403

Nuestros Cuánticos mundos 



Toda verdad atraviesa tres etapas.
 

Primera, es ridiculizada.
Segunda, es confrontada violentamente. 
Tercera, es aceptada como algo obvio.
Arthur  Schopenhauer

Anti-Poema


Mi cuántico mundo agradecido os contemplo, ¿doy forma en él a lo que veo?
Miran contemplan, ¿dan forma a lo que ven?
Si hay sincronicidad, mentalmente ¿veremos algo similar?

Duermo, sueño, ¿doy forma a otras realidades?
Duermen, sueñan, ¿dan forma a otras realidades?
Si hay sincronicidad ¿cuántas realidades similares serán?

Soy, ¿somos co-creadores mentales?
¿Seremos cual Matrix de un programa en la que mi mente, nuestra mente es el programador?

¿Será acaso esta vida un sueño de mi alma en esta y otras realidades a la vez?
¿Lo será de vuestras almas?
Si hay sincronicidad quizá en sueños estamos hoy acá soñando esta misma realidad.

¿Cuál realidad, cuál mundo?
¿Cuántas realidades, cuántos mundos a la vez?

Mi mente es mía, ¿En cuántos lugares sin saberlo actuando está?
Vuestra mente es de ustedes, ¿En cuántos lugares actuando están?
Si hay sincronicidad en los mismos lugares debiéramos estar.

¿Y si para una supramente nuestro planeta fuera un electrón y su átomo el sol?
¿Habría entonces diferencia entre un electrón y un planeta
y entre un átomo y un sol?
¿Las realidades serían las mismas dependiendo del observador?

Nuestros cuánticos mundos, ¿son una realidad o una ilusión mental?

Si la vida es un sueño de la serie de sueños-alma, en este soñar ¿cuántos despertares tendré?

Daremos acá y allá forma a lo que miremos y esas serán nuestras realidades.
En ellas adelante seguiremos con la esperanza de plasmar un Mundo Mejor.
¿Por qué no?



*
Proemio


Busto de bronce del Padre de la física cuántica Max Planck, expuesto en abril de 2008, en el Museo Alemán de Tecnología, en Berlín

Debemos de asumir detrás de esta fuerza la existencia de una Mente consciente e inteligente.
Esta mente es la Matriz de toda la Materia.
Max Planck

Max Planck es el padre de la Física Cuántica a contar del año 1900. En julio 1945 mientras era trasladado en automóvil, con gran respeto y admiración por un oficial del ejército de los Estados Unidos desde su derruida casa en la asolada Berlín, teniendo 87 años, y llevado a un lugar más seguro en
Göttingen, rememoraba su vida y se preguntaba cómo sus fórmulas habían causado tamaño alboroto a la Ciencia. En realidad el alboroto ha sido superior a lo pensado por el genial ícono cuántico y ese alboroto fue en incremento con los últimos avances del pensamiento y filosofía de lo cuántico, tanto así que, entre otras, ya la intocable teoría de la relatividad se tambalea porque Einstein la condicionó a un límite físico, el de la velocidad de la Luz y, la velocidad del pensamiento y las partículas que son el sustento de la materia, se desplazan muy superiores a la velocidad de la luz...

Con los escritos 399, 401 y 402 completé la trilogía cuántica, este 403 representa algo que surge de las ideas que bullen en mi mente para entender mejor lo que somos como seres pensantes a la luz de la Física Cuántica que, en su filosofía redescubre un pasado de Oriente y nos lleva hacia un futuro no materialista. Surge en mi mente la frase del "Quinto elemento" y del "Quinto nivel de la Enseñanza", el máximo para nuestro entendimiento, grado que está a la mano de quien sea tocado por la curiosidad de lo cuántico, no en cuanto complejas fórmulas y teorías, pero sí en su prístina simplificación de dinámicas mentes...

Los reales Maestros que ya no son ni están fueron diferentes a los pasivos discípulos en especial de Oriente, ellos encarnaron sin ya corresponderle hacerlo con la Misión de su maestría dejar. Nacieron con ambos hemisferios cerebrales, el derecho y el izquierdo integrados en equilibrio, con ambas mentes, la subconsciente y la consciente en un mismo nivel de vibración y armonía. El discípulo taoista, el budista y el vedanta repite de memoria conceptos sin entender ni discernir, lo hace porque alguien considerado con autoridad lo señaló o lo dejó escrito. Lo acepta, cree de manera pasiva y punto; así es. La física Cuántica cambió eso pasivo a dinámico y entendible si se es de dinámico pensar.
Pienso entonces con qué lenguaje podré exponer este Nuevo Conocimiento de lo abstracto para hacerlo discernible. ¿Yo lo entiendo? ¿O soy tan solo un simple pasivo transcriptor? ¿Cómo saberlo?


Desarrollo


Somos partícipes de un mundo cuántico que cambia de estado de acuerdo a los observadores-participantes de la realidad. La dinámica cuántica es un pilar clave en la unión entre la materia y la conciencia, estableciendo una nueva concepción de nosotros mismos. La dualidad de la existencia onda-partícula (o bien energía-materia) está entonces determinada por nuestra observación. A esto habría que agregarle que el perceptor (sujeto) y la fuente de emisión (objeto) están en una interrelación de resonancia conocida con las siglas PCAR, que permite que la información sea adecuadamente recibida. Esto puede simplificarse asegurando que cada individuo recibe la información que merece o puede entender de acuerdo con su nivel de comprensión y asimilación consciente de recepción. Este proceso calificado de información y regido por ciclos resonantes de retroalimentación es conocido como Bio-Feed Back.
Brad Hunter

En la Milenaria Sagrada Enseñanza

El taoista señala
El taoísmo recalca la importancia de la unidad irreflexiva con el orden del Universo y que lleva al fluir natural de las cosas. El Tao es simplemente algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano. Para este algo no existe nombre, existía antes del Cielo y de la Tierra. Es madre de la creación y fuente de todos los seres. El Tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la madre de todas las cosas. Mas, si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el Tao regresa al No-Ser, ahí donde inasible, inalcanzable y eterno.
Si bien todas las cosas existen en un estado de transformación poseen sin embargo un orden inherente. El Tao es este orden en transformación constante que no mantiene relación alguna con los cambios externos. La comprensión racional capacita al ser humano para liberarse de las ataduras de la emoción y alcanzar la libertad espiritual.
El Tao es vacío, imposible de colmar, y por eso, inagotable en su acción. En su profundidad reside el origen de todas las cosas y unifica el mundo. Desde el No-Ser comprendemos su esencia; y desde el Ser, sólo vemos su apariencia.
¿Cómo se puede entonces conocer la Verdadera Naturaleza?
A través de ella misma.

El Tao fluye por si mismo.
Principios del Tao Cuántico.
*Como las ondas creadas en un estanque cuando se lanza una piedra en el agua, nosotros (y todo lo demás) somos  formas de onda creados, integrados y propagándonos  a través del medio universal que llamamos Tao.
*La mecánica cuántica muestra que nuestros cuerpos físicos existen tanto en forma de ondas como partículas, pero la pregunta siempre ha sido, ¿Hacia dónde se propagan estas ondas? Alineamos la teoría cuántica actual con este marco que indica  que la estructura donde nuestras formas de onda están incrustadas es en el Tao.(Campo Unificado).
*Nuestros cuerpos físicos y otros objetos dentro de nuestro mundo físico  consciente representan funciones de onda que han colapsado convirtiéndose en cuerpos Físicos.
En el mudo Cuántico cuando una función de onda colapsa su ondulación se concentra y asume las propiedades físicas, convirtiéndose en una partícula física real.
*El entorno Tao se ve afectado localmente por nuestra observación consciente y manifiesta nuestra realidad                 compartida o común a medida que avanzamos por la vida.
El acto de nuestra observación hacia afuera y hacia adentro, que forma  nuestro dominio consciente, crea la realidad que nos rodea mediante el colapso de las funciones de onda de nuestro entorno para que sean "reales", así como las olas ondulando a través de un estanque  distorsionan  la zona del estanque por la  que están pasando.
*Podemos influir en  acontecimientos y objetos independientemente de la distancia que nos separa de ellos,  ya que todos estamos interconectados y somos expresiones y manifestaciones del medio llamado Tao.
Esta es una consecuencia directa del llamado "entrelazamiento Cuántico", que establece que los objetos que han sido conectados entre sí una vez están conectados para siempre, de modo que un objeto puede influir en los demás, incluso a grandes distancias.
  


De acuerdo a la Mecánica Cuántica, el mundo físico es no una estructura construida a base de entes independientes y no analizables, sino más bien, una red de relaciones entre elementos cuyo significado surge de manera total de sus correlaciones con la totalidad.
H. Stapp

El budista señala
Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. 
Mejor que el poder sobre todo lo terreno, mejor que habitar en los cielos, mejor que el dominio sobre los vastos mundos, es el fruto del Vencedor de lo Ilusorio.
 
La filosofía budista indica ver la realidad tal como es.
La Mente en sí misma es no mente. Decir que la Mente es no mente implica algo existente. 
Esta Mente pura, el origen de todo, brilla por siempre y con toda su brillantez y perfección propia. Cuando los pensamientos surgen, todas las cosas surgen. Cuando los pensamientos se desvanecen , todas las cosas se desvanecen. Fuera de nuestra mente no hay nada.
La verdad excelsa es preciso descubrirla en el interior de cada uno. Esa verdad da un sentido a la vida.
El mundo que nos rodea es producto de nuestras propias creaciones o distorsiones mentales de la realidad.
El yo se presenta como un espejismo de espejismos en cinco niveles sucesivos de propiedades emergentes y, en definitiva, el observador surge únicamente de las observaciones que él mismo hace.
El observador carece de existencia sólida, permanente y absoluta, ya que el observador emerge de las distinciones u observaciones y por lo tanto no existe con independencia de éstas.
La Mente es sin principio, es no nacida e indestructible. No tiene forma ni apariencia. No pertenece a la categoría de las cosas que existen o no existen, ni puede ser pensada en términos de nuevo o viejo. Transciende todos los límites, medidas, nombres, conjeturas y comparaciones. Es como el vacío sin límites que no puede ser medido o profundizado como cuando el sol gira traspasando su brillantez sobre las cuatro esquinas de la tierra. Porque cuando el sol se levanta iluminando la tierra completa, el vacío no adquiere más brillantez; y cuando el sol se pone, el vacío no se hace más oscuro. Los fenómenos de la luz y la oscuridad alternan uno con el otro, pero la naturaleza del vacío permanece fija.
Esta Mente pura, el origen de todo, brilla por siempre y con toda su brillantez y perfección propia. Arriba, debajo y alrededor de ustedes, todo existe espontáneamente, porque no hay algo que esté fuera de la Mente. La Mente verdadera es expresada en las percepciones, ella no forma parte de esas percepciones ni tampoco esta separada de ellas.
Cuando los pensamientos surgen, todas las cosas surgen. Cuando los pensamientos se desvanecen , todas las cosas se desvanecen.
Fuera de nuestra mente no hay nada.


Es perfectamente posible que haya sustancias incorpóreas no detectables por los instrumentos hechos de materia ordinaria. En la física cuántica las partículas elementales están muy lejos de lo que se entiende por “corpóreo” en el sentido ordinario. Son paquetes discretos de energía sólo si se las mide de determinada manera. Si se las mide de otra manera, son unas complicadas ondas de probabilidad de nada, descritas en unos espacios abstractos y artificiales de muchas dimensiones ¿Hay algo más fantasmagórico que un neutrino? Pues bien, las otras partículas son igualmente misteriosas, y si algunas están formadas por quarks, éstos son más misteriosos aún. Si la materia está formada por partículas sólo conocidas por unas propiedades que se expresan como fórmulas matemáticas, y si nadie sabe qué hay detrás de estas fórmulas, quiénes somos nosotros para decir que no puede haber otras sustancias, basadas en fórmulas desconocidas todavía, y tan indetectables por los instrumentos hechos por materia terrena, como indetectable pueda ser el neutrino para nuestras manos.
Martin Gardner

El vedanta señala
Bajo el hechizo de la ignorancia el ser humano considera todo lo manifiesto como distinto de Dios; pero cuando logra deshacerse de ella percibe que no existió nada sino Dios todo el tiempo; que era su ignorancia acerca de la Realidad la que produjo esa ilusión de multiplicidad.
La mayoría de la humanidad es incapaz de comprender la altísima filosofía del no-dualismo, porque en el no-dualismo se presenta la Realidad, la Existencia, como Absoluta, Abstracta, sin forma. El hombre común necesita de un Dios Personal para fijar su mente en Él. Para eso no hay mejores ejemplos que las Encarnaciones Divinas. Uno no puede imaginar un Dios Personal más excelso que el que se manifiesta como Dios-hombre. La mente humana, circunscripta como está por sus debilidades, no puede concebir un ser más eminente que la Encarnación Divina. En Ella se perciben con mayor claridad las más grandes virtudes y cualidades. La compasión y el amor sin motivo desbordan de su corazón hacia todos los seres vivientes; Ella es la personificación de la Verdad lo mismo que de otras magnas cualidades. Por consiguiente, la adoración a Ellas es conceptuada como igual a la de Dios.
Existen tres cosas: Dios, el alma y la naturaleza; la naturaleza y el ser individual son, por decirlo así, el cuerpo de Dios, y en este sentido se puede decir que Dios y el universo entero son una y misma cosa. Pero esta naturaleza y estas almas diferentes, quedan separadas una de la otra a través de la eternidad; sólo al comienzo de un ciclo se manifiestan; y cuando el ciclo termina vuelven a su estado fino o sutil.
El karma expresa que todo ser humano está cosechando lo que ha sembrado, es decir, su condición en este mundo es el resultado de sus acciones en las vidas anteriores. Es él quien fabricó su nacimiento y vida feliz o infeliz. Somos responsables de lo que somos; nadie es culpable de nuestro infortunio, sino nosotros mismos. Pero no debemos confundir esta teoría con el fatalismo. Hay una idea muy alentadora en esta teoría: si hemos llegado a padecer esta vida de sufrimientos y muerte como consecuencia de nuestras acciones, podremos elevarnos y liberarnos mediante los mismos medios, es decir, por nuestros actos y pensamiento buenos. La teoría del karma es como la de la acción y reacción; persigue al hombre el resultado de la acción hasta que este resultado se acaba.
El Ser es inmortal; no nace, ni muere no hubo ningún tiempo en que no existiera, ni habrá un tiempo en que no exista. Es eterno: no muere cuando el cuerpo deja de existir.
La mente es un órgano no material que posee una contraparte física: cerebro, sistema nervioso, etcétera.
El mundo es expresión de la Conciencia del Absoluto, siendo lo Absoluto pleno, sin forma, inactivo, y testigo de la mente, pero su expresión, energía en forma de materia y mente, finita, activa y siempre cambiante.
La mente y el intelecto, son incapaces de resolver el enigma ulterior del universo porque la percepción, en la cual algunos fundan las especulaciones y teorías científicas, no está libre de error y por lo tanto no es confiable.
El alma, la mente y el cuerpo no son tres separadas existencias, sino una sola esencia en tres modalidades de manifestación. Quien ve el cuerpo no ve la mente; quien ve la mente no ve el alma; y quien ve el alma, prescinde de la mente y del cuerpo. No hay límite para el poder de la mente humana.


