414
Collage Mental -IV-
Más + cuántica + más





Proemio

Recibí desde España un extenso correo electrónico con muchos vínculos que, para esta presentación eliminé. Presento un resumen de lo que señala el ciberAmigo y, a continuación sobre la base del amplio material que he desarrollado en el Portal más nuevos temas, tomar trozos que den forma al collage actual. En síntesis Dice el correo:

Asunto: Decoherencia cuántica, conferencia de Serge Haroche en Madrid
Fecha: 15 de marzo del 2014
El pasado jueves día 13 de marzo tuve la oportunidad de escuchar en Madrid al Premio Nobel de Física 2012, Serge Haroche, francés y de ascendencia judía.
Confieso que apenas si me enteré de un diez por ciento de la conferencia; sin embargo me encantó. Me parecía lenguaje de certeza.
Algunas de sus frases fueron “la física cuántica es la física que explica el todo y no requiere interpretación”.
De los tres personajes de la física clásica: Newton, Maxwell y Boltzmann a la paradoja de la física cuántica: Einstein, Polonsky-Rosen (paradoja EPR).
Según esto una partícula puede estar en varios lugares a un tiempo, quizás en infinitos.  
Los electrones son partícula y onda a la vez. El cuerpo humano tiene un trillón de células y cada uno de ellas está compuesta a su vez de un trillón de electrones. En esencia somos partícula y vibración a un tiempo. Cuerpo y vibración, materia y luz, cerebro y pensamiento, luz y sombra. Todo lo que observo me interpenetra y soy yo, en todo. La luz de las estrellas de miles de millones de años luz llegan a mí y sus fotones quedan atrapados en mis ojos.
El premio Nobel compartido de Serge Haroche se lo han concedido porque ha resuelto la paradoja del gato de Schrödinger, a través de la decoherencia.
Dijo: Todo el mundo habla del computador cuántico, pero yo no creo que vaya a ser realidad en el futuro próximo.
Del extenso correo rescato estos títulos:
La decoherencia cuántica
El celebre gato de Schrödinger 
La paradoja EPR
Advierte Haroche:
Francisco

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Su contenido motivó mi latencia cuántica mental y va este 414, el 4° Collage Mental seguido y los cuatro de marzo del 2014, en el que por lógica el personaje central será el sabio cuántico Serge Haroche, a quien, paradojalmente, en todos mis cuánticos escritos previos, que son ocho, no lo menciono.


Desarrollo

Sobre la decoherencia cuántica:
Es el término aceptado y utilizado en física cuántica para explicar cómo un estado cuántico entrelazado puede dar lugar a un estado físico clásico (no entrelazado). En otras palabras como un sistema físico, bajo ciertas condiciones específicas, deja de exhibir efectos cuánticos y pasa a exhibir un comportamiento típicamente clásico, sin los efectos contraintuitivos típicos de la mecánica cuántica.
El nombre procede del hecho técnico de que la decoherencia se manifiesta matemáticamente por la pérdida de coherencia de la fase compleja relativa de las combinaciones lineales que definen el estado. Así la decoherencia cuántica explicaría por qué a grandes escalas la física clásica que ignora los efectos cuánticos constituye una buena explicación del comportamiento del mundo.
Por ejemplo en el caso del experimento imaginario del gato de Schrödinger la interacción de las partículas del gato con el ambiente podrían producir una decoherencia y hacer que la combinación de "gato vivo" + "gato muerto" perdiera coherencia y se transformara en un estado clásico y por tanto tras un lapso de tiempo del orden de ħ² (10⁻⁶⁵ s) el gato estuviera dentro de la caja efectivamente vivo o muerto, pero no en una superposición de ambos. La decoherencia es pues muy importante para explicar por qué muchos sistemas físicos macroscópicos tienen un comportamiento tan diferente de los sistemas que exhiben efectos cuánticos.
El trabajo de Hugh Everett sobre la interpretación de mundos paralelos fue ampliamente ignorado hasta la década de los 70 cuando B. DeWitt (1970) y N. Graham (1973) retomaron el asunto. La moderna teoría de la decoherencia anticipada en algunos trabajos durante la década de 1980 sugería que el estado de un sistema cuántico entrelazado evolucionaba por interacción con el entorno hacia una superposición no entrelazada de estados clásicos, por lo que el estado resultante era interpretable en términos clásicos. En esos primeros trabajos se sugería que la información no se perdía (como sugería la interpretación de Copenhague) sino algo que sugería también la interpretación de mundos paralelos, es decir, que la "coherencia inicial" del estado se "filtraba" hacia el entorno de los sistemas cuánticos o el aparato de medida, sin que hubiera una reducción real del sistema formado por el sistema observado y el resto del universo. Un proceso de medida sería por tanto una reducción de la incertidumbre en el estado del sistema, compensada por un aumento de la incertidumbre sobre el estado del universo. Y en se sentido el proceso de medida es un proceso irreversible que altera la entropía del sistema y los alrededores al mismo.
Científicos del Laboratorio Kastler Brosser del CNRS francés han conseguido, por vez primera, « fotografiar » el paso de las partículas que componen la luz (los fotones) de un estado cuántico a otro. Hasta ahora, se había podido hacer este mismo registro con átomos, electrones, iones y otras partículas, pero no se habían podido “ver” los fotones, que normalmente son destruidos cuando llegan a ser detectados. Una serie de gráficos relacionados con los cambios en los estados permitieron registrar la evolución de los fotones, atrapados en una cavidad de microondas. De esta forma, los científicos han podido definir la estructura de la decoherencia cuántica a escala microscópica, lo que abre una vía a su futura manipulación para la preservación de las propiedades cuánticas, esenciales para el desarrollo de computadores cuánticos del futuro.
Con la realización experimental del profesor Wineland, las distintas partes de la función de ondas evolucionan de forma distinta, desacoplándose el ion del entorno consiguiéndose así un estado puro (fenómeno conocido como decoherencia cuántica). Este tipo de estados tiene gran importancia teórica y práctica en el estudio de sistemas cuánticos.
Erwin Schrödinger por su parte planteó la más conocida paradoja del gato de Schrödinger, en la cual se describe un experimento con un gato metido en una caja, en el que una sustancia radiactiva acciona un dispositivo que inocula un veneno en la caja en el caso de que se produzca una desintegración, proceso que obedece a las leyes probabilísticas de la Mecánica Cuántica. Por tanto la función de onda del sistema será una combinación de los estados “gato vivo” y “gato muerto”, y mientras no abramos la caja (colapso de la función de onda) nada podremos decir de la salud del gato, desde el punto de vista físico-matemático estará literalmente en una combinación dada de estados “vivo” y “muerto”.
David Wineland recibe el premio por su técnica de manipulación y medida mediante fotones, del estado cuántico de iones y átomos atrapados mediante un campo eléctrico. Básicamente su arte está en “enfriar” con pulsos láser los iones atrapados hasta que alcanzan su nivel mínimo de energía, y entonces sintonizar finamente el haz láser (fotones) para excitar el ion hasta un estado superpuesto en el que coexisten con igual probabilidad el estado fundamental (“gato vivo”) y el excitado (“gato muerto”), lo cual permite estudiar la superposición cuántica.
Por su parte Serge Haroche recibe el premio por su método, de alguna manera especular del anterior, de medir mediante iones el estado cuántico de fotones atrapados en una cavidad. La técnica se basa en controlar los fotones (microondas en este caso) capturados en una cavidad de espejos superconductores en cuyas paredes rebotan durante una décima de segundo antes de ser absorbidos, tiempo durante el cual su estado cuántico es controlado y medido simultáneamente por átomos de Rydberg individuales que son introducidos en la cavidad de una manera (a una velocidad) que la interacción con el fotón es perfectamente controlada.
Haroche  logro probar la teoría de la ”decoherencia cuántica“, la cual sostiene que las correlación que existe en las partículas cuánticas se rompe debido a la influencia del ambiente que les rodeo, así el sistema cuántico se mezcla con el ambiente.

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La mecánica cuántica describe el comportamiento individual de átomos y fotones, pero comprobar sus predicciones requiere estudiar estos sistemas en forma aislada sin que les perturbe el entorno. El Premio Nobel de Física de 1997 fue concedido a Steven Chu, Claude Cohen-Tannoudji y William D. Phillips por desarrollar las técnicas criogénicas que permitieron atrapar átomos individuales mediante luz láser, y el Nobel de Física de 1989 fue para Norman F. Ramsey, Hans G. Dehmelt y Wolfgang Paul por la aplicación a los relojes atómicos (el primero) de las técnicas de trampas de iones desarrolladas por los otros dos. Obviamente, el siguiente paso era desarrollar técnicas para la medida y la caracterización de las propiedades cuánticas de estos sistemas. El Premio Nobel de Física de 2012 ha premiado a dos pioneros en el desarrollo de dichas técnicas para la caracterización mediante fotones de las propiedades de iones atrapados y para la caracterización mediante iones de fotones atrapados en una cavidad.
Wineland trabajó con Dehmelt en 1975 para aprender las técnicas para atrapar iones y realizó los primeros experimentos que le han llevado al Nobel en 1978. Los iones son atrapados mediante campos eléctricos estáticos y oscilatorios en una cavidad de ultravacío. Estas trampas de iones pueden atrapar un ión individual o varios puestos en fila india. A muy baja temperatura los iones tienen estados cuánticos de dos tipos, los externos son los modos de vibración que caracterizan su movimiento en la trampa, y los internos son los niveles electrónicos de sus electrones. Utilizando fotones se puede lograr que ambos tipos de modos se acoplen, como demostraron varios grupos de investigación, entre ellos el de Wineland (1986). Las técnicas desarrolladas por Wineland (y por muchos otros) permiten controlar de forma individual los estados externos e internos de los iones atrapados. En especial destaca la posibilidad de entrelazar varios iones atrapados, con gran número de aplicaciones en computación cuántica. En mi opinión, lo más interesante de las técnicas experimentales de Wineland es que permiten estudiar la decoherencia cuántica y medir sus efectos sobre un sistema con varios cubits entrelazados.
Atrapar fotones en cavidades para estudiar sus propiedades cuánticas fue posible a finales de los 1980. Muchos grupos de investigación trabajaron en este campo (llamado a veces electrodinámica cuántica en cavidades, Cavity-QED, que tiene múltiples aplicaciones en óptica cuántica e información cuántica), destacando el trabajo de Haroche que logró atrapar dos fotones en el dominio de las microondas, lo que permitía estudiar su entrelazamiento mutuo. Poder medir las propiedades cuánticas de estos fotones sin destruir su estado (quantum non-demolition measurement) mediante iones ha sido la gran aportación de Haroche en 1990 que le ha conducido al Nobel. Para ello se acoplan los estados del fotón con los estados de vibración de un ión (o átomo) que atraviesa la cavidad. El gato cuántico de Schrödinger no podía faltar. El trabajo de Haroche y Wineland permite desarrollar experimentos de tipo gato de Schrödinger utilizando fotones e iones que hacen el papel del gato. Desde 1996 se han realizado múltiples experimentos de este tipo que han copado titulares de prensa por doquier.
http://francis.naukas.com/2012/10/09/premio-nobel-de-fisica-2012-serge-haroche-y-david-j-wineland-por-sus-trabajos-en-optica-cuantica/

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La física cuántica: una mirada al mundo microscópico.
26 de octubre del 2012
La Real Academia de Ciencias de Suecia galardonó a los expertos Serge Haroche (Francia) y David J. Wineland (Estados Unidos) con el Premio Nobel de Física 2012, por sus investigaciones pioneras en óptica cuántica. A propósito de esta distinción, dialogamos con el profesor Eduardo Massoni para que nos explique qué aplicaciones podría tener este hallazgo y cuál es el campo de acción de la física cuántica.
Durante más de 200 años, hasta fines del siglo XIX, la visión del mundo reinante semejaba a la de un gran reloj en funcionamiento, cuyo mecanismo podía ser comprendido hasta el más mínimo detalle. Cada causa producía un efecto medible, rastreable y predecible, debido a que las propiedades físicas de las cosas poseían valores propios definidos. De esta manera, cada descubrimiento se tomó como una verdad absoluta y fue aportando en la construcción conjunta del conocimiento general.
Sin embargo, cuando se intentó explicar el comportamiento de las partículas elementales (como protones, quarks o electrones), se descubrió que la física clásica resultaba insuficiente, lo que propició la aparición de nuevas ideas. “La física cuántica trata de ver cómo se comporta la naturaleza cuando los objetos son muy pequeños”, señala Eduardo Massoni, profesor de la Sección Física del Departamento de Ciencias de la PUCP.
Y es que a nivel atómico, subatómico o nuclear, el Universo funciona de manera muy distinta que en el mundo macroscópico. La física cuántica realiza predicciones de forma probabilística, por lo que no se puede determinar de antemano cuál es la trayectoria que seguirá un electrón, por ejemplo. Entre sus principios fundamentales, se encuentran la superposición (una partícula puede existir en todas sus estados teóricos al mismo tiempo) y la decoherencia (que destruye la superposición cuántica debido a su interacción con el medio ambiente).
¿Cuál es la naturaleza de la luz?
Esta pregunta ha tenido diversas respuestas a lo largo del tiempo. En el siglo XVII, Isaac Newton creía que la luz estaba formada por corpúsculos lanzados a gran velocidad. Por otro lado, Christiaan Huygens propuso una teoría ondulatoria de la luz, que fue corroborada por Thomas Young en el siglo XIX. Posteriormente, James Clerk Maxwell demostró que los campos eléctricos y los campos magnéticos eran producto de un solo fenómeno (electromagnetismo), que se propagan a través de ondas.
Pero fue a mediados del siglo XX que Paul Dirac elaboró la teoría de electrodinámica cuántica (“la más exacta que existe hasta ahora en física”, a decir del profesor Massoni) y que postula que la luz está formada por pequeñas unidades de energía llamadas fotones. En conclusión, se demostró que la luz está formada por partículas y que, bajo esta premisa, puede deducirse su comportamiento ondulatorio.
Dos investigaciones, un premio
Este año, la Real Academia de Ciencias de Suecia decidió entregar el Premio Nobel de Física 2012 a los científicos Serge Haroche (Francia) y David J. Wineland (Estados Unidos), por los logros alcanzados en la investigación de la interacción de la luz y la materia. Aunque siguieron caminos opuestos (Wineland utilizó fotones para analizar átomos con carga eléctrica, mientras que Haroche utilizó átomos para estudiar fotones), lograron seleccionar, medir y manipular partículas cuánticas individuales sin destruirlas. Antes de este avance, las investigaciones en esta materia se limitaban a trabajos teóricos, no prácticos.
“Los físicos tenemos la facilidad de hablar sobre átomos y nos hacemos una imagen mental de su comportamiento, pero hacer un experimento con un solo fotón, ver cómo se comporta en diferentes estados, velocidades o posiciones, es espectacular y requiere de mucho trabajo”, afirma con admiración el físico.
¿Y para qué sirve la física cuántica?
Tal vez aún no lo hayas notado, pero la mecánica cuántica forma parte de tu vida. Sin ella, no hubiera podido ser posible el desarrollo de la electrónica (transistores, microprocesadores), la medicina (cirugía láser, radioterapia), la seguridad (criptografía cuántica, generadores de números aleatorios) o la industria (procesos de producción), por citar solo algunos ejemplos.
El descubrimiento de Wineland y Haroche abre un camino para la elaboración de computadoras cuánticas que solucionen problemas matemáticos muy complicados a gran velocidad. Mientras que los ordenadores convencionales emplean el sistema binario (0 o 1) para codificar y procesar información, las computadoras cuánticas usan bits cuánticos (qubits), capaces de representar los valores de 0 y 1 simultáneamente, debido a su capacidad de superposición.
En la Sección de Física de nuestra Universidad existe un grupo teórico y un Laboratorio de Óptica Cuántica en el cual se estudia el comportamiento de los fotones. “Aquellos alumnos interesados en este tema pueden acercarse y ver la posibilidad de contribuir en el desarrollo de este tema tan interesante”, finaliza Massoni.
Luis Yáñez

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Sobre la famosa Paradoja EPR que no era tal...

Einstein creía que las características de las partículas eran fijas y no había ninguna información que transmitir de forma instantánea, por lo tanto la teoría cuántica era incompleta según la Paradoja EPR dado que el tope era la velocidad de la Luz.

Para desacreditar la validez cuántica que rechazaban Einstein elaboró en 1935 un experimento mental, junto con los físicos Podolsky y Rosen, llegando a ser conocido por sus iniciales: La Paradoja EPR. Este experimento imaginario se basaba en el cuántico comportamiento de dos partículas que procedían de una fuente común, un electrón (carga negativa) y un positrón (electrón con carga positiva) que se encuentran, se aniquilan y da como resultado un par de fotones. Esos fotones poseen un mismo estado cuántico. Estas partículas salen disparadas en direcciones opuestas, a una distancia que podría ser muy lejana y si se intentara observar la característica de alguna de ellas, como su orientación INSTANTÁNEAMENTE, la otra partícula adoptaría una orientación opuesta, porque, según lo cuántico las partículas entrelazadas se complementan, es decir debía existir una comunicación instantánea entre las dos partículas, informándole sobre el valor complementario que debía adoptar tras ser medida. Esa comunicación debía suceder a una velocidad superior a la de la luz, como una “acción fantasmal” mediante unas “conexiones ocultas”. Esto era dogma hasta que:

En 1982, a los 35 años de la muerte de Einstein, el físico francés Alain Aspect mediante fotones demostró que la Paradoja EPR se cumplía y no era algo fantasmal. Años después con electrones se llega a las mismas conclusiones; no había conexiones ocultas. Dijeron que Einstein había sido derrotado y el resultado fue espectacular al demostrar que la realidad no sólo dependía de la observación para que pudiese adquirir características definidas, sino que además, las partículas entrelazadas compartían una misma existencia, formando un sistema inseparable y con capacidad para transmitir todo lo que pudiera afectar a cualquiera de ellas, sin importar la distancia.

