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El Antes y el Después de la Vida

 

Proemio
Frases célebres sobre la Muerte

1.- Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte. Leonardo Da Vinci
(1452-1519) Pintor, escultor e inventor italiano.

2.- Cada instante de la vida es un paso hacia la muerte. Pierre Corneille (1606-1684) Poeta y dramaturgo francés.

3.- Cuando eres consciente de la muerte, acabas asumiendo tu propia soledad. Rosa Regàs (1933-?) Escritora española.

4.- Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.

5.- Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas. Napoleón I (1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.

6.- Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas. Bob Dylan (1941-?) Cantautor, compositor y músico estadounidense.

7.- Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte. Lao-tsé (570 aC-490 aC) Filósofo chino.

8.- Duerme con el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es corta. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.

9.- El día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre. Henry Van Dyke (1852-1933) Escritor estadounidense.

10.- El hombre que no percibe el drama de su propio fin no está en la normalidad sino en la patología, y tendría que tenderse en la camilla y dejarse curar. Carl Gustav Jung (1875-1961) Psicólogo y psiquiatra suizo.

11.- Es más cruel temer a la muerte que morir. Publio Siro (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.

12.- La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte. Epicteto de Frigia (55-135) Filósofo grecolatino.

13.- La mejor tumba es la más sencilla. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.

14.- La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad. Nelson Mandela (1918-2013) Abogado y político sudafricano.

15.- La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.

16.- La muerte es el comienzo de la inmortalidad. Maximilian Robespierre (1758-1794) Político y revolucionario francés.

17.- La muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de éste hasta última hora. Molière (1622-1673) Comediografo francés.

18.- La muerte es más dura asumirla que padecerla. René de Chateaubriand (1768-1848) Diplomático y escritor francés.

19.- La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo. Epicuro de Samos (341 AC-270 AC) Filósofo griego.

20.- La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

21.- La muerte no es más que un cambio de misión. Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.

22.- La muerte no es más que un sueño y un olvido. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

23.- La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida. Jean de la Bruyere (1645-1696) Escritor francés.

24.- La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente. François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.

25.- La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois. Michel de Montaigne (1533-1592) Escritor y filósofo francés.
 
26.- La muerte os espera en todas partes; pero, si sois prudentes, en todas partes la esperáis vosotros. San Bernardo de Claraval (1091-1153) Eclesiástico francés.

27.- La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto. Baltasar Gracián (1601-1658) Escritor español.

28.- La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir. César González-Ruano (1903-1965) Escritor, periodista y poeta español.

29.- La muerte sólo será triste para los que no han pensado en ella. Fénelon (1651-1715) Escritor y teólogo francés.

30.- La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida. André Malraux (1901-1976) Novelista y político francés.

31.- La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos. Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

32.- ¿Miedo a la muerte? Uno debe temerle a la vida, no a la muerte. Marlene Dietrich (1901-1992) Actriz y cantante alemana.

33.- No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre. Stefan Zweig (1881-1942) Escritor austriaco.

34.- No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda. Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.

35.- Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte. Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

36.- Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

37.- Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte? Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Fuente: https://proverbia.net/frases-de-muerte

Desarrollo

 

El desarrollo de este tema lo centraré en el Dr. Pim van Lommel

Quien estudió medicina hasta 1971 en la Universidad de Utrecht, Países Bajos. Desde 1971 y hasta 1976 se desempeñó como médico en el Hospital Antonius en Utrecht, donde hizo sus estudios de la especialidad, convirtiéndose en cardiólogo. A partir de 1977 y hasta el año 2003 trabajó como cardiólogo en el Hospital Rijnstate-Krankenhaus en Arnhem, permaneciendo en esta función durante 26 años. A partir de 2003, Pim van Lommel ha trabajado principalmente en el área de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte o ECM y los temas científicos aledaños o afines. Es mejor conocido por su trabajo científico sobre las experiencias cercanas a la muerte y la conciencia, incluyendo el famoso estudio prospectivo publicado en la revista médica The LancetEs también el autor del best seller holandés de 2007 titulado "Consciencia sin fin: una aproximación científica a la experiencia cercana a la muerte", que ha sido traducido al alemán, inglés, francés y castellano.


-I-
Más allá de la vida
Las personas que aseguran haber vuelto de la muerte coinciden al describir muchos aspectos de esta experiencia. La neurociencia no ha sido capaz de encontrar una explicación científica que tenga rigor. HABLAR DE experiencias cercanas a la muerte (que responden a las siglas ECM) es hablar del temor por antonomasia: el miedo a morir. Para explicar qué es una ECM disponemos de los relatos de miles de personas en todo el mundo y a lo largo de la historia de la humanidad. Aunque las formas de contarlas pueden ser diferentes, existen numerosas coincidencias entre quienes han vivido este momento.
Comienzan con una desconexión con el propio cuerpo. Se describen a sí mismos como observadores, flotando, en un entorno que ya reconocen como ajeno. No sienten dolor, pero saben que están muertos (o creen estarlo). Durante esta breve pausa, todavía sienten presencia en el mundo, si bien la aprecian como en la distancia. Hablan de estados especiales de conciencia, de una infinita sensación de paz interior y a la vez de euforia, de libertad. Tras un instante pasan a deambular, como un ente abstracto, incorpóreo, por un espacio desconocido. Relatan un viaje a través de un túnel donde observan paisajes plagados de seres extraños, figuras místicas o personas cercanas, algunas ya fallecidas. Tras el túnel aparece una luz intensísima, radiante, blanca. Hablan de recuerdos y emociones. Coinciden en señalar que observan una especie de retrospección panorámica de sus propias vidas, un resumen, una película. Pero estas imágenes recuperadas de la memoria, del pasado, se mezclan con imágenes de futuro. Aseguran tener claridad de pensamiento, relatan un estado casi de éxtasis. Se acerca tanto a la descripción del alma que diferentes investigadores han querido ver en estas experiencias el origen de algunas religiones.

Relatan un estado casi de éxtasis. Se acerca tanto a la descripción del alma que diferentes investigadores han querido ver en estas experiencias el origen de algunas religiones.

Es importante señalar que mantienen la sensación de identidad: saben quiénes son y han sido. Si bien es cierto que los relatos son similares, la interpretación posterior suele tener inevitables componentes culturales. Los creyentes hablan de conexión con Dios; los ateos, de una energía sin precedentes, y los niños, normalmente, de ángeles. Todos, no obstante, hablan de un cambio del estado de la materia.