Hubo una época en que los periódicos decían que sólo doce hombres comprendían la teoría de la relatividad.
No creo ni que existiera una época así. Podría haber existido una época en que tan solo un hombre comprendiera
dicha teoría, antes de publicarla, porque fuera el único que había caído en la cuenta de que las cosas podían ser así.
Pero, después de que los demás leyeran su publicación, muchas personas comprendieron, de una forma o de otra,
la teoría de la relatividad. Seguramente fueron más de doce. Por otra parte, creo que puedo afirmar sin riesgo
de equivocarme que nadie comprende la mecánica cuántica.
Richard Feynman

Del moderno cuántico pensar


Constante de Planck

Los Constructores de la Catedral
En el mundo del átomo y sus componentes, todo aparece en montones (quantum = cuanto = montón). La masa, la energía, el momento, etc., aparece en montones: nada en este mundo es liso y continuo. Mecánica es el antiguo término para la Ciencia del movimiento, así que Mecánica Cuántica es la rama de la Ciencia dedicada a describir el movimiento de las cosas en el mundo subatómico. Mott la define como la rama de la Física que describe el comportamiento de los electrones en los átomos, en las moléculas y en los sólidos o también como la rama de la Física matemática que permite calcular las propiedades de los átomos. Sin embargo es algo más que eso: la Mecánica Cuántica proporciona el soporte fundamental de toda la Ciencia moderna; sus ecuaciones describen el comportamiento de objetos a escala atómica, proporcionando la única explicación del mundo de lo minúsculo. Sin sus ecuaciones, los científicos no habrían sido capaces de diseñar centrales o bombas nucleares, construir láseres, explicar por qué el Sol se mantiene caliente, la Química estaría aún en una época oscura y no existiría la biología molecular, la comprensión del DNA, la ingeniería genética, etc.,etc.,etc.
El mayor problema que tenemos a la hora de ocuparnos de la Mecánica Cuántica procede de nuestra suposición subconsciente de que las cosas se comportarán del mismo modo en el mundo cuántico que como lo hacen en el mundo normal de nuestra experiencia. No hay ninguna razón para esperar que cuando contemplamos objetos muy pequeños u objetos muy veloces, éstos se comporten de la misma forma que lo hacen los objetos con los que estamos familiarizados. La Física Cuántica representa una de las conquistas fundamentales de la Ciencia, mucho más significativa y directa, desde el punto de vista práctico, que la Teoría de la Relatividad.
En su mundo, las leyes habituales de la Física dejan de funcionar: los acontecimientos pasan a estar gobernados por probabilidades. La Relatividad y la Mecánica Cuántica constituyen las teorías básicas de la Física moderna; independientemente del grupo de Gotinga, Dirac descubrió que las ecuaciones de la Mecánica Cuántica tienen la misma estructura matemática que las ecuaciones de la Mecánica clásica, y que ésta es un caso particular de la Cuántica correspondiente a grandes números cuánticos o a dar el valor 0 a la constante de Plank.
La Mecánica Cuántica es como una catedral que se levanta dentro del gran edificio de la Física, de la Ciencia entera. Su construcción arranca con la genial idea de un fundador, Max Plank, un gran seguidor, Bohr, un revolucionario, De Broglie, unos padres, Schroedinger y Heisenberg, un gran matemático, Dirac, y muchos continuadores.


1. Así Opinaron

a)
Toda interacción subatómica consiste en la aniquilación de las partículas originales y la creación de nuevas partículas. El mundo subatómico es una danza continua de creación y aniquilación, de masa que se convierte en energía y energía que se convierte en masa. Formas efímeras entran en la existencia y salen de ellas como una chispa, creando una realidad que no tiene fin y que es constantemente creada de nuevo.
Gary Zukav

b)
En la dimensión espacio-temporal, todo lo que para cada uno de nosotros constituye el pasado, el presente y el futuro, se da en bloque... Cada observador, a medida que su tiempo va pasando, descubre nuevas porciones de espacio-tiempo que aparecen ante él como aspectos sucesivos del mundo material, aunque en realidad, el conjunto de sucesos que constituyen el espacio-tiempo, existe con prioridad a su conocimiento de ellos.
Louis de Broglie

c)
Al Universo ¿lo trae, de alguna manera, a la existencia la participación de los participantes? El acto vital es el acto de participación. Participador es el nuevo concepto incontrovertible, ofrecido por la mecánica cuántica. Derroca el término observador, de la teoría clásica, que designa al hombre que está seguro detrás de un grueso cristal protector y observa lo que ocurre a su alrededor sin participar en ello.
John Weeler

d)
El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil. Algo que llaman el "vacío cuántico" que representa la plenitud de todas las posibles energías y sus eventuales densificaciones en los seres. Una especie de vasto océano, sin márgenes, ilimitado, inefable, indescriptible y misterioso en el cual están hospedadas todas las posibilidades y virtualidades de ser. Nosotros percibimos la materia como algo sólido porque las vibraciones de la energía son tan rápidas que no alcanzamos a percibirlas con los sentidos corporales. La singularidad del ser humano es poder entrar en contacto consciente con esta Energía.
W. Heisenberg

e)
Ya no existen las propiedades, sino las observables.                                                                                                       
Michel Bitbol

f)
Imaginemos dos monedas. La pregunta más tonta para la lógica sería cómo sabemos que son dos: ocupan diferentes puntos en el espacio; siempre habrá algunas diferencias entre ellas; no pueden ocupar el mismo lugar porque tienen volumen. En el mundo cuántico, si tenemos dos fotones, ambos son idénticos, pueden sobreponerse y ocupar exactamente el mismo lugar. Es como si estuviésemos ante reflejos del mismo objeto.
Arthur Zajonc

g)
Nuestros resultados dan peso a la idea de que las correlaciones cuánticas, de alguna manera, surgen desde fuera del espacio-tiempo.
Nicolas Gisin

h)
Como el átomo, el núcleo y la partícula elemental han abierto las puertas a realidades más profundas. Actualmente el nivel más interno de al que somos capaces de descender (los quarks) presentan los mismos síntomas que observamos en cada uno de los anteriores. Hemos modificado tantas veces nuestra visión de la realidad que es muy posible que tengamos que hacerlo de nuevo en el futuro. ¿Revelarán los próximos años nuevas zonas por ahora insospechadas, como si la realidad fuera una inimaginable cebolla cósmica, o por el contrario, podremos concluír la búsqueda en el nivel donde ahora nos encontramos ? El tiempo lo dirá.
James S. Trefil

i)
La única posibilidad para los modelos en consideración de reproducir la física cuántica es por medio de influencias instantáneas, a velocidades infinitas. Pero entonces, todo estaría influenciado por todo de manera instantánea, y se perdería la noción de espacio-tiempo.
Antonio Acín

j)
Las personas siguen a menudo una forma diferente de pensar que la dictada por la lógica clásicaParece que estamos de verdad en algo muy profundo que todavía no comprendemos totalmente.
Aerts Diederik

k)
Si el universo es ya la computadora de alguien, todo dentro de él, incluyéndonos a nosotros seria parte del proceso de cálculo. O su producto. Así que, en algún lugar debe haber un programador.
Seth Lloyd

l)
El universo solamente puede existir si alguien lo observa, el universo existe simplemente porque somos conscientes de su existencia.
Martin Rees


m)
Las probabilidades cuánticas tienen el potencial de proporcionar un mejor marco para el modelado de la toma de decisiones humanas.
Busemeyer

n)
A escala Cuántica la observación no solo afecta e influye el objeto que está siendo observado: Lo crea.
Pascual Jordan



-I-
Física Cuántica
Por William Arntz, Betsy Chasse, Mark Vicente
"Creo que puedo decir con seguridad que nadie entiende la física cuántica"
Richard Feynman
Premio Nobel de Física en 1965 por sus investigaciones sobre electrodinámica cuántica.

"Aquel que no se asombra cuando se encuentra por primera vez con la teoría cuántica es que posiblemente no se ha enterado de nada.
Niels Bohr
Premio Nobel de Física en 1922 por su trabajo sobre la estructura del átomo.