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El premio Nobel Serge Haroche relató a RFI su pasión por la física cuántica. El científico francés, recompensado este año junto con el inglés David Wineland, se siente afortunado de haber visto los impresionantes avances técnicos que han permitido confirmar lo que ya habían postulado los padres de la física cuántica hace un siglo.
El 10 de diciembre el científico francés Serge Haroche recibirá el premio Nobel de física luego de haber recibido la medalla de oro del CNRS, la más alta distinción científica en Francia. A los 68 años de edad, este investigador confiesa a Caroline Lachwosky de RFI que su mayor sueño es “poder seguir investigando”.
Haroche se considera un afortunada por haber vivido en una época donde han tenido lugar “revoluciones tecnológicas, como poder manipular los átomos, lo cual representa un aumento en la sensibilidad de los sistemas; podemos trabajar con acontecimientos que ocurren en lapsos extremadamente cortos, así como escalas que tienen lugar a nivel de las moléculas, lo cual era impensable hace 20 o 30 años”.
El físico anota que “lo que hace la belleza de todo esto, es que tenemos dificultades para imaginarnos las sorpresas que nos reserva la naturaleza”. Haroche, profesor del College de France e investigador del laboratorio Kastler Brossel del École normale supérieure, sigue respondiendo a su teléfono móvil a pesar de la fama mundial tras recibir el premio.
Haroche, especialista en física atómica y óptica cuántica, explica que su trabajo consiste en medir, aislar y manipular partículas cuánticas prácticamente inasibles. “Es muy difícil estudiarlas sin destruirlas”, precisa Haroche cuya pasión por este campo se la transmitió su profesor, Claude Cohen-Tannoudji, premio Nobel de física en 1997.
Haroche fue uno de los primeros estudiantes en tesis de Cohen-Tannoudji, quien lo admira mucho: “Es una persona sumamente inteligente, es dinámico, muy culto, y de una gran claridad cuando explica a otros lo que ha entendido. Es un profesor de primer orden. Sus trabajos son importantes porque la mecánica cuántica domina todos los campos, como los computadores, láser, etc”.
El científico francés explica que él forma parte “de una comunidad de investigadores muy vasta en el mundo” cuyo reto es mirar lo que va a pasar cuando la miniaturización del computador tradicional “choque con el muro cuántico, sistemas que tienen la talla del átomo y del fotón”.
Para Haroche la gran pregunta es si el hombre va a poder “domesticar las leyes cuánticas que comprendimos hace un siglo a nivel de los átomos y las partículas elementales para llegar a hacer nuevas cosas”.
http://www.espanol.rfi.fr/ciencia/20121204-entrevista-exclusivade-rfi-con-el-premio


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Serge Haroche y lo que pueda ser la mecánica cuántica
2014 -
Hace unos días el Premio Nobel de Física 2012, el Prof. Serge Haroche, del College de France, impartió una lección magistral sobre algunas cuestiones pendientes de la mecánica cuántica. El Prof. Haroche hace física: Mide. Mientras cientos o miles de investigadores nominalmente físicos se meten a fondo en teorías místicas (inmedibles) como los multiversos, o espacios de 10 elevado a 10 elevado a 10 elevado ... variables, parámetros y dimensiones, diseñados explícitamente como inhábiles para ser medidos, Haroche hace lo que hay que hacer en física: Validar o rechazar las predicciones de la teoría mediante experimentos repetidos.
Esta es la ciencia, al revés que el misticismo y los diversos dogmas que han pululado por el planeta en el tiempo y en el espacio. Lo que afirma la ciencia es válido sí y solo si se comprueba y valida en el laboratorio, en experimentos repetidos.  Ningún dogma ha sido capaz de probar sus afirmaciones mediante experimentos, ni siquiera mediante experiencias aisladas. Las visiones de los místicos quedan dentro de sus mentes, y no son susceptibles de ser compartidas públicamente.
¿Cual es la ciencia que ha validado Haroche (y otros muchísimos desde 1930)? La mecánica del siglo XIX, inexplicablemente, suponía que una de las propiedades básicas de los entes naturales, la energía, se intercambiaba en las interacciones entre ellos de manera continua. A finales de ese siglo, Boltzmann, en Austria, propuso lo contrario: Intercambios discretos. Planck, un líder de la física oficial en Berlín se negó durante años a aceptar esa propuesta (Boltzmann terminó suicidándose, deprimido por el rechazo continuo de sus colegas) pero los dictados del laboratorio son inapelables: En 1900 propuso la hipótesis de los intercambios cuánticos de energía entre las paredes de una cavidad ennegrecida y la radiación electromagnética introducida en ella.  Esa hipótesis explicaba perfectamente las medidas realizadas por una serie de físicos experimentales durante una década.  Einstein, en 1905, explicó satisfactoriamente porque una luz muy intensa, pero roja, no conseguía sacar electrones de las órbitas atómicas y pasarlos a la banda de conducción de los metales, mientras que una luz débil, pero azul, o violeta lo conseguía sin el menor problema. La interacción entre la luz y los electrones dependía de forma discreta de la frecuencia de aquella y no de la intensidad de la misma.
La interacción entre radiación electromagnética y materia estaba cuantizada. Un tiempo después Bohr propuso que las órbitas de los electrones también debían estarlo, pues las energía liberadas en los saltos entre ellas tenían valores solo discretos.  Esto, que le parecía a Bohr algo muy de los átomos es la realidad en cualquier sistema planetario, y los planetas del sistema solar y de otros sistemas estelares describen órbitas que no se disponen arbitrariamente en el espacio. No saltan de órbita pues las energías para ello son inmensas y no las hay disponibles, pero son órbitas cuánticas.
Los físicos de esos años, entre 1900 y digamos la II Guerra Mundial desarrollaron sus ideas sin darse cuenta de lo más importante de los fenómenos que analizaban: las magnitudes de las energías y los tamaños de las ondas que las propagaban relativas a los objetos con los que esas ondas interaccionaban. Los fenómenos de la naturaleza a nivel atómico son muy distintos de aquellos a nivel digamos, humano,  debido exclusivamente a esa diferencia o similitud de las magnitudes energéticas en juego. La física atómica no es más rara que la física macroscópica cuanto se toman bien en cuenta los tamaños y magnitudes energéticas.
Hagámoslo. Para ver (medir) átomos y electrones, tenemos que hacerlos interaccionar con otros, y los resultados traducirlos a resultados macroscópicos. O iluminarlos con la luz adecuada para verlos.  Pero los átomos son muy pequeños, y los electrones muchísimo más. Si los tratamos de ver mediante ondas largas, desaparecen dentro de ellas. Y si lo hacemos con ondas tan pequeñas como ellos estas ondas tienen tanta energía que cambian las posiciones, cantidades de movimiento y energías de lo que queremos ver, y lo que vemos ya no es eso, sino otras cosas generalmente aleatorias. Haroche ve átomos, pero átomos muy grandes. Analizaremos esto en otro post dentro de unos días.
El universo, la naturaleza, tiene límites.  No tenemos herramientas pequeñas y de baja energía, lo mismo que no hay fuentes de energía lo suficientemente grandes y cercanas a los sistemas solares como para hacer saltar de órbita a los planetas.
La física macroscópica del siglo XIX era una física muy limitadita a algunos sistemas muy sencillos, lineales, de interacciones instantáneas. Y aún así se enfrentó con problemas que no era capaz de resolver: la entropía, la turbulencia de los fluidos, la radiación de las antenas de radio muy cerca de las mismas. Con esos problemas en su haber, se arrogaba (y Einstein, un físico revolucionario, pero formado en ese siglo XIX, también) el derecho de asignar a otras escalas (microscópicas y galácticas) algunas de las propiedades solo válidas para las escalas humanas.
Estas limitaciones mentales aparecen incluso en un físico como Haroche. Pablo Jáuregi le pregunta si el mundo cuántico es imprevisible, en la edición de Orbyt de El Mundo del 15/03/14, y él responde '' hemos demostrado que las leyes deterministas de la física , ..., ya no son válidas. .... La física cuántica invalida la idea de la predicción exacta...".  Pero aquí, o Haroche no ha leído suficientemente física, o está hablando de otras cosas.
La física clásica no es determinista en general, solo lo es para sistemas muy simples, tan simples que no son naturales sino máquinas construidas por los seres humanos para que cumplan esa condición. El mejor ejemplo son los relojes mecánicos, de péndulo o de muñeca, y aún estos se rompen a veces de manera no determinista. La mecánica cuántica no es más indeterminista que la clásica, salvo que a nivel cuántico no es posible eliminar las interacciones entre sistemas (en la realidad, porque en el formalismo si se hace, y aquí hay un buen escollo no resuelto hasta hoy) y a nivel humano es posible hacerlo en esas máquinas no naturales.  Pero la física quiere decir 'naturaleza', de manera que es dudoso que las leyes de las máquinas deterministas sean las ''leyes de la física''.
En la naturaleza los objetos cambian constantemente los valores de sus variables: Nunca se encuentran en ningún -estado-. Esto de los -estados- (una concepción -estática- derivada de las ideas del siglo XIX) es una herencia de hace mas de 100 años que permanece en el lenguaje de la mecánica cuántica y permea hasta las ideas místicas de las supercuerdas, como permaneció y permeó la irrelevancia del -éter- hasta que Einstein, como la niña del emperador desnudo, indicó que carecía de significado y era inútil.
Las variables (posición, velocidad, energía, intensidad del campo eléctrico, del campo gravitatorio, entropía) varían constantemente, y se intercambian en las interacciones. Los sistemas no tienen -estados- sino que vuelan cambiando constantemente sus variables.
Las imágenes de interferencias que producen electrones individuales al pasar por un bi-prisma  son las interacciones de cargas eléctricas entre sí en disposiciones geométricas peculiares, y para esas imagenes de interferencia no se necesita que los electrones -sean- ondas, basta conque interaccionen de la manera adecuada con las placas del bi-prisma. 
La naturaleza a nivel atómico es esencialmente aleatoria, pues es imposible aislar los átomos y los electrones de interacciones con millones de otras partículas.  La naturaleza a nivel macroscópico nos parece menos aleatoria, porque la hemos controlado en el sentido de acercarla hacia el comportamiento de las máquinas. Pero el sistema planetario al que pertenece la Tierra, en su escala propia de millones de años, es aleatorio, y un sistema de tres soles de masas similares es impredecible a cualquier escala temporal, lo mismo que algo tan simple y casero como un péndulo colgado de otro de longitud distinta.
A los seres humanos nos asusta la incertidumbre y en vez de asumirla y adaptarnos a ella para sacar los máximos beneficios, nos empeñamos en cambiar la naturaleza para tratar de hacerla cierta. Fracasamos constantemente. Se nos dice que la mecánica cuántica es muy -rara-, porque querríamos que fuera como la mecánica de un reloj de escape y engranajes. Pero la física real, la naturaleza sin domesticar por el ser humano, es -rara- a todos los niveles, desde los protones a los átomos a las moléculas a las células a los seres vivos, planetas, sistemas solares, galaxias y el mismo universo.
En esa -rareza- está la belleza y el encanto de la ciencia, y la dignidad que proporciona la libertad que la incertidumbre genera. Menos mal que la naturaleza, la física, es incierta. Si fuese determinista, desde el nacimiento a la muerte nuestra vida estaría determinada: Si estuviese determinado que fuésemos esclavos desde nuestro nacimiento, jamás podríamos salir de esa esclavitud.
La incertidumbre da la libertad, la dignidad, la belleza. Y la naturaleza, la física es, a todos los niveles, incierta.
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/clima/2014/03/17/serge-haroche-y-lo-que-pueda-ser-la.htm

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La paradoja de Schrödinger
El gato de Schrödinger es la paradoja más popular de la cuántica. La propuso el Nobel austríaco Erwin Schrödinger en 1935. Es un experimento mental que muestra lo desconcertante del mundo cuántico. Tiene distintas variantes, exponemos la más sencilla.
Imaginemos un gato dentro de una caja completamente opaca. En su interior se instala un mecanismo que une un detector de electrones a un martillo. Y, justo debajo del martillo, un frasco de cristal con una dosis de veneno letal para el gato. Si el detector capta un electrón activará el mecanismo, haciendo que el martillo caiga y rompa el frasco.
Se dispara un electrón. Por lógica, pueden suceder dos cosas. Puede que el detector capte el electrón y active el mecanismo. En ese caso, el martillo cae, rompe el frasco y el veneno se expande por el interior de la caja. El gato lo inhala y muere. Al abrir la caja, encontraremos al gato muerto. O puede que el electrón tome otro camino y el detector no lo capte, con lo que el mecanismo nunca se activará, el frasco no se romperá, y el gato seguirá vivo. En este caso, al abrir la caja el gato aparecerá sano y salvo.
Hasta aquí todo es lógico. Al finalizar el experimento veremos al gato vivo o muerto. Y hay un 50% de probabilidades de que suceda una cosa o la otra. Pero la cuántica desafía nuestro sentido común.
El electrón es al mismo tiempo onda y partícula. Para entenderlo, sale disparado como una bala, pero también, y al mismo tiempo, como una ola o como las ondas que se forman en un charco cuando tiramos una piedra. Es decir, toma distintos caminos a la vez. Y además no se excluyen sino que se superponen, como se superpondrían las ondas de agua en el charco. De modo que toma el camino del detector y, al mismo tiempo, el contrario. El electrón será detectado y el gato morirá. Y, al mismo tiempo, no será detectado y el gato seguirá vivo. A escala atómica, ambas probabilidades se cumplen. En el mundo cuántico, el gato acaba vivo y muerto a la vez, y ambos estados son igual de reales. Pero, al abrir la caja, nosotros sólo lo vemos vivo o muerto.

¿Qué ha ocurrido? Si ambas posibilidades se cumplen y son reales, ¿por qué sólo vemos una? La explicación es que el experimento aplica las leyes cuánticas, pero el gato no es un sistema cuántico. La cuántica actúa a escala subatómica y sólo bajo determinadas condiciones. Sólo es válida en partículas aisladas. Cualquier interacción con el entorno hace que las leyes cuánticas dejen de aplicarse.
Muchas partículas juntas interactúan entre sí, por eso la cuántica no vale en el mundo de lo grande, como el gato. Tampoco cuando hay calor, pues el calor es el movimiento de los átomos interactuando. Y el gato es materia caliente. Pero lo más sorprendente es que incluso nosotros, al abrir la caja y observar el resultado del experimento, interactuamos y lo contaminamos.
Así es. Una curiosa característica de la cuántica es que el mero hecho de observar contamina el experimento y define una realidad frente a las demás. Einstein expresaba así su desconcierto: "¿quiere esto decir que la Luna no está ahí cuando nadie la mira?"
Conclusión: cuando el sistema cuántico se rompe, la realidad se define por una de las opciones. Sólo veremos al gato vivo o muerto, nunca ambas. Este proceso de tránsito de la realidad cuántica a nuestra realidad clásica se llama decoherencia, y es la responsable de que veamos el mundo tal y como lo conocemos. Es decir, una única realidad.
http://www.astromia.com/astronomia/paradojagato.htm

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Serge Haroche: Este hombre ha cazado al gato más famoso de la física

14 mar 2014
ENTREVISTA | Serge Haroche, Nobel de Física en 2012
El celebre felino de Schrödinger estaba vivo y muerto a la vez. Los fotones que atrapó este científico francés por primera vez, también
De todos los animales imaginarios de la ciencia, el gato de Schrödinger es posiblemente el más famoso. Ese felino que está vivo y muerto a la vez hasta que alguien lo comprueba sirvió para analizar los principios básicos de la mecánica cuántica. Uno de ellos dice que una partícula puede estar en dos estados diferentes al mismo tiempo, como el gato que vive y está muerto a la vez. Durante décadas, aquel gato ideado por Erwin Schrödinger en 1935 no fue más que un ejercicio mental. Tuvieron que pasar dos generaciones de físicos para que naciera el hombre capaz de atraparlo. Ese hombre es el francés Serge Haroche. Durante el banquete de la gala de los premios Nobel en 2012, Haroche no dudó en explicar que él y su colega estadounidense David Wineland habían ganado el prestigioso galardón por “crear una versión en miniatura del famoso gato”. En concreto, lo que Haroche había logrado era cumplir un sueño perseguido por el mismísimo Albert Einstein. A principios del siglo XX, el genio alemán había predicho algunas de las propiedades de los fotones. El fotón era como un superhéroe de la física: una partícula y una onda a la vez, podía estar en dos lugares al mismo tiempo y si se lo intentaba detener, desaparecía. En dos experimentos fundamentales en 1996 y 2006, Haroche y su equipo atraparon por primera vez fotones en una trampa magnética y pudieron observarlos durante fracciones de segundo, todo un récord.
Domar a ese gato de Schrödinger en miniatura que es el fotón puede traer una nueva generación de comunicaciones y computación cuántica virtualmente imposibles de espiar o hackear. Esa posibilidad es especialmente interesante tras las revelaciones de que los gobiernos espían a millones de personas en internet. La física cuántica también promete crear capas de invisibilidad o teletransportación, aunque todo tiene sus límites, advierte Haroche.
“No podremos teletransportar objetos macroscópicos”, explica Haroche, que visitó Madrid para impartir una conferencia en el Instituto Francés. De hecho, el Nobel considera que los ordenadores cuánticos, basados en superposiciones de estados (vivos y muertos a la vez) en lugar de en ceros y unos como en la actualidad, están aún lejos.  “Todo el mundo habla del ordenador cuántico, pero yo no creo que vaya a ser realidad en el futuro próximo”, comenta.
“Las leyes de la cuántica se pueden usar para comunicarse sin que sea posible espiar, ni siquiera usando un ordenador cuántico”, reconoce Haroche. “Esta es la razón por la que hay gobiernos y agencias interesadas en desarrollar este tipo de investigaciones”. Tras las revelaciones de que la NSA de EEUU espiaba los datos de millones de personas en internet, se supo hace unos meses que la misma agencia lleva tiempo desarrollando un ordenador cuántico. Pero Haroche señala que a pesar del interés incipiente por esta nueva tecnología, posiblemente el tiro les salga por la culata, porque las aplicaciones de las propiedades cuánticas pueden ser totalmente inesperadas.
“Lo que nos interesa ahora de este campo no es necesariamente lo que traiga adelantos en el futuro. Si miramos atrás, la mayoría de los adelantos tecnológicos no han sido predecibles. La investigación básica descubre nuevos fenómenos y la forma en la que se usan es impredecible. Todas las aplicaciones de los láseres, las resonancias magnéticas, los relojes atómicos, todas son aplicaciones que nadie predijo”, advierte el francés.
Una de las aplicaciones “inesperadas” podría surgir de la llamada simulación cuántica. “Es un simulador cuántico porque usa sistemas cuánticos para imitar lo que sucede en el mundo real. Esto nos puede mostrar cómo construir y sintetizar nuevos materiales”, explica el físico.
La simulación cuántica pone “átomos o fotones en una forma determinada e imita su comportamiento en un objeto sólido real, pero a escala diferente. En un objeto sólido los átomos pueden estar a una distancia de una diez mil millonésima parte de un metro. Aquí podemos ponerlos a distancias 1.000 o 10.000 veces mayores, controlar sus interacciones y observar lo que sucede, que es lo mismo que pasa en ciertos materiales reales que no podemos observar a ese detalle”, explica.
El futuro de la energía
¿Y para qué servirán esos materiales? Por ejemplo, para generar superconductores a temperatura de ambiente. Esto, a su vez, tendría beneficios evidentes en la vida cotidiana, detalla Haroche. “La superconductividad a temperatura ambiente permitiría transportar electricidad sin tener ninguna pérdida. Tendría un impacto enorme en el terreno de la energía”.
A sus 69 años, Haroche dice que el Nobel ha cambiado su vida porque ahora le llaman los periodistas y le preguntan por física cuántica, algo que le podía parecer impensable hasta hace solo unos años. Por lo demás, a parte de viajar por el mundo dando conferencias, su equipo del College de France sigue perfeccionando sus trampas para esos gatos en miniatura que son los fotones.
“Estamos intentando hacerlo mejor. Preparar estados de unos cuantos fotones que se llaman estados no clásicos, es decir, que exhiben propiedades cuánticas. Esos estados son muy frágiles, así que intentamos protegerlos para mantener sus propiedades cuánticas por el mayor tiempo posible”, comenta. ¿Y por qué los fotones son como el gato? Los fotones mantienen “la superposición de dos estados que tienen diferentes propiedades e intentamos mantener esa ambigüedad cuántica el mayor tiempo posible”. Así, aunque atrapado, el gato sigue estando vivo y muerto a la vez.
https://es.noticias.yahoo.com/serge-haroche-este-hombre-cazado-al-gato-m-120308465.html

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Entrevista a Serge Haroche en Bariloche
Octubre 2013
En la exposición, hizo un recorrido por los hitos de la física cuántica –el campo de la física que, a grandes rasgos, estudia los fenómenos en escalas microscópicas– desde la década de 1920 y los avances en el estudio de la luz y su dualismo onda-partícula. Mencionó a físicos como Bohr, Einstein, Planck y Schrödinger. Luego, ante alumnos, docentes e investigadores de todo el país, contó cómo desarrolló la técnica de medición de sistemas cuánticos individuales en su laboratorio. Destacó además la importancia de las nuevas tecnologías que se fueron desarrollando en las últimas décadas para poder trabajar hoy en física cuántica, como los materiales superconductores, los láseres “sintonizables” y las computadoras cada vez más veloces.

