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El Papa Francisco
Dos años a cargo de su Iglesia





La renuncia: Lo previo a...

Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.
Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.
Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013
Papa Benedicto XVI

Debo reconocer que a lo menos hubo estupor e incredulidad al conocerse la noticia que el Papa alemán Benedicto XVI había renunciado. Ello dio lugar a la rápida llegada al Vaticano de los cardenales de todo el mundo para la elección del nuevo Papa.

El día de la renuncia 10 de febrero de 2013 hubo una "señal", en la noche por una tormenta cae un rayo sobre el pararrayos de la cúpula vaticana:




De manera previa Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, había sentenciado: "El anuncio de la renuncia de Benedicto XVI fue como un rayo caído a cielo abierto".

Para el nuevo Papa: "La corte es el leprosario del papado. La curia es "narcisista" y "autoreferencial". Con eso tenía que lidiar el renunciado Joseph Ratzinger quien señaló no estar ya en condiciones físicas ni intelectuales para tanta responsabilidad. Sin embargo se sabe que dejó un voluminoso dossier de "irregularidades" para ser entregado al nuevo Papa que fuera elegido. Además para los Estados Unidos el Vaticano es el 8° Paraíso Fiscal del mundo y el Banco Vaticano un "lavador de dinero".


El tema de los "Vatileaks" que protagonizó el mayordomo de confianza del pontífice, Paolo Gabriele, al filtrar documentos confidenciales que exponían las luchas de poder dentro de la Iglesia. ¿Pudo haber sido ése un factor detrás de la renuncia? Su renuncia fue inesperada. Su mala fortuna fue acceder al papado en un momento en que existía un vacío de poder, en el que un número de mandos medios de la curia romana -los funcionarios de la Iglesia- se había convertido en "pequeños Borgias", como explicó otro clérigo. El exmayordomo dijo que su relación con el papa Benedicto era como la de "un padre y su hijo". Entonces, ¿por qué actuó de una forma que iba a avergonzar inevitablemente a alguien tan cercano a él? "Él manifestó que había visto muchas cosas horribles dentro del Vaticano y que, en determinado momento, no pudo soportarlo más", afirmó su abogada. "Y él buscó una salida. Según sus palabras, él había visto muchas mentiras y pensaba que el Papa había sido ignorado en temas clave", añadió Arru. El líder de la Iglesia comisionó una investigación para saber todo lo ocurrido alrededor de este tema. Tres cardenales produjeron un informe de 300 páginas. Supuestamente iba a permanecer bajo llave pero un diario italiano dijo que había sido informado de sus principales contenidos. ¿El resultado? Más filtraciones embarazosas, esta vez con rumores sobre una red de sacerdotes homosexuales que ejercían "una influencia inapropiada" dentro del Vaticano. Gabriele fue encontrado culpable de "robo agravado" y pasó tres meses en custodia hasta que fue perdonado por el Papa.
Los dolores de cabeza siguieron afectando al Papa alemán. En el ambiente periodístico se suele decir que "hay que seguir al dinero" para saber qué está ocurriendo realmente, y esto se aplica también al Vaticano.

Durante años, manejos económicos implicaban que el Vaticano terminara pagando tasas mucho más altas que las del mercado. Cuando un informante trató de reformar el sistema, funcionarios en la corte papal convencieron al desafortunado Benedicto XVI de promoverlo a un cargo a casi 6.500 kilómetros de Roma.
Absurdos similares ocurrieron en el Banco del Vaticano, por años una fuente de titulares de diarios poco beneficiosos para la Iglesia Católica. Fue creado para ayudar a las órdenes religiosas y agilizar la transferencia de dinero más que necesitado en regiones lejanas del planeta. Pero cuando una cuantiosa proporción de transacciones se realizan en efectivo y terminan en zonas inestables del globo, no es necesario ser un genio para ver qué puede estar saliendo mal.
Parece que funcionarios del banco tomaban decisiones clave sin informar constantemente al Papa. Cuando el directorio expulsó a su presidente reformista, Ettore Gotti Tedeschi (convenientemente el mismo día que la historia del arresto de Gabriele saturaba la cobertura noticiosa), el Papa no lo supo hasta que fue muy tarde.
Según las palabras de su secretario privado, Benedicto XVI estaba "muy sorprendido". Gotti Tedeschi era un miembro del Opus Dei y se creía que era muy cercano al Papa, pero al final esto no lo ayudó.
¿Fue todo esto demasiado para un anciano pontífice?
Examinemos las precisas palabras del vocero de prensa del pontífice, padre Federico Lombardi: "La Iglesia necesitaba alguien con mayor energía física y espiritual que pudiera enfrentar los problemas y desafíos de gobernar la Iglesia en este cambiante mundo moderno".

Habemus Papam

El renunciado Papa Benedicto permanece como Papa u obispo benemérito en oración, tocando el piano, recibiendo amigos en su residencia de un ex convento dentro de los límites del Vaticano, protegido por la Guardia Suiza. Está acompañado de su secretario, el arzobispo alemán Georg Gänswein; las cuatro monjas que ya lo atendían cuando era Pontífice; algún empleado y su hermano, el también sacerdote Georg, quien acaba de cumplir 90 años y está casi ciego. Además lo visita el actual Papa quien señala que: “A veces lo llamo por teléfono si tengo una dificultad y le pregunto: ‘¿Qué puedo hacer?”...

Para la elección del actual Papa el día 13 de marzo de 2013 hubo dos señales que conviene no olvidar: 

1.-



La plaza de San Pedro está llena y la gente mira la chimenea de la Capilla Sixtina, si de ella sale humo negro significa que habrá nueva votación de los cardenales, si sale humo blanco quiere decir que se eligió un nuevo Papa. Una gaviota de la especia Larus Argentutaus se posa sobre la chimenea por 30 minutos durante la quinta votación y... salió humo blanco. Larus Argentutaus señaló que el papa era el cardenal Argentino de Buenos Aires Jorge Bergoglio.



2.
Al salir a saludar el Papa Francisco recién elegido por sus pares en el Concilio, el primer Papa del Continente Americano, lo hace solo vestido de blanco y junto a dos niños, cada uno con una paloma blanca que sueltan hacia la plaza. Casi de inmediato un gran cuervo negro y una gaviota atacan y hacen huir a las dos palomas blancas que en el ataque perdieron varias plumas...






3.
Tras la renuncia de Benedicto XVI se empezó a especular la profecía de San Malaquías y la de la llegada de un Papa negro.
Con el presente Papa finaliza la lista tan asertiva dejada por San Malaquías y su profecía sobre los papas dejada el año 1595. En la que señala para Francisco:
La gloria del olivo.
Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana reinará.
Pedro el Romano, quien
apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones;
tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida
y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin.
 
4.
El gran Nostradamus en la Edad Media tuvo razón con Francisco I y su profecía del Papa negro... no por el color de su piel, sino por pertenecer a la orden jesuita, que usa el término 'papa negro' para designar al superior mundial, superior que a su vez debe obediencia al jesuita Bergoglio como Papa Francisco.

Comentario:
Una real profecía como las dos que se recordaron al renunciar el Papa Benedicto y asumir el Papa Francisco, vienen de un pasado en el que el vidente "visiona" un futuro para él impensado y desconocido. Deja señales para advertir a los futuros y si estas son apocalípticas tienen dos caras, la visible que tan solo se entenderá una vez que lo profetizado suceda y la otra que es de Esperanza para que eso así no suceda, sea pospuesto o atenuado como supongo que está ahora pasando.
Lo mismo es válido para las tres especiales señales mostradas con fotos al inicio.

*   *   *

Biografía del nuevo Papa
El primer Papa americano es el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, arzobispo de Buenos Aires. Es una figura destacada de todo el continente y un pastor sencillo y muy querido en su diócesis, que ha visitado a lo ancho y a lo largo, incluso trasladándose en medios de transporte público, en los quince años de ministerio episcopal.
«Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos», ha dicho más de una vez para explicar la opción de vivir en un apartamento y de prepararse la cena él mismo. A sus sacerdotes siempre les ha recomendado misericordia, valentía apostólica y puertas abiertas a todos. Lo peor que puede suceder en la Iglesia, explicó en algunas circunstancias, «es aquello que De Lubac llama mundanidad espiritual», que significa «ponerse a sí mismo en el centro». Y cuando cita la justicia social, invita en primer lugar a volver a tomar el catecismo, a redescubrir los diez mandamientos y las bienaventuranzas. Su proyecto es sencillo: si se sigue a Cristo, se comprende que «pisotear la dignidad de una persona es pecado grave».
Su biografía oficial es de pocas líneas, al menos hasta el nombramiento como arzobispo de Buenos Aires. Llegó a ser un punto de referencia por sus fuertes tomas de posición durante la dramática crisis económica que devastó el país en 2001.
En la capital argentina nació el 17 de diciembre de 1936, hijo de emigrantes piamonteses: su padre, Mario, era contador, empleado en ferrocarril, mientras que su madre, Regina Sivori, se ocupaba de la casa y de la educación de los cinco hijos.
Se diplomó como técnico químico, y eligió luego el camino del sacerdocio entrando en el seminario diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús. Completó los estudios de humanidades en Chile y en 1963, al regresar a Argentina, se licenció en filosofía en el Colegio San José, de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en 1966 enseñó las mismas materias en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudió teología en el Colegio San José, y obtuvo la licenciatura.
El 13 de diciembre de 1969 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo Ramón José Castellano. Prosiguió la preparación en la Compañía de 1970 a 1971 en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973 emitió la profesión perpetua. De nuevo en Argentina, fue maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, profesor en la facultad de teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesús y también rector del Colegio.
El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de los jesuitas de Argentina, tarea que desempeñó durante seis años. Después reanudó el trabajo en el campo universitario y entre 1980 y 1986 es de nuevo rector del colegio de San José, además de párroco en San Miguel. En marzo de 1986 se traslada a Alemania para ultimar la tesis doctoral; posteriormente los superiores le envían al colegio del Salvador en Buenos Aires y después a la iglesia de la Compañía de la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.
Es el cardenal Antonio Quarracino quien le llama como su estrecho colaborador en Buenos Aires. Así, el 20 de mayo de 1992 Juan Pablo II le nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe en la catedral la ordenación episcopal de manos del purpurado. Como lema elige Miserando atque eligendo y en el escudo incluye el cristograma ihs, símbolo de la Compañía de Jesús.
Concede su primera entrevista como obispo a un pequeño periódico parroquial, «Estrellita de Belén». Es nombrado enseguida vicario episcopal de la zona de Flores y el 21 de diciembre de 1993 se le encomienda también la tarea de vicario general de la arquidiócesis. Por lo tanto no sorprendió que el 3 de junio de 1997 fuera promovido como arzobispo coadjutor de Buenos Aires. Antes de nueve meses, a la muerte del cardenal Quarracino, le sucede, el 28 de febrero de 1998, como arzobispo, primado de Argentina. El 6 de noviembre sucesivo fue nombrado Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en el país y desprovistos de Ordinario del propio rito.
Tres años después, en el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II le crea cardenal, asignándole el título de san Roberto Bellarmino. En esa ocasión, invita a los fieles a no acudir a Roma para celebrar la púrpura y a destinar a los pobres el importe del viaje. Gran canciller de la Universidad Católica Argentina, es autor de los libros Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986) y Reflexiones de esperanza (1992).
En octubre de 2001 es nombrado relator general adjunto para la décima asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos, dedicada al ministerio episcopal, encargo recibido en el último momento en sustitución del cardenal Edward Michael Egan, arzobispo de Nueva York, de presencia necesaria en su país a causa de los ataques terroristas del 11 de septiembre. En el Sínodo subraya en particular la «misión profética del obispo», su «ser profeta de justicia», su deber de «predicar incesantemente» la doctrina social de la Iglesia, pero también de «expresar un juicio auténtico en materia de fe y de moral».
Mientras, en América Latina su figura se hace cada vez más popular. A pesar de ello, no pierde la sobriedad de trato y el estilo de vida riguroso, por alguno definido casi «ascético». Con este espíritu en 2002 declina el nombramiento como presidente de la Conferencia episcopal argentina, pero tres años después es elegido y más tarde reconfirmado por otro trienio en 2008. Entre tanto, en abril de 2005, participa en el cónclave en el que es elegido Benedicto XVI.
Como arzobispo de Buenos Aires —diócesis de más de tres millones de habitantes— piensa en un proyecto misionero centrado en la comunión y en la evangelización. Cuatro los objetivos principales: comunidades abiertas y fraternas; protagonismo de un laicado consciente; evangelización dirigida a cada habitante de la ciudad; asistencia a los pobres y a los enfermos. Apunta a reevangelizar Buenos Aires «teniendo en cuenta a quien allí vive, cómo está hecha, su historia». Invita a sacerdotes y laicos a trabajar juntos. En septiembre de 2009 lanza a nivel nacional la campaña de solidaridad por el bicentenario de la independencia del país: doscientas obras de caridad para llevar a cabo hasta 2016. Y, en clave continental, alimenta fuertes esperanzas en la estela del mensaje de la Conferencia de Aparecida de 2007, que define «la Evangelii nuntiandi de América Latina».
Hasta el inicio de la sede vacante era miembro de las Congregaciones para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, para el clero, para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica; del Consejo pontificio para la familia y de la Comisión pontificia para América Latina.

https://w2.vatican.va/content/francesco/es/biography/documents/papa-francesco-biografia-bergoglio.html


Las frases que marcan la personalidad de Bergoglio sobre la Iglesia, DDHH, el aborto y matrimonio homosexual
Defensor de los hijos de madres solteras y de los pobres, opositor del aborto, se vio enfrentado a la presidenta Cristina Fernández al rechazar el matrimonio homosexual.
"En nuestra región eclesiástica hay presbí­teros que no bautizan a los chicos de las madres solteras porque no fueron concebidos en la santidad del matrimonio (...) Estos son los hipócritas de hoy. Los que clericalizaron a la Iglesia. Los que apartan al pueblo de Dios de la salvación", con estas palabras Jorge Bergoglio, que hoy fue electo como el sucesor de Benedicto XVI, llamó a los sacerdotes argentinos a no ser "hipócritas", el pasado 3 de septiembre.
Jorge Bergoglio, que desde hoy será llamado Francisco I, es un sacerdote que no ha pasado desapercibido en la sociedad argentina a pesar del bajo perfil que ha querido cultivar siempre. Contrario al aborto, también se ha referido a temas sociales como la pobreza y la desigualdad.
"Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de condiciones económicas injustas que originan las grandes desigualdades", dijo en septiembre de 2009.
Y en cuanto al aborto, indicó que "se percibe una vez más que se avanza deliberadamente en limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer". Y agregó en un documento de la Conferencia Episcopal Argentina que "el aborto nunca es una solución".
Durante la celebración del bicentenario argentino, el entonces arzobispo de Buenos Aires decía "los más pobres, los que para los suficientes, no cuentan, pero aquí sí que son tenidos en cuenta. No tenemos derecho a aguacharnos, a bajar los brazos llevados por la desesperanza, recuperemos la memoria de esta patria que tiene madre, recuperemos la memoria de nuestra madre, todos miremos a la virgen y todos juntos pidámosle que no nos suelte de la mano".
En tanto, en septiembre de 2011, se refería a la explotación de personas. "En esta ciudad la esclavitud está a la orden del día y de diversa forma, en esta ciudad se explota a trabajadores en talleres clandestinos, y si son migrantes, se les niega la posibilidad de salir de ahí. En esta ciudad hay chicos en situación de calle desde hace años", decía Bergoglio.
MATRIMONIO HOMOSEXUAL Y ENFRENTAMIENTO CON EL GOBIERNO
Sin embargo, dentro de lo más recordado está el rechazo a la ley de matrimonio homosexual que impulsó el gobierno de Cristina Fernández durante 2010, lo que llevó al cardenal a enfrentarse con la presidenta.
En esa oportunidad, Bergoglio indicó que "no se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento) sino de una "movida" del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios", y agregó que "aquí también está la envida del Demonio, por la que entró el pecado en el mundo, que arteramente pretende destruir la imagen de Dios: hombre y mujer que reciben el mandato de crecer, multiplicarse y dominar la tierra".
"Me preocupa el tono que ha adquirido el discurso en torno a la discusión por la ley del matrimonio igualitario, donde se plantea como una cuestión de moral religiosa y atentatoria del orden natural, cuando en realidad lo que se está haciendo es mirar una realidad que ya está", dijo en esa ocasión Cristina Fernández, en clara alusión a los dichos del cardenal.

http://www.latercera.com/noticia/mundo/2013/03/678-513526-9-las-frases-que-marcan-la-personalidad-de-bergoglio-sobre-la-iglesia-ddhh-el.shtml


Personalidad del Papa Francisco
El Papa Francisco ha causado un gran impacto en el mundo entero, no sólo entre los católicos sino también en personas de otras religiones y aún en personas no creyentes. Quienes lo han tratado reconocen en él a un hombre carismático, que se distingue por su gran sencillez, humildad y facilidad de trato, por su sensibilidad y cercanía con la gente. Sus primeras acciones y algunos de los gestos y actitudes que ha tenido en estos primeros días de su pontificado nos permiten adivinar y delinear los rasgos de su personalidad.
Primer Papa latinoamericano. Un pontífice que, como él mismo dijo, “parece que los cardenales fueron a buscarlo casi al fin del mundo”. Primer Papa Jesuita. Primer Papa de nombre Francisco en referencia San Francisco de Asís, el hombre de la pobreza, de la paz, del amor y cuidado de la naturaleza, un nombre que parece programático. Su origen latinoamericano le ha permitido conocer la pobreza y la desigualdad que existe en los países en desarrollo.
Los rasgos de que ha hecho gala en el inicio de su pontificado han sido tan claros que han permitido que la gente se forme ya una imagen de él. Los podríamos describir así: una bondad  natural, inteligencia clara para percibir lo esencial de la realidad, lenguaje directo, especialmente cuando se trata de denunciar la corrupción y la injusticia,  acostumbrado a llamar las cosas por su nombre y mirar de frente a las personas; su formación jesuita lo ha hecho un hombre austero, sensible a los pobres, los débiles, los desheredados; buen humor, alegre, de apariencia seria y de pocas palabras, pero que sabe sonreír; no gusta de llamar la atención ni de protagonismos personales, sobrio en sus costumbres. Un hombre de una gran libertad interior.
En una palabra, es un hombre virtuoso, un hombre de Dios. Se nota su espiritualidad ignaciana y su fe profunda. No es un intelectual, pero sí una persona con una sólida formación académica, que piensa y razona con profundidad de pensamiento. “La edad no es lo que cuenta. No es la fuerza física, sino la interior, la espiritual la que se necesita. Lo que sirve es la cabeza que razona y el corazón  que ama”. Esta reflexión de Marco Roncalli, –sobrino nieto de Juan XXIII y biógrafo del Papa Juan Pablo I–  se le aplica a la perfección a este Papa.  Francisco es un hombre de decisiones firmes. No es un políglota, pero se da a entender con sus gestos y actitudes. Habla el idioma universal del amor y la bondad.
Esta personalidad del Papa Francisco ha despertado grandes esperanzas y expectativas de que con él habrá un cambio profundo de la Iglesia y un retorno a las raíces y al evangelio de Jesús. Dará prioridad a la vivencia de la fe, a la imitación de Cristo, a la vivencia de las bienaventuranzas, de la misericordia, del amor, de la bondad y la ternura: “No debemos tener miedo de la bondad, ni siquiera de la ternura” ha dicho en su Homilía en la Misa de Inauguración hablando de San José. El objetivo de la evangelización será: poner a Cristo como centro de nuestras vidas.
Continuará con la purificación al interior de la Iglesia, en continuidad con las acciones iniciadas por Benedicto XVI. Avanzará en el camino de la búsqueda de la unidad de los cristianos, con el diálogo ecuménico y el diálogo interreligioso. Buscará acabar con el carrierismo y la corrupción de parte del clero. Estará siempre del lado de los pobres. Cuidará la aplicación correcta del Concilio Vaticano II. El haber recalcado su condición primaria de ser el Obispo de Roma, es una indicación de su idea de la relación que el Pastor debe tener con la Iglesia local, "la Iglesia de Roma que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias".
Todas estas esperanzas y expectativas que se han despertado corresponden a las señales que el Papa ha dado en el inicio de su Pontificado.
El Papa Francisco parece insistir en el optimismo y la esperanza. “No tenemos que ceder al pesimismo y al desaliento (…) el Espíritu Santo dará a la Iglesia el valor de perseverar y buscar nuevos métodos de evangelización“, ha exhortado a los Cardenales. “La verdad cristiana es atractiva y persuade porque responde a la necesidad profunda del ser humano“, ha añadido Bergoglio.
Los temas importantes para el nuevo Obispo de Roma, de acuerdo al periodista Gianni Valente, amigo personal del Pontífice argentino, en su libro “Francesco, un papa dalla fine del mondo” y que surgen a través de las entrevistas y conversaciones entre el autor y el entonces cardenal Bergoglio son: “la misericordia de Cristo por toda la humanidad, la cercanía de la Iglesia con el pueblo, la radical exigencia del Evangelio, la denuncia de un sistema económico injusto con los más débiles. A la pregunta ¿La prioridad de la Iglesia hoy? «Hoy lo que más se necesita es la misericordia, misericordia y valentía apostólica», respondía Bergoglio.
Siendo ya Obispo en Buenos Aires, acostumbraba visitar las favelas –villas miseria o barrios marginados de la ciudad– y convivir con las familias. Destinó a varios sacerdotes para atender los barrios pobres de la ciudad. Era conocido como el Padre Jorge y era uno de los “curas villeros” que tenía una preocupación real por las personas que sufrían alguna forma de explotación. Durante sus años al frente del arzobispado de Buenos Aires, el entonces cardenal duplicó las ayudas a los denominados «curas villeros». Tomaba mate y participaba de los asados con las personas que asistían a alguna celebración religiosa. Le gustaba convivir con ellos y lo recuerdan con gran cariño.  Otro rasgo muy humano del nuevo Papa es su gusto por el tango, la ópera y el futbol. Fan del equipo San Lorenzo de Almagro, tenía su carnet de miembro del club.   Otras muchas otras sorpresas nos esperan.

http://www.vidapastoral.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=195:personalidad-del-papa-francisco


"El nuevo papa es un hombre muy humilde", dijo el reverendo Eduardo Magiarotti, un sacerdote argentino. "Toma el transporte público todos los días. Es un hombre sumamente dedicado a los pobres y a la gente que sufre en su diócesis. Es un predicador apasionado y un hombre de oración".

El Papa Francisco I apareció en el balcón  una hora después de que emergiera humo blanco. La elección de Bergoglio fue anunciada por el cardenal francés Jean-Louis Tauran con la frase en latín "Annuntio vobis gaudium magnum. Habemus Papam" ("Les anuncio una gran alegría. Tenemos un Papa"). Bergoglio apareció vistiendo sólo la túnica blanca, sin los ropajes rojos y dorados tradicionales con que se presenta al nuevo Papa. El hecho fue interpretado como una señal de la personalidad sencilla de Bergoglio.

“Me duele ver a curas o monjas con autos último modelo… ¡No se puede! Mejor ir en bicicleta o usar un auto más humilde; piensen en los chicos que se mueren de hambre!. Un coche es necesario para ahorrarnos mucho trabajo, pero por favor, escojan uno más humilde”.

*   *   *

Destacados de Francisco -I- en sus dos años

-I-

Las 15 frases más polémicas del Papa Francisco a dos años de haber llegado al Vaticano
1. "¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!"
2. "Un capitalismo salvaje ha enseñado la lógica de las ganancias a cualquier costo, de dar con el fin de conseguir sin pensar en la explotación de las personas (...) y vemos los resultados en la crisis que estamos viviendo"- El ser humano está en "peligro" y en el mundo "no manda el hombre, sino el dinero"- 
3. En un tuit de su cuenta @pontifex de Twitter escribió que la comida que se tira a la basura "es el alimento que se roba al pobre, al que pasa hambre" 
4. "El dinero debe servir y no gobernar"
5. "Sobre la ordenación de las mujeres, la Iglesia ha hablado y ha dicho no" 
6. "Si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quién para juzgarla". 
7. En relación a los abusos sexuales, dijo: "no podrá haber prioridad de otro tipo de consideraciones, sean de la naturaleza que sean, como por ejemplo, el deseo de evitar el escándalo, porque no hay absolutamente lugar en el ministerio para los que abusan de los menores".
8. "La persona corrupta que hace negocios corruptos o que gobierna de forma corrupta roba al pobre. Las víctimas son los pobres".
9. "Es verdad que no se debe reaccionar violentamente, pero aunque seamos buenos amigos, si él insulta a mi madre, puede esperar un puñetazo"
10. "Pagar salarios en negro es un pecado gravísimo" y que los cristianos que lo realizan y luego ofrecen donativos a la Iglesia están utilizando "a Dios para encubrir la injusticia".
11. En cuanto a las riquezas al interior de la Iglesia, el sumo pontífice señaló que la "hipocresía de los hombres y mujeres consagrados que profesan el voto de pobreza y, sin embargo, viven como ricos". En otra oportunidad había dicho que "duele ver a una monja o un cura con el último modelo de coche". 
12. "Como pueden ver, esta preocupación por los pobres está en el gospel, está en la tradición de la Iglesia, no es un invento del comunismo y no debería ser ideologizado, porque es algo que ha ocurrido varias veces en el transcurso de la historia".
13. "Algunos creen, perdonad la expresión, que para ser bueno y católico tenemos que ser como conejos".
14. "Los sacerdotes son como los aviones: sólo son noticia cuando caen”. 
15. En relación al problema del narcotráfico en Argentina, dijo: "ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror".
http://www.latercera.com/noticia/mundo/2015/03/678-620661-9-las-15-frases-mas-polemicas-del-papa-francisco-a-dos-anos-de-haber-llegado-al.shtml


-II-
"Hoy se consume droga en Argentina, y creo que también se fabrica"
Hay países que ya son esclavos de la droga; países o zonas donde todo está bajo el dominio de la droga, dice Francisco.
11 de marzo de 2015
Veinte días después de que el papa Francisco hablara de la “mexicanización” de Argentina por el avance del narcotráfico, el pontífice volvió a referirse al tema. Ahora, en una entrevista para un periódico, dijo que en su país se consume droga y que “cree” que “también se fabrica”.
En la entrevista para el periódico de La Cárcova, una de las villas miseria de las afueras de Buenos Aires, el pontífice respondió preguntas que los jóvenes del lugar le hicieron llegar.
"Hay países que ya son esclavos de la droga. Hay países o zonas donde todo está bajo el dominio de la droga. Lo que más me preocupa es el triunfalismo de los traficantes (…) Con respecto a Argentina, puedo decir sólo esto: hace 25 años era un lugar de paso de la droga, hoy en día se consume. Y no tengo la certeza, pero creo que también se fabrica", manifestó Francisco.
El gobierno desestimó las consideraciones del papa. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, subrayó que "Naciones Unidas nunca le ha dado esa valoración" al país, mientras que el titular de la agencia contra la drogadicción y el narcotráfico, el padre Juan Carlos Molina, remarcó que Argentina "está lejos de ser un país productor".
Es la segunda vez que el pontífice reitera su preocupación por el narcotráfico en su país en menos de un mes.
A fines de febrero pasado, el papa respondió en forma privada una carta del diputado opositor Gustavo Vera y pidió evitar lo que llamó la "mexicanización" de Argentina.
http://mexico.cnn.com/mundo/2015/03/11/hoy-se-consume-droga-en-argentina-y-creo-que-tambien-se-fabrica-papa


-III-
Papa Francisco: "Me escandaliza la nueva zona de Puerto Madero, edificios enormes y después la villa miseria"
El pontífice criticó el "despilfarro del dinero" y la "injusticia de las riquezas"
"Una cosa que a mí me escandaliza, me escandalizaba en Buenos Aires, es la nueva zona de Puerto Madero". El papa Francisco se refirió así al barrio más joven y más caro de la ciudad de Buenos Aires, ese rincón de 200 hectáreas a la vera del Río de la Plata con calles que rinden homenaje a mujeres de la historia argentina y que es un exclusivo centro residencial, gastronómico y de negocios.
"Una cosa que a mí me escandaliza, me escandalizaba en Buenos Aires, es la nueva zona de Puerto Madero, ¿no? Que es preciosa, todo ganado al río, por un lado esos edificios enormes, 36 restaurantes, si usted va a cenar le cortan la cabeza, ¿no? Porque le hacen pagar... Y después la villa miseria", sostuvo.
En una extensa entrevista con Noticieros Televisa, el pontífice habló de la riqueza, la pobreza, la injusticia y lo "traicionero" que es el dinero.
"La injusticia de las riquezas. Por ejemplo, cuando no se paga el sueldo justo. Es un pecado mortal. Eso es aprovecharse de la pobreza de otro. O como cuando a la mucama de la casa se le paga en negro, total es una sirvienta. Pero, ¿por qué? Pero no porque la patrona o el patrón sea rico, sino por esa actitud. El dinero siempre es traicionero. El diablo entra por el bolsillo. Siempre", planteó.
"San Ignacio decía que había tres escaleritas, tres escalones. El primero es la riqueza. El diablo te mete la plata en el bolsillo. Segundo es la vanidad y tercero es el orgullo y la soberbia. Y de ahí a todos los demás pecados. Cuando vos llegás a ese nivel de orgullo sos capaz de cualquier cosa", agregó.

http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=ARG&pagina=http://www.lanacion.com.ar


-IV-
Papa cesa visitas de políticos argentinos por elecciones en su país
Marzo 16 de 2015
BUENOS AIRES. El papa Francisco ha decidido dejar de recibir políticos argentinos por un tiempo para evitar que se haga uso de su imagen en pleno año electoral, según indicó el lunes Guillermo Karcher, oficial de Protocolo y Ceremonial del Vaticano.
Karcher declaró a radio La Red de Buenos Aires que Jorge Bergoglio “ya ha puesto” un límite a los contactos con los dirigentes.
“Ya lo dijo…estamos en ese tiempo...el que no tiene la foto, no la tiene. Y el que la tiene, que la tenga en casa”, afirmó el responsable de protocolo al ser consultado sobre cuál será la actitud del pontífice respecto a la clase política en momentos en que se desarrolla la campaña electoral de cara a los comicios presidenciales de octubre.
Al ahondar en las recientes declaraciones que hizo Francisco acerca de que se ha sentido usado por los políticos de su país, Karcher dijo que el papa tuvo la “sensación” de que aquellos que lo visitaban en el Vaticano y se fotografiaban con él luego usaban esa imagen “para decir algo que nada que ver”.
“Ahí está el abuso; no en sacarse una foto, sino hacer uso de una foto como para decir algo que nada que ver…Incluso una conversación que tuvimos me dijo ‘que cada uno se haga responsable de lo que dice lo que afirma’, porque no puede ser que vayan allá y todos digan ‘con mandato del papa hay que hacer ésto y lo otro”, sostuvo Karcher.
“Si vamos a hacer campaña con una foto…hay cosas más profundas, quien sea tiene que ir proponiendo proyectos y cosas con visión de futuro”, argumentó el jefe de ceremonial.
Asimismo señaló que a Francisco no le gusta ser “etiquetado” como afín a ningún partido político en concreto. “El es jefe de estado del Vaticano; no puede ponerse ninguna camiseta, la única que se pone es la de San Lorenzo”, indicó sobre la simpatía del pontífice con el club de futbol de Buenos Aires.
En una entrevista con Televisa, Francisco dijo que se ha sentido “usado” por los políticos argentinos que pedían audiencia. El papa no identificó a ninguno de los políticos en cuestión, pero apuntó que “los argentinos cuando vieron un papa argentino se olvidaron de todos los que estaban a favor o en contra del papa argentino”.
La presidenta Cristina Fernández, que en diciembre entregará el poder al ganador de las elecciones, y muchos dirigentes políticos y humanitarios vinculados al gobierno que tenían una opinión negativa de Bergoglio cambiaron de opinión cuando fue elegido papa.

http://www.24-horas.mx/papa-cesa-visitas-de-politicos-argentinos-por-elecciones-en-su-pais/


-V-
Un chiste papal sobre la famosa idiosincrasia de los argentinos:
"Los argentinos, cuando vieron un papá argentino, se olvidaron de todos los que estaban a favor o en contra del papa argentino; los argentinos, que no somos humildes y que somos muy engreídos y con un ego muy grande… ¿Usted sabe cómo se suicida un argentino?, se sube arriba de su ego y de allí se tira abajo". Y lo dijo el Papa con una pícara sonrisa.