Pueden tardar días en contar detalladamente una experiencia que cronológicamente ha durado segundos o minutos. Este fenómeno lleva a pensar, por una parte, en la relatividad del tiempo y, por otra, a que en realidad se trata de elaboraciones posteriores, ya conscientes y por tanto sometidas a la influencia de las creencias, la cultura e incluso de los deseos.
Del mismo modo que las ECM han sido objeto de estudio por parte de filósofos o teólogos, también han sido un campo de interés para los científicos. Es tentador, ahora más que nunca gracias a los avances de la tecnología aplicada a la neurociencia, indagar en la relación entre estos fenómenos y el funcionamiento cerebral. El mayor escollo con el que se enfrentan los científicos –igual que otros pensadores– es, cómo no, el lenguaje. La indefinición de términos tan abstractos y complejos como la conciencia, el alma o la mente fomenta el debate y al mismo tiempo dificulta alcanzar una conclusión unificada, consistente.
Uno de los investigadores más reconocidos en la actualidad en este campo –del que está obteniendo enormes réditos en publicaciones y conferencias– es Pim van Lommel, un cardiólogo holandés interesado en estos fenómenos tras habérselos escuchado a muchos de sus pacientes que sobrevivieron a un infarto de miocardio. La investigación, basada en las experiencias de 300 de ellos, se publicó en la revista científica The Lancet y mostraba que el 18% de los afectados habían tenido una vivencia compatible con una ECM. No hallaron correlación con las creencias religiosas o la espiritualidad previa al fenómeno. Tampoco consideran probable que los factores psicológicos sean importantes, ya que el miedo, asegura Van Lommel, no está asociado con la ECM.
En opinión de otros científicos, estas experiencias no son más que el resultado de periodos de falta de oxígeno a nivel cerebral. Aseguran que la conciencia es un producto del cerebro y su interacción con la persona y el ambiente, pero que no existe la conciencia en sí y, desde luego, no existe la conciencia sin vida corporal. En contra de esta postura, Van Lommel dice: “Si la conciencia es un mero ‘producto’ del cerebro, ¿cómo puede ‘sobrevivir’ y ‘explicar’ la experiencia de la muerte?”. Este planteamiento está plagado de errores, pues ni la conciencia es un producto –es un constructo, no una entidad clínica–, ni queda siquiera mínimamente demostrado que la conciencia “sobreviva” y mucho menos “explique” una experiencia. Tampoco el hecho de recordarla implica que esta haya sido en ausencia total de vida, pues no está claramente definida la muerte más allá de que no existe actividad eléctrica de suficiente intensidad como para ser recogida mediante electroencefalograma.
Los resultados de Van Lommel sí son claros en un sentido: las ECM no pueden explicarse mediante la neurociencia, al menos hoy día, por más que intente darle tintes de rigor.
https://elpais.com/elpais/2017/02/05/eps/1486249520_148624.html

-II-
Van Lommel reta a la medicina oficial: "La conciencia no está en el cerebro. Sobrevive a la muerte" 20.08.2012
El libro “Vida después de la Vida supuso en 1975 un auténtico tsunami. Su autor, Raymond Moody, introdujo por primera vez la expresión “experiencias cercanas a la muerte “ (ECM), que el cine ha popularizado en películas como "Más allá de la vida” (2010), dirigida por Clint Eastwood o  la francesa “Premonición” (Afterwards) (2008) protagonizada por John Malkovich, que es la que más se aproxima a las teorías de Van Lommel.
La clase médica oficial calificó los relatos de las ECM de meras alucinaciones provocadas por la ausencia de oxígeno en el cerebro(anoxia) y la liberación de las endorfinas, un opiáceo natural que sirve para contrarrestar situaciones de estrés como una parada cardiorespiratoria. Van Lommel no creyó en esa explicación oficial. En 1981 publicó en la revista Lancet  una primera investigación sobre las experiencias de pacientes que habían sufrido una ECM tras superar una  parada cardiorespiratoria con muerte cerebral. Más de treinta años después, dedicados al estudio de los ECM, se  publica en España “Consciencia más allá de la vida”., escrito por este cardiólogo holandés. No te deja indiferente.
La última frontera
Van Lommel nos ofrece un dato desconcertante. Sólo un 18% de los pacientes con encefalograma plano sufren una ECM. No son meras alucinaciones. Ni intervienen las endorfinas. El regreso siempre es abrupto y doloroso. Hay más. No se pierde la identidad propia. Además ven y escuchan todo lo que ocurre a su alrededor, pese estar en otro estado, sin tiempo ni espacio.“Sentí –asegura una paciente- que me iba deslizando hacia las profundidades de otro estado de conciencia. Por decirlo de algún modo, mi conciencia  viajaba mientras mi cuerpo permanecía inmóvil sobre la cama. Podía ver mi cuerpo, no sentirlo”.
Los que experimentan una ECM constatan la existencia de una última frontera; más allá de la cual llegaba la muerte, el viaje sin retorno. Así lo experimentó un joven, completamente sordo, que casi se ahoga a los diez años.
“Entonces alcancé la frontera. A pesar de tener diez años, no necesité más explicaciones. Sencillamente comprendí que nunca podría volver si cruzaba aquel límite. Pero alguno de mis antepasados estaban al otro lado, llamando mi atención, porque se comunicaban conmigo mediante una especie de telepatía.”

¿Dónde está esa frontera entre la vida y la muerte?, nos preguntamos con Van Lommel. Hasta ahora se distinguía la llamada muerte clínica (cese de la respiración y de la actividad cardíaca) de la muerte biológica, en la cual el cerebro pierde las funciones de forma irreversible sin posibilidad de reanimación. Van Lommel pide revisar estos conceptos admitidos por la medicina oficial.
Los regresados
Estas experiencias cercanas a la muerte se producían en el pasado. El psicoanalista Gustav Jung sufrió una ECM. Son experiencias que han aumentado con los avances médicos de resucitación. Las ECM no dependen de factores como la religión, la raza, el sexo o a cultura. Los niños también sufren las ECM. “Cuanto tenía cinco años  contraje meningitis y entré en coma. "Morí y fui arrastrado hacia un vacío oscuro y seguro en el que no sentía miedo ni dolor. Me sentía en casa, en aquel lugar…Vi una niña pequeña de unos diez años. Noté que me reconocía. Nos abrazamos y me dijo:”Soy tu hermana. Morí un mes antes de que tú nacieras….Mis padres quedaron tan impactados que les entró el pánico(…)Me confirmaron que, en efecto, habían perdido a una hija llamada Riertje. Habían decidido no decírnoslo ni a mi ni a mi hermano hasta que fuéramos lo suficiente mayores para entender  el significado de la vida y la muerte”
 Además de estos encuentros los regresados se ven rodeados por una luz inexplicable tras un largo túnel. Experimentan también un cambio de percepción, especialmente sorprendente en personas sin visión.”Lo siguiente que recuerdo es que estaba en el Centro Médico Harborview, contemplando todo lo que sucedía allí abajo. Y era terrorífico, dado que no estoy acostumbrada a ver las cosas de forma visual, ¡porque nunca antes lo había hecho! ¡Y al comienzo era algo espeluznante!  Y entonces por fín reconocí mi anillo de boda y mi pelo. Y pensé: “¿Eso de ahí abajo es mi cuerpo? ¿Estoy muerta o qué? Ellos(los médicos) no paraban de repetir:¡No podemos traerla de vuelta!...”
No todas las ECM son tan gratificantes. Un porcentaje pequeño, entre un 1% o un 2%, de los regresados tiene una ECM aterradora que les deja un recuerdo perenne durante toda su vida. Y esto mismo ocurre en todas las ECM
El síndrome del regreso
Las ECM están más extendidas de lo que se creen. Según  Van Lommel  unas 600.000 personas en los Países Bajos, 2 millones en el Reino Unido y más de 9 millones en EEUU han tenido una ECM. Los regresados inician, después de una ECM, una búsqueda silenciosa para entender su experiencia. “Cuando regresé de aquel mundo maravilloso, de aquella experiencia fascinante, el recibimiento que se me dió aquí, en este mundo, fue frío, gélido, y sobre todo desprovisto de amor”, aseguró una mujer que sufrió una ECM tras graves complicaciones en el parto.
Van Lommel describe un auténtico síndrome del regreso. Las posibilidades de divorcio aumentan al no aceptar la pareja los relatos de una ECM. En los jóvenes pueden buscarse vías de escape como las drogas o el alcoholismo. Sólo la aceptación de esta experiencia –afirma Van Lommel- puede tener efectos positivos, pero desgraciadamente los médicos no están preparados para afrontar estas pacientes con síntomas tan desconcertantes. Ni siquiera en la Iglesia encuentran respuestas.
Los regresados experimentan otros cambios  No tienen miedo a la muerte, son más altruistas y, sobre todo, más espirituales. Tienen que aprender también nuevas sensaciones tras una ECM como una intuición agudizada, clarividencia, ver las emociones y sentimientos de los demás, y lo más sorprendente, su cuerpo puede emitir un campo electromagnético que rompe cualquier aparato eléctrico con un simple roce. También ven el aura de las personas como comprobamos en “Premonición”( Afterwards).

