación planetaria en cuanto el tiempo mayor es humanamente IMPERCEPRIBLE, sin embargo la realidad demuestra que ya subjetivamente es notorio que los días son más cortos y el tiempo pasa más rápido; y eso la Ciencia no lo explica pero los más lo notan no tan solo a mayor edad.

El Tiempo es relativo, para quien está en la cárcel los días son más largos que para el que está libre y entre los libres según la actividad y el ocio el tiempo es más o menos rápido, y eso tan relativo ha dado lugar a este tema.



Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Enero de 2022
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