-VI-
El Papa dice que el ser humano es responsable del cambio climático
15/01/15
A BORDO DEL AVIÓN PAPAL (Reuters) - El Papa Francisco irrumpió el jueves en el debate global sobre el cambio climático, asegurando que cree el hombre es el principal responsable y que espera que la conferencia de París de este año adopte una postura valiente para proteger al medio ambiente.
El Pontífice afirmó que su largamente esperada encíclica sobre el medio ambiente está casi terminada y que confía en que pueda ser publicada en junio, a tiempo para aportar argumentos para la discusión antes de la reunión de la ONU sobre el clima, que se celebrará en la capital francesa en noviembre.
En una conversación con los periodistas en el avión que le trasladó de Sri Lanka a Filipinas, fue preguntado de forma específica si el hombre es el principal culpable del cambio climático.
"No sé si es todo (culpa del hombre), pero para la mayoría, para la mayor parte, el hombre es el que agrede continuamente a la naturaleza", dijo.
Sus palabras fueron las más claras hasta la fecha sobre el cambio climático, que ha provocado un debate mundial e, incluso, ha dividido a los católicos conservadores y liberales, especialmente en Estados Unidos.
"En un sentido, hemos mandado sobre la naturaleza, sobre la Hermana Tierra, sobre la Madre Tierra", dijo Francisco, quien ha hecho muchos llamados a la protección del medio ambiente desde su elección en 2013.
"Creo que el hombre ha ido demasiado lejos", afirmó. "Gracias a Dios, hoy hay voces que están hablando de esto".
El mes pasado, cerca de 190 naciones acordaron los cimientos de un nuevo acuerdo global para 2015 que combatirá el cambio climático, entre advertencias de que se necesitarán medidas mucho más duras para limitar el aumento de las temperaturas en todo el mundo.
"La reunión de Perú no fue gran cosa, me decepcionó. Creo que hubo falta de coraje (...) Esperemos que los delegados en París sean más valientes y avancen", dijo.

http://es.reuters.com/article/entertainmentNews/idESKBN0KO1QK20150115


-VII-
Los problemas del Papa Francisco para transparentar las finanzas en El Vaticano
Algunos sectores de la Curia tratarían de impedir que el sumo pontífice acuerde con Italia el fin del banco de la Santa Sede como paraíso fiscal.
10/03/2015
Nuevos problemas al interior del Vaticano se resaltan desde los sectores más conservadores de la Santa Sede, los mismos conflictos a los que se enfrentó Benedicto XVI meses antes de su retirada ahora afectan al papa Francisco.
Los intentos de Jorge Mario Bergoglio para transparentar las acciones dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco vaticano, entre los que destaca el ingreso del cardenal australiano George Pell, designado por el Sumo Pontífice para esta labor, se están viendo enfrentados con las acciones de quienes pretenden mantener un manto de duda sobre las instituciones dentro del Vaticano.
Durante los últimos meses de la administración de Joseph Ratzinger comenzar a amenazar filtraciones de información que lo asilaron en los altos mandos al interior de la ciudad religiosa. Problemas que finalmente decantaron en la renuncia del papa emérito, así lo señala el diario español El País.
"Justo cuando Jorge Mario Bergoglio pretende arrojar luz de una vez por todas sobre las finanzas vaticanas —aprobando severas leyes internas de transparencia y negociando con el Gobierno italiano el fin del Vaticano como paraíso fiscal—, aquellos lobos del poder y el dinero están intentando evitarlo con las mismas armas que usaron contra Joseph Ratzinger: la filtración de documentos envenenados para sembrar la duda y la división entre el Papa y sus ayudantes", destacan.
A través de conversaciones, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, ha admitido que se ha comenzado con un proceso de “transparencia mediante el intercambio de información con fines fiscales”, en un trabajo coordinado con el primer ministro italiano, Matteo Renzi.
Durante la administración anterior, Benedicto comenzó con una operación que pretendía limpiar un poco las finanzas dentro del Vaticano. En 2011, se inició el estudio de cuentas que finalmente Francisco demostró y cerró cerca de 3.000 cuentas sospechosos y congeló otras 2.000.
Desde El País destacan que "el método para sembrar la discordia entre Francisco y el cardenal Pell es calcado al que logró aislar primero y doblegar después a Benedicto XVI: la filtración de documentos reservados".

http://www.latercera.com/noticia/mundo/2015/03/678-620047-9-los-problemas-del-papa-francisco-para-transparentar-las-finanzas-en-el-vaticano.shtml


-VIII-
Papa Francisco: ¿Qué maestro cristiano eres sino amas a los estudiantes difíciles?
El Pontífice concede audiencia a asociación de maestros y recuerda que es cristiano amar al estudiante con sus dificultades y problemas
13/03/2015
"Jesús diría, si amáis sólo a los que estudian, a los que están bien educados, ¿qué mérito tenéis?", dijo el Papa Francisco recibiendo en audiencia este sábado 14 de marzo a los miembros de la Unión Católica Italiana de profesores, rectores, educadores y formadores Medios (UCIIM, siglas en italiano).
“Cualquier maestro está bien con los estudiantes más buenos. A ustedes les pido amen más a los estudiantes "difíciles", los que no quieren estudiar, los que se encuentran en condiciones difíciles, los discapacitados y los extranjeros, que ahora son un gran desafío para la escuela”, insistió.
Iniciando su discurso, el Papa recordó que había sido un enseñante como ellos y dijo: “tengo muy bonitos recuerdos”. Precisamente, porque antes de tomar los votos definitivo para ser jesuita ha sido profesor de escuela por casi ocho años.
“Como Jesús nos ha enseñado, toda la Ley y los Profetas se resumen en dos mandamientos: Amarás al Señor tu Dios y amar al prójimo (cf. Mt 22,34-40). Podemos preguntarnos: ¿quién es el prójimo para un maestro? El “prójimo” son sus alumnos! Es con ellos que pasa sus días. Son ellos los que esperan orientación de él, una dirección, una respuesta - y, antes de eso, buenas preguntas!”, expresó.
El Papa Francisco recordado esos tiempos de “maestrillo” , como se les llama a los novicios antes de convertirse en Jesuitas, ha criticado los dobles turnos y la mala paga que los maestros deben enfrentar en varios países. Y mencionó el caso de su país natal.
Al margen del  texto preparado dijo: Es una injusticia. Yo pienso a  mi país, que es lo que conozco: pobrecitos (los maestros), para tener un sueldo más o menos bueno, ¡deben hacer más de dos turnos!.  ¿Un enseñante como termina después de un doble turno? Es un trabajo mal pagado, pero bellísimo”, sostuvo. 
Posteriormente, presentó algunos elementos que caracterizan la idea justa de escuela, que se contrapone a las ideas reduccionistas de su misión en la sociedad. “La escuela está hecha ciertamente de una educación válida y calificada, pero también de relaciones humanas, que por parte nuestra son relaciones de acogida, de bondad, dirigidas a todos sin distinción”.
De hecho, continuó, el deber de un buen maestro – sobre todo de un maestro cristiano - es amar con mayor intensidad a sus estudiantes más difíciles, más débiles, más desfavorecidos”.
De aquí, ha confirmado que enseñar es un “trabajo hermoso”, porque “se puede ver crecer día tras día las personas que nos han confiado y están a nuestro cuidado. Es un poco de "cómo ser padres, al menos espiritualmente. Es una gran responsabilidad!
“Enseñar – continuó-  es un compromiso serio que sólo una personalidad madura y equilibrada puede asumir. Este compromiso puede dar miedo, pero - recordó - ningún maestro nunca está solo”, también tiene el apoyo de sus colegas y comunidad.  
Por esto, indicó que es bueno  “siempre compartir su trabajo con otros colegas y toda la comunidad educativa a la que se pertenece”.
En su discurso se dirigió a los maestros cristianos para que sean verdaderos testimonios. Así los llamó a estar presentes en las periferias existenciales y en los suburbios de la escuela. Todo ello, para combatir, “la exclusión, la ignorancia y la delincuencia”.
En una sociedad que lucha por encontrar puntos de referencia, es necesario que los jóvenes reciban en la escuela ejemplos y guías positivas.
El Papa pidió que los maestros den sentido a la escuela, al estudio y la cultura, “sin reducir todo sólo a la transmisión de conocimientos técnicos”, sino de buscar una relación educativa con cada estudiante. De esta manera, exhortó a los maestros a acoger y amar a los estudiantes por lo que son, con todas su limitaciones y su potencial.
Justamente, Francisco les puso como ejemplo a San Juan Bosco, al mismo tiempo que se celebra el bicentenario de su nacimiento este año. Además, indicó que se necesitan maestros cristianos, “testimonios de una humanidad madura y completa”.
A nivel profesional, señaló que “es importante actualizar” las habilidades de la enseñanza, especialmente a la luz de las nuevas tecnologías, “pero la enseñanza no es sólo un trabajo: es una relación en la que cada maestro debe sentirse plenamente involucrado como persona, para dar sentido a la función educativa hacia sus estudiantes”.
Por último, el Papa animó a renovar con pasión el hombre en el proceso de la formación y ser testigos de la vida y de la esperanza. En su discurso se alegró de que la asociación de maestros recibidos en audiencia haya cumplió 70 años y aseguró que además del justo derecho de celebrar, es importante hacer un balance de esos años.

http://www.aleteia.org/es/educacion/noticias/papa-francisco-que-maestro-cristiano-eres-sino-amas-a-los-estudiantes-dificiles-5211482316865536


-IX-
Caminando con el Papa Francisco, segundo aniversario
Entrevista al P. Lombardi

Sobre el segundo año caminando con el Papa Francisco, el P. Federico Lombardi, director de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha sido entrevistado por Roberto Piermarini.
Empezando por las imágenes que más se podrían destacar:
«En un flujo infinito de imágenes, es difícil elegir. Pero quisiera recordar tres. La primera es el abrazo ante el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, entre tres: el Papa con el Rabino y con el líder musulmán. Un momento simbólico fundamental del diálogo y de la paz en el viaje del Papa a Tierra Santa, en un lugar absolutamente crucial para la paz en el mundo. La segunda imagen que quedó grabada en todos es cuando el Papa Francisco, al terminar la gran ceremonia en la catedral ortodoxa en Estambul, en Constantinopla, pidió, en cierto sentido, la bendición del Patriarca y se inclinó ante él. Un momento de fraternidad en el diálogo ecuménico, el gran anhelo de la unidad de los cristianos. Y la tercera imagen, que no es una sola, sino una serie de imágenes, que el Papa mismo ha evocado en varias ocasiones, es durante el gran viaje a Filipinas: las multitudes de personas llenas de afecto, deseosas de ver al Papa, de darle su amor, de manifestar su entusiasmo, que le presentan a los niños. Alegría y esperanza ante el Papa. Un pueblo que mira a su futuro con esperanza, presentándole a sus niños y a las nuevas generaciones de Asia y de la humanidad».
En el ámbito internacional, el segundo año de Pontificado del Papa Francisco está marcado también por el papel de mediación de la Iglesia:
«El Papa ha lanzado una infinidad de llamamientos por la paz, en particular ante las situaciones más críticas y dramáticas que conocemos muy bien. Las que se refieren a Oriente Medio, las que se refieren ahora a Ucrania, en el marco europeo… Momentos muy significativos que hemos visto, en los que, de algún modo, se percibió también la capacidad de presencia personal del Papa Francisco. Como la ‘ración por la paz’, después de su viaje a Tierra Santa, con la invitación personal a rezar juntos, para el presidente de Israel y el presidente de la Autoridad Palestina, aquí en el Vaticano.
Y otro momento, que despertó también el interés internacional con cierta sorpresa, fue cuando el presidente Obama y el presidente Raúl Castro le agradecieron al Papa Francisco por su contribución para la renovación de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba. Así se comprendió, aunque con cierta discreción, que el Papa Francisco ha dado su contribución personal».
El Sínodo sobre la familia ha monopolizado un poco este segundo año de pontificado
A la luz de lo que ha dicho el Papa Francisco ¿qué balances y perspectivas se pueden destacar?:
«Estamos en camino. Estoy convencido de que esta renovación del Sínodo como método de puesta en marcha de la comunidad de la Iglesia más amplia, que luego llega a madurar en los encuentros de los Obispos, es uno de los aspectos importantes con los que Francisco ve su servicio a la Iglesia. Un intento verdadero de hacer vivir a la Iglesia la experiencia de ser una comunidad, que camina junta. Escuchando junta también la voz del Espíritu que la acompaña en el camino. Sin miedo, mirando con mucha honestidad los problemas del mundo de nuestro alrededor, los signos de los tiempos y sin miedo, precisamente, a ir a tierras nuevas, porque son nuevas las tierras hacia las cuales la humanidad está yendo. Todavía no las conocemos todas en sus detalles, pero la fe firme en Cristo y el firme arraigo en el Evangelio, escuchar lo que el Espíritu le dice hoy a la Iglesia, para afrontar de forma adecuada, responder de forma adecuada a las situaciones nuevas que se plantean. Ahora el Papa Francisco, como dice él, siguiendo las sugerencias del Espíritu, ha encontrado en la familia un gran tema. Efectivamente, la familia está enlazada con la vida concreta de la mayor parte de las personas en este mundo y, por lo tanto, reflexionar a la luz del Evangelio sobre cómo se vive esta dimensión, estos problemas fundamentales de vida personal y social, es una gran contribución también al bien de la humanidad, es una forma de desarrollar el servicio de la Iglesia por el bien de la humanidad de hoy».
También en su segundo año, el Papa no deja de recordar a los pobres y la dignidad y tutela de la persona humana, como centro de su acción pastoral:
«Sí: esto lo entendimos muy bien. Quiso llamarse Francisco porque los pobres son el centro de su atención. Y sabemos que son los pobres en un sentido muy amplio: son todas las personas violadas en su dignidad, no sólo desde el punto de vista económico, sino también espiritual, de la pobreza de relaciones sociales, etc. Y en ello, Francisco manifiesta una gran atención y ha llevado también a la atención pública tantos aspectos significativos para la dignidad de la persona humana: los problemas de los migrantes, de los refugiados, los problemas de las nuevas esclavitudes, los problemas del tráfico de órganos y de personas humanas, de la marginación de los ancianos y de los enfermos… Son cosas que se ve que lleva en su corazón y que él recuerda con gran espontaneidad, con gestos y con palabras. Quisiera decir que también el tema que nos ha interesado tanto en estos años, el de los abusos sexuales contra los menores, se inserta en esta atención de Francisco hacia los ‘pobres’ y las marginaciones, en un contexto más amplio, con mucha coherencia. Por lo que los menores víctimas de abusos son personas humanas violadas en su dignidad y que merecen atención. Y el hecho de haber lanzado esta nueva Comisión para la tutela de los menores, en una perspectiva, no tanto hacia el pasado, sino atesorando la experiencia del pasado, mirando sobre todo a los problemas de la prevención de los abusos, también fuera de la Iglesia, en el mundo de hoy, es una gran intuición. Y me parece un paso adelante importante, en la continuidad con el empeño del Papa Benedicto, pero con un horizonte más amplio y su inserción en la lucha en favor de la verdadera dignidad de las personas humanas».

http://www.iglesiaviva.net/internacionales/7121-caminando-con-el-papa-francisco-segundo-aniversario-entrevista-al-p-lombardi.html


-X-
Papa Francisco cumple dos años a la cabeza de la Iglesia católica
El 13 de marzo de 2013 el sumo pontífice se asomó al balcón de la basílica de San Pedro para comenzar su labor en el Vaticano.
13/03/2015
Se cumplen hoy dos años desde que el nuevo papa llegado "desde el fin del mundo" se asomase al balcón de la basílica de San Pedro y comenzase su labor para hacer una Iglesia católica más cercana y universal, lejos del riguroso protocolo y el excesivo centralismo romano. 
Dos años son pocos para cambiar una institución de dos siglos de vida, pero con determinación y pequeños gestos se van viendo los cambios que quiere aportar Francisco, aunque no tan rápidamente como se esperaba. 
La primera gran novedad de este pontificado es que el futuro Gobierno de la Iglesia católica no está en manos solamente del papa, ni tampoco del poder romano, pues desde hace más de un año un grupo de nueve cardenales llegados desde los cinco continentes discuten sobre la reforma de la Curia romana, para que sea más ágil y menos burocrática. 
Se esperaba mayor rapidez en estas reformas, pero otro de los puntos que han surgido en estos dos años de pontificado ha sido que a la Iglesia le cuesta ponerse de acuerdo en las cuestiones más relevantes y se muestra dividida. Y Francisco divide. 
Por ello, el consejo de cardenales, el llamado "C9", aunque partiendo de la base de que la Curia, el gobierno vaticano, necesita una descentralización, no ha conseguido aún ponerse de acuerdo, y también los cardenales se han dividido en el último consistorio de febrero sobre la posible "externalización" de algunas competencias a las iglesias locales. 
Francisco no se rinde ante estos primeros escollos y sigue aplicando su teoría de Iglesia universal y colegial como se vio en el último sínodo de los obispos, que ha dejado de ser un mero hemiciclo de debate para convertirse en un lugar donde los prelados llegados de todo el mundo toman y someten al voto las soluciones de los problemas pastorales. 
En los dos consistorios de cardenales que ha celebrado Francisco desde que comenzó su pontificado también ha quedado patente ese aspecto universal y descentralizado que quiere aportar a la Iglesia. 
Los cardenales creados por Francisco llegan de decenas de naciones de todos los continentes y "representan el vínculo inseparable entre la Iglesia de Roma y las Iglesias particulares presentes en el mundo", como el mismo pontífice explicó. 
En el único documento que el papa ha escrito en estos dos años, la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" (La alegría del Evangelio) Francisco observaba que el Concilio Vaticano II ya afirmaba que las iglesias patriarcales y las conferencias episcopales pueden "dar una múltiple y fecunda contribución para que el sentido de colegialidad se realice concretamente". 
Lo que ha cambiado y radicalmente en estos dos años ha sido la figura del papa, mucho más cercano y accesible que sus predecesores como asegura el cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez Madariaga, que en una reciente entrevista explicó cómo antes para hablar con el pontífice había que tramitar todo a través de la Casa Pontifica. 
"Ahora es él quien se acerca a nosotros. Una misa en Santa Marta, un saludo en un pasillo o en el ascensor, un encuentro antes de entrar al Sínodo. Esa actitud fraterna y de amistad es algo que todos nosotros valoramos enormemente", explicó Rodríguez Madariaga. 
En su "casa", la Domus Santa Marta, Francisco ve cada día a quien pide ser recibido, cuando antes tener una audiencia con el pontífice era dificilísimo y en los espacios preestablecidos. 
Sus amigos argentinos, los sin techo del Vaticano, un transexual español... el pequeño salón de Santa Marta es testigo cada día de estos encuentros en los que el papa se muestra cercano a la gente y no sólo a los dirigentes del mundo. 
A pesar de la amenaza terrorista, Francisco continua acercándose a las personas como el primer día, moviéndose en su Ford Focus y su papamóvil descubierto y caminando entre los fieles cada vez que puede. 
Tampoco han cambiado sus costumbres, come y cena con el resto de sacerdotes en el autoservicio de San Marta y ha eliminado algunos pequeños detalles del protocolo como ser ayudado para vestirse o tener que ser acompañado por la seguridad cada vez que se mueve en Santa Marta o coge el ascensor. 
Lo único que no parece haber cambiado en estos dos años es él: el jesuita argentino Jorge Bergoglio.

http://www.latercera.com/noticia/mundo/2015/03/678-620616-9-papa-francisco-cumple-dos-anos-a-la-cabeza-de-la-iglesia-catolica.shtml


-XI-
Francisco, dos años de un papa que hace historia
Jorge Bergoglio ha intentado darle la vuelta a la Iglesia en sus primeros dos años de pontificado.
El papa Francisco se ha caracterizado por ser muy cercano a los niños en sus giras y paseos por la plaza de San Pedro.
El 13 de marzo del 2013 un joven sacerdote latinoamericano esperaba en la plaza de San Pedro del Vaticano junto a otros miles de fieles con la mirada puesta en la chimenea instalada en el tejado de la Capilla Sixtina. Cuando por fin salió el humo blanco y, poco después, el cardenal protodiácono, el francés Jean-Louis Tauran, anunció el “Habemus Papam” diciendo que Jorge Mario Bergoglio era el elegido, este joven eclesiástico se puso a dar gritos de alegría. “Para mí fue una prueba de que existe el Espíritu Santo. Que los cardenales eligieran a alguien como Bergoglio en lugar de los candidatos que circulaban aquellos días me hizo creer más en Dios”, dijo.
En los dos años pasados desde entonces, este papa llegado “casi desde el fin del mundo”, como él mismo se presentó en el balcón central de la basílica de San Pedro, le ha dado la vuelta a la Iglesia. (Lea también: Las declaraciones más polémicas del papa Francisco)
Muchos de los más de 1.200 millones de católicos han recuperado el orgullo de su fe al tiempo que un número incontable de personas en todo el orbe volvía a interesarse por el mensaje de Jesús. La sencillez de Bergoglio, su vocación por los pobres y su empeño por mostrar una Iglesia misericordiosa y con las puertas abiertas, ha logrado que el llamado ‘efecto Francisco’ se sienta en las parroquias de todo el mundo.
Hasta en lugares donde los cristianos son una minoría, como en el norte de África, se admira al papa y se siguen con atención sus gestos. Lo cuenta a EL TIEMPO, Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger, a quien el pontífice recibió hace unos días junto al resto de prelados del Magreb. “Le dijimos que allí sus palabras llegan al corazón de los que creen y de los que no creen”, narra. (Lea también: Papa advierte que la vejez "no es una enfermedad")
Además de conseguir que ser católico “vuelva a estar de moda”, como dicen algunos con humor en la plaza de San Pedro, Francisco está llevando a cabo una reforma profunda de la organización eclesiástica. Para ello ha empezado por su vértice, la curia romana, un organismo corroído en parte por la ambición de hacer carrera, los grupos de poder y la falta de valentía para abrir nuevos caminos.
Tareas
En estos dos años ha reforzado el control sobre las finanzas del Vaticano, un terreno donde en el pasado surgieron numerosos escándalos. También ha puesto en marcha una reflexión que llevará a la aprobación de una nueva organización de la Santa Sede probablemente antes de finales del año que viene. Para ayudarle en esta tarea creó el llamado Consejo de Cardenales, un grupo de nueve purpurados de varias partes del mundo que representan las distintas sensibilidades de las iglesias locales.
“Francisco está siguiendo las peticiones que se hicieron para el nuevo papa durante las congregaciones generales, las reuniones que mantuvimos los cardenales previas al consistorio. Realmente no ha hecho nada novedoso, pues todas estas reformas se trataron entonces”, le dice a EL TIEMPO el purpurado Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.
La reorganización de la curia está bien dirigida, a su juicio, pues hay que acabar con las “macroestructuras que resultan difíciles de manejar”. “Hay que optar por organismos más pequeños y por dar más espacio a los laicos. Hay muchos cargos para los que no hace falta un obispo”, propone.
El arzobispo de La Habana también espera que el papa cambie el equilibrio que se mantiene hoy entre Roma y las iglesias locales para lograr una mayor descentralización. “La relación puede ser más fluida y constante, sobre todo si tenemos en cuenta los medios de comunicación con que contamos hoy”, dice.
En su opinión, uno de los grandes méritos de Bergoglio en estos dos años de pontificado ha sido poner a la Iglesia delante del espejo para acabar con la “autorreferencialidad” y conseguir que tenga una posición “en salida” hacia los alejados. Francisco dio su idea de Iglesia en la entrevista de septiembre del 2013 en la revista La Civiltà Cattolica: “La veo como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto”.
Aunque esta posición resulte novedosa en la opinión pública, para los amigos de Francisco no ha habido un cambio a cómo pensaba durante sus años como arzobispo de Buenos Aires. “Sigue con su forma de ser: sencillo, muy cercano a la gente y misericordioso”, le dijo a este diario el cardenal Luis Héctor Villalba, arzobispo emérito de Tucumán, quien trabajó con Bergoglio en el episcopado argentino. “Ese es su gran valor: sigue siendo lo que es”, afirma.
Temas espinosos
Esta posición de apertura se ha plasmado en el Sínodo sobre la Familia, dedicado a tratar temas tan candentes como las relaciones prematrimoniales, las uniones homosexuales o la situación de los divorciados vueltos a casar. Este camino de actualización pastoral con dos etapas (la asamblea de octubre del año pasado y la que tendrá lugar el próximo octubre) no ha gustado al sector más conservador de la Iglesia.
Uno de sus representantes es el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke, quien tras comentar hace unos meses en el semanario Vida Nueva que había “una fuerte sensación de que la Iglesia está como una nave sin timón”, volvió a cargar recientemente contra el papa al decir que estaba dispuesto a “resistir” en caso de que permita el acceso a la comunión para los casados en segundas nupcias.
Pese a estas resistencias internas, Francisco se ha erigido en estos dos años como el gran líder espiritual contemporáneo, una posición reforzada por enorme peso geopolítico, como demostró con su mediación entre Estados Unidos y Cuba para lograr que normalizaran sus relaciones. Su próximo gran golpe mediático será probablemente su primera encíclica dedicada a la ecología y que será publicada antes de mitad de año.
Cifras
Electo tras 5 votaciones
Tras cuatro votaciones y en el segundo día de deliberaciones se depuraron los nombres de los cardenales más opcionados para reemplazar a Benedicto XVI, quien había renunciado al papado.
Una encíclica publicada
El papa ha publicado la encíclica ‘Lumen Fidei’, 9 cartas apostólicas, 6 constituciones apostólicas, una exhortación apostólica y decenas de discursos.

http://www.eltiempo.com/mundo/europa/papa-francisco-dos-anos-de-pontificado/15357098