-¿Fue muy difícil medir las propiedades cuánticas de las partículas?
-Sí, fue difícil técnicamente. Lo que intentamos hacer fue medir y manipular fotones, que son partículas de luz muy frágiles. Son muy difíciles de observar sin destruirlas. Nos llevó mucho tiempo desarrollar tecnologías para poder hacer esto. Y también tuvimos que evaluar qué tipo de átomos podíamos usar para detectar los fotones y construir la “caja” o cavidad para atraparlos. Implicó el desarrollo de tecnologías y también tuvimos que inventar nuevos métodos.

-Desde los inicios de la física cuántica hasta ahora, ha ocurrido mucho. ¿Por qué pasó tanto tiempo hasta que se pudo medir experimentalmente algo que sólo era teórico?
-Como mencionas, la física cuántica comenzó hace mucho tiempo, hace casi cien años. En esa época era imposible realizar estos experimentos en partículas individuales porque la tecnología no estaba lista para ello. Esta tecnología se desarrolló en los 70, 80 y 90, sobre todo con el láser, que produce luz con una frecuencia muy intensa que permite manipular átomos y así realizar estos experimentos.

-¿Podría contar por qué eligió estudiar física?
-Cuando era estudiante, era una época en la que el desarrollo de los cohetes y los satélites era muy excitante. Con la poca matemática que se sabía en esos tiempos se podía, por ejemplo, calcular la velocidad de un cohete para enviar al hombre a la Luna. En mi caso, estaba fascinado con el hecho de que la naturaleza podía ser entendida con las leyes de la matemática. En esa época ya sabía que quería estudiar física pero aún no sabía qué tipo de física quería seguir. Cuando entré como estudiante a la École Normale, quedé fascinado con las clases de gente como Alfred Kastler y Claude Cohen-Tannoudjil que me introdujeron en los misterios y la belleza del mundo cuántico. Así que empecé a trabajar en esa dirección.

-¿Qué le diría a estudiantes de física que se están preguntando qué seguir?
-Que deberían seguir algo por lo que sientan curiosidad y pasión. Hay muchas cosas que aún deben ser descubiertas, que son desconocidas, en la Naturaleza. Por ejemplo, en el universo hay una materia misteriosa, la materia oscura, que nadie sabe qué es. Hay descubrimientos fantásticos por hacer. No sólo en la física, también en la biología hay grandes descubrimientos que ocurrirán en este siglo. Por ejemplo, entender cómo funciona el cerebro es una aventura fascinante.

-¿Cómo está compuesta su familia?
-Con mi esposa, que viajó conmigo a Bariloche, tenemos hijos y nietos. Afortunadamente todos hacen cosas diferentes. Mi hijo es médico y hace investigación clínica en un hospital, y mi hija es abogada. Fueron en direcciones distintas, algo que pienso que es bueno porque en la vida hay que diversificar los intereses. Mi esposa es socióloga, es una buena mezcla. Es muy interesante no estar sólo concentrado en un campo. De hecho, tener una mente abierta e interesarse en otras cosas es útil para la creatividad en la ciencia.

-¿Qué está haciendo ahora? ¿Cuáles son los próximos desafíos?
-Lo que estamos tratando de hacer ahora es desarrollar metales para controlar los estados cuánticos y así intentar disminuir la “decoherencia”, que es un fenómeno que lava los efectos cuánticos cuando se mira un sistema. Para aplicar el control de partículas en aplicaciones útiles se necesita controlar la “decoherencia”, para así evitar que un montón de información se pierda en el ambiente. Así que estamos trabajando en esa dirección. Aunque personalmente no tengo demasiado tiempo porque estoy viajando mucho. Además soy el director del Còllege de France. Es una institución muy interesante, porque hay muchos profesores que enseñan en muchos campos distintos y no tenemos estudiantes. Damos clases abiertas; la gente puede venir libremente, no se tiene que inscribir ni dar exámenes.

-¿El Premio Nobel le cambió la vida?
-Sí, un montón. Antes nadie quería sacarse fotos conmigo (risas). No es siempre para bien, te quita mucha energía. Pero por supuesto te da oportunidades, y mi esposa me acompaña en los viajes y nos da la oportunidad de conocer lugares muy interesantes, como la Argentina.

-En su presentación, para hablar sobre la detección de fotones mencionó el título de una novela de Gabriel García Márquez, “Crónica de una Muerte Anunciada”…
-Sí, me gusta leer autores sudamericanos. García Márquez, Vargas Llosa, y por supuesto también Borges, que tiene interés por las paradojas. La física cuántica está llena de paradojas.

-Usted también dijo que las computadoras cuánticas son una utopía por ahora, pero también contó que Schrödinger pensaba que medir partículas individuales era algo ridículo.
-Sí, por eso nunca diría nunca. Es muy difícil decir eso de algo que nunca ocurrió. Pienso que es impredecible y lo que pase quizás nos sorprenda más que la computación cuántica. No podemos imaginar qué resultados habrá… Eso es lo fascinante de la investigación básica. Abre puertas y detrás de ellas hay cosas que nunca antes habías visto.

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¿Crees que la Luna no está allí cuando no miramos?
Ignacio Cirac
19 oct 2012
El principio de la superposición es uno de los que originan las situaciones más chocantes en la física cuántica.
David Wineland y Serge Haroche ¿Crees realmente que la Luna no está allí cuando no miramos? Esta frase, atribuida a Einstein, refleja la perplejidad que producen algunas de las predicciones de la física cuántica. Esta teoría, descubierta a principios del siglo pasado, describe toda la luz y la materia que nos rodean. Como toda teoría de la física, está basada en una serie de principios y fórmulas que nos permiten predecir multitud de fenómenos con una precisión exquisita. Pero la física cuántica es mucho más que un conjunto de ecuaciones para describir la naturaleza; también nos da una visión de ella muy distinta de la que teníamos hasta ahora. Pioneros de su desarrollo, como Einstein o Erwin Schrödinger, ya se dieron cuenta de que esos mismos principios que establecen la composición de la materia y su interacción con la luz, dan lugar a extrañas paradojas y preguntas como la atribuida a Einstein sobre la posición de la Luna.
La física cuántica siempre se nos presenta como algo misterioso, imposible de entender, y plagada de mitos que son utilizados para vendernos todo tipo de artilugios con propiedades esotéricas o para explicar fenómenos extraños. Pero, más allá de todo este folclore y de su uso por más de un aprovechado, la física cuántica predice fenómenos extraordinarios en el mundo microscópico que pueden ser verificados experimentalmente. Estos experimentos requieren nuevas técnicas y años de preparación y desarrollo. Precisamente, el francés Serge Haroche y el estadounidense David Wineland han sido galardonados con el Premio Nobel de Física 2012 por el desarrollo de dichas técnicas y la observación de muchos de estos fenómenos.
El principio de la superposición es uno de los que originan las situaciones más chocantes en la física cuántica. Dice que, si un objeto puede estar en dos situaciones distintas, también puede estar en una superposición de ellas: vaya, que puede hacer dos cosas distintas a la vez. Esto no es tan raro como parece.
Las ondas electromagnéticas (la luz) o cualquier otro tipo de ondas (como las olas del mar) cumplen este principio. La luz del Sol que entra en una habitación con dos ventanas, pasa por las dos ventanas a la vez. Lo que es extraño, y levantó acaloradas discusiones entre los físicos del siglo XX, es que a la materia le pueda ocurrir lo mismo. Un átomo puede, en principio, pasar por dos sitios a la vez. O uno de sus electrones puede circular alrededor de un núcleo en dos órbitas simultáneamente. Suena raro, pero si se toman en serio los principios de la física cuántica, debe ser verdad. Cabe preguntarse: si un átomo puede estar en una superposición, ¿por qué no también una molécula, una piedra, o incluso un animal? Schrödinger se preguntaba por qué no es posible, pues, tener un gato vivo y muerto a la vez. Hoy sabemos que esto no es posible. Las superposiciones cuánticas desaparecen si los objetos no están completamente aislados. Es muy difícil aislar un átomo, más aún una molécula, y no digamos un minino. Aislar quiere decir que no interaccionen con nada: otro átomo, molécula o fotón.
En esto radica la dificultad de los experimentos de Wineland y Haroche. El primero atrapa un átomo cargado eléctricamente (un ion) en el espacio y quita todo lo que le rodea. Con luz de un láser lo empuja y, siguiendo las pautas establecidas por las leyes de la física cuántica, lo pone en dos sitios a la vez. También puede hacer lo mismo con los electrones que orbitan alrededor del átomo, e incluso con varios átomos. El segundo atrapa fotones entre dos espejos y envía átomos para que los absorban o emitan, poniéndolos en una superposición cuántica. Luego observa cómo la superposición desaparece con el tiempo y que cuantos más fotones participan, más rápido se extingue.
Estos experimentos han marcado un antes y un después en nuestro dominio del mundo cuántico y abren nuevas posibilidades tecnológicas. Wineland ya ha construido el reloj más preciso que existe usando sus iones atrapados. Además, ha conseguido demostrar experimentalmente los principios en los que se cimentan los ordenadores cuánticos, unos aparatos que, si llegamos a construir, permitirán hacer cálculos inimaginables utilizando el principio de superposición cuántica.
Científicos como Haroche y Wineland no surgen por generación espontánea, sino que provienen de laboratorios con gran tradición. Ambos hicieron la tesis doctoral con otros galardonados con el Nobel (Claude Cohen Tannudji, 1997, y Norman Ramsey, 1989), quienes a su vez la hicieron con otros premiados (Alfred Kastler, 1966, e Isodor Rabi, 1944). Sus centros de investigación han permanecido al más alto nivel muchos años gracias al apoyo de sus respectivos países. Esos países están orgullosos de sus flamantes premiados y saben que, con el tiempo, recogerán los frutos (científicos, educativos y económicos) de su investigación, de la misma forma que lo han hecho con sus anteriores laureados.
Ignacio Cirac dirige el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica (Alemania).

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Entrevista a Serge Haroche, Premio Nobel de Física en 2012
15 de March de 2014.
Pablo Jáuregui.
El jurado del Nobel le otorgó este premio por «abrir la puerta a la observación directa de partículas cuánticas sin destruirlas». ¿Por qué es tan importante este hallazgo? ¿Qué vamos a encontrarnos tras abrir esta puerta?
Es importante por dos motivos. En primer lugar, para entender mejor cómo funciona el mundo microscópico, y por tanto satisfacer nuestra curiosidad sobre la naturaleza del Universo. Pero además, este conocimiento podría permitir toda clase de aplicaciones que todavía no podemos ni imaginarnos. A esa escala, las leyes que obedece la naturaleza son las de la física cuántica, que son muy diferentes de las leyes a las que estamos acostumbrados en el mundo macroscópico. Es posible que podamos utilizar estas leyes extrañas para conseguir cosas que no podemos hacer según las leyes de la física clásica.
 
Para los que no conocemos ese extraño mundo cuántico, ¿podría hacernos una visita guiada? ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?
Muchas cosas que pueden parecer contradictorias en nuestra experiencia cotidiana no lo son en el mundo cuántico. Por ejemplo, si lanzas una partícula hacia una pared con dos agujeros, según las leyes clásicas de la Física tendría que elegir y atravesar uno de los dos agujeros. Pero según las leyes de la física cuántica, un solo átomo o fotón atravesará ambos huecos a la vez. Esto es algo que desde nuestra perspectiva convencional nos parece inconcebible, pero precisamente por eso tenemos que cambiar toda nuestra mentalidad si queremos entender lo que está pasando a esta escala microscópica. Hay que imaginar cosas que apenas podemos describir, porque las palabras de nuestro lenguaje convencional se acuñaron para describir la realidad clásica, pero no sirven para definir la realidad cuántica.
 
Einstein rechazó la teórica incertidumbre de la mecánica cuántica con su célebre frase «Dios no juega a los dados». Ahora que usted ha logrado observar partículas a esta escala, ¿ha comprobado que el mundo cuántico es tan imprevisible como predecía la teoría?
Efectivamente, lo que hemos demostrado es que las leyes deterministas de la Física, que eran la piedra angular de esta disciplina en el siglo XIX, ya no son válidas. Los físicos clásicos creían que si conoces todas las condiciones iniciales de cualquier experimento en el Universo, podrás calcular y predecir los resultados. Pero la Física cuántica invalida esta idea. Un fenómeno cuántico se produce de manera arbitraria, y no se puede predecir cuándo ocurrirá, sino que como mucho se puede estimar la probabilidad de que ocurra.
 
Así que en este sentido, Dios sí juega a los dados.
Sí, porque no sabemos ni cuándo se va a producir un fenómeno cuántico, ni sus resultados, como cuando tiramos un dado. Pero esta arbitrariedad que existe en el sistema cuántico desaparece cuando observamos objetos a gran escala en el mundo macroscópico al que estamos acostumbrados en nuestra vida cotidiana.
 
¿Esta idea de que «Dios juega a los dados» tiene algún tipo de implicación filosófica o metafísica? Se lo digo porque algunos autores se han apoyado en la incertidumbre de la mecánica cuántica para defender la existencia de una dimensión sobrenatural de la realidad e incluso apoyar sus creencias religiosas.
Todo esto me parece lamentable. Creo que la ciencia y la religión no deberían mezclarse nunca, porque esto sólo nos lleva a la confusión. Por eso rechazo rotundamente cualquier intento de aproximarse a la ciencia desde una perspectiva religiosa, o de usar la ciencia para legitimar o reivindicar ideas religiosas.
 
Así que cualquier intento de defender creencias como la existencia de un alma o mente separada del cuerpo, apoyándose en el indeterminismo de la física cuántica, ¿le parece charlatanería pseudocientífica?
Pues sí, francamente. No cabe duda de que la comprensión de la mente y la conciencia humana es uno de los grandes desafíos científicos de este siglo, pero no creo que los conceptos de la física cuántica sean relevantes en este campo.
¿Cree entonces que la física cuántica no puede ayudarnos a desentrañar el funcionamiento del cerebro humano o a resolver el problema de si existe libre albedrío?
Quizás pueda tener algún papel en el futuro porque al fin y al cabo el cerebro está compuesto de átomos, y para entender la estructura de los átomos necesitas la física cuántica. Pero aunque el sustrato del cerebro sea cuántico, no creo que los mecanismos del sistema neurológico lo sean.
 
¿Cree que la ciencia y la religión pueden ser compatibles, o considera como el darwinista Richard Dawkins que la visión científica no se puede reconciliar con la fe?
Simpatizo bastante con las ideas de Dawkins, aunque quizás él va demasiado lejos, porque no se puede demostrar la inexistencia de Dios. Pero desde luego estoy convencido de que la religión y la ciencia son dos maneras de pensar que provienen de dos regiones cerebrales diferentes, y considero que es preferible mantenerlas separadas. En mi caso, no soy religioso ni creo en Dios, pero tengo colegas que sí lo son y son capaces de mantener una coexistencia entre su fe y su trabajo científico, sin que esto interfiera con la calidad de su investigación. Pero a mí esto nunca deja de sorprenderme, porque creo que si miras el mundo desde una perspectiva científica, no necesitas la religión.
 
Dejemos entonces la metafísica y hablemos de las posibles aplicaciones de su trabajo._Se ha hablado mucho de la posibilidad de construir un superordenador cuántico ultrarrápido. ¿Cuándo lo veremos?
Estamos todavía muy lejos de demostrar incluso que semejante ordenador pueda existir. Creo que es contraproducente transmitir la idea de que la capacidad tecnológica ya existe y que sólo necesitamos una gran inversión económica para construir un superordenador cuántico. La realidad es que hay muchas cosas que todavía no entendemos bien. Un superordenador cuántico sería un aparato que podrías comprarte en una tienda y llevarte a casa, muchísimo más rápido y potente que los ordenadores actuales. Pero esto no lo veremos en un futuro próximo, y de hecho yo incluso dudo de que alguna vez llegue a existir.
 
También se ha hablado mucho de la posibilidad de desarrollar relojes atómicos mucho más precisos gracias a la investigación con partículas cuánticas. ¿Qué le parece esta idea y qué avances permitiría esta tecnología?
En primer lugar, podríamos lograr sistemas de GPS entre 10 y 100 veces más precisos que los actuales. Además, podríamos medir el campo gravitatorio y la densidad de un territorio con mucha mayor precisión, lo que abriría la puerta al hallazgo de minerales e incluso la predicción de terremotos. Pero para los físicos lo más interesante sería instalar estos relojes en satélites que permitirían realizar ensayos eficaces para verificar la Teoría de la Relatividad.
 
¿Cuál sería el hallazgo futuro de sus sueños?
Mi sueño sería la construcción de una máquina que permitiera realizar experimentos con fenómenos cuánticos que no pueden observarse con la física clásica. Un simulador cuántico con 100 o 200 átomos que pudieran controlarse, uno por uno, para descubrir aspectos totalmente desconocidos de la materia. Otro sueño, aunque no tenga que ver con mi propio campo, sería comprender la materia oscura. La mayor parte de la materia en el Universo es de este tipo, pero seguimos sin entenderla. Es uno de los grandes enigmas, y por tanto uno de los grandes desafíos para comprender el origen y la formación del Universo.
 
Un año después de usted, Peter Higgs ganó el Nobel con François Englert por el famoso bosón. ¿Qué le parece este hallazgo?
Sin duda es un gran logro porque era la pieza clave que faltaba para completar el Modelo Estándar de la Física que unifica todas las fuerzas de la naturaleza. Además, me parece un hecho esperanzador para el futuro de la Humanidad que se dedicaran suficientes recursos como para construir un proyecto tan ambicioso y faraónico como el acelerador de partículas del CERN. Es una hazaña fantástica en la historia de la tecnología y la inteligencia humana.
 
¿Y qué le diría a un escéptico que considerara un despilfarro invertir millonadas en experimentos sobre partículas cuánticas que posiblemente no tengan ninguna aplicación práctica en el futuro?
Le diría que en primer lugar, no todo puede juzgarse desde el prisma de la utilidad y los beneficios económicos. Al igual que existe el arte porque el ser humano quiere satisfacer su sed de belleza, también existe la ciencia porque necesitamos saciar nuestra curiosidad. Pero en todo caso a los que no son capaces de entender esto y sólo piensan en términos utilitarios, también les diría que la investigación básica siempre establece los cimientos sobre los que se construyen aplicaciones futuras dentro de 25, 50 o 100 años. Hay muchísimos ejemplos: sin ir más lejos, las tecnologías que se crearon para los aceleradores del CERN han permitido el diseño de nuevos sistemas informáticos, el desarrollo de internet y técnicas de diagnóstico médico.
 
