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Cop26 y Clima 2021

Proemio

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2021 es la 26.ª conferencia de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y se está celebrando desde el 31 de octubre y hasta el 12 de noviembre...





Un dinosaurio exhorta en la ONU "no elegir la extinción"
27/10/2021
[VIDEO] Se aproxima la cumbre climática COP26 y todas las organizaciones que trabajan para disminuir el calentamiento planetario se están movilizando para agitar las conciencias. Una de ellas es el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que ha creado un original video donde un feroz dinosaurio ingresa en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y toma la palabra, donde normalmente lo hacen los líderes mundiales, para reclamarles una mayor acción climática. “No elijas la extinción” (Don't Choose Extinction) es el mensaje central del dinosaurio y de la campaña de la agencia onusiana.
“Yo sé algunas cosas en cuanto a la extinción” ironiza el dinosaurio tras irrumpir en la sala principal de la ONU y dejar boquiabierta a la asamblea. En español y con voz femenina, agrega luego en tono lapidario que “provocar tu propia extinción en 70 millones de años es lo más ridículo que he escuchado. Al menos nosotros tuvimos un asteroide", advierte el animal, refiriéndose a la popular teoría que explica la extinción de estos enormes reptiles hace 70 millones de años. Y agrega, "¿Cuál es su excusa?"
No sin menos ironía, el prehistórico reptil, asegura después que “cada año los gobiernos gastan miles de millones en subsidios a los combustibles fósiles. Imaginen si nosotros hubiéramos gastados lo mismo subsidiando meteoritos.”
La próxima cumbre climática COP26 tendrá lugar en Glasgow entre el 1° y 12 de noviembre y según el PNUD, esta campaña "busca visibilizar cómo los subsidios a los combustibles fósiles están retrasando el progreso contra el cambio climático al tiempo que benefician principalmente a los ricos."
El PNUD incluye en su campaña el dato que revela que "el mundo gasta 423.000 millones de dólares al año en subsidiar los combustibles fósiles para los consumidores (petróleo, electricidad que se genera mediante la quema de otros combustibles fósiles, gas y carbón)." Una suma que podría cubrir el coste de las vacunas COVID-19 para cada persona en el mundo, o financiar tres veces la cantidad anual necesaria para erradicar la pobreza extrema mundial. 
https://www.rfi.fr/es/am%C3%A9ricas/20211027-un-dinosaurio-exhorta-en-la-onu-no-elegir-la-extinci%C3%B3n

14 noviembre 2021  https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-59278657
Desarrollo
-I-
COP26: el carbón debe quedar fuera para cumplir los objetivos climáticos

La conferencia sobre cambio climático COP26 de este año debe dejar el carbón en el pasado, según el legislador del Reino Unido que liderará las negociaciones formales en la cumbre.
En un amplio discurso la semana pasada, el presidente designado de la COP26, Alok Sharma, buscó enfatizar la importancia de poner fin a la financiación internacional del carbón, una ambición que describió como “una prioridad personal”.
“Estamos instando a los países a que abandonen el poder del carbón, buscando que el G-7 lidere el camino”, dijo. “Al mismo tiempo, estamos trabajando con
 los países en desarrollo para apoyar su transición a la energía limpia. Los días en que el carbón proporcionaba la forma más barata de energía
están en el pasado, y en el pasado deben permanecer”.
Sharma dijo que la ciencia era clara en que “el carbón debe desaparecer” para mantener el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5°C.
El objetivo se estableció en el Acuerdo de París sobre cambio climático durante la cumbre COP21 de 2015 en la capital francesa.
Descrito por las Naciones Unidas como un tratado internacional legalmente vinculante sobre el cambio climático, el acuerdo tiene como objetivo “limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1.5°C, en comparación con los niveles preindustriales”.
La cumbre de la COP26 está programada para ser organizada por el Reino Unido y se llevará a cabo en la ciudad escocesa de Glasgow entre el 1 y el 12 de noviembre. Originalmente debía tener lugar un año antes, pero fue reprogramada debido a la pandemia de coronavirus.
Según el análisis de la AIE, el consumo mundial de carbón se redujo un 4% en 2020, pero esta caída “se concentró principalmente en los primeros meses del año”.
Energías renovables
El sitio web oficial del Reino Unido para la COP26 dice que “reunirá a las partes para acelerar la acción hacia los objetivos del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”.
En sus comentarios del viernes, Sharma continuó diciendo: “La realidad es que las energías renovables son más baratas que el carbón en la mayoría de los países. El negocio del carbón, como ha dicho el secretario general de la ONU, se está esfumando. Es tecnología antigua. Así que hagamos la COP26 en el momento en que la dejamos en el pasado donde pertenece, mientras que, por supuesto, apoyamos a los trabajadores y las comunidades para hacer la transición, creando buenos empleos verdes para llenar el vacío”.
Si bien algunos verán la ambición de Sharma como loable, el carbón aún suministra más de un tercio de la generación de electricidad del planeta, según la Agencia Internacional de Energía.  
“Para fines de 2020, la demanda había aumentado por encima de los niveles anteriores al Covid, impulsada por Asia, donde las economías se recuperaron rápidamente y diciembre fue particularmente frío”, agrega la AIE.  
En Estados Unidos, el carbón todavía juega un papel importante en la producción de electricidad. Las cifras preliminares de la Administración de Información de Energía de EE.UU. muestran que la participación del gas natural y el carbón en la generación de electricidad a escala de servicios públicos en 2020 fue del 40.3% y el 19.3%, respectivamente.
Los comentarios de Sharma se producen en un momento en que los planes para una nueva mina de carbón en Cumbria, un condado en el noroeste de Inglaterra, han resultado ser extremadamente controvertidos, sobre todo porque el Reino Unido albergará la COP26. El destino del proyecto está por determinar.
https://futuroverde.org/2021/05/18/cop26-el-carbon-debe-quedar-fuera-para-cumplir-los-objetivos-climaticos/


-II-
“Seamos claros, existe un grave riesgo de que la COP26 no cumpla su propósito”, advierte Guterres
29 Octubre 2021
“No es una predicción, es una alerta”, agrega el titular de la ONU durante la Cumbre del G20, donde recuerda que si los compromisos de mitigación del cambio climático siguen la tendencia actual, el planeta se calentará 2,7 °C para fin de siglo y conmina una vez más a los líderes mundiales a acelerar la acción climática con sentido de urgencia.

En vísperas del inicio de la Conferencia de la ONU sobre el Clima, el Secretario General de las Naciones Unidas alertó este viernes sobre el riesgo de que el cónclave no dé el resultado deseado.
António Guterres se encuentra en Roma, Italia, donde participa en la Cumbre del G20 para urgir una vez más a los líderes de las economías más desarrolladas a actuar inmediatamente frente a la emergencia climática y a distribuir equitativamente las vacunas contra el COVID-19.
Durante una rueda de prensa en el marco de la Cumbre, Guterres matizó su declaración del posible fracaso de la COP26: “No es una predicción, es una advertencia. Creo que todavía estamos a tiempo de encaminar las cosas. Y creo que esta reunión es la oportunidad de hacerlo. Este no es el momento de anunciar los resultados de Glasgow. Es el momento de presionar para que Glasgow tenga los resultados correctos”, dijo.
La COP26 se celebrará en Glasgow, Escocia, a partir del domingo 31 de octubre y hasta el 12 de noviembre, tras haber sido pospuesta un año debido a la pandemia.
Con la convicción de que aún se puede evitar una catástrofe, el titular de la ONU insistió en la necesidad de reforzar en la práctica, no en el discurso, las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático.
Explicó que, con los compromisos actuales de los gobiernos para la acción climática, el planeta sigue condenado a un “calamitoso” aumento de 2,7 °C de las temperaturas para fines de siglo con respecto a los niveles preindustriales, muy por encima de la meta que marca limitar ese incremento a 1,5 °C.
Guterres señaló que hay muchas dudas sobre las promesas más recientes de los países y recalcó que a estas alturas, la humanidad sigue su carrera veloz hacia el desastre climático ya que, en el mejor de los casos, la Tierra se calentará más de dos grados.
Cuando se le preguntó si la escasa asistencia de jefes de Estado a la COP26 reflejaba un desinterés o falta de compromiso con la causa, respondió que lo importante de verdad son las contribuciones nacionales de los países, no la presencia de los gobernantes.
“Precisamos ser más ambiciosos y actuar más”, reiteró, y añadió que para ello hace falta una voluntad política masiva, aunque reconoció que eso será difícil de lograr dada la falta de confianza imperante en el entorno internacional.
Niveles peligrosos de desconfianza
En este punto consideró que la desconfianza entre los países del G20, así como entre las naciones industrializadas y las economías emergentes, alcanza niveles peligrosos.
“El objetivo más importante de esta Cumbre del G20 debe ser restablecer la confianza, abordando las cuestiones que suscitan la desconfianza arraigadas en la injusticia, desigualdad y división geopolítica”, subrayó Guterres.
La lista de factores de desconfianza incluye la falta de acción climática, por lo que el Secretario General pidió una mayor ambición en las provisiones de mitigación para llevar al mundo por un camino creíble al aumento de 1,5 °C, el único que, según las evidencias científicas, garantiza un futuro sostenible para el planeta.
Guterres especificó que esta meta precisa de acciones concretas e inmediatas que reduzcan en un 45% para 2030 las emisiones globales de gases de efecto invernadero y añadió que, como responsables del 80% de esas emisiones, los países del G20 deben asumir y cumplir el compromiso de alcanzar el objetivo de 1,5 °C.
No obstante su menor responsabilidad, acotó, las economías emergentes también deben hacer un esfuerzo adicional para lograr reducciones efectivas de las emisiones globales en esta década.

Si no se toman medidas, las emisiones mundiales seguirán aumentando en esta década. Para 2030, aumentarán alrededor de un 16,3% en comparación con los niveles de 2010.
Mayor ambición, el camino es largo
“Necesitamos la máxima ambición, de todos los países en todos los frentes. La ambición por la adaptación significa que los donantes destinen al menos la mitad de su financiamiento climático a la adaptación y la resiliencia”, precisó.
Detalló que la ambición en el financiamiento climático incluye cumplir con el compromiso de proporcionar 100.000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo.
En su encuentro con la prensa, el líder de la ONU afirmó que el camino por recorrer es muy largo y el tiempo se acorta.
“Debemos acelerar el ritmo. Los científicos tienen claros los hechos. Los líderes deben ser igualmente claros en sus acciones”, sostuvo.
Guterres insistió en que la COP26 en Glasgow puede ser un punto de quiebre hacia un mundo más verde y seguro.
“No es demasiado tarde, pero debemos actuar ahora”, puntualizó.
Vacunas
El jefe máximo de la ONU hizo hincapié en la brecha de confianza entre los países e instó al G20 a adoptar medidas para zanjarla, comenzando por poner fin a la desigualdad de acceso a las vacunas contra el COVID-19
Lamentó que no se hubiera concretado un plan de vacunación liderado por el G20 debido a las divisiones entre los países que integran el bloque y se pronunció de nuevo contra el acaparamiento de las inmunizaciones y el enfoque nacionalista para su acopio y distribución.
Guterres refrendó su apoyo a la Estrategia Mundial de Vacunación contra el COVID-19 de la Organización Mundial de las Salud, que busca la vacunación del 40% de la población de todos los países para fin de año y del 70% para mediados del próximo.
Conminó a los integrantes del G20 a respaldar esa estrategia y emprender una acción orquestada para lograr esos objetivos.
“Esa es la única forma de acabar con la pandemia para todos, en todas partes”, aseguró.
Contraste inmoral
Al referirse a la recuperación económica tras la pandemia, indicó que se trata de otro elemento de desconfianza puesto que mientras los países desarrollados invierten cerca del 28% de su Producto Interno Bruto, los países de renta media sólo pueden asignarle el 6,5% y los menos desarrollados no llegan siquiera al 2%.
Guterres calificó este contraste como inmoral y alertó de que la recuperación acentúa las desigualdades.
En este sentido, citó las previsiones del Fondo Monetario Internacional que apuntan a un crecimiento económico acumulado per cápita en África subsahariana un 75% menor que en el resto del mundo durante el próximo lustro.
Como lo ha expresado en repetidas ocasiones, recalcó que los países no deberían verse obligados a elegir entre el servicio de su deuda o el servicio a su gente, e instó al G20 a extender la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda hasta el próximo año y a ampliarla todos los países vulnerables y de ingresos medios muy endeudados que la soliciten.
https://news.un.org/es/story/2021/10/1499262