-XII-
Logros y desafíos del Papa Francisco a dos años de su nombramiento
En el segundo aniversario de papado de Jorge Mario Bergoglio, analistas y miembros de la Iglesia realizan un balance de su pontificado, desde la intempestiva renuncia de Benedicto XVI, hasta las reformas que ha implementado en el Vaticano. Si bien plantean que aún siguen pendientes transformaciones más profundas, proyectan que los primeros pasos dados por el Papa Francisco pueden desembocar, eventualmente, en el cambio de prácticas al interior de la Iglesia.
Luego del impacto que provocó la renuncia de Benedicto XVI, la llegada del Papa Francisco, hace dos años, ha dado nuevos aires a la Iglesia Católica según el análisis de académicos e integrantes del clero, quienes destacaron además que en este periodo de pontificado impulsó reformas necesarias para tener una institución más acorde a los tiempos y más cercana a la gente. Sin embargo, los cambios profundos deberán seguir esperando.
La Iglesia Católica, como cualquier otra institución antigua, tiene una natural inercia y una burocracia interna, afirman los analistas, quienes plantean que estos elementos hacen difícil provocar cambios radicales en un corto tiempo. Sin embargo, reconocen que el conjunto de medidas aplicada por el Papa Francisco son el inicio de un proceso de cambios que ya ha tomado su propio cauce.
Según la reflexión de los analistas, cualquier Papa que hubiese llegado a ocupar el palio del San Pedro estaba obligado a realizar las reformas, debido a la profunda crisis en la que estaba sumergida la Iglesia Católica y, en particular el Vaticano.
Recordemos que antes de la elección, los cardenales tomaron la decisión que, independientemente del elegido, la reforma a la Curia romana debía ser impulsada. Otra de las misiones del nuevo Papa era garantizar la transparencia económica.
Entonces, el inicio de la reforma de la Curia romana, la reforma del Banco del Vaticano, la importancia que les estaría dando a las iglesias locales, y aquellas alejadas del centro europeo, más el último nombramiento de cardenales, serían ejemplos de una voluntad de cambios.
El Papa Francisco, junto con anunciar la celebración de un “Jubileo de la Misericordia”, también sostuvo que su pontificado será breve, no más allá de cinco años. Estas declaraciones las realizó al cumplir dos años de su elección al frente de la Iglesia Católica.
El investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Cristián Parker dijo que si bien no es optimista de cambios profundos, los nuevos aires podrán concretar acciones y practicas distintas al interior de la Iglesia.
“El grado de crisis en que se estaba sumergiendo la Iglesia Católica y sobre todo la iglesia vaticana era muy grande. Desde ese punto de vista, este Papa viene en un momento donde era muy necesario. Dicho esto, desde un punto de vista de quienes miran con cierto favoritismo los cambios en la Iglesia, también podría decir que este Papa ha sido positivo, no solo ha producido cambios burocráticos institucionales, sino que también ha producido cambios pastorales”.
Haciendo gala de su energía y temeridad, al no utilizar coches blindados y mezclarse con la gente, el Papa estaría poniendo en práctica esta reorientación de sacar a la Iglesia Católica a la calle, pero Parker advierte que no hay que olvidar que aún persisten al interior de la institución una cantidad de redes y de influencias que mantienen su poder y entre otras cosas, han podido dar protección a curas involucrados en la pedofilia.
El vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores, padre Andrés Moro, manifestó que se debe ser capaz de responder a lo que pide el Sumo Pontífice, que es construir una iglesia pobre para los pobres.
Respecto de las reformas y desafíos que tiene la Iglesia, el vicario dijo que había que esperar el resultado de las intervenciones de todas las Conferencias Episcopales.
“Esta comisión de trabajo que el Papa ha creado ha funcionado. Aquí el Papa quiere trabajar con todos, pero también con el ritmo y el camino de todos los Cardenales y todas las Conferencias. Hay que recordar que en la Iglesia Católica cada Conferencia Episcopal, es decir el conjunto de obispos, también tiene una palabra que decir y son más de 250 Conferencias Episcopales”.
Otro de los rasgos distintivos que los analistas valoran en el Papa Francisco ha sido su capacidad de intervenir en conflictos, como fue su mediación en las negociaciones entre Estados Unidos y Cuba, marcando una injerencia, que no ha sido clerical, en la política internacional que ha sido reconocido por los líderes mundiales.
Los desafíos pendientes del Papa serían asegurar el respaldo para el conjunto de cambios que estaría realizando a través del nombramiento de obispos, cardenales y autoridades dentro del vaticano, y diócesis en las iglesias de distintos países.
http://radio.uchile.cl/2015/03/15/logros-y-desafios-del-papa-francisco-a-dos-anos-de-su-nombramiento