La ciencia española está pasando por un momento durísimo de recortes por la crisis económica. Si tuviera delante al presidente Rajoy, ¿qué le diría para convencerle de la importancia de financiar la investigación básica?
El mensaje fundamental sería que necesitamos la ciencia para afrontar todos los grandes desafíos del futuro, y las ideas fundamentales provienen precisamente de la investigación básica. En toda Europa, nuestro recurso más importante es el poder de nuestros cerebros. No tenemos petróleo ni energía barata, pero tenemos grandes cerebros, y no podemos desaprovechar este gran recurso. En el caso español, me parece muy lamentable que un gran físico como Juan Ignacio Cirac, por el que siento una gran admiración, esté trabajando en Alemania. Un país no puede desaprovechar de esta manera a sus grandes cerebros. 
http://laicismo.org//detalle.php?pk=30535#ppal
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Frases de Haroche
Es importante para financiar los jóvenes investigadores que quieran hacer investigación impulsada por la curiosidad. La investigación impulsada por la curiosidad es parte de la vida. Algunas personas sienten curiosidad. Ellos quieren aprender más sobre la naturaleza y la sociedad debe ayudar a eso. Es como el arte: se puede aprender más y aportar más belleza.
Si miras el mundo desde la perspectiva científica, no necesitas la religión.
El universo, la naturaleza, tiene límites.  No tenemos herramientas pequeñas y de baja energía, lo mismo que no hay fuentes de energía lo suficientemente grandes y cercanas a los sistemas solares como para hacer saltar de órbita a los planetas.
Hemos demostrado que las leyes deterministas de la física, ya no son válidas. La física cuántica invalida la idea de la predicción exacta
La Humanidad va a tener que afrontar retos como el calentamiento global, problemas de salud o energéticos que solo podrán ser resueltos por la ciencia. Por ello, recortar los presupuestos de investigación por motivos económicos es una visión a corto plazo que no funciona.
El gran problema es que la política es una actividad humana a corto plazo, mientras que la investigación lo es a largo. Las democracias deben resolver este dilema si queremos evitar situaciones graves.
Uno de los grandes problemas” a los que se enfrenta la física es la frontera entre el terreno microscópico, donde se ven esos extraños efectos cuánticos y el macroscópico donde desaparecen. Es una frontera poco conocida y, como todas las fronteras en ciencia, tenemos ganas de explorarla (…) por simple curiosidad. Tenemos necesidad de conocer mejor el mundo y la experiencia nos demuestra que eso siempre lleva, antes o después, a aplicaciones prácticas.
Estamos intentando hacerlo mejor. Preparar estados de unos cuantos fotones que se llaman estados no clásicos, es decir, que exhiben propiedades cuánticas. Esos estados son muy frágiles, así que intentamos protegerlos para mantener sus propiedades cuánticas por el mayor tiempo posible. ¿Y por qué los fotones son como el gato? Los fotones mantienen la superposición de dos estados que tienen diferentes propiedades e intentamos mantener esa ambigüedad cuántica el mayor tiempo posible. Así, aunque atrapado, el gato sigue estando vivo y muerto a la vez.
Cierto es que si vemos los avances que se están llevando a cabo hoy en día, como son los compuestos de invisibilidad, los agujeros de absorción azul (agujeros negros controlados), teletransporte reestructurativo, y montones de cosas más con nombres mucho más complicados, era de suponer que la famosa enunciación de Einstein de que nada podía ir más rápido que la velocidad de la luz, se fuera al traste.

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Max Planck, el Padre de la Física Cuántica expresó:

En mi carácter de Físico y como hombre que ha dedicado su vida a la ciencia auténtica, a la investigación de la Materia, me creo a salvo de la sospecha de un fantasioso irresponsable. Por ello, y a raíz de mis exploraciones en el campo atómico, declaro lo siguiente:

No existe la materia en sí.

Toda materia nace y permanece únicamente en virtud de una Fuerza que pone en vibración las partículas intraatómicas y las mantiene vinculadas semejando al más pequeño sistema solar del mundo. Siendo que en el Universo no existe fuerza inteligente ni fuerza eterna (abstracta) alguna (la humanidad nunca pudo inventar un “perpetum mobile”), debemos admitir detrás de la Fuerza mencionada la presencia de un Espíritu consciente inteligente, o sea que EL FUNDAMENTO ESENCIAL DE LA MATERIA ES DICHO ESPIRITU.

Ya que según vimos la Materia no existe sin este Espíritu, lo real, cierto y efectivo no es la Materia visible y transitoria, sino el Espíritu invisible e inmortal. Pero siendo que no puede haber espíritu en sí por pertenecer cada espíritu a un ser, debemos forzosamente admitir seres espirituales.
Ahora bien: como a su vez los seres espirituales no pueden ser por sí mismos, sino que deben ser creados, no vacilo en denominar a ese misterioso Creador como lo han nombrado todos los pueblos cultos de la Tierra en los pasados milenios: Dios.

Einstein manifestaba así su desconcierto frente al avance de lo cuántico:
"¿Quiere esto decir que la Luna no está ahí cuando nadie la mira?"


Sin ser físico respondo esta pregunta del gran sabio señalando que desde la Creación todo lo creado está siendo permanentemente observado por la Inteligencia Pura Mental que con su Energía compenetra TODO; los quarks y lo considerado vacío: Por lo tanto la Luna siempre se verá aunque nadie aparentemente la mire, siempre está siendo por una mente superior a la humana observada y nosotros al observarla pasamos a ser co-creadores en miniatura, pero co-creadores al fin...

A contar de 1935 Einstein fue sobrepasado por lo cuántico que Planck visionó y nuevos sabios comenzaron a demostrar, al sentir que su teoría de la relatividad se debilitaba por haber él asegurado que no había nada superior a la velocidad de la Luz, no lo soportó, tal parece no aceptó que lo cuántico era superior a su visión paradigma de la velocidad de la luz y del comportamiento que ahora se consideraba impredecible de los electrones, ligados con otros en instantaneidad muy superior a la velocidad de la luz que para él era el límite.

Agregó Einstein:
        Si la física cuántica fuera cierta el mundo estaría loco.

Daniel Greenberger le responde:
Tiene razón: el mundo está loco.

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Junio 2013
Junto a otros tres premios Nobel, Wineland y Haroche estuvieron presentes entre finales de febrero y comienzos de marzo de este año en un simposio organizado por el Instituto de Física de São Carlos de la Universidad de São Paulo, en donde concedieron sendas entrevistas exclusivas a Pesquisa FAPESP (lea el reportaje sobre el simposio en la edición nº 205). Ambos frecuentan Brasil desde hace al menos dos décadas, y Haroche, quien suele pasar sus vacaciones en una playa de Bahía, visitó nuevamente el país luego del evento realizado en el interior paulista. Hablaron de sus investigaciones, que tienen una cierta complementariedad, y de los posibles caminos a los que sus estudios pueden conducir. Wineland conjetura que relojes atómicos más precisos quizá puedan ser útiles para pronosticar terremotos, por ejemplo. ¿Y el tan soñado ordenador cuántico? “No me agrada la idea de presentarme como un ingeniero que construirá la computadora cuántica. Nadie sabe qué ruta seguir para arribar a ello. Estamos haciendo progresos, pero dando pequeños pasos”, afirma Haroche. Las entrevistas fueron realizadas por separado. Pero, como los temas abordados a veces se rozan y se repiten, se editaron conjuntamente los dichos de ambos.
¿Fue una sorpresa el ganar el Nobel el año pasado?
WINELAND – Pienso que la mayoría de los que ganan el Nobel de una manera u otra habían oído antes decir que podían ganar el premio. Escuché que mencionaron mi nombre un par de veces. En ese sentido, el premio no fue algo totalmente inesperado. Pero durante los últimos años no estaba pensando en el tema. Algunas personas se despiertan para escuchar las noticias y saber quiénes son los ganadores del Nobel. Pero yo estaba durmiendo cuando hicieron el anuncio. Mi mujer me despertó. Cuando se gana un Nobel, está implícito que uno se convierte en una especie de portavoz de su campo de investigación. Eso fue lo que pasó conmigo y con Serge. Uno pasa a ser una inspiración para los estudiantes, que hoy en día cuentan con tantas distracciones, para que sigan la carrera científica. Una forma sencilla de hacer eso es contar mi historia. Cuando era joven, en la secundaria, me interesaban más los coches y las motos, no la ciencia. Ciertamente no fui uno de los mejores alumnos. Pero he de decir que siempre me gustaron la matemática y la física cuando estaba en la escuela.
HAROCHE – Este tipo de premio no es algo que uno espere. Por supuesto que yo sabía que estaba haciendo un trabajo que suscitaba la atención de la comunidad. Pero nuestra área es vasta, hay muchos temas y subáreas que están produciendo resultados interesantes. Por eso era imposible vaticinar quiénes lo ganarían. Uno también debe entender –y David coincide conmigo en este punto– que el premio es para el área como un todo. No es para mí y para él. La investigación es un trabajo en grupo. En mis estudios, conté con el trabajo de dos investigadores sénior. Estoy seguro de que fue lo mismo para David. Pero, debido a la naturaleza del Nobel, ellos necesitan asociar el premio con algunas personas.
¿Sus equipos eran rivales?
WINELAND – Los abordajes eran lo suficientemente distintos como para que no nos sintiéramos compitiendo en una misma área. Rainer Blatt [físico de la Universidad de Insbruck], quien también estuvo en el seminario de São Carlos, cuenta con un grupo muy fuerte y es uno de mis mayores competidores. Pese a que lo somos, también somos buenos amigos desde hace muchos años. Mis trabajos y los de Serge son un tanto complementarios. Para explicarlo en forma sencilla, yo diría que uso la luz para controlar algunas propiedades de los átomos, y Serge usa átomos para investigar y controlar propiedades de la luz. Aunque se describa que un trabajo es lo opuesto del otro, nos valemos de la misma física cuántica para describir interacciones entre los átomos y la luz.
HAROCHE – Existe una hermosa simetría entre nuestras investigaciones. A decir verdad, ambos trabajamos con las interacciones de la luz y de los átomos en el nivel cuántico más fundamental. Yo veo las cosas desde una perspectiva y él desde otra. Quizá esa simetría sea lo que llevó al comité del Nobel a pensar que sería algo bueno premiarnos a ambos.
¿El enmarañamiento es la impronta que indica que existe algo cuántico en un sistema?
WINELAND – Antes del enmarañamiento está la idea de la superposición de estados. Uno de los experimentos que hicimos en nuestro laboratorio consistió en mostrar que una partícula, un ión o un átomo, puede estar en dos lugares al mismo tiempo antes de que haya enmarañamiento. La superposición es la marca registrada de que ingresamos en el extraño mundo de la mecánica cuántica. Para mí y también para otra gente, una cuestión fundamental aún no respondida consiste en saber dónde termina el mundo clásico y dónde empieza el cuántico. De haber una línea divisoria, debemos saber dónde está. Eso trae a la luz conceptos tales como el de la existencia de varios mundos o universos [paralelos]. En este momento, considero que la tesis de los diversos mundos es perturbadora, pero es tan válida como cualquier otra idea acerca de lo que realmente pueda estar sucediendo. Hasta donde yo sé, es una solución válida para el problema. Como físico experimental, siento que existe algo por descubrir en ese sentido. Pero no contamos con un experimento que pueda hacerse para responder a esta cuestión. Tal vez exista algún mecanismo, alguna nueva física, que todavía no vislumbramos, que genera esa barrera (entre lo cuántico y lo clásico). Este campo es muy especulativo. No creo que alguien tenga la respuesta a esta cuestión. Pero siento que hay algo muy profundo por descubrir.
HAROCHE – La noción central [de la física cuántica] es la superposición, el hecho de que un sistema pueda estar al mismo tiempo en diferentes estados. El enmarañamiento es una consecuencia de ello. Dos sistemas están enmarañados cuando interactúan y pueden mantenerse en una superposición de estados. Esto quiere decir que lo que sucede con un sistema inmediatamente produce un efecto sobre el otro, aun cuando los mismos estén separados por una gran distancia. A eso se le llama no-localidad. Es una propiedad muy bien establecida de la materia y de la radiación. De manera superficial, puede pensarse que esta propiedad viola la noción de causalidad, pues no es posible propagar información a una velocidad mayor que la de la luz. De todos modos, existen algunos tipos de correlación que son instantáneos. Pero esas correlaciones no pueden usarse para propagar información. Por consiguiente, no hay ninguna contradicción. Hay muchos grupos trabajando en esta cuestión, sobre todo con fotones propagándose en el espacio abierto y en fibra óptica. Uno de los pioneros en ese campo es mi colega Alain Aspect [del Instituto de Óptica y de la Escuela Politécnica de París, quien también estuvo presente en el simposio], que realizó un experimento en 1982 demostrando por primera vez este tipo de enmarañamiento.
¿Qué podemos esperar en términos de nuevas aplicaciones derivadas de la física cuántica?
WINELAND – La mayoría de los físicos cree que las aplicaciones en el área de computación cuántica deberán operar con simulaciones. Por ejemplo: una cosa que estimuló mucho a la computación (cuántica) fueron los algoritmos de factorización. Pero efectuar una factorización útil constituye un desafío sumamente difícil, pues se utilizan muchos recursos que aún no dominamos. Con una cantidad pequeña de qubits [bits cuánticos] se pueden hacer cosas interesantes. Tal vez con 50 o 100 qubits sea posible simular un sistema. Para mí, esta cuestión será interesante cuando logremos aprender algo nuevo con esa simulación. Por ahora, en la física cuántica se están haciendo demostraciones de simulaciones que ya hemos logrado hacer con una computadora normal. Es difícil pronosticarlo, pero a lo mejor en los próximos 10 años logramos hacer una simulación que realmente nos enseñe algo nuevo.
HAROCHE – Hay cosas que son una realidad, como lo es la criptografía cuántica. Pero la cuestión que se plantea es si ésta es útil y competitiva en relación con la criptografía clásica. Está también la metrología, en la cual se hace uso de la física cuántica para perfeccionar la precisión de las mediciones. Un buen ejemplo de ello es el trabajo de David con relojes atómicos. Él emplea el enmarañamiento para medir lo que sucede en un ión, que sería el reloj atómico más preciso hasta ahora construido. La computadora cuántica podría trabajar en un estado de superposición, de manera tal que algunos cálculos podrían hacerse en forma más rápida y eficiente que en una computadora clásica. Eso es un sueño. Los conceptos necesarios a tal fin están establecidos, pero funcionan en sistemas pequeños. Para contar con una computadora cuántica, debemos controlar centenares de partículas. Existen problemas técnicos y prácticos y no sabemos si se resolverán. No me gusta la idea de presentarme como un ingeniero que construirá la computadora cuántica. Nadie sabe qué ruta debemos tomar para alcanzar ese objetivo. Estamos haciendo pequeños progresos. Por ejemplo: estamos aprendiendo a corregir pequeños errores que se producen en los sistemas cuánticos, a los cuales los denominamos decoherencia. La superposición cuántica es un estado sumamente frágil, que desaparece fácilmente. En París, hacemos experimentos a los que denominamos corrección de feedback, en los cuales logramos mantener una cierta cantidad de fotones durante un tiempo promedio muy largo. Logramos corregir las perturbaciones tan pronto cómo se producen. Esto es bueno para algunas cosas, pero no lo suficiente como para la computación cuántica. Es sumamente difícil prever qué sucederá. Si observamos la historia, todas las tecnologías derivadas de la física cuántica, tales como el láser y las imágenes de resonancia magnética nuclear con fines médicos, salieron de la investigación básica no concebida con tal finalidad. Estoy casi seguro de que las aplicaciones aparecerán. Pero no se puede adivinar qué sucederá.
¿Los progresos son mucho más palpables en el área de los relojes atómicos?
WINELAND – Ése es un campo mucho más desarrollado. Elaboramos relojes atómicos que sirven con un propósito, tanto con átomos como con iones. Un buen ejemplo de ello son los sistemas de navegación basados en GPS. Desde hace décadas se fabrican los relojes atómicos para esos sistemas. Y es así desde hace siglos: siempre que alguien desarrolla un reloj más preciso, un nuevo uso aparece, generalmente en el área de navegación. Fue y sigue siendo así. Existen algunas aplicaciones en comunicación que también emplean relojes atómicos. Por ejemplo: de contar con un reloj atómico para un sistema del tipo del GPS con precisión de milímetros, podríamos medir la deformación de la Tierra. Potencialmente, un sistema así podría pronosticar terremotos. Pero, por supuesto, serán necesarias también otras herramientas; pero un reloj con esa precisión podría ser útil en ese sentido.

