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El Feminismo es una realidad

Proemio

¿Es posible una historia feminista?
23.04.2021
“Posible, deseable y necesaria”, sostienen sus impulsoras. Al tiempo que invitan a “desnaturalizar la historia oficial que nos han contado”.
La historia relata hechos del pasado, y suele aparecer como una disciplina con "verdades” estáticas, inamovibles e inapelables. Y, sobre todo, "neutrales”.
La historia feminista, sin embargo, viene a cuestionar este modo de ver las cosas, y a postular que, en definitiva, mucho -o casi todo- dependerá de quién la escriba, y del "lente” con que se miren los acontecimientos.
"La historia feminista hace preguntas de género para interrogar los documentos del pasado”, sostiene al respecto la profesora mexicana Gabriela Cano, en diálogo con DW. "Reflexiona sobre la exclusión de las mujeres en la historia política”, agrega.
Así: "No se trata solo de exaltar a las mujeres de épocas anteriores, sino de profundizar en las relaciones sociales de poder, así como en los estereotipos y discursos culturales que definen su lugar en la sociedad”, aclara la investigadora.
"La historia que se sigue imprimiendo en manuales para los colegios y enseñando en la educación primaria, secundaria y superior sigue siendo bastante heteropatriarcal y racista”, afirma, en el mismo sentido, la doctora en historia de la Universidad de Chile Hillary Hiner.
Solo hombres
"Hay un enfoque casi exclusivo en los hombres, y en particular, hombres de élite, blanco-mestizos, cis-género y heterosexuales”, critica. "Muy pocas veces se mencionan grupos o movimientos de mujeres, feministas, o disidencias sexuales. O, si se ven mujeres, es solo como parejas, familiares o en relación a "hombres importantes”, puntualiza Hiner, cofundadora de laRed de Historiadoras Feministas del país sudamericano, consultada por DW. Asimismo, este sesgo, según la investigadora Ochy Curiel, no se da solo en los personajes destacados, sino en los escribas del relato. "En nuestro continente, la historiografía que se asume como oficial, en general, ha sido hecha por élites letradas, compuestas por hombres blancos, europeos, norteamericanos y criollos blanco-mestizos”, afirma a este medio.
"La historia oficial no solo es patriarcal y machista sino, y fundamentalmente, racista y clasista”, asegura la docente de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad Javeriana.
La manera en que se haga la historia definirá entonces qué se cuenta y qué se deja de lado. Qué se problematiza y cuestiona, y qué se adopta como "realidad irrevocable”. Así como a quiénes se "entroniza” y a quiénes se les adjudica un papel secundario. 
"En la historia hegemónica se han construido ciertos relatos, como los próceres, o "los padres de la patria”, al tiempo que una parte de las luchas de resistencia en nuestro continente, como las luchas de pueblos indígenas y negros, han quedado afuera”, ejemplifica Curiel.
"En los relatos históricos tradicionales parecería que el protagonismo exclusivo de los hombres es un hecho de la naturaleza y no producto de una construcción social que, entre otras características, ha relegado a las mujeres a la vida del hogar y las labores de la maternidad”, indica, por su parte, Cano desde Ciudad de México.
Así las cosas: ¿cuáles serían entonces las propuestas?
"Desnaturalizar la historia oficial que nos han contado”, plantea la feminista decolonial Ochy Curiel. "Entender cómo se ha excluido a las mujeres de los relatos históricos y superar los prejuicios y preconcepciones que sustentan la idea de que los hombres han sido los principales actores de la historia”, postula, en tanto, la investigadora mexicana.
"La historia contada desde perspectivas feministas sería una historia mucho más pluralista y rica en cuanto a diferencias y diversidades”, argumenta, por su parte, Hiner.
A modo de balance, el consenso es claro: "Hay que reescribir la historia”, postulan. Nada menos.
https://www.dw.com/es/es-posible-una-historia-feminista/a-57316878