-XIII-
FRANCISCO ENTRE LOBOS
El periodista italiano Marco Politi ha publicado un libro sobre el papa Francisco que lleva por título  “Francesco tra i lupi” (Laterza, 2014), es decir, Francisco entre lobos. El subtítulo es: “el secreto de una revolución”. El secreto responde a las peticiones que los cardenales formularon en las reuniones previas al cónclave. Las peticiones son básicamente tres: “reformar la curia, haciéndola más ligera y eficaz; hacer limpieza en el banco vaticano, y promover la colegialidad” entre los obispos y el Papa (Politi, 143).
En el fondo, las peticiones de los cardenales que hace suyas Francisco son grandes decisiones de Juan Pablo I, tal y como aparecen en el informe de la “persona de Roma” (para nosotros el cardenal argentino Eduardo Pironio), dado a conocer por Camilo Bassotto en su libro “Il mio cuore è ancora a Venezia” (Adriatica, 1990):
* Reformar la Curia: “Querría poder revisar toda la estructura de la Curia y sus relaciones con el Papa. No acepto esta máquina que condiciona mecánicamente al Papa en sus funciones de trabajo y de vida”.
* Reformar el Instituto para Obras de Religión, el IOR, el banco vaticano: “El IOR es una piedra caliente que abrasa en las manos de todos”, “pido que sus acciones sean todas lícitas y limpias, y de acuerdo con el espíritu evangélico”, “el presidente del IOR debe ser sustituido”, “en cuestiones de dinero la Iglesia debe ser transparente”, “va en ello su credibilidad”.
* Promover la colegialidad de los obispos con el Papa: “Esta colegialidad yo quiero potenciarla y extenderla efectivamente a todos los obispos de la Iglesia de Dios, a los más lejanos, a los más desconocidos, a los más pobres. Querría poder hacer del Sínodo un verdadero instrumento de gobierno de la Iglesia universal” (Bassotto, 230-237).
De un modo u otro, el papa Francisco parece tener delante la figura de Albino Luciani, papa Juan Pablo I. Las coincidencias son numerosas. Mientras tanto, llama la atención, del papa Luciani no se dice ni palabra. Se constata un extraño silencio oficial.  En la foto, Camilo Bassotto con su libro sobre Juan Pablo I que tradujimos y prologamos aquí (Juan Pablo I. Venecia en el corazón, Orígenes, Madrid, 1992).
RENUNCIA PAPAL, GOLPE DE ESTADO
El 11 de febrero de 2013, durante un consistorio de rutina dedicado a la canonización de ochocientos mártires del siglo XV, Benedicto XVI anuncia la sorprendente noticia de su renuncia papal. Por la tarde, un rayo espectacular cae sobre la cúpula de San Pedro, símbolo claro de un “evento extraordinario”.  
Marco Politi hace un lúcido análisis. La renuncia de Ratzinger no es emotiva ni siquiera el efecto de una excesiva fragilidad física. Es el resultado de un razonamiento preciso: “Benedicto XVI quiere hacer tabla rasa de las posiciones cristalizadas en la curia. Según la norma del derecho canónico, su renuncia obliga a los máximos dirigentes del gobierno central de la Iglesia a dimitir también ellos”. La renuncia es un “golpe de estado” que quita el poder al secretario de Estado Bertone y a las diversas facciones curiales.
Habían pasado muchas cosas. En 2012 explota el gran escándalo del Vatileaks. La fuga de documentos pone al descubierto la disgregación y la parálisis de la maquinaria vaticana. Se dan a conocer las cartas del secretario general del Governatorato, Carlo María Viganó, al secretario de Estado Bertone. Las cartas denuncian la corrupción en los arrendamientos vaticanos por centenares de millones de euros. Como respuesta Bertone destituye a Viganó y lo envía como nuncio a Washington.
El cardenal Attilio Nicora, presidente de la Autoridad de Información Financiera (AIF) que debe inspeccionar los movimientos de dinero dentro del Vaticano, choca también con Bertone porque la política de transparencia es obstaculizada. El presidente del Banco Vaticano Ettore Gotti Tedeschi, amigo del papa y encargado de hacer la limpieza, es cesado ignominiosamente. Se le acusa de “incapacidad para desarrollar los deberes fundamentales de su cargo”.
Un singular documento, presentado por el cardenal Castrillón a Benedicto XVI en diciembre de 2011 y descubierto en el Vatileaks, denuncia un complot contra el papa alemán. En realidad sugiere con dos años de anticipación su retiro: “dentro de doce meses”. Al propio tiempo, ataca a Angelo Scola, arzobispo de Milán, que representa la continuidad de la línea de Ratzinger: “En secreto el Santo Padre estaría preparando su propia sucesión” (Politi, 26, 34-37, 41, 155).
¡NUNCA MAS!, SENTIMIENTO GENERAL
Al llegar a Roma para el cónclave de 2013, el cardenal de Lima Juan Luis Cipriani, del Opus Dei, nota sobre todo entre los cardenales norteamericanos un “sentimiento anti-italiano“. Circula la “idea fija” de que el nuevo papa debe ser latino-americano. Los cardenales extranjeros rechazan una candidatura, la del italiano Angelo Scola, que parece prefabricada. Están hartos de la curia romana y de sus guerras intestinas.
Según un sondeo de Eurispes, incluso en Italia el consenso en torno a Benedicto XVI cae en 2012 al 39 por ciento, Además, salta un nuevo escándalo sexual. Tres sacerdotes y uno que lo fue acusan al primado de Escocia, cardenal O’Brien, de molestias en los años ochenta. Por ello, el cardenal “no participará en el cónclave”. Surge la polémica también sobre otro cardenal, Roger Mahony, arzobispo de Los Angeles entre 1985 y 2011. Durante su gestión se registran más de 120 casos de abusos. Salen a la luz las maniobras de Mahony para desviar la acción de la justicia.
“Hay que reconstruir la credibilidad de la Iglesia”, afirma el cardenal sudafricano Wilfried Fox Napier. Para los cardenales extranjeros la curia es un organismo “sofocante y descoordinado, debilitado por la merma de calidad personal, por no hablar de los escándalos financieros”. Además, “la mayoría de los prelados es contraria al excesivo poder, que con los años se ha concentrado en las manos del secretario de Estado. Ven el cambio de papado como la ocasión de rendir cuentas”. El cardenal francés Roger Etchegaray describe el estado de ánimo de muchos purpurados. El cambio de papa representa “la ocasión de renovar las cosas”. Un cardenal europeo precisa: “Predominaba el discurso de la discontinuidad. Tras los acontecimientos de los últimos años el sentimiento general era: ¡Nunca más¡”.
El jueves 7 de marzo, en el marco de las congregaciones generales, Bergoglio habla improvisando, dejando a un lado los apuntes preparados. Evoca una “Iglesia que sale de sí misma…y va hacia las periferias no sólo geográficas sino existenciales”. Una Iglesia que se mira a sí misma “se enferma”. Hay dos modelos distintos: la “Iglesia evangelizadora que sale de sí misma…y la Iglesia mundana que vive en sí, de sí y por sí” (Politi, 40-47 y 53).
OBISPO DE ROMA
Ante el cónclave Jorge Mario Bergoglio tiene un candidato: el cardenal O’Malley, arzobispo de Boston, capuchino, conocido por su lucha contra el clero pedófilo. Por su parte, O’Malley cree que Bergoglio es un buen candidato. Comparten su opinión tres latino-americanos: el brasileño Claudio Hummes, el hondureño Oscar Rodriguez Maradiaga y el chileno Francisco Javier Errázuriz. Tiene la misma opinión el arzobispo de Nueva York Timothy Dolan, guía del grupo norteamericano que cuenta con once purpurados. Dolan tiene una buena relación con el nuncio papal en Estados Unidos, Viganò, al que considera “una persona que no tiene miedo de decir la verdad e indicar las áreas de la Iglesia que necesitan reforma”. Adversarios de Bergoglio dicen que “le falta un pulmón”. Maradiaga aclara que sólo “la parte superior del pulmón derecho” (Politi,  48-55).
En la tarde del 13 de marzo de 2013, llueve sobre el palacio apostólico. La plaza de San Pedro está llena de paraguas. Todos miran hacia la Capilla Sixtina donde los cardenales electores buscan el sucesor de Benedicto XVI. Al arzobispo de Milán, Angelo Scola, se le atribuyen de entrada entre 35 y 40 votos. Bergoglio, con unos 20 el primer día, va subiendo hasta alcanzar los 90. Son muchos más de los 77 necesarios y más de los 84 que tuvo Ratzinger en 2005. Entonces, en el tercer escrutinio, Bergoglio con 40 votos se retiró, cediendo el paso al cardenal alemán que tenía 72.    
“En la elección, dice Bergoglio, tenía junto a mí al arzobispo emérito de Sao Paulo, el cardenal Claudio Hummes…un gran amigo! Cuando la cosa se ponía un poco peligrosa, él me confortaba. Y cuando los votos subieron a dos tercios, vino el aplauso de costumbre, porque había sido elegido el papa. El me abrazó, me besó y me dijo: No te olvides de los pobres!”. Bergoglio piensa en San Francisco de Asís, en las guerras, mientras el escrutinio sigue hasta el final. Francisco es el hombre de la paz. Y así nace en su corazón el nombre papal, un nombre jamás usado por los papas, un nombre que es lo contrario del poder. “Que Dios os perdone”, dice Bergoglio a los cardenales que le han elegido. La expresión “ya la había pronunciado Albino Luciani” (Politi, 14-22).
Cuando Francisco aparece ante los fieles por primera vez, el periodista italiano piensa en Albino Luciani “por la sonrisa turbada y el saludo casi infantil dirigido a la gente”. El periodista le llama “tímido Luciani” (Politi, 57 y 63). De este modo, parece participar de la deformación vaticana de la figura de Luciani. Al propio tiempo, parece ignorar que grandes decisiones del papa Francisco son grandes decisiones de Juan Pablo I. Además, Politi no se pregunta de qué murió el papa de la sonrisa.         
Francisco se presenta como “obispo de Roma”. Su lenguaje es inmediato, popular, sencillo. No quiere vivir en el apartamento papal. Prefiere la residencia Santa Marta. Alguno lo acusa de romper demagógicamente la tradición, echando una luz negativa sobre sus predecesores. “Así es más difícil envenenarlo”, bromean en Buenos Aires. “Estoy visible a la gente y hago vida normal…no estoy aislado”, escribe Francisco a un cura argentino. El apartamento papal “es como un embudo al revés…la entrada es realmente estrecha. Se entra con cuentagotas”, dice el Papa al jesuita Spadaro (Politi, 58-61).
Bergoglio busca el contacto con la gente. En Buenos Aires no era así. Algo ha cambiado en él. Era más silencioso e introvertido. Nunca sonreía. Francisco es cercano, quita toda barrera, desarma con su sinceridad, predica la misericordia e invita a no tener miedo de la ternura. Los niños en el aula de las audiencias pueden ir junto a él mientras habla. La única autoridad que existe y reina en la Iglesia –deja entender- es Cristo, del cual él es discípulo. No quiere pantallas protocolarias en torno a sí. Tolera los gendarmes vaticanos y aprecia su fidelidad, pero dice: “No me sirven los guardias, no soy un indefenso” (Politi, 76-77).
Francisco “no ama mucho viajar”. Trabaja sin pausa. Como ya hacía en Buenos Aires, no se toma vacaciones.  Eso sí, “ha reducido las misas matutinas con los fieles en Santa Marta”, “no celebra más que miércoles, sábado y domingo” (Politi, 89 y 244).
Lampedusa ha sido su primer viaje fuera de Roma. “Bienvenido entre los últimos”, decía un cartel. Su homilía es de las más vibrantes de su pontificado: “He sentido que debía venir aquí a rezar pero también a despertar nuestras conciencias para que lo que ha sucedido no se repita más”, “tantos de nosotros, me incluyo yo, estamos desorientados”, “no estamos atentos al mundo en que vivimos”, “hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna”.
Francisco es muy sensible a la cuestión social. Las grandes desigualdades sociales son injustas y generan violencia. Escribe en la exhortación “Evangelii Gaudium”: “En muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad  de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia”, “no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad”, “un mal enquistado en las estructuras de una sociedad tiene siempre un potencial de disolución y de muerte” (EG, 59; Politi, 120).
FIN DE LA IGLESIA IMPERIAL
En el Vaticano se minimiza el estilo del nuevo papa: “estilo sudamericano”. En realidad, su estilo no convencional está al servicio de un lúcido designio: “Desmontar el carácter imperial del papado, el absolutismo cesáreo, semidivino, alimentado por el aura de infalibilidad, que durante siglos se ha sedimentado en la corte papal y se ha encerrado en el título mismo, pagano, de los sucesores de Pedro: sumo pontífice”. “La corte es la lepra del papado”, dice Francisco a Eugenio Scalfari, fundador de la “Repubblica”. Francisco desmonta “la mitología del pontífice emperador”. Juan Pablo II, dice Politi,  “era cálido, humano, a veces jocoso, a veces airado, pero siempre ‘emperador’. Francisco deja atrás el aura monárquica de una vez por todas. El papa es obispo y debe hablar como un cura”. Es la “conversión del papado” (Politi, 62-64, 146). Estamos plenamente de acuerdo con esta clave, como puede verse en mi libro “El día de la cuenta” (2002), en el capítulo que lleva por título “Renovación imperial”.
Francisco está cambiando el perfil del papado y el modelo de Iglesia: “El absolutismo imperial de los papas ha sido resquebrajado irreversiblemente. El papa Francisco se ha presentado al mundo como discípulo de Jesús, después de él es difícil que un papa pueda subir al trono pretendiendo ser el plenipotenciario de Cristo” (Politi, 226). Un pastor ha de tener “el olor de las ovejas”. Concibe la Iglesia como “un hospital de campo” tras una batalla: “Es inútil preguntar a un herido grave si tiene el colesterol o el azúcar altos. Se deben curar sus heridas. Después hablaremos del resto”.
El nuevo Papa, en su audiencia a la prensa (16-3-2013), recordando la elección de su nombre papal, se interrumpe y murmura en voz baja, con un fuerte suspiro: “Ah, cómo querría una Iglesia pobre y para los pobres”, palabras acogidas por un sonoro aplauso del auditorio. Lo repetirá después en su exhortación “Evangelii Gaudium”: “Quiero una Iglesia pobre para los pobres” (EG, 198).
Cuatro días después de la elección, Francisco decide quién será el nuevo secretario de Estado, Pietro Parolin.  Bertone intenta en vano la prórroga de un año. Parolin asume oficialmente el encargo el 15 de octubre, aunque de hecho lo hace el 18 de noviembre tras una operación imprevista de hígado. Treinta días después del cónclave, Francisco crea un grupo de trabajo, del que forman parte ocho cardenales de los cinco continentes. La función del “consejo de cardenales”, dice el Papa, será “ayudarme en el gobierno de la Iglesia universal” (Politi, 79, 62, 66-67).
La revolución de Francisco tiene un nombre: “transformación misionera de la Iglesia”. “El fenómeno del clericalismo – dice Francisco en Río de Janeiro al CELAM – explica, en gran parte, la falta de madurez y de libertad cristiana en parte del laicado latino-americano”. Durísimo es su juicio sobre el integrismo. Ya como arzobispo amonestaba: “No nos hagamos esclavos de una defensa paranoica de nuestra verdad”. Francisco no quiere una Iglesia que demoniza el presente en nombre del pasado: “Las quejas de hoy sobre cómo va el mundo 'bárbaro' terminan por hacer nacer en la Iglesia deseos de orden, entendido como pura conservación… No, Dios es encontrado en el hoy”.
En la exhortación “Evangelii Gaudium” Francisco afirma que “las estructuras centrales de la Iglesia universal necesitan escuchar la llamada a una conversión pastoral” (EG, 32). En la conversación con el jesuita Spadaro es más explícito: “Los dicasterios romanos están al servicio del papa y de los obispos”, “cuando no son bien entendidos, corren el riesgo de ser organismos de censura. Es impresionante ver las denuncias de falta de ortodoxia que llegan a Roma”.
La posición de Francisco contra la guerra de Siria ha sido muy eficaz: “Al pedir con fuerza una solución pacífica, la intervención del papa seguramente ha favorecido el acuerdo de la ONU, que ha bloqueado la invasión y ha facilitado el gradual desmantelamiento de las armas químicas en manos del régimen de Assad”.
Durante la investigación sobre violación de derechos humanos en la dictadura argentina, Bergoglio fue interrogado dos veces en tribunal como persona informada de los hechos y jamás fue considerado culpable de nada. “Hubo obispos cómplices de la dictadura, pero Bergoglio no”, ha declarado el premio Nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel.
No se olvida en aquellos años “la actitud generalmente aquiescente de la jerarquía episcopal argentina” a pesar del asesinato o “desaparición” de dieciséis sacerdotes. “El mismo episcopado, con el cardenal Aramburu a la cabeza, aceptó sin protestas que el asesinato del obispo Enrique Angelelli en 1976, máximo opositor eclesiástico del régimen militar, fuera presentado como un accidente de coche” (Politi, 144-153, 133-135).  
El papa Francisco ha enviado las pruebas de la denuncia que pudo costarle la vida al obispo Angelelli. Es una carta inédita del obispo escrita en julio del 76, donde le informa al entonces nuncio en Argentina Pío Laghi sobre las violaciones de derechos humanos por parte de la dictadura militar. Laghi negó después saber nada de violaciones de derechos humanos en la dictadura argentina. La carta del obispo demuestra la mendacidad del nuncio. El obispo se envió copias al Vaticano porque “desconfiaba de la inacción del nuncio” (Religión Digital, 27-6-2014).
El nuncio jugaba al tenis cada quince días con el almirante Emilio Massera, miembro de la junta militar, culpable de crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, en junio de 1991 Juan Pablo II nombra a Pío Laghi Prefecto de la Congregación para la Educación Católica. Un escándalo más, un ejemplo de “mala educación”.
El 4 de julio de 2014 el Tribunal Oral Federal de la provincia de La Rioja condenó a cadena perpetua a los exmilitares Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella por considerarlos autores intelectuales del asesinato del obispo Enrique Angelelli, fallecido el 4 de agosto de 1976, cuando se dirigía a La Rioja tras una visita pastoral a El Chamical. El presidente del Tribunal, José Quiroga Uriburu, declaró al leer la sentencia que la muerte de Angelelli fue “un crimen de lesa humanidad”. Según las pericias efectuadas, el obispo murió a causa del choque que dos autos provocaron sobre la camioneta Fiat 125 Multicarga que conducía el obispo. El vehículo se salió de la ruta y el prelado murió poco después (Vida Nueva, nº 2.903).
LIMPIEZA EN EL IOR, TAREA HERCÚLEA
Ya antes de ser elegido, Jorge Mario Bergoglio está irritado y disgustado, como la mayoría de los cardenales extranjeros, con la serie de escándalos financieros del Vaticano. El Vatileaks deja a la luz las malversaciones denunciadas por el secretario general del Governatorato, Viganó. Vino después la defenestración del presidente del IOR, Gotti Tedeschi. Benedicto XVI, que es amigo suyo, se entera por televisión. Se conocían sus esfuerzos por la transparencia y también sus conflictos con el director general Paolo Cipriani, que le negaba información sobre las cuentas corrientes irregulares.
La destitución de Tedeschi  deslegitima aún más al banco vaticano, que en los años noventa ha servido para transferir “tangentes” a los partidos políticos italianos – escándalo Enimont- y durante decenios ha sido utilizado para “masivas operaciones de blanqueo” de dinero mafioso, según el Tribunal de apelación de Roma (Sentencia sobre el caso Calvi, 7-5-2010).
En las reuniones cardenalicias previas al cónclave el debate sobre el IOR es vivo, sobre todo en la última reunión del 11 de marzo, tras la breve relación del secretario de Estado Bertone. El cardenal nigeriano John Onaiyekan, recogiendo el estado de ánimo de muchos cardenales, comenta: “El IOR no es esencial al ministerio del Santo Padre…no es fundamental, no es sacramental, no es dogmático”. Entre los cardenales es unánime la petición de limpieza. Provoca desconcierto el nombramiento del nuevo presidente del banco vaticano, Ernst Von Freyberg, cuando el papa Benedicto XVI había anunciado ya su renuncia. Nombrarlo el 15 de febrero de 2013 significaba dejar fuera al futuro pontífice. Una vez más las críticas llueven sobre el cardenal Bertone.  
Pocas semanas después de ser elegido, dice Francisco en una misa a la que asisten empleados del banco vaticano: “Están los del IOR, excusadme, …todo es necesario, los despachos son necesarios. Pero son necesarios hasta un cierto punto… Cuando la organización toma el primer puesto y la Iglesia pobrecilla se hace una ONG, …este no es el camino”. Durante un par de meses desconfía, ni siquiera encuentra oficialmente el presidente del banco, con quien se cruza muchas veces en la residencia Santa Marta, donde Freyberg se aloja cuando está en Roma. El Papa se toma tiempo y cuatro meses después de su elección comenta: “San Pedro no tenía cuenta en una banco, y cuando ha tenido que pagar los impuestos el Señor lo ha mandado al mar a pescar”. Alarmado, el director general del IOR Cipriani replica en una entrevista: tener un instrumento como el IOR es “obligado”, una garantía de independencia.
El 24 de junio Francisco nombra una comisión de investigación sobre el IOR: el banco vaticano deberá “armonizarse” con la misión de la Iglesia. El 18 de julio nace una comisión para la “simplificación y racionalización” de las estructuras económico-administrativas de la Santa Sede, con el objetivo de contener costes y gastos. El 8 de agosto se establece un “comité de seguridad financiera” para controlar el eventual lavado de dinero sucio en todos los sectores del Vaticano. El comité es confiado al americano Bryan Wells, que está presente en dos organismos: el comité anti-lavado y la comisión de reforma del IOR.
Al final del pontificado de Benedicto XVI el IOR tiene 5.200 clientes institucionales (órdenes religiosas, fundaciones, etc) y 13.700 clientes individuales (5.000 dependientes vaticanos, unos 8.000 curas, religiosos y religiosas, y 700 diplomáticos y “otros”). A mitad de mayo de 2013 Freyberg llama a un equipo de expertos de la agencia internacional Promontory para pasar por el cedazo el perfil de todos los clientes y cuentas corrientes. Ocho meses después han sido analizadas más de diez mil posiciones y Freyberg ha hecho cerrar más de 1.200 cuentas corrientes que no estaban en regla con el estatuto del IOR, las llamadas “cuentas externas”.
La clausura de cuentas corrientes es acompañada de controles precisos. Los titulares “no pueden desaparecer simplemente con el dinero y llevarlo a las islas Caimán”, “pueden transferirlo sólo a países en línea con las normas internacionales”. Si es necesario, hacemos un “informe de transacción sospechosa a la Autoridad de Información Financiera”.  Con los “clientes que no nos agradan”, dice Freyberg, “interrumpimos la relación”. No llegan al centenar. No da los nombres.
Puntos débiles del sistema del IOR han sido históricamente las “cuentas externas”,  las “cuentas individuales del clero”,  las “firmas delegadas”. La posibilidad de que curas prestan su nombre para transacciones poco claras es uno de los motivos por los que el IOR es buscado como canal de operaciones de blanqueo.
El 28 de junio de 2013 es detenido un prelado vaticano, jefe del servicio de contabilidad de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), Nunzio Scarano, conocido como “monseñor 500” por su afición a los billetes de esa cantidad. Es de Salerno. La fiscalía de esta ciudad le investiga por blanqueo de dinero. Scarano tiene en el IOR una cuenta corriente de primer rango. Según el portavoz papal, la Santa Sede “confirma su disponibilidad a una plena colaboración” con la justicia italiana. El 1 de julio son obligados a dimitir de sus funciones el director general del IOR Paolo Cipriani y el vicedirector Massimo Tulli.
En realidad, Francisco pensaba ocuparse de las finanzas vaticanas en el segundo año de pontificado, pero la sucesión de noticias negativas le obliga a cambiar la agenda: “La agenda se cambió debido a circunstancias que ustedes conocen”, dice a los periodistas volviendo de Brasil, “no sabría decir cómo terminará esta historia”, “pero eso sí: las características del IOR – sea banco, sea fondo de ayuda, sea lo que sea- deben ser transparencia y honestidad” (Politi, 154-165).
La Autoridad de Información Financiera (AIF), órgano de control general de los movimientos de dinero en todas las administraciones vaticanas - creado por Benedicto XVI en 2010 y debilitado por el cardenal Bertone un año después – recupera con Francisco la plenitud de competencias de vigilancia y prevención (decreto del 8 de agosto,  ley del 8 de octubre y reforma del estatuto de la AIF el 15 de noviembre).
La AIF entra a formar parte del grupo Egmont, el coordinador de los organismos estatales de inteligencia financiera. Por primera vez el Vaticano responde seriamente a las rogatorias de las autoridades judiciales italianas. Los controles reales se notan en la subida de señales de transacciones sospechosas: seis en 2012 y ciento cinco en los primeros diez meses de 2013. El pontífice abre otro frente. Autoriza a la agencia internacional Ernst j&Young a efectuar una radiografía de las actividades económicas y de la gestión administrativa del Governatorato. El objetivo es conseguir mayor eficacia y mayores ahorros.
La experiencia argentina ayuda a Francisco. Apenas nombrado arzobispo de Buenos Aires, tuvo que afrontar un escándalo financiero ligado al Banco de Crédito Provincial al borde de la quiebra. Un prelado, estrecho colaborador de su predecesor el cardenal Quarracino, ha implicado a la diócesis en una arriesgada operación financiera de diez millones de dólares. Bergoglio llama a la consultora internacional Arthur Andersen, hace analizar las cuentas del arzobispado y demuestra que ningún dólar ha entrado en las cajas de la diócesis y que además una presunta firma de garantía del cardenal Quarracino era falsa.
El 9 de diciembre de 2013 el comité europeo para las medidas anti-blanqueo Moneyval aprueba un informe que certifica cómo la Santa Sede ha adoptado una “vasta serie de medidas en breve tiempo”, especialmente activando y mejorando el marco legal para la “criminalización del blanqueo de dinero…y consiguiente confiscación”. Moneyval pide no obstante que se proceda con inspecciones y, sobre todo, que los culpables de delito sean castigados por el Vaticano y las sumas ilegales sean confiscadas.
Limpiar los establos es una tarea hercúlea, que parece no tener fin. En enero de 2014 Francisco renueva completamente la comisión cardenalicia de vigilancia del IOR y nombra presidente provisional de la AIF a Giorgio Corbellini. Se jubila el cardenal Attilio Nicora, uno de los mayores alfiles de la transparencia. Un suizo, René Bruelhart, es nombrado director de la AIF.
Al terminar el primer año de pontificado Francisco crea un consejo de Economía, compuesto por ocho obispos y siete profesionales laicos para someter a una vigilancia permanente la gestión económica y la actividad administrativa y financiera. A su frente está el cardenal de Munich, Reinhard Marx, que pertenece al “consejo de cardenales”. Al propio tiempo nace un nuevo ministerio vaticano, la secretaría para la Economía, cuyo prefecto es el cardenal de Sidney, George Pell, que también pertenece al “consejo de cardenales” (Politi, 166-168).
LOBOS RAPACES
El Vaticano no le es particularmente grato al cardenal Bergoglio. En su tiempo, como arzobispo de Buenos Aires, no tiene buena relación con el nuncio Adriano Bernardini, muy vinculado al secretario de Estado cardenal Sodano. El cardenal se manifiesta cada vez más alarmado por la situación eclesial. A un sacerdote amigo suyo le confesó: “Si mi madre y tu madre resucitaran hoy, le pediría al Señor que las devolviera a la tumba para que no vieran la degradación de esta Iglesia”.
Bergoglio venía lo menos posible al Vaticano: “No le agradaba el espíritu de corte y la falta de atención a las exigencias de la Iglesia local”. Según el historiador Alberto Melloni, la degradación de la curia “se ha agudizado en el tercio de siglo que va de la elección de Wojtyla a la renuncia de Ratzinger”.
Al papa Francisco no le gusta la “autoreferencialidad de la curia”, tampoco el “carrerismo”. De vez en cuando se encuentra con trampas. En julio de 2013, cuando el papa crea la comisión para la reforma económica de la administración vaticana, entre los ocho miembros hay una mujer: Francesca Immacolata Chaouqui. Proviene de Ernst & Young, pero no tiene la competencia requerida para formar parte de una comisión semejante. El secretario de la comisión, Vallejo Balda, del Opus Dei, ha preparado su halagador currículum. Dice Politi: “Haber permitido el acceso a documentos reservadísimos del sector financiero de la Santa Sede a una persona considerada garganta profunda del periodista Gianluiggi Nuzzi y de la web Dagospia, enfurece al papa Francisco, a quien le han ocultado su perfil real. Ocho meses después, cuando se crea el nuevo consejo de Economía, Vallejo Balda no forma parte.
Al papa Francisco se le oculta información. Cuando decide nombrar a Battista Rica prelado del IOR, la Secretaría de Estado, aún dirigida por el cardenal Bertone, le pasa al papa un dossier inmaculado. El escándalo estalla después. Durante su permanencia en Montevideo, adonde llega en 1999, se le reprocha a Rica la amistad con un guardia suizo. Tras repetidos incidentes el nuncio Bolonek obtiene de la Secretaría de Estado en 2001 el alejamiento de Rica. “Si una persona ha cometido un pecado y después se ha convertido, el Señor perdona”, dice Francisco. Se trata de un pecado, no de un delito.
Es una minoría y son lobos rapaces. “A partir de los últimos años de Juan Pablo II la ausencia de un papa gobernante ha creado malas prácticas”, dice un diplomático que ha seguido de cerca al Vaticano. Se ha formado un “sistema de poder malsano” que ahora es desmantelado. Una red de relaciones personales y de intereses entre personas sin prejuicios a uno y otro lado del Tíber. La explosión cíclica de escándalos económicos lo prueba. Es fuerte el collar de la “omertá”, el silencio mafioso.
El fiscal adjunto de Reggio Calabria, Nicola Gratteri, lo ha denunciado. La mafia financiera está perturbada: “Quien hasta ahora se ha alimentado del poder y de la riqueza, que derivan directamente de la Iglesia, está nervioso, agitado. El papa Bergoglio está desmontando centros de poder económico en el Vaticano. Si los boss pudieran ponerle la zancadilla, no lo dudarían”. A la pregunta de si el papa está en peligro el magistrado responde: “No sé si la criminalidad organizada está en condiciones de hacer algo, pero ciertamente está reflexionando. Puede ser peligroso” (Politi, 184-190).  
CLIMA CONCILIAR
Francisco se mueve con determinación. Sabe dosificar atentamente en la curia  la confirmación de cargos, el nombramiento provisional, el alejamiento. Caen cabezas. En septiembre de 2013 ha alejado al poderoso jefe de la congregación de Clero, cardenal Mauro Piacenza, punta de diamante del sector conservador, desplazándolo a la Penitenciaría apostólica, despacho que se ocupa de indulgencias, absoluciones y dispensas. En octubre Bertone ha dejado la secretaría de Estado y en enero ha sido sustituido en la comisión de vigilancia del IOR. Con él han sido alejados el cardenal Domenico Calcagno, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), y el cardenal Scherer, muy vinculado a Bertone. Francisco es bondadoso, pero no bromea (Politi, 74-75).
Forma parte de la estrategia del papa argentino que los cambios necesarios no sean decididos en soledad. Está convencido de que las opciones fundamentales de su programa sólo pueden ser realizadas en el contexto de una participación coral de la Iglesia. El giro que ha delineado en el arco de un año exige que se cree en la Iglesia un clima conciliar. El Vaticano II ha sido una “gran escuela de libertad”. El papa Bergoglio pertenece a la generación de obispos posconciliares para los cuales el concilio es un dato adquirido y la discusión – tan querida para Ratzinger - de si el concilio ha tenido más elementos de ruptura o de continuidad resulta poco relevante. El juicio del papa es lapidario. El Vaticano II ha producido “frutos enormes“, “la dinámica de lectura del Evangelio en el hoy, que ha sido propia del concilio, es absolutamente irreversible”.
Existe en la curia un núcleo duro que se reconoce en las barreras levantadas por Juan Pablo II y Benedicto XVI en una serie de problemas, emergidos en la relación de la Iglesia con la cultura contemporánea. Raymond Burke, llamado por Benedicto XVI a la curia en 2008. Burke ha desafiado abiertamente al papa Francisco. El papa había afirmado en la entrevista que se le hizo en la “Civiltá Cattolica” que la Iglesia no puede “insistir sólo en las cuestiones ligadas al aborto, matrimonio homosexual y uso de métodos anticonceptivos”. Entrevistado en la televisión católica norteamericana “Ewtn”, Burke replicó que no podía haber nada “más esencial”.  Rino Fisichella, nombrado por Benedicto XVI prefecto del consejo para la Nueva Evangelización, es uno de los más duros defensores de los principios de la “curia ratzingeriana”, principios que ha defendido también políticamente en línea con el centro-derecha de Berlusconi (Politi, 192-200).    
Antes de que acabara 2013, el papa renueva la composición de una congregación clave, la de los Obispos. Las exclusiones han producido asombro. Quedan fuera el cardenal Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), y tres purpurados fuertemente caracterizados como conservadores: el ex prefecto de la congregación del Clero Piacenza, el norteamericano Burke y el español Rouco. Entran en la congregación de Obispos, entre otros,  el nuevo secretario de Estado Parolin, el cardenal brasileño Joao Braz de Aviv (uno de los más enérgicos críticos de la curia durante las reuniones anteriores al cónclave) y el vicepresidente de la CEI Bassetti.  Francisco  prepara “una nueva generación de obispos” (Politi, 236-237).
Francisco sabe que hay que sacar del sueño al aparato eclesiástico. Por ello, ha lanzado un sondeo para saber qué piensan los fieles sobre todos aquellos problemas que afectan a cada uno en su vida cotidiana: “Un evento inédito, dice Politi. La revolución está ya en las treinta y nueve preguntas, en el hecho mismo que sea el pontífice el que quiere que sean puestas. Son interrogantes que en los pontificados precedentes no se han querido poner con claridad sobre la mesa, porque se daba siempre por descontado que la opinión de los fieles - mucho más su consenso – era irrelevante”, “el cuestionario de preparación al sínodo ha quitado el velo a una cantidad de problemas”. En el sínodo extraordinario de octubre de 2014 “se valorará solamente la situación”, “habrá un segundo sínodo en 2015 para votar las propuestas definitivas”.
Francisco plantea una pregunta al jesuita Spadaro: “Pienso…en la situación de una mujer que tiene a sus espaldas un matrimonio fracasado en el cual ha abortado. Después esta mujer se ha vuelto a casar y ahora está serena con cinco hijos. El aborto le pesa enormemente y está sinceramente arrepentida. Quisiera ir adelante en la vida cristiana. ¿Qué hace el confesor?” (Politi, 201-202 y 207). De suyo, la pregunta es ambigua. El problema no está en relación al aborto, sino al nuevo matrimonio de la mujer divorciada. El confesor tendrá que tener en cuenta la posición de Jesús (Lc 16,18).  
Volviendo de Brasil, una periodista pregunta al papa sobre el lobby gay dentro del Vaticano. Responde así: “Se escribe mucho del lobby gay. Todavía no he encontrado quien me enseñe un carnet de identidad que diga ‘gay’ en el Vaticano. Dicen que los hay. Creo que cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir el hecho de ser una persona gay, del hecho de hacer un lobby, porque ningún lobby es bueno. Son malos. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? El Catecismo de la Iglesia Católica explica esto de una manera hermosa… dice: ‘No se debe marginar a estas personas por eso, deben ser integradas en la sociedad’. El problema no es tener esta tendencia; no, debemos ser hermanos…El problema es hacer lobby de esta tendencia: lobby de avaros, lobby de políticos, lobby de masones, tantos lobby. Este es el problema más grave para mí”.
Otra periodista plantea la cuestión del sacerdocio femenino. Responde el papa: “En referencia a la ordenación de las mujeres, la Iglesia se ha pronunciado y ha dicho: No. Lo ha dicho Juan Pablo II, pero con una formulación definitiva”. Sin embargo, en el diálogo ecuménico se afirma cada vez más que no hay razón teológica alguna para continuar excluyendo a la mujer del ministerio ordenado, desde la dignidad humana y cristiana común. En Cristo “ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer” (Ga 3,29; ver EG, 104).  
 “En el signo del concilio, dice Politi, Francisco inaugura el segundo año de pontificado, celebrando la canonización de Juan XXIII – que concibió la gran asamblea destinada a cambiar el rostro de la Iglesia – y de Juan Pablo II, que no tuvo miedo de anunciar la fe en la era de la secularización” (Politi, 246). Sorprende que el periodista italiano no critique la canonización de Juan Pablo II, a quien ha presentado como “pontífice emperador”, que ha protagonizado “el carácter imperial del papado”, “el absolutismo cesáreo”.
Tras la caída del muro de Berlín, dice Politi, Juan Pablo II combate la ”ideología capitalista radical”, el liberalismo salvaje, pero no dice que el papa Wojtyla lo ha favorecido con su política imperialista. En abril de 1984 el papa polaco establece con Reagan “una de las más grandes alianzas secretas de todos los tiempos”, según Richard Allen, consejero de seguridad del presidente Reagan.
Juan Pablo II se alineó activamente contra la guerra de Irak (Politi, 122-123), pero no lo hizo en la guerra contra Afganistán: “el Papa cede la voz a la Secretaría de Estado al hablar de la guerra” (Vida Nueva, 20 y 27-10-2001), el Vaticano habla de “legítima defensa” por parte de Estados Unidos (El País, 9-10-2001).
En mi libro “El día de la cuenta” (2002), a Juan Pablo II se le pide cuenta de la causa de Juan Pablo I y de otros asuntos, atronadores enigmas de su pontificado. Además, en el gravísimo asunto de la pederastia, el papa Wojtyla aparece como “el tapón de la botella”. En enero de 2014, víctimas de la pederastia piden que la ONU juzgue al Vaticano y se paralice el proceso de canonización de Juan Pablo II por encubrir directamente al pederasta Marcial Maciel (El Universal, 13-1-2014). Mi libro fue enviado al papa Wojtyla, a varios cardenales y a muchos obispos latinoamericanos. Además, se difundió mucho en Latinoamérica.
Uno de los que recibió “El día de la cuenta” fue Miguel D’Escoto, sacerdote de la congregación Maryknoll, suspendido “a divinis” en 1984 por Juan Pablo II por ser ministro sandinista. En la primavera pasada escribió una carta al papa Francisco pidiéndole “poder volver a celebrar la Santa Eucaristía antes de morir”. Tiene 81 años. El papa Francisco ha revocado la suspensión y ha ordenado al superior general de la congregación que “acompañe al hermano en su proceso de reincorporación al ministerio sacerdotal” (4-8-2014).
En 2013 se ha publicado el libro “Del lado de los pobres”, escrito por Gustavo Gutiérrez, considerado padre de la teología de la liberación, y por Gerhard L. Müller, a quien Benedicto XVI nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. En Italia lo ha publicado la editorial Messaggero, de Padua. Se presenta la teología de la liberación como teología de la Iglesia. Hasta ahí todo bien y podría ser una señal más del “efecto Francisco”. Sin embargo, sorprende que ambos autores citen una y otra vez textos de Juan Pablo II con su opción preferencial por los pobres. Pero la pregunta es: ¿se puede estar del lado de los pobres y al lado de Reagan?
En Padua también y prácticamente en la misma editorial (Librería del Santo), está anunciada (al menos, desde el 12 de junio de 2013) como novedad de inminente aparición la edición italiana de mi libro “Juan Pablo I. Caso abierto” con el título “Albino Luciani. Un caso aperto”.  Ha pasado más de un año y sigue anunciado como “novità in arrivo”. Con fecha 7-4-2014 he pedido al director “alguna información al respecto”. No he tenido respuesta. Todo indica que el libro está retenido, quizá en algún despacho vaticano. No parece que en esto se note el “efecto Francisco”. Si la Librería del Santo tiene dificultades para publicarlo, que lo diga. Una editorial laica podría hacerlo sin problemas de censura.
Según un sondeo del diario “La Stampa”, un 30% de los italianos está convencido de que Juan Pablo I murió asesinado (El País, 31-7-1989). El sondeo se hizo a finales de los ochenta. Si se hiciera ahora, ¿qué pasaría? De una forma especial, en la Italia clerical el tema de Juan Pablo I es tabú, está reprimido. Se le despacha de forma superficial: “el papa de la sonrisa”, y se cambia de conversación. Pero todo lo reprimido emerge, vuelve a la conciencia.
El proceso de beatificación del papa Luciani “está en curso”, dice Francisco al volver  de Brasil. Contradiciendo una tradición secular que se refiere a los papas, la causa de beatificación no parte de Roma, sino de su tierra de origen, donde es recordado por su “santidad ordinaria”. De nada sirve beatificarlo porque era bueno, sin abordar el problema de su muerte. Un proceso así está viciado de raíz.
EL NUDO ITALIANO
El episcopado italiano ha quedado revuelto por la revolución del papa argentino: “La visión de una iglesia pobre, poco doctrinaria, que no hace injerencia espiritual en la vida de las personas y en la política, da espacio a las mujeres, escucha a los laicos y renuncia a la tentación de manipularlos, ha deshecho el cuadro en el que la conferencia episcopal italiana ha actuado durante decenios”.
Crecida en un clima de “escasa autonomía”, la conferencia episcopal italiana (CEI) no ha tenido el derecho de elegir a su presidente, como sucede con las demás. La escasa autonomía de un episcopado, sobre el que prevalecían las indicaciones del pontífice y de sus hombres de confianza, ha tenido su punto de máxima desautorización en 2007, en el momento en que el cardenal Bagnasco asumía el cargo de presidente de la CEI. Entonces el secretario de Estado Bertone le envió una carta oficial, reclamando  para sí la competencia en la relación con las instituciones políticas.
Al propio tiempo se ha dado una sistemática trama entre el Vaticano, la CEI y el sistema político. Lo que había sucedido con la Democracia Cristiana (DC) en la posguerra se ha transformado de una forma más enmascarada en la relación preferencial con el centro-derecha de Berlusconi. Primero con la presidencia en la CEI del cardenal Ruini y luego bajo la dirección del cardenal Bertone.
Lo que ha sucedido en los últimos treinta años con el cardenal Martini, arzobispo de Milán, es significativo. Martini fue gradualmente puesto al margen, cuando empezó a expresar opiniones diversas sobre la injerencia política de la CEI (dirigida por el cardenal Ruini) y a hacer propuestas disonantes del proyecto de Juan Pablo II sobre la reevangelización de la sociedad contemporánea. Presidente del consejo de las conferencias episcopales europeas de 1986 a 1993, dado su prestigio y su capacidad de diálogo, Martini fue apartado del cargo por decisión de Wojtyla, que cambió el estatuto de la organización exigiendo que sólo los presidentes de las conferencias episcopales nacionales pudieran ser elegidos a la presidencia europea.
El papa Francisco, acostumbrado como arzobispo de Buenos Aires y presidente del episcopado argentino a una libertad de crítica hacia la política nacional, no ha escondido desde el principio la voluntad de situar la CEI sobre nuevos raíles. Ha confirmado al cardenal Bagnasco en la presidencia y ha aclarado rápidamente que se había acabado la era en la que el Vaticano interfería en los asuntos políticos italianos: “El diálogo con las instituciones culturales, sociales, políticas es tarea vuestra…es cosa vuestra”, ha repetido dos veces en una brevísima alocución a los obispos italianos (8-6-2013).
El papa está dispuesto a conceder a la CEI la facultad de elegir a su propio presidente, pero un grupo consistente de obispos se resiste. Alegan la “peculiar relación” entre la Iglesia italiana y el papa: “el nombramiento del presidente de la CEI debe seguir  reservado al papa, sobre la base de una lista de nombres” señalados por los obispos. Pero no es este el único nudo a desatar en la CEI.
La lucha contra la pedofilia encuentra a la conferencia episcopal italiana en posición de retraso en relación a otras conferencias episcopales de Europa y América, que han organizado estructuras nacionales de asesoramiento, intervención y resarcimiento de las víctimas. La presidencia de Bagnasco ha rechazado tenazmente asumir responsabilidades a nivel nacional. La CEI “no tiene autoridad para establecer nada…no nos corresponde crear estructuras,  cada obispo actuará en base a su valoración”. Además el episcopado rechaza asumir la obligación de denunciar a los sacerdotes culpables a la policía o a la magistratura, porque “el obispo no es funcionario público”. Es la posición asumida en sus “Líneas guía” publicadas por la CEI en marzo de 2014, después de que el documento  elaborado en 2012 fuera considerado insuficiente por la Santa Sede.     
No se esperaba. En febrero de 2014 ha llegado al papa argentino un severo aviso del comité de la ONU para los Derechos de la infancia. “El comité, tras oír a una delegación vaticana, ha difundido un informe pidiendo al Vaticano que haga completa luz sobre los crímenes de abuso del pasado y sobre el desplazamiento de los sacerdotes culpables de una parroquia a otra”. Además, el documento propone “crear en cada nivel de las instituciones católicas estructuras para la protección de los menores y la acogida de denuncias a fin de remover sin excepción a los responsables de abuso” (Politi, 208-221, 239). 
NO TIENE MUCHO TIEMPO
El papa Francisco no tiene mucho tiempo para su revolución. Sabe que no tiene por delante un papado de veinte años. Siente la presión de las reformas. Debe actuar entre tres y cuatro años. Se dice en el Vaticano que ha confiado a un obispo que está dispuesto a dimitir. Vegetar en el trono a edad avanzada no forma parte del temperamento intelectual de un pontífice jesuita, atento a discernir las situaciones.  
Hay una clepsidra en el pontificado de Francisco. Lo saben bien los cardenales que lo apoyan. “En el fondo a Juan XXIII le bastaron apenas cinco años para hacer irreversible el giro en la Iglesia”, dice uno de ellos. Ahora bien, el proyecto del papa Juan – el concilio Vaticano II – se salvó, porque después de él hubo quince años de pontificado de Pablo VI que consiguió arraigar el mensaje conciliar en la Iglesia. En torno a él había una mayoría de obispos que habían votado con convicción los documentos conciliares, un fuerte movimiento de teólogos renovadores y una movilización apasionada de ambientes laicales.
El papa Francisco, a un año de la elección, se encuentra bastante solo dentro de la estructura eclesiástica. No existe en la Iglesia un movimiento organizado de defensores de su revolución. Se sienten aplausos clamorosos por todas partes, pero al propio tiempo se advierte una inercia en las estructuras eclesiásticas.  El asociacionismo católico hasta ahora se ha quedado parado – casi bajo shock por las novedades y ocupado en reelaborarlas – mientras en los tiempos de Juan Pablo II eran visibles la presencia y la presión de movimientos como el Opus Dei y Comunión y liberación, activamente alineados en favor del programa del papa polaco.
Los sectores conservadores apuntan al desgaste del papa argentino, destacan el cansancio que puede producir la repetición de sus exhortaciones. Difunden el temor de que Francisco esté construyendo “otra Iglesia”, saliendo de los raíles de la tradición, de la doctrina y de la recta interpretación de la palabra de Dios.
Los críticos dentro del aparato curial reprochan a Francisco crear muchas comisiones y comités, actuar de manera solitaria, no concentrarse sobre pocos objetivos, no expresar una visión teológica estructurada, hablar mucho, ceder a los gustos de la gente dejándose tomar por un papagayo amaestrado o por un niño vestido de papa para el carnaval, disminuir la “sacralidad de la persona papal”.   
Los partidarios de la conservación no quieren reconocer que el giro del último cónclave  nace de una crisis profunda de credibilidad, en la que se había precipitado la Iglesia. Crisis de comunicación con la sociedad, crisis duradera de vocaciones sacerdotales y en  años recientes también de órdenes femeninas, crisis de relación con el mundo de las mujeres y de los jóvenes. Un callejón sin salida.
Francisco es consciente de que en torno a él el terreno está minado. “En la curia la resistencia está creciendo”, reconoce un curial. Francisco tiene su visión. Estaba indicada en las palabras dirigidas a los cardenales pocos días antes del cónclave: “Tengo la impresión de que Jesús ha sido encerrado dentro de la Iglesia y llama porque quiere salir” (Politi, 226-233 y 247).
LA VUELTA DE JUAN PABLO I
Lo hemos dicho en otra ocasión: “El papa Francisco, sorpresa total”. Sus coincidencias  con Juan Pablo I son numerosas. El periodista Enric González afirma en su artículo “La vuelta al mensaje de Juan Pablo I”: “Pese a los 35 años de distancia que median entre Francisco y el Papa de los 33 días, el nuevo Pontífice retoma su tono y su esencia en torno a la idea del amor a los pobres”, “ya había coincidencias antes. Albino Luciani, Juan Pablo I, lanzó a los cardenales, tras el cónclave que le eligió, la misma frase pronunciada por Francisco: ¡Que Dios os perdone por lo que habéis hecho” (El Mundo, 20-3-2013).
Comentando el desarrollo del cónclave, Bergoglio utiliza también otra expresión de Luciani: “Cuando la cosa se ponía un poco peligrosa”, dice, un cardenal le conforta. Luciani dijo algo semejante: “Apenas empezó el peligro para mí, los dos Padres que estaban cerca de mí  me sugirieron palabras de ánimo” (Bassotto, 155).
En la tarde del 13 de marzo de 2013, cuando es elegido Francisco, llueve sobre el palacio apostólico. La plaza de San Pedro está llena de paraguas. Me recuerda aquella foto del entierro de Juan Pablo I. La plaza de San Pedro estaba llena de paraguas. Su funeral estuvo pasado por agua (Ecclesia, 14-10-1978). Podríamos decir que llueve sobre mojado. Lo que está sucediendo no nos pilla por sorpresa.
Bergoglio venía lo menos posible al Vaticano. Luciani también. Francisco no quiere vivir en el palacio vaticano, decide quedarse en la residencia Santa Marta (26-3-2013): "Yo no podría vivir solo en el palacio", "yo no puedo vivir solo o con un grupo pequeño. Necesito gente, encontrar gente, hablar con la gente" (29-7-2013). Según Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires, le preguntaron al Papa: “¿Y no vas a ir al palacio pontificio?” y él, con sorna, les dijo “¿Ahí? ¿para que me afanen? ¡No!” (3-9-2013). Sobre el palacio pontificio un día dijo Juan Pablo I a sor Vincenza: “Aquí arriba estamos como prisioneros, voluntarios, pero prisioneros. Estamos demasiado en alto, demasiado solos, demasiado lejos de la gente” (Bassotto, 158). El palacio vaticano es un laberinto. Lo escribe Juan Pablo I en una nota al jesuita Bartolomeo Sorge: "Me parece un laberinto de Cnosos" (Roncalli, 580). A Francisco le gustaría ir por la calle: “En ese sentido, dice al volver de Brasil, me siento un poco enjaulado”.
Francisco se presenta como “obispo de Roma”, “la comunidad diocesana de Roma tiene a su obispo”. Dice a los periodistas volviendo del Brasil: “El Papa es obispo, obispo de Roma, y porque es obispo de Roma es sucesor de Pedro”. Juan Pablo I dice algo semejante: “Yo soy ante todo el obispo de Roma y después el Papa”, “obispo de Roma y por ello sucesor del apóstol Pedro” (Bassotto, 230-233).
Bergoglio se presenta de forma sencilla: “Sabéis que el deber del cónclave era dar un obispo a Roma. Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo…, pero aquí estamos”. Luciani se presenta así: “Yo no tengo la ‘sapientia cordis’ del papa Juan ni la preparación y la cultura del papa Pablo, pero estoy en su lugar” (27-8-1978), “ahora estoy aquí, soy el Papa” (Bassotto, 122). Ambos papas cuentan con la oración de la gente.
Francisco está cambiando el perfil del papado: “El absolutismo imperial de los papas ha sido resquebrajado irreversiblemente”, dice Politi. “Juan Pablo I cambió para siempre, en un mes, la forma de ser Pontífice”, afirma Enric González. El nuevo Papa, en su audiencia a la prensa (16-3-2013), manifestó que le gustaría “una Iglesia pobre y para los pobres”. El tono y el mensaje de su homilía inaugural (19-3-2013) muestran “un considerable parecido” con la homilía de Juan Pablo I en la catedral de Roma el 23 de septiembre de 1978: “Roma será una auténtica comunidad cristiana, si Dios es honrado… con el amor a los pobres. Estos, decía el diácono romano Lorenzo, son los verdaderos tesoros de la Iglesia” (Ecclesia, 7-10-1978).
El lenguaje de Francisco es directo, sencillo, popular. Se remite constantemente a la sencillez del Evangelio. Juan Pablo I también. Dice al cardenal Villot: “Quiero que los discursos sean míos. He empleado gran parte de mi vida buscando decir las cosas, consideradas difíciles, con palabras claras, sencillas y comprensibles para todos. Quiero ser yo mismo delante de Dios y delante de los hombres. Los grandes discursos no son para mí ni los grandes tratados. Está el Evangelio, están los libros sagrados” (Bassotto, 230). En las audiencias públicas llama junto a sí a un niño y dialoga con él.
Sectores conservadores de la Iglesia, que han lanzado duras críticas contra el papa Francisco, le llaman burlonamente "Papa Piacione", expresión despectiva que alude a alguien que sonríe siempre y se lleva bien con todo el mundo. Mario Poli, sucesor de Bergoglio en Buenos Aires, le dijo al Papa: "¡Allá nunca una sonrisa y acá sos una Pascua!". "Es fruto del Espíritu", dice el Papa (3-9-2013). En esto recuerda también a Juan Pablo I, conocido como "el Papa de la sonrisa".
Está en el ambiente. Este Papa "acabará como el pobre Juan Pablo I", se comenta en los cafés de Roma. Lo recoge Irene Hernández en su artículo "Las cruces del Papa Francisco" (El Mundo, 31-3-2013). José Manuel Vidal sugiere también el riesgo que corre el Papa: "Francisco ¿es un peligro o está en peligro?" (Religión Digital, 4-8-2013).  
Tras su viaje a Brasil, Francisco habla de la seguridad papal: "Con menos seguridad, he podido ir con la gente, abrazarles, saludarles, sin coches blindados. La seguridad es fiarse de un pueblo. Siempre hay el peligro de que un loco haga algo. Pero también está el Señor. Crear un espacio blindado entre el obispo y el pueblo es una locura" (29-7-2013). Algo parecido dijo Juan Pablo I: "La persona del Papa es defendida y protegida porque es preciosa como la de cualquier otro hombre. El Papa debe ser prudente y vigilante, no debe exponerse a los peligros y provocaciones. Como enviado del Señor debe abandonarse totalmente a él pase lo que pase. Yo no quiero escoltas ni soldados" (Bassotto, 143).
A Francisco no le gusta viajar. También en esto coincide con Juan Pablo I, que dice a su consejero teológico don Germano: “Tú sabes que no me gusta viajar, pero no puedo quedarme encerrado en el Vaticano” (Bassotto, 127).
Como queda dicho, las peticiones de los cardenales que hace suyas Francisco son grandes decisiones de Juan Pablo I: reformar la Curia, limpiar el banco vaticano destituyendo a su presidente, promover la colegialidad de los obispos con el Papa. A estas grandes decisiones se añade otra, también importante y arriesgada: tomar abierta posición, “incluso delante de todos”, frente a la masonería y la mafia (Bassotto, 239).
Con singular acierto, en la edición española de “L’Osservatore Romano”, Cipriano Calderón llamó a Juan Pablo I “Papa profeta” que se marchó, como Elías, “de una forma extraña, arrebatado en un carro de fuego”, “pero hubo un Eliseo que estaba a su lado atento a lo que ocurría y recogió inmediatamente el manto del insigne profeta”, “algo así tendrá que suceder ahora” (8-10-1978).
Recoger su manto es recoger su testimonio, su figura, su presencia entre nosotros. Lo dijimos en el último libro: “Agradecemos a todos aquellos que, conscientemente o no, han hecho posible que se recoja el manto del Papa profeta. Por nuestra parte, lo hemos intentado desde el primer escrito” (Juan Pablo I. Caso abierto, 282).
Juan Pablo I tomó grandes decisiones que han sido ignoradas por biógrafos conservadores, pero esas decisiones – sorprendentemente -  vuelven. Aunque parecía imposible, se ha hecho un proceso. Se ha producido una toma de conciencia, que ha llegado a todas partes incluso a los niveles más altos. Se cumple el salmo 79: “Que se conozca entre las gentes”. Es la vuelta de Juan Pablo I. En realidad, como la lluvia empapa y fecunda la tierra, así la palabra de Dios no vuelve de vacío (Is 55, 11).
 