La conciencia no está en el cerebro
Van Lommel  no es creyente. No cree en la trascendencia, pero rechaza, tal como se enseña hoy, que la conciencia sea producto o efecto de la función cerebral. Este heterodoxo holandés habla de la muerte como un cambio de conciencia. La muerte supone entrar en lo que él llama una conciencia no local, sin tiempo ni espacio. Plantea una especie de inmanentismo metafísico. La idea de Dios se ha sustituido en Van Lommel en por una conciencia humana colectiva o universal que conecta a cada individuo con todo cuanto existe , ha existido o existirá. Y argumenta esta explicación, acudiendo a la Física cuántica.
 Platea también que el cordón umbilical que nos une con esa conciencia no local es el ADN, que  –afirma Van Lommel- permite explicar la continuidad de nuestro cuerpo siempre cambiante. Este cardiólogo llega a una conclusión que parece ciencia ficción: la memoria trasplantada  en las donaciones de órganos. "En ocasiones- afirma- el ADN del órgano trasplantado continúa funcionando como zona de resonancia o interfaz de la conciencia del donante, permitiendo al receptor del órgano sentir retazos de sentimientos e ideas que apuntan a la personalidad y a la conciencia del donante fallecido". Estremecedor.
¿Cuándo empieza la muerte?
Las ECM  rompen los viejos prejuicios sobre la muerte. Es la propuesta de este médico contracorriente que cuestiona la extracción de órganos en donantes cerebralmente muertos. ¿Equivale la muerte cerebral a la muerte?, se pregunta este cardiólogo holandés, que nos revela un dato estremecedor. "La mayoría de la gente ignora que la extracción de órganos de un paciente `muerto´ a menudo requiere la administración de anestesia general, a causa del llamado síndrome de Lázaro: reflejos violentos del donante cuya muerte se ha certificado".
También  cuestiona la eutanasia (legal en Holanda desde 2001).  “Podría cambiar la actitud de los pacientes, su deseo de solicitar la eutanasia o un suicidio asistido, si se dieran cuenta de que la conciencia sobrevive a la muerte porque no tiene principio ni fin”.
A Pim Van Lommel no es fácil callarle. Es un científico atípico dispuesto a intervenir en programas de TV y a ser entrevistado en prensa y también en televisión. También tiene su propia web, donde recibe cartas como éstas de personas que han sufrido una ECM

En cualquier caso, para mí, personalmente esta experiencia ha sido decisiva para convencerme de que la conciencia perdura más allá de la tumba. Lo muerto ha resultado no estarlo, sino ser otra forma de vida”
https://www.rtve.es/noticias/20120820/van-lommel-cardiologo-holandes-reta-medicina-oficial-conciencia-no-esta-cerebro-plena-infinita/558460.shtml