Desarrollo

Feminismo: historia y corrientes
El concepto se refiere a los movimientos de liberación de la mujer, que históricamente han ido adquiriendo diversas proyecciones. Igual que otros movimientos, ha generado pensamiento y acción, teoría y práctica.
El feminismo propugna un cambio en las relaciones sociales que conduzca a la liberación de la mujer –y también del varón– a través de eliminar las jerarquías y desigualdades ente los sexos. También puede decirse que el feminismo es un sistema de ideas que, a partir del estudio y análisis de la condición de la mujer en todos los órdenes –familia, educación, política, trabajo, etc. (ver Estudios de género/perspectiva de género)–, pretende transformar las relaciones basadas en la asimetría y opresión sexual, mediante una acción movilizadora. La teoría feminista se refiere al estudio sistemático de la condición de las mujeres, su papel en la sociedad y las vías para lograr su emancipación. Se diferencia de los Estudios de la Mujer por su perspectiva estratégica. Además de analizar y/o diagnosticar sobre la población femenina, busca explícitamente los caminos para transformar esa situación.
Aunque el feminismo no es homogéneo, ni constituye un cuerpo de ideas cerrado –ya que las mismas posturas políticas e ideológicas que abarcan toda la sociedad, se entrecruzan en sus distintas corrientes internas– podemos decir que éste es un movimiento político integral contra el sexismo (ver Sexo y género) en todos los terrenos (jurídico, ideológico y socioeconómico), que expresa la lucha de las mujeres contra cualquier forma de discriminación.
Antecedentes históricos
Algunas autoras ubican los inicios del feminismo a fines del s. XIII, cuando Guillermine de Bohemia planteó crear una iglesia de mujeres. Otras rescatan como parte de la lucha feminista a las predicadoras y brujas (ver Brujas), pero es recién a mediados del s. XIX cuando comienza una lucha organizada y colectiva. Las mujeres participaron en los grandes acontecimientos históricos de los últimos siglos como el Renacimiento, la Revolución Francesa y las revoluciones socialistas, pero en forma subordinada. Es a partir del sufragismo cuando reivindican su autonomía.
Las precursoras
La lucha de la mujer comienza a tener finalidades precisas a partir de la Revolución Francesa, ligada a la ideología igualitaria y racionalista del Iluminismo, y a las nuevas condiciones de trabajo surgidas a partir de la Revolución Industrial. Olimpia de Gouges, en su “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana” (1791), afirma que los “derechos naturales de la mujer están limitados por la tiranía del hombre, situación que debe ser reformada según las leyes de la naturaleza y la razón” (por lo que fue guillotinada por el propio gobierno de Robespierre, al que adhería). En 1792 Mary Wollstonecraft escribe la “Vindicación de los derechos de la mujer”, planteando demandas inusitadas para la época: igualdad de derechos civiles, políticos, laborales y educativos, y derecho al divorcio como libre decisión de las partes. En el s. XIX, Flora Tristán vincula las reivindicaciones de la mujer con las luchas obreras. Publica en 1842 La Unión Obrera, donde presenta el primer proyecto de una Internacional de trabajadores, y expresa “la mujer es la proletaria del proletariado [...] hasta el más oprimido de los hombres quiere oprimir a otro ser: su mujer”. Sobrina de un militar peruano, residió un tiempo en Perú, y su figura es reivindicada especialmente por el feminismo latinoamericano.
Las sufragistas
Si bien los principios del Iluminismo proclamaban la igualdad, la práctica demostró que ésta no era extensible a las mujeres. La Revolución Francesa no cumplió con sus demandas, y ellas aprendieron que debían luchar en forma autónoma para conquistar sus reivindicaciones. La demanda principal fue el derecho al sufragio, a partir del cual esperaban lograr las demás conquistas.
Aunque en general sus líderes fueron mujeres de la burguesía, también participaron muchas de la clase obrera. EE.UU. e Inglaterra fueron los países donde este movimiento tuvo mayor fuerza y repercusión. En el primero, las sufragistas participaron en las sociedades antiesclavistas de los estados norteños. En 1848, convocada por Elizabeth Cady Stanton, se realizó en una iglesia de Séneca Falls el primer congreso para reclamar los derechos civiles de las mujeres. Acabada la guerra civil, se concedió el voto a los negros pero no a las mujeres, lo que provocó una etapa de duras luchas. En 1920, la enmienda 19 de la Constitución reconoció el derecho al voto sin discriminación de sexo.
En Gran Bretaña las peticiones de las sufragistas provocan desde el s. XIX algunos debates parlamentarios. El problema de la explotación de mujeres y niños en las fábricas vinculó al movimiento con el fabianismo, planteando reivindicaciones por mejoras en las condiciones de trabajo. En 1903 se crea la Woman’s Social and Political Union, que, dirigida por Emmiline Pankhurst, organizó actos de sabotaje y manifestaciones violentas, propugnando la unión de las mujeres más allá de sus diferencias de clase. Declarada ilegal en 1913, sus integrantes fueron perseguidas y encarceladas. La primera guerra mundial produjo un vuelco de la situación: el gobierno británico declaró la amnistía para las sufragistas y les encomendó la organización del reclutamiento de mujeres para sustituir la mano de obra masculina en la producción durante la guerra; finalizada ésta, se concedió el voto a las mujeres.
En América Latina el sufragismo no tuvo la misma relevancia que en los EE.UU. y Europa, reduciéndose en general la participación a sectores de las elites. Tampoco las agrupaciones de mujeres socialistas lograron un eco suficiente. En la Argentina, desde sus comienzos, las luchas de las mujeres por sus derechos se dividieron en una corriente burguesa y otra de tendencia clasista y sufragista. En ésta última militó Carolina Muzzilli, joven obrera, escritora y militante socialista. Desde 1900 surgieron diversos centros y ligas feministas. En 1918 se funda la Unión Feminista Nacional, con el concurso de Alicia Moreau de Justo. En 1920 se crea el Partido Feminista dirigido por Julieta Lanteri, que se presentó varias veces a elecciones nacionales. Pero las mujeres adquirieron un rol relevante en la escena política argentina recién con la figura de María Eva Duarte de Perón, quien promovió en la matoría de los países los derechos políticos de la mujer.
El Feminismo como Movimiento Social o Nuevo Feminismo. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las mujeres consiguieron el derecho al voto en casi todos los países europeos, pero paralelamente se produjo un reflujo de las luchas feministas. En una etapa de transición se rescata como precursora a Emma Goldmann, quien ya en 1910 había publicado Anarquismo y otros ensayos, donde relacionaba la lucha feminista con la de la clase obrera e incluso hacía aportes sobre la sexualidad femenina. En esta etapa –ubicándolas como “iniciantes” del nuevo feminismo– se destacan los aportes de Simone de Beauvoir, en El Segundo sexo (1949) y de Betty Friedan, con el también consagrado Mística de la femineidad (1963).
El denominado “nuevo feminismo”, comienza a fines de los sesenta del último siglo en los EE.UU. y Europa, y se inscribe dentro de los movimientos sociales surgidos durante esa década en los países más desarrollados. Los ejes temáticos que plantea son, la redefinición del concepto de patriarcado (ver Patriarcado), el análisis de los orígenes de la opresión de la mujer, el rol de la familia (ver Familia), la división sexual del trabajo (ver División sexual del trabajo) y el trabajo doméstico, la sexualidad, la reformulación de la separación de espacios público y privado –a partir del eslogan “lo personal es político”– y el estudio de la vida cotidiana. Manifiesta que no puede darse un cambio social en las estructuras económicas, si no se produce a la vez una transformación de las relaciones entre los sexos (v. Estudios de género/perspectiva de género).
Plantea también la necesidad de búsqueda de una nueva identidad de las mujeres que redefina lo personal como imprescindible para el cambio político. El feminismo contemporáneo considera que la igualdad jurídica y política reclamada por las mujeres del s. XIX –en general conquistadas en el s. XX– si bien constituyó un paso adelante, no fue suficiente para modificar en forma sustantiva el rol de las mujeres. Las limitaciones del sufragismo eran las propias del liberalismo burgués, y se concebía la emancipación de la mujer como igualdad ante la ley. Pero las causas de la opresión demostraron ser mucho más complejas y más profundas. Aún con el aporte de las ideas socialistas, la denuncia de la familia como fuente de opresión, y la concepción de igualdad proletaria, no se llega al meollo de la cuestión. Aunque hubo aportes esenciales como los de Alexandra Kolontai, también el socialismo estaba teñido de una ideología patriarcal. Las revoluciones socialistas no significaron un cambio sustancial para la mayoría de las mujeres.
El nuevo feminismo asume como desafío demostrar que la Naturaleza no encadena a los seres humanos y les fija su destino: “no se nace mujer, se llega a serlo” (S. de Beauvoir). Se reivindica el derecho al placer sexual por parte de las mujeres y se denuncia que la sexualidad femenina ha sido negada por la supremacía de los varones, rescatándose el orgasmo clitoridiano y el derecho a la libre elección sexual. Por primera vez se pone en entredicho que - por su capacidad de reproducir la especie- la mujer deba asumir como mandato biológico la crianza de los hijos y el cuidado de la familia. Se analiza el trabajo doméstico, denunciando su carácter de adjudicado a ésta por nacimiento y de por vida, así como la función social del mismo y su no remuneración. Todo ello implica una crítica radical a las bases de la actual organización social. “Ya no se acepta al hombre como prototipo del ser humano, como universal. Luchamos, sí, porque no se nos niegue ningún derecho, pero luchamos, sobre todo, para acabar con la división de papeles en función del sexo” (P. Uría, E. Pineda, M Oliván, 1985).
Dentro del feminismo contemporáneo existen numerosos grupos con diversas tendencias y orientaciones por lo cual es más correcto hablar de movimientos feministas. Según Stoltz Chinchilla, el feminismo es una ideología parcial que tiene que estar ligada consciente o inconscientemente con otra ideología de clase. En un primer momento, que abarca la denominada Primera Ola (desde los sesenta, hasta comienzos los ochenta aproximadamente) podemos sintetizar estas corrientes en tres líneas principales: una radical, otra socialista y otra liberal, entrecruzadas por las tendencias de la igualdad y la diferencia.
El feminismo radical sostiene que la mayor contradicción social se produce en función del sexo y propugna una confrontación. Las mujeres estarían oprimidas por las instituciones patriarcales que tienen el control sobre ellas y, fundamentalmente, sobre su reproducción. Shulamith Firostene en su ya clásico La dialéctica de los sexos (1971) sostiene que las mujeres constituyen una clase social, pero “al contrario que en las clases económicas, las clases sexuales resultan directamente de una realidad biológica; el hombre y la mujer fueron creados diferentes y recibieron privilegios desiguales”. Propone como alternativa la necesidad de una nueva organización social, basada en comunidades donde se fomente la vida en común de parejas y amigos sin formalidades legales. El feminismo radical tiene como objetivos centrales: retomar el control sexual y reproductivo de las mujeres y aumentar su poder económico, social y cultural; destruir las jerarquías y la supremacía de la ciencia; crear organizaciones no jerárquicas, solidarias y horizontales. Otro rasgo principal es la independencia total de los partidos políticos y los sindicatos. La mayoría de las feministas radicales se pronuncian también por el feminismo de la diferencia, que surge a comienzos de los setenta en los EE.UU. y Francia con el eslogan ser mujer es hermoso. Propone una revalorización de lo femenino, planteando una oposición radical a la cultura patriarcal y a todas las formas de poder, por considerarlo propio del varón; rechazan la organización, la racionalidad y el discurso masculino. Este feminismo reúne tendencias muy diversas reivindicando por ejemplo que lo irracional y sensible es lo característico de la mujer, revalorizando la maternidad, exaltando las tareas domésticas como algo creativo que se hace con las propias manos, rescatando el lenguaje del cuerpo, la inmensa capacidad de placer de la mujer y su supremacía sobre la mente, la existencia de valores y culturas distintas para cada sexo, que se corresponden con un espacio para la mujer, y un espacio para el varón, etc. El mundo femenino se define en términos de antipoder o no-poder. Esta tendencia fue mayoría en Francia e Italia y tuvo bastante fuerza en España. Sus principales ideólogas fueron Annie Leclerc y Luce Yrigaray en Francia, Carla Lonzi en Italia y Victoria Sendón de León en España.
Al anterior se contrapone el feminismo de la igualdad, que reconoce sus fuentes en las raíces ilustradas y el sufragismo, pero se plantea conseguir la profundización de esa igualdad hasta abolir totalmente las diferencias artificiales en razón del sexo. En España, E. Pineda y C. Amorós abrieron el debate realizando un análisis clarificador acerca de las implicancias conservadoras de la tendencia extrema de la diferencia. En el seno del feminismo radical hay corrientes –como la radical materialista- que cuestionan severamente la diferencia. Christine Delphy la designa como neofemineidad, ya que tiene connotaciones biologistas y esencialistas, y en definitiva no hace sino afianzar los estereotipos sexuales, propio de una ideología reaccionaria. Las defensoras de la igualdad niegan la existencia de valores femeninos y señalan que la única diferencia válida es la que tiene su origen en la opresión. “Lo que se encuentra en la sociedad jerárquica actual no son machos o hembras, sino construcciones sociales que son los hombres y las mujeres” (Delphy, 1980).
Cabe destacar también que, después de duras polémicas, lograron eliminarse las aristas más ríspidas de ambas tendencias, e incluso se reconocen aportes mutuos, produciéndose lo que Amorós llama “la diferenciación de la igualdad y la igualación de la diferencia”. Las corrientes del feminismo que se proponen una alternativa de poder, como las socialistas y liberales, se pronuncian por la igualdad, aunque esta noción adquiere significados muy distintos para ambas. El feminismo liberal, con peso en especial en EE.UU., considera al capitalismo como el sistema que ofrece mayores posibilidades de lograr la igualdad entre los sexos. Cree que la causa principal de la opresión está dada por la cultura tradicional, que implica atraso y no favorece la emancipación de la mujer. El enemigo principal sería la falta de educación y el propio temor de las mujeres al éxito.
El feminismo socialista coincide con algunos análisis y aportes del feminismo radical, reconociendo la especificidad de la lucha femenina, pero considera que ésta debe insertarse en la problemática del enfrentamiento global al sistema capitalista. Expresa también que los cambios en la estructura económica no son suficientes para eliminar la opresión de las mujeres. Relaciona la explotación de clase con la opresión de la mujer, planteando que ésta es explotada por el capitalismo y oprimida por el patriarcado, sistema que es anterior al capitalismo y que fue variando históricamente. En general están a favor de la doble militancia contra ambos. Esta corriente se destacó principalmente en Inglaterra y en España, y en algunos países latinoamericanos tuvo bastante importancia. En América Latina el feminismo fue adquiriendo relevancia en los últimos años. Durante la Primera Ola la preocupación era articular las luchas de las mujeres contra el imperialismo. Un rasgo distintivo es la coincidencia con importantes movimientos de mujeres que se organizan en torno a objetivos y demandas diversas, algunas más puntuales o sectoriales –lucha contra la carestía y la desocupación, por el agua, guarderías, etc.– y otras más generales, como las de militantes de partidos y movimientos revolucionarios, que relacionan sus reivindicaciones con los cambios necesarios en la sociedad global. Los movimientos de mujeres, sumamente heterogéneos, están constituidos básicamente por grupos de amas de casa, villeras, pobladoras, sindicalistas, trabajadoras de salud, etc., en general pertenecientes a los sectores populares. Aunque mayoritariamente no se reconocen como feministas, muchas veces comparten reclamos comunes –divorcio, anticoncepción, aborto, patria potestad, eliminación de leyes discriminatorias, etc.–, constituyendo frentes con las feministas y otros sectores.
Los feminismos del siglo XXI
A mediados de la década de 1980 con el reconocimiento de las multiplicidades y de la heterogeneidad del movimiento se produce una crisis y grandes discusiones en su seno. Algunas hablan de una tercera ola. La falta de paradigmas alternativos en la sociedad global después de la caída del muro de Berlín, también afectó al feminismo, observándose una significativa desmovilización de las mujeres, en especial en el hemisferio norte.
Según algunas autoras/es la producción teórica más importante ha tenido lugar en las dos últimas décadas, sin estar acompañada por un movimiento social pujante como había sucedido durante el principio de la Segunda Ola. El feminismo consiguió colocar la cuestión de la emancipación de las mujeres en la agenda pública desde mediados de los setenta, para comenzar a desarticularse y perder fuerza como movimiento social años después. Se produce una importante institucionalización del movimiento con la proliferación de ONGs, la participación de feministas en los gobiernos y organismos internacionales, y la creación de ámbitos específicos en el Estado. Desde su espacio en las universidades el feminismo aumentó la investigación y la construcción de tesis, profundizando y complejizando sus reflexiones con mayor rigor académico. Se abrió notablemente el abanico de escuelas y propuestas, incluidas las referentes a la discusión estratégica sobre los procesos de emancipación.
Las razones de la diversificación teórica en cuanto al diagnóstico y la explicación son complejas. También ha sucedido con otras teorías del conflicto que, precisamente en los períodos de ausencia de movilización social, la reflexión se extiende por aspectos teóricos no resueltos y antes simplificados. Es indudable que la teoría feminista ha absorbido elementos de nuevas propuestas dentro de la teoría social general –postestructuralistas, postmodernas, etc. (ver Estructuralismo/posestructuralismo)–, precisamente en un momento en que ésta se fragmentaba por una crisis notable de paradigmas (Gomáriz, 1991).
Los debates que se fueron suscitando a lo largo de las décadas dan cuenta de las preocupaciones y núcleos temáticos que se fueron desarrollando, así como los mitos que el/los feminismos fueron produciendo. En los ochenta uno de los mitos más cuestionados –que constituye también una crítica a cierto feminismo de la diferencia (ver Feminismo de la diferencia sexual)– es el de la naturaleza única y ontológicamente buena” de la mujer, prevaleciente en las décadas de los sesenta y setenta. La producción de los ochenta, contrariando esta visión de observar lo común, subrayó la diversidad entre las mujeres, expresada según la clase, raza, etnia, cultura, preferencia sexual, etc. Esto sin dudas está fuertemente influenciado por el auge del pensamiento postmodernista y postestructuralista, pero también se basó en la propia evolución y experiencia del movimiento.
Respecto al poder (ver Poder y Poder y autoridad), se critica la visión unilineal que lo considera como prerrogativa masculina. Señala el carácter relacional entre los géneros y denuncia las estructuras de poder que se dan entre las mujeres. Los aportes del psicoanálisis permitieron visualizar la manipulación emocional que suelen ejercer las madres. Se rompe con la idea prevaleciente de la mujer víctima. La polémica con el feminismo de la diferencia permitió que emergieran estos mitos, así como también -en el plano de la ciudadanía-, el de una supuesta identidad política “mejor”, menos contaminada de las mujeres. Respecto al medio ambiente, se polemiza con el ecofeminismo, que defiende la relación mujer/naturaleza y sostiene que las mujeres –por el hecho de serlo - tendrían una buena relación con el entorno, por lo que se desprendería una mayor responsabilidad para cuidar y salvar al planeta.
Este balance crítico, unido a la crisis de los movimientos sociales y populares, atraviesan de modo peculiar a los feminismos latinoamericanos. Según Gina Vargas (1998), el movimiento de la década del noventa, en el marco de los procesos de transición democrática que se vivió en la mayoría de los países, se enfrenta a nuevos escenarios y atraviesa una serie de tensiones y nudos críticos caracterizados por su ambivalencia. Las nuevas lógicas que intenta tener frente a las transformaciones paradigmáticas no se terminan de adecuar a estas nuevas dinámicas ni pueden reconocer siempre los signos que da la realidad. Dilema que no es exclusivo del feminismo sino de casi todos los movimientos sociales. Es importante destacar que en general éstos surgieron y se desarrollaron en el marco de la lucha contra gobiernos autoritarios, o en los inicios de procesos democráticos postdictatoriales, con el énfasis y las certezas de los setenta. La incertidumbre posterior repercutió en un movimiento menos movilizado pero más reflexivo, y a la búsqueda de lógicas dialogantes. En este contexto, uno de los cambios significativos lo constituye el pasar (en general) de una actitud antiestatista a una postura crítica pero negociadora cpm el Estado y los espacios internacionales. (Vargas, 1998).
En América Latina, más allá de las múltiples diferencias y matices entre las corrientes internas (en las cuáles están presentes los debates expuestos) puede esquematizarse un feminismo más institucionalizado –en donde las mujeres se agrupan dentro de ONGs y en los partidos políticos–, y un feminismo más autónomo y radicalizado. El primero es heredero del feminismo de la igualdad de la década anterior y cree necesario la negociación política. El segundo sostiene las banderas del feminismo radical aggiornado y cuestionan severamente la institucionalización del movimiento. Por otro lado, existen también amplios grupos y/o movimientos de feministas denominadas populares, que tienen como prioridad la militancia, recogiendo demandas e intentando nuevos liderazgos.
Entre los principales riesgos por los que atraviesan los feminismos hoy, podemos destacar los siguientes:
a.. desdibujamiento de propuestas colectivas articuladas desde las sociedades civiles y ausencia de canales de diálogo que ubiquen al feminismo como sujeto de interlocución válido;
b.. “cooptación” de técnicas y expertas por parte de los gobiernos y organismos internacionales;
c.. fragmentación de miradas, luchas internas y desarticulación de propuestas;
d. posturas demasiado radicalizadas e inviables que se alejan de los movimientos populares.
En síntesis, podemos decir que en Latinoamérica la principal tensión reside en cómo mantener la radicalidad del pensamiento y la acción, al mismo tiempo que se incursiona en espacios públicos y políticos más amplios, que permitan negociar y consensuar las propuestas y agendas que la mayoría de las mujeres necesitan.
Los países donde el fenómeno adquirió mayor envergadura son Brasil, México, Perú y Chile. Resulta peculiar la evolución alcanzada en países como Cuba y Nicaragua, donde la lucha de las mujeres organizadas es significativa, a pesar de que éstas no siempre se definan como feministas.
Pese a las crisis señaladas, la importancia que adquiere el feminismo del continente se puede visualizar a partir del constante incremento en la participación de mujeres en encuentros feministas internacionales que se realizan desde 1981 en distintos países de la Región, así como de las numerosas redes temáticas que se articulan internacionalmente (Violencia, Salud, Medio Ambiente, etc.)
El desafío principal de los feminismos latinoamericanos hoy es encontrar estrategias adecuadas para articular sus luchas con los de otros movimientos más amplios, de mujeres, derechos humanos, etc., para impulsar las transformaciones que requiere la sociedad actual.
http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1397