Si gente como los ganadores del Premio Nobel no entienden la teoría cuántica, entonces ¿qué esperanza nos queda? ¿Qué se hace cuando la realidad llama a tu puerta y te dice cosas que te confunden, te desconciertan y te dejan perplejo? Tu forma de reaccionar, de actuar en la vida, y las opciones que te planteas dicen mucho de ti, pero ése es un misterio que trataremos en otro capítulo. Ahora, de momento, charlemos sobre electrones, fotones y quarks, y de cómo algo (¡y si es que se trata de algo!) tan diminuto puede ser tan insondable y hacer pedazos nuestro mundo tan bien ordenado y comprensible.
Lo conocido se encuentra con lo desconocido
La física clásica de Newton se fundamentaba en observaciones relativas a objetos cotidianos, desde la caída de una manzana a planetas en órbita. Sus leyes se sometían constantemente a examen, se probaban y se difundieron durante cientos de años. Pero a finales del siglo XIX, cuando los físicos comenzaron a crear herramientas para investigar los diminutos campos de la materia, descubrieron algo que les dejó atónitos: ¡la física de Newton no funcionaba! A lo largo de los siguientes cien años se fue creando una descripción científica completamente nueva para explicar el mundo de lo diminuto. Ese nuevo saber, conocido como mecánica cuántica o física cuántica (o simplemente teoría cuántica), no viene a reemplazar la física de Newton, que aún funciona muy bien para explicar los objetos grandes, macroscópicos. La nueva física, en cambio, se inventó para llegar, valientemente, donde la física de Newton no pudo llegar: al mundo subatómico.
"El universo es muy extraño -dice Stuart Hameroff--. Al parecer existen dos grupos de leyes que rigen el universo. En nuestro mundo clásico de cada día, entendiéndolo más o menos a nuestro tamaño y escala de tiempo, las cosas se explican según las leyes del movimiento de Newton, elaboradas cientos de años atrás... Sin embargo, cuando llegamos a una escala más reducida, al nivel de los átomos, aparece un conjunto de leyes diferente. Son las leyes cuánticas".
¿Hecho o ficción?
Lo que la teoría cuántica ha revelado nos deja tan pasmados que suena a ciencia ficción: las partículas pueden estar en dos o más lugares a la vez. (Un experimento muy reciente demostró que una partícula podía estar ¡hasta en 3.000 lugares distintos!). El mismo "objeto" puede parecer una partícula localizable en un lugar, o una onda extendida en el espacio y el tiempo.
Einstein dijo que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, pero la física cuántica ha demostrado que las partículas subatómicas se comunican al parecer instantáneamente, sea cual sea la extensión del espacio.
La física clásica era determinista: dado un conjunto cualquiera de condiciones de un objeto (tales como la posición y la velocidad), se puede determinar con seguridad adonde va. La física cuántica es probabilista: nunca se puede saber con seguridad absoluta en qué se convertirá una cosa en concreto.
La física clásica era reduccionista. Se basaba en la premisa de que sólo si se conocen las distintas partes, se podrá finalmente entender el todo. La nueva física es más orgánica y holística; pinta una imagen del universo como un todo unificado, cuyas partes están interconectadas e influyen unas sobre otras.
Lo que quizá sea más importante es que la física cuántica ha borrado la tajante división cartesiana entre sujeto y objeto, entre observador y observado, que ha dominado la ciencia durante cuatrocientos años.
En física cuántica, el observador influye en el objeto observado. No existen los observadores aislados del universo mecánico, sino que todo participa en el universo.
Perplejidad 1: espacio vacío
Una de las primeras grietas en la estructura de la física newtoniana fue el descubrimiento de que los átomos, los pilares del universo físico, supuestamente sólidos, estaban formados en su mayor parte por un espacio vacío. ¿Cómo de vacío? Si utilizamos una pelota de baloncesto para representar el núcleo de un átomo de hidrógeno, el electrón que lo circunda estaría a unos 32 kilómetros de distancia y el espacio intermedio entre ambos estaría vacío. Así pues, cuando mires a tu alrededor recuerda que lo que hay realmente son puntitos diminutos de materia rodeados de nada.
Bueno, en realidad no es así. Ese supuesto "vacío" no está vacío del todo; contiene cantidades enormes de energía, poderosa y compleja. Sabemos que la energía se incrementa a medida que nos adentramos en niveles de materia más sutiles (la energía nuclear es un millón de veces más poderosa que la energía química, por ejemplo). Los científicos dicen ahora que hay más energía en un centímetro cúbico de espacio vacío (el tamaño de una canica, más o menos) que en toda la materia del universo conocido. Aunque los científicos no han conseguido medirla directamente, sí han visto los efectos de ese mar inmenso de energía.
Perplejidad 2: ¿partícula, onda u ondícula?
No sólo hay "espacio" entre las partículas, sino que, cuando los científicos han investigado el átomo más detenidamente, han descubierto que las partículas subatómicas (los componentes del átomo) tampoco son sólidas. Al parecer, tienen una naturaleza dual. Dependiendo de cómo las miremos, pueden comportarse como partículas o como ondas. Las partículas se pueden describir como objetos sólidos e independientes, que ocupan un lugar específico en el espacio. Las ondas, por el contrario, ni están localizadas ni son sólidas, sino que están extendidas, como las ondas sonoras o las olas en el agua.
En cuanto ondas, los electrones o los fotones (partículas lumínicas) no ocupan una posición precisa, sino que existen como "campos de probabilidades". Y en cuanto partículas, el campo de probabilidades se "desintegra" y da paso a un objeto sólido localizable en un tiempo y un lugar específicos.
Sorprendentemente, lo que parece marcar la diferencia es la observación o la medición. Sin ser medidos ni observados, los electrones se comportan como ondas, pero en cuanto se someten a observación en un experimento, "dan paso" a una partícula que puede ser localizada.
¿Cómo es posible que algo pueda ser a la vez una partícula sólida y una onda blanda y fluida? Quizá podamos resolver la paradoja si recordamos lo que dijimos antes: las partículas se comportan como una onda o como una partícula. La "onda" es sólo una analogía y la "partícula" es otra analogía tomada de nuestro mundo cotidiano. Erwin Schródinger dio consistencia al concepto de onda en la teoría cuántica, con su famosa "ecuación de ondas", que calcula matemáticamente las probabilidades de onda que tiene la partícula antes de ser observada.
Los científicos no saben realmente con qué RAYOS están tratando, pero, sea lo que sea, nunca han visto algo parecido. Algunos físicos han decidido llamar a este fenómeno "ondícula".
Perplejidad 3: saltos cuánticos y probabilidad
Al estudiar el átomo, los científicos descubrieron que cuando los electrones se mueven de órbita en órbita alrededor del núcleo, no se mueven por el espacio como lo hacen los objetos ordinarios, sino que se mueven instantáneamente. Es decir, desaparecen de un lugar, de una órbita, y aparecen en otra, lo cual se conoce como salto cuántico.
Por si esto no rompiera ya suficientes reglas de la realidad lógica y razonable, los científicos descubrieron también que no podían determinar con exactitud dónde aparecerían los electrones, ni cuándo saltarían. Lo mejor que pudieron hacer fue formular las probabilidades de la nueva situación del electrón (ecuación de ondas de Schródinger). "Dentro de ese mar de posibilidades, la realidad, tal y como la experimentamos, se crea constantemente de nuevo en cada momento", dice el doctor Satinover, y añade: "Pero el verdadero misterio consiste en que, en ese mar de posibilidades, lo que determina qué posibilidad es la que va a ocurrir no es nada que sea parte del universo físico. No hay un proceso que haga que suceda".
O como se dice muchas veces: los eventos cuánticos son los únicos eventos verdaderamente aleatorios en el universo.
Perplejidad 4: el Principio de Incertidumbre
En la física clásica, todos los atributos de un objeto, incluyendo su posición y su velocidad, se pueden medir con precisión con el único límite que imponga la tecnología. Ahora bien, en el nivel cuántico, cuando se mide una propiedad, como la velocidad, no se puede obtener una medición precisa de otras propiedades, como la posición. Si se sabe dónde está algo, no se puede saber a qué velocidad se mueve. Y si se sabe a qué velocidad se mueve, no se sabe dónde está.
El Principio de Incertidumbre (conocido también como Principio de Indeterminación) fue formulado por Werner Heisenberg, uno de los pioneros de la física cuántica. Sostiene que no se puede conseguir una medición precisa de la velocidad y la posición, por mucho que se intente. Cuanto más se concentra uno en una de ambas magnitudes, más incierta se hace la medición de la otra.
Perplejidad 5: la no-localidad, EPR, el teorema de Bell y la interconexión cuántica
A Albert Einstein no le gustaba la física cuántica, por decirlo suavemente. Entre otras cosas, se refirió al carácter aleatorio que acabamos de describir con la infausta afirmación: "Dios no juega a los dados con el Universo". Y Niels Bohr le contestó: "¡Deje de decirle a Dios lo que tiene que hacer!".
En 1935, en un intento de frustrar la mecánica cuántica, Einstein, Pedolsky y Rosen (EPR) idearon y pusieron por escrito un experimento tratando de demostrar lo ridícula que era. Dedujeron hábilmente una de las consecuencias de la teoría cuántica que no fue apreciada en la época: te las arreglas para tener dos partículas creadas a la vez, lo que significa que estarán interconectadas o superpuestas. Entonces, las lanzas a lugares opuestos del universo; luego, haces algo a una de ellas para que cambie de estado y la otra partícula cambia al instante para adoptar el estado correspondiente. ¡Instantáneamente!
La idea era tan absurda que Einstein se refería a ella como "una acción fantasmagórica a distancia". Según la teoría de la relatividad, nada puede moverse a una velocidad mayor que la de la luz. ¡Pues eso era infinitamente más rápido! Además, la idea de que un electrón pudiera seguir la pista a otro que estaba en la otra punta del universo sencillamente transgredía cualquier juicio sensato sobre la realidad.
Después, en 1964, John Bell formuló una teoría que decía que sí, que, en efecto, la afirmación de EPR era correcta. Que eso es exactamente lo que ocurre; que la idea de que algo sea local, o exista en un lugar concreto, es incorrecta. Todo es no-local. Las partículas están íntimamente conectadas en un nivel que trasciende el tiempo y el espacio.
Esta idea se ha verificado una y otra vez en el laboratorio durante años, desde que Bell publicó su teorema. Intenta concentrarte en ella durante un minuto. En el mundo cuántico, el tiempo y el espacio (los rasgos básicos del mundo en que vivimos) se reemplazan por la idea de que todo se está en contacto con todo, todo el tiempo. No es de extrañar que Einstein pensara que semejante idea supondría un golpe mortal para la mecánica cuántica: no tiene sentido.
Sin embargo, parece ser que ese fenómeno es una ley factible del universo. De hecho, cuentan que Schródinger afirmaba que la interconexión no era uno de los aspectos interesantes de la teoría cuántica: era el aspecto. En 1975, el físico teórico Henry Stapp definió el Teorema de Bell como "el descubrimiento más profundo de la ciencia". Observa que dice ciencia y no meramente física.
La física cuántica y el misticismo
Probablemente ahora resulte más fácil ver por qué los terrenos de la física y del misticismo se rozan uno con otro. Las cosas están separadas pero están siempre en contacto (no-locales); los electrones se mueven de A a B pero nunca en medio de las dos; la materia parece ser (matemáticamente hablando) una función de onda distribuida y sólo se desintegra, o existe espacialmente, cuando se mide.
Muchos de los fundadores de la teoría cuántica tenían un interés enorme en temas espirituales. Niels Bohr utilizaba el símbolo ying/yang en su escudo de armas; David Bohm tenía largas discusiones con el sabio indio Krishnamurti; Erwin Schródinger daba conferencias sobre los upanishads.
(Los upanishads son textos sagrados del hinduismo relacionados con los vedas. N.del T.)
Las preguntas sobre qué causa la desintegración de la función ondular, o sobre si los eventos cuánticos son realmente aleatorios, permanecen aún sin respuesta en su mayoría. No obstante, aun cuando sea imperiosa la necesidad de elaborar un concepto verdaderamente unificado de la realidad que nos incluya forzosamente y que dé respuesta a los misterios cuánticos, el filósofo contemporáneo Ken Wilber, también nos insta a ser cautos:
El trabajo de estos científicos (Bohm, Pribram, Wheeler y todos los otros) es demasiado importante como para lastrarlo con especulaciones insensatas sobre el misticismo. Y el propio misticismo es demasiado profundo como para vincularlo con fases de la especulación científica. Dejemos que se valoren el uno al otro y dejemos que nunca cese el diálogo entre ellos y el intercambio mutuo de ideas...(Ken Wilber, El paradigma holográfico, Kairós, Barcelona, 1987).
Lo que yo pretendo al criticar ciertos aspectos del nuevo paradigma no es en absoluto impedir que haya interés en realizar más intentos, sino más bien hacer una llamada a la precisión y a la claridad en la presentación de estos temas, que son extraordinariamente complejos, al fin y al cabo.'
Conclusiones
¿Conclusiones? ¡Estás de broma! Por favor, si tienes conclusiones, huye con ellas. En caso contrario, bienvenido al mundo del pensamiento abstracto, un mundo polémico, excitante, desconcertante y revelador. Ciencia, misticismo, paradigmas, realidad. Mira lo que la humanidad ha investigado, descubierto y debatido.
Mira cómo la mente humana ha explorado este extraño mundo en el que parece que nos hemos descubierto a nosotros mismos.
Ésta es nuestra auténtica grandeza.
http://www.zonadecaos.com/Articulos/Fisica%20Cuantica.htm



-II-
La Filosofía y Salto Cuántico
por Eleonor Fritsman
Cuando el núcleo de un átomo es excitado por una fuente de energía exterior, tiene lugar el salto quántico, que consiste en el paso de un electrón a otra órbita con una carga energética mayor.
De la misma manera, hay momentos en el proceso de las sociedades, el planeta y el Universo en que la energía acumulada genera una tensión excepcional e impone la necesidad de una transformación.
Ya hemos hablado en ediciones anteriores de la estructura energética del Universo. Hemos visto como todo lo que vemos es la manifestación de campos de energía vibrando a distintas frecuencias.
 
Los procesos y transformaciones de la energía son la clave del funcionamiento de la vida y del Universo.  
Todo cuanto acontece, desde los fenómenos más elementales al interior del organismo hasta los procesos cósmicos mas abarcativos y complejos, pueden ser entendidos como diversos tipos de transmutaciones energéticas. De la misma manera, nuestros pensamientos, intenciones y acciones son frecuencias vibratorias que imprimen cambios en los patrones energéticos que dan forma a nuestra realidad.
La Física Quántica explica que cuando el núcleo de un átomo es excitado por una fuente de energía exterior, tiene lugar lo que se denomina un “salto quántico”, que consiste en el pasaje de un electrón a otra órbita con una carga energética mayor (recordemos que los electrones giran en órbitas fijas alrededor del núcleo atómico).
 
De la misma manera podemos pensar que hay momentos en la vida de las personas, las sociedades, el planeta y el Universo en que la energía acumulada genera una tensión excepcional e impone la necesidad de una transformación.  
Se produce entonces una crisis que los impulsa a dar un salto hacia un nuevo estadio. La medida en que la entidad en cuestión se resista a abandonar el viejo estado, determina el grado en que la transformación será vivida como violenta y penosa.
En la actualidad, la humanidad terrestre está siendo receptáculo de grandes cantidades de energía en la medida en que el planeta se encamina hacia un proceso de ascensión evolutiva. Como ser vivo en proceso de evolución nuestro planeta va cambiando su patrón vibratorio. Al ascender se aproxima a planos de vibraciones más rápidas y sutiles y recibe por lo tanto una carga voltaica mayor.
 
Esto crea las condiciones para un salto cuántico en la conciencia de la humanidad en la medida en que esta se halle en sintonía con el proceso de ascensión. Es por esto que tanto se insiste en la necesidad de una masa crítica de seres humanos trabajando concientemente en este proceso.
Hoy más que nunca fuerzas provenientes de planos sutiles se ponen a nuestra disposición y nos brindan el impulso necesario para dar el gran salto hacia la transformación de nuestra sociedad planetaria.
 
Como seres humanos conscientes, dotados de libre albedrío, tenemos la opción de resistirnos a este proceso de cambio o trabajar activamente en él.

http://www.bibliotecapleyades.net/esp_salto_quantico.htm


-III-
Filosofía Cuántica
La teoría cuántica, que explica la constitución del universo microscópico y nos presenta un panorama sorprendente de este, tiene consecuencias filosóficas indudables, que dan lugar a la Filosofía Cuántica.
Si el universo de la onda y la partícula elementales se muestra escurridizo, inaprensible, interrelacionado de forma no visible, indeterminado, etc., las propiedades que atribuimos al mundo visible (estabilidad, permanencia, consistencia, impenetrabilidad) se muestran como una mera ilusión de los sentidos.
Nosotros percibimos por nuestros sentidos aspectos del universo formados por miles de millones de moléculas y átomos, y de esta forma la apariencia de lo perceptible cobra una realidad más ficticia que real, ya que no está basada en las propiedades intrínsecas de sus constituyentes, sino en la percepción misma de grandes agrupaciones de ellos.
Es como una imagen, que nos traslada algunas de las propiedades de un objeto, pero que no podemos confundirla con el objeto mismo. De igualmente las propiedades que los sentidos nos trasladan de las cosas son apariencias que no responden a la realidad de sus constituyentes.
Todo lo perceptible está hecho de energía en último término, según la famosa ecuación de Einstein (E=m.c2), la masa es una propiedad aparente que adopta la energía cuando se encuentra muy concentrada.
Por eso la Filosofía Cuántica insiste tanto en despertar del engaño de los sentidos. Es decir, acceder a la realidad auténtica. Este acceso tampoco consiste en sustituir una concepción consistente del universo por otra menos consistente.
Implica algo más, acceder a una realidad invisible para nuestra percepción sensorial, mucho más coherente y real que lo visible, y más digna de crédito. Esa es la realidad adimensional. Fuera del espacio-tiempo del universo manifestado existe una realidad creativa, objetiva y coherente, a la que David Bohm ha llamado el “orden implicado”. Entre el mundo tridimensional y el adimensional opera el fractal holográfico como factor de manifestación, que concede a las partículas y subpartículas sus propiedades y da pautas de construcción a estas para que se organicen como átomos y moléculas, dando lugar, por replicación ampliada, al espacio-tiempo, la manifestación del macrocosmos.
Entre ambos aspectos del universo, y como elemento de entendimiento y comprensión, está la mente, el pensamiento. Si bien pertenece al mundo invisible o adimensional, el pensamiento también se proyecta en el orden visible, y opera con una lógica determinista y lineal, que es válida únicamente para esta porción de la realidad total.
Mediante el ejercicio de esta lógica, la del sentido común, podemos entender el mundo, y someterlo a formulaciones lógicas y matemáticas, que son coherentes con su manifestación.