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El desafío de ‘ver’ átomos
El trabajo de Haroche ha superado el reto de observar el mundo cuántico
En nuestra vida diaria, la luz, o los campos magnéticos, son tan ligeros y de tan baja energía, relativa a nuestros movimientos, que podemos ver y medir velocidades de los objetos sin modificar sus posiciones instantáneas. La física macroscópica es normal porque las energías de interacción son pequeñas, relativamente a lo que interacciona. En este sentido, la obra de Serge Haroche es seguir la dirección inversa a la habitual: en vez de tratar de ver algo tan efímero y volátil como los fotones de ondas más largas que las de la luz, los detectan como un barco grande detecta olas pequeñas, gracias al movimiento pendular que esas pequeñas olas le producen.  
En nuestro mundo macroscópico una buena tormenta es una sábana de agua, pero lo que sentimos son gotas individuales que nos golpean. Cuando acercamos nuestros ojos a la arena de playa, vemos que la superficie continua son granos individuales. Nuestros coches se mueven de manera ordenada en las carreteras, pero en las ferias, los coches de choque se mueven aleatoriamente como los electrones en el canal de conducción de un cable de cobre.  
Podemos engarzar dos de esos electrones, o dos fotones de los que usa Haroche, en estados complementarios, por ejemplo un cubo y una pirámide. Metemos ambos en cajas exactamente iguales, y las movemos con los ojos cerrados. Siguen siendo un cubo y una pirámide, pero no sabemos qué caja contiene a cada uno. Una vez engarzados (metidos en cajas idénticas y opacas), no es posible saber, sin destruir las cajas, qué caja tiene el cubo, y cuál la pirámide. Las separamos, y mandamos una a París, y la otra a Nueva York. En París deshacemos el engarce, abrimos la caja y ésta lleva dentro un cubo. Instantáneamente sabemos, antes de que nos llegue cualquier señal desde Nueva York, que la de allí es una pirámide.
Haroche ha hecho estos experimentos. Las mezclas son aleatorias. Sólo sabemos cuáles son los estados de los sistemas cuando destruimos los engarces. El engarce entre dos partículas
podría permitir el diseño de computadores mucho más rápidos que los actuales, pues vemos que se puede transmitir información a las inmensas velocidades del nivel atómico. Los trabajos de Haroche son un gran avance en esa dirección.
Antonio Ruiz de Elvira

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Amit Goswami

Remeció los cimientos de la física moderna con su libro "Dios es cuántico y no ha muerto" El sabio de la física cuántica nos señala:

La conclusión a la que se llega con estos experimentos es radical. La consciencia cuántica, el precipitante de la causalidad descendente basada en la elección de entre las posibilidades cuánticas, es lo que las tradiciones espirituales esotéricas llaman Dios. Hemos redescubierto a Dios dentro de la ciencia. Y más aún. Estos experimentos abren las puertas a un nuevo paradigma de la ciencia basado no en la primacía de la materia, como la antigua ciencia, sino en la primacía de la consciencia. La consciencia es la razón de todo ser, que ahora podemos reconocer como lo que las tradiciones espirituales llaman el Señor (cristianismo), Brhama (hinduísmo), Ain Sof (judaísmo), Sunyata (budismo), etcétera. La nueva ciencia es integradora. Mientras en su mayoría estos términos para denotar la razón del ser - el Señor, por ejemplo- indican su plenitud, el término budista Sunyata significa el vacío, o la nada. ¿Una contradicción? La nueva ciencia lo explica: la razón del ser está llena de posibilidades, sí, pero posibilidades no es lo mismo que "cosas", de modo que también puede llamarse correctamente "nada".
Más allá de los condicionamientos materialistas del paradigma newtoniano y de los dogmas del cristianismo populista, la existencia de Dios puede concebirse desde los sugerentes indicios que postula la física cuántica. Esto es, al menos, lo que propone el profesor Amit Goswami en «Dios no ha muerto» (Obelisco, 2010), libro fascinante del que les ofrecemos el siguiente extracto y en el que se repasan, entre otras, cuestiones esenciales como la naturaleza de la realidad, la existencia del alma, el poder de los sueños y la universalidad del amor.
Jesús lamentaba que el reino de Dios está en todas partes, pero que la gente no lo veía. En fin, las pruebas son sutiles; es fácil que la gente de la calle las pase por alto. Pero los científicos son personas especiales; son expertos en descifrar pormenores infinitesimales. ¿Por qué no han advertido las signaturas de lo divino?
El físico Richard Feynman, ganador del Premio Nobel en la especialidad, expresó esta miopía de los científicos de los últimos tiempos cuando nos brindó esta advertencia contra la imaginación desbocada. Dijo: «La imaginación científica es imaginación dentro de una camisa de fuerza». La camisa de fuerza que Feynman y otros materialistas llevaban es el sistema de creencias denominado materialismo científico. Y la doctrina que más ata es la doctrina reduccionista y exclusivista de la causación ascendente (la causa asciende desde las partículas elementales –micro– hasta el cerebro y la consciencia –macro–. No existe un poder causal en ninguna entidad del mundo, salvo en las interacciones entre las partículas elementales).
La física cuántica nos está mostrando el camino al devolvernos la causalidad descendente (la consciencia tiene el poder definitivo para crear la realidad manifiesta eligiendo libremente entre las posibilidades que se le ofrecen) y a su agente: Dios, que actúa por medio del observador. En la física newtoniana, los objetos son cosas determinadas. Pero, en física cuántica, los objetos son posibilidades entre las que escoge la consciencia. Cuando una persona mira, su consciencia escoge una de las distintas posibilidades cuánticas, que se colapsa en la realidad de la experiencia.
Pero esto, ¿cómo prueba la existencia de Dios? Suena como el chiste: hemos buscado a Dios y lo hemos encontrado; ¡y resulta que somos nosotros! Puede que los antiguos hindúes tuvieran razón cuando afirmaban que hay trescientos treinta millones de dioses. Bueno, ahora serían seis mil millones debido a la inflación. Pero, si somos Dios, ¿por qué vivimos de este modo? ¿Por qué nos cuesta tanto manifestar cualidades piadosas como la no violencia y el amor?
Las pruebas de Dios están dentro de nosotros, pero para verlas hemos de ser sutiles. Para vivirlo, hemos de crecer…
http://www.akasico.com/noticia/2599/Ano/Cero-Religiones-y-espiritualidad/DIOS-EXISTE-Y-ES-CUANTICO.html


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Salto Cuántico
He estado leyendo a Amit Goswami, físico cuántico, autor de La Física del Alma y de Dios No ha Muerto, su último libro.

Goswami plantea el tema del observador que nos viene inquietando desde hace varios años. ¿Quién es el que observa? En la física cuántica, esto es crucial, ya que para determinar si algo es onda o partícula, depende del observador, o sea, se desliza terriblemente que en el microcosmos, la realidad depende del observador.  Esto también lo hace presente el teólogo Leonardo Boff, quien se pregunta ¿ y quién nos observó a nosotros, los seres humanos? Notorio es que estudiosos de tan diferentes áreas converjan en la pregunta…y en la respuesta: Dios.
Dios, no como un señor con barbas que te controla y te dice lo bueno y lo malo, sino como algo mucho más grande. Goswami dice que nos hemos siempre planteado, desde las ciencias, que lo primero es la partícula más ínfima y que de ella nacen los átomos y de ahí van evolucionando a masas más grandes y complejas (Big Bang). Entonces dice, si ya sabemos que del observador depende sea partícula u onda, por qué no pensamos al revés, que lo primero no fue esa microscópica partícula, sino que fue una onda, o en otras palabras una conciencia, un observador que determina que se materialice una partícula, como sucede en las experimentaciones de la física cuántica, que a este hecho le llaman “colapso”.
Si pensamos que nosotros, humanos mínimos, podemos colapsar una partícula u onda, sólo poniendo nuestra atención en los que observamos, ¿no será esta una cualidad divina? Es claro para los científicos que esto es lo que hacemos cuando observamos el microcosmos, lo cual no es así con el macrocosmos, ya que no colapsamos montañas, ni el número ganador de la lotería.
Si seguimos con esta mirada, que primero no fue partícula, fue conciencia, fue conciencia con intención de creación, podemos comenzar a remirar nuestra evolución con cualidades cuánticas. La creación o colapso de una partícula sucede en un salto cuántico, es decir no hay un proceso de creación, el electrón está en una órbita alrededor del núcleo del átomo y de repente aparece en otra órbita, así no más. ¿No ocurre así de esta forma, en la aparición de la vida en la tierra? A lo cual aún no tenemos respuestas. La evolución no ha sido continua, es decir, al reptil en su transformación en ave,  no le aparece el ala de a poco, no habría sobrevivido con un muñón, tiene que haberle aparecido el ala de una vez y no sólo a uno de su especie, sino a muchos para que pudieran sobrevivir. Concluyo que la evolución también es discontinua, como si fueran saltos cuánticos que suceden en el microcosmos, y que entonces también sucederían en el macrocosmos, como el resultado del colapso provocado por un Observador, Una Conciencia tremenda.
También observamos que esta evolución no tiene nada de azar, tiene una dirección hacia la creación de seres más sofisticada, más compleja, es un orden en despliegue, como diría David Bohm otro físico cuántico, o es el camino al punto Omega como diría el teólogo jesuita  Pierre Theilard de Chardin, punto en que la evolución de los seres humanos llega al culmine de la evolución de la conciencia, y de la materia, con la primacía de la  compasión y el amor por el otro, por la “otridad”, que soy yo también. El Punto Omega sería como volver al creador, porque siempre ha estado, pero volver como personas con otro nivel de conciencia, basado en el amor.
Todo esto, a mí me llena de optimismo y sentido. Mi intuición que estamos en esta vida para aprender amar al otro, y ese otro es muy, muy vasto y soy yo al mismo tiempo, da sentido a todas las palabras de seres que han trascendido en nuestra breve historia, como Jesús con sus palabras “ama a tu prójimo como a ti mismo” ( o mi traducción de ama al otro que está enfrente, como a ti mismo)
Como todos los aprendizajes, el aprender a amar es fácil y difícil, a veces sabemos amar muy bien a nuestra familia y somos cretinos cuando insultamos enojados a ese otro que se ha cruzado en nuestro camino. Tenemos todas nuestras vidas y las que necesitemos para que el aprendizaje de amar se complete, para que nuestra conciencia alcance el nivel que Dios nos tiene como meta, el punto Omega de perfecto amor.
En estos últimos años ha emergido con fuerza en los países desarrollados occidentales, corrientes de pensamiento que piden a gritos una confluencia entre ciencia y espiritualidad, una respuesta a nuestras experiencia denominadas “interiores” de las cuales comenzamos a conversar con menos pudor y nos damos cuenta que parece que “sentimos” las mismas cosas y entre ellas surge como volcán en erupción, la necesidad, la plegaria de mayor amor entre nosotros. Las religiones no han dado respuesta a esta necesidad del alma que muchos sentimos y que sabemos se resolverá en el camino del aprendizaje del amor.
Quizá Dios nos tiene preparado un salto cuántico en nuestros niveles de conciencia, y así, como en el microcosmos, el electrón aparece en otra órbita, o así como en el macrocosmos en la evolución aparece de repente un par de alas, así de repente, la Conciencia colapsará para nosotros un par de alas de amor. ¿No encaja todo esto en lo que han dicho las antiguas sabidurías religiosas judaicas, cristianas, budistas, hinduistas, musulmanas?
La Filosofía Perenne de estas sabidurías nos dice lo mismo (Aldous Huxley):  que el espíritu existe; que  el espíritu está dentro de nosotros;  a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno. Que hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación. Si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema. Y esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento. El final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles. Todas las religiones coinciden en estas premisas, ¿cómo conocer a este Espíritu? ¿cómo conectarse con El? Cada uno tiene sus métodos, yo converso con El.
http://jacqueline.blogia.com/2011/022601-salto-cuantico.php

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Comentario:

Amit llegó de la India a Estados Unidos como prestigioso físico cuántico. Era ateo y materialista y tuvo una transformación que él destaca:
El problema de la medida cuántica es un problema que para siempre desencarrila a la gente de cualquier logro profesional porque es una cuestión muy complicada. La gente lo ha probado durante décadas y no han sido capaces de resolverlo. Pero pensé, “No tengo nada que perder, y voy a investigar solo la verdad, y porque no intentarlo?” La física cuántica es algo que yo conocía muy bien. He investigado la física cuántica toda mi vida y ¿Por qué no intentar el problema de la medida cuántica? Y es así como empecé a preguntar. Y me tomó desde 1975 a 1985 hasta, a través de un logro místico, que me di cuenta de todo esto. Dios se concibe solo en el aspecto inminente de la divinidad. Lo que eso significa es: tu has dicho que solo hay una realidad. Diciendo que solo hay una realidad –la realidad material- incluso cuando imbuyes la materia con la espiritualidad, porque todavía estamos trabajando en un solo nivel, estás ignorando el nivel trascendental. Y entonces, solo estás mirando a la mitad del pastel; ignorando la otra media. Ken Wilber enfatiza mucho esto. Así que lo que tenemos que hacer -y es ahí cuando el estigma de la ciencia desaparece- es incluir a la otra mitad en la ciencia. Antes de mi trabajo, creo que era una situación oscura el cómo se debía de hacer esto. Pero gente como Teilhard de Chardin, Aurobindo o Madame Blavatsky, la fundadora del movimiento Teosófico, reconocieron que esa ciencia podría venir, muy pocos podían antes verla.
Así que lo que he hecho ha sido dar un cuerpo actual a estas visiones que se tuvieron al principio del siglo anterior. Y cuando haces esto, y cuando reconoces que la ciencia puede ser basada en la primacía de la conciencia, esa deficiencia se resuelve. En otras palabras, el estigma de que la ciencia crea separatividad se esfuma. La ciencia materialista es una ciencia separatista. La nueva ciencia dice que la parte material del mundo existe, el movimiento separado es también parte de la realidad, pero no es la única parte de la realidad. Hay separación y entonces hay integración. En mi libro, El Universo Autoconsciente hablé del viaje del héroe en su empeño en el mundo científico. Y dije que hace cuatrocientos años con Galileo, Copérnico, Newton y otros, empezamos la navegación materialista y nos llevó a una viaje de separación, pero eso es solo la primera parte del viaje del héroe. Entonces el héroe descubre y el héroe retorna. Es la vuelta del héroe que nosotros estamos contemplando ahora a través del nuevo paradigma.
Causalidad descendente : La conciencia no es el resultado secundario de la materia según hemos visto antes. Es una entidad no sometida a la materia que decide la naturaleza de ésta. Es decir, la realidad no comienza en las partículas, sino en la conciencia. Para Goswami, la conciencia precede a la materia y no está condicionada. Es la base de toda existencia. Entonces, la materia existe como posibilidad dentro de la conciencia y ésta elige, entre las múltiples posibilidades, una concreta para un suceso particular. Entrelazamiento: Dos objetos que comparten un origen común se influyen uno a otro sin necesidad de contacto. Ese origen común, en nuestro caso, es la conciencia, el Todo inicial que entrelaza a la materia en una unidad más allá de la ilusión de que todo es independiente entre sí. Al ser sujeto y objeto parte de un mismo origen, las observaciones y los actos derivados de cada acción influirán en otros objetos, pues todo está entrelazado. Es el principio que subyace al concepto de conciencia global que defiende la noética.
El cerebro responde a cada estímulo con una superposición cuántica de posibilidades. Todas las opciones son posibles para ser elegidas, y la conciencia colapsa una de esas posibilidades. Pero las probabilidades matemáticas para elegir cada posibilidad se van concretando según se acumulan experiencias y respuestas previas, pues la conciencia acude a esa memoria cuántica de cada sujeto para decidir.
Podemos entender mejor el proceso si pensamos en términos de consciente y subconsciente. Nosotros elegimos según el primero, pero en realidad es el subconsciente (la conciencia única) el que ya tiene una respuesta elegida de antemano.
Aunque los científicos convencionales desestiman la mayor parte de estos nuevos datos como subjetivos o incluso fraudulentos, lo cierto es que representan verdaderas anomalías para el paradigma materialista, debido a que, si estas cosas son ciertas, el argumento materialista de que «no existe nada salvo la materia» resultaría falso. De hecho, la reencarnación y las experiencias cercanas a la muerte no son los únicos fenómenos anómalos para la ciencia materialista. Sus límites están siendo puestos a prueba desde distintos frentes. Hay problemas de «signos de puntuación» en la evolución biológica, problemas que Steven Gould ha popularizado; existen problemas de morfogénesis biológica sobre los que Rupert Sheldrake ha llamado la atención; también están los problemas que plantea la sanación mente-cuerpo, sobre los cuales han escrito ampliamente luminarias como Deepak Chopra y Larry Dossey. También están las anomalías de la percepción extrasensorial, e incluso de la percepción normal. Y tanto la creatividad como la espiritualidad deben contemplarse como fenómenos anómalos dentro del paradigma materialista. Pero, muy especialmente, tenemos las anomalías de la misma física, los de la física cuántica, que han sido objeto de muchos libros recientemente.
La nueva ciencia de la reencarnación es uno de los brotes de un nuevo paradigma, el de una ciencia dentro de la primacía de la consciencia, que se viene desarrollando desde hace algún tiempo. En un libro mío reciente, The Self-Aware Universe: How Consciousness Creates the Material World, se esboza el modo en que todas las paradojas y las anomalías de la física cuántica se pueden resolver si basamos la ciencia en la suposición metafísica de que la consciencia, y no la materia, es el fundamento de todo ser. En un libro posterior, The Physicist’s View of Nature, vol. II: The Quantum Revolution, he demostrado de qué modo se puede ampliar el nuevo paradigma de la ciencia (que yo llamo ciencia dentro de la consciencia, o ciencia idealista) para explicar no sólo las anomalías de la psicología (tanto la normal como la paranormal), sino también las de la biología, la ciencia cognitiva y la medicina mente-cuerpo. Este nuevo paradigma integra también la ciencia con la espiritualidad, que es el tema de mi libro The Visionary Window: A Quantum Physicist’s Guide to Enlightenment. En el presente libro, profundizaré y ampliaré la nueva ciencia para incorporar la supervivencia tras la muerte, la reencarnación y la inmortalidad.
La verdad es que comencé mis investigaciones sobre La física del alma casi inmediatamente después de que se publicara The Self-Aware Universe, y todo aquello de lo que daba cuenta en mis posteriores libros surgió de esta investigación. Este libro estuvo a punto de publicarse prematuramente, en 1997, pero ahora me alegro de que no fuera así. Posteriormente, lo que demoró la publicación de La física del alma fue la intrigante cuestión de la resurrección y la inmortalidad. Y sólo estuve preparado para publicar el libro que tiene usted en sus manos cuando me llegó la inspiración relativa a la física de la inmortalidad.