La impertinencia de la que habla Nuria Varela está cada día más presente y es que basta con ojear cualquier periódico para darse cuenta que el feminismo cobra cada vez más interés. Se publican a diario noticias sobre diferentes movimientos que quieren alzar la voz porque es necesario acabar con las normas que han permanecido en silencio y no nos han dejado avanzar (#Metoo, Time’s up, #noesno, #heforshe, etc). Normas no escritas que definen una estructura llamada patriarcado y cuyo triunfo es precisamente su invisibilidad.
Ante la explosión de estos movimientos sociales, no sorprende que la palabra “feminismo” sea la palabra del año según el diccionario estadounidense Merriam-Webster o que esté entre las 100 más buscadas en la RAE digital.
Estos acontecimientos hacen que se vuelvan a tambalear las estructuras patriarcales porque el feminismo está cuestionando una vez más el orden establecido, utilizando nuevos canales, nuevos altavoces y amplificadores que hacen que la reivindicación llegue más lejos, se contagie y que convierta lo personal en político.
Hoy queremos hablar de los orígenes del feminismo y reflexionar sobre las primeras reivindicaciones colectivas de las mujeres. Para escribir el post, hemos querido basarnos en el libro de “Feminismo para principiantes” de Nuria Varela, concretamente en el capítulo “La primera ola”.
Tres siglos de reivindicación colectiva
El feminismo lleva tres siglos alzando la voz (ya sea como movimiento social o como teoría política) y muchos de los logros conseguidos hacen que hoy podamos votar, estudiar o trabajar fuera de casa. Y, aunque las primeras feministas poco se imaginaban que en pleno siglo XXI siguiéramos luchando por la igualdad, lo cierto es que hoy en día el hecho de ser mujer u hombre sigue condicionando nuestro destino.
El nacimiento del feminismo: La primera ola
Se considera que el nacimiento del feminismo fue inevitable durante la Revolución Francesa, porque aunque fue un momento en el que se reivindicaba que todos los ciudadanos nacen libres e iguales ante la ley y era el comienzo de la incipiente democracia, las mujeres estaban excluidas de todo lo que era “la ciudadanía”. Incluso Rousseau consideraba que la exclusión de las mujeres era deseable y que debían estar sujetas al padre o al marido.
En este contexto, las mujeres se preguntaban por qué ellas, el 50% de la población, iban a estar excluidas de los derechos (como el derecho a recibir educación, entre otros). Del cuestionamiento, pasaron a la acción.
¿Qué canales utilizaron para expresar sus reivindicaciones?
  1. Los salones literarios y políticos donde se gestaba la cultura y política del momento y donde solían ser las mujeres las anfitrionas. Empezó en París y se extendió a Londres y Berlín en los años siguientes.
  2. En los clubes literarios y políticos como la Confederación de Amigas de la Verdad o la Asociación de Mujeres Republicanas.
  3. En los Cuadernos de Quejas , redactados en 1789 para hacer llegar a los Estados Generales las quejas de la sociedad. Las mujeres hicieron oír sus voces y reivindicaciones por escrito ya que estos cuadernos suponían un testimonio colectivo de las esperanzas de cambio.
Sin embargo como era de esperar, los cuadernos de quejas de las mujeres no se tuvieron en cuenta.
¿Por qué luchaban las mujeres en la primera ola?
Las peticiones de los Cuadernos de Quejas redactadas por mujeres reivindicaban:

Evolución del feminismo

Durante el siglo XIX el feminismo ya se articula como un movimiento social de mujeres que se unían para ayudar con la abolición de esclavitud, pero sobre todo se unían para reclamar los derechos políticos de la mujer: eran las sufragistas. Las sufragistas pusieron el énfasis en la lucha por el sufragio universal, porque confiaban en conseguir la igualdad en un sentido más amplio una vez ya pudieran votar. Conseguir el sufragio universal costó 80 años y, pese a que la lucha fue difícil, nunca se rindieron.

Pero todavía seguimos luchando…

Quizás las sufragistas pecaron de optimismo, porque pese a los grandes avances conseguidos gracias a su lucha, la estructura patriarcal sigue presente hoy en día (aunque de otra forma). Hay quién piensa que en las sociedades occidentales ya existe igualdad entre hombres y mujeres por haber conseguido el derecho a la educación y al trabajo retribuido, pero lo cierto es que las cifras siguen mostrando que:

 Han comentado...
Daniel Hernandez
Es deprimente ver como todavía hay mujeres que asuman actitudes feministas buscando como excusa una igualdad falsa, si falsa en verdad los datos que se mencionan no ponen que el 99% de los que van a la guerra son hombres que van y pierden la vida y viran sin piernas, ojos y demás y ha sido así por siglos , los hombres tienen tendencia a tener más trastorno del sueño y estrés por la presión de tener que mantener a su familia hoy en día, que hay hombres que viven deprimidos porque no tienen apoyo de sus respectivos cónyuges etc.. y si, a muchos nos ha tocado renunciar a nuestros sueños en mi país para trabajar 12 horas ,7 días a la semana para poder mantener a nuestras esposas, pero claro eso no lo dicen no, no te dicen que a través de la historia han existido y existen mujeres emperadoras y dictadoras déspotas, pero bueno a ninguna de ellas se les ocurrió velar por los derechos del hombre, que curioso el feminismo crea divisiones innecesarias que atentan contra la familia, por ella es por la que hay que luchar para que se restaure el amor y la comprensión familiar no por la emancipación de un genero en particular que nunca ha sido oprimido mas que el otro, así es.
Saludos y no le den like a todo el que diga que lucha por sus derechos todo es parte de una agenda política solamente.
Muy interesante el artículo, es importante conocer el origen de los movimientos sociales e inspirarnos en la fuerza de otras mujeres para tomar impulso y luchar por lo que todavía falta por hacer, que es mucho. Nunca había oído hablar del cuaderno de quejas hasta ahora.
Opino como tú y las mujeres que han comentado, el feminismo se considera un tema espinoso que siempre genera controversia y yo he sido de esas personas que han buscado su significado en la RAE para explicar tanto a hombres como a mujeres la diferencia entre feminismo y hembrismo.
Un saludo

Hola, muy buen post. Vivo en un país en donde las mujeres ganan un tercio menos que los hombres, teniendo el mismo nivel educacional y desempeñando las mismas funciones, desvalorizando el desarrollo profesional de las mujeres, en donde el machismo, si bien es menor al de otros países, sigue muy presente, en donde las mujeres deben “cuidarse” para no quedar embarazadas, dejando al hombre prácticamente liberado de esa responsabilidad/preocupación, donde la futura ministra de la mujer y equidad de género, considera que los piropos no son malos dependiendo de quien provengan o si se hacen con “elegancia” (a pesar que el acoso callejero esta penalizado), donde cerca de los 80% de los hombres y 96% de las mujeres considera que el país es machista. En mi país está naturalizado el hecho de que la mujer es inferior y que necesitamos menos cosas que los hombres. Esto a tal nivel, que la mayoría de las mujeres ni siquiera se da cuenta de su situación de discriminación. De hecho, muchos hombres “ayudan” en las labores domésticas. Debo reconocer que hemos avanzado como país, pero nos falta mucho, mucho, mucho.

Muy necesarios estos posts sobre feminismo, gracias. Podemos edulcorar el tema de la desigualdad, hacer bromas y buscar ayuda en abuelas, amigas, vecinas... Pero hasta que no miremos más a los hombres que tenemos al lado, a los PADRES la igualdad real no llegará. Eduquemos en la CO-RESPONSABILIDAD, los hijos son de los padres y las madres, con todas sus consecuencias. Si ellos no renuncian a su carrera ni a ser padres, no renuncian a nada, gracias a nosotras, nosotras tampoco vamos a renunciar. Gracias!

Enhorabuena por el artículo. Es muy interesante e importante echar la vista atrás e identificar de dónde venimos, lo que se ha conseguido y lo que falta por conseguir para que la igualdad de mujeres y hombres sea una realidad.
En cuanto al derecho al voto, como curiosidad, el 7 de febrero de 1971, Suiza, cuyo origen como Estado Federal es de 1848, fue el último país europeo en el que se aprobó el sufragio universal y, se hizo a nivel nacional porque el cantón de Appenzell- Rodas se hizo en 1990.
En el ámbito nacional, fue necesario que los suizos votarán a favor en el referéndum y validarán la propuesta.
En el caso del cantón de Appenzell- Rodas, tuve que intervenir el Tribunal Federal y reconocer la igualdad entre sexos.
En definitiva, el feminismo resulta incomodo porque mueve estructuras, visibiliza privilegios y propone soluciones para la transformación de la sociedad. Así que, si es el feminismo es “la piedra en el zapato” y resulta impertinente, está cumpliendo su misión.
https://clubdemalasmadres.com/origen-del-feminismo/