-III-
Cinco preguntas para entender la relevancia de la COP26, la cumbre climática que partirá este domingo en Glasgow. 
Este 31 de octubre se dará inicio a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021.
28 de Octubre de 2021
La COP26 es la edición de 2021 de la conferencia anual de las Naciones Unidas sobre cambio climático. El acrónimo COP corresponde a las palabras Conferencia de las Partes, que son los signatarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un tratado que fue acordado en la Cumbre de la Tierra de 1992, entró en vigor en 1994 y en él participan 197 Partes (196 países más la UE). La conferencia de 2021, cuyo anfitrión es el Reino Unido y se celebrará en Glasgow, Escocia, será la vigesimosexta. Las conferencias de las Naciones Unidas sobre cambio climático están entre las mayores reuniones mundiales, con complejas negociaciones intergubernamentales que, durante dos semanas, son objeto de una gran atención mediática.
La actividad de una COP tiene lugar en dos zonas diferentes, la zona azul y la zona verde. La zona azul está destinada a aquellas personas acreditadas por la CMNUCC, como los miembros de las delegaciones nacionales, trabajadores de Naciones Unidas, medios de comunicación y organizaciones observadoras En la zona azul los delegados de los países se reúnen para llevar a cabo las negociaciones formales y las consultas informales. Pueden también participar en reuniones con otras delegaciones para clarificar su posición e intereses cuando el objetivo es llegar a un acuerdo o superar un estancamiento en las negociaciones. La zona verde es para el público en general y en ella se organizarán toda una serie de eventos, como talleres, instalaciones y exposiciones artísticas, demostraciones de tecnología y actos culturales para todo público.
¿Qué es el Acuerdo de París?
El Acuerdo de París, un pacto firmado en la COP21 de 2015 celebrada en la capital francesa, comprometía a los firmantes a recortar las emisiones de carbono para limitar el calentamiento global por debajo de los 2 grados, con la esperanza de restringirlo a 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales. El acuerdo dejaba margen para que cada país pudiera decidir cómo llegar a dicho objetivo, lo que recibió en nombre de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC).
¿Qué está en juego en la COP26?
Asegurar el cero neto global para mediados de siglo y mantener la posibilidad de lograr el objetivo de 1,5 grados. Adaptarnos para proteger las comunidades y los hábitats naturales más afectados por el cambio climático. Para cumplir los objetivos, los países desarrollados deberán recaudar como mínimo US$100.000 millones en financiación para el clima todos los años Solo a través del multilateralismo entre gobiernos, empresas y la sociedad civil se podrán cumplir los objetivos climáticos de forma más rápida.
¿Por qué es tan importante limitar el ascenso térmico a 1,5 grados?
Con 2 grados de calentamiento global el impacto para las personas y la naturaleza sería generalizado y grave. Casi todos los arrecifes de coral de aguas cálidas desaparecerían y el hielo marino del Ártico se derretiría por completo como mínimo un verano cada década, con un impacto devastador para la vida silvestre y para las comunidades que de ella dependen por el ascenso del nivel del mar. En cambio, si el ascenso se limitase a 1,5 grados, el impacto sería grave, pero menos severo. Habría menos riesgo de falta de agua y alimentos y se reducirían las especies en peligro de extinción. La amenaza a la salud humana como consecuencia de la contaminación atmosférica, las enfermedades, la desnutrición y la exposición al calor extremo, también sería menor.
https://www.emol.com/noticias/Internacional/2021/10/28/1036636/que-es-la-cop.html


-IV-
Informe del IPPC 2021: «El cambio climático es generalizado, rápido y se está intensificando»
09/08/2021
En el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), se ofrecen nuevas estimaciones sobre las probabilidades de sobrepasar el nivel de calentamiento global de 1,5 ºC en las próximas décadas, y se concluye que, a menos que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan de manera inmediata, rápida y a gran escala, limitar el calentamiento a cerca de 1,5 ºC o incluso a 2 ºC será un objetivo inalcanzable.
Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado hoy, los científicos están observando cambios en el clima de la Tierra en todas las regiones y en el sistema climático en su conjunto. Muchos de los cambios observados en el clima no tienen precedentes en miles, sino en cientos de miles de años, y algunos de los cambios que ya se están produciendo, como el aumento continuo del nivel del mar, no se podrán revertir hasta dentro de varios siglos o milenios.

Sin embargo, una reducción sustancial y sostenida de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y de otros gases de efecto invernadero permitiría limitar el cambio climático. Aunque las mejoras en la calidad del aire serían rápidas, podrían pasar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas mundiales se estabilizasen, según el informe del Grupo de Trabajo I del IPCC, Cambio Climático 2021: Bases físicas, aprobado el viernes por los 195 gobiernos Miembros del IPCC, en una reunión de aprobación celebrada en formato virtual a lo largo de dos semanas y que empezó el 26 de julio.
El informe del Grupo de Trabajo I supone la primera entrega del Sexto Informe de Evaluación (IE6) del IPCC, que se completará en 2022.
“Este informe refleja unos esfuerzos extraordinarios realizados en circunstancias excepcionales”, dijo Hoesung Lee, Presidente del IPCC. “Las innovaciones y los avances en climatología reflejados en este informe constituyen una aportación inestimable para las negociaciones y la toma de decisiones sobre el clima.”
Calentamiento acelerado
En el informe se ofrecen nuevas estimaciones sobre las probabilidades de sobrepasar el nivel de calentamiento global de 1,5 ºC en las próximas décadas, y se concluye que, a menos que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan de manera inmediata, rápida y a gran escala, limitar el calentamiento a cerca de 1,5 ºC o incluso a 2 ºC será un objetivo inalcanzable.
Según este informe, las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas son responsables de un calentamiento de aproximadamente 1,1 °C desde 1850-1900, y se prevé que la temperatura mundial promediada durante los próximos 20 años alcanzará o superará un calentamiento de 1,5 ºC. Este dato es fruto de la mejora de los conjuntos de datos de observación para evaluar el calentamiento histórico, así como de los progresos en el conocimiento científico de la respuesta del sistema climático a las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el ser humano.
“Este informe es una constatación de la realidad”, dijo la Copresidenta del Grupo de Trabajo I del IPCC, Valérie Masson-Delmotte. “Ahora tenemos una visión mucho más clara del clima pasado, presente y futuro, lo que es fundamental para entender hacia dónde nos dirigimos, qué se puede hacer y cómo podemos prepararnos.”
Todas las regiones se enfrentan a cambios crecientes 
Si bien muchas de las características del cambio climático dependen directamente del nivel de calentamiento global, a menudo lo que experimentan las personas es muy distinto de ese promedio mundial. Por ejemplo, el calentamiento en la superficie terrestre es superior al promedio mundial y, particularmente en el Ártico, el calentamiento es más del doble.
“El cambio climático ya afecta de múltiples maneras a todas las regiones de la Tierra. Todo aumento del calentamiento exacerbará los cambios que estamos experimentando”, declaró el Copresidente del Grupo de Trabajo I del IPCC, Panmao Zhai.
Las proyecciones del informe indican que en las próximas décadas los cambios climáticos aumentarán en todas las regiones. Según el informe, con un calentamiento global de 1,5 °C, se producirá un aumento de las olas de calor, se alargarán las estaciones cálidas y se acortarán las estaciones frías; mientras que con un calentamiento global de 2 °C los episodios de calor extremo alcanzarían con mayor frecuencia umbrales de tolerancia críticos para la agricultura y la salud.
Sin embargo, no es cuestión únicamente de la temperatura. Como consecuencia del cambio climático, las diferentes regiones experimentan distintos cambios, que se intensificarán si aumenta el calentamiento; en particular, cambios en la humedad y la sequedad, los vientos, la nieve y el hielo, las zonas costeras y los océanos. Por ejemplo: En el Sexto Informe de Evaluación se ofrece por primera vez un análisis más detallado del cambio climático a nivel regional —prestándose especial atención a la información útil que puede servir de base para la evaluación de riesgos, la adaptación y la adopción de otras decisiones— así como un nuevo marco que ayuda a traducir los cambios físicos del clima (calor, frío, lluvias, sequías, nieve, viento, inundaciones costeras, etc.) en lo que representan para la sociedad y los ecosistemas.
Esta información regional puede consultarse en detalle en el nuevo Atlas Interactivo interactive-atlas.ipcc.ch, así como en las fichas informativas regionales, el Resumen técnico y el informe de base.
La influencia humana en el clima pasado y futuro
“Desde hace décadas es evidente que el clima de la Tierra está cambiando, y el papel de la influencia humana en el sistema climático es indiscutible”, dijo Masson-Delmotte. Sin embargo, en el nuevo informe también se reflejan importantes avances en los fundamentos científicos de la atribución, es decir, en la comprensión del papel que desempeña el cambio climático en la intensificación de determinados fenómenos meteorológicos y climáticos, como las olas de calor extremas y las precipitaciones intensas.
En el informe también se pone de manifiesto que las acciones humanas todavía pueden determinar el curso futuro del clima. Hay pruebas claras de que el dióxido de carbono (CO2) es el principal causante del cambio climático, aunque otros gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos también afectan al clima.
“Si queremos estabilizar el clima será necesario reducir de forma sustancial, rápida y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero para finalmente lograr cero emisiones netas de CO2. Asimismo, limitar otros gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos, especialmente el metano, podría ser beneficioso tanto para la salud como para el clima”, afirmó Zhai.
https://www.terram.cl/2021/08/comunicado-del-ippc-el-cambio-climatico-es-generalizado-rapido-y-se-esta-intensificando/


-V-
La ONU advierte de que la crisis climática se acelera tras la pandemia 
Las emisiones de efecto invernadero están aumentando rápidamente tras el parón por la covid
16 de septiembre de 2021
No ha habido una recuperación verde ni tampoco un “crecimiento más ecológico”. Al menos, no se ha dado hasta ahora. Así lo indica el informe de situación sobre la crisis climática que varias agencias vinculadas a Naciones Unidas han difundido este jueves. La pandemia y los planes para la recuperación económica tras el parón mundial en 2020 se vieron como una oportunidad para intentar corregir el rumbo que tenía fijado el ser humano hacia el desastre ecológico, debido al aumento continuado de las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas principalmente al uso del petróleo, el gas natural y el carbón. Pero, como destaca la ONU, “no hay indicios de un crecimiento más ecológico: las emisiones de dióxido de carbono [el principal de los gases de efecto invernadero] están aumentando de nuevo rápidamente tras una disminución pasajera debida a la desaceleración de la economía” por el parón por la covid. “El cambio climático y sus efectos se aceleran”, advierte el estudio.
Además, Naciones Unidas advierte de que “las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera se mantienen en niveles sin precedentes y condenan al planeta a un peligroso calentamiento futuro”. El informe presentado este jueves se titula Unidos en la Ciencia y se hace coincidir con la Asamblea General de la ONU, que se celebra cada septiembre en Nueva York.
Es la tercera edición que se realiza de este informe y en esta ocasión dos son los protagonistas: la fallida recuperación verde y el último estudio del IPCC, el panel internacional de científicos de referencia en asuntos climáticos que difundió en agosto sus conclusiones. Y entre ellas, la ONU resalta ahora que “el aumento de las temperaturas a nivel mundial provoca fenómenos meteorológicos extremos devastadores en todo el planeta, cuyos efectos en las economías y las sociedades son cada vez más graves”. Además, el calentamiento generado por la humanidad ha provocado ya cambios que no tienen “precedentes en muchos cientos, e incluso miles, de años” y algunos de sus efectos, como el aumento del nivel del mar, no se detendrán aunque se reduzcan las emisiones.
La pandemia llevó a una caída histórica de los gases de efecto invernadero expulsados por la actividad del ser humano en 2020, pero luego vino un incremento también notable de las emisiones. “De acuerdo con algunas estimaciones preliminares, entre enero y julio de 2021, las emisiones mundiales en los sectores de la energía eléctrica y la industria ya se encontraban en el mismo nivel o en un nivel superior al observado durante el mismo período en 2019, antes de la pandemia”, explica el informe presentado este jueves.
António Guterres, secretario general de la ONU, ha explicado este jueves: “A menos que haya reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala en las emisiones de gases de efecto invernadero, no podremos limitar el calentamiento global a 1,5 grados”. Limitar el aumento de la temperatura a entre 1,5 y 2 grados era el objetivo que establecía el Acuerdo de París, que data de 2015. Pero cinco años después de la firma de ese tratado, la senda de las emisiones globales no se corresponde con lo que se necesita para cumplir con esos objetivos.
“La crisis generada por la covid-19 ofrece solo una reducción a corto plazo de las emisiones mundiales. No habrá una disminución considerable de las emisiones de aquí a 2030, a menos que los países traten de conseguir una recuperación económica que incluya una descarbonización profunda”, expone el informe presentado hoy. La ONU aplaude que un gran número de países —que representan el 63% de las emisiones mundiales— se hayan comprometido a alcanzar para 2050 las emisiones netas cero. Pero advierte: “Para que estos objetivos sigan siendo viables y creíbles, deben reflejarse con urgencia en políticas a corto plazo” y en los planes de recorte de emisiones para esta década, no para mediados de siglo.
El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas, ha explicado: “Durante la pandemia hemos escuchado que debemos reconstruir para mejorar, a fin de trazar un camino más sostenible para la humanidad y evitar los peores efectos del cambio climático en la sociedad y las economías”, según un comunicado. “En este informe se señala que, hasta el momento, en 2021 no estamos avanzando en la dirección correcta”, ha añadido Taalas.
El estudio se difunde un mes y medio antes de la celebración de la cumbre del clima de Glasgow (Reino Unido), que tuvo que ser aplazada un año por la pandemia. Guterres ha instado a los países a aumentar los esfuerzos de reducción de las emisiones de efecto invernadero. El objetivo es reducir un 45% esas emisiones en 2030 respecto a los niveles de 2010, recordó el secretario general de la ONU. Además, las economías más desarrolladas deben cumplir con su compromiso de movilizar 100.000 millones de dólares anuales para que los países más pobres puedan afrontar los impactos del calentamiento y también reducir sus emisiones.
https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-09-16/la-pandemia-no-sirve-para-corregir-el-rumbo-hacia-el-desastre-ecologico.html