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nov 15 2013
Hay vida después de la muerte, y la muerte es una ilusión creada por nuestra conciencia.
Un científico estadounidense ha encontrado pruebas de esta teoría en la física cuántica.
“Creemos que la vida es solo la actividad del carbono y una mezcla de moléculas; vivimos un tiempo y después nos pudrimos bajo tierra”, escribió el doctor en medicina Robert Lanza, citado por el diario británico ‘Daily Mail‘.
Este profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad Wake Forest de Carolina del Norte argumentó que los humanos creemos en la muerte porque “nos han enseñado a creer que morimos”; es decir, nuestra conciencia asocia la vida con el cuerpo, y sabemos que el cuerpo muere.
Su teoría, denominada ‘biocentrismo’ o ‘universo de la biocéntrica’, explica que la muerte no puede ser tan terminal como creemos. Según esta teoría, la biología y la vida originan la realidad y el universo, y no a la inversa.
De eso se desprende que la conciencia determina la forma y el tamaño de los objetos del universo.
Para dar un ejemplo, Lanza se centra en cómo percibimos el mundo que nos rodea. Una persona ve el cielo azul y le dicen que ese color es el ‘azul’, “pero se pueden cambiar las células de su cerebro para que vea el cielo de color verde o rojo”.
Nuestra conciencia da sentido al mundo y puede ser alterada para cambiar nuestra interpretación. Desde el punto de vista de la biocéntrica, el espacio y el tiempo no se comportan de manera tan rígida ni tan rápida como nos presenta nuestra conciencia.
Si aceptamos la teoría de que el espacio y el tiempo simplemente son ’herramientas de nuestra mente’, entonces la muerte y la idea de la inmortalidad existen en un mundo sin límites espaciales ni lineales.
Los físicos teóricos creen que hay una cantidad infinita de universos en los que diversas variaciones de personas y situaciones existen y ocurren simultáneamente.
Lanza afirma que todo lo que puede suceder sucede en algún momento en todos estos ‘multiversos’ (los múltiples universos posibles), lo que significa que la muerte no puede existir “en un sentido real”.
Según Lanza, que participó en los primeros experimentos de clonación, cuando morimos nuestra vida se convierte en una “flor perenne que vuelve a florecer en el multiverso”.
Para corroborar su teoría, el científico citó un experimento conocido como ‘experimento de la doble rendija‘, que demuestra que la percepción humana participa en el comportamiento de la materia y la energía.
http://convergenciarmonica.wordpress.com/2013/11/15/la-fisica-cuantica-demuestra-que-hay-vida-despues-de-la-muerte/

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Entrelazamiento cuántico o “efecto de Dios”: el pegamento entre el espíritu y la materia
El entrelazamiento cuántico, descrito como el parteaguas entre la física moderna y la clásica y también llamado "el efecto de Dios", parece servir como un cordón inmaterial que conecta todas las cosas del universo y tiende un puente entre la materia y el espíritu
En las últimas décadas la física cuántica ha tomado una enorme popularidad entre los no iniciados, principalmente por virar el materialismo característico de la ciencia hacia antiguas filosofías como el idealismo o religiones tan atractivas para la mente posmoderna como el budismo. Tiende un puente: la ciencia originalmente no se distingue de la filosofía: ambas buscan describir y entender la naturaleza (o el universo); la naturaleza, que en un inicio era concebida como la manifestación visible del espíritu. Es parte de la interpretación popular de la física cuántica (ampliamente criticada por científicos que en ocasiones no logran salir de la “caja”): hacer del mundo algo en lo que la mente participa o al menos algo que se parece más a lo mental que a lo inerte y meramente mecánico. A mi juicio atinadamente, el filósofo y físico de Yale Abner Shimony llamó a esta vertiente de la física “metafísica experimental”.
Una de las cosas que ha hecho a la física cuántica tan atractiva para la mente popular, con cierta inclinación a la espiritualidad, es que ha demostrado que el acto de observar un objeto afecta el estado de lo que se observa. Este “efecto del observador” se explica por la interacción inevitable entre un instrumento y el fenómeno que se observa. Por otra parte, el principio de indeterminación de Heisenberg señala que la posición y el momentum de una partícula no pueden determinarse hasta que no es medida —existe en un estado de superposición, está, por así decirlo, en todas partes antes de ser medida u observada. La interpretación popular, que extrapola el mundo micróscopico, espectral e implicado del quantum al mundo macroscópico, que se caracteriza por el dar sentido: la explicación, ha entendido esto como que al observar cualquier fenómeno, al percibir algo, lo modificamos: la mirada transforma e incluso, bajo cierta influencia del new age, al percibir (o al creer en) algo lo estamos (co)creando. El escritor Robert Anton Wilson desarolló toda una  teoría de psicología cuántica agnóstica de la realidad bajo este principio: 
Cada modelo que construimos nos dice más sobre nuestra mente que sobre el universo… el universo es más grande que cualquiera de nuestros modelos… cada descripción del universo es una descripción del instrumento que utilizamos para describir el universo (la mente humana).
Entre el tesoro de rarezas que descubrió la física cuántica al penetrar en el átomo, probablemente la más significativa y maravillosa sea el entrelazamiento cuántico.  Desde 1935 el físico Erwin Schrödinger notó una propiedad peculiar en la materia subatómica que llamó  ”entrelazamiento” (entanglement, en inglés).  Esto es, cuando dos sistemas cuánticos entran en contacto entre sí permanecen conectados instantáneamente, como si fueran parte de un todo indivisible.  Schrödinger rápidamente apuntó que esta era la diferencia fundamental entre la teoría cuántica y la física clásica.
Actualmente el entrelazamiento cuántico se entiende como un proceso en el que una sola función de onda describe dos objetos separados, los cuales comparten una misma existencia no obstante lo lejos que puedan estar entre sí, como si estuvieran unidos por un cordón umbilical invisible o una onda que, en teoría, se puede propagar por todo el universo. Dos partículas que se han entrelazado tienen una descripción definida juntas, pero cada partícula por separada yace en un estado completamente indefinido: podemos decir que no existe la una sin la otra (aunque una partícula pudiera estar en las Pléyades y la otra entrando a tu pupila en la Tierra: photons that did tango, can never untangle). El entrelazamiento cuántico, que ha sido observado principalmente entre fotones, ha sido descrito por Henry Stapp en los términos de “luz gemela”, una “disposición correlacionada a responder”.
Albert Einstein desdeñó este aspecto de la mecánica cuántica con su famosa frase de “acción fantasmal a distancia”. Einstein, por supuesto, había impuesto un límite de velocidad al universo y no concebía posible un efecto superlumínico. Sin embargo, el físico irlandés John Bell demostró con su famoso teorema que el entrelazamiento cuántico sí ocurre (algo que ha sido confirmado en repetidas ocasiones, como es el caso del famoso experimento de Aspect).
Ahora bien, este misterioso efecto de entrelazamiento a distancia difíicilmente se explica por una fuerza física que pueda viajar más allá de la velocidad de la luz para transmitir un estado cuántico entre dos partículas (de existir ciertamente se mantiene fantasmal).  Bell describió esta conexión entre partículas como “no-local”, es decir que no tiene una ubicación en el espacio. Dice Nick Herbert:
Las interacciones no-locales, de existir, serían una especie de vudú de la física en el que una partícula influye en la otra, no a través de una fuerza de campo convencional, sino simplemente porque se han tocado alguna vez en el pasado distante.
Pese a observarse en el laboratorio repetidas veces este fenómeno que afecta a los bloques fundacionales de la materia que conforma a todas las cosas del universo, existe cierta reluctancia a darle importancia al entrelazamiento cuántico. Nuestra vida en el mundo macro discurre sin detenernos a pensar en lo que significa que todas las partículas que han estado en contacto entre sí tengan esta propiedad de conexión cuántica instántanea: no se nos ocurre pensar que estamos entrelazados con ciertas personas, con ciertos objetos, con ciertas ideas que siguen influyéndonos a distancia. Recientemente, sin embargo, científicos han notado que diversos fenómenos “macroscópicos” —como la fotosíntesis y la navegación de las aves— parecen estar ligados al entrelazmiento cuántico. Aún más interesante es la teoría de que nuestro ADN se mantiene unido debido a esta conexión cuántica.
Elisabeth Rieper y colegas de la Universidad Nacional de Singapur dicen que este entrelazamiento es lo que mantiene unida la doble hélice del ADN. Según el sitio Technology Review de MIT, Rieper y sus colegas usaron un modelo teórico del ADN en el que cada nucleótido consiste en una serie de electrones orbitando un núcleo cargado positivamente. El movimiento de la nube negativa es un oscilador armónico. Cuando los nucleótidos se unen para forma un par de bases, las nubes deben de oscilar en direcciones opuestas o la estructura no será estable. Rieper y sus colegas se preguntaron qué  le sucedería a esas oscilaciones si los pares bases estuvieran apilados en una doble hélice. La hélice debería de vibrar y deshacerse, pero esto no sucede, ya que las oscilaciones ocurren como una serie de estados de superposición —lo que significa que oscilan en todos los estados posibles al mismo tiempo. Un entrelazmiento cuántico lo mantiene todo unido [Daily Galaxy].
Que el ADN esté unido por entrelazamiento cuántico es altamente significativo, y por otra parte algo que podría anticiparse bajo cierto entendimiento de la selección natural y la evolución. Siendo que el ADN es fundamentalmente un programa (bio)informático que ha logrado replicarse con éxito —una especie chip cósmico o libro orgánico (¿el axis mundi de la galaxia?)— y que la forma más efectiva de transmitir información de la cual tenemos conocimiento es el entrelazamiento cuántico, es lógico pensar que el código genético esté vinculado entre sí de esta forma: con el pegamento más potente del universo (curiosamente es esa “oscilación de todos los estados posibles al mismo tiempo” lo que le da cohesión,  una especie de omni-potencia cuántica).
Además de la teoría expuesta por los investigadores de la Universidad de Singapur, el Premio Nobel de Química Luc Montagnier publicó el año pasado un trabajo en el que sugiere que el ADN emite señales electromagnéticas que imprimen su estructura en otras moléculas, algo similar a una teleportación de información, o en otras palabras entrelazamiento cuántico. El experimento realizado por Montagnier ha generado gran controversia y poca aceptación entre la comunidad científica, de cualquier forma avanza hacia una elegante intuición —que parece reflejarse en  la naturaleza. Aún menos aceptado es el trabajo del científico ruso Pjotr Garjaje quien sostiene que el ADN es similar a un Internet cósmico. Lo siguiente del libro Vernetzte Intelligenz de Grazyna Fosar y Franz Bludor (traducción de fragmentos aquí): 
De hecho, Pjotr y su equipo encontraron más paralelos aún entre la genética y la informática. Especulan que la estructura del “ADN basura” (el “segundo código” similar a la gramática del lenguaje humano) y su posibilidad de modificación, se deben a que el ADN no acumula toda la información necesaria en cada momento, sino que intercambia información permanentemente (la recibe, modifica y emite), de la misma forma que lo hace una computadora conectada a la web. Cada persona sería, siguiendo esta línea argumental, un nodo de una red o sistema (como Internet) que involucraría a muchos más individuos-nodos. 
Hay que aclarar que Pjotr es una figura oscura, aparentemente miembro de la Academia de Ciencias de Moscú según algunos sitios web,  de quien se tiene poca información y quien cree que el ADN no solo puede modificarse a través de la interacción de rayos de luz coherente (como lásers), también a través de las palabras —de manera similar a lo que sostiene Masuro Emoto con las moléculas de agua. Aclarando esto —que nos alejamos de la ciencia establecida— la posibilidad de que el ADN de un ser vivo no solo esté en un estado de entrelazamiento cuántico con cada una de sus células, sino con otros miembros de su especie (y quizás con todo el universo), es muy interesante. Es una forma de explicar la fascinante teoría de los campos mórficos del biólogo Rupert Sheldrake, quien sostiene que existen campos de información  que organizan el desarrollo de una especie y sirven con una memoria de la naturaleza —de tal forma que se pueden transmitir hábitos y mutaciones de manera horizontal, sin tener que pasar de generación a generación.
En 1920 el embriólogo Alexander Gurwitsch descubrió que los seres vivos emiten fotones “ultra-débiles” dentro del espectro ultravioleta. Gurwitsch los llamó “rayos mitogénicos”, ya que creía que estos fotones tenían un papel importante en la división celular del campo morfogenético, es decir, en el desarrollo de la estructura morfológica de un ser vivo.
En la década de los 70 el profesor Fritz Albert Popp descubrió que esta emisión de luz, a la que llamó biofotones, se presentaba en un rango de entre 200 y 800 nm y que exhibía un patrón periódico y coherente. Popp teorizó que los biofotones son producidos por el ADN en el núcleo de las células. Esto fue demostrado en los años ochenta. El Dr. Jeremy Narby  escribió en su libro The Cosmic Serpent:
Como el axis mundi de las tradiciones chamánicas, el ADN tiene una forma de escalera torcida (o una viña); de acuerdo a mi hipótesis, el ADN era, como el axis mundi, la fuente del conocimiento y las visiones chamánicas. Para estar seguro tenía que entender cómo el ADN podía transmitir información visual. Sabía que emitía fotones, que son ondas elctromagnéticas, y me acordé de lo que Carlos Perez Shuma me había dicho cuando comparó a los espíritus con ‘ondas de radio’. Una vez que prendes la radio, las puedes sintonizar. Es lo mismo con los espíritus; con la ayahuasca los puedes ver y escuchar. Así que investigué la literatura sobre fotones de origen biológico.
Narby formuló la hipótesis de que cuando los ayahuasqueros del Amazonas dicen comunicarse con los espíritus de las plantas, de sus ancestros o de la naturaleza, en realidad se están comunicando con el ADN de esas plantas o con su propio ADN (el cual tiene un campo holográfico) —y de esta forma obtienen información sumamente difícil de obtener por métodos de prueba y error, como fue en su momento el descubrimiento del curare. «Esta es la fuente del conocimiento: el ADN, viviendo en el agua y emitiendo fotones, como un dragón acuático escupiendo fuego». 
Existe en la profundidad del misticismo humano una identidad entre el espíritu y la información, que ha sido recuperada con la física cuántica y con la era de la informática. Del gnosticismo al Internet. De Hermes a MSN. It from bit. Heisenberg escribió: “los átomos no son cosas, son solo tendencias, así que en vez de  pensar en cosas, debes de pensar en posibilidades. Todos son posibilidades de conciencia”. Ervin Lazlo ha dicho que “la información es el software del universo“. Vemos hoy  claramente que la información es lo que programa a la materia, lo que de alguna manera arde al interior del cuerpo (la manifestación más conspicua de aquello que llamamos alma —”el sol invisible”— es la información, el código). La versión de Erik Davis del Génesis:
En el principio era la Info, y la Info estaba con Dios, y la Info era Dios.
Davis, en su texto Images of Spiritual Information, añade: “El medio es el mensaje y el mensaje es el espíritu al interior que viene de fuera, señal y ruido cruzando las fronteras entre sí en el flujo feroz del desdoblamiento”.
Si el Logos o Espíritu en verdad es omnipresente, entonces debe de contar con los servicios de mensajería instantánea del entrelazamiento cuántico.  No por nada el escritor Brian Clegg ha titulado su libro sobre el entrelazamiento cuántico “El Efecto de Dios“, como si este fuera el resultado de la materialización de la divinidad en el universo: el sello elástico de la unidad.
Según el físico Nick Herbert, el teorema de Bell revela que los hechos que experimentamos en el mundo “no pueden ser simulados por una realidad local subyacente. Cualquier realidad que se ajuste a los hechos debe de ser no-local [...]. El teorema de Bell muestra que debajo del mundanal ruido de nuestra existencia local yace oculta una realidad cuántica vudú conectada superlumínicamente que es necesaria para que este mundo ordinario opere”.
Esta realidad subyacente es lo que David Bohm llamó el orden implicado, un mar de energía del cual se desprende nuestra existencia apenas como la onda que se forma sobre la superficie de un lago cuando se lanza una piedra. Es también lo que Arthur Schopenhauer llamó el Mundo de la Voluntad (nuestra realidad explícita es el Mundo de la Representación: el Maia, la Matrix). Es también el mundo del Nagual, que expone Don Juan Matus según Carlos Castaneda y que podría ser parte de la tradición oculta tolteca. Es el mundo del Espíritu, el Brahman. El entrelazamiento cuántico parece ser el cordón umbilical (de luz comunicante) entre la dimensión de unidad divina absoluta y el mundo material de la multiplicidad, que es una falsa caída o división, ya que, por el mismo entrelazamiento cuántico, el Espíritu sigue irradiando, transmitiéndose a sí mismo a través de nosotros. In-formándonos.
http://pijamasurf.com/2012/01/entrelazamiento-cuantico-el-pegamento-entre-el-espiritu-y-la-materia/

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Misticismo y Física Cuántica
Artículo de Brad Hunter
Durante centurias las religiones y la ciencia ortodoxa tomaron el control del conocimiento para dividirlo, en una feroz competencia, entre la religiosidad de la Iglesia y el materialismo de la ciencia. Así fue como toda la dinámica universal se consideró un inmenso mecanismo predecible y en el que el hombre no tenía incidencia. Todo estaba en manos de Dios, arbitrando una puja eterna en su creación: entre el bien y el mal, el caos y el orden. Mucho se habla en estos días sobre la Física Cuántica, pero en definitiva, ¿qué es la Física Cuántica? Si comparamos a la Física Cuántica con un sistema monetario basado en el peso, la unidad mínima de dicho sistema es el centavo. La llamada Física Clásica se encargaría entonces de estudiar el sistema a partir de la unidad peso (átomo) mientras que la Física Cuántica lo haría a partir del centavo (cuanto). Entonces esto puede llevarnos a definirla como una ciencia subatómica. La Física Cuántica comienza a abrir un nuevo camino al conocimiento verdadero reconociendo la divinidad en nosotros mismos y el poder de co-creación que todos poseemos. El hombre dejó de ser un “astronauta” del destino para darse cuenta de que puede elegir y crear de forma consciente cómo quiere interrelacionarse con la realidad.
TODO ES LUZ
El término cuántico proviene de quantum, que es la unidad más pequeña que constituye la luz. Los experimentos llevados a cabo en los más avanzados laboratorios que estudian la física de partículas han demostrado que, en el nivel más pequeño de la materia, el nivel de las partículas elementales, todo es energía. Para comprenderlo mejor digamos que la materia es luz condensada. En los laboratorios se descubrió que las partículas y antipartículas se aniquilan entre sí, dando lugar a la aparición de la energía radiante y de la pura energía. En el mundo cuántico surgen procesos de creación y destrucción, demostración científica de que energía y materia no son más que dos polos de la misma esencia, de una única sustancia universal. El hombre mismo está formado de esta misma sustancia universal: luz pura y radiante. Cada uno de nosotros es un sistema de energías en vibración continua. Es decir que las moléculas de que se compone cualquier clase de materia, inclusive nuestros cuerpos, están en constante vibración. Nuestros cuerpos crean, entonces, bandas de energía electromagnética con una determinada amplitud de onda que les permite, al mismo tiempo, emitir y absorber información. Así estamos en continua comunicación con una matriz cuántica universal de carácter holográfico.
LAS PROPIEDADES HOLOGRAFICAS
El campo energético biofotónico es holográfico, por lo que posee la propiedad de que la parte (individuo) contiene la información del Holograma completo (Todo). Existe una conectividad instantánea entre la parte y el resto de las otras partes, y entre las partes con el Holograma entero. Aquello que promulga el misticismo que reza “descubrí la verdad dentro tuyo” es una verdad irrefutable en la teoría del Holograma Cuántico. Esta propiedad de no-localidad de información es un principio postulado por la dinámica cuántica en el Teorema de Bell y demostrada en el primer experimento realizado al respecto en el espacio por el astronauta Edgar Mitchell en su misión del Apolo XIV. Nuestro Universo sería un gigantesco almacén de información al que puede accederse desde cualquier otro lugar del universo en cualquier momento que se desee. Al igual que un ordenador central de una red informática, toda la información queda almacenada en un disco rígido al que puede accederse desde cualquier computadora del sistema cuando el operario lo considere oportuno.
UNA PROPIEDAD FUNDAMENTAL: LA CONCIENCIA
Puede afirmarse que nuestro cuerpo contiene, entonces, un patrón holográfico de energía que trasciende el marco conceptual de la energía física, ya que sería energía consciente. A niveles cuánticos, la conciencia es parte integrante, esto significa que la realidad cuántica no es objetiva; entonces el observador forma parte de la realidad y tiene incidencia sobre la misma. Esto puede comprenderse bajo un principio clásico de la dinámica cuántica, el de la dualidad onda-partícula: el observador, con el simple acto de observar, determina el estado de la función en onda o en partícula. La visión es una propiedad de la conciencia, entonces la conciencia co-crea lo que observamos. Somos partícipes de un mundo cuántico que cambia de estado de acuerdo a los observadores-participantes de la realidad. La dinámica cuántica es un pilar clave en la unión entre la materia y la conciencia, estableciendo una nueva concepción de nosotros mismos. La dualidad de la existencia onda-partícula (o bien energía-materia) está entonces determinada por nuestra observación. A esto habría que agregarle que el perceptor (sujeto) y la fuente de emisión (objeto) están en una interrelación de resonancia conocida con las siglas PCAR, que permite que la información sea adecuadamente recibida. Esto puede simplificarse asegurando que cada individuo recibe la información que merece o puede entender de acuerdo con su nivel de comprensión y asimilación consciente de recepción. Este proceso calificado de información y regido por ciclos resonantes de retroalimentación es conocido como Bio-Feed Back.
CURACION CUANTICA
Este descubrimiento está abriendo las puertas a una nueva terapia de curación que no es física, sino de carácter energético. Durante la segunda mitad del siglo XX, Herbert Fröhlich y Fritz Popp estudiaron este patrón energético de los seres vivos. Se descubrió por entonces que las moléculas vibran al unísono y se comportan como una sola supermolécula, estableciendo un patrón energético coherente y único. Así se pudo detectar una emisión lumínica por parte de los átomos similar a la de un láser. La misma fue conocida con el nombre de “radiación mitogenética de láser” y constituye la clave para asegurar que el ser humano es un complejo cuántico que posee la capacidad de conexión e interacción con el universo; y que su equilibrio, bienestar y salud dependen -como en el caso de una conexión a internet-, de la calidad de recepción y emisión de dicha señal. Para favorecer esta coherencia se puede interaccionar con estos campos sutiles de energía mediante terapias que utilizan luz, escalas cromáticas y frecuencias de sonido que ayudan a reestablecer la comunicación con la matrix.
UNIVERSO VIVIENTE
Si evaluamos la conciencia como un campo matriz podemos especular que el Universo se comporta como un ser vivo. James E. Lovelock fue quien postuló el concepto de la Tierra como un ser vivo, con esencia vital y conciencia. La naturaleza geométrica de la naturaleza, la cual se expande fractalmente, puede aplicarse a nuestro universo y a las leyes que lo rigen. El universo completo podría imaginarse como un gigantesco fractal expandiéndose permanentemente dentro de una matriz energética consciente. Uno de los aspectos cruciales de la comprensión filosófica de la dinámica cuántica es responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que mantiene a la luz “condensada” en materia? Queda claro que los procesos cuánticos no son, por sí solos, capaces de mantener la continuidad de la luz en materia. Una de las explicaciones la dio uno de los padres de la física cuántica, Max Planck, al declarar que detrás de la realidad física debe existir una mente consciente que le permita existir. Entonces, detrás de este gigantesco universo debe existir también una gigantesca mente consciente que le da vida y le permite existir materialmente. Como decía el genial escritor Jorge Luis Borges: “Somos pensamientos en la mente de un gigante”.
http://liberacionahora.wordpress.com/unicidad/fisica-cuantica-reconciliando-ciencia-y-espiritualidad/