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Tiempos difíciles para las feministas chinas
Agosto 2020
Desde 2015, el activismo, incluidas las feministas, ha sido duramente reprimido en la gran potencia asiática. Las autoridades no le temen tanto a #MeToo como a la autoorganización de internautas y militantes.
«No sé si queda algún espacio para el activismo independiente en China hoy en día, se está haciendo extremadamente difícil», dice Bao (nombre cambiado), entrevistada en un café de Hong Kong unos días después de la promulgación en la región administrativa especial de la Ley de Seguridad Nacional redactada por Beijing.
Al igual que otras feministas chinas que fueron silenciadas en su país y que tuvieron que irse al extranjero, la joven se trasladó a la antigua colonia británica a finales de 2019, desde donde sigue organizando manifestaciones, debates y cursillos con sus compañeras que se quedaron en China.
Dos años después del surgimiento del movimiento #MeToo en China, «las feministas siguen presionando para que haya cambios, pero la realidad es que el gobierno chino ha seguido reforzando el control sobre la sociedad civil. Esto hace que todo activismo surgido de la base sea cada vez más difícil, incluido el relativo a los derechos de la mujer», dice Yaqiu Wang, investigadora de Human Rights Watch (HRW).
En 2011, Bao se unió a un grupo de mujeres militantes que organizaban performances artísticas en China continental para llamar la atención sobre la ausencia de baños públicos para las mujeres y sobre la violencia doméstica, entre otras cuestiones. La igualdad de género es algo que se ha venido defendiendo desde hace décadas en China, y el derecho de las mujeres al voto ya era reivindicado a finales del siglo XIX, pero estos mensajes permanecieron inaudibles durante mucho tiempo en una sociedad tradicionalmente patriarcal.
El 8 de marzo de 2015, para el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, cinco mujeres activistas empezaron a distribuir pegatinas en los autobuses contra el acoso sexual. Fueron encarceladas durante 37 días por «incitación a la discordia» y «perturbación del orden público». «Eso es una muestra de que nuestros mensajes tuvieron un impacto», señala Bao, «y sirvió de estímulo para las mujeres, especialmente en las universidades, donde se realizan talleres para estructurar la movilización o para difundir llamamientos contra la discriminación laboral».
Pero bajo la presión demográfica por el envejecimiento de la población, la disminución de la tasa de natalidad (a pesar del fin de la política del hijo único en 2015) y la reducción de la mano de obra, el partido único está haciendo campaña para que las mujeres chinas tengan hijos y las está confinando más que nunca al papel económico de esposas y madres.
En 2015, la modernización de la ley de «seguridad nacional» le confirió a las autoridades mayores facultades, en particular para controlar Internet. Unos meses después, una ley destinada a las ONG extranjeras terminó de «asfixiar a la sociedad civil», según Amnistía Internacional. «La ley introdujo muchas restricciones (en el registro, la financiación, las colaboraciones, etc.) para las ONG, lo que complica su supervivencia», dice Bao. Los eventos fuera de internet, dice, se han vuelto muy complicados de organizar desde entonces.
Cuando el movimiento #MeToo surgió en China, tras una encuesta realizada a finales de 2017 por Sophia Huang Xueqin sobre el acoso a las mujeres periodistas, las autoridades cerraron sitios web y cuentas feministas, censuraron el hashtag #MeToo, pero no lograron acallar el movimiento. Incluso en 2019 fueron organizadas algunas exposiciones sobre este tema.
El Partido Comunista chino es «paranoico respecto de todo lo que no puede controlar», dice Yaqiu Wang. Según ella, «las militantes feministas chinas han demostrado una sorprendente capacidad para organizarse y movilizar a la opinión pública».
Para esquivar la censura, los internautas recurren a ideogramas modificados, publican fotos retocadas o puestas al revés y utilizan diferentes códigos. «El movimiento #MeToo fue uno de los más influyentes, seguido por las personas comunes. No es el tema en sí mismo lo que alarmó a las autoridades, sino la propia organización de los internautas y activistas, y sus conexiones en el extranjero lo convirtieron en una cuestión muy delicada», apunta Bao.
El movimiento dio lugar a «muchos debates y al comienzo de una concienciación del público en general, así como de mujeres más educadas, diplomadas y descontentas con la sociedad china», dice Bao, que menciona, como ejemplo, los programas de televisión en los que, según ella, la emancipación de la mujer resulta, desde entonces, más visible.
Las discusiones actuales en las redes sociales parecen darle la razón, como, por ejemplo, las fuertes críticas al tribunal de Hunan, una provincia del centro del país, que se niega a concederle el divorcio a una mujer que acusa a su marido de violencia; o la indignación expresada por los internautas contra la universidad de Zhejiang (en el este del país) que no expulsó a un estudiante declarado culpable de violación; e incluso las críticas a Ke Jie, famoso jugador de go (juego de estrategia asiático), que hizo comentarios machistas y misóginos graves en la red social china Weibo, lo que provocó la ira de las feministas y de los internautas.
Sin embargo, las feministas están lejos de haber ganado la batalla. En 2018, Liu Jingyao, una estudiante de la universidad de Minnesota, fue virtualmente linchada en las redes sociales por denunciar al multimillonario Richard Liu -fundador de una de las mayores empresas chinas, JD.com- acusándolo de violación en un tribunal de los Estados Unidos.
En el ámbito político, «bajo presión, el gobierno chino ha introducido mejoras limitadas», dice Yaqiu Wang. En diciembre de 2018, la Corte Suprema incorporó el acoso sexual a la lista de «causas de reclamación», lo que permitió que las víctimas pudieran obtener reparación con mayor facilidad. Sin embargo, China todavía carece de leyes robustas contra el acoso sexual.
Las feministas, por su parte, «trabajan en la clandestinidad y no pueden realmente actuar porque no tienen los recursos humanos y financieros necesarios para crear grupos institucionalizados en todo el país», señala Bao, que se pregunta cómo podrá resistir el movimiento. Al estar bajo vigilancia, los activistas prefieren las reuniones físicas en lugar de las virtuales, utilizan aplicaciones de mensajería cifrada y tienen que optar por métodos «más sutiles».
«En la vida diaria, es muy difícil porque nunca sabes dónde están las líneas rojas. Las activistas tienen que navegar en las zonas grises de la ley y bajo las incertidumbres en las que se basa la sociedad china. Todo es complicado», explica Bao, y menciona presiones e intimidaciones diarias sobre ellas y sus familias.
«Una de las dificultades consiste en saber medir los riesgos: ¿cómo podemos llegar a un público más amplio y difundir nuestro mensaje más abiertamente sin poner en peligro nuestra seguridad? Nunca sabemos, cuando hablamos con gente nueva, si nos van a denunciar a la policía», explica Bao, y agrega que la vigilancia se incrementa cuando se acercan fechas importantes para el régimen, como el 4 de junio (masacre de Tiananmén en 1989), el 1 de octubre (fiesta nacional) o el mes de marzo (reunión anual del Parlamento).
Los hongkoneses tendrán que acostumbrarse a este tipo de presiones, dice. Con la llamada ley de seguridad nacional redactada por Beijing para frenar la disidencia política en la región administrativa especial, «los opositores van a tener que hacer la experiencia de la militancia bajo un régimen autoritario: van a tener que cambiar radicalmente su estrategia, su organización, su financiación y hacer un poco como nosotras», pronostica Bao.
La ley promulgada el 30 de junio tipifica vagamente como delito la secesión, el terrorismo, la subversión y la colusión con fuerzas extranjeras. «Los hongkoneses son respetuosos de la ley y no está acostumbrados a dirigentes que se mueven entre las zonas grises de una ley poco clara. Les va a resultar un choque cultural».
https://nuso.org/articulo/china-hong-kong-feminismo/

Rusia, el feminismo imposible

08/03/2020
A las afueras de Moscú, protegida por una alta verja y cámaras de seguridad, una casa de dos plantas, perdida entre los bosques que rodean la capital rusa, es el último refugio de una docena de mujeres rusas que huyen de situaciones de violencia.
Marina cocina para el resto de mujeres junto a su hija, de 10 años. Escapó de casa tras la segunda paliza de su marido, y después de que la policía menospreciase su situación. “Me dijeron” cuenta, “es un asunto familiar, soluciónenlo entre ustedes, reconcíliense.” Después de la segunda paliza y salir del hospital en silla de ruedas, decidió escapar.
La violencia silente y constante
“Kitezh”, como se llama esta iniciativa privada, cuenta con varios centros, y en los niños corretean por los pasillos, hijos de estas mujeres agredidas. Cada vez son más, especialmente después de que el año pasado la Duma, el parlamento ruso, rebajase las penas para los agresores, pasando de penas de cárcel a multas y sanción administrativa.
“El número de mujeres que llegan a este centro se ha doblado prácticamente desde el año pasado” asegura la directora del centro, Aliona Sadikova. La medida causó revuelo en Rusia, pero sólo entre los sectores del activismo feminista. Para el grueso de la sociedad rusa ha pasado prácticamente desapercibida, en gran medida por la casi nula cobertura mediática.
Para Alena Popova, una de las pocas voces del feminismo ruso que tiene acceso a debates y programas en la televisión pública rusa, la medida es un despropósito y se ceba especialmente en las mujeres más débiles. “De los 21 millones de personas que en Rusia viven en situación de pobreza, el 67% son mujeres.” Con la nueva ley, asegura, la multa no va al agresor, “sino al presupuesto familiar, ya que la mayoría de matrimonios comparten gastos y cuenta bancaria, con lo que se da la paradoja de que la mujer termina pagando la falta de su agresor”.
Sin números oficiales
Uno de los mayores problemas para afrontar la realidad de la violencia contra la mujer en Rusia es que no se lleva un censo de las agresiones, violaciones o asesinatos. La última cifra, de 2012, habla de 12.000 muertes al año, según un estudio del “Consejo presidencial del desarrollo de la sociedad civil y los derechos humanos”, pero desde entonces ningún conteo oficial se ha llevado ha cabo.
Esta ley fue promovida por los sectores conservadores de la sociedad rusa, que ejercieron presión sobre el también notablemente conservador parlamento ruso.  Según asociaciones como “Padres en resistencia”, la anterior legislación era perniciosa ya que los progenitores podían terminar en prisión “por una bofetada”, nos cuenta Olga Batalina, la directora de este grupo conservador. “Muchas situaciones suceden en momentos de conflictos emocionales, y no se pretende hacer daño a la otra persona. No debería haber penas de prisión cuando hablamos de daños leves sin intencionalidad” asegura.
Pero casos brutales, como el de Elena Verba son el ejemplo de que hay mucho camino por andar en Rusia.
El 8 de marzo no se reivindica nada en Rusia
Elena era una mujer trabajadora del extrarradio de Moscú, tenía un hijo y un marido policía con antecedentes de peleas y comportamiento violento. Tras la primera paliza Elena se marchó a casa de su madre con el niño. No denunció. Pasados unos meses se reconciliaron, pero tras una nueva agresión el la llevó a una carretera poco transitada, la tumbo en el suelo y le puso un cuchillo en el cuello. No la mató, y Elena fue a la policía.
Los compañeros de su marido le pidieron que retirase la denuncia y aseguraron que hablarían con él para hacerle entrar en razón. Esa misma noche la degolló y la dejó morir en brazos de su hijo. Anna, su madre, no puede contener las lágrimas pese a que esta es la enésima vez que cuenta a un periodista la triste historia de su hija.
Ahora ella cuida de su nieto, traumatizado de por vida. El asesino, condenado a 20 años, está en una cárcel especial para policías. “Cuando salga tendrá trabajo, sus compañeros le ayudarán a ser agente de seguridad privada, y vendrá a por mi nieto. ¿Por qué he de tener yo miedo, por qué soy yo la que tiene que esconderse? Nadie trata de cambiar esta ley, esto no es justicia.”
Pese a estas historias de terror, el 8 de marzo carece en Rusia de significado reivindicativo alguno. Aquí es llamado “El día de la mujer”, y consiste básicamente en felicitar a las mujeres por su belleza, entrega, trabajo en el seno familiar y amor hacia los suyos.
Este 8 de marzo las floristerías de Moscú volverán a echar humo desde primera hora de la mañana, y se acabarán los bombones y las rosas rojas, y si a algún marido celoso se le va la mano, no terminará en comisaría ya que son “asuntos internos de la familia.”
https://www.niusdiario.es/internacional/rusia-feminismo-imposible_18_2911395006.html