Doce principios de Filosofía Cuántica
Estos principios están enunciados en forma de listado, pero su actuación es interdependiente, funcionan al unísono, en congruencia con la Filosofía Cuántica, aunque se citen en forma de listado.  
  •  Principios de integración
1. UNIDAD.- Bajo la aparente diversidad late una unidad esencial.
2. INTERCONEXIÓN.- Todo está conectado e interconectado.
3. NO SEPARATIVIDAD.- La separación entre el observador, lo observado y la observación no es tal.
  •  Principios de causalidad cuántica
4. RELATIVIDAD.- Lo dimensional es relativo.
5. INDETERMINACIÓN.- El universo es probabilístico e indeterminado.
6. PARADOJA.- El universo es y no es al mismo tiempo.
  •  Principios de fluctuación
7. RECREACIÓN.- Todo se recrea y se modifica de instante en instante.
8. PULSACIÓN.- El universo es pulsante y cíclico.
9. IRREALIDAD.- Lo visible es aparente y en cierto modo ilusorio, una creación de los sentidos.
  •  Principios de pensamiento
10. PENSAMIENTO.- El pensamiento interactúa con el universo y lo modifica.
11. SIMULTANEIDAD.- Todo ocurre en un presente continuo.
12. CONCIENCIA.- Todo tiene un cierto grado de conciencia.

Todo depende de nuestra inteligencia, de nuestra capacidad para estar a la altura de las circunstancias, y superar el sueño de los sentidos, de las propiedades ilusorias de las cosas.
La Filosofía Cuántica es la rama del conocimiento más enfocada en la perspectiva de la nueva era. No consiste únicamente en una serie de postulados atrevidos y sugerentes, que a algunos pueden parecer controvertidos o fantasiosos.
Hay una serie de disciplinas, y de prácticas espirituales, vivenciales, terapéuticas, que confluyen hacia los postulados de la Filosofía Cuántica. Es pues una filosofía de síntesis de muchas teorías y escuelas anteriores. No pretende rebatir nada, sino que en sus manifestaciones incluye todas las propiedades que acercan la formulación intelectual a la realidad del pensamiento consciente.

Todo ocurre en nuestro pensamiento, el pensamiento es creativo, nos atenemos a un mundo de pensamientos, unas veces para aferrarnos a ellos, otras para abrir nuestra capacidad a percepciones y concepciones más amplias y Comprensivas.
Todo ello forma parte de la aventura humana en el cosmos. Nuestra visión de las cosas y de los seres se va ampliando y redefiniendo continuamente, a medida que los alcances de nuestro pensamiento se van haciendo más amplios. Ahora, en los tiempos presentes, estamos en un espacio-tiempo de transformación hacia realidades más amplias y potentes. Ya sabemos lo suficiente del universo y de nosotros mismos como para encarar la solución de nuestros problemas individuales y colectivos. Hace falta únicamente la predisposición para hacerlo, y en ella hay un factor de renuncia, esencial, renunciar a todo lo que nos perjudica, cuando lo hayamos identificado.
La cosmología, la biología molecular, la física cuántica, la psicología cognitiva, la neurociencia, están haciendo descubrimientos decisivos. Pero hace falta aplicarlos a la transformación del mundo en que vivimos, en el que los problemas ambientales y sociales no están resueltos.
Tenemos, además, la ayuda del cosmos, a través de seres humanos que nos dan referencias, indicaciones, que nos proponen procedimientos que nos benefician.
Todo depende de nuestra inteligencia, de nuestra capacidad para estar a la altura de las circunstancias, y superar el sueño de los sentidos, de las propiedades ilusorias de las cosas.

http://magisterlucis.webnode.es/filosofia-cuantica/



2. Así Opinaron

a)
El universo es auto-consciente a través de nosotros.
Amit Goswami

b)
Son necesarios los observadores para dar existencia al mundo porque vivimos en un “universo de participación. Más allá de las partículas, de los campos de fuerza, de la geometría, del espacio y del tiempo, está el último elemento constitutivo de todo ello, el acto todavía más sutil del observador que participa.
John Wheeler

c)
Desde el entendimiento de la física cuántica, de cómo el universo se vuelve existente, vemos que no puede existir a través de medios mecánicos. Lo hemos intentado. No puede existir a través de medios mecánicos. Créanme que lo hemos intentado a través de todos los medios mecánicos posibles, buscar encontrar un medio mecánico por el cual Dios quede fuera de la ecuación y no ha sido posible lograrlo. En algún punto a lo largo de la línea, algo, un milagro sucede y es desconcertante…Hay algo "no objetivo” o subjetivo en la naturaleza de la realidad.
Fred Alan Wolf

d)
Puesto que se puede mostrar que la supervivencia es una parte esencial e integral de la física, se debe esperar que los esfuerzos que todavía se hacen para desacreditar toda la evidencia de la supervivencia acaben pronto.
Ron Pearson


e)
No tenemos que violentar nuestros conceptos físicos al admitir el hecho de la supervivencia. La vida y la mente nunca han sido funciones del cuerpo material, sólo se manifiestan por medio del organismo material.
Sir Oliver Lodge


f)
Vivimos en un “universo sincronizado,” en una de cuyas capas vivimos, interactuamos y nos sincronizamos. Esto es lo que identificamos como universo “real”. Hay otros universos paralelos que son tan reales como éste. Esto comienza a ofrecer una forma de entender como el alma, el centro de la conciencia humana, puede existir en forma permanente, sobreviviendo a la muerte física. Ofrece un comienzo útil a la comprensión del universo y de nosotros mismos.
John Bokris


g)
Un siglo de desarrollo en física nos ha enseñado que la información juega un papel crucial en los sistemas y procesos físicos. En verdad, una tendencia actual, iniciada por John A. Wheeler de la Universidad de Princeton, es considerar al mundo físico como lleno de información, en el que la energía y la materia son incidentales.
Jacob D. Bekenstein

h)
Los nuevos descubrimientos de la ciencia están forzando una expansión de las ideas de quienes y qué somos; quienes son más hostiles a este tema saben poco o nada de la evidencia.
Dr. Dean Radin


i)
La física cuántica contiene en sí los gérmenes de una inmensa revolución cultural que en un principio solo se realizó en el seno de un  restringido  grupo de grandes científicos. Es una teoría salvaje, subversiva y devastadora, la física cuántica echó abajo el civilizado edificio levantado en el curso de los siglos por la ciencia tradicional. Esta teoría nos hace entrar decididamente en el mundo de la ficción científica.
Sven Ortolli

j)
Pero la mayor parte de un átomo, más del 99 por ciento de éste, es espacio vacío lleno de energía invisible. Así que desde el punto de vista del mundo cuántico, nosotros y las cosas que nos rodean somos mayormente espacio vacío. El modo en que experimentamos las cosas que nos rodean y a nosotros mismos en el mundo clásico es en realidad tan sólo una representación mental moldeada por nuestros sentidos.
David Ferry

k)
Sólo los seres conscientes pueden ser observadores, entonces, estamos íntimamente interconectados con la existencia misma de la realidad. Sin nosotros habría sólo esta superposición creciente de posibilidades sin que nada definitivo suceda nunca realmente.
Dr. York Dobyns

l)
¿No hay millones y millones de gotas de energía y luz, fotones y electrones? Ellos forman este mundo sólido tridimensional imaginario que no existe en absoluto según la Relatividad o la Mecánica Cuántica.
Dr. Robert Anton Wilson

m)
Ya no hay objetos, sólo hay relaciones. Ya no hay localización, no hay más tiempo. Cuanto más se mira algo en detalle, y lo que creemos que es materia sólida menos sólida parece y empieza a parecer.
Dr. Dean Radin

n)
Y la misma teoría que dice que los átomos existen en más de un lugar en diferentes universos, dice que los seres humanos también existimos en más de un lugar, y en más de un estado de consciencia, y así sucesivamente, en universos diferentes. Lo que significa, dicho en palabras, es que no hay separación entre los electrones. Aún más, no hay separación entre las personas.
Prof. David Deutsch

o)
Einstein dijo que si la mecánica cuántica fuera cierta el mundo estaría loco. Einstein tenía razón: el mundo está loco.
Daniel Greenberger


-IV-
La paradoja de Schrödinger
El gato de Schrödinger es la paradoja más popular de la cuántica. La propuso el Nobel austríaco Erwin Schrödinger en 1935. Es un experimento mental que muestra lo desconcertante del mundo cuántico. Tiene distintas variantes, exponemos la más sencilla.
Imaginemos un gato dentro de una caja completamente opaca. En su interior se instala un mecanismo que une un detector de electrones a un martillo. Y, justo debajo del martillo, un frasco de cristal con una dosis de veneno letal para el gato. Si el detector capta un electrón activará el mecanismo, haciendo que el martillo caiga y rompa el frasco.
Se dispara un electrón. Por lógica, pueden suceder dos cosas. Puede que el detector capte el electrón y active el mecanismo. En ese caso, el martillo cae, rompe el frasco y el veneno se expande por el interior de la caja. El gato lo inhala y muere. Al abrir la caja, encontraremos al gato muerto. O puede que el electrón tome otro camino y el detector no lo capte, con lo que el mecanismo nunca se activará, el frasco no se romperá, y el gato seguirá vivo. En este caso, al abrir la caja el gato aparecerá sano y salvo.
Hasta aquí todo es lógico. Al finalizar el experimento veremos al gato vivo o muerto. Y hay un 50% de probabilidades de que suceda una cosa o la otra. Pero la cuántica desafía nuestro sentido común.
El electrón es al mismo tiempo onda y partícula. Para entenderlo, sale disparado como una bala, pero también, y al mismo tiempo, como una ola o como las ondas que se forman en un charco cuando tiramos una piedra. Es decir, toma distintos caminos a la vez. Y además no se excluyen sino que se superponen, como se superpondrían las ondas de agua en el charco. De modo que toma el camino del detector y, al mismo tiempo, el contrario. El electrón será detectado y el gato morirá. Y, al mismo tiempo, no será detectado y el gato seguirá vivo. A escala atómica, ambas probabilidades se cumplen. En el mundo cuántico, el gato acaba vivo y muerto a la vez, y ambos estados son igual de reales. Pero, al abrir la caja, nosotros sólo lo vemos vivo o muerto.

¿Qué ha ocurrido? Si ambas posibilidades se cumplen y son reales, ¿por qué sólo vemos una? La explicación es que el experimento aplica las leyes cuánticas, pero el gato no es un sistema cuántico. La cuántica actúa a escala subatómica y sólo bajo determinadas condiciones. Sólo es válida en partículas aisladas. Cualquier interacción con el entorno hace que las leyes cuánticas dejen de aplicarse.
Muchas partículas juntas interactúan entre sí, por eso la cuántica no vale en el mundo de lo grande, como el gato. Tampoco cuando hay calor, pues el calor es el movimiento de los átomos interactuando. Y el gato es materia caliente. Pero lo más sorprendente es que incluso nosotros, al abrir la caja y observar el resultado del experimento, interactuamos y lo contaminamos.
Así es. Una curiosa característica de la cuántica es que el mero hecho de observar contamina el experimento y define una realidad frente a las demás. Einstein expresaba así su desconcierto: "¿quiere esto decir que la Luna no está ahí cuando nadie la mira?"
Conclusión: cuando el sistema cuántico se rompe, la realidad se define por una de las opciones. Sólo veremos al gato vivo o muerto, nunca ambas. Este proceso de tránsito de la realidad cuántica a nuestra realidad clásica se llama decoherencia, y es la responsable de que veamos el mundo tal y como lo conocemos. Es decir, una única realidad.
http://www.astromia.com/astronomia/paradojagato.htm