Jesús López Sáez   
http://www.comayala.es/index.php/es/component/content/article?id=968:francisco-entre-lobos-la-vuelta-de-juan-pablo-i


-XIV-
Marcial Maciel era un 'gran enfermo', Papa Francisco
Francisco considera que los pederastas 'destruyen' a los niños
El papa Francisco, Jorge Bergoglio, afirmó que el fallecido líder de Los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel era un “gran enfermo” y que probablemente recibió protección de la Iglesia.
“Uno puede presumir que sí (hubo encubrimiento), aunque siempre en justicia hay que presumir la inocencia, pero sería raro que no tuviera algún padrinito por ahí, medio engañado, medio que, que sospechaba y no supiera”, dijo el pontífice.
A pesar de esto, Francisco cree la Iglesia actuó de forma correcta ya que, explicó, cuando se supo de los actos fue el, entonces, cardenal Ratzinger quien comenzó a investigar con anuencia del Juan Pablo II.
El papa Francisco aseguró que el exlíder de Los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel era un hombre “muy enfermo” y que es probable que durante sus años al frente de la congregación religiosa recibiera protección de la Iglesia católica para encubrir sus actos de pederastia.
“Cuando me enteré del escandalazo realmente me dolió mucho, me escandalicé. ¿Cómo esta persona pudo llegar hasta esto?”, aseguró el pontífice en la segunda parte de una entrevista con Televisa, transmitida este viernes.
“Creo que se trataba de un enfermo, un gran enfermo”, agregó.
Francisco aseguró que es posible creer que hubo encubrimiento de sus actos por parte de la Iglesia católica. “Uno puede presumir que sí (hubo encubrimiento), aunque siempre en justicia hay que presumir la inocencia, pero sería raro que no tuviera algún padrinito por ahí, medio engañado, medio que, que sospechaba y no supiera", dijo, en la entrevista con la periodista Valentina Alazraki.
Sin embargo, Francisco defendió la actuación de sus antecesores en el cargo para controlar la situación. “Acá, cuando se tomó conciencia de la cosa, se empezó a actuar fuerte. Entonces el cardenal Ratzinger llevó la cosa adelante, y la llevó, la llevó, la llevó y el papa san Juan Pablo II le dio luz verde para llevarla", afirmó.
Exlegionarios de Cristo e integrantes de organizaciones de la sociedad civil han reclamado por años que la Iglesia católica bajo el liderazgo de Juan Pablo II tardó en actuar o incluso encubrió los abusos de Maciel, pese a las denuncias de pederastia de exmiembros de la congregación.
Desde antes de la muerte de Juan Pablo II, el 2 de abril de 2005, el cardenal Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, investigaba a Maciel.
Pero no fue hasta mayo de 2006 cuando, ya como papa, le castigó prohibiéndole ejercer como sacerdote y pidiéndole que llevara una vida de oración. Dos años después, el fundador de los Legionarios de Cristo murió a los 87 años, sin haber pedido perdón, como reclamaban sus víctimas.
Francisco aseguró que la pederastia destruye a los jóvenes que han sido víctimas de ella, y que un solo abuso debería mover a la Iglesia a castigar esta práctica, en 2013 creó una Pontificia Comisión para la tutela de menores.
Dos de los integrantes de este órgano fueron víctimas de la pederastia y tienen como objetivo trabajar en mecanismos que erradiquen el abuso sexual en la iglesia.
“Hay que escuchar a los abusados. Yo los he escuchado acá. Una mañana entera la pasé con seis: dos alemanes, dos irlandeses y dos ingleses. La destrucción interior que tiene. O sea, son antropófagos. O sea es como si se comieran a los chicos. Los destruyen”, dijo en la entrevista.
Un pontificado breve
Francisco señaló a Televisa que espera que su pontificado sea breve. “Cuatro o cinco años”, comentó.
“Es como una sensación un poco vaga. Le digo, capaz que no. Por ahí es como la psicología del que juega y entonces cree que va a perder para no desilusionarse después. Si gana está contento ¿no? No sé qué es. Pero tengo la sensación que el Señor me pone para una cosa breve, nomás... Pero es una sensación. Por eso tengo siempre la posibilidad abierta", expresó. 
Francisco, fue electo en marzo de 2013, luego de que Benedicto XVI se retirara del  cargo. Al respecto, el pontífice aseguró que su predecesor abrió las puertas para que haya más papas eméritos, que parecen ser la figura de un “abuelo sabio”.
“Yo no soy de la idea de poner una edad, pero sí soy de la idea de lo que hizo Benedicto. Yo lo vi el otro día en el Consistorio. Estaba feliz, contento. Respetado por todo el mundo. Yo lo voy a visitar. A veces le hablo por teléfono", comentó.
"Como dije, es como tener al abuelo sabio, en casa. Uno puede pedir consejo. Leal a muerte. La cosa de Benedicto, no sé si ustedes la recuerdan, cuando lo despedimos, el 28 de febrero, en la Sala Clementina, él dijo entre ustedes está mi sucesor, le prometo lealtad, fidelidad y obediencia. Y lo cumple. Hombre de Dios”, agregó. 
Esta no es la primera vez que Francisco hace comentarios sobre un posible retiro. En agosto pasado, el papa reconoció a Benedicto XVI por su decisión y aseguró que podría hacer lo mismo algún día.
Francisco, reconocido por su carisma, también comentó a Televisa que si algo extraña de su vida previa a ser papa es salir en público sin atraer a grandes multitudes. 
“Lo único que me gustaría es poder salir un día, sin que nadie me conociera e irme a una pizzería a comer una pizza”, comentó
http://mexico.cnn.com/nacional/2015/03/14/maciel-era-un-gran-enfermo-con-posible-proteccion-de-la-iglesia-papa


-XV-
Entrevista al papa Francisco: "La secesión de una nación hay que tomarla con pinzas"
"Nuestro sistema económico mundial ya no se aguanta", dice el Obispo de Roma | "No soy ningún iluminado; no traje bajo el brazo ningún proyecto personal", asegura | "Descartamos toda una generación por mantener un sistema que no es bueno", opina respecto a los jóvenes parados
“Los cristianos perseguidos son una preocupación que me toca de cerca como pastor. Sé muchas cosas de persecuciones que no me parece prudente contarlas aquí para no ofender a nadie. Pero en algún sitio está prohibido tener una Biblia o enseñar catecismo o llevar una cruz... Lo que sí quiero dejar claro una cosa: estoy convencido de que la persecución contra los cristianos hoy es más fuerte que en los primeros siglos de la Iglesia. Hoy hay más cristianos mártires que en aquella época. Y no es por fantasía, es por números".
El papa Francisco nos recibió el pasado lunes en el Vaticano –un día después de la oración por la paz con los presidentes de Israel y Palestina– para esta entrevista en exclusiva con "La Vanguardia". El Papa estaba contento de haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes y palestinos.

La violencia en nombre de Dios domina Oriente Medio.
Es una contradicción. La violencia en nombre de Dios no se corresponde con nuestro tiempo. Es algo antiguo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, a veces, la hemos practicado. Cuando pienso en la guerra de los Treinta Años, era violencia en nombre de Dios. Hoy es inimaginable, ¿verdad? Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. Las tres religiones tenemos nuestros grupos fundamentalistas, pequeños en relación a todo el resto.

¿Y qué opina del fundamentalismo?
Un grupo fundamentalista, aunque no mate a nadie, aunque no le pegue a nadie, es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios.

Algunos dicen de usted que es un revolucionario.
Deberíamos llamar a la gran Mina Mazzini, la cantante italiana, y decirle “prendi questa mano, zinga" y que me lea el pasado, a ver qué (risas). Para mí, la gran revolución es ir a las raíces, reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir el día de hoy. No hay contradicción entre revolucionario e ir a las raíces. Más aún, creo que la manera para hacer verdaderos cambios es la identidad. Nunca se puede dar un paso en la vida si no es desde atrás, sin saber de dónde vengo, qué apellido tengo, qué apellido cultural o religioso tengo.

Usted ha roto muchos protocolos de seguridad para acercarse a la gente.
Sé que me puede pasar algo, pero está en manos de Dios. Recuerdo que en Brasil me habían preparado un papamóvil cerrado, con vidrio, pero yo no puedo saludar a un pueblo y decirle que lo quiero dentro de una lata de sardinas, aunque sea de cristal. Para mí eso es un muro. Es verdad que algo puede pasarme, pero seamos realistas, a mi edad no tengo mucho que perder.

¿Por qué es importante que la Iglesia sea pobre y humilde?
La pobreza y la humildad están en el centro del Evangelio y lo digo en un sentido teológico, no sociológico. No se puede entender el Evangelio sin la pobreza, pero hay que distinguirla del pauperismo. Yo creo que Jesús quiere que los obispos no seamos príncipes, sino servidores.

¿Qué puede hacer la Iglesia para reducir la creciente desigualdad entre ricos y pobres?
Está probado que con la comida que sobra podríamos alimentar a la gente que tiene hambre. Cuando usted ve fotografías de chicos desnutridos en diversas partes del mundo se agarra la cabeza, no se entiende. Creo que estamos en un sistema mundial económico que no es bueno. En el centro de todo sistema económico debe estar el hombre, el hombre y la mujer, y todo lo demás debe estar al servicio de este hombre. Pero nosotros hemos puesto al dinero en el centro, al dios dinero. Hemos caído en un pecado de idolatría, la idolatría del dinero. La economía se mueve por el afán de tener más y, paradójicamente, se alimenta una cultura del descarte. Se descarta a los jóvenes cuando se limita la natalidad. También se descarta a los ancianos porque ya no sirven, no producen, es clase pasiva… Al descartar a los chicos y a los ancianos, se descarta el futuro de un pueblo porque los chicos van a tirar con fuerza hacia adelante y porque los ancianos nos dan la sabiduría, tienen la memoria de ese pueblo y deben pasarla a los jóvenes. Y ahora también está de moda descartar a los jóvenes con la desocupación. A mí me preocupa mucho el índice de paro de los jóvenes, que en algunos países supera el 50%. Alguien me dijo que 75 millones de jóvenes europeos menores de 25 años están en paro. Es una barbaridad. Pero descartamos toda una generación por mantener un sistema económico que ya no se aguanta, un sistema que para sobrevivir debe hacer la guerra, como han hecho siempre los grandes imperios. Pero como no se puede hacer la Tercera Guerra Mundial, entonces se hacen guerras zonales. ¿ Y esto qué significa? Que se fabrican y se venden armas, y con esto los balances de las economías idolátricas, las grandes economías mundiales que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero, obviamente se sanean. Este pensamiento único nos quita la riqueza de la diversidad de pensamiento y por lo tanto la riqueza de un diálogo entre personas. La globalización bien entendida es una riqueza. Una globalización mal entendida es aquella que anula las diferencias. Es como una esfera, con todos los puntos equidistantes del centro. Una globalización que enriquezca es como un poliedro, todos unidos pero cada cual conservando su particularidad, su riqueza, su identidad, y esto no se da.

¿Le preocupa el conflicto entre Catalunya y España?
Toda división me preocupa. Hay independencia por emancipación y hay independencia por secesión. Las independencias por emancipación, por ejemplo, son las americanas, que se emanciparon de los estados europeos. Las independencias de pueblos por secesión es un desmembramiento, a veces es muy obvio. Pensemos en la antigua Yugoslavia. Obviamente, hay pueblos con culturas tan diversas que ni con cola se podían pegar. El caso yugoslavo es muy claro, pero yo me pregunto si es tan claro en otros casos, en otros pueblos que hasta ahora han estado juntos. Hay que estudiar caso por caso. Escocia, la Padania, Catalunya Habrán casos que serán justos y casos que no serán justos, pero la secesión de una nación sin un antecedente de unidad forzosa hay que tomarla con muchas pinzas y analizarla caso por caso.

La oración por la paz del domingo no fue fácil de organizar ni tenía precedentes en Oriente Medio ni en el mundo. ¿Cómo se sintió usted?
Sabe que no fue fácil porque usted estaba en el ajo y se le debe gran parte del logro. Yo sentía que era algo que se nos escapa a todos. Acá, en el Vaticano, un 99% decía que no se iba a hacer y después el 1% fue creciendo. Yo sentía que nos veíamos empujados a una cosa que no se nos había ocurrido y que, poco a poco, fue tomando cuerpo. No era para nada un acto político –eso lo sentí de entrada– sino que era un acto religioso: abrir una ventana al mundo.

¿Por qué eligió meterse en el ojo del huracán que es Oriente Medio?
El verdadero ojo del huracán, por el entusiasmo que había, fue la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro el año pasado. A Tierra Santa decidí ir porque el presidente Peres me invitó. Yo sabía que su mandato terminaba esta primavera, así que me vi obligado, de alguna manera, a ir antes. Su invitación precipitó el viaje. Yo no tenía pensando hacerlo.

¿Por qué es importante para todo cristiano visitar Jerusalén y Tierra Santa?
Por la revelación. Para nosotros, todo empezó ahí. Es como “el cielo en la tierra”, un adelanto de lo que nos espera en el más allá, en la Jerusalén celestial.

Usted y su amigo el rabino Skorka se abrazaron frente al muro de las Lamentaciones. ¿Qué importancia ha tenido este gesto para la reconciliación entre cristianos y judíos?
Bueno, en el Muro también estaba mi buen amigo el profesor Omar Abu, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso de Buenos Aires. Quise invitarlo. Es un hombre muy religioso, padre de dos hijos. También es amigo del rabino Skorka y los quiero a los dos un montón, y quise que esta amistad entre los tres se viera como un testimonio.

Me dijo hace un año que “dentro de cada cristiano hay un judío”.
Quizá lo más correcto sería decir que “usted no puede vivir su cristianismo, usted no puede ser un verdadero cristiano, si no reconoce su raíz judía”. No hablo de judío en el sentido semítico de raza sino en sentido religioso. Creo que el diálogo interreligioso tiene que ahondar en esto, en la raíz judía del cristianismo y en el florecimiento cristiano del judaísmo. Entiendo que es un desafío, una papa caliente, pero se puede hacer como hermanos. Yo rezo todos los días el oficio divino con los salmos de David. Los 150 salmos los pasamos en una semana. Mi oración es judía, y luego tengo la eucaristía, que es cristiana.

¿Cómo ve el antisemitismo?
No sabría explicar por qué se da, pero creo que está muy unido, en general, y sin que sea una regla fija, a las derechas. El antisemitismo suele anidar mejor en las corrientes políticas de derecha que de izquierda, ¿no? Y aún continúa. Incluso tenemos quien niega el holocausto, una locura.

Uno de sus proyectos es abrir los archivos del Vaticano sobre el holocausto.
Traerán mucha luz.

¿Le preocupa alguna cosa que pueda descubrirse?
En este tema lo que me preocupa es la figura de Pío XII, el papa que lideró la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial. Al pobre Pío XII le han tirado encima de todo. Pero hay que recordar que antes se lo veía como el gran defensor de los judíos. Escondió a muchos en los conventos de Roma y de otras ciudades italianas, y también en la residencia estival de Castel Gandolfo. Allí, en la habitación del Papa, en su propia cama, nacieron 42 nenes, hijos de los judíos y otros perseguidos allí refugiados. No quiero decir que Pío XII no haya cometido errores –yo mismo cometo muchos–, pero su papel hay que leerlo según el contexto de la época. ¿Era mejor, por ejemplo, que no hablara para que no mataran más judíos, o que lo hiciera? También quiero decir que a veces me da un poco de urticaria existencial cuando veo que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las grandes potencias. ¿Sabe usted que conocían perfectamente la red ferroviaria de los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración? Tenían las fotos. Pero no bombardearon esas vías de tren. ¿Por qué? Sería bueno que habláramos de todo un poquito.

¿Usted se siente aún como un párroco o asume su papel de cabeza de la Iglesia?
La dimensión de párroco es la que más muestra mi vocación. Servir a la gente me sale de dentro. Apago la luz para no gastar mucha plata, por ejemplo. Son cosas que tiene un párroco. Pero también me siento Papa. Me ayuda a hacer las cosas con seriedad. Mis colaboradores son muy serios y profesionales. Tengo ayuda para cumplir con mi deber. No hay que jugar al papa párroco. Sería inmaduro. Cuando viene un jefe de Estado, tengo que recibirlo con la dignidad y el protocolo que se merece. Es verdad que con el protocolo tengo mis problemas, pero hay que respetarlo.

Usted está cambiando muchas cosas. ¿Hacia qué futuro llevan estos cambios?
No soy ningún iluminado. No tengo ningún proyecto personal que me traje debajo del brazo, simplemente porque nunca pensé que me iban a dejar acá, en El Vaticano. Lo sabe todo el mundo. Me vine con una valija chiquita para volver enseguida a Buenos Aires. Lo que estoy haciendo es cumplir lo que los cardenales reflexionamos en las Congregaciones Generales, es decir, en las reuniones que, durante el cónclave, manteníamos todos los días para discutir los problemas de la Iglesia. De ahí salen reflexiones y recomendaciones. Una muy concreta fue que el próximo Papa debía contar con un consejo exterior, es decir, con un equipo de asesores que no viviera en el Vaticano.

Y usted creó el llamado consejo de los Ocho.
Son ocho cardenales de todos los continentes y un coordinador. Se reúnen cada dos o tres meses acá. Ahora, el primero de julio tenemos cuatro días de reunión, y vamos haciendo los cambios que los mismos cardenales nos piden. No es obligatorio que lo hagamos pero sería imprudente no escuchar a los que saben.

También ha hecho un gran esfuerzo para acercarse a la Iglesia ortodoxa.
La ida a Jerusalén de mi hermano Bartolomé I era para conmemorar el encuentro de 50 años atrás entre Pablo VI y Atenágoras I. Fue un encuentro después de más de mil años de separación. Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica hace los esfuerzos de acercarse y la Iglesia ortodoxa lo mismo. Con algunas iglesias ortodoxas hay más cercanía que otras. Quise que Bartolomé I tuviera conmigo en Jerusalén y allí surgió el plan de que viniera también a la oración del Vaticano. Para él fue un paso arriesgado porque se lo pueden echar en cara, pero había que estrechar este gesto de humildad, y para nosotros es necesario porque no se concibe que los cristianos estemos divididos, es un pecado histórico que tenemos que reparar.

Ante el avance del ateísmo, ¿qué opina de la gente que cree que la ciencia y la religión son excluyentes?
Hubo un avance del ateísmo en la época más existencial, quizás sartriana. Pero después vino un avance hacia búsquedas espirituales, de encuentro con Dios, en mil maneras, no necesariamente las religiosas tradicionales. El enfrentamiento entre ciencia y fe tuvo su auge en la Ilustración, pero que hoy no está tan de moda, gracias a Dios, porque nos hemos dado cuenta todos de la cercanía que hay entre una cosa y la otra. El papa Benedicto XVI tiene un buen magisterio sobre la relación entre ciencia y fe. En líneas generales, lo más actual es que los científicos sean muy respetuosos con la fe y el científico agnóstico o ateo diga “no me atrevo a entrar en ese campo”.

Usted ha conocido a muchos jefes de Estado.
Han venido muchos y es interesante la variedad. Cada cual tiene su personalidad. Me ha llamado la atención un hecho transversal entre los políticos jóvenes, ya sean de centro, izquierda o derecha. Quizás hablen de los mismos problemas pero con una nueva música, y eso me gusta, me da esperanza porque la política es una de las formas más elevadas del amor, de la caridad. ¿Por qué? Porque lleva al bien común, y una persona que, pudiendo hacerlo, no se involucra en política por el bien común, es egoísmo; o que use la política para el bien propio, es corrupción. Hace unos quince años los obispos franceses escribieron una carta pastoral que es una reflexión con el título "Réhabiliter la politique". Es un texto precioso hace darte cuenta de todas estas cosas.

¿Qué opina de la renuncia de Benedicto XVI?
El papa Benedicto ha hecho un gesto muy grande. Ha abierto una puerta, ha creado una institución, la de los eventuales papas eméritos. Hace 70 años, no había obispos eméritos. ¿Hoy cuántos hay? Bueno, como vivimos más tiempo, llegamos a una edad donde no podemos seguir adelante con las cosas. Yo haré lo mismo que él, pedirle al Señor que me ilumine cuando llegue el momento y que me diga lo que tengo que hacer, y me lo va a decir seguro.

Tiene una habitación reservada en una casa de retiro en Buenos Aires.
Sí, en una casa de retiro de sacerdotes ancianos. Yo dejaba el arzobispado a finales del año pasado y ya había presentado la renuncia al papa Benedicto cuando cumplí 75 años. Elegí una pieza y dije “quiero venir a vivir acá”. Trabajaré como cura, ayudando a las parroquias. Ése iba a ser mi futuro antes de ser Papa.

No le voy a preguntar a quién apoya en el Mundial...
Los brasileros me pidieron neutralidad (ríe) y cumplo con mi palabra porque siempre Brasil y Argentina son antagónicos.

¿Cómo le gustaría que le recordara la historia?
No lo he pensado, pero me gusta cuando uno recuerda a alguien y dice: “Era un buen tipo, hizo lo que pudo, no fue tan malo”. Con eso me conformo.
http://www.lavanguardia.com/internacional/20140612/54408951579/entrevista-papa-francisco.html