El feminismo árabe contra el patriarcado mundial

Las primaveras árabes dieron visibilidad a los movimientos feministas del mundo árabe, pero esto no fue más que un periodo dentro de una larga tradición de lucha por la igualdad que comenzó, al menos, en el siglo XIX.
La mujer árabe ha sido tradicionalmente vista como víctima de una sociedad acusadamente machista en la que su capacidad de acción y su voz quedan anuladas. Esta estigmatización de la mujer árabe llevó a que la participación femenina en las llamadas primaveras árabes se mirase con estupefacción y llenase portadas de periódicos y titulares. Sin embargo, el movimiento en defensa de los derechos de la mujer y su liberación en la región es bastante más antiguo. Este nació en Egipto y los actuales Siria y Líbano a principios del siglo XIX, lo que convierte las primaveras en una fase más dentro de la dilatada tradición feminista de la región. La peculiaridad de este periodo reside en que ha hecho testigo al resto del mundo de cómo estas mujeres han tomado la iniciativa en la lucha por la igualdad y han favorecido su visibilización. Además, las primaveras dieron luz a toda una serie de redes de mujeres que traspasan fronteras, lo que favorece su empoderamiento y solidaridad en un contexto patriarcal y discriminatorio local, pero también mundial.
El feminismo en el mundo árabe
Durante la segunda mitad del siglo XIX, surgió en Egipto la Nahda o renacimiento cultural árabe, que propugnaba una identidad nacional laica y rechazaba tanto el colonialismo europeo como la dominación otomana. No de manera casual, sería dentro de este contexto histórico y en este país donde culminaría a principios de la década de 1920 la movilización feminista que se venía forjando desde el siglo XIX. La importancia de este movimiento puede verse plasmada en la obra escultórica El despertar de Egipto (1928); seis años antes de que el Gobierno encargase su construcción, Egipto había conseguido su independencia de Gran Bretaña, y con esta obra el nuevo país quedaba representado por una esfinge y una figura femenina que se levantaba el velo como símbolo de la liberación y despertar de la nación. El conjunto escultórico se construiría en la plaza de la Estación y sería la primera impresión que se llevarían de Egipto aquellos que llegasen al país en tren, el nuevo modelo de transporte que miraba hacia el futuro. Además, el trabajo del su creador, Mahmud Mujtar, sería apoyado en sus inicios por las conocidas como “Damas de El Cairo”, un conjunto de mujeres implicadas en la causa nacional y feminista, lo que invita a reafirmar la relación entre esta obra y la oleada feminista del momento. 
El hecho de que este primer feminismo secular encontrase su epicentro en Egipto, centro de gravedad árabe y lugar de origen del Nahda, determinaría su desarrollo y evolución. Así lo demuestra su estrecha vinculación con el nacionalismo árabe, una corriente cultural y política en auge durante las décadas de 1940 y 1970 de la que, una vez más, Egipto sería el máximo exponente.
La egipcia Huda Shaarawi se convertiría en el símbolo de esta primera etapa. Perteneciente a la burguesía, de nivel cultural elevado e ideología progresista, trazó las bases del feminismo en el mundo musulmán y protagonizó uno de los acontecimientos más simbólicos en 1923 cuando, a su regreso del Congreso Feminista de Roma, se quitó el velo en la estación ante la multitud. Shaarawi luchó por la educación de las mujeres y su actuación pública y consiguió logros como el permiso para celebrar reuniones de mujeres en la Universidad Egipcia, la fundación de la Asociación Intelectual de Mujeres o la movilización de mujeres para reclamar la independencia. También fundó la primera organización política de mujeres de la región: el Comité Central de Mujeres del Partido Wafd —partido progresista de gran relevancia en el país durante los años 20 y 30—. Otro de sus logros fue la creación de la primera organización feminista de Egipto, la Unión Feminista Egipcia, para reivindicar el voto femenino, mejoras educativas para las mujeres, acceso al mundo laboral, prevención de la poligamia y el incremento de la edad de matrimonio en las niñas, entre otras.
Los primeros logros de estas movilizaciones serían en los ámbitos laboral y educativo. Sin embargo, el sistema buscaría impedir su expansión a otras esferas; cuestiones como la ausencia de derecho a voto y la discriminación en el Derecho de familia serían la herramienta idónea. Estas barreras se irían superando poco a poco, especialmente durante la época dorada del nacionalismo —años 60-70—. El problema era que, de manera paralela a las concesiones otorgadas por parte los distintos regímenes al movimiento feminista, este sufriría un debilitamiento. Aquí Egipto vuelve a presentarse como un claro ejemplo, pues el régimen de Náser favoreció la cooptación del movimiento imponiendo un “feminismo de Estado” y la encarcelación de mujeres como Zaynab al Gazzali, fundadora de la Asociación de Damas Musulmanas.
A partir de los años 70, las sociedades y los Estados árabes sufrirían un progresivo giro ideológico hacia el conservadurismo. Este vendría motivado por una serie de acontecimientos, entre los que se encuentran, por un lado, la victoria de Israel en la guerra de los Seis Días (1967) y el consiguiente fracaso del proyecto panarabista, es decir, de la unidad de todos los pueblos árabes, y, por otro lado, el enriquecimiento de los países del Golfo, que aprovecharían las necesidades económicas y el descontento popular presente en diversos Estados árabes para difundir un modelo de Islam tradicional de corte conservador.
https://elordenmundial.com/el-feminismo-arabe-contra-el-patriarcado-mundial/

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La respuesta de ONU Mujeres a la crisis del COVID-19

El UNFPA y ONU Mujeres han distribuido más de 1.300 kits de dignidad con suministros de higiene esenciales, como, por ejemplo, jabón y compresas, para las mujeres que viven en centros de cuarentena y cárceles de El Salvador. Esta distribución, coordinada por el equipo de las Naciones Unidas en el país, se ha realizado en paralelo a una campaña digital para generar conciencia sobre cómo prevenir la infección y la transmisión del virus. Fotografía: UNFPA
ONU Mujeres ha diseñado una respuesta rápida y específica para mitigar el impacto de la crisis del COVID-19 en las mujeres y las niñas y garantizar que la recuperación a largo plazo las beneficie.
La respuesta de ONU Mujeres al COVID-19 incluye asesoramiento de políticas e intervenciones programáticas y forma parte de la respuesta más amplia para toda la organización de las Naciones Unidas. A nivel mundial, la respuesta de ONU Mujeres se centra en cinco prioridades:
  1. Mitigar y reducir la violencia de género, incluida la violencia doméstica
  2. Protección social y paquetes de estímulo económico que tengan en cuenta a las mujeres y las niñas
  3. Conseguir que las personas apoyen y practiquen el reparto equitativo del trabajo de cuidados
  4. Liderazgo y participación de las mujeres y las niñas en la planificación y toma de decisiones de la respuesta ante el COVID-19
  5. Datos y mecanismos de coordinación que incluyan perspectivas de género
A fin de respaldar esta respuesta, se ha elaborado una propuesta de programa mundial: Prevención y gestión de la pandemia del COVID-19 con perspectiva de género: de la respuesta de emergencia a la recuperación y la resiliencia (en inglés) (versión en ruso).
Mitigar y reducir la violencia de género, incluida la violencia doméstica
En esta respuesta ONU Mujeres se centra en seis ámbitos: ONU Mujeres supervisa y/o emprende evaluaciones rápidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas y el COVID-19 en muchos países, entre ellos, Bosnia y Herzegovina, Egipto, Fiji, Jordania, Líbano, Libia, Malawi, Marruecos, Palestina, Sudáfrica, Tonga, Túnez y Vanuatu. El programa Safe and Fair de Asia y el Pacífico informa de un aumento del riesgo de explotación sexual y violencia por parte de la policía y los guardias armados en los controles fronterizos, y un mayor riesgo de que las trabajadoras migrantes que han perdido sus empleos y ya no pueden garantizar el sustento de sus familias sufran violencia psicológica.
ONU Mujeres se centra en la prevención de la violencia y en el acceso a los servicios esenciales como la salud, la justicia y los servicios policiales y sociales, las líneas telefónicas de ayuda y la coordinación de estos servicios, a fin de prestar apoyo a los servicios destinados a aquellas personas que han sufrido y/o presenciado actos violentos. En Camerún, República Centroafricana, Côte d’Ivoire, Liberia, Malí, Níger, Nigeria y Senegal, ONU Mujeres refuerza el acceso a los servicios esenciales y de calidad para mujeres sobrevivientes de violencia durante la pandemia. Asimismo, ONU Mujeres respalda a diversos socios para actualizar las vías de derivación y los protocolos de prestación de servicios, lo que incluye trabajar junto con la policía y las instituciones judiciales en Bolivia, Ecuador, Sudáfrica, Sudán, Trinidad y Tobago y Vanuatu.
Mecanismos de protección social y paquetes de estímulo económico que tengan en cuenta debidamente a las mujeres y las niñas
ONU Mujeres se centra en cuatro ámbitos para abordar este impacto: ONU Mujeres ya respalda a empresas que son propiedad de mujeres en todas las regiones. En los Estados Árabes y América Latina y el Caribe, ONU Mujeres se centra en los sectores económicos afectados por el COVID-19 que dan empleo a mujeres, incluido el turismo y la hostelería. Mediante directrices y el fomento de capacidades en materia de desarrollo de herramientas y planes, ONU Mujeres se propone mitigar los riesgos y el impacto del brote en el sector informal.
En Sudáfrica, ONU Mujeres ofrece una serie de cursos de aprendizaje virtual a través de aulas en línea con socios como Google y MTN. Esta solución virtual asiste a 4.500 empresas de mujeres a fin de garantizar que puedan solicitar y acceder a financiación de estímulo ofrecida por el gobierno.
En Georgia, ONU Mujeres, en asociación con una organización no gubernamental, ha realizado entrevistas a más de 80 pequeñas empresarias —especialmente del sector agrícola y de comunidades rurales— sobre el impacto del COVID-19.
ONU Mujeres también está movilizando efectivo, suministros básicos y alimentos para proporcionar socorro a aquellas personas que lo necesiten. En Senegal, ONU Mujeres compra arroz de mujeres productoras, el cual ha sido distribuido por el gobierno entre familias vulnerables que reciben transferencias de efectivo mensuales. En Líbano, ONU Mujeres recurre a programas de dinero por trabajo y de inserción profesional para proporcionar transferencias de efectivo no condicionadas. En los campos de personas refugiadas de Jordania, ONU Mujeres colabora con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para garantizar intervenciones basadas en el efectivo directo mediante la tecnología blockchain y la plataforma OneCard.
Conseguir que las personas apoyen y practiquen el reparto equitativo del trabajo de cuidados
ONU Mujeres se centra en tres ámbitos clave para abordar esta cuestión: En Argentina, se ha llevado a cabo una encuesta en línea sobre los cuidados y el trabajo remoto junto con la Organización Internacional del Trabajo para recopilar perspectivas y diseñar así estrategias y políticas públicas. En Ecuador, en asociación con el PNUD, las transferencias de efectivo a las mujeres se realizan bajo una modalidad de dinero por trabajo, recurriendo a la base de datos de prestación de asistencia social del Ministerio de Inclusión. En El Salvador, está en curso la implementación de subsidios especiales para respaldar a las mujeres que prestan trabajo de cuidados no remunerado en respuesta al COVID-19.
En el actual contexto de confinamiento en casa, es urgente que se cambien las normas sociales para respaldar la distribución equitativa de las responsabilidades de cuidados. La campaña #HeForSheAtHome se propone inspirar a los hombres y a los niños para que contribuyan a equilibrar la carga de cuidados en sus hogares. ONU Mujeres Marruecos trabaja para alentar a los hombres y los niños a compartir las tareas domésticas y de cuidado infantil con las mujeres, lo que incluye la educación de hijas e hijos. ONU Mujeres Malawi respalda la concienciación y la sensibilización de personas influyentes, redes de jóvenes, y líderes confesionales y tradicionales respecto al COVID-19, y aborda prácticas culturales que pueden empeorar la propagación de la enfermedad. ONU Mujeres, junto con el PNUD, presentará una campaña de concienciación en Líbano sobre normas sociales, la distribución del trabajo de cuidado y el fin de la violencia doméstica. En América Latina, la campaña CaringForWork llevada a cabo en asociación con la OPS, la OMS y la OIT aumenta la visibilidad de las mujeres que trabajan en el ámbito de la salud y en otras tareas de cuidados.
Las mujeres y las niñas afectadas por el COVID-19 lideran la toma de decisiones y participan en ella
Respecto a esta prioridad, ONU Mujeres se centra en cuatro ámbitos clave: Se seguirá llevando a cabo y ampliando el apoyo a organizaciones de mujeres mediante el Fondo para la Mujer, la Paz y la Acción Humanitaria de ONU Mujeres, la iniciativa Spotlight y el Fondo Fiduciario para Eliminar la Violencia contra la Mujer, si bien teniendo en cuenta las nuevas realidades que limitan el movimiento y el acceso como consecuencia del COVID-19. Una amplia serie de consultas con organizaciones de la sociedad civil de Europa y la región de Asia Central, que abarca 18 países/territorios con programas e implica a 128 organizaciones de mujeres, está generando recomendaciones prácticas de políticas. En Bangladesh, responsables de las cuestiones de género en campamentos de personas refugiadas trabajan en 12 campamentos y se centran en prestar apoyo a actividades de preparación y respuesta ante el COVID-19, así como en la preparación contra ciclones y monzones y el apoyo general para casos de violencia de género y otras cuestiones en torno a la protección.  En Myanmar, ONU Mujeres moviliza, empodera y dota de recursos a las organizaciones dirigidas por mujeres —especialmente mujeres rohinyás graduadas del programa de liderazgo de género de Rakáin— para aumentar la toma de conciencia y los conocimientos entre la comunidad respecto a la prevención y la respuesta ante el COVID-19. En Nepal, ONU Mujeres reunió a 17 líderes en representación de organizaciones y redes de mujeres y grupos marginados que incluían organizaciones de personas con discapacidad, organizaciones LGBTI y organizaciones de mujeres dalit en las siete provincias de Nepal para identificar nuevos problemas y realizar activismo conjunto ante el gobierno y el equipo de atención humanitaria en el país. Se ha creado una plataforma que incluye a más de 30 organizaciones de mujeres y entidades asociadas en Gaza y la Ribera Occidental (Palestina) con el fin de proporcionar un espacio para el intercambio de información y amplificar las opiniones de las organizaciones de mujeres en los procesos humanitarios, especialmente en relación con los planes de preparación y respuesta ante el COVID-19. 
Datos y mecanismos de coordinación que incluyan perspectivas de género
ONU Mujeres presta apoyo técnico directo a los gobiernos y a los socios de las Naciones Unidas para asegurar que las estrategias de respuesta nacionales cubran las necesidades de las mujeres y las niñas. En Líbano, ONU Mujeres trabaja con la OMS para respaldar la protección y la perspectiva de género y apoya la respuesta nacional del gobierno. Se han desplegado especialistas en las cuestiones de género para respaldar la respuesta del Gobierno de Túnez ante el COVID-19. En Timor-Leste, ONU Mujeres presta asistencia técnica a los ministerios pertinentes para garantizar que el estado de emergencia declarado incorpore consideraciones de género y protección. En Viet Nam, ONU Mujeres y UNICEF prestan apoyo al Ministerio de Trabajo, Inválidos y Asuntos Sociales para elaborar códigos de conducta y medidas de salvaguarda destinados a las mujeres, las niñas y los niños que están en centros de cuarentena establecidos como resultado del brote de COVID-19. En Paraguay, el PNUD, UNICEF, el UNFPA y ONU Mujeres prestan conjuntamente servicios de asesoramiento al Ministerio de Mujeres. ONU Mujeres Jordania ha colaborado con la Comisión Nacional Jordana para la Mujer a fin de elaborar un documento guía sobre cómo integrar las cuestiones de género en la preparación, la planificación y la respuesta ante el COVID-19. 
https://www.unwomen.org/es/news/in-focus/in-focus-gender-equality-in-covid-19-response/un-women-response-to-covid-19-crisis?gclid=EAIaIQobChMI1tnW7IbS8AIVmuDICh1ALg
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Día Internacional de la Mujer 2021
Las mujeres del mundo desean y merecen un futuro igualitario sin estigma, estereotipos ni violencia; un futuro que sea sostenible, pacífico, con igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas. A fin de lograr este objetivo, el mundo necesita mujeres en todas las mesas en las que se tomen decisiones.
Este año, el tema del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”, celebra los enormes esfuerzos realizados por mujeres y niñas de todo el mundo a la hora de definir un futuro más igualitario y la recuperación ante la pandemia de Covid-19, y resalta las deficiencias que persisten.
Con la participación y el liderazgo plenos y efectivos de las mujeres en todos los ámbitos de la vida se consigue el progreso para todo el mundo. Sin embargo, las mujeres siguen sin tener suficiente representación en la vida pública y la toma de decisiones, tal y como refleja el reciente informe del Secretario General de las Naciones Unidas. Las mujeres son jefas de Estado o de gobierno en 22 países, y únicamente el 24,9 por ciento de los parlamentarios nacionales son mujeres. Al ritmo de progreso actual, la igualdad de género entre jefas y jefes de gobierno tardará otros 130 años.
Asimismo, las mujeres se encuentran al frente de la batalla contra la Covid-19, como trabajadoras del sector de la salud y en primera línea, y como científicas, médicas y cuidadoras; no obstante, ganan un 11 por ciento menos globalmente en comparación con sus homólogos masculinos. Como señala un análisis de equipos de trabajo sobre la Covid-19 de 87 países, solamente el 3,5 por ciento de estos tenían paridad de género.
Cuando las mujeres están al cargo, se observan resultados positivos. Varias de las respuestas más eficientes y ejemplares ante la pandemia de la Covid-19 han sido dirigidas por mujeres. Y las mujeres, especialmente las jóvenes, son quienes organizan movimientos diversos e inclusivos en línea y en la calle a favor de la justicia social y la igualdad o la lucha contra el cambio climático en todas partes del mundo. Sin embargo, las mujeres de menos de 30 años de edad representan menos del 1 por ciento de los parlamentarios a escala mundial.
Por todo ello, el Día Internacional de la Mujer de este año es un clamor a favor de la Generación Igualdad, a fin de actuar para conseguir un futuro igualitario para todas y todos. El Foro Generación Igualdad, la reunión más importante para la inversión y la adopción de medidas por la igualdad de género, dará comienzo en Ciudad de México entre el 29 y el 31 de marzo, y se clausurará en París en junio de 2021. Este evento congregará a personas líderes, visionarias y activistas de todo el mundo, de manera segura en una plataforma virtual, a fin de impulsar un cambio transformador y duradero para las generaciones venideras.
Te animamos a obtener más información sobre el Foro Generación Igualdad, a conocer al grupo de activistas y a inspirarte con las historias de mujeres líderes a las que admiramos.