-V-
En el mágico mundo cuántico
El acto de observar modifica la perspectiva del observador. El descubrimiento de América cambió la forma de ver nuestro planeta; saber que las galaxias eran otras islas de estrellas muy lejanas mudó nuestra percepción del universo; pero la exploración del mundo subatómico nos ha llevado muchísimo más lejos, a un lugar que nadie esperaba encontrar: cuestionar la esencia misma de la realidad. “Si alguien dice que puede pensar en los problemas cuánticos sin sentir vértigo, sólo demuestra que no ha comprendido lo más elemental de ellos”, señaló en cierta ocasión a uno de sus discípulos Niels Bohr. Y es verdad. La teoría cuántica es, aparentemente, tan absurda y con tanto sinsentido que, más de cien años después de ser planteada, todavía sigue siendo un misterio.
Nuestro modelo del mundo proviene de nuestras propias percepciones. Sin embargo, eso no quiere decir que sea real, por lo menos en todas las escalas. Un anillo de oro puede parecer muy sólido, pero está formado casi completamente por espacio vacío; la bola de billar blanca no golpea a la roja, sino que los campos eléctricos de los electrones de los átomos que las componen se repelen: si no fuera por ellos, una pasaría a través de la otra sin enterarse. Pero la teoría cuántica ha llegado mucho más lejos. Según ella, la realidad misma, entendida como algo objetivo que se encuentra ahí fuera, deja de existir, es sólo una ilusión. No vemos las cosas en sí mismas, sino aspectos de lo que son.
Todo tiene su origen en la naturaleza de la luz. Durante siglos los físicos discutieron si era una onda, como lo son el sonido o las olas del mar, o una nube de innumerables partículas, como los balines disparados por una escopeta de feria. A principios de este siglo los físicos estaban estupefactos: había fenómenos que únicamente se podían explicar si la luz se comportaba como una onda, y otros en los que debía ser una partícula. La solución, sorprendente, estaba en aceptar lo imposible: que la luz era ambas cosas a la vez. Y el golpe de gracia: la materia también se comporta igual. Los electrones no son pelotas únicamente, y esto es algo que a los científicos les costó mucho aceptar. Y más que se comporten de una forma u otra en función de lo que queramos ver, como en el conocido dicho, "las cosas son del color del cristal con que se miran".
La consecuencia de aceptar esto es terrible: el ser humano ha dejado de ser un ser aparte, separado de la naturaleza y de los actos de observación. Al observar, modificamos el mundo. Aún más, al observar hacemos que el mundo sea de un modo y no de otro. Pero el mazazo definitivo lo dio un físico enamorado del mundo griego, Werner Heisenberg. El mundo clásico desapareció cuando demostró una indeterminación fundamental: o bien conocemos la trayectoria de un protón, o bien conocemos su posición; pero no ambas. Hay que dejar muy claro que no se trata de un problema de nuestros instrumentos de medida; es una indeterminación fundamental de la naturaleza. Cuanto más exploramos el mundo subatómico, mayor es la indeterminación que observamos. Cuando un fotón choca con un átomo haciendo saltar uno de sus electrones a una órbita superior, el electrón lo hace instantáneamente, sin atravesar el espacio intermedio. Lo mismo que las órbitas atómicas están cuantizadas, el electrón deja de existir en un punto para aparecer simultáneamente en otro: este es el famoso y desconcertante salto cuántico. Incluso la noción de causalidad desaparece, quedando únicamente la
probabilidad de que algo suceda. Podemos arrojar una pelota todo lo que queramos contra una pared, porque no siempre rebotará; esto es sólo probablemente verdadero. En alguna ocasión la pelota irá a otro sitio y sólo podremos decir que hay una cierta probabilidad de que eso suceda.
Que la física cuántica rompiera con el confortable determinismo clásico no gustó a muchos. Entre ellos se encontraba el inigualable Albert Einstein: “La mecánica cuántica -dijo en cierta ocasión- es imponente, pero una voz interior me dice que no es lo real. La teoría dice mucho, pero no nos acerca verdaderamente al secreto del "viejo". "Yo, al menos, estoy convencido de que Él no juega a los dados”. Uno de esos juegos de dados es la desintegración radiactiva.
Desde el descubrimiento de la radiactividad por Henri Becquerel en 1894 sabemos que hay átomos que son inestables. Para estabilizarse se desintegran, emitiendo un electrón, dos protones y dos neutrones pegados o, simplemente, luz de muy alta energía. La cuestión es que, a pesar de ser capaces de saber si un átomo se va a desintegrar o no, somos incapaces de predecir cuándo lo hará. Lo máximo que podemos hacer es predecir que, por ejemplo, transcurrida una hora hay un 50% de posibilidades de que un átomo se desintegre. Dicho de otro modo: tras una hora no hay forma de saber si ese átomo se ha desintegrado a no ser que miremos. Esto hace del acto de observar algo fundamental: si no lo hacemos, para nosotros ese átomo está en una especie de limbo desintegrado y no-desintegrado.
Esta idea quizá no nos llame la atención; puede, incluso, parecernos demasiado lejano de nuestro mundo cotidiano y real. Ahora bien, imaginemos ahora la siguiente situación: tomemos esa misma sustancia radiactiva como motor de un sutil mecanismo. Si un átomo de esa sustancia se desintegra, se dispara un martillo que rompe una ampolla rellena de un gas letal. Ahora metamos en una caja este dispositivo y un gato. Transcurrida una hora somos incapaces de decidir si el gato está vivo o muerto. Desde nuestro punto de vista, el gato tiene un 50% de posibilidades de estar vivo y otro tanto de estar muerto. Está en un limbo vivo-muerto. Únicamente si abrimos la caja sabremos lo que pasa. Démonos cuenta de que este desconocimiento no lo es por ignorancia de lo que ocurre, sino porque las leyes que rigen la desintegración radiactiva son probabilísticas. En definitiva, lo que nos dice la física cuántica es que el estado del gato no existe hasta que lo observamos. En el momento de abrir la caja es cuando su existencia, que hasta entonces era una mezcla de vivo y muerto, se decanta por una cosa o la otra. Este experimento mental es el gato de Schrödinger.
El carácter probabilístico de la mecánica cuántica nos lleva a una consecuencia terrible: no existe ninguna realidad profunda. Mientras nadie los mida, los objetos cuánticos no tienen ningún atributo, ninguna propiedad intrínseca. Esta es la llamada interpretación de Copenhague, la corriente ortodoxa dentro de la física. Vivimos, pues, en un mundo fantasma, donde nada hay definido hasta que se mide. Las consecuencias de esta interpretación no preocupan demasiado a los físicos. La teoría cuántica satisface el principal criterio de una teoría, estar de acuerdo con los resultados experimentales, luego, ¿qué más da lo que implique filosóficamente? Ante semejante panorama no es de extrañar que Einstein dijera: “Si la mecánica cuántica fuera correcta, el mundo estaría loco”. A lo que muchos físicos le responden: “Einstein tenía razón. El mundo está loco”. La única forma de salvar la realidad objetiva del mundo, donde las cosas tienen propiedades definidas independientemente de que sean observadas, es admitiendo que la mecánica cuántica no representa una explicación completa de la realidad. Esto es, que existe un mundo oculto, una especie de gigante Atlas que sostiene el mundo y le da sentido más allá de la nube de probabilidad en que vivimos. A esta propuesta se la conoce como la teoría de variables ocultas. Einstein fue uno de sus más fervientes defensores, pero no sería hasta los años 50 cuando se convertiría en una teoría completa de manos del apóstata de la mecánica cuántica: David Bohm. Su teoría es la única totalmente determinista, pero debe pagar un precio por garantizar que cada partícula del mundo posea siempre una posición determinada: la no localidad. Esto es, lo que pasa en una cierta región del espacio instantáneamente tiene su efecto en otra, independientemente de lo alejadas que estén. No es de extrañar que Bohm se haya convertido en gurú de místicos y parapsicólogos…
Ahora bien, el gato sí debe saber si está vivo o muerto, aunque nosotros no lo sepamos. Claro que, hasta donde sabemos, el gato no tiene conciencia de sí mismo, por lo que poco puede ayudarnos en el dilema. Por tanto, sustituyamos al gato por un ser humano, conocido en la comunidad de los físicos como el amigo de Wigner, por ser Eugene Wigner el que planteó este dilema. Con alguien así dentro de la caja, si al abrirla lo encontramos vivo podemos preguntarle qué ha sentido en esa situación esquizofrénica de vivo-muerto. Por supuesto, él nos dirá que nada especial… excepto un gran alivio por seguir vivo tras ser sometido a tan sádico experimento. La interpretación de Wigner es, por tanto, que la teoría cuántica colapsa en el momento que entra en juego la conciencia: cuando la observación penetra en la conciencia de un observador es cuando aparece la realidad. La Luna existe porque alguien la observó en algún momento.
Como cabía esperar, las ideas de Wigner han sido muy criticadas. No sólo porque otorga a la conciencia un papel preponderante, sino por otras dificultades. Una de ellas es la siguiente. Supongamos que en vez de abrir la caja, ponemos una cámara instantánea que hace dos fotografías al terminar el experimento, A y B. Andrés coge la A y Benito la B, pero el primero en ver la fotografía es Benito, que ve al gato vivo: el átomo no se ha desintegrado. Es en este momento, según Wigner, cuando se construye la realidad: en la fotografía A que verá Andrés aparecerá, evidentemente, el gato vivo. Ahora bien, B se tomó después que A, luego cuando la cámara hizo la primera fotografía (A), la segunda (B) todavía no se había tomado. Pero es el acto de ver primero la segunda foto (B) lo que obliga a que la primera (A) presente al gato vivo. Lo que tenemos aquí es una causalidad retroactiva, dicho de otro modo, la causa de que en la fotografía A aparezca el gato vivo está en el futuro, en la segunda fotografía (B).
En la misma línea se encuentra la interpretación de uno de los físicos más imaginativos de este siglo y maestro de premios Nobel: John Archibald Wheeler. Para él, el pasado sólo existe en la medida en que queda registrado hoy, y lo que hemos registrado es porque hemos escogido qué registrar: “el acto de observar es un elemental acto de creación”, dice Wheeler. Su mensaje es claro: ningún fenómeno elemental es un fenómeno hasta que es un fenómeno observado. Su postura se diferencia de Wigner en que no apela a la conciencia, sino a la observación. El universo entero debe su existencia a que ha sido observado.
En el otro extremo de este juego de interpretaciones se encuentra la propuesta de Hugh Everett III en 1957, posteriormente retomada por Neil Graham y Bryce De Witt en 1970: la hipótesis de los universos paralelos. La idea subyacente es que todo es real. El gato no está en ningún limbo, sino que se encuentra vivo y muerto. Claro que no puede estar de ambas formas a la vez en el mismo universo. Por eso, cada vez que se produce una “alternativa” cuántica, el cosmos entero se escinde en dos. Así, en una de las ramas del universo el gato está muerto y en la otra, vivo. Evidentemente, nadie es consciente de esta multiplicación de universos ni nadie, salvo en la ciencia ficción, puede viajar de uno a otro. La idea de nuestro propio cuerpo y nuestra propia conciencia dividiéndose en miles de millones de copias es sorprendente, aunque la teoría matemática subyacente es absolutamente coherente. “Cada transición cuántica -explicaba De Witt- que tiene lugar en cada estrella, cada galaxia, en cada remoto rincón del universo está dividiendo nuestro mundo local en miríadas de copias de sí mismo. ¡Es esquizofrenia con ganas!”
Una locura.
No se preocupe si leer esto le ha levantado dolor de cabeza. A los físicos les ocurre lo mismo. El propio Stephen Hawking comentó en cierta ocasión: “Cuando oigo hablar del gato de Schrödinger, cojo mi revólver”.
http://www.taringa.net/posts/offtopic/4104861/En-el-magico-mundo-cuantico.html


-VI-
Física de la Conciencia
Nuevas mitos sostendrán una realidad distinta y llena de coincidencias y sincronismos. Una realidad mas simple y segura, pero depende de ti para activarla.
Reconectar con la magia y la alegría de vivir; Simple ingrediente para acceder.
Durante los últimos treinta y cinco años, las misteriosas conexiones entre la física cuántica y la conciencia humana han llegado a ser gradualmente un principio central de los encuentros entre la espiritualidad entre Oriente y Occidente. La gente, de algún modo, se las ha arreglado para encontrar una relación convincente y atractiva entre el mundo intangible de las partículas subatómicas y el reino inmaterial de la conciencia y el espíritu.
En el desarrollo de los nuevos tiempos veremos como se integran en nuestra percepción nuevos conceptos que nos cambien la lógica del pensamiento y la compresión de la realidad.
Ciencia de la Conciencia
Algunas reflexiones:
El universo es Mental. "La percepción origina el fenómeno."
He aquí “La Fórmula" exacta del Método a través del cual, en el milenario Camino del Desocultar Lo Oculto, Alguien aprende a atraer lo que Desea. Pero durante siglos ¿…no es a  Eso a lo que  Occidente llamó "Magia"?
Entonces …cuanto más avanza la Ciencia Occidental, más confirma a La Magia Milenaria.
Ensayos más recientes de Física Cuántica ! Junto a conceptos tales como:

·    "La percepción ( ... ) y la aparición de un objeto en el universo son lo mismo",
·    "De un modo u otro, la materia no podía existir sin una conciencia que la percibiera",
·    "En una auténtica perspectiva en el seno de la física cuántica el observador y lo observado se convierten en uno",
·    "En todo momento la elección de un observador para medir una propiedad particular de un sistema, fuerza al sistema a emerger de un estado de probabilidad a uno real",
·    "Los electrones son en cierto sentido conscientes (...) la mente del físico se vincula con la mente del electrón (...). Vincular lo observado con el observador. Se trata de una sola mente en funcionamiento".
·    "La elección de un observador de medir una propiedad física concreta, realmente la crea o lleva el estado de dicha propiedad a la existencia simplemente observándola. Me preguntaba si el mundo, a su vez, era una simple concepción de nuestros pensamientos." 