-III-
“Hay conciencia después de la muerte”
Entrevistando a Pim Van Lommel, cardiólogo: investiga regresos de la muerte
«Tengo 58 años. Soy cardiólogo desde hace 31 y profesor de Cardiología del hospital Rijnstate de Arnhem (Holanda). He visto morir a cientos de pacientes y resucitar a algunos: mi vida cambió cuando empecé a averiguar qué había al otro lado. Mi estudio en ‘The Lancet’ desafía el concepto de conciencia de la medicina oficial»
Tenía 42 años y sufrió un infarto en el autobús. Llegó a mi hospital en coma, ya azul, sin pulso ni respiración.
Lo intubamos. La enfermera le quitó la prótesis dental para conectarle el tubo…
¿Y murió?
Clínicamente estaba muerto. Pero al cabo de hora y media su corazón volvió a latir débilmente. Tras una semana abrió los ojos y la primera persona que vio fue aquella enfermera que le había intubado cuando estaba en coma.
¿Y…?
Fue la enfermera la que casi sufre un ataque entonces, porque el paciente que ella había visto muerto la saludó y le dio las gracias por haberle intubado con mimo. Y le preguntó dónde había puesto su prótesis dental…
No es la primera vez que se explican estas experiencias: túneles, luces blancas…
Pero es la primera vez que la prestigiosa The Lancet publica un estudio como el mío, que desafía nuestro concepto de conciencia.
Cuénteme.
Es el primer estudio científico prospectivo, no retrospectivo; es decir, no explicamos experiencias después de la muerte (ECM), porque ya han sido suficientemente documentadas, sino que apuntamos las causas que las producen.
Pues explique.
Estudiamos 344 casos de pacientes que habían sufrido un ataque cardiaco y estaban clínicamente muertos. Sólo 62 de ellos (el 18 por ciento) había experimentado una ECM.
No son muchos.
Precisamente por eso, no aceptamos la explicación meramente fisiológica de esas ECM. Como sabe, hay tres explicaciones médicas hoy aceptadas para justificar las ECM.
No lo sabía, pero me estoy enterando.
La primera es fisiológica: la anoxia (falta de oxígeno) en el cerebro daría lugar a alucinaciones, luces blancas y demás.
Resplandor blanco al final del túnel.
Luego hay otra teoría, la psicológica, que sostiene que esas ECM son fruto del miedo a la muerte. Y luego una tercera teoría afirma que las ECM son consecuencia de la mezcla de ano­xia y el miedo a la muerte.
¿Y usted qué cree?
Yo he demostrado que no puede ser la anoxia, pues todos los pacientes la padecen y, por tanto, todos tendrían también que experimentar una ECM. En cambio, sólo el 18 por ciento de quienes la experimentan tiene una ECM. Tampoco acepto la teoría psicológica, porque los 344 pacientes que entrevisté no tienen conciencia de haber sufrido ese miedo a la muerte.
¿Y son sinceros siempre?
Sus recuerdos son precisos, claros y muchas veces comprobables, como el de la prótesis que le explicaba. Pero no cuestione mi estudio. ¿Por qué no cuestiona nuestra idea de conciencia? Muchos médicos, cuando oyen estas historias de pacientes, prefieren atribuirlas a alucinaciones, al trauma, a lo que sea, porque cuestionan su concepto de conciencia y de muerte.
¿Y usted?
Yo ya no puedo aceptarlo tras mis 31 años de cardiólogo y de haber visto morir a cientos de pacientes y resucitar a decenas de ellos. La medicina oficial considera que la conciencia es un producto del cerebro y por lo tanto desaparece cuando desaparecen las funciones cerebrales.
Eso tiene su lógica…
¡Pero la realidad y mi experiencia lo desmienten! Estos enfermos con sus ECM demuestran que hay conciencia después de la muerte y la tenían cuando ya estaban clínicamente muertos y sin funciones cerebrales. Su percepción estaba encima de su cuerpo y fuera de él. ¡Y tuvieron experiencias ultrasensoriales comprobadas!
¿Y usted qué piensa?
Me interesa el concepto de conciencia como retransmisor de ondas, una especie de televisión que repite ondas que llegan de otro sitio. Así que, aunque el cerebro deje de funcionar, la conciencia sigue retransmitiendo.
Interesante.
Y me intriga ver cómo las experiencias después de la muerte cambian la vida de mis pacientes. ¿Sabe que el 70 por ciento de los regresados se divorciaron poco después?
¿Por qué?
Porque ya eran otras personas y su nueva personalidad no casaba con su antigua pareja. Cuando regresan de la muerte, los pacientes con una ECM ya son otras personas.
¿Por qué?
Han perdido el miedo a la muerte, pues han estado allí y saben que no pasa nada, que de algún modo siguen estando en alguna parte. Y eso les cambia su manera de vivir.
Pero no son ellos ya…
¡Por ahí va usted bien! Ahora siga pensando conmigo…
Lo intentaré.
¿Cómo es posible que cambiemos nuestro cuerpo hasta la última célula unas 50 veces en 80 años –si es que llegamos a vivirlos– y sigamos siendo nosotros?
¿Aún somos nosotros?
Siga haciéndose preguntas. ¿Está la conciencia ligada a nuestro yo o puede ir más allá? Está claro que puede ir más allá de la muerte. Lo hemos demostrado.
Doctor, no sé si yo quiero ir más allá.
Ese es el problema de muchos humanos y, no crea, también de muchos médicos.
¿Y usted?
A mí, este estudio me ha cambiado la vida porque, si no temes la muerte, cambias tu vida.
https://escuelatranspersonal.com/seccion-de-noticias-hay-conciencia-despues-de-la-muerte/


-IV-
Entrevista a Pim van Lommel
16 de septiembre de 2017
Pim van Lommel (15 de marzo de 1943) Cardiólogo y científico holandés. Ha trabajado como cardiólogo en el Hospital Rijnstate, Holanda, desde 1977 hasta 2003. Ha publicado varios trabajos sobre cardiología. En 1986, comenzó a estudiar las experiencias cercanas a la muerte en los pacientes que sobrevivieron a un paro cardíaco. En 2001, el Dr. Van Lommel publicó su estudio en la revista médica The Lancet.  En 2007 publicó en Holanda su libro Consciencia Más allá de la Vida. La ciencia de la Experiencia Cercana a la Muerte. Se trata de un best-seller: sólo en Holanda, en el primer año se vendieron más de 100.000 ejemplares, y fue nominado como Mejor libro del año. Ha sido traducido a varios idiomas, entre ellos el español.
Entrevista a Pim van Lommel por Salvador Martín

Salvador Martín― Dr. van Lommel primero que nada queremos darle las gracias por aceptar esta entrevista. Es para nosotros un honor contar con el “Sir William Crookes de las Experiencias cercanas a la Muerte”, porque usted como él ha tenido que enfrentar los prejuicios de los científicos materialistas, que además de ciegos para mirar más allá, atacan a todo aquel que se salga de los cánones establecidos. Pero como un Galileo de nuestra época usted ha dicho, a su manera,  “¡Y  sin embargo, se mueve!”. Hoy todo resulta más fácil y la autoridad ya no es la Iglesia, o al menos eso parece, la autoridad es más bien de la ciencia, aunque es una ciencia académica, que aún le cuesta salir de la tradición y de una fe ciega en muchas teorías irresolutas.
Antes de entrar en materia queremos precisamente empezar preguntándole si, desde la publicación de su artículo en la prestigiosa revista científica The Lancet, y la posterior publicación del libro, se ha encontrado con muchos “inquisidores”.
Pin van Lommel― Una experiencia cercana a la muerte (ECM), o una experiencia de conciencia mejorada, durante un periodo de aparente estado de coma, aún da lugar a muchas preguntas críticas e incrédulas, sobre todo entre médicos y neurólogos. Esto es consecuencia de una general aceptación de la suposición, que nunca ha sido demostrada, de que la conciencia es un producto de la función del cerebro. En nuestro estudio prospectivo de 344 sobrevivientes a un paro cardíaco, en los Países Bajos, pudimos demostrar que la conciencia mejorada, con la posibilidad de la percepción, sucede mientras el cerebro no funciona durante el paro cardiaco, y logramos excluir que la falta de oxígeno en el cerebro, u otros factores como la medicación, el miedo a la muerte, o las alucinaciones, pudiesen explicar el porqué de una ECM. Así que fue realmente un reto científico plantear nuevas hipótesis que pudiesen explicar la posibilidad de tener una conciencia clara y mejorada durante el espacio de tiempo en el que el cerebro no funciona, con recuerdos, con identidad propia, con la cognición, la emoción, con la posibilidad de la percepción fuera y por encima del cuerpo sin vida. Que explicase la interrelación, reportada, con la conciencia de otras personas y de los familiares fallecidos. Que explicase la posibilidad de experimentar, de forma instantánea y simultánea (no-localizada), una revisión y una vista previa de la vida de alguien en una dimensión fuera de nuestro convencional concepto, ligado a la materia, de tiempo y espacio, donde existen todos los hechos pasados, presentes y futuros. E incluso que explicase la experiencia del regreso consciente al cuerpo.
De acuerdo con el paradigma materialista actual en la ciencia esto es absolutamente imposible, porque si la conciencia debe ser el producto de la función cerebral, debe ser imposible reportar experiencias conscientes durante el paro cardiaco, cuando la función cerebral se ha detenido. Así que especialmente los escépticos, en sus escépticas webs y blogs, y también algunos científicos materialistas empedernidos me han atacado  personalmente, afirmando que nuestro estudio era una tontería, anticientífico, y pseudocientífico. Mientras tanto, nuestro estudio científico sobre las ECM, tal como se publicó en la revista The Lancet en diciembre de 2001, se ha citado unas 500 veces en artículos, capítulos y libros científicos.