Evento: Celebración del Día Internacional de la Mujer 2021 de las Naciones Unidas
Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19 con vistas al Foro Generación Igualdad

Declaraciones Campaña: #ActuemosPorLaIgualdad
#ActuemosPorLaIgualdad es una nueva campaña para llamar la atención, generar entusiasmo y estimular la acción de cara al próximo Foro Generación Igualdad. Con esta campaña puedes mostrar tu apoyo, actuar a favor de la igualdad de género y contribuir a propiciar compromisos importantes respecto a los objetivos de las Coaliciones para la Acción. La igualdad de género no puede esperar más. Ha llegado el momento de actuar por la igualdad, #ActuemosPorLaIgualdad.
Las mejores historias
La Generación Igualdad en marcha
Cada día, con nuestras acciones, y con la manera en que dirigimos, hablamos, preguntamos y actuamos, cuestionamos las normas, transformamos las costumbres, cambiamos las leyes, tomamos medidas e inspiramos a los demás para crear un mundo sin discriminación de género. Somos la Generación Igualdad en marcha.
Foro Generación Igualdad:
El Foro Generación Igualdad, un hito para la inversión y la adopción de medidas por la igualdad de género, dará comienzo en Ciudad de México entre el 29 y el 31 de marzo, y se clausurará en París en junio de 2021. Este evento congregará a personas líderes, visionarias y activistas de todo el mundo, a través de una plataforma virtual segura, a fin de impulsar un cambio transformador y duradero para las generaciones venideras.
Noticias del Foro Generación Igualdad: https://www.unwomen.org/es/news/in-focus/international-womens-day


Antonella Pellegrini, experta en sostenibilidad:
“Soy de una generación que ha tenido que conquistar cada paso de su posición actual”
16 abril, 2021
La alta ejecutiva italiana radicada en Chile, que lidera el área de sostenibilidad y relacionamiento comunitario en ENEL – en conversación con El Mostrador Braga– sostuvo que; Frente a los desafíos que imponen la pandemia y el cambio climático, “es necesaria una movilización colectiva de todos los actores. Seguramente unas ciudades sin hacinamiento y más descontaminadas favorecen una vida de mejor calidad y, por supuesto, cuentan con más resiliencia respecto a las contingencias sanitarias". En cuanto a la desigualdad de género que se ha hecho más patente con la pandemia, Pellegrini opina que “es urgente trabajar desde varios lados: disminuir la brecha salarial, empujar a las mujeres desde la educación básica a crear sus aspiraciones y afirmarse en el mundo de forma independiente de los estereotipos que las convenciones nos proponen, insertar más mujeres en las empresas, en los organismos donde se toman decisiones. Y al mismo tiempo educar a los hombres desde niños al respecto. Con un enfoque a la descarbonización de la matriz de generación para reducir las emisiones directas de CO2 en el país, al fortalecimiento y expansión de la red de transmisión y distribución y además con la oferta de Enel X para la electrificación de nuestros consumos energéticos, ENEL está liderando la transición energética en Chile, la cual conlleva la inclusión de las comunidades locales y de los ciudadanos. Todo esto converge en beneficio de la sociedad, en cuanto integra beneficios ambientales directos y sociales en la calidad de vida de las personas por el efecto de descontaminación. El bus eléctrico es un ejemplo concreto de democratización del acceso a un transporte limpio, inclusivo, accesible, cómodo para todas las personas que viven en la ciudad. En un estudio que hemos hecho de impacto de nuestro plan de negocio sostenible, hemos visto que genera en tres años miles de nuevos puestos de trabajo, en toda la cadena de valor, por ende, se determina una utilidad social también en este sentido."
Para Antonella Pellegrini, encargada del equipo de economía circular y proyectos sostenibles de ENEL Chile: Uno de los principales desafíos que pone de manifiesto la crisis sanitaria actual en torno al cambio climático y calentamiento global, es “eliminar el hacinamiento, electrificar los consumos energéticos y también disminuir las brechas en la pobreza multidimensional”.

La ejecutiva sostiene, en esta entrevista con El Mostrador Braga, que: “Es necesaria una movilización colectiva de todos los actores, porque la situación que estamos viviendo no requiere de un esfuerzo solo del Gobierno o del sector sanitario. En Chile, así como en el mundo, todos los rubros se han activado para colaborar en el periodo de máxima urgencia. Sin embargo, hay brechas que han definido ámbitos de más vulnerabilidad. Seguramente unas ciudades sin hacinamiento y más descontaminadas favorecen una vida de mejor calidad y, por supuesto, cuentan con más resiliencia respecto a las contingencias sanitarias". "El desafío que tenemos como humanidad –prosigue– es rediseñar nuestras ciudades de acuerdo a los criterios de sostenibilidad urbanística, social y ambiental para aumentar su resiliencia frente a situaciones análogas a esta que vivimos. El transporte público está avanzando mucho hacia la electrificación, descontaminando el aire, no es lo mismo para los vehículos privados. También la calefacción con combustibles fósiles determina impactos en la salud pública. La emergencia reside en la ciudades, en convertir nuestras ciudades en lugares de desarrollo humano, social y económico, ambientalmente sostenibles”.
Por otra parte, en relación con la desigualdad de género y los efectos diferenciados que ha tenido la pandemia en la población, donde unos de los sectores más perjudicados han sido las mujeres, Pellegrini comenta que: “Es urgente trabajar desde varios lados: disminuir la brecha salarial, empujar a las mujeres desde la educación básica a crear sus aspiraciones y afirmarse en el mundo de forma independiente de los estereotipos que las convenciones nos proponen, insertar más mujeres en las empresas, en los organismos donde se toman decisiones. Y, al mismo tiempo, educar a los hombres desde niños al respecto”.
Sobre lo laboral y la importancia de la incorporación de una perspectiva de género como estándar en el mundo empresarial, la encargada del equipo de economía circular de Enel dice que en la empresa tienen objetivos claros y públicos en temas de inclusión laboral: “Nuestro trabajo con las comunidades locales tiene un importante enfoque de género: en el desarrollo y fomento de pymes locales, son más del 50% las que son lideradas por mujeres en todo el país. Los estándares de género para las empresas los está definiendo el mismo mercado: todos los analistas de sostenibilidad que evalúan el desempeño de las empresas en materia ambiental, social y de gobernanza tienen un capítulo sobre esto y miden las empresas en base a sus resultados en términos de inclusión y diversidad a diferentes niveles”.

Pregunta:- “Las empresas serán sostenibles o no serán”, parece ser la máxima hoy. ¿Cuáles son las estrategias de sostenibilidad que deberían seguir las organizaciones y cómo estas convergen en la sociedad?
Respuesta: Las organizaciones deben integrar en sus objetivos de negocio los desafíos ambientales, sociales y de gobernanza. Lo que se denomina como ESG (ASG en español: (Ambiental, Social y Gobernanza). El desempeño ASG de las empresas también las beneficia financieramente, siendo más atractivas para los inversionistas. Enel, en su plan estratégico, orienta todos sus objetivos de negocio en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que recogen las recomendaciones internacionales en materia ambiental, social y de gobernanza.