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Un collage de ideas personales a la Luz de la física cuántica:

1.-

Gracias a lo cuántico me es más fácil enfatizar que:

* Entendamos que somos parte cuántica de lo Divino.
* Entendamos que nuestra alma es sutil y nada de lo denso mental la toca; por lo tanto ya es hora que olvides el Infierno y el castigo. Si en eso crees ya estás viviendo en el infierno y propio castigo. Todo lo sutil de una vida, por pequeño que sea beneficia al alma en su desarrollo evolutivo.
* Entendamos que la muerte es un despertar más del alma, un alma mejor desarrollada por las experiencias logradas en la encarnación. Sabiendo que muchos ciclos de vida previamente acá hemos tenido.
* Entendamos que podemos colaborar para atenuar lo ya desencadenado PENSANDO MEJOR y así ayudar a una Resonancia Mórfica de alivio de lo denso, consolidación de lo sutil mental y limpieza de la Noosfera y el CiberEspacio.
* Entendamos que en cada uno está atenuar un cercano Apocalipsis. Crisis habrá y es necesaria. ¿Por qué? Porque necesitamos limpieza y depuración urgente. ¿Por qué?:

- Porque el tráfico de niños para usarlos como mano de obra barata, esclavizarlos, tenerlos de mercancía sexual en ambos sexos y sacarles órganos y células para terapias no debe continuar: Es intolerable y superó al entendimiento.
- Porque el nivel mundial de drogadicción sobrepasó todo lo previsible y cada vez a menor edad, con daño cerebral y variable bloqueo mental que arruinó la vida de cientos de millones de jóvenes y eso no debe continuar: Es intolerable y superó al entendimiento.
- Porque el hambre en el mundo con millones de niños y adultos cual huesos con piel, mientras los economistas se ufanan en los foros mundiales al hablar que sobra comida, comida que destinan para el combustible que hará más ricos a unos pocos con mucho no debe continuar: Es intolerable y superó al entendimiento.
- Porque... ... ...

Entenderán el por qué afirmo que cruzamos el punto sin retorno de lo más denso y negativo de la mundana materialidad que se ufanó diciendo que Dios había muerto. Ignoran la realidad humana que asola al mundo, realidad protegida por el vil dinero que da mucho dinero a unos pocos y mucho dolor, vergüenza y sufrimiento a muchos. Realidad que NO DEBE CONTINUAR. Realidad que ya no pueden ocultar ni desmentir. Realidad que: Es intolerable y superó al entendimiento.

Si te sientes Libre y no siervo de ajeno pensar de quien consideras superior, debes saber que no eres superior a ningún humano y ninguno es superior a ti. Por lo tanto por ti mismo puedes YA Discernir: Entonces PIENSA MEJOR y actúa algo mejor. Sin tú saberlo la Resonancia Mórfica del Buen Pensar del 1% te hará ser parte del 9%. Serás una parte cuántica de la avanzada humana que DESPERTÓ a tiempo y se prepara subconscientemente para, de manera consciente cada día regir mejor al subconsciente mental. Se logrará un estado mental cuántico de Consciencia más sutil y cercano en lo cuántico a Dios, Consciencia de cuyo Pensamiento Todo lo Manifestado ES y nos permite acá ser y por libre albedrío poder ser mejores y colaborar con el Plan Divino que requiere de la humana nota positiva para actuar, pues DIOS sólo ayuda a quien realmente desea ser ayudado...


Si esto escribir y dejarlo en el CiberEspacio cual libro, es parte de la nueva Misión que como Guerrero acepté y me hace seguir en la forma física, bienvenido sea y ojalá pueda decir Misión Cumplida.

¿Por qué, en general, los líderes de opinión de los grupos espirituales, filosóficos, académicos... ignoran en su enseñanza a la macabra realidad existente que a la fecha y en incremento vivimos? Además de su escalar enseñanza por grados: ¿Qué solución ellos ofrecen a la crisis, crisis terminal que si no es atenuada, será apocalíptica? No logro entenderlos. Tal parece les interesa seguir como están, sin ver ni escuchar la realidad y, en esa peligrosa realidad intentando aumentar el número de adeptos a su causa, predicando dogmas-paradigmas y no la sana advertencia que ellos, desde sus arcanos ya abiertos, debieran señalar para ayudar a atenuar las consecuencias de la crisis...

Muy fuerte debe ser uno para actuar cual lobo estepario y, con el aullido en la soledad: ¡ADVERTIR! a las manadas del peligro. A su vez resulta gratificante escuchar en lontananza otros aullidos respuesta... y, esa es la razón de ser de mi ser.


2.-
En 1966 Richard Feynman se preguntó: ¿Puede una partícula estar en dos lugares al mismo tiempo? De manera teórica señaló que SÍ, pero supuso no se podría demostrar. Feynman está ligado al experimento de la doble rendija pues gracias a él con su demostración del postulado de Feynman al aceptarse que los electrones y otras partículas se comportaban cual ondas y partículas a la vez de manera impredecible y estaban en dos lugares al mismo tiempo. y no solo eso, la más sorprendente fue que comprobaron que el electrón al ser observado dejaba de ser onda y actuaba cual partícula... Varios paradigmas de la Ciencia dejaron de ser y muchos sabios ahora entienden que la materia no es y podría representar tan solo una ideación mental gracias a la visión de Feynman...

Por lo tanto el observador humano cambió la acción de los electrones por el solo hecho de observar el fenómeno. El observador deja de ser algo externo a lo observado y debiera ser estudiado en el conjunto experimental cuántico dado que:


Cuando no se observa al electrón en el experimento de las dos rendijas se tiene:
El electrón muestra naturaleza ondulatoria (un patrón de interferencia consigo mismo).
Cuando se observa al electrón:
El electrón muestra naturaleza corpuscular (dos bandas).--> Se colapsa la función de onda por el hecho de observar.

Entre físicos cuánticos se dice al respecto:

a) El hecho de observar ha cambiado lo que ha sucedido. La función de onda del electrón ha colapsado, eliminando correlaciones que antes sí estaban presentes. Y este fenómeno es probablemente una de las consecuencias más importantes de la Física Cuántica: el observador no es algo objetivo que está fuera de lo observado, que es independiente de él; forma parte del sistema y por tanto tiene que ser estudiado conjuntamente.
b) Lo que dice la mecánica cuántica, en la forma de suma de caminos de Feynman, es que la naturaleza sigue todos los caminos posibles y solo cuando es observada adquiere la función de onda en un estado de partícula.
c) La dualidad onda-partícula de la naturaleza es el principio fundamental de la física cuántica. De acuerdo a esta dualidad, un pedazo de materia (un electrón, por ejemplo) se comporta a veces como si estuviese en un sólo lugar a la vez, como una partícula, y otras veces como si estuviese en varios lugares al mismo tiempo, como una onda.
d) El punto de vista actual es aceptar el hecho de que la luz posee una doble naturaleza que explica de forma diferente los fenómenos de la propagación de la luz (naturaleza ondulatoria) y de la interacción de la luz y la materia (naturaleza corpuscular). Esta dualidad onda/partícula, postulada inicialmente para la luz, se aplica en la actualidad de manera generalizada para todas las partículas materiales y constituye uno de los principios básicos de la mecánica cuántica.

Para algunos es como si el electrón se "enterara de todo", si el electrón deja de ser observado, se desdobla nuevamente en lo que se considera "inexplicable". Lo que intenta hacernos entender la física cuántica, siguiendo la suma de caminos de Feynman, es que la naturaleza sigue todos los caminos posibles y solo cuando la observas colapsa la función de onda en un estado concreto de partícula. La formulación de Richard Feynman de la “suma de caminos” la resumo en el experimento de la doble rendija así:

En su viaje desde la fuente emisora hasta la pantalla de registro, la partícula toma simultáneamente todos los caminos posibles que llevan del punto inicial al punto final. En este caso concreto, tales caminos posibles son los dos que atraviesan ambas rendijas. O en un caso más general, si una partícula viaja entre dos puntos espaciales, uno inicial y otro final, la formulación de Feynman sugiere considerar la suma de todos los caminos posibles que conecten ambos puntos. El camino “real” que siga la partícula se obtendrá como resultado de esa suma. Para ello imaginemos tales caminos como si fuesen ondas que se sumasen dando lugar a un patrón de interferencia, en el que muchas de ellas se cancelarán mutuamente y se obtendrá como resultado una única posibilidad, correspondiente al camino efectivo de la partícula entre el punto inicial y el punto final. Y resultó que al ser comprobada la hipótesis de Feynman en la doble rendija cada electrón se comporta cual onda; pasa por las dos rendijas a la vez. Pero algo que nadie imaginó es: Si el experimento es observado a mirada humana el electrón cambia su comportamiento y actúa como partícula y, tambalean los paradigmas...

La doble rendija cuántica es considerado el experimento más bello de la física, un experimento mental de Richard Feynman que él nunca pensó se podría llegar a realizar, se realizó, demostró la validez de lo imaginado por Feynman y tuvo consecuencias inesperadas, en su inicio en especial en las mentes abiertas de algunos físicos cuánticos y, tal parece, ha sido cual bola de nieve que está removiendo lo ilusorio de la costra material para fundamentar, en una sublime realidad sutil mental que a todo le permite ser desde lo Inmanifestado en lo Divino, de manera gradual descendente hasta el humano pensante y, de manera gradual ascendente, desde lo humano hacia lo Divino...

3.-
Pienso y siento que la revelación que llevó a Planck e teorizar y experimentar sobre el fundamento de la materia, sentó las bases para una gradual revolución del Pensamiento, una revolución ascendente desde el alfa hacia el omega, desde la materia hacia lo que a la materia le permite tener la apariencia de tal = la mente. Y por la mente mirar nosotros hacia más allá de las estrellas. Revolución que no pudieron silenciar y, de manera gradual limpia la costra de materia para dejar reluciente la Mente y lo que a la Mente nuestra le permite ser.

Planck no solo postuló que la materia es una ideación mental, además dijo:


Considero a la conciencia como algo fundamental.

Y concluyó señalando:

Considero la materia como derivación de la conciencia. No podemos ir más allá de la conciencia. Todo aquello acerca de lo que hablamos, todo aquello que consideramos como existente, postula la conciencia.

La evolución de la Física Cuántica nos permite retroalimentar el subconsciente mental que está más allá del tiempo y del espacio y llevar al plano consciente mental en un futuro hacia más allá del tiempo y del espacio, hacia la propia conciencia. Sin saberlo tenemos en nuestras manos el cuántico futuro. El pasado ya no es, solo es este momento presente y, desde él puedes mentalmente plasmar tu futuro.

Es decir, por sobre la materia está la mente y nuestra conciencia. Desde este plano no podemos ir más allá de la conciencia, el subconsciente solo alcanza a vislumbrar hasta el plano del alma, sin embargo el solo pensar que nuestra vida y lo que nos rodea es un estado mental que es porque lo estamos observando y que la materia por lo tanto no es, representa un salto cuántico en el Despertar de la humana evolución. El tener la certeza como lo ha sido demostrado por la ciencia cuántica significa el inicio de la etapa del Cambio de Conciencia hacia el ascenso - iluminación - transformación del pensante fenómeno humano, inicio que no se detendrá en su expansión desde el acá hacia el Allá. Un Allá en donde nosotros seremos como "Ellos"...

Max Planck descubrió un mundo nuevo, el mundo de lo Cuántico.

¡Gracias Planck! Por permitirme con fundamentos, esto y más suponer y en el Ciberespacio dejar...


4.-
No es nada de fácil en estos tiempos pensar, escribir y defender el Pensar Positivo. La Milenaria Enseñanza lo destaca: Eres el resultado de lo que has pensado, serás el fruto de lo que desde ahora pienses. De acuerdo pero cómo lograrlo si se está rodeado de una atmósfera mental planetaria negativa que da la impresión nos lleva al abismo. Ignoro en estos tiempos cuál sería el Tao Te King si Lao Tse tuviera que ahora redactarlo y si Buda lograría Enseñar lo que enseñó; qué escribirían, como lo enseñarían. Pareciera que la Ciencia moderna en sus fórmulas y laboratorio experimental viera lo que trasciende la realidad mente materia e ignorara la realidad presente mundial vivencial que los rodea. Si es así, dichosos ellos por su abstracción...

Intento ser realista y para ello soy favorecido al no pertenecer a humano grupo alguno ni tener seguidores a los que expresarles lo que desean escuchar y no la sana enseñanza que deben conocer. El Conocimiento no se da, se recibe, nada de lo que escuches o leas, dígalo quien lo diga debes aceptarlo sin previo discernir su validez o no. ¿Estamos en condición de discernir? Por qué lo digo, reitero lo que los más prefieren ignorar: La crisis económica es galopante. La crisis por corrupción es alarmante. La indiferencia culposa de las autoridades agrava ambas crisis. La violencia, aberraciones sexuales, drogadicción, criminalidad, prostitución, explotación de niños y mujeres... Todo ello en un despertar de lo negativo cada vez a más temprana edad, supera nuestra imaginación... ... ... 

No resulta nada de fácil transitar rodeado por tanto sufrimiento, dolor, depresión, ansiedad, injusticias, aberraciones de todo tipo en un derrumbe grupal de paradigmas, sectarismos, fanatismos que se exacerban por la alta media mundial de mal pensar que hace que el planeta se defienda frente a este tóxico agresor humano inconsciente con un extraño Cambio Climático que se manifiesta en muchas formas alarmantes; todo ello con los más viviendo carentes de esperanza y faltos de fe con convicción. ¿Cómo permanecer indiferente a todo ello?

En esta confusión dado que humano soy, en un mundo tenso, angustiado, carente de futuro... me piden ser optimista, relajado, sonreír y Pensar Mejor: Llegó una Respuesta: Es hora de poner Luz en la oscuridadLa Luz se recibe por la mente de los humanos y por nuestra mente desciende a la Tierra

La historia nos demuestra que previo al derrumbe de una cultura o civilización poderosa mucho de esto que ahora es y sucede en el ámbito planetario da que pensar ya que en conjunto las señales negativas van aumentando en frecuencia, intensidad y magnitud... ¿Cuál será el derrumbe? La Voz dice: Cambia tú primero en vez de pretender que los demás cambien. Sigue la vía interior y la liberación lograrás porque no estás solo y ayuda os llega por la vía interior. La liberación se logrará al final del sendero en un proceso cósmico de este Fin de Tiempo, que para entenderlo sería similar a la caída de la costra densa de la crisálida para dar paso a la liberada mariposa desplegando nuestras alas mentales hacia una sutil nueva realidad que nos aguarda. En la confusión para quien es LIBRE y puede contemplar y analizar lo que sucede y los más no ven o prefieren ignorar, viene a la memoria la figura de Nelson Mandela quien estuvo 27 años en prisión. Fue liberado el día 11 de febrero de 1990, como abogado y político trabajó en conjunto con el que era presidente de Sudáfrica, Frederik Willem de Klerk, liderando a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se logró en 1994, con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Por su trabajo en conjunto, tanto Nelson Mandela como Frederik Willem de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz de 1993. Posteriormente Mandela ganó las elecciones y fue presidente de Sudáfrica desde 1994 hasta 1999. Su prioridad estuvo frecuentemente en la reconciliación nacional. Mandela tuvo el raro don de saber perdonar, algo tan necesario en la actual memoria mundial y que, por ejemplo, aún en mi Patria no se ha sabido lograr. Mandela estando en prisión escribió un poema que finaliza así:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma

Leerlo me anima a seguir adelante pues como capitán de mi alma, sin importar lo externo mundano soy el amo de mi destino si así me lo propongo y por eso sigo adelante con el anhelo de un Mundo Mejor.


¿Se puede? ¡Sí se puede! Se puede y así será. Lo sutil en nosotros triunfará y lo hará en medio de necesarias calamidades que se incrementarán para que logremos Despertar y entender nuestra realidad y justa razón de ser sabiendo que Todos tenemos una meta.