S.M.― Su libro, a diferencia de  otros publicados sobre las experiencias cercanas a la muerte, se puede catalogar como una obra claramente científica, no se limita a relatar los casos, adentrándose más en las causas, mostrando un estudio científico de las mismas, con documentación, experimentación, análisis de los datos y defensa de los mismos. A pesar de su tenor más científico y técnico, o precisamente por eso mismo, su obra se ha convertido en un best-seller.  ¿A qué atribuye el éxito de su libro?
Pin van Lommel― Creo que el enfoque científico, la descripción de los numerosos aspectos de las ECM y sus efectos posteriores, la información sobre lo que ocurre en el cerebro durante el paro cardiaco, el concepto de conciencia no local, y el cerebro como facilitador y no como productor de la conciencia, y también la accesibilidad del texto, ayuda a la mayoría de los lectores a comprender el gran impacto de los estudios sobre las ECM, y nos ayuda a cambiar nuestras ideas sobre la vida y la muerte, y sus implicaciones para la salud y la ciencia.

S.M.― ¿Cuál fue el punto de partida que le llevó a emprender su investigación?
Pin van Lommel― ¿Cómo empezó mi interés por las ECM? En 1969, durante mi internado rotatorio, en la unidad coronaria se resucitó exitosamente a un paciente, con desfibrilación eléctrica. En aquellos días todo era nuevo y emocionante para nosotros. La mayoría no somos conscientes que hasta 1967, hace menos de 50 años, todos los pacientes con parada cardíaca murieron porque las técnicas de reanimación modernas, como la desfibrilación y la compresión torácica externa no estaban todavía disponibles. Pero este paciente recuperó la conciencia después de un período de inconsciencia de unos 4 minutos, y nosotros, como equipo de reanimación, estábamos obviamente muy felices, pero el paciente parecía estar muy, muy decepcionado. Me contó que había atravesado un túnel, que vio una luz y también hermosos colores y que escuchó música. Nunca olvidé este suceso, pero no hice nada al respecto. Y en ese momento yo no sabía que en la historia humana se ha hablado de las mismas experiencias en muchas culturas, en muchas religiones y en todos los tiempos. Sólo años más tarde, en 1975, Raymond Moody describía por primera vez las llamadas “experiencias cercanas a la muerte”, y no fue hasta 1986 que leí acerca de estas experiencias en el libro de George Ritchie titulado “Return from Tomorrow”. Para mí todo empezó por curiosidad científica, porque de acuerdo a nuestros conceptos médicos actuales, no era posible tener conciencia durante un una parada cardíaca, ¡cuando la circulación y la respiración han cesado!

S.M.― ¿Qué pruebas o indicios consideraría que evidencian más la realidad de las experiencias cercanas a la muerte?
Pin van Lommel― Todos aquellos elementos de una ECM que puedan ser objetivados y verificados son importantes para explicar la realidad de una ECM, como la corroboración de los aspectos verídicos de las percepciones fuera del cuerpo durante la resucitación o el coma, o el encuentro con familiares fallecidos, cuando no se sabía que éstos habían muerto.

S.M.― Las experiencias cercanas a la muerte han generado diversas teorías materialistas que tratan de negar el fenómeno, ¿son todas rebatibles?
Pin van Lommel― Sí, todas son rebatibles. En nuestro estudio prospectivo hemos podido probar que no hay factores fisiológicos, psicológicos o demográficos que puedan explicar la causa y el contenido de una ECM. Así que hemos podido rebatir todas las hipótesis que existen hasta ahora. La mayoría de los científicos no niegan el fenómeno de las ECM, pero aún así tratan de reducir las ECM como consecuencia de un mal funcionamiento del cerebro.

S.M.― En el libro habla de la conciencia no localizada dentro del cerebro, no sólo en los casos de muerte clínica sino también por ejemplo en estado de coma. La conciencia no sería pues un efecto biológico sino una causa externa, nuestro ser inteligente, que los espíritas llamamos espíritu, y que sería preexistente  al nacimiento y sobreviviente al proceso de la muerte. ¿Considera usted que la conciencia no sólo sobrevive a la muerte física sino que también es preexistente al nacimiento?
Pin van Lommel― La muerte, como el nacimiento, sólo es un cambio de estado de la conciencia, y la muerte es sólo el final de nuestros aspectos físicos. No es posible hablar de un comienzo de nuestra conciencia ni de su final. La conciencia no local está más allá del tiempo y del espacio: todos los acontecimientos pasados, presentes y futuros existen y son accesibles.

S.M.― Esa conciencia no localizada se muestra también como la sede de la memoria, algo que también defendemos los espíritas. Y que bajo nuestro prisma no sólo contiene la memoria de esta encarnación sino también la de otras vidas, un pasado velado que sólo poco a poco y dependiendo del estado espiritual se puede ir desvelando. ¿Se ha encontrado con algún caso de ECM que permita al sujeto acceder a esa información de otras vidas? ¿Y en cualquier caso qué opina de la reencarnación?
Pin van Lommel― Sólo algunos han referido el recuerdo de una vida pasada durante una ECM. Yo creo que no es nuestra conciencia personal actual, nuestro ego, que va a volver en otro cuerpo, sino sólo los aspectos de un Yo superior. Como estamos siempre conectados con la conciencia de los demás seres, incluso después de la muerte física, también podemos experimentar recuerdos de una vida anterior. Todos los recuerdos, pensamientos y sentimientos se mantienen siempre en el campo no local.

S.M.― Las cifras que aporta de ECM son cuando menos muy sorprendentes, unas 600.000 personas en los Países Bajos, 2 millones en el Reino Unido y más de 9 millones en EEUU han tenido una ECM. Refiere en el libro que cierto porcentaje de aquellos que sufren estas experiencias desarrollan capacidades mediúmnicas, (bajo nuestra nomenclatura), es decir premoniciones, percepciones espirituales, etc. ¿Considera que sea posible esa comunicación con otras conciencias desencarnadas?
Pin van Lommel― Yo llamo a esto la comunicación que ha mejorado la sensibilidad intuitiva, dónde la gente tiene acceso a un intercambio de información no local, lo que significa que tiene acceso a la información no local que no es recibida por nuestros sentidos o por nuestro cuerpo. Es de suponer que la capacidad de recepción funcional del cuerpo se mejora de forma permanente después de una ECM. Capacidad que puede ser comparada con una radio, que recibe no sólo el canal 1, su propia conciencia personal, sino al mismo tiempo los canales 2, 3 y 4, los campos de la conciencia de otros. William James llamó a esto la reducción del “umbral de la conciencia” personal. Esta comunicación no local, a distancia o en red, también parece demostrarse en la visión remota (percepción no local) y en el efecto de la conciencia sobre la materia, como en la perturbación no local de la neuroplasticidad, donde los estudios, con EEG (electroencefalograma), fMRI (resonancia magnética funcional) y PET-scan (tomografía de emisión de positrones), demuestran cambios funcionales y estructurales en el cerebro tras los cambios en la conciencia como la meditación, el entrenamiento de la mente, el tratamiento con placebo en pacientes con depresión, el dolor crónico, o la enfermedad de Parkinson. Lo que obviamente nos deja una sola conclusión: “La mente sobre la materia”. Esta sensibilidad intuitiva mejorada es también la razón de por qué la gente puede ser capaz de estar en contacto con la conciencia de los parientes fallecidos, y también explica la clarividencia, la clariaudiencia y los sueños y visiones premonitorios.