-VI-
Calentamiento global: Los impactos y consecuencias que acarrearía un aumento de 0,5° C en la temperatura del planeta
A 20 días de que inicie la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP) 2021, los especialistas son cada vez más enfáticos en ilustrar los efectos que tendrá la crisis en el mundo que hoy conocemos. Éste es sólo un abanico de las consecuencias esperadas.
12 de Octubre de 2021
El impacto en el calentamiento del planeta de medio grado centígrado, de +1,5ºC a +2ºC respecto a la era preindustrial, es importante y en algunos casos, vital.
Los expertos calculan que la diferencia puede provocar que hasta 250 millones de personas más se vean amenazadas por la falta de agua, y que el número de plantas e insectos al borde de la extinción se triplique. Los acuerdos de lucha contra el cambio climático de París, firmados en 2015, fijaron un objetivo ideal de +1,5ºC con respecto a la era preindustrial, y un máximo de +2ºC. Actualmente, el planeta ya ha alcanzado el +1,1ºC y se dirige hacia un +2,7ºC, algo que sería "catastrófico", alertó la ONU a mediados de septiembre. Si se comparan los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés) de finales de 2018, y las de su último informe, en agosto de 2021, se puede observar un abanico de las consecuencias esperadas.

Olas de calor
Si la temperatura sube un 1,5ºC de manera global, las máximas subirán 3ºC, y hasta 4ºC con un +2ºC. Las olas de calor extremas nos afectan actualmente cada diez años, pero con +1,5ºC sería 4,1 veces más probables, 5,6 veces con +2ºC y hasta 9,4 si se alcanzan los +4ºC con respecto a la era preindustrial. Estos fenómenos afectarían, con +1,5ºC, al 14% de la población cada cinco años, y alcanzaría al 37% con +2ºC.

Tormentas
El cambio climático influye directamente en el régimen de precipitaciones, que aumentarían en las latitudes altas de los hemisferios norte y sur, los trópicos, y en muchas zonas monzónicas, pero serán más raras en zonas subtropicales, que ya están amenazadas por la sequía. Con el nivel actual de calentamiento hay un 1,3 más de probabilidades de precipitaciones extremas que en la era preindustrial. Con un aumento de +1,5ºC, esa probabilidad llega a ser 1,5 veces más, 1,7 veces más con +2ºC y hasta 2,7 ves más con +4ºC. Estos episodios serían también más intensos: 6,7% más de humedad a día de hoy, por 10,5% con +1,5ºC, 14% a más 2ºC y 30% con +4ºC.
 
Sequías
Las regiones afectadas tienen 2 veces más probabilidades de sufrir sequías con un +1,5ºC, lo que aumenta a 2,4 más probabilidades con +2ºC, y 4,1 con +4ºC. Pero limitar el calentamiento global reduce a la mitad el riesgo de que la población sufra por falta de agua. Si la temperatura media del planeta aumenta en +1,5ºC, en vez de +2ºC, entre 184 y 270 millones de personas se librarán de la amenaza de la seguía. Luchar contra la sequía extrema permite reducir las catástrofes derivadas de ella, como los incendios forestales.

Agricultura
Con un planeta a +2ºC, entre el 7% y el 10% de las tierras cultivables desaparecerían, con las consecuencias económicas y de producción agrícola que eso implica. En las zonas tropicales, las cosechas de maíz serían un 3% inferiores si se alcanza el +1,5ºC, un 7% con +2.
 

Nivel del mar
El Ártico se calienta más rápido que otras regiones y se espera que se dé un verano sin hielo cada 10 años si la temperatura sube a +2ºC. Con +1,5ºC, este fenómeno se daría cada 100 años. Sumado a otros factores, este deshielo haría subir el nivel del mar 43 centímetros de aquí a 2100 si el planeta estuviera a +2ºC de la temperatura preindustrial. Un aumento que podría ser de 84 cm en un mundo a +3ºC o +4ºC. Si la subida de las temperaturas se sitúa en +1,5ºC, las aguas subirían 10 centímetros. Los expertos alertan de que a mediados del siglo XXI, más de mil millones de personas vivirán en zonas costeras vulnerables.

Biodiversidad
Todos estos cambios tienen efectos directos en los seres vivos. Con un +1,5ºC, el 7% de los ecosistemas se verán afectados, un 13% a +2ºC. Así pues, el 6% de los insectos, el 8% de las plantas y el 5% de los vertebrados verán reducirse sus hábitats a la mitad con la hipótesis más baja. En el caso de un aumento a +2ºC, los cambios impactarían en el 18% de los insectos, el 16% de las plantas, el 8% de los vertebrados. Con +4ºC, la mitad de las especies de flora y fauna estarían amenazados.
https://www.emol.com/noticias/Tecnologia/2021/10/12/1034904/consecuencias-por-aumento-de-temperatura.html

 
-VII-
Crisis climática: ¿por qué es clave la COP26?
La cumbre de la ONU sobre el clima, a celebrarse en Glasgow, presionará a los líderes mundiales para que frenen el uso de combustibles fósiles, a fin de estabilizar la temperatura del planeta.
18.10.2021
En noviembre, líderes de todo el mundo se reunirán en Reino Unido en la cumbre sobre el clima de la ONU, la COP26,en un último esfuerzo por mantener el calentamiento global en 1,5 grados centígrados en este siglo.
La cumbre anual -organizada por las Naciones Unidas, y pospuesta el año pasado debido a la pandemia de coronavirus- es una reunión en la que representantes diplomáticos de varios países negocian tratados destinados a ralentizar los peligrosos cambios en el clima del planeta. En 2015, esos países firmaron el Acuerdo de París -un tratado no vinculante que tiene por objetivo mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados con respecto a la temperatura de la era preindustrial, idealmente en 1,5 grados-, a pesar de que continúan quemando combustibles fósiles y talando árboles en cantidades incompatibles con dicho objetivo.
Ahora, con los efectos ya visibles del cambio climático tanto en los países ricos como en los países pobres, se realizará la que los analistas consideran la conferencia más significativa desde la firma del Acuerdo de París. El cambio climático ha trepado en la agenda política en medio de fenómenos climáticos extremos y protestas públicas masivas, y los líderes de varios países contaminantes se han comprometido a descarbonizar sus economías para mediados de este siglo.
"En las últimas dos décadas pasamos de enfrentar el cambio climático a vivir en estado de emergencia climática”, dijo a DW Shikha Basin, analista senior del Consejo de Energía, Medio Ambiente y Agua (CEEW, por sus siglas en inglés), un laboratorio de ideas en Nueva Delhi, India. "Y ese es exactamente el motivo por el cual la COP26 es clave”.
¿Cuál es la agenda de la COP26?
Con el Acuerdo de París, los líderes mundiales eligieron la velocidad a la que sus países reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero. Acordaron actualizar sus planes de acción cada cinco años.
Pero unas pocas semanas antes de la COP26 en Glasgow, aún faltan los planes de los países que más CO2 emiten, como China, India y Arabia Saudí. Un informe de septiembre de 2021 de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), responsable de organizar las negociaciones climáticas, reveló que solo hay planes actualizados para cerca de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.
Reino Unido, que es coanfitrión de la cumbre junto con Italia, presionó a los países a entregar sus nuevos planes e instó a que se realicen acuerdos concretos que ayudarían a lograr esos objetivos. El primer ministro británico, Boris Johnson, llamó a los líderes mundiales a cumplir compromisos audaces sobre "carbón, automóviles, dinero en efectivo y árboles”.
Gran Bretaña está impulsando un tratado que "catapulte el carbón a la historia”, y propuso una fecha límite hasta 2040 para dejar de vender automóviles con motor a combustión. También quiere invertir más dinero para frenar la deforestación.

¿Quién pagará?
Uno de los temas principales de la agenda será cuánto dinero enviarán los países ricos -mayormente responsables de la polución de la atmósfera- a los países pobres, que son los más golpeados por el cambio climático.
En 2009, los países ricos acordaron aportar 100.000 millones de dólares por año para la financiación de la protección climática hasta 2020. Pero en 2019 fallaron en cumplir ese objetivo por unos 20.000 millones, después de recolectar solo  79,6 millones, de acuerdo con las últimas estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En esos diez años, la temperatura promedio de la Tierra aumentó tanto que la última década fue la más calurosa jamás registrada.
Según analistas, el fracaso en pagar lo acordado a los países pobres es importante por dos razones. Primero, porque ese dinero se necesita, aunque no sea suficiente para cubrir los costos del cambio climático ni la transición hacia las energías renovables. Y segundo, porque se trata de un asunto diplomático, explica a DW Jennifer Tollman, experta en diplomacia climática en el laboratorio de ideas europeo E3G. "Cualquier negociación internacional está basada en crear confianza. La entrega de menos de la suma acordada de 100.000 millones de dólares, obviamente, está haciendo que esa base de confianza se desmorone en cierta medida”.

¿Qué más es importante en la COP26?
Los países más vulnerables para el cambio climático llamaron a que se les preste más atención -y se les de fondos- para poder adaptarse a los efectos de la crisis climática.
Más allá de eso, también hay detalles técnicos del Acuerdo de París que aún deben cimentarse antes de que entren en vigor. Eso incluye normas en torno al mercado global del carbono -la manera en que los países comercian emisiones a través de las fronteras y las compensan mediante inversiones en proyectos que reducen la polución- así como la forma en que deberían reportar formalmente las reducciones de sus emisiones.
Las conversaciones principales, que tendrán lugar durante dos semanas, desde el 31 de octubre hasta el 12 de noviembre, reunirán a líderes mundiales, científicos, empresarios y grupos de la sociedad civil. Delegados de los países más pobres advirtieron sobre restricciones de viaje, la falta de vacunas contra el COVID-19 y sobre costos de alojamiento que podrían dificultar y hasta impedir su llegada a la cumbre. Eso podría hacer más difícil responsabilizar a los ricos contaminadores históricos del planeta.
En la última COP, en Madrid, en 2019, las conversaciones se demoraron dos días porque los frustrados negociadores batallaron en torno a un compromiso para reducir las emisiones y no lograron cerrar un acuerdo sobre los mercados de carbono.
Hasta ahora, las cumbres climáticas no han logrado que los países rindan cuentas, pero la COP26 podría ser una oportunidad para tender un puente de confianza, dijo Basin, del CEEW. "Esto es lo que tenemos y, por lo tanto, tenemos que encontrar la manera de hacerlo funcionar".
¿Qué pasa si no cumplimos con los objetivos climáticos?
https://www.dw.com/es/crisis-clim%C3%A1tica-por-qu%C3%A9-es-clave-la-cop26/a-59541984


-VIII-
Cambio climático: la advertencia de David Attenborough antes de que sea "demasiado tarde" para salvar al planeta
26 de octubre de 2021
Sir David Attenborough, con 95 años, hablará durante la cumbre COP26 que comienza el próximo 31 de octubre.