-XVI-
Papa Francisco, dos años en el 'Trono de San Pedro'. Entrevista exclusiva
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted en el avión volviendo de Filipinas dijo que le hubiera gustado entrar a los Estados Unidos por la frontera con México. Esa frontera tan, tan, significativa. Usted es hijo de emigrantes, sus papás eran italianos, viajaron a la Argentina, usted trae en la sangre lo que es eso. ¿Cuál sería el sentido de su presencia ahí, en esa frontera?
PAPA FRANCISCO: Gente no sólo de México sino de Centroamérica, de Guatemala, que cruza todo México, para buscar un futuro mejor. Hoy día la emigración es fruto del malestar en el sentido etimológico de la palabra, fruto del hambre, de buscar nuevas fronteras. Lo mismo sucede en África, con toda esa cruza mediterránea de gente que viene de países que están pasando momentos difíciles, sea por el hambre, sea por las guerras ¿no?
Pero evidentemente que la migración hoy día está muy relacionada al hambre, a la falta de trabajo. A esta tiranía de un sistema económico que tiene al dios dinero en el centro y no a la persona ¿no? Y entonces se descarta gente.
Entonces un país crea sea de América, de África, de donde sea crea una situación económica impuesta, por supuesto, que descarta gente, que va hacia otro lado a buscar trabajo, o comida, o bienestar ¿no? O sea la migración en este momento, es muy doloroso el problema migratorio en el mundo ¡eh! Porque hay varias fronteras migratorias ¿no?
Me alegra que Europa esté revisando su política migratoria. Italia fue muy generosa y quiero decirlo ¿no? La síndico de Lampedusa se jugó entera y aun a costa de transformar esa isla, de tierra de turismo en tierra de hospitalidad ¿no? Con lo que supone no ganar plata ¿no? O sea hay hechos heroicos ¿no? Pero ahora gracias a Dios veo que Europa está repensando la situación.
Volviendo a la migración allí, esa zona, además es una zona de mucha lucha de problemas de narcotráfico. Los Estados Unidos me decían no quiero tirar estadísticas que después me crean un problema diplomático pero, me decían, y lo vi en una revista, creo que están entre los primeros consumidores de droga en el mundo y la frontera por la que entra la droga, la principal, es la mexicana. Entonces ahí también se sufre ¿no? Morelia, toda esa zona, es una zona de mucho sufrimiento donde también las organizaciones de traficantes de droga no se van con chiquitas ¿no?, es decir, saben hacer sus trabajos de muerte, ¿no?, son mensajeros de muerte, sea por la droga, o sea por limpiar, entre comillas, a aquellos que se oponen a la droga, los 43 estudiantes, de alguna manera están pidiendo que, no digo venganza, justicia, y que se los recuerde.
Y por eso salgo al encuentro quizás de una curiosidad: quise hacer cardenal al arzobispo de Morelia, porque está en la sartén. O sea un hombre que está en una zona muy caliente, y es un testimonio de hombre cristiano, de un gran sacerdote. Pero después sobre los cardenales podemos volver después. Se lo digo de paso.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted sabe que usted se refirió a los 43 estudiantes, ha sido un luto, digamos, una situación muy difícil por la que ha atravesado México. México es un gran pueblo. Tiene valores, recursos para salir adelante de alguna manera. Pero yo creo que la Iglesia, los Obispos con los que usted ha hablado, no dan recetas políticas, no dan recetas técnicas, pero dan esperanza. O tratan de decir, bueno aquí, como dijo cuando estuvo aquí justamente el cardenal de Morelia, me decía: Todos somos responsables cuando hay algo que no funciona en un país, en una sociedad, cuando hay degradación. Y todos tenemos que colaborar para que esa situación mejore. Yo creo que en este momento sería importante tener una palabra de aliento, de esperanza, una invitación para que México realmente pueda superar momentos difíciles.
PAPA FRANCISCO: No es el primer momento difícil que está pasando México éste. O sea, engancho con la santidad ¿no? México pasó momentos de persecución religiosa, donde engendró mártires. Yo pienso que a México el diablo lo castiga con mucha bronca. Por esto. Creo que el diablo no le perdona a México, que Ella haya mostrado ahí a su Hijo. Interpretación mía.
O sea, México es privilegiado en el martirio, por haber reconocido, defendido, su Madre. Y esto lo sabe usted muy bien. Usted va a encontrar a mexicanos católicos, no católicos, ateos, pero todos guadalupanos. Es decir, todos se sienten hijos. Hijos de la que trajo al Salvador, al que destruyó al demonio. O sea lo de la santidad también está unido ahí.
Yo creo que el diablo le pasó la boleta histórica a México ¿no? Y por eso todas estas cosas, usted ve que en la historia siempre ha aparecido focos de conflicto grave ¿no? ¿Quién tiene la culpa? ¿El gobierno? Esa es la solución, la respuesta, más superficial. Siempre los gobiernos tienen la culpa. Sí, el gobierno. Todos tenemos de alguna manera la culpa o, al menos, el no hacernos cargo del sufrimiento. Hay gente que está bien y quizás la muerte de estos chicos no les llegó, les resbaló. Bueno a mí no me tocó, gracias a Dios que no me tocó. Pero la mayoría del pueblo mexicano es solidario. Y esa es una de las virtudes que tienen ustedes ¿no? Y creo que todos tienen que poner el hombro ahí, para resolver esto de alguna manera ¿no?
Yo sé que es muy difícil denunciar a un narcotraficante. Porque le va la vida, es una especie de martirio ¿no? Es duro, pero creo que todos en situaciones así, sea en México o no en México, tenemos que poner el hombro. O sea el echarle la culpa a un solo sector, a una sola persona, a un solo grupo, es infantil.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted envió un correo privado a un amigo de Argentina expresándole su preocupación acerca de la creciente difusión del narcotráfico en su propio país. Y utilizó el término tratemos de evitar la mexicanización Es normal, ese término digamos ha sido tomado, ha herido susceptibilidades, sensibilidades. El Gobierno de México pensó que se trataba de una estigmatización del país o no reconocer los esfuerzos que está haciendo o que intenta hacer. La verdad es, ¿qué pasó ahí? ¿Qué quiso decir usted?
PAPA FRANCISCO: Sí. El chico. Este chico es un dirigente, un hombre que ha trabajado por la justicia social y trabaja mucho, amigo mío, viene de las izquierdas, del trotskismo, viene de ahí. Es un hombre que encontró a Jesús y trabaja por la justicia social y él me cuenta.
Me contaba allí cómo habían logrado descubrir algunas redes de narcotráfico, y eso, y que estaban luchando y que habían cerrado también una cadena de prostíbulos. Él trabaja mucho en lo que es esclavización de personas, o sea fábricas esclavas, con migrantes donde le sacan el pasaporte y lo tienen de esclavo ahí, prostitución, drogadicción, etc.
Y entonces me dice bueno esto queremos no llegar a la mexicanización de Argentina. Así me ponía, ¿no? Evidentemente que es un término, permítaseme la palabra, técnico. No tiene nada que ver ya con la dignidad de México. Como cuando hablamos de la balcanización, ni los serbios, ni los macedonios, ni los croatas se nos enojan. Ya se habla de balcanizar algo y se usa técnicamente y los medios de comunicación lo han usado muchas veces ¿no?
VALENTINA ALAZRAKI: Se usaba colombización, por ejemplo.
PAPA FRANCISCO: También ¿no? Así que yo contesté rezo, los acompaño, y ojalá no lleguemos a la mexicanización, técnicamente. Levantó pólvora, pero la mayoría, por las estadísticas que me llegaron, que hicieron algunos periodistas de allá, el noventa por ciento del pueblo mexicano no se sintió ofendido por eso. Lo cual me alegra. Para mí habría sido un gran dolor que se interpretara de esa manera ¿no?  Mismo un gobierno después de haber preguntado aceptó las explicaciones. Estas que son las verdaderas ¿no?  Y todo en paz. O sea eso no me cerró las puertas a México. Voy a ir a México.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, relacionada con esta pregunta. Usted, sabemos que tiene una actividad,  digamos entre comillas, personal muy activa. Usted le llama por teléfono a las personas, escribe cartas personales, preciosas por cierto. Ante lo que sucedió: Usted ha pensado decir a estas personas que, quizá, debían tener el sentido común que, si yo recibo una carta del Papa, yo no la publico. No ha pensado usted que, porque usted es el Papa, ya no es el Padre Jorge. ¿No ha pensado decirles miren yo les llamo por teléfono, les escribo, pero, en fin, esto es privado?
PAPA FRANCISCO: Lo suelo hacer, normalmente. Pero a veces la gente no, no se aguanta.
VALENTINA ALAZRAKI: Le meten luego en problemas. Digo una cosa es la correspondencia privada.
PAPA FRANCISCO: Este amigo mío me contestó pidiendo perdón, que me juraba y me re-juraba que nunca más iba a publicar.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Sigue siendo su amigo?
PAPA FRANCISCO: Y sí Porque además él lo hizo como diciendo hasta el Papa está luchando contra la droga, ¿no?. Es verdad que el hecho de tocar un tema tan delicado, no cierto, me puede dar consecuencias. Pero lo tengo que decir, a veces yo me he sentido usado por la política del país. Políticos argentinos que pedían audiencia.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco tenemos la suerte de que esta entrevista cae en el segundo aniversario de su elección. De esa noche inolvidable cuando usted nos sorprendió a todos con su buonasera, los Cardenales me han ido a pescar hasta el fin del mundo, y bueno, y ese gesto de pedir la bendición. A mí se me enchina todavía la piel del recuerdo, porque fue un momento muy fuerte. Muchos no le atinamos a que usted sería el Papa, porque nos fuimos un poco, la verdad le digo, porque pues decían que después de la renuncia del  Papa Benedicto querían un Papa joven. Sabíamos que usted lo del Vaticano no era, como le dije una vez en el avión, santo de su devoción, que no le gustaba tanto venir por acá, que venía lo mínimo posible, entonces, bueno, yo la verdad, pensé que a lo mejor usted diría que no, o A ver, ¿qué pasó ese día, cuando se dio cuenta usted de que, ya el nombre era éste, y que usted saldría como Papa?
PAPA FRANCISCO: La cosa fue muy sencilla. Yo me vine con una valijita chica porque hice el cálculo, y dije el Papa no va nunca a asumir en Semana Santa. Por lo tanto yo me puedo venir tranquilamente y estar el Domingo de Ramos en Buenos Aires. Dejé preparada la homilía del Domingo de Ramos sobre mi escritorio y me vine con lo necesario para esos días, aunque pensaba que podía ser un cónclave muy corto ¿no?
De todas maneras me preparé hasta lo más posible por si fuera largo, de tal manera que tenía el boleto de vuelta. Lo podía cambiar o adelantar ¿no? Pero tenía asegurado ese. Además no estaba en ninguna lista de papables, gracias a Dios, pero ni se me pasó por la cabeza. En esto quiero ser sincero para evitar cuentos y eso. En las apuestas de Londres creo que estaba en el número 42 o 46. Un conocido mío, por simpatía apostó, y le fue muy bien.
VALENTINA ALAZRAKI: Pero le tengo que recordar que fue una monja mexicana la que tuvo una gran intuición. Porque usted el sábado antes de la elección comió en casa  de su amigo, el Cardenal Lozano Barragán, y la madre Estela le dijo: Eminencia, si lo hacen Papa usted nos invita a comer allá arriba, ¡eh!
PAPA FRANCISCO: La madre Estela me dijo así. Bueno y así empezó el cónclave. Los periodistas decían que a lo más yo era un kingmaker que, bueno, un elector, un gran elector, que indicaría a alguno. Y estuve en paz. Empezó la primera votación, el martes a la noche, segunda el miércoles a la mañana, tercera el miércoles antes del almuerzo y. El fenómeno de las votaciones ahí en, siempre, no sólo en el cónclave, en estos grupos, es un fenómeno interesante. Hay candidatos ya fuertes. Pero mucha gente que no sabe dónde dar el voto. Entonces elige seis, siete, que son los votos depósito. Entonces yo deposito el voto en usted y cuando veo ya quien va se lo doy.  O sea, son, es como una provisoriedad. Eso es general en las votaciones de grupos grandes, no cierto. O sea sí, yo tenía algunos votos, pero depósito.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Es cierto que en el cónclave anterior había tenido unos cuarenta? ¿Se puede decir?
PAPA FRANCISCO: No.
VALENTINA ALAZRAKI: Eso dijeron.
PAPA FRANCISCO: Sí, bueno, dijeron.
VALENTINA ALAZRAKI: Algún cardenal dijo.
PAPA FRANCISCO: Bueno, dejémoslo al cardenal. Aunque yo podría decirlo porque ahora yo tengo la autoridad para decirlo. Pero mejor dejémoslo que lo haya dicho el cardenal. Pero nada. Realmente, hasta ese mediodía, nada.
Y después pasó algo, no sé. En el almuerzo, yo vi algún signo raro, pero. Me preguntan por la salud, esas cosas que y ya cuando volvimos a la tarde, se cocinó el pastel ¿no? En dos votaciones se acabó todo ¿no? O sea que para mí también fue una sorpresa.
¿Qué me pasó a mí? En la primera votación de la tarde,  cuando yo vi que ya eso ya podía ser irreversible, lo tenía al lado y esto lo quiero contar porque hace a la amistad al cardenal Hummes, que para mí es un grande. A la edad que tiene, es el delegado de la Conferencia Episcopal para la Amazonia. Y va allá y se mete y va en barca y va, y va visitando las iglesias, y lo tenía al lado, y ya a la mitad de la primera votación de la tarde hubo dos, porque hubo una segunda cuando se vio la cosa, se me acercaba así, me decía: No te preocupes, así obra el Espíritu Santo.
Me causaba gracia. Después, en la segunda votación cuando se alcanzaron los dos tercios, siempre se aplaude ¿no? En todos los cónclaves aplauden. Y sí el escrutinio. Y él ahí sí me besó y me dijo: No te olvides de los pobres. Y eso me empezó a dar vueltas en la cabeza y fue lo que provocó la elección del nombre, después, ¿no?
Yo, mientras la votación, rezaba el Rosario, solía rezar los tres Rosarios diarios, tenía mucha paz. Yo diría que hasta inconsciencia. Lo mismo cuando se dio la cosa, y para mí ese fue un signo de que Dios quería eso. La paz. Hasta el día de hoy no la he perdido. Pero es algo de adentro, que, como un regalo ¿no? Y después, qué es lo que hice, no sé. Me hicieron parar. Me preguntaron si aceptaba. Dije que sí. No sé si me hicieron jurar algo, no me acuerdo.
Estaba en paz. Fui, me cambié la sotana. Y salí y quise primero ir a saludar al cardenal Días, que estaba allá en su silla de ruedas, y después saludé a los cardenales. Después le pedí al vicario de Roma y al cardenal Hummes, por amigo, que me acompañaran. Cosa que no estaba prevista en el protocolo.
VALENTINA ALAZRAKI: Ahí empezaron sus problemas con el protocolo, creo.
PAPA FRANCISCO: ¿Qué sabía? Yo puse ahí a...
VALENTINA ALAZRAKI: Esa fue la primera de muchas.
PAPA FRANCISCO: Y fuimos a rezar a la Capilla Paulina, mientras el cardenal Tauran anunciaba el nombre. Después salí y  yo no sabía lo que iba a decir. Y bueno, de todo lo demás son testigos ustedes. Sentí profundamente que un ministro necesita la bendición de Dios, pero también la de su pueblo. No me atreví a decir que el pueblo me bendijera. Simplemente dije: Pueblo recen para que Dios a través suyo me bendiga. Pero me fue saliendo todo espontáneo. Igual lo de rezar por Benedicto. Decía, no, no sé, no preparé nada. Salió solo.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Y le gusta ser Papa?
PAPA FRANCISCO: ¡No me disgusta!
VALENTINA ALAZRAKI: Porque uno se hubiera imaginado que no le hubiese gustado ser Papa.
PAPA FRANCISCO: No, no. Una vez dada la cosa después se hace.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Qué es lo que le gusta y qué lo que no le gusta tanto de serPapa? ¿O le gusta todo?
PAPA FRANCISCO: Sí, lo único que me gustaría es poder salir un día, sin que nadie me conociera e irme a una pizzería a comer una pizza.
VALENTINA ALAZRAKI: ¡Eso estaría muy bien!
PAPA FRANCISCO: Voy a esto, no, esto lo digo como ejemplo. En Buenos Aires yo era muy callejero. Iba, venía por las parroquias, y claro cambiar de hábitos y estar. Eso me cuesta un poquito, pero, no, no sé, se arregla, se habitúa. Se encuentra otra manera de callejear: el teléfono, el...
VALENTINA ALAZRAKI: Y lo de que no le gustaba tanto el Vaticano, eso no es ningún secreto. No le gustaba mucho venir. Y ahora que está desde hace dos años acá adentro, ¿le gusta un poco más o un poco menos?
PAPA FRANCISCO: No. No sólo el Vaticano. Esto lo tengo que aclarar. Creo que mi gran penitencia son los viajes. A mí no me gusta viajar. Yo soy muy pegado al hábitat, es una neurosis. Una vez leí un libro muy lindo que se llama: Alégrese de ser neurótico. Entonces, uno tiene que descubrir las neurosis que tiene, cebarle mate todos los días, tratarla bien, para que no le haga daño ¿no? Y bueno una de mí, yo digo, de mis neurosis, o de mi modo de ser, es estar muy pegado al hábitat. O sea todo viaje, no me gusta. Y venía a Roma y por ahí no me gustaba, porque algún ambiente de chisme, y eso no, por eso venía y me iba enseguida ¿no? Si Benedicto asumió al mediodía, y a la tarde ya estaba arriba del avión ¿no? es decir.
Y ahora no me disgusta. Acá hay gente muy buena. El hecho de vivir acá me ayuda mucho.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Le gusta estar aquí en Santa Marta?
PAPA FRANCISCO: Es simplemente porque hay gente. Yo allá solo, no hubiera soportado. No porque sea lujoso, como algunos dicen, no. No es lujoso. El apartamento no es lujoso.  Es grande. Pero esa soledad no la hubiera tolerado. Venir aquí, comer en el comedor, donde está toda la gente, tener la Misa, esa donde cuatro días a la semana viene gente de afuera, de las parroquias, me da un poquitito de holgura espiritual. Me gusta mucho eso.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿No se siente solo?
PAPA FRANCISCO: No, no, no. En serio que no.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, hay algo que nos preocupa un poco. Porque ha habido varias ocasiones en los vuelos, que es donde nosotros tenemos la oportunidad de hablar con usted, que usted dice: Bueno, en dos o tres años vuelvo a la Casa del Padre; luego viene alguien que está organizando una feria, un congreso, de aquí a cinco años, a diez y usted dice: Bueno, le deseo lo mejor, pero yo no estará ahí. Cosas por el estilo. ¿Por qué tenemos la sensación de que usted, por un lado es como si tuviera prisa en su forma de actuar? Por otro: ¿por qué como que parecería como que viera su Pontificado a breve plazo? Su edad,  es su edad, pero quiero decir que con lo largo que se vive hoy, son pocos años, en realidad, no es relativo. ¿Por qué tiene esa sensación? ¿Por qué de repente nos dice estas cosas?
PAPA FRANCISCO:   Yo tengo la sensación que mi Pontificado va a ser breve. Cuatro o cinco años. No sé, o dos, tres. Bueno dos ya pasaron. Es como una sensación un poco vaga. Le digo, capaz que no. Por ahí es como la psicología del que juega y entonces cree que va a perder para no desilusionarse después. Si gana está contento ¿no? No sé qué es. Pero tengo la sensación que el Señor me pone para una cosa breve, nomás... Pero es una sensación. Por eso tengo siempre la posibilidad abierta ¿no?
VALENTINA ALAZRAKI: Y usted nos ha dicho también que seguiría el ejemplo del Papa Benedicto, en caso de que se diera cuenta de que no Eso cambia un poco la idea del Papado. Porque estábamos acostumbrados, antes de la época moderna quiero decir, para nosotros el Papa era una Institución. Pues el Espíritu Santo. Se creaba y hasta la muerte ¿no?
PAPA FRANCISCO:    Bueno, hubo algunos cardenales en el pre cónclave, en las Congregaciones Generales, que se plantearon el problema teológico, muy interesante, muy rico ¿no? Yo creo que lo que hizo el Papa Benedicto fue abrir una puerta. Hace setenta años, no existían los obispos eméritos y hoy tenemos mil cuatrocientos. O sea se llegó a la idea de que un hombre después de los 75, alrededor de esa edad, no puede llevar el peso de una Iglesia particular.
Creo que, lo que hizo Benedicto con mucha valentía fue abrir la puerta de los papas eméritos. A Benedicto no hay que considerarlo como una excepción, sino como una Institución. Por ahí sea el único en mucho tiempo, por ahí no sea el único. Pero es una puerta abierta institucional. Hoy día el Papa emérito no es una cosa rara, sino que se abrió la puerta, para que pueda existir esto.
VALENTINA ALAZRAKI:  ¿Se podría pensar como en los Obispos, no sé, un Papa que renuncia a los 80 años. Que haya esa posibilidad?
PAPA FRANCISCO: También. Se puede, pero a mí eso no me gusta mucho, ponerle edad. Porque creo que el Papado tiene algo de, de última instancia. Es una gracia especial. Para algunos teólogos el Papado es un Sacramento, es un Sacramento, los alemanes son muy creativos en todas estas cosas. Yo no creo eso pero vamos. Quiere decir que hay algo especial. Entonces decir bueno éste está a los 80, crea una sensación de fin, de Pontificado que no haría bien.
Previsible ¿no? Yo no soy de la idea de poner una edad, pero sí soy de la idea de lo que hizo Benedicto. Yo lo vi el otro día en el Consistorio. Estaba feliz, contento. Respetado por todo el mundo. Yo lo voy a visitar. A veces le hablo por teléfono. Como dije, es como tener al abuelo sabio, en casa. Uno puede pedir consejo. Leal a muerte. La cosa de Benedicto, no sé si ustedes la recuerdan, cuando lo despedimos, el 28 de febrero, en la Sala Clementina, él dijo entre ustedes está mi sucesor, le prometo lealtad, fidelidad y obediencia. Y lo cumple. Hombre de Dios.
VALENTINA ALAZRAKI: La acentuación de los símbolos que usted ha querido ¿no? Porque se ve que usted quiere esos símbolos, es decir, no sólo por lo del palacio, que ya hemos dicho no es por lujoso; pero, vestir de una cierta manera, el coche de una cierta forma, llevar su portafolios, es decir hay quienes dicen bueno son símbolos, no es porque él tenga estos símbolos que sea mejor que otro, que a lo mejor iba vestido de otra manera, o que se subía al coche, y antes era el coche habitual de los Papas, me entiende lo que quiero decir. Pero esta acentuación, por su parte, de alguna manera es como recordar todos los días a todo el mundo aquí adentro que se puede vivir de otra manera.
PAPA FRANCISCO: Sí. No es del todo consciente. Por ejemplo cuando, después de la elección bajé, había allá un ascensor con varios cardenales. Y no, usted tiene que ir solo en ese ascensor. No, yo voy con ellos. Y cuando llegué abajo había un auto esperando, el auto para eso ¿no? Que se usaba en esas ocasiones. Y yo dije: No, yo voy en el bus con ellos. Me salen solas esas cosas. No es que pretenda.
Trato de ser yo, como me gusta, y a veces por ahí exagero en alguna cosa que puede ofender a alguien. No sé en eso me tengo que cuidar. Pero los símbolos, el modo de ser, el auto, está el Mercedes. No yo no puedo ir en un Mercedes, BMW, no puedo, bueno ahora está este Focus, o no sé cómo se llama, es el que uso, que es un utilitario más o menos al alcance de un empleado bancario, bueno entonces estaría bien ¿no? La sencillez, en eso creo que es verdad ¿no?
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Y usted siente resistencia dentro de la Curia? Porque tenemos como la sensación de que fuera usted es muy, muy querido, muy amado. Yo hablo, hablo mucho en la calle, porque también es mi trabajo, y son las personas en la calle que a veces tienen esa sabiduría, ¿no? Y lo quieren. Y te dicen pues yo lo quiero por como es, lo quiero porque habla así, y de ya hablaremos del tema, porque habla papale papale, como se dice en italiano, muy franco, muy espontáneo. Pero luego de repente habla, entras por aquí, y sientes resistencias, sientes, usted lo sabe porque usted nos ha dicho que antes eran como más callados, y ahora tienen quizás como más valor de decirlo, ¿no?
PAPA FRANCISCO: Que salgan las cosas ¿no? Siempre hay puntos de vista diversos. Son lícitos. Yo lo que quiero es que salgan y se digan. La enfermedad dieciséis ¿no? O sea que se digan de frente, que tengan el coraje de no callar, que se diga ¿no? Y nunca, nunca, nunca, lo digo delante de Dios, desde que soy Obispo, he castigado a uno por decirme las cosas en la cara. Esos son los colaboradores que yo quiero.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Y los tiene?
PAPA FRANCISCO: Los hay. Acá ya encontré.
VALENTINA ALAZRAKI: ¿Pocos, muchos?
PAPA FRANCISCO: Hay bastantes. Bastantes, diría. Hay otros que no se atreven, que tienen miedo. Pero hay que dar tiempo al tiempo, ¿no? Yo apuesto a la parte buena de la gente. Todos tienen mucho más de bueno que de malo.
VALENINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted ha tenido que hacer muchas veces esta pregunta, justamente por su opción preferencial por los pobres, por su forma de vivir. Usted dice constantemente contra el dios dinero. Dicen el Papa Francisco es marxista, el Papa Francisco es de izquierdas, usted lo ha aclarado. Ha dicho no. Yo sigo el Evangelio. Bueno, la gente todavía como que no lo entiende ya. Y le achaca. Hay personas con dinero, dinero limpio quiero decir, que se han hecho, que a veces yo he oído que las personas han dicho que no, ¿qué pasa ahora? ¿Sólo los pobres son los buenos, y los ricos son los malos de la película? Como que hay un sector de personas acaudaladas, bien, que han hecho su trabajo, que tienen su fábrica, lo que sea, que se sienten como que para el Papa Francisco los importantes son los pobres y a nosotros no nos cuida tanto, no habla tanto de nosotros. ¿Qué hay de todo esto, es sólo Evangelio, es su sensibilidad?
PAPA FRANCISCO: Yo vengo de una familia que después de la quiebra del 32 se rehízo y, clase media acomodada. O sea no es ninguna cosa de resentimiento. Yo el 32 no lo viví, así que Pero habría que aclarar bastantes cosas, ¿no?
Primero que tenemos que habituarnos a no calificar con hermenéuticas demodé. O sea hoy en día izquierda y derecha es una simplificación que no tiene sentido. Cincuenta años atrás por ahí tenía sentido. Hoy no. O marxista, o marxista hoy ¿qué es? Porque el marxismo tiene tanta variedad de expresiones que
El problema de la hermenéutica en la interpretación de los hechos de una persona pública para mí es muy importante. O sea siempre hay que interpretar un hecho histórico, pequeño o grande, con la hermenéutica del momento, sino caemos en simplificaciones o en desviaciones, ¿no es cierto?
El diablo entra por el bolsillo siempre. San Ignacio decía que había tres escaleritas, tres escalones. El primero es la riqueza. El diablo te mete la plata en el bolsillo. Segundo es la vanidad y tercero es el orgullo y la soberbia y de ahí a todos los demás pecados.
Cuando vos llegás a ese nivel de orgullo sos capaz de cualquier cosa. Lo hemos visto en los dictadores, los tiranos, los que se aprovechan de los demás, los explotadores, ¿no? Es decir, hoy día la trata de personas, la lleva gente con mucho dinero. Esos son los que yo ataco. El dinero que esclaviza a otros o no los deja crecer. O sirve para engordarse a sí mismo, como el Evangelio de ayer, ¿no? Del que vive ignorando que hay pobreza.
Una cosa que a mí me escandaliza, me escandalizaba en Buenos Aires, es la nueva zona de Puerto Madero, ¿no? Que es preciosa, todo ganado al río, por un lado esos edificios enormes, treinta y seis restaurantes. Si usted va a cenar le cortan la cabeza, ¿no? Porque le hacen pagar y después la villa miseria. Esas son las cosas que, el despilfarro de dinero, ¿no? Eso desde el punto de vista social. Y mi denuncia desde el punto de vista social es siempre a eso. Pero lo que más me indigna es el salario injusto. Porque uno se enriquece  a costa de la dignidad no dada a la persona.
VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, un tema grande de estos dos años también ha sido el Sínodo de la Familia, evidentemente, con todo lo que eso ha generado, digamos. La Comisión para los abusos contra los menores. En el Sínodo usted dio plena libertad para que se dijera Había quienes pisaban el acelerador, los otros pisaban el freno, unos decían que usted quería que se pisara el acelerador, usted sabe cómo fue el Sínodo. Digo, esa es la imagen que nosotros tuvimos. A lo mejor no fue así. Concretamente usted convoca a un segundo Sínodo. ¿Qué espera de este segundo Sínodo? ¿Por qué cree que se ha creado demasiada expectativa a las parejas que sufren los divorciados vueltos a casar, los homosexuales? ¿Cree que tienen unas expectativas que van más allá de lo que luego ustedes van a poder lograr?
PAPA FRANCISCO: Creo que hay expectativas desmesuradas, ¿no es cierto? El Sínodo de la Familia no lo quise yo. Lo quiso el Señor. Fue una cosa de Él. Cuando monseñor Eterović, que era el secretario, me trae los tres temas más votados, me decía el más votado es éste, qué aporte, el aporte de Jesucristo al hombre de hoy. Y bueno, hagamos éste. Así era el título del Sínodo.
Seguimos hablando de la organización, y yo le dije: Mirá hagamos una cosa, pongamos el aporte de Jesucristo al hombre de hoy y a la familia de hoy. Y ahí quedó con la familia, en la cola, ahí.
Cuando fuimos a la primera reunión del Consejo Postsinodal se empezó a hablar si con ese título, y después sí porque el aporte de Jesucristo a la familia, y al hombre de hoy quedó un poquito afuera. Y al final dice: No, porque este Sínodo sobre la Familia, y la misma dinámica fue cambiando el título. Yo calladito, ¡eh! Y al final me di cuenta de que fue el Señor el que quiso eso. Y bien querido. Porque la familia está en crisis. No quizás la crisis más tradicional, de la infidelidad, o como llaman en México, la casa chica y la casa grande, no, no, sino una crisis más de abajo.
Se ve que los jóvenes no quieren casarse, o conviven. Y no lo hacen por protestar de nada, sino que expresan así sus cosas. Después a la larga se casan algunos, otros por Iglesia. O sea que hay una crisis familiar dentro de la familia y desde ese punto de vista creo que lo que el Señor quiere es que enfrentemos eso: preparación al matrimonio, acompañamiento de los que conviven, acompañamiento de los que se casan, y llevan bien su familia, acompañamiento de los que han fracasado, en la familia y han hecho una nueva unión, preparación al Sacramento del Matrimonio, no todos están preparados. ¡Y cuántos matrimonios que son hechos sociales, son nulos! Por falta de fe.
PAPA FRANCISCO: Seguiría haciendo lo mismo. Y hablaría como hablo yo, como un párroco, que me gusta hablar así, no sé. Siempre he hablado así. Siempre. Por ahí es un defecto, no sé. Pero la gente creo que me entiende. Yo le agradezco su bondad y en usted agradezco al pueblo mexicano a quien quiero mucho.

http://noticieros.televisa.com/mexico/1503/papa-francisco-dos-anos-trono-san-pedro/

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Intermedio

Jesús siempre se refirió al Padre, Él era su Enviado. Jesús es el Regente planetario, el Padre lo es de nuestro conjunto de sistemas solares. Más allá hay espíritus rigiendo galaxias, dimensiones... Plasmando el Pensamiento de Dios que, desde Su estado Inmanifestado da forma a lo manifestado. Nuestra mente solo llega hasta el Padre, más allá es lo incomprensible para nuestro nivel. Todos los primeros Padres de la Iglesia hasta los años 300 fueron Reencarnacionistas por conocer la Enseñanza dejada por Jesús a su Círculo Interno. Al convertirse el Emperador Constantino en el 300 al cristianismo puso condiciones, una de ellas fue la de eliminar todo lo relacionado sobre la Reencarnación porque no convenía al imperio que el pueblo tuviera la esperanza de otras vidas. Esto lo consolidó el emperador Justiniano en un concilio del 500 impidiendo que el Papa saliera de Roma porque era reencarnacionista y allí se declara anatema esa creencia y otras. Además Constantino influyó para que en los 4 libros canónicos del Nuevo Testamento se hicieran sutiles modificaciones y se agregara la absurda enseñanza del temor a Dios y del castigo eterno del alma en el infierno. Inteligente manera de mantener al hombre-masa ligado por el temor a un credo y no por el Amor que fue lo que Jesús predicó realmente.

 

La moderna física cuántica nos ayuda a entender que la materia NO ES. La vida es un mental sueño del alma, sueño necesario para manifestar de manera gradual en lo denso lo sutil que el alma es. Nacer es un dormir del alma, morir es su despertar en un ciclo ascendente en el que aun lo más mínimo positivo de una encarnación favorece el desarrollo del alma, alma que está por sobre lo transitorio denso nuestro y nada negativo de este sueño-vida la puede afectar como lo predican los fanáticos del infierno con su castigo eterno para el alma. Jesús quiere que entendamos que el Padre es tan solo Amor, Comprensión y Perdón para con nosotros: Para Todos por igual porque nuestro origen es divino y hacía allá vamos en el camino de retorno en un ciclo ascendente de lo que llamamos vida.

 

Es una especie de paradigma personal lo siguiente:

Antes que tu cerebro fuera tu mente ya era.
Antes que tu mente fuera tu alma ya era.
Antes que tu alma fuera tu espíritu ya era.
Antes que tu espíritu fuera Dios ya era, es y será.
Como espíritu desde Dios emanaste.
Como alma por tu espíritu eres regido.
Como mente desde tu alma programado vienes.
Como cerebro por tu mente eres conducido.

Como organismo por tu cerebro eres dirigido.

 

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-XVII-
“Un Estado no puede pensar en ganar dinero con la medicina”
El papa Francisco defendió el acceso a un servicio de calidad de salud pública para todo el mundo durante un audiencia con los participantes de la XXI Asamblea General de la Pontificia Academia por la Vida que se está desarrollando en el Vaticano.
5 de marzo de 2015
El papa Francisco volvió a posicionarse públicamente frente a un tema que afecta a ciudadanos de todo el mundo: la salud pública. El pontífice criticó la búsqueda del beneficio en el ámbito de la salud: “la evidencia y la eficiencia no pueden ser los únicos criterios para guiar el comportamiento de los médicos, ni el beneficio económico es la regla de los sitemas sanitarios“.
El papa Francisco aprovechó su intervención en la XXI Asamblea General de la Pontificia Academia por la Vida para defender que “un Estado no puede pensar en ganar con la medicina. Al contrario, no hay un deber más importante para una sociedad que el de cuidar a la persona humana“, opinión que por desgracia no comparten todos los gobernantes.
Durante la audiencia, Francisco también se refirió a la importancia de los cuidados paliativos destinados a “aliviar el sufrimiento en la fase final de la enfermedad y a garantizar al mismo tiempo al paciente un acompañamiento humano adecuado“, defendió el pontífice ante los asistentes a la Asamblea.
El papa añadió que este tipo de cuidados son muy importantes sobre todo para los ancianos, “los cuales, por motivo de la edad, reciben siempre menos atención de la medicina curativa y quedan a menudo abandonados“. Por ello, Francisco hizo un llamamiento a los estudiantes de medicina para animarlos a especializarse en este tipo de asistenciaque no tiene menos valor por el hecho de que no salvan una vida
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http://www.elciudadano.cl/2015/03/05/150560/papa-francisco-un-estado-no-puede-pensar-en-ganar-dinero-con-la-medicina/
-XVIII-
Papa Francisco: Teólogos con olor a pueblo, no burócratas de lo sagrado
09.03.2015
El Pontífice envía una carta a importante facultad de Argentina para festejar sus cien años
“También los buenos teólogos, como los buenos pastores, huelen a pueblo y a calle y, con su reflexión, derraman ungüento y vino en las heridas de los hombres”, escribió el Papa Francisco en ocasión del centenario de la Facultad de Teología la Universidad Católica Argentina (U.C.A)
Señalando el aniversario como una fecha “importante para la Iglesia en Argentina”, el Papa Francisco envió una carta al cardenal Mario Aurelio Poli, Gran Canciller de la U.C.A y arzobispo de Buenos Aires, en la cual reflexiona sobre el papel del teólogo en Latinoamérica para que no sea un académico de "despacho". 
Los teólogos, para Francisco, deben vivir la “misericordia” que es la “sustancia misma del Evangelio de Jesús”. Así animó a que en disciplinas como dogmática, moral, espiritualidad, derecho, se pueda ver reflejada la “centralidad de la misericordia”.
Como ya había dicho a los profesores de teología de una prestigiosa universidad pontificia en Roma, los teólogos deben tener las “rodillas peladas” para que la  “teología sea expresión de una Iglesia que es ‘hospital de campaña’ que vive su misión” en el mundo.
“Sin misericordia, nuestra teología, nuestro derecho, nuestra pastoral, corren el riesgo de caer en la mezquindad burocrática o en la ideología, que por su propia naturaleza quiere domesticar el misterio. Comprender la teología es comprender a Dios, que es Amor”, insistió.
No al burócrata de lo sagrado
De esta manera, el Pontífice indicó también que el estudiante de teología que se debe formar. “Ciertamente no un teólogo ‘de museo’, que acumula datos e información sobre la Revelación pero sin saber muy bien qué hacer con ello. Y tampoco un ‘balconero’ de la historia”.
El teólogo, señaló: “Debe ser una persona capaz de construir en torno a sí la humanidad, de transmitir la divina verdad cristiana en una dimensión verdaderamente humana, y no un intelectual sin talento, un eticista sin bondad o un burócrata de lo sagrado”.
Una teología al servicio de los conflictos de Latinoamérica 
Francisco abogó por una teología que se haga cargo no sólo de los conflictos “dentro de la Iglesia”, sino también de los que “afectan a todo el mundo y que se viven por las calles de Latinoamérica”.
Con un lenguaje directo, invitó a no conformarse con “hacer teología de despacho”. “Que el lugar de sus reflexiones sean las fronteras. Y no caigan en la tentación de pintarlas, perfumarlas, acomodarlas un poco y domesticarlas”, añadió.
Evitar una Teología que se agota en la disputa académica 
“Enseñar y estudiar Teología significa vivir en una frontera –escribió Francisco- , esa en la que el Evangelio encuentra las necesidades de las personas a las que se anuncia, de manera comprensible y significativa.
Debemos guardarnos de una teología que se agota en la disputa académica o que contempla la humanidad desde un castillo de cristal. Se aprende para vivir: teología y santidad son un binomio inseparable”.
Por tanto, el Pontífice indicó en su carta que “la teología que desarrollan ha de estar basada en la Revelación, en la Tradición, pero también debe acompañar los procesos culturales y sociales, especialmente las transiciones difíciles”.
http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/papa-francisco-teologos-con-olor-a-pueblo-no-burocratas-de-lo-sagrado-5813912280760320