Pregunta:- ¿Y cómo se entiende en este plan estratégico que sigan operando centrales a carbón?
Respuesta: En Chile nuestra matriz de generación tiene como objetivo el cierre de las centrales termoeléctricas a carbón y conjuntamente aumentar en 2,4 GW (2.400 MW) la capacidad renovable que, como consecuencia, nos lleva a disminuir las emisiones directas, al 2023, en 64% respecto al 2017. Nuestra inversión en infraestructura y redes se concentra principalmente en la digitalización para ofrecer un mejor servicio a la demanda presente y futura de los consumidores, siempre más atentos a la fuente de la energía que consuman y también a la eficiencia energética. Consumidores que serán también actores de una gestión de producción propia, descentralizada. Más del 90% de esa capacidad de inversión está enfocada completamente en metas de negocio que solucionan problemas ambientales y sociales.

Pregunta:- ¿Es Chile un país sostenible?
Respuesta: La sostenibilidad se mide de acuerdo al desempeño del país en materia ambiental, social y de gobernanza. En materia ambiental, el país ha suscrito el acuerdo de París y declarado su contribución nacional para lograr que el aumento de la temperatura global no supere 1,5 grados respecto a la época preindustrial. En este sentido, ha generado un espacio importante para la aceleración de las energías renovables, contribuyendo a la reducción de emisiones directas. El acuerdo del 2019 entre el Gobierno y empresas generadoras, para el cierre de las centrales a carbón en el país, también es un ejemplo de claridad de la hoja de ruta que tiene el país para la meta de descarbonización de su matriz energética al 2040. La descarbonización se ha convertido hasta en un factor de competición entre las empresas.
En el caso de Enel, anticipamos en 18 años el cierre de la última de las tres centrales a carbón. Los ámbitos de vulnerabilidad ambiental del país, sin embargo, llaman a un esfuerzo mayor para abordar otros desafíos, como áreas costeras a baja altura; zonas áridas y semiáridas, bosques; territorio susceptible a desastres naturales; ecosistemas montañosos, y zonas propensas a la sequía y la desertificación. Además, hay temas sociales que se han evidenciado al final del 2019 con una demanda imponente para mayor equidad. En Chile, el 20,7% de la población carece de una o más de las dimensiones como acceso a salud de calidad, educación de calidad, trabajo y seguridad social, vivienda y entorno dignos, redes y cohesión social, como evidencia el mismo Ministerio de Desarrollo Social. Entonces, a la pregunta si Chile es un país sostenible, en mi opinión el país hizo propio el propósito de ser un país sostenible y está construyendo su ruta hacia este fin. Sin embargo, falta recorrer todavía, también a nivel social y de gobernanza, y en este sentido una gran oportunidad la ofrece la nueva Constitución, ocasión para plasmar la sostenibilidad como un pilar de la nueva visión de país.

Pregunta:- ¿Cómo se incentiva a las futuras generaciones para un relacionamiento con el medio ambiente sostenible?
Respuesta: Las nuevas generaciones son las que nos están educando e incentivando. Son jóvenes que aspiran a un sistema fundado en los derechos humanos, apuntan a los objetivos de desarrollo sostenible y son muy selectivos en elegir su lugar de trabajo en función de la sostenibilidad de largo plazo que ofrecen. Eligen desde dónde invertir sus capitales, cómo comer más sostenible y cómo moverse sin impacto ambiental. Hay mucho que aprender de las nuevas generaciones y deberíamos, como empresas, generar espacios de máxima apertura hacia ellas. La transición energética ofrece la posibilidad de acercar aún más a los jóvenes a las nuevas habilidades en energía renovable y en el futuro desarrollo de estas tecnologías. En Enel tenemos, para este año, un objetivo de capacitación de aproximativamente 300 personas en tecnología fotovoltaica, gracias al desarrollo de las diferentes plantas que tenemos en el país. La transferencia tecnológica es un ámbito de crecimiento y de creación de nuevas oportunidades que la transición energética ofrece y que las empresas están tomando con las instalaciones de nuevas capacidades, tanto en generación como en distribución y servicios energéticos.

Pregunta:- Año tras año se publican estudios que muestran las diferencias porcentuales de proyección laboral para las mujeres, ¿cómo ha sido tu experiencia de liderazgo femenino?, ¿te has topado con algunas barreras?
Respuesta: En mi opinión, a medida que van cambiando las generaciones, más se eliminan las barreras. Veo las nuevas generaciones en nuestra empresa con muchos menos problemas en este sentido. Mi experiencia profesional creo que no es representativa, en cuanto soy de una generación que ha tenido que conquistarse cada paso de su posición actual.

Pregunta:- ¿Qué es para ti el feminismo?
Respuesta: Es un movimiento histórico y continuo de las mujeres, necesario mientras la violencia de género esté presente en la sociedad y mientras se infringen los derechos humanos en discriminación de género. Y por violencia no se entiende solo la física. Sin embargo, el feminismo no es el único movimiento necesario, hay otras discriminaciones que eliminar para una sociedad libre y justa en que todas las personas puedan realizarse de acuerdo a sus aspiraciones.
https://www.elmostrador.cl/destacado/2021/04/16/antonella-pellegrini-experta-en-sostenibilidad-soy-de-una-generacion-que-ha-tenido-que-conquistar-cada-paso-de-su-posicion-actual/


15 mujeres actuales clave para el feminismo y la igualdad
Estas quince mujeres han puesto voz al feminismo alrededor del mundo en los últimos años.
26 de marzo de 2021

Malala (Mingora, Pakistán; 12 de julio de 1997) 
Cuando tenía 12 años, Malala Yousafzai fue herida de un tiro en la cabeza a manos de los talibanes por defender el derecho a la educación de las niñas. Gracias a ese hecho, esta joven pakistaní se convirtió en la persona más joven en recibir el Nobel de la Paz. Desde entonces, su lucha ha sido incansable y sus discursos dejan citas muy influyentes para la lucha femenina y de la educación : “Que las mujeres sean independientes y peleen por ellas. Es tiempo de pelear. Llamamos a los líderes mundiales a cambiar sus estrategias”; “Teníamos dos opciones, estar calladas y morir o hablar y morir, y decidimos hablar”.

Emma Watson, (París, Francia; 15 de abril de 1990)
El feminismo también tiene sus representantes en el mundo del espectáculo. Una de las actrices más activas en esta lucha es Emma Watson, la mítica Hermione en la saga de Harry Potter. Su discurso ante la ONU en septiembre de 2014 como embajadora de buena voluntad de la ONU Mujeres la colocó como icono feminista actual. Ha llevado a cabo varios proyectos para dar visibilidad a los derechos femeninos como donar un millón de libras a un fondo contra el acoso sexual o fundar la iniciativa #HeforShe, que tiene como objetivo involucrar al género masculino en la lucha por la igualdad y romper con los estereotipos sociales.

Rosa María Calaf,  (Barcelona, España; 17 de junio de 1945) 
La conocida periodista española ha dejado muchas reflexiones interesantes a favor de los derechos de la mujer en sus múltiples apariciones públicas. Una de las últimas, en un programa de ‘Salvados’ de Jordi Évole cuando afirmó que “queda mucho por hacer y hay que estar muy alerta”. Además, en ‘Late Motiv’, programa presentado por Andreu Buenafuente, dijo que “el feminismo es una de las grandes fuerzas transformadoras” y que “se pretende que sigamos educando a las niñas para que les quepa el pie en el zapato de cristal, que las haga princesas. Pues no, lo que hay que hacer es romper el techo, para que te haga libre”.

Cristina Fallarás, (Zaragoza, España; 18 de marzo de 1968) 
Esta escritora y periodista española siempre se ha mostrado defensora de los derechos de la mujer. Desde marzo de 2011 hasta 2015 fue una de las escritoras del blog ‘Ellas’ del Diario El Mundo, en el que se hablaba sobre los derechos de la mujer y la igualdad. Además, lanzó en Twitter el hashtag #Cuéntalo con el que cientos de mujeres decidieron contar los episodios de acoso que habían sufrido a lo largo de su vida. Llegó a convertirse en fenómeno internacional.

Asia Argento, (Roma, Italia; 20 de septiembre de 1975) 
Esta actriz se ha convertido en una de las principales voces de los escándalos de violación y abusos en el mundo del cine. Fue la primera en denunciar la violación por parte del productor Harvey Weinstein. Lo hizo en la clausura del Festival de Cannes, el mismo lugar en el que fue violada cuando tenía 12 años. Además, ha sido la impulsora del movimiento #meToo en Twitter, gracias al cual han salido a luz miles de casos de acoso más en el mundo del espectáculo.

Kavita Ramdas, (Delhi, India; 1963)
Pasó su niñez entre la India, Reino Unido y Alemania, y está graduada en Relaciones Internacionales. Como profesional, sus logros son amplios: presidió la Global Fund for Women de 1996 a 2010 y la convirtió en la mayor fundación pública por los derechos de las mujeres en el mundo. También es una defensora mundialmente reconocida de la equidad de género y justicia, ha difundido mediante escritos y discursos sobre la necesidad de una Organización de las Naciones Unidas más feminista (más allá de ONU Mujeres). y, actualmente, es directora del Programa por los Derechos de las Mujeres en Open Society Foundations después de haber terminado su mandato como Asesora de Estrategia para la Organización Internacional de Derechos de la Mujer (MADRE).

Tarana Burke,  (Nueva York, Estados Unidos; 12 de septiembre de 1973)
A pesar de que fue la actriz Alyssa Milano la que inició y popularizó en Twitter el hashtag #MeToo en 2017 para dar reconocimiento a las víctimas de acoso sexual, Tarana Burke fue la impulsora, once años antes, del movimiento ‘Yo también’. Creó, bajo este lema, una organización juvenil sin ánimo de lucro que apoya a las supervivientes de la violencia machista y un espacio seguro para que puedan alzar la voz ante los comportamientos abusivos. De esta forma, se convirtió en la líder de cientos de mujeres víctimas de agresiones, abusos y acosos sexuales. A día de hoy es directora senior de Girls for Gender Equity. 

Noushin Ahmadi, (Nezamabad, India; 1969)
Esta periodista, activista y traductora iraní fue una de las impulsoras de la campaña One Million Signatures (un millón de firmas) para pedir el cambio de leyes discriminatorias contra las mujeres en Irán. Aunque no consiguieron llegar al millón, lograron poner la igualdad en la opinión pública y en la agenda de los medios. También cofundó la ONG Women’s Cultural Center, dedicada a temas de salud y legales de las mujeres; primera organización femenina en el país desde la Revolución de 1979. Ha escrito varios libros sobre el movimiento de las mujeres en Irán y, en 2007, fue condenada a tres años de prisión por activista, defensora de su género y “amenazar la seguridad nacional”.

Ruth Bader Ginsburg (Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos; 15 de marzo de 1933-Washington D. C., 18 de septiembre de 2020)
Creó la primera publicación centrada exclusivamente en los derechos de las mujeres, ‘Women’s Rights Law Reporter’ (Proyectos Derechos de la Mujer), dentro de la Asociación por los Derechos Civiles. Además, en 1993 hizo historia convirtiéndose en la segunda mujer jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, un puesto de poder que ha aprovechado para defender leyes a favor de la Igualdad. Con el impulso de las redes sociales, se convirtió hace unos años en un icono de la cultura popular y juvenil, ganándose el apodo de ‘Notorius BRG’.  

Tarcila Rivera, (Nació en la comunidad de San Francisco de Pujas, Ayacucho, capital de la provincia de Huamanga, Perú)
Recopiló los testimonios de distintas mujeres indígenas violadas en las cárceles durante el periodo de violencia política en Perú (1980-2000). Esta periodista y activista ha impulsado varias organizaciones para los derechos de la mujer, siendo creadora del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMI) y del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI). En 2010 recibió el distintivo de la ‘Orden al Mérito de la Mujer’ y actualmente es un referente en las luchas del feminismo indígena.
 