David Frederick Attenborough (Londres, Inglaterra, 8 de mayo de 1926)​ es un científico británico, uno de los divulgadores naturalistas más conocidos de la televisión. Considerado uno de los pioneros en documentales sobre la naturaleza, ha escrito y presentado ocho series (llegó a producir una novena), e hizo posible que se vea prácticamente cualquier aspecto de la vida en la Tierra. También ocupó puestos en la gerencia de la BBC, donde ejerció como gerente de distribución de recursos humanos para la BBC2 y también como director de programación de la BBC en los años 1960 y 1970. Es hermano menor del fallecido actor y director Lord Richard Attenborough.

"Si no actuamos ahora, será demasiado tarde".

Esa es la advertencia del naturalista británico Sir David Attenborough en la antesala de la cumbre climática COP26 que comenzará en Glasgow, Escocia, el próximo 31 de octubre.
Attenborough argumenta que las naciones ricas tienen "una responsabilidad moral" para ayudar a las más pobres del mundo.
Y que sería "realmente catastrófico" si ignoramos sus problemas, me dice en esta entrevista en BBC.
"Cada día que pasa y no hacemos algo es un día perdido", añade.
Sir David y yo estuvimos hablando en los Jardines Kew de Londres mientras filmaba una nueva serie, The Green Planet, que se estrenará el próximo año.
Conversamos sobre cambio climático, la importancia de la COP26 y el ritmo que lleva en su vida laboral.
Attenborough, de 95 años, ha dedicado gran parte de su carrera a la divulgación científica. Ha puesto voz a decenas de series sobre la vida en la Tierra y se le considera un pionero en la realización de documentales sobre la naturaleza.
Sin tiempo que perder
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático de las Naciones Unidas concluyó recientemente que es "inequívoco" que la actividad humana está aumentando las temperaturas globales.
Y Attenborough me dijo que eso era la prueba de que tanto él como otros no han estado haciendo "un escándalo por nada" y que los riesgos de un mundo más caliente eran reales.
"Lo que los científicos han dicho durante 20 años, y que hemos estado reportando tú y yo, no han sido falsas alarmas. Cada día que pasa y no hacemos algo es un día perdido. Y las cosas están empeorando", dice Attenborough.
El naturalista lamenta que los reportes sobre el clima no han convencido a todos y que eso esté frenando los esfuerzos para luchar contra el cambio climático.
"Todavía hay gente en Norteamérica o en Australia que, aunque lamentan que un incendio forestal haya demolido por completo o incinerado una aldea, creen que se trata de algo que sucede solo una vez. Pasa sobre todo si costará dinero a corto plazo. La tentación es negar el problema y pretender que no está pasando", dice.
"Pero cada mes que pasa, se vuelve cada vez más incontrovertible, los cambios en el planeta de los que somos responsables están teniendo estos efectos devastadores".
El debate sobre las emisiones
Su llamado por una respuesta urgente refleja la última evaluación científica que indica que para evitar los peores impactos del aumento de temperatura, las emisiones globales de carbono necesitan reducirse a la mitad antes de 2030.
Es por ello que los próximos años han sido descritos como "la década decisiva" y por lo que las conversaciones durante la COP26 son tan cruciales para poner al mundo en un camino más seguro ahora.
Tal y cómo están las cosas, se proyecta que las emisiones continúen aumentando en lugar de empezar a caer.
Sir David suena más exasperado que nunca.
"Si no actuamos ahora, será demasiado tarde. Tenemos que hacerlo ahora".
La responsabilidad sobre las emisiones es altamente contenciosa y será objeto de debate en la conferencia.
Durante años, los países emergentes han acusado a las naciones más ricas, las primeras que empezaron a contaminar la atmósfera, de no asumir su parte de la carga.
El argumento es que esas naciones deberían realizar los cortes más profundos de emisiones de carbono y proveer ayudas para aquellas que lo necesiten más.
La larga promesa de invertir US$100.000 millones al año para un desarrollo bajo en carbono y construir defensas más fuertes contra un clima violento está aún por cumplirse.
Alcanzar ese total será una prueba clave para determinar el éxito o fracaso de la COP26.
Para Sir David, este sería uno de los desafíos más preocupantes y dice que sería "realmente catastrófico" si se ignoran las amenazas a las naciones más pobres.
"Es probable que partes enteras de África sean invivibles. La gente tendrá que mudarse a causa del avance del desierto y el incremento de calor. ¿Y dónde irán? Bueno, muchos de ellos tratarán de entrar en Europa".
"¿Decimos entonces que no tiene nada que ver con nosotros y nos cruzamos de brazos?".
"Lo causamos. Nuestro tipo de industrialización es uno de los mayores factores en provocar este cambio en el clima. Así que tenemos una responsabilidad moral".
"Incluso si no lo hubiésemos causado, tendríamos una responsabilidad moral de hacer algo por los miles de hombres, mujeres y niños que lo perdieron todo. ¿Podemos decir adiós y que este no es asunto nuestro?".
Trabajo incansable
Finalmente le pregunté sobre su frenética carga de trabajo con 95 años.
Con esa edad sigue filmando documentales, hablando en la cumbre del G7, en el Consejo de Seguridad de la ONU y en el Premio Earthshot del Duque de Cambridge.
"No planeo mucho a largo plazo. Como dices, tengo 95 años. ¿Qué tan lejos puedo llegar? No está en nuestro poder decir o saber esas cosas".
"Todo lo que sé es que si me levanto mañana y me siento capaz de completar un día de trabajo decente, entonces debería hacerlo con alegría y sentirme agradecido".
"Llegará el día en que me levantaré de la cama y pensaré que no pueda hacerlo. ¿Cuándo pasará? Eso no lo sé".
Al verle grabar durante cinco horas seguidas y permanecer no solo concentrado sino también de buen humor, pensé en que todavía ama lo que hace.
"Por el momento, siento que sería una pérdida de oportunidad simplemente dar marcha atrás y no hacer las cosas que creo que son muy importantes y para las que estoy en una buena posición para hacer".
¿Qué es lo próximo en la agenda de Attenborough?
Nada menos que hablar, virtualmente o en persona, en lo que será la reunión más grande de líderes mundiales en suelo británico: la COP26, a partir del próximo 31 de octubre.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-59048214