S.M.― ¿Piensa que esa capacidad de comunicación o percepción que tienen algunas personas sea por alguna diferencia orgánica?
Pin van Lommel― La capacidad de percepción del cuerpo/cerebro se mejora de forma permanente tras una ECM. Es de suponer que haya un cambio funcional y puede que incluso un cambio estructural en el cuerpo y el cerebro, ¿cambios en el ADN?.

S.M.― A partir de las ECM se dan cambios morales y de concepción de la vida muy profundos. ¿Nos podría referir algunos de esos cambios más destacados?
Pin van Lommel― En nuestro estudio longitudinal, encontramos que las ECM resultaron ser una experiencia de  cambio de vida, ya que solamente los pacientes con una ECM mostraron una transformación típica. Tenían menos miedo a la muerte y una fuerte creencia en una vida futura. Vimos en ellos un mayor interés en la espiritualidad y en las preguntas sobre el propósito de la vida, así como una mayor aceptación y amor por uno mismo y los demás. Las conversaciones que tuvimos en nuestro estudio longitudinal también revelaron que las personas, a menudo para su propio asombro y confusión, habían adquirido más sentimientos intuitivos después de una ECM.

S.M.― En estas experiencias muchos refieren ver familiares desencarnados y en algún caso seres que por las descripciones, irradian luz, bondad, etc., muestran características que podemos atribuir a seres más elevados, conciencias más evolucionadas, ¿cuál sería su opinión al respecto?
Pin van Lommel― Durante las ECM no sólo es posible estar en contacto con la conciencia de los parientes fallecidos, sino también con “Seres de Luz”. Ellos experimentan el amor incondicional, y tienen acceso a la sabiduría suprema.

S.M.― A modo de despedida querría dar un último mensaje a los lectores de nuestra publicación, por ejemplo en relación a lo que el conocimiento de las ECM les puede aportar.
Pin van Lommel― La vida de la mayoría de las personas con una ECM ha cambiado de una forma que no hubieran imaginado, y todos ellos nos dicen que fundamentalmente cambiaron sus ideas sobre la vida y la muerte, debido a que (cito) “Usted puede estar físicamente muerto, pero su mente vive”. Otra cita: “La muerte no es la muerte, sino otra forma de vida”. La conciencia parece ser nuestra esencia, y una vez que dejamos nuestro cuerpo, dejamos nuestro mundo físico, existimos como conciencia pura, más allá del tiempo y el espacio, y estamos envueltos en el amor puro e incondicional. En una entrevista como ésta no es posible explicar todos los aspectos importantes de una ECM y sus consecuencias. Así que puedo aconsejar a sus lectores que lean mi libro “Consciencia Más allá de la Vida.
https://cursoespirita.com/entrevista-pim-van-lommel/

Complemento y final:

Michael Duff Newton posee un doctorado en Psicología Consultora, un Master certificado en Hipnoterapia y es miembro del American Counseling Association. Ha ejercido como profesor en diversas facultades de instituciones de educación superior sin abandonar el ejercicio privado de su profesión en Los Ángeles.
   El doctor Newton desarrolló sus propias técnicas de regresión para llevar con éxito a sus pacientes, en estado hipnótico, más allá de los recuerdos de su vida pasada, a una más significativa experiencia espiritual entre vidas. El autor es considerado un pionero en desentrañar los misterios de nuestra vida en el mundo del espíritu gracias a su primera obra, titulada Journey of Souls, best-seller publicado inicialmente en el idioma inglés en 1994. Esta obra ha sido traducida a diez idiomas. El doctor Newton goza de reputación a nivel internacional como autoridad en regresiones espirituales, ha sido invitado a numerosos programas de opinión de radio y televisión y como conferenciante a exposiciones de la Nueva Era
En 1998 recibió el premio anual por la 'Más Destacada Contribución' en el área de la interacción mente, cuerpo y espíritu, otorgado por la National Association of Transpersonal Hypnotherapists. Fue honrado por sus años de investigación de la memoria clínica del alma y sus descubrimientos en la cosmología de la existencia después de la muerte. El autor es historiador, astrónomo aficionado y viajero incansable.
https://www.muscaria.com/m_newton.htm





Una entrevista con el Dr. Michael Newton (1931 - 2016)
por Mary Arsenault.

In Memoriam, Michael Newton (1931-2016).

En 1994, la vida tal como la conocemos, con todas sus preguntas angustiosas de por qué estamos aquí y hacia dónde vamos, llegó a su fin con la publicación de Viaje de las Almas, del Dr. Michael Newton. En este libro, que era la culminación de más de 20 años de investigación con la regresión hipnótica de más de 7.000 clientes en su Vida entre vidas, el Dr. Newton presenta algunos descubrimientos sorprendentes sobre nuestra existencia continua en el terreno espiritual después de la muerte física. Entre estos descubrimientos se encuentra: qué se siente al morir, que se ve y se siente inmediatamente después de la muerte, el encuentro de nuestros guías espirituales, el origen y significado de las almas gemelas, el propósito de la vida, y las manifestaciones de un «creador». En su primer libro utilizó el estudio de 29 casos, trazó la secuencia de los acontecimientos que experimenta un alma desde el momento de su muerte física hasta su decisión de regresar otra vez al plano físico.
En el segundo libro, El Destino de las Almas, publicado en el 2000, y clasificado como «el Mejor Libro Metafísico del Año» en la feria del libro Book Expo de Chicago, el Dr. Newton explora con más detalle el funcionamiento interior del ámbito espiritual con la presentación de otros 67 casos. Los temas tratados incluyen los planos astrales, los sistemas grupales de almas y la dinámica de comunidad, el consejo de los ancianos, el progresar del alma, las líneas del tiempo, las elecciones del cuerpo, como los espíritus se comunican con los vivos, y mucho más. Estos dos libros, que han sido ambos best-sellers y traducidos a más de veinticinco idiomas, incluyen lo que se puede considerar una guía del viajero al reino espiritual.
El Dr. Newton, ahora retirado, ha entrenado a otros hipnoterapeutas durante años en las técnicas que él utiliza para inducir la regresión hipnótica a la vida entre las vidas. Su último libro, La Vida entre Vidas: Hipnoterapia para la Regresión Espiritual escrito para practicantes y publicado por Llewellyn Publications, es una guía paso a paso en la metodología y las palabras clave utilizadas para facilitar la regresión hipnótica a los reinos espirituales. Basado sobre todo en estudios de casos nuevos y más recientes, el libro será interesante también para los no practicantes familiarizados con el trabajo del Dr. Newton, deseosos de más información sobre la vida entre las vidas.
Estos tres libros juntos representan la trilogía completa de lo que se puede describir como el progreso más sorprendente, transformador e innovador del conocimiento jamás presentado a la raza humana. En las pruebas científicas de reproducibilidad más recientes, los resultados de la investigación del Dr. Newton han sido verificados por otros hipnoterapeutas de la Vida entre Vidas (LBL) localizados en todo el mundo.
El Dr. Newton, psicólogo asesor, maestro hipnoterapeuta, enseñante y autor, es también el fundador de la Society for Spiritual Regression, una organización internacional creada con el objeto de entrenar a hipnoterapeutas experimentados en las técnicas utilizadas para la regresión a la vida entre vidas.