La Física más avanzada explicando con Rigurosidad Científica los Conceptos que “la misma” Ciencia ortodoxa despreció durante siglos bajo el término "Magia", usándolo como “adjetivo descalificativo”.
Conceptos que explican que la separación entre "mundo interior" y "mundo exterior" es ilusoria.…Es decir: conceptos que explican y avalan El Principio Fundamental de La Magia y Primera Ley de Hermes Trismegisto: “El Universo Es Mental”
http://equilibriocosmico.blogspot.com/2013/03/fisica-de-la-conciencia.html


-VII-
La física cuántica sustenta la existencia del alma Gracias a la física cuántica podemos aprovechar y valorar,  la parte derecha de nuestro cerebro, es decir, lo intuitivo, la percepción, lo emocional, lo fenomenológico (intangible)  son parte de nuestras habilidades y potencialidad. Si solo reconocemos lo racional (la parte izquierda del cerebro), el mecanicismo, lo material, estamos a la mitad, incompletos , somos mucho mas que raciocinio.
Nos antecede 200 años de mecanicismo (Leyes de newton), las ciencias se estancaron en lo racional, sin embargo en 1919 se amplía la ciencia.
Albert Einstein postuló que todas la formas de radiación electromagnética pueden parecer no sólo en forma de onda, sino también en “quantos” Estos paquetes de energía, han sido aceptadas como auténticas partículas. Los físicos también han descubierto que la materia es totalmente mutable y que a nivel subatómico, no hay certidumbre de que la materia exista en lugares definidos, sino más bien, muestra cierta tendencia a existir y todas las partículas se pueden trasmutar en otras. Se pueden crear a partir de la energía y convertirse en otras partículas, cuando y como sucede esto, no lo sabemos aún con exactitud, sin embargo, sabemos que ocurre continuamente.
En la actualidad, en el terreno científico de la Física Cuántica, que estudia la composición y funcionamiento de las partículas más pequeñas de la materia , se plantea que nuestro universo está conformado por energía y electromagnetismo.
Con los aceleradores de partículas, se han descubierto unas más pequeñas que los átomos y son conocidas cómo sub-atómicas. Estas están configuradas únicamente de energía por lo que se podría decir prácticamente no existen en el mundo material. Los científicos de esta disciplina dicen que son tan pequeñas que es imposible verlas y se conoce su existencia por el rastro que dejan en los aceleradores de partículas. Se caracterizan porque parecen existir solamente cuando son observadas. Es decir, que cuando se toma la decisión de ver una partícula la onda de energía invisible se convierte en una entidad concreta o sólida. Este efecto es provocado por el observador que la dirigir su atención, crea una onda, produciendo la realidad que es conocida cómo partícula, sólida o mundo físico. Estos científicos creen que el observador es el creador de la masa física del Universo.
El cuerpo que llamamos físico es en realidad un conjunto de partículas y debido a esto, está sujeto a las leyes de la energía y el electromagnetismo. Estos científicos dicen que los electrones pueden comportarse tanto como partícula sólida, o también cómo “onda de energía invisible”.
Y en este último caso, parecería que no existieran, son invisibles y existen únicamente cómo “campo de probabilidades”. Ya que solamente cuando los electrones están siendo observados, el campo de probabilidades se colapsa y las partículas se perciben cómo materia sólida.
¿Que sentido e importancia tiene la toda esta información ?
Pues implica una nueva forma de mirar la realidad, en éste siglo se están gestando nuevos paradigmas científicos, que nos permiten entender, mejor las emociones, la intuición, la telepatía, que no toda la realidad es meramente física, que somos energía, que los pensamientos lo son también, que la existencia del alma puede ser entendida en términos  de ésta nueva ciencia.
Que el fin no llega con la muerte, si somos energía y esta no se destruye sino que se transforma, llegando a ser parte de algo nuevo o diferente, que regresamos a la fuente que nos creo, claro que ésto no nos libera de la responsabilidad de como vivimos esta vida conciente y la consecuencia de nuestros actos.
También para aquellos que han vivenciado a las Constelaciones Familiares, podrán entender como es posible que las personas pueden recibir información de alguien que no conocen y con ello el terapeuta  pueda apoyar a la persona que pide ayuda a liberarse de sus dificultades de vida. Y otras muchas interrogantes del mundo de lo intangible, que los científicos no actualizados, niegan porque no han sido probados en un laboratorio, alejando una realidad  no comprobable con métodos viejos y caducos de los científico y limitando la a la metafísica o a la religión, como si por ese solo echo no existieran, como lo es al alma, las emociones etc.
http://cuquialcocer.wordpress.com/2012/03/22/la-fisica-cuantica-sustenta-la-existencia-del-alma/


-VIII-
Física Cuántica: El Reino de la Creación
por Cuauhtli Arau
La ciencia moderna es la nueva religión del mundo. En la mente madura del hombre la evidencia nos conduce al camino de la verdad. La ciencia no inventa las cosas, simplemente las descubre y describe, de esta manera la ciencia no inventó la fotosíntesis por ejemplo, simplemente la descubrió y la describió. Ciencia y religión convergen porque ambas son descripciones de la realidad, esta realidad a la que podemos llamar universo o Dios indiscriminadamente sin cometer fallo alguno.
Hasta hace alrededor de un siglo, la ciencia tenía su terreno donde todo le era claro. A través de la química, la biología y la física un científico puede predecir prácticamente cualquier suceso y describirlo sin rango de error, pero este estudio se limita siempre al mundo material. La religión entonces tomaba todo lo que quedaba fuera: Espiritualidad, sentido de la vida, supervivencia del alma a la muerte, etc. En 1900 el físico Max Planck cambió este modelo para siempre. Tratando de resolver un problema de radiación, expuso una teoría que decía que la energía al igual que la materia está formada por pequeñas unidades llamadas “quantos” en vez de ser un continuo energético como de había pensado con anterioridad.
El estudio de la física cuántica cambia todo nuestro entendimiento sobre los fundamentos básicos del universo conocido. Con ella, la ciencia ingresó sin proponérselo a este campo que tradicionalmente había sido terreno religioso llamado “mundo espiritual”.
En primer lugar la física cuántica ha demostrado en sus intentos por comprender las leyes que rigen el mundo de las partículas subatómicas que el observador de la materia, es decir la conciencia, altera el mundo subatómico cuando éste es observado. Esto nos ha llevado a muchísimas conclusiones científicas, morales y espirituales. En otras palabras, la física cuántica ha demostrado que somos co-creadores del universo junto con Dios, que si vemos un árbol en vez de un cúmulo de moléculas en acción es porque la conciencia humana concede a la realidad estas características particulares.
Y ahora sí, cuando recordamos ese antiguo Coan Zen que nos pregunta “Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie presente, ¿éste hace ruido?” desde el punto de vista de la física newtoniana la respuesta era “sí, por supuesto que hace ruido, porque el sonido son ondas que se generan como resultado del choque de la materia con la materia”, pero desde el punto de vista quántico la respuesta es otra. El árbol no hace ruido a menos que una conciencia lo configure de esta manera, en ausencia de una conciencia las partículas que componen el árbol así como las partículas con las que choca simplemente reaccionan de maneras impredecibles y no generan sonidos porque las partículas subatómicas no son ni partículas ni ondas. Son ambas cosas al mismo tiempo.
A la luz de estos descubrimientos ciertas cosas que tradicionalmente han sido clasificadas como espirituales toman un sentido más bien científico. La plegaria, la afirmación metafísica, la meditación y la visualización creativa son funciones elevadas de la conciencia humana, y estas funciones interactúan con la realidad de manera específica en el mundo quántico que es la matriz del mundo material, ya que es aquí donde la energía se convierte en materia.
El segundo aspecto que podemos conectar con lo espiritual es la descripción de estas partículas subatómicas que son los ladrillos de los que está formada la realidad. Estos ladrillos están formados en su 99,999 por ciento de vacío y solamente en un 0.001 por ciento de algo que ni siquiera es sólido, pero al menos tiene propiedades medibles. La realidad materialista que percibimos cambia radicalmente entonces. El universo conocido está principalmente formado por infinitos cúmulos de nada, de vacíos lo cual ya había sido descrito por las tradiciones antiguas de pensamiento, incluso por la masonería que inicia sus rituales diarios con una orden “Silencio Hermanos Míos”, dándonos a entender que lo primero que existe es el silencio, el vació, la luz obscura del judaísmo, o el AUM budista que se dice fue lo que antecedió a toda creación.
Este trabajo no puede ser tan extenso como para hablar de todos los descubrimientos de la física cuántica ni de sus implicaciones científicas, morales y espirituales, pero sí puedo decir que el descubrimiento de este nivel de la realidad es el descubrimiento del nivel de la generación divina y nuestra. Este es el mundo del alma y aunque las escuelas esotéricas promulgan la creencia en la generación y la inmortalidad del alma, la física cuántica nos lo demuestra y en eso radica su virtud. Termino este trabajo con un breve listado de características de los tres mundos que componen nuestro universo y de los cuales dos ya han sido descubiertos y descritos por la ciencia, estos datos provienen del libro de “Conocer a Dios” del Dr. Deepak Chopra.

Características del mundo material o Universo visible:

• Los acontecimientos están definidos
• Los objetos tienen límites fijos
• La materia domina sobre la energía
• Es tridimensional
• Perceptible por los cinco sentidos
• El tiempo fluye en línea recta
• Cambiable
• Sujeto a decadencia
• Los organismos nacen y mueren
• Es predecible
• Causas y efecto son fijos

Características del Universo quántico:

• Se manifiesta la creación
• Existe la energía
• Empieza el tiempo
• El espacio se expande desde su origen
• Los hechos son inciertos
• Ondas y partículas se alternan unas con otras
• Sólo pueden medirse probabilidades
• Causa y efecto son fluidas, no se distinguen
• Nacimiento y muerte suceden a la velocidad de la luz
• La información esta inmersa en energía

Universo espiritual:

• Sin energía
• Sin tiempo
• Ilimitado, cada punto del espacio es cada uno de los otros puntos
• El todo existe en cada punto
• Silencio infinito
• Dinamismo infinito
• Correlación infinita
• Poder infinito de organización
• Potencial creativo infinito
• Eterno Inconmensurable Inmortal, mas allá de la vida o la muerte
• No causal
http://www.de2haz1.com/v2/lecturas/fisica-cuantica/fsica-cuntica-el-reino-de-la-creacin/


3. Así Opinaron

a)
Para resolver la paradoja de la onda/partícula, los físicos no tuvieron más remedio que aceptar un aspecto de la realidad que ponía en duda la base misma de la visión mecanicista: el concepto de la realidad de la materia. A nivel subatómico, la materia no existe con certeza en un lugar definido, sino que muestra una «tendencia a existir»; los acontecimientos atómicos no ocurren con certeza en un momento definido y de manera definida, sino que muestran una «tendencia a ocurrir». estas tendencias se expresan como probabilidades y se relacionan con cantidades que toman la forma de ondas. Una partícula puede conservar su naturaleza de partícula y, al mismo tiempo, ser una onda. «Ondas de probabilidad» , cantidades matemáticas abstractas con todas las propiedades características de una onda» que están relacionadas con la probabilidad de encontrar las partículas en ciertos puntos del espacio y en ciertos momentos.
En la teoría cuántica, los fenómenos individuales no siempre tienen una causa bien definida. Por ejemplo, el salto de un electrón de una órbita atómica a otra, o la desintegración de una partícula subatómica, puede ocurrir espontáneamente sin que se pueda determinar el origen de la causa. Nunca se puede saber de antemano cuándo ni cómo van a ocurrir estos fenómenos; sólo se puede predecir la probabilidad de que lo hagan.
El comportamiento de una parte está determinado por las conexiones ilimitadas que ésta tiene con el conjunto y, puesto que es imposible saber con precisión cuáles son estas conexiones, hay que reemplazar la visión clásica y parcial de causa y efecto por un concepto más amplio de causalidad estadística. Las leyes de la física atómica son leyes estadísticas según las cuales las probabilidades de que ocurran ciertos fenómenos atómicos están determinadas por la dinámica de todo el sistema. 
La teoría cuántica ha demostrado que las partículas subatómicas no son corpúsculos aislados de materia, sino modelos de probabilidades, conexiones de una red cósmica indivisible que incluye al observador humano y su conciencia.
Fritjof Capra


b)
Las partículas de materia aisladas son abstracciones; la única manera en que podemos definir y observar sus propiedades es a través de la interacción que establecen con otros sistemas.
Niels Bohr

c)
El mundo parece un complicado tejido de acontecimientos en el que toda suerte de conexiones se alternan, se superponen o se combinan y de ese modo determinan la textura del conjunto.
Heisenberg

d)
Una partícula elemental no es una entidad imposible de analizar que exista independientemente; una partícula es, esencialmente, una serie de relaciones que se proyectan hacia otras situadas en su exterior.
Henry Stapp

e)
La teoría cuántica ofrece una explicación muy diferente de nuestro mundo. En el mundo cuántico, el mundo de las partículas, nada es seguro. Es un mundo de probabilidades. Es difícil de creer la teoría cuántica; incluso Einstein no pudo concentrar su mente e imaginarla.
Michio Kaku

f)
El Universo está hecho de 12 partículas de materia y 4 fuerzas de la naturaleza. Esta es una maravillosa y significativa historia.
Brian Cox

g)
Necesitamos una teoría del "todo", que sigue estando un poco más allá de nuestro alcance. Será quizás el último triunfo de la Ciencia.
Stephen Hawking

h)
Profundiza en el interior del átomo y encontrarás pequeñas partículas que se mantienen unidas por fuerzas invisibles. Todo está hecho de pequeños paquetes de energía, nacidos en hornos cósmicos.
Morgan Freeman


i)
Supongamos que las cosas pequeñas se comportan de manera muy diferente a cualquier cosa grande. Nada es realmente lo que parece. Es tan maravillosamente distinto de cualquier cosa más grande. El mundo es un caos dinámico de cosas vibrantes. He de parar en alguna parte. Te dejo algo para que imagines.
Richard Feynman  

j)
La Consciencia no puede localizarse en ningún lugar, ni siquiera en el cerebro. Es no local (es decir, está en todas partes) en forma de ondas de probabilidad. Por esta razón no puede ser demostrada ni mensurada en el mundo físico.
Vam Lommel