-IX-
COP26: por qué 1,5 es el número más importante (y otras 3 claves) de la cumbre de cambio climático en Glasgow
1 de noviembre de 2021
Dado lo que está en juego, es uno de los encuentros más importantes de la historia.
¿Su tema central?: qué harán los gobiernos del mundo para impedir que el cambio climático produzca sus efectos más catastróficos.
Se espera que cerca de 25.000 personas asistan en Glasgow, en Escocia, a la cumbre de cambio climático que se celebra entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre.
El encuentro anual reúne a las partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCC por sus siglas en inglés), y la de Glasgow es la Conferencia de las Partes o COP número 26.
No solo están convocados los gobiernos de más de 190 países. Además de las negociaciones oficiales, también hay exhibiciones y debates en los que participan miles de representantes de empresas y ONGs.
La cumbre de este año ocurre cuando la humanidad enfrenta una encrucijada que no podría ser más clara.
El cambio climático se está intensificando y afecta ya a todas las regiones del planeta, según el informe de agosto del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, IPCC.
2021 ha dejado cientos de muertes por inundaciones, olas de calor, huracanes e incendios forestales, eventos que según los científicos son más frecuentes y más intensos debido al cambio climático.
"Hoy nuestro futuro y presente están en riesgo. Esta crisis nos ha alcanzado y está en juego la vida, sobre todo de las comunidades más vulnerables", dijo a BBC Mundo la estudiante de ingeniería ambiental mexicana Alejandra Gálvez, quien asistirá a la COP26 como miembro del movimiento "Viernes por el Futuro México".
En BBC Mundo te explicamos los temas clave que están sobre la mesa en la crucial COP26.
1- POR QUÉ 1,5 ES EL NÚMERO MÁS IMPORTANTE
La meta principal es impedir que el calentamiento del planeta sobrepase un aumento de 1,5 °C (grados centígrados) respecto al siglo XIX. Y para ello se requieren recortes drásticos y urgentes en las emisiones de CO2 o dióxido de carbono, el principal gas de invernadero liberado por la quema de combustibles fósiles.
La temperatura del planeta ya aumentó 1,1 grados en promedio, según el informe de agosto del IPCC.
Fue en los Acuerdos de París, adoptados en la COP21 en 2015, que la mayoría de los países del planeta se comprometieron a "mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C".
"Hay una diferencia notable entre los riesgos con un aumento de 1,5 °C versus un incremento de 2 °C", explicó a BBC Mundo Michael Oppenheimer, experto en cambio climático de la Universidad de Princeton y autor o revisor de varios informes del IPCC.
El científico señaló que si bien cada incremento de calentamiento adicional causa más daños y más pérdidas de vida, "cuando superamos un aumento de 1,5 °C estos efectos comienzan a darse en forma no linear".
"Eventos como el calor extremo, daños por ciclones tropicales, inundaciones por precipitaciones más intensas, todo ese tipo de impactos dañinos y letales se vuelven más y más comunes y más y más intensos a medida que el calentamiento supera los 1,5 °C".
Oppenheimer es uno de los autores del informe "Calentamiento de 1,5 grados" del IPCC, que deja en claro la gran diferencia de riesgos entre un aumento de 1,5 °C y 2 °C.
Con un aumento de 2 °C, por ejemplo, los arrecifes de coral, uno de los ecosistemas más importantes del planeta, prácticamente desaparecen.
¿Qué hay que hacer para no superar 1,5 °C?
Si se quiere cumplir la meta de 1,5 °C habrá que disminuir las emisiones CO2 en un 45% para el año 2030. Y para 2050 las emisiones deben alcanzar el cero neto (es decir, el CO2 emitido debe compensarse por mecanismos que absorban el gas, como la plantación de árboles, o tecnologías que capturen el gas y lo almacenen en forma subterránea).
Sin embargo, contrariamente a lo requerido, las emisiones de gases de invernadero van camino a un incremento para fin de esta década de 16% respecto a 2010, según la ONU.
Y los planes actuales de producción de petróleo, gas y carbón a nivel global exceden en más del doble el nivel necesario para no superar 1,5 °C.
Esto se da a pesar de la gran disminución en los precios de energías renovables. El costo de los paneles solares, por ejemplo, cayó un 82% entre 2010 y 2019, según un informe reciente.
Sin cambios drásticos en las emisiones, el mundo se dirige a un aumento de temperatura de al menos 2,7 °C para fin de siglo, según advirtió la ONU este mes.
2- ¿A QUÉ SE COMPROMETERÁ CADA PAÍS?
Según el Acuerdo de París de 2015, los países deben anunciar cada cinco años nuevas y más ambiciosas metas de reducción de emisiones. La primera vez que esto ocurrirá es en la COP26, que estaba prevista para 2020 y fue postergada por la pandemia.
Esas metas se conocen en la jerga climática como "contribuciones determinadas a nivel nacional" o NDC por sus siglas en inglés.
Muchos países han anunciado en años recientes planes de llegar al "cero neto" de emisiones en 2050 (EE.UU., Reino Unido), o 2060 (China).
"La COP 26 debe llegar a acuerdos de una reducción enorme de las emisiones globales hasta 2030", dijo a BBC Mundo Carlos Nobre, investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Sao Paulo y experto en la Amazonía.
La cumbre debe obtener "no solo promesas para 2050, sino compromisos de reducciones rápidas de emisiones con planes concretos de transición para economías de bajo carbono, algo que ya es tecnológicamente factible, pero se está implementando muy lentamente a nivel global en los sectores de energía, agricultura e infraestructura, entre otros".
El científico brasileño también señaló que "una de las acciones urgentemente necesarias es eliminar los enormes subsidios que la economía actual da a sectores altamente contaminantes, como por ejemplo, el más de un trillón de dólares anuales de subsidios para los combustibles fósiles, que son la mayor fuente de emisiones".
Para el científico británico James Dyke, "las políticas de cero neto pueden ser una trampa peligrosa".
"Esas políticas pueden dar licencia a una mentalidad temeraria de "quemar ahora y pagar luego", señaló Dyke, director del Instituto de Sistemas Globales de la Universidad de Exeter en Inglaterra y autor del libro "Incendio, Tormenta, Inundación: la violencia del cambio climático".
La tecnología para extraer dióxido de carbono de la atmósfera es aún muy limitada, advirtió el científico.
Por ello, las promesas de cero neto "pueden dar a los políticos y empresas una forma de 'lavado verde'. En lugar de introducir cortes rápidos en el uso de combustibles fósiles invocan un futuro optimista en el que sea posible retirar en forma segura las emisiones de carbono".
3- EL RECLAMO DE JUSTICIA CLIMÁTICA Y LA PROMESA DE US$100.000 MILLONES
Los países desarrollados se comprometieron en 2009 a aportar US$100 mil millones cada año a partir de 2020, con el fin de ayudar a otras naciones a hacer la transición a economías de bajo carbono y adaptarse al cambio climático. El compromiso fue luego extendido hasta 2025.
Pero los fondos aportados en 2020 no llegaron a esa meta. Y el gobierno británico anunció días antes de la cumbre de Glasgow que es "poco probable" que se cumpla esa meta en 2021, aunque "confía" en que se alcanzará en 2023.
Los países en desarrollo exigen que se cumpla la promesa.
"No todos contribuyeron a las emisiones en forma igual", señaló Saleemal Huq, director del Centro Internacional de Cambio Climático y Desarrollo en Bangladesh.
"Los países ricos se beneficiaron de la Revolución Industrial. Pero las principales víctimas son los pobres en países como el mío, Bangladesh, cuyas emisiones son minúsculas en comparación. Es realmente una cuestión moral", agregó Huq.
Anaid Velasco es gerenta de investigación del Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA), una de las ONGs que estará presente en la COP26.
"Para América Latina, el cumplimiento de esta promesa de US$100 mil millones es de gran relevancia, considerando que somos una región altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, con cuantiosas pérdidas y daños".
"Basta recordar que el reciente informe del IPCC ha identificado un incremento considerable de temperatura en esta región, mayor incluso que en otras regiones del planeta, lo cual contribuye a más sequías, mayor probabilidad de inundaciones y aumento del nivel del mar".
Para Velasco, contar con los fondos prometidos es "una acción alineada con la responsabilidad que tienen los países que generan mayores emisiones frente a naciones que tienen menor responsabilidad (salvo México y Brasil) pero más afectaciones derivadas del cambio climático. Se trata lisa y llanamente de una acción de justicia climática".
Otros puntos polémicos
Otro asunto financiero sin resolver es el de los mercados de carbono, que permitirían a países con emisiones inferiores a sus metas vender créditos a otras naciones.
La implementación de este mercado es polémica. Muchos temen que los países ricos eviten reducciones en sus propios países comprando créditos que no contribuyen lo suficiente a la caída global de emisiones.
Y otra disputa clave es la relacionada con "pérdidas y daños". Además de la ayuda para adaptación, el Acuerdo de París reconoció en su artículo 8 en términos generales "la importancia de afrontar pérdidas y daños" causados por el cambio climático.
Los países ricos se niegan a cualquier sugerencia de compensación. Pero eso es lo que plantean desde hace años grupos como la Asociación de Países Insulares (AOSIS por sus siglas en inglés), que incluyen islas para las que el aumento del nivel del mar es una amenaza existencial.
José Villalobos, estudiante de psicología y activista climático y LGBTQ+, también asistirá a la cumbre en representación de Viernes por el Futuro México.
"Yo soy del sur de México y he visto y vivido la tragedia migratoria entre la frontera de México y Guatemala... Tenemos que alzar la voz aún más fuerte de lo que ya hacemos todos los días durante la COP26 para exigir acciones, y que los países del norte global se comprometan por los daños y reparaciones. Yo creo que nuestra existencia y seguridad misma está en juego".
4- BARRERAS Y EL PAPEL DE CHINA
El alto costo de los viajes y la falta de vacunas en muchos países pueden hacer que la cumbre de Glasgow carezca de la necesaria representación de los países más pobres.
Pero el mayor obstáculo a un acuerdo efectivo son las relaciones entre los principales actores internacionales, especialmente China y Estados Unidos, que representan casi el 40% de las emisiones globales actuales de CO2.
El presidente estadounidense Joe Biden no logró aprobación en el congreso para su ambiciosa iniciativa de electricidad a partir de energías renovables. Esto debilita según analistas su capacidad de presionar a otros países hacia reducciones de emisiones.
Por otra parte, la relación entre Estados Unidos y China se resintió aún más tras la creación de AUKUS, un pacto militar anunciado en septiembre por EE.UU., Reino Unido y Australia, que es interpretado por analistas como un intento de contrarrestar los avances de China.
El presidente chino, Xi Jinping, sólo participará en la COP26 con una declaración escrita. Pero la cooperación de China es vital.
"A menos que China descarbonice su economía no vamos a vencer el cambio climático", señaló a BBC Mundo David Tyfield, profesor del Centro Ambiental de la Universidad de Lancaster en Inglaterra y autor del libro "Liberalismo 2.0 y el ascenso de China: Crisis Global, Innovación y Movilidad Urbana".
"Las emisiones de China dominan las cifras globales, con el 27% de las emisiones mundiales en 2019, y Estados Unidos en segundo lugar con un 11%. Por primera vez las emisiones chinas pasaron a todas las emisiones combinadas de los países de la OCDE", agregó Tyfield.
Pekín puede tener otro gran impacto en la lucha contra el cambio climático, según el experto.
"China es desde hace tiempo la 'fábrica del mundo' y tiene un papel central en los circuitos de producción de economías alrededor del planeta. Esto significa que los esfuerzos de descarbonización de China tendrán un impacto desproporcionado en industrias enteras y en todas las economías nacionales asociadas con esas industrias".
Pero Tyfield advierte que las emisiones chinas no deben servir para que otros países abdiquen de su responsabilidad y demonicen al gigante asiático.
"Los países de la OECD combinados tienen un porcentaje similar al de China. Y los países ricos no tienen como China el problema de desarrollarse y descarbonizar en forma simultánea".
Si bien China es el mayor emisor de CO2 actual, el panorama es diferente cuando se habla de emisiones acumuladas históricamente, un punto importante para los reclamos de justicia climática. El CO2 emitido hace siglos sigue calentando hoy en día el planeta. Al considerar emisiones históricas, EE.UU. con un 20% supera ampliamente a China con un 11%, según una investigación del sitio Carbon Brief.
¿Qué se espera de la cumbre?
"Me gustaría ver planes para 'pérdidas y daños' que tengan una perspectiva de derechos humanos y de justicia", afirma Alejandra Gálvez.
"Yo quiero ver planes y estrategias concretas de financiamiento climático para daños y reparaciones, quiero saber que existe un plan de descarbonización, y quiero ver planes de cómo se mantendrán a los combustibles fósiles en el suelo. Todo eso de manera en la que nadie se quede atrás", señala José Villalobos.
Anaid Velasco afirma que ante el "estado de emergencia que vive la humanidad y el planeta", los países "deberían presentar compromisos de reducción de emisiones mucho más ambiciosos (lo cual implica 'apagar el interruptor' a los proyectos basados en fuentes fósiles) y una mayor asunción de responsabilidad frente a las pérdidas y los daños que están viviendo las naciones más vulnerables".
Para Carlos Nobre, "se deben crear las condiciones para una rápida transición del sistema económico global actual a una innovadora economía de bajo carbono".
Y es hora de ir más allá de las promesas.
"Por ejemplo, Brasil tiene hoy emisiones per cápita de 9,5 toneladas de CO2 y metas de reducción para cerca de 5 toneladas para 2030. Pero las emisiones de Brasil vienen creciendo hace muchos años y fue uno de los pocos países cuyas emisiones aumentaron durante la pandemia en 2020 por la desforestación en la Amazonia y las emisiones de la agricultura".
"Los jóvenes tienen razón en no aceptar compromisos urgentemente necesarios que la mayoría de los países prometen en las COP pero ignoran casi en su totalidad a la hora de implementarlos".
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-59039384


-X-
China responsable del 31% de emisiones de CO2 en 2021
04.11.2021
China, primer emisor mundial de gases de efecto invernadero responsables del calentamiento del planeta, lanzó a la atmósfera el 31 por ciento del total de CO2 en 2021, según un informe publicado este jueves (04.11.2021) durante la COP26.
Ese porcentaje puede sin embargo haberse excedido porque la economía china salió antes de la crisis mundial causada por COVID-19, explicaron los científicos del Global Carbon Project. China ya era responsable de una cuarta parte de las emisiones previamente.
Las emisiones mundiales de CO2, el principal gas de efecto invernadero, volvieron a repuntar en 2021 y ya se ubican en los niveles previos a la pandemia de COVID-19, que provocó su caída espectacular, según el informe.
Las emisiones totales de 2021 serán solamente un 0,8 por ciento inferiores a los niveles de 2019. Las del carbón sobrepasarán su nivel previo a la crisis (aunque por debajo del récord de 2014) y las del gas llegarán a niveles históricos, según el estudio de Global Carbon Project, un consorcio científico internacional.
https://www.dw.com/es/china-responsable-del-31-de-emisiones-de-co2-en-2021/a-59715106