Según la información, usted se topó con la regresión a la vida entre las vidas por casualidad, a través de una sesión rutinaria de una regresión con hipnosis a una vida pasada. ¿Cuáles fueron las circunstancias que facilitaron ese descubrimiento?–

Bueno, un día acudió a mí una mujer con un problema de depresión, diciendo que se sentía aislada de la sociedad y que sentía una terrible añoranza de estar con sus viejos amigos. Le pregunté si esos viejos amigos que ya no estaban eran amigos de la infancia, y dijo que no, que no los veía en su vida ordinaria, solo en los sueños. La puse en hipnosis profunda y le pregunté si esos amigos que echaba en falta eran quizá personas que hubiera conocido en algún momento de su vida adulta. «No», dijo. ¿Eran acaso amigos de infancia que ya no estaban? «No», dijo nuevamente. Empezamos entonces a explorar varias vidas pasadas y aparecieron un par de estos queridos amigos. Pero ella seguía diciendo que no había visto la mayor parte de ellos y que lo que realmente deseaba era verlos a todos juntos. Según ella, esto era lo que la hacía sentir tan aislada. Llegados a este punto, yo no tenía ni idea de donde estábamos y empezaba a sentirme frustrado. No me daba cuenta de que se trataba de una mujer altamente receptiva que estaba profundizando de un modo que, como comprendí más tarde, era el modo apropiado de llevar a una persona a lo que yo llamo un estado supraconsciente. Sin darme cuenta, había utilizado con ella palabras que más tarde descubrí que eran «palabras clave» para facilitar el proceso de regresión espiritual. En este ejemplo se trataba de la palabra «grupo». Finalmente le pregunté si había habido un tiempo de su existencia en que no se hubiera sentido sola porque estaba con su «grupo» de amigos, e inmediatamente exclamó: «¡SI!» Así que simplemente le dije que fuera allí y en el instante siguiente, estaba con los ojos cerrados y riendo, indicando hacia la pared de mi despacho y diciendo «¡Ahora los estoy viendo a todos!» Le pregunté donde nos encontrábamos –¿estábamos en una vida pasada?– «No, estoy en el mundo de los espíritus», dijo. Esto me abrió la puerta. Ya había estado implicado en regresiones a vidas pasadas, algo que nunca antes había utilizado en mi consulta tradicional, así se podía decir que estaba listo para «entrar en acción» en cuanto al trabajo metafísico. Sin embargo los resultados de esta sesión produjeron un cambio radical en mí. Quedé obsesionado con lo que había sucedido, escuchando la cinta una y otra vez, afinando con otros clientes, y lentamente este complejo rompecabezas empezó a tomar forma.–

Y la comunidad académica ¿cómo recibió su trabajo?–

Cuando hice este descubrimiento de que era posible llegar a la mente y al alma inmortal de las personas a través de la hipnosis profunda, no le hablé a nadie del tema. Naturalmente, la gente con la que trabajaba lo sabía y se lo contó a sus amigos, muchos de los cuales se convirtieron en clientes, pero no asistí a congresos metafísicos, no fui a las librerías en busca de material metafísico –no quería estar condicionado o influido por nada–. Sencillamente, trabajaba solo intentando atar cabos. La mayor parte de la investigación la hice en los años ’60 y ’70, y no empecé a escribir Viaje de las Almas hasta los ’80. Me tomó bastantes años escribir el primer libro, porque nunca antes se había escrito nada parecido y yo quería que se comprendiera bien el tema. Cuando finalmente lo publiqué y mis antiguos colegas lo vieron, ¡pensaron que había perdido la cabeza! ¡No podían creérselo! Algunos quedaron fascinados, sobre todo los que trabajaban con hipnoterapia, pero en general no es un tema que interese a los psicoterapeutas muy convencionales. La gente que realmente aceptó mi trabajo fue el público en general que quería saber cómo era la vida en el otro lado, cual es el propósito de estar aquí, por qué habían escogido el cuerpo que tenían, etc.–

Para la mayor parte de la gente, tradicionalmente ha sido la Religión que ha cubierto esta necesidad de información relacionada con el más allá. Antes de su investigación ¿tenía creencias religiosas o convicciones concretas?–

No, no era miembro de ninguna religión o institución y, francamente, sentía rechazo hacia ellas, y de alguna manera todavía lo siento, si bien respeto la fe de las personas porque es lo que nos sostiene. Mi vida religiosa, si acaso, consistía en la búsqueda filosófica y el interés por la reencarnación. Se podría casi decir que era ateo y ha sido curioso para mí pensar por qué he sido «escogido» por quien sea que hace la selección, para hacer este trabajo y revelar esta información al público. No puedo pensar en nadie menos cualificado. Sin embargo, desde mi investigación, mis clientes me han dado una nueva base de creencias espirituales y yo les debo mucho.–

¿Como podía estar seguro de que lo que la gente decía era una experiencia espiritual auténtica y no una fantasía que se estuvieran inventando?–

Bueno, una de las cosas principales que un investigador serio ha de hacer, es no sugerir nunca una respuesta a una pregunta. Esto causa prejuicios. Yo trataba cada caso como si estuviera escuchando la información por primera vez. Nunca hacía preguntas del tipo: «¿Ves esto?», sino más bien preguntaba «¿Qué es lo que ves?». Efectivamente al principio tenía miedo de que quizá la gente estuviera fantaseando, aunque sabía que en la hipnosis profunda esto no sucede. La gente simplemente no fantasea. Sus mentes están demasiado organizadas. Lo que me convenció a seguir con la investigación fue la coherencia de los informes. Estaba asombrado de que, independientemente de la religión, cultura o nacionalidad de las personas, en cuanto se encontraban en hipnosis profunda, todos me decían las mismas cosas. Además, en los años pasados he entrenado a otras personas en el mundo para que hagan este trabajo, y sus resultados son los mismos que los míos. Esa es una validación real y estoy encantado con ello.–