-XIX-
Papa Francisco acepta renuncia de un Cardenal acusado de inconductas sexuales
Marzo de 2015
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que el Papa Francisco ha aceptado la renuncia como cardenal del Arzobispo Emérito de St. Andrews y Edimburgo (Escocia), Mons. Keith O’Brien. Solo el Santo Padre puede tomar este tipo de decisiones y la última vez que algo similar sucedió fue en 1927, hace 88 años.
Keith O’Brien renunció al cargo de Arzobispo de St. Andrews y Edimburgo en marzo de 2013, a la edad de 74 años, en medio de las acusaciones de los medios que señalaban que había tenido inconductas sexuales con otros hombres que habrían ocurrido en la década de 1980.
La renuncia – que originalmente fue enviada al Papa en noviembre de 2012 señalando problemas de salud – fue aceptada por el Santo Padre y entró en vigor el 25 de febrero de 2013.
Luego O’Brien admitió que “ha habido ocasiones en las que mi conducta sexual ha estado por debajo de lo que se espera de mí como sacerdote, arzobispo y cardenal”.
Con la decisión del Papa, O’Brien ya no podrá participar de un eventual cónclave para la elección del siguiente Pontífice ni podrá colaborar del gobierno de la Iglesia al servicio del Santo Padre. Además deberá llevar una vida en la que no podrá participar de eventos públicos religiosos ni civiles.
Una situación similar se produjo en 1927 cuando el Cardenal francés Louis Billot renunció al Colegio Cardenalicio luego de un acalorado encuentro con el Papa Pío XI. Su renuncia fue aceptada por el Pontífice ocho días después.
La decisión a la que ha llegado ahora el Papa Francisco se da luego de que enviara el año pasado al Arzobispo Charles Scicluna de Malta a Escocia, cuya investigación conocen solamente el Santo Padre y O’Brien; y luego de una reunión entre ambos que además fue precedida por un tiempo de oración y penitencia.
En una declaración dada a conocer hoy, el actual Arzobispo de Saint Andrews y Edimburgo, Mons. Leo Cushley, afirmó que “como mucha gente sabe, el Papa Francisco es un hombre de oración cuyo carácter encarna la justicia y la misericordia. Confió en que la decisión del Santo Padre es equitativa y proporcionada”.
“La conducta del Cardenal O’Brien sorprendió a muchos, desmoralizó a los fieles católicos e hizo que la Iglesia fuera menos creíble para los no católicos. Por lo tanto acepto y recibo sus disculpas a aquellos afectados por esta conducta y también al pueblo de Escocia, especialmente a la comunidad católica”.
“Por mi parte, me gustaría expresar mi tristeza y mi lamento a aquellos que se han visto más afectados por las acciones de mi predecesor”, escribió el Arzobispo Cushley que fue nombrado por el Papa Francisco en julio de 2013.
“Espero ahora que todos nosotros afectados por este triste y lamentable episodio abrazamos el espíritu de perdón, el único espíritu que puede curar cualquier amargura y herida que aún quede”, concluyó.
https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-acepta-renuncia-de-un-cardenal-acusado-de-abusos-76110/


-XX-
Papa Francisco: "La corrupción apesta"
De visita en Nápoles, el pontífice pidió "no ceder a la tentación del dinero fácil y de los ingresos deshonestos"; "Es pan para hoy y hambre para mañana", sostuvo
Marzo 2015
NÁPOLES.- "La corrupción apesta, la sociedad corrupta apesta, como apesta un animal muerto, y un cristiano que deja entrar adentro suyo a la corrupción no es un cristiano, apesta".
Desde el barrio de Scampia, en la periferia norte de Nápoles y símbolo de todos los males que aquejan a esta ciudad del empobrecido sur de Italia, el papa Francisco lanzó hoy un fuerte mensaje contra la ilegalidad.
Rodeado de niños que antes se habían sacado selfies con él, que como siempre conquistó a la multitud saliéndose del protocolo, el Papa habló así después de escuchar el testimonio de una mujer filipina, un trabajador y un juez, en un palco montado a pocos metros de "Le Vele", el complejo de edificios símbolo de la degradación y criminalidad de este barrio.
Luego de asegurar que los migrantes "no son seres humanos de segunda clase", sino que "todos somos migrantes" y de denunciar que es grave que más del 40 por ciento de los jóvenes esté sin trabajo, culpa de "un sistema económico que descarta", el Papa fustigó a la corrupción como origen de todos los males.
"Pero díganme, si nosotros les cerramos la puerta a los migrantes, le sacamos el trabajo y la dignidad a la gente ¿cómo se llama esto?", preguntó, saliéndose del discurso que tenía preparado. "Se llama corrupción y todos nosotros tenemos la posibilidad de ser corruptos, ninguno de nosotros puede decir «yo nunca seré corrupto». ¡No! Es una tentación, es caer hacia los negocios fáciles, hacia la delincuencia, hacia la explotación de las personas", clamó, aludiendo a cómo suele meterse en estos sitios la criminalidad organizada.
"¡Cuánta corrupción hay en el mundo!", siguió, al destacar que se trata de una "palabra fea porque una cosa corrupta es una cosa sucia".
"¡La corrupción apesta! ¡La sociedad corrupta apesta! ¡Un cristiano que deja entrar adentro suyo la corrupción, no es cristiano, apesta!", agregó, y provocó cataratas de aplausos entre las miles de personas de Scampia, barrio marcado por la desidia y bastión de la mafia napolitana.
"Queridos amigos, mi presencia quiere ser un impulso a un camino de esperanza, de renacimiento y de resaneamiento ya en curso", dijo Francisco, quien destacó no sólo la calidez de los napolitanos, sino también su espíritu.
"La vida en Nápoles nunca fue fácil, pero nunca fue triste", aseguró. "Y éste es su recurso: la alegría. El camino cotidiano de esta ciudad, con sus dificultades y sus duras pruebas produce una cultura de vida que ayuda siempre a levantarse después de cada caída y a hacer de modo que el mal nunca tenga la última palabra", afirmó.
Durante la misa que celebró más tarde en la céntrica Plaza del Plebiscito, a la que llegó luego de atravesar una ciudad blindada, pero en júbilo y eufórica ante su paso, tuvo palabras de aliento similares. Y fue más allá porque directamente llamó a la camorra a la conversión ante las 20.000 personas presentes en la plaza, pero muchísimas más en las zonas adyacentes, en las que habían colocado pantallas gigantes.
Al pedirle a los napolitanos que no se dejen robar la esperanza, de hecho, llamó a "reaccionar con firmeza a las organizaciones que explotan y corrompen los jóvenes, los pobres y los débiles, con el cínico comercio de la droga y otros crímenes".
"No se dejen robar la esperanza. No dejen que su juventud sea explotada por esta gente", clamó, refiriéndose a los camorristas. "Que la delincuencia y la corrupción no desfiguren el rostro de esta bella ciudad. Es más, que no desfiguren la alegría del corazón napolitano. A los criminales y a todos sus cómplices hoy yo humildemente, como hermano, repito: ¡conviértanse al amor y a la justicia!", exhortó. ¡Déjense encontrar por la misericordia de Dios!", pidió.
Almorzó con detenidos en la cárcel de Poggioreale. "Queridos hermanos, conozco vuestra dolorosa situación: me llegan tantas cartas de presos de todo el mundo", ha declarado el pontífice, sin mencionar directamente las prisiones italianas, pero dejando claro que conoce la situación de los reclusos en Italia. Diversas asociaciones de derechos humanos denuncian desde hace meses la saturación de los centros penitenciarios en el país, donde los internos se amontonan en celdas de pocos metros cuadrados.
"Los reclusos demasiado a menudo son tenidos en condiciones indignas para la persona humana, y después no consiguen reinsertarse en la sociedad", ha insistido el Papa en su almuerzo con un grupo de presos en la capilla de la cárcel y ha escuchado sus peticiones. Entre los internos con los que ha compartido mesa, había algún transexual y enfermos de sida. "A nosotros, los presos, nos ha olvidado todo el mundo: el gobierno y las instituciones, excepto de Dios, Jesucristo y la Iglesia", ha lamentado uno de ellos, Claudio Fabian Astorga, dirigiéndose al Papa.

http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=ARG&pagina=http://www.lanacion.com.ar


-XXI-
Papa Francisco a jóvenes: ´La libertad significa saber reflexionar´
El papa Francisco hizo un llamado a la reflexión sobre el verdadero sentido de la libertad en una reunión con 9,000 estudiantes de colegios jesuitas de Italia y Albania.
En un mundo donde hay tantas riquezas, tantos recursos para dar de comer a todos, es imposible entender que haya tantos niños que pasan hambre, tantos niños sin educación, tantos pobres. La pobreza hoy es un grito. Papa FranciscoSumo Pontífice respondió preguntas de estudiantes jesuitas. El papa Francisco llamó la atención de más de  9.000 estudiantes de colegios jesuitas de Italia y Albania, sobre el significado de la libertad y dijo que él "no había querido ser papa", porque "quien quiere ser papa no se quiere mucho".
El líder de la iglesia católica respondió  varias preguntas de los jóvenes como la relacionada a su renuncia a vivir en el palacio apostólico y otras comodidades de su cargo. "No se trata sólo de algo que tenga que ver con la riqueza" sino que para él es "un problema de personalidad", indicó.
Francisco afirmó que "necesita vivir en medio de la gente" y que de no hacerlo "se sentiría solo, aislado"; en cuanto al coche, dice que  "En un mundo donde hay tantas riquezas, tantos recursos para dar de comer a todos, es imposible entender que haya tantos niños que pasan hambre, tantos niños sin educación, tantos pobres. La pobreza hoy es un grito", señaló.
Sobre la educación, el Sumo Pontífice destacó  que "sin coherencia no es posible educar" porque un educador transmite "conocimientos, valores con sus palabras, pero repercutirá en los jóvenes si acompaña esas palabras con su ejemplo, con su coherencia de vida".
Finalmente instó a los casi 9,000 estudiantes a "trabajar para mejorar el mundo". "Ante todo ¡Sed personas libres!", explicando que  "la libertad significa saber reflexionar" sobre lo que se hace.
http://www.rpp.com.pe/tmp/2013-06-08-papa-francisco-a-jovenes--la-libertad-significa-saber-reflexionar-noticia_602584.html


-XXII-
La Transformación Sobrenatural que experimentó Bergoglio cuando se convirtió en Papa
¿Estamos frente a un cambio de personalidad para cumplir una nueva misión?
El periodista católico más influyente en EE.UU., John L. Allen Jr. lanzó un nuevo libro, El Milagro Francisco: La Transformación del Papa y de la Iglesia“, en que trata dos temas importantes. Uno es cómo cambió la personalidad de Bergoglio desde el Arzobispo de Buenos Aires al Papa Francisco, donde añade el suceso de un hecho que el propio Bergoglio interpreta como un milagro sobrenatural.
Y el otro tema es la misión que el Papa Francisco se ha trazado en su pontificado, que no es novedoso, pero Allen lo dota de sistematicidad expositiva.
Estos dos temas vienen dentro de un libro cuyo punto focal es si este Papa es un liberal o un conservador. Sobre esto se han escrito ríos de tinta y probablemente se siga haciendo, por no reconocer que las categorías liberal o conservador no explican adecuadamente la política dentro de la Iglesia, y menos aún la política que impulsa el papa Francisco, que como toda cosa que hacen los jesuitas, está dotada de una dosis de originalidad y transversalidad. Pero parece que tema ‘vende’ en EE.UU.
LA TRANSFORMACIÓN SOBRENATURAL QUE EXPERIMENTÓ BERGOGLIO CUANDO SE CONVIRTIÓ EN FRANCISCO
Allen dice que hay algo acerca de este Papa que no puede explicarse adecuadamente en términos de cálculos puramente humanos, algo que requiere un punto de referencia sobrenatural o místico para ser bien entendido.
El enigma es el siguiente: ¿Cómo se explica el fuerte contraste entre el cardenal Jorge Mario Bergoglio en Argentina y el Francisco hoy?
Por supuesto, ese contraste no es absoluto. Durante sus 15 años como arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio estuvo orientado a los pobres, se esforzó por encender la labor misionera de la Iglesia, y vivió una vida de sencillez evangélica. Todos son rasgos que ha traído al papado.
Sin embargo, existe una clara diferencia en el estilo y personalidad, porque el Bergoglio de Argentina no era ni de cerca una estrella desbordante de comunicación y empatía como Francisco lo es hoy.
El cardenal rara vez aparecía en público y casi nunca daba entrevistas formales. Cuando él tenía que subir al escenario público, sus amigos lo catalogaban de “tímido” y los críticos de “aburrido”. Nadie podía pensar que sería capaz de cautivar con su sonrisa. De hecho, es difícil encontrar una foto de una Bergoglio radiante tomada antes de su elección hace dos años.
Él se mostraba siempre como controlado, circunspecto, prefiriendo siempre a operar en silencio detrás de las escenas en lugar de a la vista del público.
Allen relata que cuando le preguntó en abril de 2013 a María Elena Bergoglio, único hermano sobreviviente del Papa, sobre el cambio que experimentó Jorge Mario Bergoglio cuando asumió como papa Francisco, y contestó medio en tono de broma: “¡No reconozco este tipo!”
La pregunta que se formula Allen es ¿Qué pasó?
Y aunque no es un periodista inclinado a buscar explicaciones sobrenaturales de las cosas, es en general escéptico a esas cosas, se da cuenta que para entender ese cambio se requiere de una explicación mística y sobrenatural. 
Un pasaje de su libro relata lo siguiente:
“Durante la Navidad de 2013, un cardenal latinoamericano veterano que ha conocido Bergoglio durante décadas hizo una cita para ver a su viejo amigo en Santa Marta, el hotel del Vaticano, donde el Papa ha escogido para residir. (Él vive en la Sala 201, una habitación un poco más grande que en la que permaneció durante el cónclave que lo eligió, donde el Pontífice tiene espacio suficiente para recibir huéspedes cómodamente).
El cardenal, que no quiso ser identificado, dijo que miró a Francisco y, en referencia a la exuberancia y espontaneidad, lo que ahora son señas de identidad de su imagen pública, le dijo a quemarropa:
Tú no eres el mismo hombre que vivías en Buenos Aires. ¿Qué te ha pasado?
De acuerdo con el cardenal, esta fue la respuesta de Francisco:
"En la noche de mi elección, tuve una experiencia de la cercanía de Dios que me dio una gran sensación de libertad interior y paz, y ese sentido nunca me ha dejado"
En otras palabras, Francisco cree que experimentó un milagro que lo transformó, le permitió expresar una personalidad que seguramente estaba escondida y reprimida dentro de él, y se dio permiso para cambiar radicalmente su manera de ser; de introspectivo y tímido pasó a ser expansivo.
Esto no ha sido algo que le pasó sólo a Bergoglio, sino que también lo podemos rastrear en Juan Pablo II.
Juan Pablo II estaba profundamente convencido que el 13 de mayo de 1981, la Virgen María cambió la trayectoria de vuelo de una bala para preservar su vida y su papado. Ese fue el día del atentado en la Plaza de San Pedro, y también era el día de Nuestra Señora de Fátima. El Papa cree que María fue la razón por la que sobrevivió.
Esto lo dijo públicamente y se esforzó, a partir de ahí, por tratar de cumplir el pedido de Nuestra Señora de consagrar a Rusia al Inmaculado Corazón de María; lo intentó tres  veces el 13 de mayo de 1982 en Fátima (exactamente un año después del atentado de Alí Agca), el 25 de marzo de 1984 en la Plaza San Pedro, y de una manera más sencilla el 8 de octubre del 2000, en la Misa de Clausura del Jubileo de los Obispos.
Pero en todas ellas surgieron las restricciones de política internacional – incluso de relacionamiento con los Ortodoxos Rusos – para mencionar expresamente el nombre de Rusia.
La comprensión que Juan Pablo II tuvo sobre su preservación en el atentado explica en parte por qué Juan Pablo no iba a renunciar, aun cuando su fragilidad física creció mucho cerca del fin y ya no le era posible atender los asuntos diarios de su pontificado. Él creyó que la Virgen quería que continuara.
De manera similar, parece poco probable que Francisco – que hoy descubrió otra personalidad dentro de sí mismo –  frene su imagen pública de espontaneidad y expansiva de una manera significativa, dado que no es el producto de relaciones públicas, sino más bien de lo que él cree que experimentó como un acto de Dios.
Las personalidades y las convicciones son difíciles de cambiar, es necesario algo removedor para que suceda, y eso se puede rastrear que sucedió en Francisco y en Juan Pablo II.
Lo cierto es que Francisco ve su pontificado como una misión que tiene un milagro en su núcleo, por lo tanto lo impulsa el convencimiento de que Dios está operando sobre él.
UN HOMBRE CON UNA MISIÓN
Es entonces donde arribamos al segundo punto de interés del libro de Allen.
El argumento central de este libro es que Francisco es un hombre con una misión. Él quiere ser un agente de cambio, un reformador histórico que reoriente la Iglesia Católica con decisión en varios frentes.
¿Estamos frente a un cambio de personalidad para cumplir una nueva misión?
El periodista católico más influyente en EE.UU., John L. Allen Jr. lanzó un nuevo libro, El Milagro Francisco: La Transformación del Papa y de la Iglesia“, en que trata dos temas importantes. Uno es cómo cambió la personalidad de Bergoglio desde el Arzobispo de Buenos Aires al Papa Francisco, donde añade el suceso de un hecho que el propio Bergoglio interpreta como un milagro sobrenatural.
Y el otro tema es la misión que el Papa Francisco se ha trazado en su pontificado, que no es novedoso, pero Allen lo dota de sistematicidad expositiva.
Estos dos temas vienen dentro de un libro cuyo punto focal es si este Papa es un liberal o un conservador. Sobre esto se han escrito ríos de tinta y probablemente se siga haciendo, por no reconocer que las categorías liberal o conservador no explican adecuadamente la política dentro de la Iglesia, y menos aún la política que impulsa el papa Francisco, que como toda cosa que hacen los jesuitas, está dotada de una dosis de originalidad y transversalidad. Pero parece que tema ‘vende’ en EE.UU.
LA TRANSFORMACIÓN SOBRENATURAL QUE EXPERIMENTÓ BERGOGLIO CUANDO SE CONVIRTIÓ EN FRANCISCO
Allen dice que hay algo acerca de este Papa que no puede explicarse adecuadamente en términos de cálculos puramente humanos, algo que requiere un punto de referencia sobrenatural o místico para ser bien entendido.
El enigma es el siguiente: ¿Cómo se explica el fuerte contraste entre el cardenal Jorge Mario Bergoglio en Argentina y el Francisco hoy?
Por supuesto, ese contraste no es absoluto. Durante sus 15 años como arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio estuvo orientado a los pobres, se esforzó por encender la labor misionera de la Iglesia, y vivió una vida de sencillez evangélica. Todos son rasgos que ha traído al papado.
Sin embargo, existe una clara diferencia en el estilo y personalidad, porque el Bergoglio de Argentina no era ni de cerca una estrella desbordante de comunicación y empatía como Francisco lo es hoy.
El cardenal rara vez aparecía en público y casi nunca daba entrevistas formales. Cuando él tenía que subir al escenario público, sus amigos lo catalogaban de “tímido” y los críticos de “aburrido”. Nadie podía pensar que sería capaz de cautivar con su sonrisa. De hecho, es difícil encontrar una foto de una Bergoglio radiante tomada antes de su elección hace dos años.
Él se mostraba siempre como controlado, circunspecto, prefiriendo siempre a operar en silencio detrás de las escenas en lugar de a la vista del público.
Allen relata que cuando le preguntó en abril de 2013 a María Elena Bergoglio, único hermano sobreviviente del Papa, sobre el cambio que experimentó Jorge Mario Bergoglio cuando asumió como papa Francisco, y contestó medio en tono de broma: “¡No reconozco este tipo!”
La pregunta que se formula Allen es ¿Qué pasó?
Y aunque no es un periodista inclinado a buscar explicaciones sobrenaturales de las cosas, es en general escéptico a esas cosas, se da cuenta que para entender ese cambio se requiere de una explicación mística y sobrenatural. 
Un pasaje de su libro relata lo siguiente:
“Durante la Navidad de 2013, un cardenal latinoamericano veterano que ha conocido Bergoglio durante décadas hizo una cita para ver a su viejo amigo en Santa Marta, el hotel del Vaticano, donde el Papa ha escogido para residir. (Él vive en la Sala 201, una habitación un poco más grande que en la que permaneció durante el cónclave que lo eligió, donde el Pontífice tiene espacio suficiente para recibir huéspedes cómodamente).
El cardenal, que no quiso ser identificado, dijo que miró a Francisco y, en referencia a la exuberancia y espontaneidad, lo que ahora son señas de identidad de su imagen pública, le dijo a quemarropa:
Tú no eres el mismo hombre que vivías en Buenos Aires. ¿Qué te ha pasado?
De acuerdo con el cardenal, esta fue la respuesta de Francisco:
‘En la noche de mi elección, tuve una experiencia de la cercanía de Dios que me dio una gran sensación de libertad interior y paz, y ese sentido nunca me ha dejado’
En otras palabras, Francisco cree que experimentó un milagro que lo transformó, le permitió expresar una personalidad que seguramente estaba escondida y reprimida dentro de él, y se dio permiso para cambiar radicalmente su manera de ser; de introspectivo y tímido pasó a ser expansivo.
Esto no ha sido algo que le pasó sólo a Bergoglio, sino que también lo podemos rastrear en Juan Pablo II.
Juan Pablo II estaba profundamente convencido que el 13 de mayo de 1981, la Virgen María cambió la trayectoria de vuelo de una bala para preservar su vida y su papado. Ese fue el día del atentado en la Plaza de San Pedro, y también era el día de Nuestra Señora de Fátima. El Papa cree que María fue la razón por la que sobrevivió.
Esto lo dijo públicamente y se esforzó, a partir de ahí, por tratar de cumplir el pedido de Nuestra Señora de consagrar a Rusia al Inmaculado Corazón de María; lo intentó tres  veces el 13 de mayo de 1982 en Fátima (exactamente un año después del atentado de Alí Agca), el 25 de marzo de 1984 en la Plaza San Pedro, y de una manera más sencilla el 8 de octubre del 2000, en la Misa de Clausura del Jubileo de los Obispos.
Pero en todas ellas surgieron las restricciones de política internacional – incluso de relacionamiento con los Ortodoxos Rusos – para mencionar expresamente el nombre de Rusia.
La comprensión que Juan Pablo II tuvo sobre su preservación en el atentado explica en parte por qué Juan Pablo no iba a renunciar, aun cuando su fragilidad física creció mucho cerca del fin y ya no le era posible atender los asuntos diarios de su pontificado. Él creyó que la Virgen quería que continuara.
De manera similar, parece poco probable que Francisco – que hoy descubrió otra personalidad dentro de sí mismo –  frene su imagen pública de espontaneidad y expansiva de una manera significativa, dado que no es el producto de relaciones públicas, sino más bien de lo que él cree que experimentó como un acto de Dios.
Las personalidades y las convicciones son difíciles de cambiar, es necesario algo removedor para que suceda, y eso se puede rastrear que sucedió en Francisco y en Juan Pablo II.
Lo cierto es que Francisco ve su pontificado como una misión que tiene un milagro en su núcleo, por lo tanto lo impulsa el convencimiento de que Dios está operando sobre él.
UN HOMBRE CON UNA MISIÓN
Es entonces donde arribamos al segundo punto de interés del libro de Allen.
El argumento central de este libro es que Francisco es un hombre con una misión. Él quiere ser un agente de cambio, un reformador histórico que reoriente la Iglesia Católica con decisión en varios frentes.
Y según Allen hay tres grandes ejes para su celo reformador.
EN PRIMER LUGAR
Francisco pretende dirigir el catolicismo de nuevo al centro político y eclesiástico, después de un período en el que él interpreta que derivó de manera constante hacia la derecha durante el crepúsculo del papado de Juan Pablo II y los ocho años de Benedicto XVI.
Allen dice que a pesar de sus intentos de cambio, Francisco no es un radical doctrinal, y su explicación es que:
A – hasta la fecha, no ha cambiado ni una sola palabra del Catecismo de la Iglesia Católica y
B – que cada vez que le han preguntado por sus opiniones personales sobre temas polémicos como el aborto y la homosexualidad, ha respondido que ellos son los puntos de vista de la Iglesia, porque él es un “hijo de la Iglesia”.
Sin embargo, Allen toma poco en cuenta que se pueden hacer transformaciones en la práctica de la Iglesia a través de cambios en énfasis pastorales, o sea en cómo se manejan los pastores en sus parroquias, cómo se aplica la doctrina en el mundo real.
Y es en este nivel en que se hace sentir la verdadero “efecto Francisco”, al punto que algunos críticos se adelantan en sugerir que Francisco quiere cambiar la doctrina a través de cambios pastorales, mencionando específicamente las aperturas hacia la comunión de los divorciados vueltos a casar y los homosexuales.
EN SEGUNDO LUGAR
Allen identifica que Francisco quiere que los católicos a salgan de la sacristía a las calles y predica con su ejemplo.
Desde que se convirtió en Papa, Francisco tiene a la gente asombrada con las diversas formas en que rompe la burbuja de seguridad que rodea normalmente a un Papa.
Además se sienta a charlar con los ateos y creyentes, llama a gente común por teléfono invita a hombres sin hogar – y su perro – a unirse a él en su desayuno de cumpleaños, etc.
Francisco entiende esto como ver a la persona delante de uno y llegar a ella. Por lo tanto, cuando detiene el papamóvil en la Plaza de San Pedro para abrazar a un hombre horriblemente desfigurado por forúnculos o cuando invita a un adolescente italiano con síndrome de Down a subir al vehículo para un paseo, Francisco siente  que es ser misionero.
Pero francisco también le da otra dimensión a esto que es social, y en este sentido Francisco es un apóstol de lo que los cristianos llaman el “evangelio social”: poner centralmente la defensa de los pobres, manifestarse contra la guerra, la preocupación por el medio ambiente y la protección de las personas en las periferias existenciales de la vida, como los inmigrantes, los ancianos y las minorías. Su expresión emblemática de este compromiso social la manifestó apenas tres días después de su elección cuando dijo que sueña con una “Iglesia pobre para los pobres.”
EN TERCER LUGAR
Francisco siente que es un Papa elegido con un programa de reforma. Él está decidido a romper el control de una vieja guardia en el Vaticano, que con los años se ha convertido en disfuncional y, a veces descaradamente corrupta.
Sin embargo los críticos de Francisco dentro de la propia Iglesia piensan que está haciendo una limpieza de conservadores para poner en su lugar personas más acordes con su punto de vista, y mencionan el caso emblemático del Cardenal Burke que aun siendo joven y a pesar de un brillante desempeño, fue despedido de la Asignatura Apostólica para ponerlo como representante de la Orden de Malta, un cargo que es más bien nominal.
Aparentemente la elección como Papa de un outsider del Vaticano fue alimentada por las frustraciones entre los cardenales de todo el mundo por una serie de colapsos durante los años de Benedicto XVI, incluyendo la crisis de los abusos sexuales y el “vatileaks”, que tuvo el desenlace de la detención del mayordomo de Benedicto que era el topo.
Francisco está cumpliendo con ese mandato, a partir de la intención de una reforma radical de las operaciones financieras del Vaticano.
Y como parte de ese programa de reformas, Francisco ha propuesto una descentralización radical en el catolicismo mediante la transferencia de poder de Roma a las iglesias locales en todo el mundo.
También quiere fomentar un nuevo espíritu de humildad en el liderazgo de la Iglesia, para que cuando la gente vea los símbolos de la autoridad en el catolicismo – como el clerygman de un sacerdote o la cruz pectoral de obispo – su asociación automática sea con el servicio en lugar de con el poder y un privilegio.
Y en este sentido, cuando poco después de su elección, Francisco fue a visitar una prisión juvenil en Roma para lavar los pies de 12 presos en Jueves Santo – incluyendo dos musulmanes y dos mujeres, en una violación técnica de las normas de la Iglesia – no fue una expresión demagógica y para la foto, sino que estaba proporcionando una ilustración visual de lo que le parece que debe ser su reforma.
AÚN UN MISTERIO PARA ALGUNOS, PERO PARA OTROS NO TANTO
La orientación del papa Francisco es para muchos aún un misterio, y para la mayoría lo es también hasta donde está dispuesto a llegar en la transformación de la Iglesia.
Una clave de esto lo tendremos en el resultado del Sínodo de la Familia, en que si bien quienes quieren que los divorciados vueltos a casar vuelvan a comulgar y una apertura hacia los homosexuales alegan que están siguiendo lo que quiere Francisco, éste no se ha pronunciado públicamente.
Pero por otro lado, su lógica es la de abrir procesos, consciente de que con su edad no puede cristalizar reformas firmes, sino posibilitar los mecanismos para que se discutan innovaciones.
Queda por verse si lo que Francisco intenta hacer tendrá éxito en traducir su visión a las estructuras y al personal, o si va a quedar solamente en su personalidad seductora cuando venga un nuevo Papa, dejando tras de sí una institución esencialmente sin cambios.
Tampoco está claro si su enfoque moderado y flexible de la doctrina católica producirá la comunidad más dinámica y atractiva que tiene en mente, o si su efecto en el mundo real será para sembrar mayor división y acritud dentro de una Iglesia ya fracturada.
Lo cierto es que algunos puntos ya se ven, y como en todo proceso de cambio revolucionario hay “una de cal y otra de arena”.
Francisco se ha erigido como un referente en la política internacional, consultado por gobernantes occidentales, que viajan expresamente a buscar el apoyo de su poder blando, e incluso ha prohijado cambios radicales como los que quiere hacer el presidente Correa de Ecuador, de volver a poner a la Familia como centro de la sociedad, que va a contracorriente de los políticos occidentales y quizás no se lo permitan hacer.
Pero mientras su imagen ha seguido creciendo a nivel internacional, su efecto sobre el aumento de fieles que concurren a misa es de modesto a nulo, poniendo en duda como se traduce en resultados su pontificado para el avance de la fe.
http://forosdelavirgen.org/90369/sobrenatural-papa-150311/

Es este un interesantísimo análisis con cuya frase final no concuerdo: No es culpa del Papa ni de como se traduce su pontificado para el aumento de fieles que concurren a misa y el avance de la fe si quienes dicen misa, en general, no sienten lo que dicen ni actúan según lo que predican. Esas mismas iglesias si tuvieran una misa a cargo del Papa, en ella no cabrían los fieles que concurrirían a esa misa... Es más, la misa debiera hacerse en un estadio e igual quedaría gente afuera viendo al Papa en las grandes pantallas. Por lo demás es una señal de los tiempos que, en todo orden de cosas, así debiera ser como está sucediendo, insisto: En todo orden de cosas...