k)
Reflexión filosófico-teológicaLa obra de Vam Lommel puede estimular una reflexión filosófica y teológica ya que, como decía Max Born, “La física teórica es en realidad filosofía”. La física cuántica tiene un precedente filosófico en el noumenon de Kant. La Consciencia infinita de Vam Lommel hace pensar en las ideas platónicas, expresadas en el mito de la caverna.
¿En qué consiste la realidad? Van Lommel nos dice que la realidad está en la ondas de la Consciencia no local o, quizá, más allá en la protoConsciencia, el vacío absoluto o plenitud, agujero negro de la energía, del que proceden las ondas de la Consciencia no local que capta nuestro cerebro. Esta explicación viene a coincidir con la intuición que había sido desarrollada de algún modo, desde hace milenios, por la filosofía oriental, los chamanes y la mística cristiana.
¿En qué consiste nuestra orgullosa individualidad? Si nuestra Consciencia se basa en la Consciencia no local, sin ella, ¿se perdería nuestra memoria? ¿Se perdería la coordinación y la directriz en el desarrollo de nuestras células que se renuevan continuamente? El yo, ¿puede aislarse del nosotros o del universo? ¿Quién soy yo? Ya Angelus Silesius en el siglo XVII había reconocido que “no sé quién soy. No soy lo que sé”.
La ciencia, tras largo y laborioso trabajo de análisis, está llegando a lo que había percibido la intuición filosófica –la intuición artística o la religiosa- y que había expresado mediante los mitos.
También la teología cristiana quedó encapsulada desde el principio en la racionalidad griega y se ha replegado después a la defensiva, temerosa del racionalismo científico de la Ilustración. Ambos nos han aportado mucho, pero vamos “Hacia un tiempo de síntesis” (Javier Melloni) de la cultura oriental y occidental. Quizás ahora la teología encuentre en la física cuántica una comprensión realista de “el cuerpo místico” y vuelva al mensaje del evangelio que, antes que “logos”, es “vida”.
Quizás las curaciones que realizaba Jesús fueran el efecto de su potente interfaz emocional que le conectaba con la Consciencia infinita. Quizás la fe profunda –así como el “go for it” de la “Programación Neurolingüística”– pueda mover montañas. Quizás la resurrección de Jesús –y la nuestra– sea la permanencia en la Consciencia no local. Quizás el intenso amor de María Magdalena potenció su interfaz para sentir la presencia del resucitado. Quizás el vacío absoluto –campo unificado, campo punto cero, éter, Consciencia cósmica– coincida con la plenitud de la energía, con la matriz divina, con la “dynamis tou Theou” (la energía de Dios), con el Espíritu Santo, con el inabarcable Dios.
Dr. Gonzalo Haya, psiquiatra

l)
Cuando el dominio de la teoría física se amplió para abarcar los fenómenos microscópicos mediante la formulación de la mecánica cuántica, el concepto de conciencia saltó de nuevo a la palestra. No era posible formular las leyes de la mecánica cuántica de manera plenamente consistente sin ninguna referencia a la conciencia.
Eugene Wigner

m)
El pasado sólo existe en la medida en que queda registrado hoy, y lo que hemos registrado es porque hemos escogido qué registrar: “el acto de observar es un elemental acto de creación”.
John Archibald Wheeler

n)
Cada transición cuántica que tiene lugar en cada estrella, cada galaxia, en cada remoto rincón del universo está dividiendo nuestro mundo local en miríadas de copias de sí mismo. ¡Es esquizofrenia con ganas!
Bryce 
De Witt



-IX-
El Gran Salto Cuántico - Supremacía de la especie humana
Sabio no es aquel que tiene su mente atiborrada de información. La verdadera sabiduría consiste en poder ser felices en el mundo tal como es, sin pretender acomodarlo como a nosotros nos gustaría que fuera. Tu paz interior y tu felicidad dependen de aceptar que no puedes elegir lo que crees que debería ser, pero que sí puedes escoger como quieres ver lo que ya tienes. Cuando juzgas como buena o mala una situación confundes la realidad con tu interpretación de ella. Entonces harás que la paz sea imposible para ti, porque tendrás tu mente enfocada en conflictos. Y, por ley de correspondencia, conflictivas serán también las experiencias que el mundo exterior te brinde.
El doctor Hans Jenny (1904-1972), médico y científico suizo, estudió las relaciones entre materia y energía y, respaldado por una metodología muy bien documentada, que puede ser reproducida en los laboratorios, construyó el fundamento de una nueva ciencia, a la que llamó "Cimática" (Cymatics). Catorce años de experimentación le llevaron a comprobar que el mayor o menor grado de complejidad molecular y evolutiva de un ser depende de las frecuencias de energía que reciba su cuerpo. Una dimensión es la amplitud determinada de frecuencias vibratorias, que producen en la materia un diseño particular de patrones biológicos. Cambia la frecuencia, y el cuerpo muta en forma correspondiente. ¿Es eso lo que está ocurriendo entonces con la vida en la Tierra, considerando que estamos siendo bombardeados por energías de altísima frecuencia, procedentes del sol central galáctico?
Observemos algunos efectos inmediatos... ¿Has notado como el tiempo se acelera cada día más? Ciertamente, parece transcurrir más rápido porque nuestras células han acelerado su pulso, para adaptarse al incremento del pulso de la Tierra (frecuencia Schumann). Y de la velocidad de ese pulso depende nuestra percepción del tiempo. El tiempo se ha estado acelerando y continuará haciéndolo en la medida en que nos aproximemos al momento crítico del cambio dimensional. La llamada resonancia Schumann, o pulso de la Tierra, antes era una constante de 7.8 hertzios, ahora ha subido a 12, y tendrá todavía que elevarse a 13 hertzios. Cuando alcance ese punto, llegará el umbral donde nos estabilizaremos en una octava superior de frecuencia, y se iniciará para nosotros otra etapa de la creación, en una realidad diferente. Créelo, o no, ahora vives la transición, entre el tiempo lineal que bien conoces, y el infinito del eterno "ahora".
¿Qué nos ocurre físicamente, cuando se elevan las frecuencias de luz que recibimos? Igual que en los experimentos de Jenny, un ser vivo recibe esta energía como nueva información, que molecularmente se codifica en el ADN y lo transforma. El primer paso del cambio es hacia el caos, porque el modelo anterior debe disolverse, antes de que se pueda manifestar lo nuevo. En el siguiente paso los patrones se reorganizan en un orden más complejo, produciendo organismos más perfectos. Si tú eres de aquellos preocupados porque tu energía opera con muchos altibajos, a veces precipitándote en un estado de intensa fatiga; y además oscilas emocionalmente entre la depresión y la euforia. ¡No, no eres un psicópata bipolar! Simplemente todo tu cuerpo está tratando de afinarse a las nuevas frecuencias de luz. Igual que cuando vas a captar una emisora de radio, tienes que mover hacia adelante y hacia atrás la sintonía hasta captar el punto exacto, así, ahora, oscilas de un estado a otro, hasta lograr un equilibrio. Ese mismo proceso, físico y emocional, vuelve y fluctúa cada vez que la frecuencia del planeta se eleva un grado más.
Muchas personas, jóvenes y viejas, están presentando fallas de memoria. Esto se debe a la caída acelerada del campo magnético de la Tierra, que produce ese efecto, porque el magnetismo es como el adherente que atrapa los recuerdos. Para poder asimilar lo nuevo, el disco duro de nuestro computador interno necesita ser apagado y luego encendido nuevamente. El nacimiento del ser humano nuevo se dará en el momento en que el campo magnético de la Tierra alcance el punto 0. Solo en esa circunstancia se hace posible completar la re-configuración de todos nuestros patrones genéticos, y hacerlos aptos para la vida en una dimensión más elevada. La remodelación del ADN produce oleadas de fatiga y dolor. Hay un período agudo, cuando las frecuencias más altas impactan nuestro cuerpo, seguido de un tiempo más suave de asimilación. Durante el ciclo agudo hay necesidad de dormir y descansar más. Hay que advertir que todos estos síntomas son temporales, durarán mientras la Tierra completa su trabajo de parto, y con ella pasaremos por un nuevo nacimiento a la quinta dimensión.
Si por ahora no puedes concentrarte en nada, comprende que tu cuerpo se está adaptando a los cambios de la Tierra, y tu cerebro y tu sistema nervioso están en reconstrucción. Es posible que los dolores del cuerpo se hayan intensificado especialmente del lado derecho, y sientas una punzada permanente en la base del cráneo, y en las caderas. Tal vez, sin causas médicas exista molestia en las rodillas, las piernas y las articulaciones, y un calor interno recorra tu cuerpo produciendo vibración y una sensación quemante. Si tu corazón a veces acelera sus latidos sin razón. Felicitaciones, eso significa que ya estás activando tu cuerpo de Luz.
El proceso es simple. Las frecuencias elevadas, que están llegando a la Tierra, activan y aceleran la vibración de nuestras células, y ellas reaccionan irradiando calor hacia los espacios vacíos que las rodean. Esta implosión despierta algunos códigos dormidos del ADN, y expande la información nueva hacia los núcleos de otras células, las que también se activan. Así nuestro cuerpo es el escenario de una re-configuración en cadena, que resultará en una expansión de la conciencia, que es correspondiente con una forma material más sutil y más perfecta. La mejor forma de comprender este proceso es tomando en consideración que, a nivel molecular, el cuerpo físico contiene ondas de energía que responden de inmediato a la interacción con frecuencias más elevadas, adaptándonos a ellas haciendo cambios en nuestros patrones biológicos.
La consciencia es aquella posibilidad de comprender el sentido de la vida, según un determinado nivel de percepción, para los ciudadanos de la Tierra, la interpretación de la realidad ha estado hasta ahora firmemente anclada en la tercera dimensión, o capacidad de percibir solo una franja muy estrecha de la creación (el 10%), que fluctúa entre las frecuencias superior al infra-rojo y por debajo del ultra-violeta. Por eso el cerebro del ser humano, que funciona como una caja de resonancia, ha activado solo ese 10% de su capacidad; mientras duermen el 90% restante de sus posibilidades, porque corresponden a frecuencias de otras dimensiones de luz, que no estamos afinados todavía para experimentar.
Lo que define cuál ha de ser la matriz de consciencia de una unidad, llámese planeta, o ser humano, es la energía de luz que estamos capacitados para asimilar. En la tercera dimensión percibimos esa energía como dos ondas con propiedades diferentes: electricidad y magnetismo. La porción eléctrica provee la información de los códigos de creación, y la magnética es el aspecto que los estabiliza. En esta forma las dos polaridades actúan coordinadamente para mantener ese nivel de realidad.
Las frecuencias de luz se producen como pulsaciones, y el ritmo de las mismas condiciona los ciclos. La Tierra, por ejemplo, es muy vulnerable a las emisiones electromagnéticas de las explosiones solares que recibe cada once años, cuando el sol completa un ciclo y pulsa. También existen ciclos galácticos, y cuando uno de ellos termina, nuestro centro galáctico pulsa, disparando energías de frecuencias electro-magnéticas altísimas, que cambian las matrices de vida en toda la galaxia. Estas frecuencias viajan como ondas, llevando paquetes de información nueva, que provocan un ordenamiento más complejo en todos los niveles, desde el solar y planetario, hasta el molecular, con el consiguiente salto quántico en la apertura de consciencia y la evolución de la vida.
Si comprendemos esto, estaremos ubicándonos dentro de la situación planetaria que vivimos actualmente. Sabemos que desde 1987 se ha incrementado en la Tierra el impacto de fotones de luz de altísima frecuencia, procedentes del centro galáctico. También hay ya confirmación científica de que, tal vez debido a este bombardeo de energía, algunas constantes planetarias, como el magnetismo y la frecuencia Schumann, (pulsación de la Tierra), han estado cambiando. De hecho estamos ya muy cerca de un acontecimiento espectacular, que el ser humano no conoce: se calcula que, antes de finalizar el año 2012, el magnetismo haya alcanzado el punto cero, y la resonancia base de la Tierra, o frecuencia Schumann, haya subido de 7.8 a 13 Hz. En el momento crítico en que esto suceda, tendremos la oportunidad de vivir un cambio dimensional que pondrá fin a nuestras limitaciones como seres humanos.
El primer movimiento hacia establecer un nuevo orden es el caos, y esto lo estamos experimentando ahora. Todos los paradigmas existentes: a nivel del gobierno, las instituciones, las religiones y creencias, los sistemas sociales, familiares, de salud, etc. están resquebrajándose para finalmente sucumbir. Paralelamente el clima, los elementos y la geología de la Tierra también están convulsionados. Desde el 13 de abril del año 2002 la nueva matriz de creación, o rejilla energética, está ya completa, y gracias a eso, la nueva información puede fluir, despertando la afinidad de quienes estén listos para asumir su destino como seres humanos mas completos.
Al entrar nuevas energías a la Tierra, se afectan los sistemas políticos, sociales, económicos y de creencias. Es por lo tanto una información nueva, con experiencias vibratorias diferentes, incluyendo además, nuevos paradigmas geológicos y climáticos. Todos los calendarios: Mayas, Tibetanos, Chinos, Egipcios, etc., coinciden en que, en la época en que vivimos hoy, se dará un cambio definitivo en la VIDA DE LA TIERRA. Es pues este tiempo, único en la historia de la humanidad.
Si tú deseas participar en esta aventura más allá de ti mismo, hay un cambio de configuración que debes hacer, para conectarte con la amplitud de onda que incluye a toda la creación. La nueva configuración es la apertura hacia el espíritu, reconectarse con nuestra verdadera naturaleza como seres de luz, que además sirve como frecuencia de acceso a la supervivencia.
Vivimos ahora los tiempos de un gran cambio, un salto cuántico a nivel de la conciencia colectiva como especie humana. La selección que hace cada uno y a nivel global, para nadar con la marea cósmica del cambio, o, en contra de ella, luchando inútilmente por la preservación de modelos anteriores ya caducos. El siguiente paso que viviremos, es el despertar cósmico que experimentarán nuestras células y códigos genéticos, cuando consigan afinarse al nuevo código de creación, y cantar la canción de unidad con todo el universo, en ese momento tanto la humanidad como nuestro planeta, dejarán de estar en riesgo de extinción.
http://www.tantranuevatierra.com/noticias2/texts/salto_cuantico.asp


-X-
La Matriz Divina. Física cuántica
“Toda materia existe en virtud de una fuerza. Debemos asumir tras esa fuerza la existencia de una mente consciente e inteligente.
Esa mente es la matriz de toda la materia."