-XI-

COP26, una cumbre con muy pocos países en desarrollo
04.11.2021
Los países que más sufren por la crisis climática están muy poco representados en la cumbre en Glasgow, considerada la "mejor última oportunidad" para frenar el calentamiento global. ¿Qué consecuencias tiene esto?
En la cumbre de la ONU sobre el clima, en Glasgow, los jefes de Estado y de Gobierno deciden cómo frenar el calentamiento global. Ya antes de su inicio, algunas cosas salieron mal. Para muchos representantes de los países del sur global fue difícil viajar a la cumbre, criticaron delegados y observadores de los países más pobres del planeta.
Con 40.000 participantes, la COP26 dobla en tamaño a la cumbre anterior, en 2019, según confirmaron los organizadores el martes (2.11.2021).
Las restricciones de viaje debido al COVID-19, los cambios en las normas de cuarentena a último momento, y los altos costos de los vuelos y hoteles obligaron a muchos delegados de países en desarrollo a participar solo por videoconferencia, en lugar de sentarse a la mesa de negociaciones con representantes de otros países del mundo.
Esta cumbre, considerada la "mejor última oportunidad" de limitar el calentamiento de la Tierra a 1,5 grados centígrados por encima de la temperatura de la era preindustrial, ofrece a los jefes de Estado y de Gobierno la posibilidad de acordar objetivos concretos para evitar fenómenos climáticos extremos en el futuro.
Lo que cuenta es la voz colectiva de aquellos que necesitan medidas urgentes para combatir el cambio climático, dijo a DW Tasneem Essop, directora internacional de la Red de Acción por el Clima, una organización que reúne a 1.500 grupos de la sociedad civil. Pero, "lamentablemente, esa participación ha disminuido", añadió.
Puntos de vista que no se toman en cuenta
El Gobierno del Reino Unido, anfitrión del evento, anunció en mayo que la COP26 sería "la COP más inclusiva de todas", y ofreció vacunas contra el coronavirus a todos los delegados, a los observadores y a los representantes de los medios.
Sin embargo, hubo participantes que dijeron que era difícil obtener tanto las vacunas como las visas. Especialmente frustrante, explicaron, es el hecho de que el Gobierno británico sacó a la mayoría de los países pobres y de ingresos medios de la lista roja de países de riesgo por coronavirus —cuyos viajeros tendrían que hacer una cuarentena de 10 días— apenas dos semanas antes del inicio de la conferencia.
Teóricamente, esos representantes podrían haber viajado sin tener que hacer esos 10 días de cuarentena, pero —para muchos de ellos— esa medida fue tomada con muy poca antelación, de modo que una serie de delegados no tuvo más remedio que participar desde su casa.
A otros, que pudieron comprar vuelos de última hora, se les designaron hoteles a una distancia de 75 kilómetros, en Edimburgo.
"Si un país no está representado, sus puntos de vista no son tomados en cuenta", dijo a DW Colin Young, director de Caricom. Algunos de los 15 países del Caribe que integran esta organización regional estuvieron al principio en la lista roja. "Nuestras delegaciones siempre son demasiado pequeñas porque siempre tenemos problemas con la financiación. Si esa financiación se reduce aún más, entonces tenemos un verdadero problema con la representación de nuestros intereses. Y eso nos preocupa", subrayó Young.
Una cuestión de equidad
Se trata, fundamentalmente, de una cuestión de equidad. Los países del sur global, que son los que menos contribuyen a la crisis climática, son los que sufren los mayores perjuicios. Y en la COP26 exigen, sobre todo, dos cosas.
Por un lado, los países ricos deben cumplir la promesa hecha durante la cumbre sobre el clima de 2009. Esta preveía que los países más pobres fueran apoyados por los más ricos con 100.000 millones de dólares anuales hasta 2020, a fin de impulsar la transformación ecológica de sus economías, para poder adaptarse al cambio climático.
La segunda exigencia es el reconocimiento de que son los países más pobres los grandes perdedores en esta crisis climática, enormemente perjudicados por fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, como tormentas tropicales, huracanes, inundaciones e incendios forestales.
"Ese es un problema que los países ricos ni siquiera han querido abordar", según Essop, de la Red de Acción por el Clima. Las voces de los países más pobres, añadió, son "clave" para asegurar que los países ricos financien los daños y perjuicios.
"Si los países industrializados se toman este problema en serio, tienen que demostrar su compromiso como líderes", advirtió, por su parte, Halima Bawa-Bwari, científica ambiental de Nigeria, agregando que muchos de la delegación nigeriana no pudieron llegar a las reuniones porque debían viajar desde las afueras de Glasgow.
Delegaciones más grandes y pocos países pobres
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), que organiza las negociaciones sobre el clima, publicó una lista de participantes registrados, a pedido de DW. Esa lista muestra que, en comparación con años anteriores, cerca de 150 países aumentaron el tamaño de sus delegaciones, 6 delegaciones tienen el mismo tamaño, y 33 se registraron con delegaciones más pequeñas.
Pero no queda claro cuántos de los 22.000 delegados registrados, de los 14.000 observadores y de los 4.000 periodistas participan en persona, o virtualmente. La UNFCCC no especificó qué participantes solo toman parte de manera virtual, y no respondió a una solicitud al respecto hasta la publicación de este artículo.
"Si la participación es virtual, África no puede participar", lamentó Mamoudou Ouedraogo, de la Asociación para la Educación y el Medio Ambiente, una organización de la sociedad civil de Burkina Faso. Al contrario de gran cantidad de sus colegas, él está presente en Glasgow. Pero muchos participantes virtuales tienen dificultades porque internet puede llegar a caerse durante dos o tres días en su país, indicó.
Bianca Coutinho, de ICLEI, una organización que representa a municipios y ciudades de todo el mundo, dice que se vio obligada a pedir a alcaldes de las ciudades del sur global que hablen por otros que no pudieron asistir. También se llevaron a cabo sesiones híbridas, con algunos asistentes que participan virtualmente, y otros, en persona. "Afortunadamente, los eventos híbridos funcionan", afirma.
Otro de los problemas de esta COP26 es mantener el distanciamiento físico. Muchas de las sesiones requieren de un boleto de ingreso para lograrlo, pero "no hay lugar suficiente para que ingresen todos los que están acreditados", explicó Nathan Thanki, de la Campaña Global para Exigir Justicia Climática.
Así las cosas, los participantes se quejan de que esta es una cumbre sobre el clima en la cual los países y las personas más golpeadas por la crisis climática no pueden hacer oír su voz, subrayó Thanki: "Para la sociedad civil, los movimientos sociales y los Gobiernos ha sido un desafío increíble sortear todos los obstáculos para llegar al Reino Unido".
https://www.dw.com/es/cop26-una-cumbre-con-muy-pocos-pa%C3%ADses-en-desarrollo/a-59724753


-XII-
COP26: decenas de miles de personas salen a las calles de Glasgow para "exigir acción" ante el cambio climático 
6 noviembre 2021
Fue una de las mayores manifestaciones sobre el cambio climático que se ha visto en mucho tiempo.
Más de 100.000 personas marcharon en Glasgow, Escocia, para exigir a los gobiernos y empresas privadas más acciones frente a la crisis climática.
La manifestación masiva, denominada "Día Mundial de Acción por la Justicia Climática", se dio en esa ciudad sede de la cumbre COP26, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Pero las protestas también fueron convocadas en capitales de todo el mundo.
Protestas por un cambio
Además de las protestas en Reino Unido, eventos similares se llevaron a cabo en otros 100 países, como Kenia, Turquía, Francia, Brasil, Australia y Canadá.
Los discursos de apertura en la manifestación en Glasgow los hicieron de representantes de los pueblos indígenas de varios países.
"La crisis climática y ecológica ya está aquí. Pero también lo están los ciudadanos de todo el mundo", dijo Vanessa Nakate.
"Los líderes rara vez tienen el valor de liderar. Se necesitan ciudadanos, personas como tú y como yo, para levantarse y exigir acción. Y cuando lo hagamos en cantidades suficientes, nuestros líderes actuarán".
Se supo que la reconocida activista Greta Thunberg decidió dar espacio a otros oradores, pues ella ya se había pronunciado ante activistas juveniles en un mitin el viernes.
Lejos de la marcha, 21 manifestantes de la organización Rebelión Científica fueron arrestados después de encadenarse en un puente vehicular en el centro de Glasgow.
Charlie Gardner, profesor del Instituto Durell de Conservación y Ecología, dijo que los científicos ya no podían "confiar en nuestros líderes para salvarnos" y tenían el "deber moral de actuar".
"Más de 15.000 científicos declararon que estamos en una emergencia climática, pero la mayoría no actúa como si fuera una emergencia", dijo en un tuit.
"Estamos tomando esta acción para alentar a otros, científicos y todas las personas, a rebelarse contra el sistema que lo está matando todo".
Los líderes y representantes mundiales que se reúnen en Glasgow para la COP26 han hecho promesas para frenar la deforestación, eliminar el uso del carbón, terminar con la financiación de combustibles fósiles y reducir las emisiones de metano.
Pero todavía existe una brecha significativa entre las medidas a las que se han comprometido los países y lo que se necesita para evitar que la temperatura del planeta suba más de de 1,5 °C en los próximos años.
Superada esa barrera, las inundaciones, sequías y tormentas se agudizarán, y subirá el nivel del mar, desplazando a millones de personas, según han advertido los expertos.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-59193506

-XIII-


 