Kate Millett, (Saint Paul, Francia; 14 de septiembre de 1934-París, 6 de septiembre de 2017)
Es considerada una de las autoras más influyentes del feminismo contemporáneo y autora de obras como ‘Política sexual’ (1970), donde se puede encontrar un análisis sobre el patriarcado y las posiciones sociales desde una perspectiva histórica y cultural. Fallecida en 2017 a los 82 años, Millett dejó en su legado textos que mantienen una gran relevancia en nuestros días por sus planteamientos: defendía que, como los roles de género son fruto de la estructura social, han estado ligados a la humanidad a lo largo de toda su historia y es ahora cuando se comienzan a cuestionar.

Marielle Franco, (Río de Janeiro, Brasil; 27 de julio de 1979 - Ib.14 de marzo de 2018)
Esta socióloga originaria de Río de Janeiro fue la encargada de ponerle voz a las mujeres negras y pobres de Brasil, luchando por sus derechos y creando todo un movimiento social para mejorar sus condiciones de vida. Su asesinato en 2018 fue el detonante de numerosas y multitudinarias protestas alrededor del país que sirvieron para continuar su lucha, su influencia y su legado.

Angela Davis, (BirminghamAlabamaEstados Unidos26 de enero de 1944)
Una de las activistas feministas más importantes de la historia contemporánea, que compagina la lucha feminista con otras áreas cruciales como el antirracismo, el antifascismo o la defensa de los derechos de las personas LGTBI+. Perteneciente en su momento al movimiento Black Panther y al Partido Comunista de Estados Unidos, la labor de Angela Davis se mantiene viva hasta nuestros días en obras como ‘La libertad es una lucha constante’ (2015) o ‘Mujer, raza y clase’ (1981).

Chimamanda Ngozi Adichie, (Abba, Enugu, Nigeria, 15 de septiembre de 1977)
Escritora de novelas y dramaturga nigeriana, Adichie trata en sus obras temas como la necesidad de que una mayor parte de la población abrace los valores del feminismo, aporta mucha luz sobre la problemática del sexismo y las dificultades de las personas que se ven obligadas a emigrar, especialmente las madres solteras. Su libro ‘Todos deberíamos ser feministas’ (2013) ha vendido más de medio millón de ejemplares en todo el mundo.

Griselda Pollock, (Bloemfontein. Reino Unido. 11 de marzo de 1949)
Especialista en historia del arte feminista y en historia del feminismo poscolonial, Pollock aporta en sus obras una perspectiva de género al arte y a su historia y estudia las imperfecciones del feminismo de tiempos pasados, cuando parecía que las mujeres no occidentales estaban exentas de pertenecer y representar al movimiento. Estos temas permiten entender el rumbo del movimiento, transgrediendo a otras luchas sociales como el antirracismo.
https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/mujeres-clave-para-el-feminismo/



Frases célebres sobre feminismo:

1- Algunas mujeres eligen seguir a los hombres, otras deciden seguir sus sueños. (Lady Gaga)
2- Ante Dios, todos somos igualmente sabios e igualmente insensatos. (Albert Einstein)
3- Aquel hombre que elige una mujer solo por su belleza se sabotea a sí mismo. (Naomi Wolf)
4- Cuando las mujeres empiezan a desaprender todo lo falso que les han hecho creer se funden en un abrazo cósmico. (Roy Galán)
5- Cuando las mujeres tienen poder, mejoran decisivamente las vidas de aquellos que están a su alrededor. (Príncipe Enrique de Inglaterra)
6- El acto más valiente es pensar por una misma. En voz alta. (Gabrielle Chanel)
7- El amor romántico es un castillo con el que se esclaviza a las mujeres. (María Fornet)
8- El feminismo es la habilidad de elegir lo que quieres hacer (Nancy Reagan)
9- El feminismo es la idea radical que sostiene que las mujeres somos personas. (Angela Davids)
10- El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente. (Simone De Beauvoir)
11- El feminismo no es sólo para mujeres, es permitir que todo el mundo tenga una vida más llena. (Jane Fonda)
12- El feminismo no se basa en odiar al hombre, es luchar contra la absurda distinción entre géneros. (Robert Webb)
13- El feminismo nos permite separar el sufrimiento del amor. (Coral Herrera)
14- El feminismo también beneficia al hombre. (Karin Slaughter)
15- El género está entre las orejas y no entre las piernas. (Chaz Bono)
16- El hombre es capaz de crear guerras, la mujer solo crea paz. (Jessy Dillon)
17- El hombre es de la Tierra, la mujer es de la Tierra. Convive con ello. (George Carling)
18- El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos. (Simone de Beauvoir)
19- El problema del género es que prescribe cómo debemos ser, en vez de reconocer quién somos. Chimamanda Ngozi Adichie
20- El Vaticano no juzga la pedofilia, pero una mujer que no quiere tener hijos, ¿es condenable? (Sonya Renee)
21- En las películas las mujeres heroínas necesitan de un amigo, un compañero, pero no un salvador. (Hayao Miyazaki)
22- En todos los campos del mundo laboral, las mujeres siguen siendo ciudadanas de segunda clase. (Betty Friedan)
23- Existe una enorme industria que engorda a costa de hacernos sentir mal con nuestros cuerpos. (Susie Orbach)
24- “Feminismo” es noción radical de que las mujeres son seres humanos. (Cheris Chramarae)
25- Feminismo no es repartirse “el pastel” entre ambos sexos, es hacer uno nuevo. (Gloria Steinem)
26- Gracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescindibles de ser mujer. (Flora Tristán)
27- Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie. (Emily Dickinson)
28- La Biblia ha sido el mayor bloque de hormigón enfrente de la independencia femenina. (Elizabeth Cady)
29- La cuestión de que las mujeres no han aprendido todavía es que nadie les ha dado ese poder. Simplemente lo toman. (Roseanne Barr)
30- La cultura no hace la gente: la gente hace la cultura. Si es cierto que la plena humanidad de las mujeres no es nuestra cultura, entonces podemos y debemos hacerla nuestra cultura. (Chimamanda Ngozi Adichie)
31- La historia de la mujer tiene que ver más con lo que se calló que con lo que se dijo. (Irene Muñoz)
32- La igualdad es como la gravedad, una necesidad. (Joss Whedon)
33- La igualdad llegará cuando una mujer tonta pueda llegar tan lejos como hoy llega un hombre tonto. (Estelle Ramey)
34- La libertad de ser Tú y Yo. (Ruth Bader)
35- La palabra feminismo necesita ser rescatada. Necesita ser reclamada de manera que sea inclusivo para el hombre. (Annie Lennox)
36- La sociedad moderna ha desposeído a la mujer de su capacidad para maternar. (Esther Vivas)
37- La virilidad del hombre es la manera de despreciar a la mujer. (Simone de Beauvoir)
38- Las leyes, costumbres y política. Todo está montado para recordar que la mujer está hecha para el hombre. (Elizabeth Cady)
39- La libertad y la justicia no pueden ser dividas según nuestros intereses políticos. No creo que se pueda luchar por la libertad de un grupo de personas y negársela a otro. (Coretta Scott King)
40- Las mujeres están protagonizando los movimientos a favor de la Tierra. (Yayo Herrero)
41- Las mujeres son la mayor reserva de talento sin explotar en el mundo. (Hillary Clinton)
42- Las mujeres son multiorgásmicas y los hombres no. ¿De verdad somos inferiores? (Mary Swift)
43- Las mujeres tienen que llenarse de valentía para alcanzar sus sueños dormidos. (Alice Walker)
44- Lo femenino en el patriarcado no sería lo que las mujeres son, sino lo que los hombres han construido para ellas. (Luce Iragaray)
45- Los hombres temen que las mujeres se rían de ellos. Las mujeres temen que los hombres las asesinen. (Margaret Atwood)
46- Lo más atrayente que una mujer puede tener es confianza en sí misma. (Beyoncé)
47- Lo que para los hombres era considerado “normal” en las mujeres se consideraba una desviación. (Lisa Appignanesi)
48- Los roles masculinos y femeninos no están fijados biológicamente sino que son socialmente construidos. (Judith Butler)
49- Masculino y femenino no son dos sexos superiores o inferiores el uno al otro. Simplemente son distintos. (Gregorio Marañón)
50- Me niego a actuar de la manera que los hombres quieren que actúe. (Madonna)
51- No desgarren a otras mujeres, porque incluso si no son sus amigas, son mujeres y esto es igual de importante. (Roxane Gay)
52- No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar. (Angela Davis)
53- No hace falta ser antihombre para ser promujer. (Jane Balvin)
54- No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente. (Virginia Wolf)
55- No hay un pensamiento femenino. El cerebro no es un órgano sexual. (Charlotte Perkins)
56- No recuerdo haber leído ningún libro que no hable de la inestabilidad de la mujer. Quizás porque fueron escritos por hombres (Jane Austen)
57- No se nace mujer: se llega a serlo. (Simone de Beauvoir)
58- No seré una mujer libre mientras siga habiendo mujeres sometidas. (Audre Lorde)
59- Nunca se entenderá el feminismo si sólo es entendido por unos pocos. (Margin Hooks)
60- Odio a los hombres que temen a la fuerza de las mujeres. (Anaïs Nin)
61- Oprimidos los hombres, es una tragedia. Oprimidas las mujeres, es tradición. (Letty Cottin)
62- Para la mayor parte de la historia, “Anónimo” era una mujer. (Virginia Woolf)
63- Parte de la naturaleza humana es que no aprende la importancia de nada hasta que se nos arrebata algo de nuestras manos. (Malala Yousafzai)
64- ¿Qué? ¿Piensas que el feminismo significa odiar a los hombres?. (Cindy Lauper)
65- Quiero un mundo en que no haga falta parecerse al modelo de hombre para que se reconozca nuestra fortaleza. (Sol Camarena)
66- ¿Realmente crees que todo lo que se dice de los hombres -y las mujeres- es verdad? Todas esas historias fueron escritas por hombres, que únicamente dicen la verdad por accidente. (Moderata Fonte)
67- Sal y haz algo. No es tu habitación la que es una prisión, eres tú misma. (Sylvia Plath)
68- Ser mujer es como ser Irlandés. Todo el mundo te dice que eres importante y simpático, pero siempre estamos en segundo plano. (Iris Murdoch)
69- Si el feminismo no fuera tan potente, la gente no se esforzaría en menospreciarlo. (Jessica Valenti)
70- Si todos los hombres nacen libres, ¿por qué las mujeres nacen esclavas? (Mary Astell)
71- Si uno cree estar limitado por su género, raza u origen, se volverá aún más limitado. (Carly Fiorina)
72- Solo los hombres estúpidos quieren esposas estúpidas. (Robert Tier)
73- Teníamos dos opciones: estar calladas y morir o hablar y morir, y decidimos hablar. (Malala Yousafzai)
74- Todavía me hace falta escuchar a un hombre pedir consejo sobre cómo combinar el matrimonio y una carrera. (Gloria Steinem)
75- Tu cuerpo y la forma en que lo compartes con el mundo debe ser una elección propia. (Lena Dunham)
76- Un feminista es cualquiera que reconozca la igualdad y plena humanidad en mujeres y hombres. (Gloria Steinem)
77- Una mujer que no tenga control sobre su cuerpo, no puede ser una mujer libre. (Margaret Sanger)
78- Una persona feminista es cualquiera que reconozca la igualdad y la plena humanidad en mujeres y hombres. (Gloria Steinem)
79- Una vez que nos cansamos de buscar aprobación, nos damos cuenta de que es más fácil ganarse el respeto. (Gloria Steinem)
80- Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas. (Mary Wollstonecraft)


Amiga, Amigo:

Abundante material sobre la base de artículos y frases tomados desde Internet dan forma a este escrito 589, uno más motivado por el feminismo en general y mujeres destacadas en particular que nos sitúan en este período planetario en el que el feminismo es una realidad presente con un pasado que lo ha llevado a representar un movimiento generalizado, con ciertas dictatoriales restricciones, movimiento impulsado sobre todo por mujeres, cuyo objetivo es lograr la igualdad de género, poniendo fin a la violencia contra la mujer y su subordinación social y reivindicando sus derechos igualitarios. Feminismo es el justo principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre y como tal acá se lo destaca.




Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Mayo de 2021
Portal MUNDO MEJOR: http://www.mundomejorchile.com/
Correo electrónico: isp2002@vtr.net