5.-
Del abanico cuántico he tomado algunas ideas que considero relevantes para potenciar mis reflexiones:

        Si el universo se comporta según las teorías, entonces estaría justificado que creamos que el sentido común es, por cierto, una perspectiva limitada de un universo mucho más grandioso. Las asombrosas implicancias de la mecánica cuántica dejaron perplejos y estupefactos a los científicos que las desarrollaban. Muchos físicos, hoy en día, creen que una explicación apropiada de la realidad a la luz de la mecánica cuántica y de la confiabilidad requiere la revisión de uno o más de los presupuestos del sentido común: la realidad, la locabilidad, la causalidad o la continuidad.
        Dejad que les explique un poco lo del Big Bang, los científicos sostienen que antes del Big Bang no había materia, ni espacio ni tiempo, lo cual es cierto, solo había luz, la Luz de Dios, ellos como no la comprenden le llaman “la nada”.
        Los físicos heterodoxos e innovadores nos cuentan que esta importante investigación tiene fuerte relación en la comprensión de los fenómenos paranormales y de la vida póstuma. Estos físicos están descubriendo que no hay conflicto entre la física y creer en lo paranormal y en la vida póstuma. En verdad, están mostrando que los fenómenos que ahora llamamos “paranormales” son normales y consistentes con las leyes de la ciencia.
        ¿Qué queremos decir con ciencia materialista? La ciencia materialista es la que toma como axioma básico que todo es materia. Hemos, literalmente, logrado capacitar a toda una generación de estudiantes bajo la idea de que todo es materia, pero esta visión newtoniana del mundo que ha dado forma a nuestra comprensión durante siglos, está dando paso a las revelaciones de la física cuántica que van más allá del materialismo, para mostrar que la conciencia, no la materia, es la base de todo ser.
        A través de la Física Cuántica los científicos han descubierto que el Universo es un Universo Inteligente y que esa inteligencia se encuentra depositada en la Mente, que la mente es energía y que nosotros a través de nuestros pensamientos creamos nuestra propia realidad física, por lo que, sin profundizar mucho en la teoría de la Física Cuántica ellos mismos, los científicos, la llaman también la Física de todas las Posibilidades ya que todas las posibilidades pueden ser experimentadas y manifestadas en el mismo momento de tiempo y a diferentes escalas de realidad a la vez. 
        Stuart Hameroff considera que hay que tomar en serio la posibilidad científica de la espiritualidad, el alma es concebible que la información cuántica pueda permanecer entrelazada en una suerte de estado de después de la vida, y tal vez la información pueda regresarse a una nueva criatura, un cigoto o embrión, en cuyo caso tendríamos algo como la reencarnación.
        La realidad cambiará en la medida de irnos permitiendo mas libertad de pensamiento, sentimiento, emoción, de permitirnos la posibilidad de que nuestros sentidos y mente nos muestran solo un limitado Universo y aspecto del total. De que mientras más abramos la conciencia otras realidades se nos mostraran y así irnos acercando mas a la realidad Universal en la que todos vamos a coincidir. Nuestro cuerpo es parte de un Cuerpo Universal. Nuestras mentes son parte de la Mente Universal.   
        El Tiempo existe solo como eternidad, el tiempo es Eternidad Cuantificada, es la temporalidad cortada por nosotros, en trozos o fragmentos, de tiempo que llamamos días, horas, minutos, y segundos. Lo que llamamos tiempo lineal es solo un reflejo de nuestro modo de percibir los sucesos o los cambios en que nos vemos envuelto en nuestro limitado sistema perceptual.
        Dar un salto cuántico significa ir más allá de los límites de lo probable, de lo obvio.  Así es que no limites tus deseos a lo que crees que “puedes tener”, y ve tras de lo que “quieres tener”.  Esto quiere decir que te debes dar permiso de soñar, de arriesgar, de ser libre.  No se trata de una pequeña mejoría, eso no sería un salto cuántico. Un salto cuántico produce una mejoría exponencial, un resultado extraordinario.  Un salto cuántico es por definición asombroso, no convencional. Y para lograr esto tienes que renunciar a tus viejas creencias y patrones de pensamiento limitantes. 
        Creemos que existe una realidad sólida, sin embargo, la mayor parte de la materia a nivel subatómico es inmaterial, y no hay nada que nos asegure que nuestras percepciones coincidan con lo que suponemos que existe. Creamos la realidad, porque nuestra percepción se limita a comparar lo que se experimenta, con estructuras que permanecen en la memoria, dándole forma. La realidad podría ser una ilusión y es posible que nunca sepamos qué hay realmente fuera de nosotros.
        A través de experimentos en los últimas décadas, los físicos han descubierto que la  materia puede mutarse en otras partículas o energía, y viceversa, y que en un nivel subatómico, la materia no existe con certeza en lugares definidos. La física cuántica está comenzando a darse cuenta de que el Universo parece ser una red dinámica de patrones de energía interconectados e inseparables. Esto implica que no somos partes separadas, somos uno.
        Los recientes hallazgos en Física Cuántica sobre un  universo que se compone de una "totalidad interconectada ininterrumpida", los ejemplos de los fenómenos No locales (teorema de Bell) y el "efecto observador" que implica que la conciencia subyace en toda realidad manifestada, tienen sorprendentes paralelismos con el antiguo concepto esotérico de que toda la realidad es la manifestación de una singularidad infinita (principio creador) al que muchos deciden llamar " la Fuente" (The source), y al  que otros llaman Dios. Empezamos con lo más pequeño...y acabamos con lo más grande...

No olvides uno de los preceptos de la iniciática Enseñanza cuyos arcanos se abren:

Ora, Lege, Lege, Relege, Labora et Invenies

Lo que significa:

MEDITA, LEE, Lee, Relee, TRABAJA y ENCUENTRA

No esperemos que los demás cambien, el Cambio se inicia en uno mismo.

Somos una realidad cuántica inmersos en un sueño vida gracias a lo cuántico de la mente. Esto que es complejo y abstracto, supera el intelecto y la racionalidad, pero no al subconsciente mental que está más allá de tiempo y espacio. Podemos acceder y guiar al subconsciente mediante el justo consciente Mejor Pensar sobre la base de una idea concreta realizada con convicción y reiteración viendo su realización mediante la visualización. Eso es lo que intento exponer. Al mejorar la calidad de pensar movilizamos al subconsciente para que eso así sea. Con la mente manejamos el cerebro y la realidad material nuestra. Podemos dominar la materia, estamos en los primeros pasos de ese logro, pero ya sabemos que podemos seguir adelante con una razón de ser como meta; la de ser mejor persona Pensando Mejor...

6.-
La realidad cuántica es muy compleja e inentendible, no me fue ni siquiera fácil decidirme a dar el salto a dar forma a estos escritos cuánticos, sin embargo Amigo desconcertado lo intenté, sabemos que el Conocimiento no se da, se le recibe. Recibir un nuevo conocimiento representa una dinámica retroalimentación del subconsciente que activa recuerdos que el alma en la mente para estos tiempos nos programó. Equivale a una Iniciación sin ritual. Es una gran Iniciación la de recibir por ti mismo lo que comprendas de lo Cuántico, por mínimo que ello sea y, con tu mente por eso que ahora es mínimo, acceder sin notarlo, al umbral del Quinto elemento con el Quinto nivel de Iniciación. Es llegar al Portal de la fuente del saber en el plano del alma. Ese es el final del sendero para nuestra humana evolución. No fue por azar que ahora encarnaste, fue un mérito para tu alma lograrlo en un Fin de Tiempo tan especial como el que vivimos. Además Piensa Mejor, solo eso requieres. Creedlo, SÍ podrás trasponer el Portal, lo lograrás y habrás cumplido con tu razón de ser en la actual encarnación.

Amiga, Amigo, para tu tranquilidad debes saber que hace años Angelus Silesius (1624 - 1677) tuvo la misma duda nuestra y dijo:

No sé quién soy. No soy lo que sé.

Para luego recordar este pensamiento moderno de Gregg Brader, un cuántico pensar lleno de optimismo frente a estos especiales acelerados tiempos en que todos los andamiajes del saber se derrumban para dar paso a lo que atisba será una nueva realidad:

Somos los arquitectos de nuestro mundo y de nuestro destino, artistas cósmicos que expresamos nuestra creencias interiores sobre el lienzo del universo.

Imaginario Amigo, para un MegaSer que una vez fue humano, la galaxia representa un átomo, a su vez en su forma, al igual que nosotros Él es un 99.999999% de espacio llamado vacío. ¿Cuál es entonces la diferencia? La diferencia está en la MENTE, por evolución la suya es mucho, pero mucho más sutil que la nuestra... A su vez esto refuerza la idea que una vez tuve y escrita dejé:

Nuestro cuerpo es un Universo en el que cada átomo representa un sol, sus electrones planetas y cada órgano una galaxia. Universo regido por nuestra propia mente.

¿Cómo lo hacemos de Regentes de lo que somos y la responsabilidad que tenemos?


7.-
En lo pretérito he manifestado que:

La Vida es un Continuo Vital por sobre el espacio-tiempo, en el cual esta encarnación es parte de un eslabón cuántico en la Cadena de Vidas, eslabón formado por una secuencia de varias vidas por sobre el tiempo y el espacio.

Antes de nacer el Curriculum Vitae está en directa relación con el que en la precedente vida se adquirió, más los nuevos atributos que el alma pide desarrollar. Nacemos con ese Curriculum que se enriquece según el Karma que ajustemos, lo positivo que manifestemos.

Pensar Positivo ayuda al entorno y ajusta Karma, pensar negativo perjudica al entorno y aumenta Karma, siendo Karma la Ley de ajuste de vidas y lo negativo el factor que más nos apega a la forma física por el deseo de renacer acá.

Si uno toma una pelota y se nos pide que la describamos, hablaremos de la forma, textura, color, peso y tamaño de lo que tenemos entre las manos, más otras características que los órganos de los sentidos nos facultan describir. Sin embargo todo se derrumba cuando el físico teórico te señala que jamás tocaste esa pelota pues la distancia que separa los electrones de la piel de tus manos y los átomos de la superficie de la pelota es enorme, equivalente a la distancia que separa el Sol de la estrella vecina más cercana. Jamás estás en contacto real directo con nada físico y, cada vez más científicos validan lo milenario que señala que todo es Maya o ilusión. Los sentidos nos hacen ver pelota lo que en nada se diferencia de la mesa, por igual acelerada vibración de sus partículas. La vida es una ilusión sensorial.

El ser pensantes acá tiene una razón de ser no aleatoria dada desde el alma nuestra. Somos un continuum de vibración-vida cuyo hilo conductor comienza en Dios desde donde como espíritus emanamos de Él con mente individual y una específica Misión a cumplir en los diversos planos de la Creación o Manifestación del Divino Pensamiento. Somos porque así el alma nos programó antes de nacer con una serie de variables, siendo una de ellas que, se esté donde se está, lograr intentar Pensar Mejor.

Sé que no es nada de fácil entender y es más difícil aún como profano pretender explicar ideas revolucionarias que en algunos círculos cuántico modernos remecen toda la estructura del humano pensar. Y heme aquí intentando hacerlo. Por ejemplo; sostienen que hay varios mundos paralelos con vidas nuestras paralelas en esos mundos. Supongo entonces que pensando mejor acá, por salto cuántico mejor se pensaría en nuestros otros mundos y viceversa. Puede que pienses mejor porque en otra realidad te nació así hacerlo y acá surgió de manera espontánea. Si así hacerlo te ayuda acá y en tus realidades de mundos paralelos: ¡Bienvenido sea el buen pensar!

Tolerancia

Si la vida es un sueño del alma dormida para manifestar potencialidades el plano de la materia y ese sueño es cuántico por la mente, la muerte representa el cuántico despertar cual alma al igual que hoy se hizo previo iniciar la diaria jornada de vida. Al morir acá el alma es la misma, un día mayor pero más desarrollada por lo positivo logrado en el sueño vida del que se despertó.

La energía del cambio que llega a la Tierra por estar viviendo un Fin de Tiempo es real y afecta de variable manera al psiquismo de las personas, en especial los que se sienten superados por la aceleración del entorno y la gradual sutilización de lo denso en nosotros que va dando paso a vibración más sutil en la mente, el cerebro y el ADN celular. Lo denso mental que se diluye se aferra a la materia y aúna con densas mentes afines, ignorando que eso no es desaparecer, es ser transformados a un nivel superior de conciencia. El Dr. Karl Gustav Jung, la Dra. Elisabeth Kübler Ross y cientos de personas que estuvieron en contacto con el Ser de Luz y fueron considerados muertos clínicos por la ciencia, regresaron y dan testimonio que el Cambio es real, los menos están preparados y para algunos los acontecimientos serán de tipo apocalíptico. El mejor pensar humano atenúa este cambio y lo hará más soportable.

Bajo este prisma intentemos ser más Tolerantes con nosotros mismos y con los demás. Es un estado de Cambio en el que el Mejor Pensar cobra mayor relevancia y ojalá podamos irradiar AMOR. Además nada puede ya detener el cambio de conciencia hacia el ascenso, la iluminación y la transformación. Habrá más dolores de parto planetario, quizá por ello actúa un 1% de la humanidad y lo hacen mentalmente para neutralizar o atenuar lo negativo del 90% que no logra su despertar consciente y viven de manera inconsciente e irresponsable en un alocado destape de todos los bajos instintos y lo denso humano que es residual, pero es y afecta al no preparado.

Como almas hemos sido bendecidos por nacer en un Fin de Tiempo y poder adelantar en nuestra evolución. Si estás despertando tu deber es ayudar a despertar al dormido, no pretendiendo que ellos cambien, pero sí cambiando tú para ser mejor persona pensando bien y esa vibración mental se aúna y potencia con los otros que lo están logrando y el apoyo adicional de la energía de "Ellos". De esa manera damos la mejor ayuda al dormido hombre-masa, la ayuda mental de subconsciente a subconsciente.

Si en parte comprendes el proceso que se vive, tolérate a ti mismo con la intención de ser mejor y tolerarás a los demás a quienes mentalmente mucha ayuda, sin tu saberlo, les darás.

Aunque no hayas entendido nada de nada, por igual algo entendiste, tu subconsciente mental captó más de lo que tu consciente mental supone y eres tu personal arquitecto y programador de tu propia vida... Te encuentras más cerca de lo que suponen del Portal que da paso a la nueva realidad de sueños más sutiles para el alma.

8.-
Hemos recibido y tenemos más ayuda de la pensada por parte de "Ellos" para este Cambio de Era con sus dolores de parto planetario que igual serán intensos. Las profecías del año 2000 eran reales, en agosto de 1999 un astro se acercaba y pasaría muy cerca de la Tierra. Astrónomos lo observaban y de la nada ven salir un haz de protones de x intensidad y una hora de duración que desvió su órbita alejándolo sin que nos afectara. Es evidente que la NASA después ocultó la información. Lo tan cacareado de diciembre del 2012 en cuanto supuestas profecías mayas apocalípticas fue una chambecada distractiva farandulizada.

Al decir “Ellos"  hago referencia a seres más sutiles que nosotros y “Ellos” siguen actuando para que los dolores de parto planetario no sean tan catastróficos y masivos, dolores que anuncian que se dará a Luz “por salto cuántico” a una Nueva Humanidad y su ayuda no la hacen por los prohombres del sistema, los llenos de honores, títulos, grados, niveles, o los santones. Nos ayudan por el mérito de personas humildes que con hambre comparten la poca comida que tienen con otro que nada tiene para comer, lo hacen por los que en el duro Karma, dolor, angustia y sufrimiento piden a lo alto por los demás, en fin por los que les nace Sonreír y expresar de manera natural sentimientos, cariño, comprensión, mejores pensamientos, tolerancia, amor, eso humano sincero y espontáneo los conmueve y por esos anónimos “Ellos” nos ayudan. En su anonimato hoy se los agradezco. Grato para mí sería que alguno esta modesta palabra escuchara y la potenciara con su aura Sonrisa y Buen Pensar.

Lo cuántico cual ventana nos acerca a su inicial entendimiento con cambio de Conciencia hacia la Luz, Ascenso y Transformación, la realidad cuántica será más y mejor comprendida porque dejaremos de ser entes pasivos ligados por el apego a la materia para pasar a ser, en Libertad, actores dinámicos del Plan Divino.

Lo expuesto nos iguala a todos por igual en su esencia y significado, por lo tanto Nadie es superior ni inferior a otro, las diferencias mundanas son fruto de la interesada ignorancia y ambicioso apego a la materia de los señores del poder, los menos con más que explotan a los más con menos, guiando a su amplio rebaño de acatadores hombres-masa que se dejan regir por ellos sin ser capaces de pensar por sí mismos. ¡Despierta! Eres LIBRE y no oveja de un rebaño.

La Ventana no es algo material. En ti mismo se encuentra, es privativa de cada uno, está en lo sutil interno. Cierra los ojos, en interiorización y sin notarlo, de manera natural, lentamente, paso a paso, a su debido tiempo la verás. Por su gradual luz que diluirá las brumas del Santuario Interior, por ella contemplarás más y más de la cuántica maravillosa realidad que es transpersonal, suprasensorial y metafísica.
¿Y la Ventana cuántica? 

En ti mismo está, búscala en lo interior y la encontrarás, es propia de cada cual. En interiorización con los ojos cerrados la verás y de a poco más y más por ella contemplarás de la realidad que es cuántica y no material. Realidad de luz, color, sonido, sutiles formas en armonía con tu Mejor Pensar y que te ligará a tus YOES y seres de Luz que nos supervisan.

Buen viaje en esa contemplativa aventura de decisiones y entendimiento de lo que es trascendente y que tendrás por ti mismo que realizar. Créelo, podrás lograrlo ¡Y así será!

Finale

Amigas, Amigos:
En estas páginas hemos apreciado la espiritual postura de dos connotados físicos cuánticos, Max Planck y Amit Goswami, quienes con valor enfrentan al materialismo, y abundan ahora en la Ciencia quienes al estudiar y apreciar la microdimensión y la macrodimensión con un orden causal perfecto sienten la presencia de una Mente Superior que a ese orden lo rige. Hay todavía rechazo a lo espiritual entre los científicos, como Serge Haroge que se declara ateo; los más en especial lo son al ver la actuación y ejemplo de conductores religiosos, con sus dogmas primitivos y credos para mantener la unión del rebaño bajo la recompensa eterna si siguen sus postulados o el castigo eterno si no los siguen y captar el control mental que se ejerce sobre los del rebaño que así acatan sin discernir interesadas adaptaciones humanas de una Enseñanza dejada en la Tierra por un Enviado o ser Divino.

Por fortuna mucho de la Verdad que nos liberará ya se está conociendo y aumentan las personas que pasan a pensar por sí mismos para discernir lo que es válido o no. En lo personal lo cuántico me ayudó a discernir mejor, es más hasta me hizo pensar en la palabra AMOR.

Más una vez me han preguntado por el Amor y como estepario Guerrero mi respuesta era solo en lo referente al Amor Cósmico y no al humano. Sin embargo es un Sentimiento que en la encarnación y, en especial, en la presente es un Sentimiento que debemos lograr manifestar y pienso que la mejor respuesta nos la dejó Pablo en su Carta 1 a los Corintios 13. Dice así:

Si hablo las lenguas a de los hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que retiñe. Y si tengo el don de profecía, y entiendo los designios secretos de Dios, y sé todas las cosas; y si tengo la fe necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto entre los pobres cuanto poseo, y aun si entrego mi cuerpo para tener de qué enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve. Tener amor es saber soportar, ser bondadoso; es no tener envidia, no ser presumido, orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, soportarlo todo. El amor nunca dejará de ser. Un día cesarán las profecías, y no se hablará más en lenguas ni será necesaria la ciencia. Porque la ciencia y la profecía son imperfectas y tocarán a su fin cuando venga lo que es perfecto. Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre dejé atrás lo que era propio de un niño. Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo; pero un día lo veremos todo como es en realidad. Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día lo conoceré todo del mismo modo que Dios me conoce a mí. Hay tres cosas que permanecen: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante es el amor.

Pablo se anticipa y da una cuántica visión de la realidad, la cual incluye el AMOR... algo nada de fácil de lograr y que es propio de quien, por evolución se ha desligado de lo material y visiona lo espiritual con sutilizada mente... pero algo que TODOS lograremos manifestar a su debido tiempo.


Gracias. 


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Marzo de 2014
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