Además conviene no olvidar que estudiosos serios del tema de la curia vaticana
han señalado varias similitudes entre el Papa Juan Pablo -I- y el actual Papa Francisco -I-. Es vox populi que Juan Pablo a los 33 días de papado fue asesinado y varios piensan que lo mismo podría suceder con Francisco. Ambos papas según estudiosos reinando entre lobos y la mafia e intentando limpiar la mugre acumulada...

En un trabajo se manifiesta:

Hay que purificar el templo y echar de él a los mercaderes». Ésta es la clave teológica que ha llevado a Jesús López Sáez, sacerdote abulense, prestigioso catequista y fundador de la Comunidad de Ayala, a bucear en la escabrosa historia de la muerte de Juan Pablo I. Tras 25 años de investigación profunda, sus conclusiones son estremecedoras y echan por tierra la tesis oficial. La Curia romana, con Juan Pablo II a la cabeza, siempre sostuvo que la muerte del Papa Luciani fue la de un enfermo, incapaz de asumir el tremendo peso de la tiara. López Sáez sostiene, en cambio, que la muerte del Papa meteorito (sólo estuvo 31 días en el solio pontificio) fue un asesinato orquestado por algunos miembros de la Curia, de la mafia y de la masonería; el asesinato de un Papa en plena forma y tan capaz de regir la Iglesia que estaba pensando en darle un vuelco de 180 grados al Vaticano, a sus dineros y a la Curia romana.
Con la explicación oficial, Roma dio por cerrado el caso. Pero, aún hoy, en toda la cristiandad sigue flotando un aire de misterio y sospecha. La herida se cerró en falso. De hecho, tras su muerte numerosos obispos y hasta algún cardenal pidieron a Roma una investigación en profundidad. Jesús López pertenece a este sector minoritario que quiere «lavar» la imagen manchada de un pontificado que pudo ser revolucionario en la Iglesia. Hacer justicia al Papa de la sonrisa y, de pasada, purificar el templo de la Curia y ayudar a que la Iglesia recobre el esplendor evangélico. Con buenos contactos tanto en España como en el extranjero, con la ayuda de obispos y cardenales amigos, Jesús López plasmó sus primeros hallazgos en el libro Se pedirá cuenta (Editorial Orígenes), publicado 12 años después del misterioso final de Juan Pablo I.
Hoy está comprobado que Juan Pablo I estaba bien de salud. Lo confirma su médico personal, el doctor Da Ros: «El Papa no ha pasado nunca 24 horas en cama, ni una mañana o una tarde en cama, no ha tenido nunca un dolor de cabeza o una fiebre que le obligase a guardar cama. Gozaba de una buena salud; ningún problema de dieta, comía todo cuanto le ponían delante, no conocía problemas de diabetes o de colesterol; tenía sólo la tensión un poco baja».Tener la tensión un poco baja es, para muchos médicos, «un seguro de vida».
También se sabe que Juan Pablo I no murió de infarto, porque «no hubo lucha con la muerte». Con el tiempo el propio Vaticano ha reconocido que el primero en encontrarlo no fue monseñor Magee, su secretario, sino sor Vincenza, la monja que lo cuidaba. Según el relato de esta hermana, «el Papa estaba sentado en la cama, con las gafas puestas y unas hojas de papel en las manos. Tenía la cabeza ladeada hacia la derecha y una pierna estirada sobre la cama. Iniciaba una leve sonrisa».
¿Qué tenía en las manos? «Evidentemente no tenía el Kempis, como dijo el Vaticano, un libro demasiado grueso para ser sostenido entre los dedos. Los apuntes que tenía eran unas notas sobre la conversación de dos horas que el Papa había tenido con el secretario de Estado, cardenal Villot, la tarde anterior», dice López Sáez. En ella, el Papa le había adelantado a su número dos los importantes cambios que pensaba hacer en la Curia. Y ése fue el detonante de su muerte.
¿Cuál fue el arma del crimen? «A pesar de que el Vaticano lo niega, a Juan Pablo I se le hizo la autopsia y por ella se supo que había muerto por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador. Se trata de una medicina absolutamente contraindicada para quien tiene la tensión baja, como tenía el Papa. Eso encaja con la forma en la que se encontró el cadáver: No hubo lucha con la muerte, como corresponde a una provocada por sustancia depresora y acaecida en profundo sueño», explica don Jesús.
En cualquier caso se trata, según López, «de una muerte provocada en el momento oportuno». ¿Por qué? Los folios que tiene en la mano el Papa muerto contenían el nuevo organigrama de la Curia y de la Iglesia italiana: dimisión de Villot y del arzobispo de Milán, monseñor Colombo; traslado a Milán de Casaroli; Benelli, nuevo Secretario de Estado; Poletti, vicario de Roma, a Florencia, y Felici, nuevo vicario de Roma». Juan Pablo I, horas antes había presentado el organigrama a Villot y éste le dijo: «Usted es libre para decidir y yo obedeceré. Pero sepa que estos cambios supondrían una traición a la herencia recibida de Pablo VI».Y Juan Pablo I le replicó: «Ningún Papa gobierna a perpetuidad».
Está comprobado que el Luciani era un Papa que «estaba en el camino de la profecía». Es decir, «un Papa que no quiere ser jefe de Estado, que no quiere escoltas ni soldados, que quiere una renovación profunda de la Iglesia y, además, gobernar con los obispos. Un Papa de los pobres que quiere promover en el Vaticano un gran instituto de caridad, para hospedar a los sin techo de Roma», cuenta el padre López Sáez.
En definitiva, al Papa le matan porque quiere revisar la estructura de la Curia, publicar varias encíclicas (sobre la colegialidad o la mujer en la Iglesia), destituir al presidente del IOR, reformar el banco vaticano y enfrentarse abiertamente con la masonería y con la mafia que campan por sus fueros en la Curia romana.Según López Sáez, «lo determinante fue el asunto del IOR, porque la Curia intenta evitar la quiebra del Ambrosiano y la decisión del Papa la iba a precipitar. Ellos querían un Papa que evitase esa quiebra»
.
http://www.elmundo.es/cronica/2003/413/1063627874.html


-XXIII-
Papa Francisco remueve de su cargo al "obispo del lujo" alemán
Franz Tebartz-van Elst había mandado a construir una sede episcopal avaluada en 31 millones de euros.
El papa Francisco destituyó hoy al obispo alemán Franz Peter Tebartz-van Elst, criticado por su estilo autocrático y una fuerte propensión al lujo que lo llevó a construir una millonaria residencia episcopal en la ciudad de Limburgo, en el sur del país.
En la diócesis de Limburgo surgió una situación "que impide una fructífera labor del cargo episcopal" por parte de Tebartz-van Elst, por lo cual la Santa Sede decidió aceptar la renuncia ofrecida por el prelado, señala un comunicado del Vaticano.
Tebartz-van Elst, de 54 años, había sido responsabilizado por la disparada de los costes de la construcción de la sede episcopal de Limburg. El coste inicial estaba previsto en 2,5 millones de euros pero fue subiendo hasta más de 31 millones de euros.
El consejo de administración del episcopado acusó al obispo de hacer costosos pedidos especiales, como una bañera de 15.000 euros. Además, sacerdotes de su diócesis y feligreses se habían quejado de su estilo autoritario.
Una carta de protesta de los católicos de Frankfurt en agosto de 2013 desató el escándalo y, poco después, el obispo era suspendido por el pontífice, que pidió una investigación al respecto a la Conferencia Episcopal alemana.
Un tribunal de Hamburgo suspendió en noviembre un juicio contra el obispo a cambio del pago de 20.000 euros. La fiscalía lo acusaba de falso testimonio cuando negó haber volado en primera clase a la India para visitar proyectos sociales.
El Vaticano indicó que le será encargada otra tarea en el momento oportuno y designó a un administrador apostólico para el obispado.
http://www.lasegunda.com/Noticias/Internacional/2014/03/923884/Papa-Francisco-remueve-de-su-cargo-al-obispo-del-lujo-aleman


-XXIV-
El Papa está molesto con el lujo de sacerdotes como Bertone

Un artículo publicado ayer en el diario La Repubblica reveló que el cardenal Tarcisio Bertone, Salesiano y secretario de Estado en tiempos de Benedicto XVI, pronto inaugurará un departamento de 700 metros cuadrados en el Palazzo San Carlo, en el Vaticano, un edificio que, paradójicamente, queda muy cerca de la Casa Santa Marta, donde eligió vivir Francisco en vez del departamento pontificio.
Titulado "La ira de Bergoglio ante el megaático del cardenal Bertone", el artículo calculó que el cardenal pasará a vivir en un departamento de un tamaño diez veces más grande que la suite de 70 metros cuadrados que ocupa el Papa en el segundo piso de la Casa Santa Marta. "Cuando Bergoglio, después de haber observado los complejos trabajos de reestructuración del edificio de al lado, fue informado acerca de quién iba a ser su vecino de casa, se enojó no poco. Ahora ciertamente no puede echar al inquilino", escribió La Repubblica. "Pero su ira hacia quien en la curia aún se resiste a su titánico intento de cambio no ha pasado inobservada el Jueves Santo, cuando, ante el clero reunido en la Basílica San Pedro, denunció a los sacerdotes «untuosos, suntuosos y presuntuosos», que deben tener «a la pobreza como hermana»", agregó.
La Repubblica detalló que el departamento que próximamente ocupará el díscolo salesiano Bertone es inmenso, en verdad, porque une dos departamentos; uno de unos 400 metros que antes ocupaba Camillo Cebin, jefe de la Gendarmería vaticana durante el pontificado de Juan Pablo II, y otro de unos 200 metros, donde vivía Bruno Bertagna. A estos dos se ha sumado una terraza de 100 metros cuadrados. En este megaático, sin embargo, Bertone no vivirá solo, sino acompañado por tres monjas.
El artículo recordó, por otro lado, que antes de la llegada del Papa argentino era una costumbre totalmente normal que los cardenales vivieran en departamentos acordes con "príncipes de la Iglesia". De hecho, antes de que Bertone asumiera como mano derecha de Benedicto XVI, en septiembre de 2006, hubo entre él y su antecesor, el cardenal Angelo Sodano, una virtual pelea por el departamento en cuestión. Sodano, influyente secretario de Estado en los últimos años de Juan Pablo II, tardó un año para dejar el suyo, ubicado en la primera Loggia del Palacio Apostólico, y Bertone debió padecer la "humillación" de vivir en otro sitio del Vaticano, en la Torre de San Juan. Sodano demoró en irse porque debió esperar varios meses para tener listo otro, de grandes dimensiones, en el Colegio Etíope, adonde se mudó más tarde.
El sucesor de Bertone, el cardenal Pietro Parolin, ex nuncio en Caracas y de perfil bajo, prefirió seguir la nueva ola de sencillez en el vivir que trata de implantar el Obispo de Roma y, el nuevo Secretario de Estado don Pietro, vive, como el Papa, en una habitación austera de la Casa Santa Marta.
El cardenal Tarcisio Bertone, que dejó hace medio año la Secretaría de Estado, ha sido objeto de fuertes críticas por su confusa y beligerante gestión durante su mandato como Secretario. Además de ser uno de los curiales que desvío la atención pública de los escándalos de abusos en el mundo y del caso "Vatilieaks" sobre el robo de documentos papales que detonó, finalmente, la renuncia al papado de Joseph Ratzinger.

http://www.radiodelmar.cl/rdm_2012/index.php/opinion/eclesial/3566-el-papa-esta-molesto-con-el-lujo-de-sacerdotes-como-bertone.html


-XXV-
Papa Francisco disgustado por banquete de lujo durante canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII
Un funcionario del Vaticano reveló que el Papa Francisco se disgustó cuando vio las imágenes de un lujoso banquete al que asistieron empresarios, periodistas y algunos religiosos italianos en la terraza de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos durante la canonización de los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II. 
La noticia fue conocida gracias a la publicación semanal italiana, L'Espresso.
Según señaló el diario argentino La Nación, el Papa se enojó después de que este semanario publicara unas fotos en el que se ve a 150 invitados durante la ceremonia de canonización del pasado 27 de abril en la terraza del edificio vaticano, para después disfrutar de un "banquete VIP" que tuvo un costo aproximado de 25 mil dólares. 
"No puedo revelar lo que ha dicho (el Papa). Le he informado y sólo puedo decir que no ha quedado muy contento, por usar un eufemismo. Pero puedo asegurar que estos episodios no volverán a producirse", dijo el Cardenal Giuseppe Versaldi, Presidente de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos.
Algunos periodistas, famosos en Italia, fueron invitados a la velada. Entre ellos Bruno Vespa, Maria Latella y Marco Carrai, colaborador y brazo derecho del primer ministro Matteo Renzi, así como también el presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), Ernst von Freyberg.
La publicación en L'Espresso, el Papa también se disgustó por cómo se dio la Comunión con las hostias consagradas dentro de un vaso común del banquete, como se aprecia en una de las fotos.
El diario asegura que la "anfitriona" y "organizadora" de la fiesta fue Francesca Chaouqui, perteneciente del Cosea.
http://www.miamidiario.com/educacion/religion/roma/italia/vaticano/religion/el-papa/juan-pablo-ii/canonizacion/papa-francisco-/juan-xxiii/324487



Amigas, Amigos:



No debemos sorprendernos de la inspirada y fríamente calculada forma de actuar de quien era cardenal Bergoglio y lo hace ahora como Papa Francisco -I-. Hay cosas que cardenales las revelan "off the record", en este caso sin mencionar la fuente de información, y sobre esa base se dice que:

Francisco ha cumplido  lo que dijo unos días antes de entrar en el Cónclave a los cardenales electores, convenciéndolos que era él el hombre del destino de una Iglesia sacudida por la renuncia del Papa Benedicto XVI, los escándalos de la Curia Romana, los robos en el IOR, el banco pontificio y las peleas internas en el gobierno central de la Iglesia que decidieron a Joseph Ratzinger a dimitir, un gesto que se reveló extraordinario y cambió la historia de la Iglesia.
En aquel encuentro precónclave en el Vaticano en el que los purpurados debían decir lo que pensaban de una Iglesia fuertemente desprestigiada también por la cadena sin fin de los casos de abusos sexuales del clero y la "cultura" dominante de las jerarquías de tapar los escándalos y postergar a las víctimas, Bergoglio denunció el "narcisismo teológico" reinante, la enfermedad muy grave que sufría la iglesia porque cada día se encerraba más en sí misma. Jorge Bergoglio, cardenal arzobispo de Buenos Aires, dijo que había que salir a las periferias geográficas y existenciales, acompañar a los marginados, redescubrir la vocación por la misericordia y el perdón.
Vivimos tiempos muy difíciles dentro de un Cambio de Era o Fin de Tiempo y el Papa tiene Esperanza para Todos al decir a la multitud durante su audiencia semanal general en la plaza de San Pedro del Vaticano que:
Incluso la Iglesia no conoce el tiempo de la "consumación de la Tierra y la humanidad".
La Tierra ya está deformada por el pecado y este mundo dejará de existir. Sin embargo, Dios prometió un nuevo lugar y una nueva Tierra está siendo preparada.
Lo que constituye el "nuevo Jerusalén" o "Paraíso" no es un lugar, sino un estado.    
En este nuevo mundo existirá la justicia y Dios responderá saciando el anhelo de los humanos de la paz.
El fin del mundo no es su destrucción, sino más bien una transformación a un nuevo universo, veraz y bello.
Nos veremos todos allí arriba. Todos en el paraíso. Pensar así refuerza el alma.  

Destaco que el Papa para la Transformación habla de TODOS y no de nosotros como lo hacen otros credos fundamentalistas y excluyentes. Meditemos en ese Todos Desde joven el Papa Francisco -I- fue diferente, porque predicar con el ejemplo sin ansias de poder, lucro o vanidad, en nuestro mundo tan racional y fijado en las apariencias es ser diferente. Decir la verdad es ser diferente. Entender la injusticia, discriminación, sufrimiento de los más que tienen menos por parte de los menos que tienen mucho, es ser diferente. Llegar a Roma sin la ostentación cardenalicia, tomando locomoción colectiva y alojar en una residencia humilde y así entrar al Vaticano para salir electo Papa en el Concilio a la quinta votación y hacerlo al asomarse al balcón solo vestido de blanco, rompiendo el boato de la tradición multicolor en ornamentos es ser muy diferente. Que no se le fueran los humos a la cabeza por ese honor logrado es ser diferente. Predicar en la curia la humildad y el desapego a los honores, lujos, dinero, es ser diferente...
Papa Francisco es un místico muy inteligente y conocedor de la personalidad humana y de lo que hay detrás de la máscara social. Conoce e interpreta como jesuita las profecías y señales. Él recibió el dossier secreto sobre la investigación encargada por su predecesor el alemán Ratzinger. Bien sabe Francisco -I- cómo es la curia vaticana, los intereses mundanos que allí luchan por el material poder y directrices de grupos olvidando lo espiritual y eterno. Bien sabe él que habrá mucha oposición solapada y artera a sus propuestas de cambio, pero no está solo para su Misión que podrá durar dos a cinco años más. Bien difícil le será intentar limpiar la mugre, pero tiene una sutil escoba especial que es ideal para limpiar lo denso; piano piano se va lontano: Ya lo verán, ya lo verán...

En resumen pienso que Papa Francisco I sabe muy bien por qué está, para qué está y qué está sucediendo y cómo debe actuar. Es tiempo de acelerado cambio en que lo denso y negativo superó los límites de la tolerancia. Él lucha contra lobos cada vez más aislados y famélicos, pero lobos al fin. Tenemos el ejemplo il bocato di cardenali que para muchos sigue vigente, fueron príncipes entre mendigos y hay una rebelión en todo orden de cosas contra tanta injusticia y corrupción mundial, abuso de poder, discriminación y… Francisco sabe lo que debe hacer y no es fácil limpiar tanta mugre acumulada. Espero que lo mismo suceda ya en otras religiones, filosofías y la política corrupta en general. Me da la impresión de una revolución silenciosa que en Chile se ha mostrado recientemente con la entronización bochornosa del obispo de Osorno:


Arzobispo de Concepción explicó al Papa el rechazo a designación de Juan Barros
Entregó una serie de antecedentes, entre los que se cuentan las cartas escritas por laicos y sacerdotes de la Diócesis de Osorno, además de publicaciones de prensa e imágenes de las protestas en contra de la elección de Juan Barros,

6 de marzo, 2015

Fernando Chomalí, arzobispo de Concepción y administrador diocesano de Osorno, se entrevistó con el Papa Francisco en el Vaticano, en un encuentro del cual no se entregaron detalles oficiales.
Sin embargo, Soy Osorno, citando fuentes de la Iglesia Católica nacional, consignó que Chomalí explicó al pontífice el rechazo local que causó la designación de Juan Barros como obispo de la ciudad.
Y es que Barros es sindicado como encubridor de los abusos sexuales contra menores que cometió Fernando Karadima, y por los cuales el párroco de El Bosque fue condenado por la justicia eclesiástica.

De este modo, el arzobispo de Concepción entregó una serie de antecedentes, entre los que se cuentan las cartas escritas por laicos y sacerdotes de la Diócesis de Osorno, además de publicaciones de prensa e imágenes de las protestas en contra de la elección de Juan Barros, cuya asunción como obispo de Osorno se llevaría a cabo el 21 de marzo.

http://www.eldinamo.cl/pais/2015/03/06/arzobispo-de-concepcion-explico-al-papa-el-rechazo-a-designacion-de-juan-barros/


Asesores del Papa: Nombramiento de Barros “va totalmente en contra de lo que Francisco ha dicho”
Los miembros de la comisión en materia de abusos sexuales estimaron que la nominación del nuevo obispo de Osorno (cuestionado por las víctimas de Karadima) por parte del Pontífice, contradice sus duras condenas contras los abusadores y encubridores.
VATICANO.- Varios miembros de la junta asesora del Papa Francisco sobre abusos sexuales manifestaron su preocupación e incredulidad por su decisión de designar como obispo de Osorno a Juan Barros, pese a denuncias de que encubrió al ex párroco de El Bosque, Fernando Karadina, en delitos sexuales contra ex seminaristas.
En entrevistas y correos electrónicos, los expertos cuestionaron la decisión del Pontífice, que ha generado una fuerte resistencia en la ciudad de parte de la comunidad católica. Los cinco miembros recalcaron que no hablan en nombre de la comisión que el Papa formó a fines del 2013.
"Estoy muy preocupada", dijo una de los miembros, la doctora Catherine Bonnet, francesa especializada en siquiatría infantil y autora de un libro sobre abuso sexual de menores. "Aunque los miembros no pueden intervenir en casos individuales, me gustaría reunirme con el cardenal O'Malley (director de la comisión) y otros miembros para discutir el modo de transmitir nuestras preocupaciones al Papa Francisco".
Otro miembro, Marie Collins, sobreviviente de abusos, dijo que no comprendía cómo el pontífice pudo haber designado a Barros dadas las preocupaciones por su comportamiento. "Va totalmente contra lo que él (Francisco) ha dicho en el pasado acerca de quienes protegen a los abusadores", dijo.
"La voz de los sobrevivientes es ignorada, las preocupaciones de la gente y de muchos clérigos en Chile es ignorada", añadió. Cabe recordar que Barros asumió la diócesis el fin de semana pasado en medio de una oposición sin precedente –que incluyó gritos y forcejeos-. Y es que tres de las víctimas de Karadima han reiterado su denuncia de que Barros presenció los abusos del ex párroco de El Bosque.

VATICANO.- Varios miembros de la junta asesora del Papa Francisco sobre abusos sexuales manifestaron su preocupación e incredulidad por su decisión de designar como obispo de Osorno a Juan Barros, pese a denuncias de que encubrió al ex párroco de El Bosque, Fernando Karadina, en delitos sexuales contra ex seminaristas. En entrevistas y correos electrónicos, los expertos cuestionaron la decisión del Pontífice, que ha generado una fuerte resistencia en la capital de la Región de Los Lagos de parte de la comunidad católica. Los cinco miembros de la comisión hablaron con la agencia AP, tanto profesional como personalmente, pero recalcando que no hablaban en nombre de la comisión que el Papa formó a fines del 2013 bajo la dirección del cardenal de Boston Sean O'Malley. "Estoy muy preocupada", dijo una de los miembros de la comisión, la doctora Catherine Bonnet, francesa especializada en siquiatría infantil y autora de un libro sobre abuso sexual de menores. "Aunque los miembros de la comisión no pueden intervenir en casos individuales, me gustaría reunirme con el cardenal O'Malley y otros miembros de la comisión para discutir el modo de transmitir nuestras preocupaciones al Papa Francisco". Otro miembro de la comisión, Marie Collins, sobreviviente de abusos, dijo que no comprendía cómo el pontífice pudo haber designado a Barros dadas las preocupaciones por su comportamiento. "Va totalmente contra lo que él (Francisco) dijo en el pasado acerca de quienes protegen a los abusadores", dijo Collins, agregando que ella misma era una sobreviviente de abuso secual. "La voz de los sobrevivientes es ignorada, las preocupaciones de la gente de muchos clérigos en Chile es ignorada, y la seguridad de los niños en esta diócesis queda en manos de un obispo acerca del cual existen graves preocupaciones en cuanto a su compromiso con la protección de la infancia". Barros fue designado obispo de la diócesis sureña de Osorno el fin de semana pasado en medio de una oposición sin precedente -y forcejeos dentro de la capital- por manifestantes que lo consideraron incapaz de ejercer esa función. Los manifestantes resaltaron su relación con Karadima, que fue sancionado por el Vaticano en 2011 por abuso sexual de menores. Tres de las víctimas de Karadima reiteraron este mes su denuncia de que Barros presenció los abusos del ex Párroco hace décadas en la iglesia Sagrado Corazón de Jesús en Santiago y que no hizo nada. En esa línea, señalron que Barros destruyó una carta con denuncias sobre Karadima que le enviaron en 1982. Barros se negó durante mucho tiempo a comentar públicamente las denuncias, pero en vísperas de su instalación insistió en que no supo de ningún abuso hasta que leyó las denuncias en versiones de la prensa en 2010. Más de 1.300 miembros de la Iglesia en Osorno, junto con unos 30 sacerdotes de la diócesis y 51 de los 120 legisladores de Chile enviaron cartas a Francisco en febrero pidiéndole que rescindiera la designación.

Fuente: Emol.com - http://www.emol.com/noticias/internacional/2015/03/26/709911/asesores-del-papa-en-materia-de-abusos-expresan-preocupacion-por-designacion-de-barros.html
http://www.soychile.cl/Osorno/Sociedad/2015/03/26/312658/Asesores-del-Papa-en-materia-de-abusos-Nominacion-de-Barros--va-totalmente-en-contra-lo-que-Francisco-ha-dicho.aspx


Juan Barros asume como obispo de Osorno en medio de fuertes protestas de la comunidad católica local
21 de marzo de 2015
Piden la renuncia del prelado
La ceremonia de toma de posición del nuevo jefe de la iglesia en esa ciudad se inició bajo un amplio resguardo policial, debido a que la ciudadanía lo cuestiona por estar acusado de ser encubridor de los abusos del ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima.
El recién designado obispo de Osorno, Juan Barros, asumió como jefe de la iglesia de esa ciudad en medio de fuertes protestas de la comunidad local, la cual lo cuestiona por estar acusado de ser encubridor de los abusos cometidos por el ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima.
Una gran cantidad de fieles se apostaron en el frontis de la Catedral San  Mateo vestidos de negro, como una forma de mostrar su descontento con el nombramiento de Barros como obispo de Osorno.
Sin embargo, la ceremonia se inició a las 11.00 horas bajo un amplio resguardo policial, debido a la gran cantidad de personas que se reunieron en las afueras a manifestarse contra el sacerdote.
Al interior de la catedral también hubo manifestaciones contra la figura del prelado, donde personas portando globos y banderas negras comenzaron a gritar “¡fuera!”, “sinvergüenza” y “renuncia”, incluso uno de los manifestantes trató de impedir el ingreso de Barros.
Los ánimos fuera de la catedral comenzaron a caldearse cuando los feligreses comenzaron a vociferar la salida del nuevo obispo, llegando incluso a que una persona con un megáfono gritara: “le suplicamos, le exhortamos, le exigimos: renuncia”.
Además, ninguna de las tres primeras jerarquías de la Conferencia Episcopal participó de la toma de posesión, lo cual fue calificado por una de las víctimas de abuso de Fernando Karadima como una señal de “cobardía”.
Juan Carlos Cruz dijo a radio Cooperativa que “siento una tristeza enorme por su falta de humildad. Todo el país gritando que no asuma (…) tengo una tristeza porque el papa permitió esto teniendo todos los antecedentes”.
Además, reiteró sus denuncias contra Barros, indicando que ” participaba, escondía, es un hombre malo que va a entrar por la ventana a la Catedral de Osorno y no por la puerta”, agregando que “es una bofetada para las víctimas de abuso sexual”.
En cuanto a la ausencia de las jerarquías de la Conferencia Episcopal, el obispo Alejandro Goic y el cardenal Ricardo Ezzati, Cruz afirmó que “son unos cobardes y unos hipócritas y una vez más demuestran lo que son ante todo Chile”, enfatizó, agregando que son una “jerarquía corrupta de la Iglesia que hoy día escapan como ratones para que no los vean”.
Por medio de una carta, Barros ha descartado cualquier vinculación con el caso Karadima, afirmando que “jamás tuve conocimiento de alguna denuncia respecto del sacerdote Karadima siendo secretario del Cardenal Juan Francisco Fresno, y jamás tuve conocimiento ni imaginé nunca aquellos graves abusos que este sacerdote cometía con sus víctimas. No he aprobado ni participado en esos hechos gravemente deshonestos. Hubo una investigación exhaustiva, por instancias competentes civiles y eclesiásticas, para discernir las responsabilidades y sanciones”.

http://www.elmostrador.cl/pais/2015/03/21/juan-barros-asume-como-obispo-de-osorno-en-medio-de-fuertes-protestas-de-la-comunidad-catolica-local/



Luego de este "aviso" pienso que si el Papa es atacado por ese poder caduco y lo hace caer se cumplirá la profecía de San Malaquías para lo cual lo de Osorno fue, lo recalco, por su violencia un aviso… y rememoro esa profecía del último Papa de la lista iniciada en el año 1595, donde señala:

La gloria del olivo.
Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana reinará.
Pedro el Romano, quien
apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones;
tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida
y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin.

Cuánta sabiduría tuvo Jesús al profetizar: “¿Creéis acaso que cuando vuelva encontraré Fe en a Tierra?”.

 

Siento que Francisco es una señal que de diferentes maneras entre sus creyentes se va replicando al igual que entre muchos sordos ajenos a la Iglesia que como hombres-masa marchan guiados por el becerro de oro hacia el abismo. Pero no estamos solos, habrá remezones, algunos fuertes pero necesarios y serán soportables.

Como lo dijo el Papa Francisco al referirse a la lectura de los signos del Final de los Tiempos:

Una nueva Tierra está siendo preparada. El "Paraíso" no es un lugar, sino un estado. El fin del mundo no es su destrucción, sino más bien una transformación a un nuevo universo. Nos veremos todos allí arriba. Todos en el paraíso. Pensar así refuerza el alma.

Para afrontar mejor estos especiales tiempos de Cambio trascendental todos tenemos la Luz del Centro de la Mente que ha sido potenciada y la podemos Visualizar cual radiante esfera luminosa que nos rodea a modo de armadura protectora. Insisto: Todos tenemos esa protección si así deseamos que sea y allá estaremos...




Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Marzo de 2015
http://www.isp2002.co.cl/
isp2002@vtr.net