Medio ambiente: cuáles son los 9 límites que mantienen a la Tierra en equilibrio (y qué riesgos corremos por haber pasado 4)
6 de noviembre de 2021
Hace unos 11.000 años sucedió algo inédito en los últimos 100.000 años de historia de la Tierra: el clima del planeta se volvió estable.
Esta era geológica con temperaturas predecibles fue bautizada como Holoceno y le permitió a la humanidad desarrollar la agricultura, domesticar animales y básicamente crear el mundo moderno actual.
Sin embargo, en ese proceso también extinguimos especies y dañamos ecosistemas, contaminamos el aire, el agua y el suelo, y desatamos la crisis del cambio climático.
En otras palabras, forzamos el ingreso al Antropoceno, la actual era geológica donde los humanos somos los principales responsables de los cambios en el planeta.
Es en este contexto que un grupo internacional de científicos liderados por el sueco Johan Rockström del Centro de Resiliencia de Estocolmo comenzó a investigar qué riesgo corremos de quebrar el equilibrio natural y la capacidad de resiliencia de la Tierra.
Su influyente estudio, publicado en 2009, definió nueve límites o parámetros interconectados que son determinantes para mantener la estabilidad del planeta.
"Cada uno de esos aspectos es muy importante individualmente, pero también es muy importante verlos con el conjunto", le dice Arne Tobian, investigador del centro, a BBC Mundo.
Además de identificar esos nueve procesos, los expertos definieron medidas cuantitativas muy específicas para cada uno de ellos, que delimitan una zona segura de acción y una de riesgo, que a su vez va creciendo en peligrosidad.
Si no cruzamos esas fronteras trazadas, dicen, la humanidad va a poder seguir prosperando por generaciones.
Pero en caso de pasar tan solo una de ellas, nos exponemos a generar cambios ambientales irreversibles en todo el sistema y desencadenar el colapso de nuestra sociedad.
Los resultados de este colosal estudio fueron llevados a la pantalla en un reciente documental de Netflix titulado "Romper los límites: La ciencia de nuestro planeta" y se ha vuelto especialmente relevante en el marco de la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), cuyo objetivo es logar que el mundo actúe rápido ante una crisis que se conoce desde hace décadas y cuyo margen de acción es cada vez menor.
LOS 9 LÍMITES PLANETARIOS
De los nueve límites planetarios, ya cruzamos cuatro, hay tres dentro de la zona segura (por ahora) y dos que todavía son una gran incógnita.
1. Cambio climático
Uno de los cuatro límites que ya hemos sobrepasado es quizás el más conocido de todos: el cambio climático.
Desde la Revolución Industrial, la temperatura global ha subido 1,1°C. Este aumento es el responsable de los fenómenos climáticos extremos que cada vez se producen con mayor frecuencia a lo largo del mundo, como las sequías e inundaciones.
Según Naciones Unidas (ONU), hoy en día tenemos cinco veces más desastres meteorológicos que en 1970 y son siete veces más costosos. Las consecuencias son más devastación y más muertes.
La comunidad científica afirma que, para evitar que las consecuencias del cambio climático sean aún peores, es necesario que el aumento de la temperatura se mantenga en el entorno de los 1,5ºC.
No obstante, si seguimos tal como en la actualidad, para fines de este siglo el incremento puede llegar a los 4,4°C, lo cual sería catastrófico.
"El drama es que el desafío del cambio climático puede ser el más fácil (de resolver) si uno considera el desafío del desarrollo sostenible en conjunto", dijo Rockström al presentar su estudio en una charla TED en 2010.
Por si fuera poco, el cambio climático es uno de los dos límites planetarios considerados centrales por su influencia sobre todo el sistema.
2. Integridad de la biósfera
La integridad de la biósfera, es decir, la pérdida de biodiversidad y extinción de especies, es el otro de los límites centrales. Y también lo hemos pasado.
Sin embargo, a diferencia del cambio climático, este proceso ya pasó la zona de riesgo creciente y se encuentra directamente en la zona de riesgo alto, lo que aumenta las probabilidades de generar cambios ambientales irreversibles a gran escala.
Es tanto lo que hemos sobrepasado este umbral que algunos investigadores creen que estamos en medio de la sexta extinción masiva en la historia del planeta.
Para tener una idea, las extinciones masivas fueron periodos donde se aniquiló del 60 al 95% de las especies.
En el documental de Netflix, Rockström asegura que deberíamos perder cero biodiversidad y especies a partir del año que viene.
El desafío es monumental si se tiene en cuenta que actualmente de las 8 millones de especies animales y vegetales que habitan el planeta, 1 millón está en peligro de extinción.
No obstante, es un esfuerzo necesario: tener ecosistemas saludables nos provee de aire limpio, suelos fértiles, agua dulce, cultivos polinizados, materias primas para nuevos fármacos y un largo etcétera.
3. Cambio del uso del suelo
El uso del suelo es otro de los límites que hemos cruzado y consiste en la transformación de bosques, pastizales, humedales, la tundra y otros tipos de vegetación principalmente en tierras para la agricultura y ganadería.
La deforestación, por ejemplo, tiene un enorme impacto en la capacidad del clima para regularse, algo que los especialistas repiten cada vez que hay incendios en el Amazonas.
Pero el cambio del uso del suelo es también uno de los impulsores de las graves reducciones de la biodiversidad, sobre todo por la creciente demanda de tierra para producir comida.
De hecho, uno de los desafíos actuales de la sostenibilidad es cómo alimentar a las casi 8 mil millones de personas que viven en el planeta (y los 2 mil millones más que habrán en 2050) sin quitarle más terreno a la naturaleza.
4. Flujos bioquímicos
La cuarta y última frontera ya sobrepasada es la de los flujos bioquímicos, que abarca sobre todo a los ciclos de fósforo y nitrógeno.
Si bien ambos elementos son esenciales para el crecimiento de las plantas, su uso excesivo en fertilizantes los coloca en zona de riesgo.
Uno de los problemas que esto genera es que parte del fósforo y nitrógeno aplicados a los cultivos es arrastrado al mar, donde empujan a los sistemas acuáticos a traspasar sus propios umbrales ecológicos.
5. Reducción del ozono estratosférico
De los nueve procesos, hay uno solo sobre el que la humanidad actuó con éxito al ver las señales de alerta: la reducción del ozono en la estratósfera.
Hace más de 30 años el mundo entero se puso de acuerdo en prohibir los clorofluorocarbonos (CFC), sustancias químicas que estaban provocando un "agujero" en la capa de ozono.
Las consecuencias de perder esta capa de protección iban desde la multiplicación de los casos de cáncer de piel hasta daños medioambientales irreversibles.
Tras el famoso Protocolo de Montreal, el ozono estratosférico se ha ido recuperando, lo que hoy nos permite estar tranquilos dentro de la zona segura para este proceso.
6. Uso del agua dulce
Si bien el uso de agua dulce está actualmente dentro del área de acción segura, nos estamos moviendo de forma vertiginosa hacia la zona de riesgo, asegura Rockström en el documental.
Es que la Tierra puede verse como un punto azul desde el espacio, pero solo el 2,5% es agua dulce. Este porcentaje es cada vez menor principalmente por la ya citada creciente presión de la agricultura para producir más y más comida.
Cabe destacar que aunque la desalinización es posible, consume mucha energía que, en general, proviene de los mismos combustibles fósiles que contribuyen al cambio climático. Por si esto fuera poco, este proceso es una fuente de contaminación de los ecosistemas costeros.
7. Acidificación del océano
Con la acidificación del océano sucede algo similar que con el agua dulce: el límite no ha sido cruzado aún, pero estamos peligrosamente cerca.
El problema es que sus efectos quedan justamente ocultos bajo el agua, por ejemplo, con la muerte de los corales.
Este proceso en particular presenta una capa extra de riesgo, pues varias de las extinciones masivas de la historia tuvieron a la acidificación de los océanos como detonante.
En los últimos 200 años, el agua del océano se ha vuelto un 30% más ácida, una tasa de transformación química 100 veces más rápida que la registrada allí en los últimos 55 millones de años.
Este límite está tan íntimamente ligado con el cambio climático que se le suele llamar su "gemelo malvado".
Lo bueno es que si se cumplen las metas del cambio climático ratificadas en la COP26, el pH del océano se mantendrá a raya.
8. Carga de aerosoles atmosféricos
Todavía quedan dos límites por mencionar que no están de uno ni del otro lado de la frontera. Y es que los científicos no saben cómo medirlos.
"No existe una línea base de los últimos 11.000 años para esos procesos, porque son nuevos", explica Tobian.
Uno de ellos es la contaminación de la atmósfera con aerosoles de origen humano, es decir, partículas microscópicas generadas sobre todo por la quema de combustibles fósiles, pero también por otras actividades como los incendios forestales.
Estos aerosoles afectan tanto al clima (por ejemplo, provocan cambios en los sistemas de monzones en las regiones tropicales) como a los organismos vivos (unas 800.000 personas mueren cada año de forma prematura por respirar aire altamente contaminado).
9. Incorporación de nuevas entidades
El noveno y último proceso es la incorporación de las llamadas "nuevas entidades".
Se trata de elementos u organismos modificados por los humanos, así como sustancias enteramente nuevas. Esto incluye una lista de cientos de miles de entidades que van desde materiales radiactivos hasta microplásticos.
Pero quizás el mejor ejemplo sean los CFC, es decir, esas sustancias químicas que fueron prohibidas para salvar a la capa de ozono estratosférico.
La esperanza como acción
El trabajo del Centro de Resiliencia de Estocolmo no solo advierte sobre los problemas centrales que afectan al planeta. También da esperanza.
"Sabemos cuál es el problema y sabemos que tenemos un problema y también al mismo tiempo sabemos cuáles serían las soluciones posibles. Lo tenemos a la mano", le dice Tobian a BBC Mundo.
El desafío es grande y apremiante: en esta década que termina en 2030 la humanidad debe llevar adelante una transformación masiva para mantenerse en línea.
Sin embargo, los científicos aseguran que es posible.
Se precisan acciones rápidas y audaces de parte de todos y cada uno de los gobiernos del mundo, empezando por el uso de energías renovables.
"Nuestra adicción a los combustibles fósiles está llevando a la humanidad al borde del abismo", dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, esta semana en la COP26.
"Basta de quemar, perforar y excavar a mayor profundidad. Estamos cavando nuestra propia tumba", agregó.
También aseguró que "los países del G20 tienen una responsabilidad especial, ya que representan alrededor del 80% de las emisiones", recordando a los países desarrollados su compromiso (hasta ahora incumplido) de aportar "US$ 100.000 millones anuales de financiación climática en apoyo de los países en desarrollo".
No obstante, para lograr un mundo sostenible también se necesitan cambios en el estilo de vida de los individuos.
Comer más verduras, ahorrar energía, plantar árboles y elegir caminar, ir en bicicleta o en transporte público son medidas concretas que, según los especialistas, hacen la diferencia.
En otras palabras, lograr un desarrollo sostenible es posible y necesario, pero no fácil. Como dijo la activista sueca Greta Thunberg en un discurso previo a la COP26 que se volvió viral: "La esperanza no es bla, bla, bla. La esperanza es decir la verdad. La esperanza es actuar".  
 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-58954923
 

-XIV-
COP26: Diez puntos clave del acuerdo final acordado en Glasgow
La cumbre climática maratónica vio avances en áreas clave pero decepción en otras. Daisy Dunne, Louise Boyle y Andrew Woodcock recorren los diez puntos clave
14 noviembre 2021
Después de más de dos semanas seguidas de duras negociaciones, anuncios impactantes y reuniones nocturnas, la cumbre climática de la COP26 en Glasgow llegó a su fin.
El acuerdo final de la cumbre, conocido como el Pacto Climático de Glasgow, fue firmado por 197 países, que van desde los grandes emisores como China e India hasta los pequeños estados insulares cuya existencia misma se ve amenazada por la crisis climática.
Alcanzado por consenso, el documento tiene como objetivo tener vivas las esperanzas de mantener las temperaturas globales en 1,5° C por encima de los niveles preindustriales para finales de siglo, la aspiración del Acuerdo de París. A continuación se muestran diez de los puntos clave del acuerdo histórico.
Países “solicitados” para establecer planes climáticos más estrictos para 2030
Un elemento crucial del nuevo acuerdo es una solicitud para que los países “revisen y fortalezcan” sus planes climáticos para 2030 a fines del próximo año. Antes de esto, no se esperaba que los países regresaran con nuevos planes climáticos nacionales hasta 2025.
Este pasaje es importante porque el análisis muestra que los planes actuales de los países para 2030 resultarían en 2, ° C de calentamiento global para 2100, muy por encima del objetivo de París de mantener las temperaturas por debajo de 2° C con la aspiración de mantenerlas en 1,5° C.
Al invitar a los países a presentar nuevos planes, el nuevo pacto dio nueva vida a las esperanzas de que el mundo pueda encaminarse para alcanzar la meta de 1,5° C. Sin embargo, no hay garantía de que los países presenten planes climáticos más estrictos para fines de 2022.
Los combustibles fósiles se presentan por primera vez, con un ajuste de último minuto
Otro elemento clave del texto es un llamado a acelerar la “reducción progresiva” de la energía del carbón continua y la eliminación gradual de los “subsidios ineficientes a los combustibles fósiles” ("continua" significa energía de carbón que no está vinculada a una tecnología aún emergente para capturar las emisiones de CO2).
El lenguaje en esta sección se debilitó en el último minuto, cuando India pidió una "reducción gradual" para reemplazar una "eliminación gradual" más firme durante el plenario final de la conferencia el sábado por la noche. La medida de India provocó que un emocionado Alok Sharma, presidente de la COP26, se disculpara.
A pesar de esto, es la primera vez que se incluye una mención a los combustibles fósiles, el principal impulsor de la crisis climática, en un documento sobre el clima de la ONU de este tipo.
“Alarma y máxima preocupación” por el ritmo actual del calentamiento global
El texto expresa "alarma y máxima preocupación" de que los seres humanos ya han provocado que las temperaturas globales aumenten 1,1° C desde el inicio de la era industrial, lo que ha provocado impactos en "todas las regiones" del mundo.
Este lenguaje refleja las conclusiones de un informe climático histórico reciente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), que es de manera formal "bienvenido" en el Pacto Climático de Glasgow.
El mundo rico admite un “profundo arrepentimiento” por las promesas financieras incumplidas
El acuerdo final de Glasgow expresa un “profundo pesar” porque no se cumplió una promesa de larga data de las naciones ricas de proporcionar US$100 mil millones en fondos a los países más pobres que luchan contra los impactos climáticos para 2020.
Esta fue una demanda específica de las naciones en desarrollo del mundo, quienes dicen que el incumplimiento de la promesa ha dañado de forma irrevocable la confianza. El texto también pide a los países desarrollados que entreguen los US$100 mil millones "de manera urgente" para 2025.
Los países desarrollados acuerdan duplicar los fondos para la adaptación
Como parte del pacto, los países desarrollados se comprometieron a duplicar la cantidad que gastan en ayudar a los países más pobres a adaptarse a los impactos climáticos a partir de los niveles de 2019 para 2025.
Se produce después de que un informe de la ONU publicado la semana pasada descubrió que el costo de los impactos climáticos en los países en desarrollo habría sido entre cinco y diez veces mayor que la cantidad de ayuda financiera ofrecida por las naciones ricas antes de la conferencia.
Mundo en desarrollo decepcionado por “pérdidas y daños”
A pesar de algunos avances en las finanzas, los países en desarrollo dejaron Glasgow en gran medida insatisfechos con el tema.
Muchos países en desarrollo habían pedido la creación de un programa de asistencia financiera para ayudarlos a hacer frente a las "pérdidas y daños" causados por la crisis climática, como la pérdida de vidas humanas durante los fenómenos meteorológicos extremos.
Sin embargo, la idea recibió un fuerte rechazo de EE.UU. y la Unión Europea y no se incluyó en la versión final del Pacto Climático de Glasgow.
Llamado para frenar el metano para 2030
El texto invita a los países a considerar cómo reducirán el metano, un gas de efecto invernadero de corta duración pero potente creado por la agricultura animal y la producción de combustibles fósiles, durante la próxima década.
Se produce después de que alrededor de cien países firmaran un compromiso global de reducir las emisiones de metano en un treinta por ciento para 2030, en comparación con los niveles en 2020. China también acordó reducir sus emisiones de metano en un acuerdo separado con EE.UU.
Se eliminó la mención de “soluciones basadas en la naturaleza”
Las “soluciones basadas en la naturaleza”, herramientas para abordar la crisis climática mediante el aprovechamiento de los hábitats naturales, fueron consideradas para desempeñar un papel importante en la COP26, pero terminaron siendo eliminadas del acuerdo final.
Si bien el primer borrador enfatiza “la importancia crítica de las soluciones basadas en la naturaleza”, el acuerdo final en cambio señala “la importancia de proteger, conservar y restaurar la naturaleza y los ecosistemas”.
Finalizado el reglamento de París
Los nuevos textos acordados en Glasgow vieron a los países atar por fin las secciones restantes del libro de reglas para el Acuerdo de París.
Esto incluye nuevas reglas sobre "transparencia", lo que significa que todos los países ahora tendrán que informar sobre las emisiones y el progreso cada dos años. Debería dar a los observadores una imagen más clara de si las naciones cumplen sus promesas climáticas.
También incluye una solución para una sección de texto poco conocida y muy polémica conocida como Artículo 6, que cubre los mercados de carbono y otras formas de cooperación internacional. Se teme que las condiciones acordadas no vayan lo bastante lejos.
Papel de los pueblos indígenas, los jóvenes y los niños “reconocido”
El texto final de Glasgow hace una mención específica al “papel importante” que desempeñan “los pueblos indígenas, las comunidades locales, los jóvenes, los niños, los gobiernos locales y regionales y otras partes interesadas” para abordar la crisis climática.
Jóvenes activistas climáticos organizaron múltiples protestas en Glasgow durante las últimas dos semanas. El primer día de la cumbre, el colombiano Francisco Vera, de doce años, pidió a la COP26 que escuchara las “voces de los niños”.
https://www.independentespanol.com/noticias/cop26-glasgow-acuerdo-puntos-clave-b1957484.html


Finalizó la Cop 26 después de corregirse tres veces su acuerdo por desacuerdos con los poderosos emisores contaminantes del mundo...