Hablando de las convicciones religiosas de sus clientes, ¿ha encontrado si sus creencias sufren algún tipo de cambio después de experimentar su vida entre vidas bajo hipnosis?–

A veces, cuando un cristiano, por ejemplo, entra por primera vez en el reino espiritual y ve a alguien que va hacia él, dirá algo como «Veo a Jesús ¡que camina hacia mí!» Soy muy paciente con las personas, y cuidadoso con sus creencias religiosas. Les digo «¡Eso es maravilloso! Dejemos que este ser se acerque un poco más y dime lo que ves.» Sin embargo, a medida que el ente se acerca cambian de opinión y dicen «No, no es Jesús, es tal persona», que podría ser un amigo o su guía espiritual. Después de la sesión muchos se despiertan llorando de alegría, agarrando con fuerza sus cintas grabadas. Lo que es más significativo para ellos es saber que más allá de cualquier enseñanza religiosa que puedan haber recibido, esta información les llega directamente a través del propio banco de datos de su memoria.–

¿Alguna vez ha experimentado personalmente una regresión a la Vida entre Vidas?–

Sí, pero he de decirle que esperé mucho tiempo antes de encontrar la persona adecuada. Soy muy quisquilloso. En uno de mis programas de entrenamiento, encontré una mujer psicoterapeuta muy intuitiva y hábil, y le pregunté si estaría dispuesta a hacerme una sesión. Tuve una sesión maravillosa con ella.–

Usted, o alguno de sus clientes, ¿han revisado viejos documentos para verificar vidas pasadas más recientes?–

Algunos clientes comprueban la veracidad de su experiencia a través de viejos documentos, si están disponibles. Aunque en general dejo esas comprobaciones para el cliente, recientemente seguí yo mismo un caso, sobre todo porque sucedió cerca de donde vivo en High Sierras. Esta mujer dijo que había sido un miembro del Grupo Donner, que se habían perdido en las montañas y tuvieron que recurrir al canibalismo para sobrevivir. El centro donde esto sucedió no está lejos de mi casa, de manera que pude revisar viejos diarios y verificar lo que había dicho esta mujer. ¡Fue sorprendente lo que ella sabía!–

¿Tiene alguna teoría del por qué, a estas alturas de la historia, finalmente podemos tener acceso a la información relacionada con nuestra vida entre vidas?–

Personalmente, pienso que hay dos factores activos aquí: uno es la tremenda sobrepoblación de la Tierra. Nunca antes en la historia ha habido tanta gente viva sobre la Tierra, y somos como ratas en un laberinto –especialmente la gente que vive en las grandes ciudades– y esto produce una pérdida de la identidad. Yo creo que los poderes existentes quizá nos han permitido a mí y a otros descubrir un poco más de información de lo que quizá se hubiera permitido en épocas anteriores a causa de este hecho. La segunda razón, creo, es el uso extendido de drogas. Ciertamente el alcohol ha sido usado durante miles de años. Sin embargo, ahora los escolares de primaria tienen acceso a drogas, como la coca y la heroína, y quedan drogados hasta perder el sentido. Esto es precisamente lo que nuestros guías y maestros no quieren que hagamos. El alma no puede funcionar con una mente drogada. No estamos aquí para escapar de la realidad.–

Su último libro, Vida entre Vidas: Hipnoterapia para la Regresión Espiritual, da instrucciones detalladas para que un hipnoterapeuta pueda llevar a cabo regresiones de Vida entre Vidas. ¿Es esto lo único que necesita un hipnoterapeuta para empezar a realizar regresiones de Vida entre Vidas, o recomienda un entrenamiento adicional?–

Aunque un hipnoterapeuta experimentado podría teóricamente utilizar mi libro como guía para realizar regresiones hipnóticas de Vida entre Vidas, una sesión real necesita entre tres y cuatro horas y representa un gran esfuerzo mental y físico tanto para el terapeuta como para el cliente. La mayor parte de hipnoterapeutas acostumbran a realizar sesiones utilizando solo el estado alpha, que duran unos 45 minutos. Para una regresión de Vida entre Vidas el cliente ha de estar en un estado theta, que alcanzamos justo antes de dormirnos, y normalmente se necesita una hora sólo para que el cliente alcance ese estado antes de que se pueda ni siquiera iniciar el trabajo. Para este tipo de trabajo se necesita un tipo especial de terapeuta. Claramente no está al alcance de cualquiera, y yo recomiendo encarecidamente un entrenamiento adicional antes de intentar incluir la regresión de Vida entre Vidas en la propia consulta.–

https://animaweb.cat/es/la-ment-una-entrevista-amb-el-dr-michael-newton-per-mary-arsenault/



Amiga, Amigo:  

Con las 37 célebres frases dejadas acá sobre la Muerte en el escrito 586, además de la gran experiencia y Enseñanza sobre las ECM o Experiencias Cercanas a la Muerte desarrolladas por Dr. Pim van Lommel junto con lo encontrado por el Dr. Michael Newton en su abundantes casos de regresión hipnótica a la Vida entre Vidas: tenéis información suficiente para decidir sobre una Gran Verdad como lo es la que se tiene al momento de cada uno nacer, Verdad que nos dice: A su debido tiempo, se ha de morir en un justo y necesario ciclo de vidas de nuestra alma individual a realizar en el plano de la materia… El cerebro es un maravilloso computador biológico de la Mente, sin la Mente nuestro humano cerebro no sería sin el cerebro la Mente humana no se podría en este denso plano manifestar. Por sobre la Mente está el Alma. Antes uno en ese plano decidir nacer el Alma da forma a la Mente de acuerdo con el Karma acumulado de la anterior vida para "ajustarlo" en actual vida e indica las directrices para la presente encarnación y esa Mente es insertada en el estado embrio-fetal pasando por el subconsciente mental a regir nuestro desarrollo, nacimiento y vida. Teniendo en la Vida nuestro libre albedrío y el camino a seguir dentro de las variadas directrices de vida individual que la propia Alma determinó por una justa razón evolutiva de vida enmarcados en lo que en la presente Vida se debe ajustar y realizar no por azar de enfermedades congénitas o las que serán crónicas posteriores... ... ... El libre albedrío permite al ser humano tener la libertad para hacer el bien o hacer el mal. Y esto, desde luego, tiene sus consecuencias éticas y morales, pues el individuo que actúa según su libre albedrío es también responsable de sus acciones... 

A su vez entendamos que no es por azar, es por clave genética en nuestro ADN que nacemos estructurados y condicionados a padecer o no ciertas enfermedades y con rangos de condcuta física y mental. Rangos que por libre albedrío sin saber y en parte podemos o no controlar y manifestar.

En resumen no hay azar de vida, hay predeterminación justa y evolutiva de la propia Alma que programa nuestro nacer más allá del humano entender...



Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Mayo de 2021
Portal MUNDO MEJOR: http://www.mundomejorchile.com/
Correo electrónico: isp2002@vtr.net