-XV-
COP26: los avances (y las sombras) que deja el nuevo acuerdo mundial por el cambio climático
14 de noviembre de 2021
Aunque el Pacto Climático de Glasgow es un ambicioso intento de frenar el aumento de las temperaturas en el planeta, la disputa de última hora sobre el carbón ensombreció el acuerdo.
India, apoyada por China, presionó para que se diluyera ese compromiso clave. La petición específica fue cambiar en el documento la frase "eliminación progresiva" por "reducción progresiva".
Esa, sin duda, fue una demostración descarada de fuerza geopolítica que dejó a los países en desarrollo y a los estados insulares con pocas opciones fuera de aceptar los cambios.
El nuevo pacto llega pocos días después de otro notable hito alcanzado por China, pues el miércoles pasado, la agencia de noticias Xinhua anunció que el país había producido más carbón que nunca en un solo día. De acuerdo con el informe, solo ese día se extrajeron unas 12 millones de toneladas del material cuyo consumo representará emisiones de dióxido de carbono aproximadamente equivalentes a las que produce un país como Irlanda durante todo un año.
Esta es la realidad del carbono que impacta nuestra atmósfera cada día.
Visto así, el acuerdo alcanzado el sábado tras largas negociaciones, parece una simple curita ante la profunda herida que amenaza la vida en el planeta.
No obstante, los negociadores que trabajaron día y noche para alcanzar el pacto no estarían, en lo absoluto, de acuerdo con esta valoración.
Avances
El acuerdo final es bastante progresista y prevé que los países vuelvan a presentar planes reforzados el año que viene.
También, el texto se destaca por nombrar al carbón como causa del problema por primera vez en 30 años de diplomacia de la ONU.
En él hay además una duplicación significativa de los fondos para ayudar a los países pobres a adaptarse a los impactos del cambio climático, así como la perspectiva de un fondo nuevo con US$1 billón al año a partir de 2025, en comparación con el objetivo actual de US$100.000 millones al año.
Los observadores también afirman que existe el "inicio de un avance" en la cuestión clave de las "pérdidas y los daños", el mecanismo firmado en 2013 que establece que los países más ricos deben compensar a los más pobres por los efectos del cambio climático a los que no pueden adaptarse.
Sombras
Pese a estas luces de esperanza, el acuerdo también presenta algunas deficiencias importantes.
Una de ellas son las cláusulas engañosas que permitirán a algunos países evitar la actualización de sus planes de reducción de emisiones en función de las "diferentes circunstancias nacionales".
Existe la preocupación de que algunas de las mayores economías en desarrollo, como India y China, utilicen esta cláusula para evadir la actualización de sus planes el año que viene.
A los países que están en primera línea todavía se les hace demasiado hincapié en la reducción de las emisiones de carbono a expensas de ayudarles a adaptarse a un clima cambiante.
Algunas de las promesas aplicadas al mundo real que se firmaron aquí fueron más que risibles.
Corea del Sur fue nombrada como un país que debía abandonar el carbón en la década de 2030, pero el gobierno de Seúl señaló tímidamente una cláusula en el compromiso que decía "en la década de 2030 o tan pronto como sea posible después" para decir que dejarán de quemar carbón en 2049.
En la misma línea, el lanzamiento de una iniciativa mundial para abandonar los motores de gasolina y diésel fue un petardo mojado debido a que los principales países fabricantes de autos, como Alemania y Estados Unidos, no se adhirieron.
El objetivo de 1,5 grados
Pero la principal pregunta que surge es si el paquete global acordado en Glasgow evitará que el mundo se caliente más de 1,5 grados, el objetivo declarado de la COP26.
Y aunque esa respuesta no la tenemos todavía, podemos pensar con certeza que el texto ayudará a reavivar el sentido de la colaboración internacional muy dañado en los últimos años por las tendencias nacionalistas en todo el mundo.
En última instancia, este pacto —por defectuoso y tardío que sea— mantiene viva la llama de la esperanza de que las temperaturas puedan mantenerse bajo control este siglo, entre 1,8 y 2,4 grados.
Pero, por otro lado, esa es una perspectiva aterradora en un mundo que ya se ha calentado algo más de la mitad de esa cantidad, con impactos masivos en todo el planeta.
La triste realidad, al igual que la producción récord de carbón en China, es que la atmósfera sólo responde a las emisiones y no a las decisiones tomadas en una conferencia como la COP26.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-59278657

 -XVI-
COP26: ¿fracaso o baño de realidad?
Noviembre 15, 2021
La COP26 ha terminado después de muchas declaraciones y compromisos anunciados, e importantes símbolos. Uno de ellos ha sido la prohibición a las empresas petroleras de participar oficialmente en la cumbre de Glasgow. Otro, más grandilocuente, la declaración de una “paz climática” entre China y Estados Unidos.
Sin embargo, esa “paz climática”, que supone un compromiso de colaboración entre las dos grandes potencias mundiales para luchar contra el cambio climático, no se acompaña de objetivos cifrados y vinculantes. De hecho, China ni siquiera se ha unido al compromiso mundial (tampoco vinculante) de reducción de emisiones de metano, y continúa siendo el primer país emisor de gases de efecto invernadero, con un 27 % de las emisiones mundiales.
Al escuchar la declaración de “paz climática”, no se puede evitar pensar en el pacto Briand-Kellogg que en 1928 declaró ilegal utilizar la guerra para la resolución de controversias internacionales. Sin embargo, años después estalló la guerra mundial, un conflicto que no pudo evitarse porque el pacto de 1928 se había adelantado demasiado a su tiempo y no existían medidas para castigar su incumplimiento.
Geopolítica de la energía
Hoy en día, nuestro mayor enemigo no es una guerra, sino el cambio climático. La descarbonización que se quiere llevar a cabo en Europa y en España no será eficaz si el compromiso no es a nivel mundial. Y ahora, con la crisis pospandemia, energética y de materias primas, los diferentes países se enfrentan a sus diferentes realidades y no todos pueden llevar el mismo ritmo a la hora de cuidar el medioambiente.
No hay manera de impedir a un país ir en contra de los esfuerzos globales, tanto más, cuando este país es China, que ha decidido seguir construyendo centrales de carbón hasta 2025 con el objetivo de asegurar su suministro energético.
La energía es geopolítica. No podemos correr hacia un mix 100 % renovable sin asegurar su viabilidad. Como decía Max Weber, si algo no es viable, entonces es un fraude. Si nos encaminamos hacia esa senda, los riesgos geopolíticos sobre nuestro suministro energético aumentarán aún más.
El 31 de octubre, Argelia cortó uno de los dos gasoductos que cubrían el 50 % de las necesidades de gas natural de España. Ahora, Bielorrusia está amenazando también con cortar el grifo de los gasoductos que pasan por su territorio nacional. Y con todo esto en ciernes, el Gobierno de España se ratifica en cerrar las centrales nucleares. La energía nuclear genera más del 20 % de la electricidad con cero emisiones de CO₂, y esta demanda eléctrica habrá que abastecerla a corto plazo con más gas natural, con sus emisiones de CO₂, su caro coste y sobre todo, con su inseguridad de abastecimiento.
Si España quiere ir hacia una descarbonización plena, se deberá contar con la energía nuclear para controlar también el precio de la factura eléctrica. El objetivo es descarbonizar, y esto se puede hacer sin tener que aumentar la pobreza energética de España.
Otra cosa es que por mera opción política-ideológica se pretenda descarbonizar con una generación eléctrica basada únicamente en las energías renovables. En este caso hay que decir que por esa decisión política, no técnica, necesitaremos energías de respaldo, ya que el estado de la técnica actual no nos permite mitigar la variabilidad de su generación eléctrica con tecnologías de almacenamiento.
Por tanto, deberemos asumir un coste extra en nuestra generación para pagar o bien esas tecnologías de respaldo que además emiten CO₂ y, por tanto, van en contra de la descarbonización, o bien tecnologías de almacenamiento masivo, que no emiten CO₂, pero serán muy caras. En cualquier caso, si no queremos energía nuclear, tendremos que pagar más en la factura eléctrica, pero no porque no haya otra solución mas barata, limpia y estable.
La dependencia de materias primas
El problema de respaldarse enteramente en una combinación sólo de renovables y gas natural no se limita a las emisiones. Otro problema aparece en el horizonte: las materias primas críticas.
Las renovables precisan de materias primas, entre las que destacan las famosas tierras raras, que no producimos en Europa, lo que significará aumentar aún más la dependencia y la debilidad geopolítica. Y de nuevo, otra decisión política, que no técnica, que frena en España el camino a la descarbonización.
Tenemos yacimientos de tierras raras magnéticas como el de Matamulas, en Ciudad Real, paralizado por decisiones políticas. Un proyecto que esperemos en breve se desbloquee para poder traer técnica, industria y cadena de valor a España, como ya se nos está urgiendo desde la UE.
Estos yacimientos de tierras raras magnéticas podrían ser la palanca para nuestra visión de una economía verde. En vez de pagar el coste de aprendizaje de las renovables, como ya lo hicimos hace una década con la solar, podríamos construir una industria de transformación de esas tierras raras en España. Y así convertir al país en el polo europeo de referencia de este sector. Esta vez pagaríamos para recuperar la inversión después. Además, el país aseguraría suministro de materias primas críticas, ganando robustez en un escenario geopolítico cada vez más duro.
Si queremos liderar la transición energética, no basta con actos simbólicos que dan buena conciencia pero no tienen fines útiles. La geopolítica está basada en equilibrios de poder. Por tanto, si realmente queremos la “paz climática”, necesitamos los medios para alcanzar nuestras ambiciones y no saltarnos las etapas. Esto requiere tiempo, planificación y estrategia, a la par que aceptación social basada en el conocimiento. El camino a recorrer es tan importante como llegar a la línea de meta.
https://theconversation.com/cop26-fracaso-o-bano-de-realidad-171868

Amiga, Amigo:
En el escrito 614 se exponen 16 artículos del presente año 2021, están relacionados con la Cop26 y el actual Cambio Climático, un hecho real que todos apreciamos y nos advierte que estamos en serio peligro pues si aumenta la temperatura planetaria en 1.5 grados más llegará el planeta al estado febril, sin embargo para ellos los poderosos del Nuevo Orden Mundial solo interesa el dinero y no aceptan reducir el consumo de los combustibles no renovables como el carbón y petróleo dado que limitará sus enormes ganancias y su enfermiza adicción al dinero nubla el sentido común de la realidad o supervivencia; una realidad que es alarmante, cercana y compromete el futuro de sus propias familias...

La cumbre mundial fue un real fracaso como muchos pensantes temían, fracaso entre tanto pomposo discurso de bien remunerados participantes con excelentes viáticos y lujosos alojamientos 5 estrellas; la mayoría de ellos discursos bla, bla bla; es decir carentes de real contenido medio ambiental al proteger los intereses de sus poderosos amos.

Estoy de cumpleaños y siento o presiento que en medio del CAOS algo positivo sucederá y como género humano junto a todos los seres vivientes y naturaleza comprometidos en el actual caos nos ayude por sobre los demenciales intereses económicos de unos pocos.

 
Lo llaman Justicia Divina y la Esperanza en esta Caja de Pandora ya abierta se podrá activar y... ... ...



Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
20 de noviembre de 2021
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