Max Planck
Con estas palabras Max Planck, padre de la teoría cuántica, describía un campo universal de energía que conecta a todos y a todo lo que hay en la creación: La Matriz Divina.
La Matriz Divina es nuestro mundo. También es todo lo que hay en nuestro mundo. Somos nosotros y todo lo que amamos, odiamos, creamos y experimentamos. Al vivir en la Matriz Divina, somos como artistas que expresamos nuestras más recónditas pasiones, miedos, sueños y deseos a través de la esencia de un misterioso lienzo cuántico. Pero nosotros somos tanto ese lienzo como las imágenes plasmadas sobre él. Somos a la vez las pinturas y las brochas.
En la Matriz Divina somos el recipiente en cuyo interior existen todas las cosas, el puente entre las creaciones de nuestros mundos interior y exterior y el espejo que nos muestra lo que hemos creado. En la Matriz Divina somos a la vez la semilla del milagro y el propio milagro.
La ciencia moderna ya ha llegado al punto del que arrancan nuestras tradiciones espirituales mejor consideradas. Un creciente cuerpo de evidencia científica apoya la existencia de un campo de energía -la Matriz Divina- que proporciona ese recipiente, así como el puente y el espejo de todo lo que sucede entre el mundo que hay en nuestro interior y el mundo externo a nuestros cuerpos. El hecho de que ese campo esté en todo, desde las partículas más pequeñas del átomo cuántico hasta universos distantes cuya luz está alcanzando precisamente ahora nuestros ojos, así como en todo lo intermedio entre ambos, cambia todo lo que creíamos acerca de nuestro papel en la creación. Sugiere que debemos ser bastante más que simples observadores que pasan a través de un breve instante de tiempo por una creación preexistente.
Cuando contemplamos la “vida” –nuestra abundancia material y espiritual, nuestras relaciones y carreras, nuestros amores más profundos y nuestros mayores logros, así como nuestros temores a carecer de todas esas cosas- es posible que también estemos encuadrando nuestra mirada en el espejo de nuestras creencias más auténticas, generalmente inconscientes. Las vemos en nuestro entorno porque se han manifestado mediante la misteriosa esencia de la Matriz Divina. De ser así, la propia conciencia debe jugar un papel clave en la existencia del universo.
Somos Tanto los Artistas como el Arte
Por inaprensible que pueda resultar esta idea a algunas personas, esta es precisamente la otra cara de la moneda de algunas de las mayores controversias entre algunas de las mentes más grandiosas de la historia reciente. Por ejemplo, en una cita de sus notas autobiográficas, Albert Einstein compartía esta creencia de que somos esencialmente observadores pasivos que viven en un universo ya previamente emplazado, sobre el que, al parecer, tenemos muy escasa influencia. “Vivimos en un mundo”, decía, “que existe independientemente de nosotros, los seres humanos, y que existía antes que nosotros, como un gran enigma eterno que, al menos de manera parcial, es accesible a nuestro pensamiento y observación”.
En contraste con la perspectiva de Einstein, que aún es ampliamente defendida por muchos científicos en la actualidad, John Wheeler, físico de Princeton y colega de Einstein, ofrece una visión radicalmente diferente de nuestro papel en la creación. En términos sólidos, claros y gráficos, Wheeler dice que: “Tenemos la vieja idea de que ahí afuera está el universo, y aquí está el hombre, el observador, protegido y a salvo del universo por un bloque de vidrio laminado de seis pulgadas”. Refiriéndose a los experimentos de finales del siglo XX que nos muestran que simplemente observar una cosa cambia esa cosa, Wheeler continua: “Ahora hemos aprendido del mundo cuántico que hasta para observar un objeto tan minúsculo como un electrón tenemos que quebrar ese vidrio laminado; tenemos que meternos dentro de él. Por lo tanto, sencillamente hay que tachar de los libros la vieja palabra observador, sustituyéndola por la nueva palabra participante”.
¡Qué vuelco! En una interpretación radicalmente diferente de nuestra relación con el mundo que nos rodea, Wheeler está afirmando que nos es imposible limitarnos a observar lo que pasa en él. De hecho, experimentos de física cuántica demuestran que el acto de que observemos algo tan pequeño como un electrón, concentrando nuestra consciencia sobre lo que esté haciendo ese electrón, aunque sea sólo un instante, cambia sus propiedades mientras lo observamos. Los experimentos sugieren que el mismo acto de observar es un acto de creación y que la consciencia es la que crea.
Es interesante notar que las sabias tradiciones del pasado indican que nuestro mundo funciona precisamente de esa manera. Desde los Vedas de los antiguos hindúes, que según ciertos estudiosos datarían del 5000 a.C., hasta los Rollos del Mar Muerto, que tienen 2.000 años, el tema general parece indicar que el mundo en realidad es un espejo de las cosas que están pasando en un reino superior o en una realidad más profunda. Por ejemplo, comentando las nuevas traducciones de los fragmentos del Rollo del Mar Muerto conocido como Las Canciones del Sacrificio del Sabbath, sus traductores resumen su contenido en que "Lo que pasa en la tierra no es sino un pálido reflejo de esa realidad superior final".
La implicación de ambos textos antiguos con la teoría cuántica es que en los mundos invisibles creamos el proyecto de nuestras relaciones, carreras, éxitos y fracasos del mundo visible. Desde ese punto de vista, la Matriz Divina funciona como una gran pantalla cósmica que nos permite ver la energía no física de nuestras emociones y creencias (nuestro enojo, odio y rabia, así como nuestro amor, compasión y comprensión) proyectada en el medio vital físico.
Al igual que una pantalla de cine refleja la imagen de cualquier cosa o persona que haya sido filmada sin emitir juicio alguno, la Matriz parece proporcionar una superficie neutra para que nuestras experiencias y creencias internas sean vistas en el mundo. A veces conscientemente, a menudo de manera inconsciente, “mostramos” nuestras verdaderas creencias de todo tipo, desde la compasión a la traición, a través de la calidad de las relaciones que nos circundan. En otras palabras, somos como artistas que expresamos nuestras pasiones, temores, sueños y deseos más profundos, a través de la esencia viviente de un misterioso lienzo cuántico. Y al igual que los artistas refinan una imagen hasta que a sus mentes les parece adecuada, en muchos aspectos parece que nosotros hacemos lo mismo con nuestras experiencias vitales a través de la Matriz Divina.
Qué concepto tan raro, hermoso y poderoso. De idéntica manera que el artista usa el mismo lienzo una y otra vez mientras va buscando la expresión perfecta de una idea, podemos considerarnos artistas perpetuos que construimos una creación que siempre está cambiando y que nunca se termina. La clave para hacerlo de manera intencional es que no sólo tenemos que entender cómo funciona la Matriz Divina sino que, además, para comunicar nuestros deseos a esa red ancestral de energía necesitamos un lenguaje que ella sea capaz de reconocer.
El Lenguaje Que Crea
Nuestras tradiciones más antiguas y acendradas nos recuerdan que, de hecho, hay un lenguaje que le habla a la Matriz Divina: un lenguaje que carece de palabras y que no implica los habituales signos externos de comunicación que hacemos con nuestras manos y nuestro cuerpo. Dicho lenguaje adopta una forma tan simple que todos sabemos ya “hablarlo” de manera fluida. De hecho, lo usamos cada día de nuestras vidas. Es el lenguaje de la creencia y de la emoción humana.
La ciencia moderna ha descubierto que, con cada emoción que experimentamos en nuestros cuerpos, experimentamos también cambios químicos en cosas que reflejan nuestras emociones, tales como el pH y las hormonas. Desde las experiencias “positivas” de amor, compasión y perdón, por ejemplo, hasta las “negativas” de odio, juicio o celos, cada uno de nosotros posee el poder de afirmar o negar su existencia en cada momento de cada día. Adicionalmente, la misma emoción que confiere semejante poder a lo que hay dentro de nuestros cuerpos extiende ese mismo poder nuestro hacia el mundo cuántico que está más allá de nuestros cuerpos.
Tal vez sea útil imaginar la Matriz Divina como una frazada cósmica que empieza y termina en los reinos de lo desconocido, cubriendo todo lo que hay entre ellos. La frazada tiene una profundidad de varias capas y siempre está puesta en todas partes a la vez. Nuestros cuerpos, vidas y todo lo que conocemos, existe y sucede en el interior de las fibras de esa frazada. Desde nuestra creación acuática en el útero de nuestra madre hasta nuestros matrimonios, divorcios, amistades y carreras, todo lo que experimentamos puede ser asimilado a arrugas en la frazada.
Admito que pensar en nosotros mismos como “arrugas” de la Matriz pueda quitarle algo de romance a nuestras vidas, pero también nos brinda una manera poderosa de pensar acerca de nuestro mundo y de nosotros mismos. Si queremos crear relaciones nuevas, saludables y afianzadoras de nuestras vidas, si queremos atraer a ellas un romance sanador, o una solución pacífica a Oriente Medio por ejemplo, debemos crear una perturbación nueva en el campo, una que refleje nuestro deseo. Tenemos que crear una “arruga” nueva en esa cosa de la que están hechos el espacio, el tiempo y nuestros cuerpos. Esta es nuestra relación con la Matriz Divina. Se nos da el poder de imaginar, soñar y sentir las posibilidades de la vida desde el interior de la propia Matriz, de manera que podamos reflejar hacia nosotros lo que hayamos creado.
Está claro que no sabemos todo lo que hay que saber sobre la Matriz Divina. La ciencia no tiene todas las respuestas. Con total honestidad, los científicos ni siquiera saben con seguridad de dónde viene la Matriz Divina. También sabemos que podríamos estudiarla otros 100 años y seguiríamos sin conocer esas respuestas. Sin embargo, lo que sí sabemos es que la Matriz Divina existe. Está aquí y podemos introducirnos en su poder creativo mediante el lenguaje de nuestras emociones. Cuando lo hacemos, nos introducimos en la verdadera esencia del poder de cambiar nuestras vidas y el mundo.
El Universo como Computador Consciente
En muchos sentidos, nuestra experiencia de la Matriz Divina podría compararse a los programas con los que trabaja un computador. En ambos casos las instrucciones deben utilizar un lenguaje que el sistema comprenda. Para el computador, ese lenguaje es un código numérico de ceros y unos. Para la conciencia se requiere de una clase de lenguaje diferente: uno que no use ni números ni alfabetos, ni siquiera palabras. Como ya somos parte de la conciencia, tiene perfecto sentido que ya tengamos todo lo que necesitamos para comunicarnos sin necesidad de un manual de instrucciones o de adiestramiento especial. Y lo hacemos.
Al parece, el lenguaje de la conciencia es la experiencia universal de la emoción. Ya sabemos cómo amar, odiar, temer y perdonar. Al reconocer que esas experiencias son en realidad las instrucciones que programan la Matriz Divina, podemos aguzar nuestras destrezas para comprender mejor cómo llevar a nuestras vidas alegría, salud y paz.
De la misma manera que todo lo vivo se configura a partir de las cuatro bases químicas que generan nuestro ADN, el universo parece estar constituido en base a cuatro características de la Matriz Divina que hacen que las cosas funcionen como lo hacen. La clave para penetrar en el poder de la Matriz reside en nuestra habilidad para admitir los cuatro descubrimientos que son los hitos que enlazan nuestras vidas de una manera sin precedentes.
Descubrimiento 1: Hay un campo de energía que conecta todo lo que hay en la creación.
Descubrimiento 2: Dicho campo juega los papeles de recipiente, puente y espejo de las creencias que albergamos.
Descubrimiento 3: El campo está en todas partes (no está localizado) y es holográfico. Todas sus partes están conectadas con las demás. Y cada parte refleja al todo a una escala inferior.
Descubrimiento 4: Nos comunicamos con el campo a través del lenguaje de la emoción.
De nuestra habilidad depende reconocer y aplicar esas realidades que lo determinan todo, desde nuestra sanación hasta el éxito de nuestras relaciones y carreras.
De manera casi universal, compartimos la sensación de que hay más de lo que nuestros ojos alcanzan. En algún lugar profundamente escondido entre las brumas de nuestra memoria más antigua, sabemos que tenemos en nuestro interior poderes mágicos y milagrosos, de cuyos recuerdos estamos rodeados por todas partes. La ciencia moderna ha demostrado más allá de cualquier duda razonable que la “cosa” cuántica de la que estamos hechos se comporta de maneras aparentemente milagrosas. Si las partículas de las que estamos hechos pueden establecer entre sí una comunicación instantánea, estar en dos sitios a la vez, sanar espontáneamente e incluso cambiar el pasado mediante elecciones hechas en el presente, entonces nosotros también podemos hacer lo mismo. La única diferencia entre esas partículas aisladas y nosotros es que nosotros estamos hechos de muchísimas partículas que se mantienen unidas por el poder de la propia conciencia.
Los antiguos místicos recordaron a nuestros corazones, y los experimentos modernos han demostrado a nuestras mentes, que la fuerza más poderosa del universo es la emoción que vive en cada uno de nosotros. Y ese es el gran secreto de la propia creación: el poder de crear en el mundo lo que imaginemos y sintamos en nuestras creencias. Aunque pueda sonar demasiado simple para ser verdad, yo creo que el universo funciona precisamente de esta manera.
Cuando el poeta y filósofo sufí Rumí observó que tenemos miedo de nuestra propia inmortalidad, tal vez quiso decir que en realidad lo que verdaderamente nos asusta es nuestro poder de elegir la inmortalidad. Al igual que los antiguos iniciados descubrieron que bastaba una pequeña sacudida para que les fuese posible contemplar al mundo de una manera diferente, quizás lo único que nos haga falta a nosotros sea un pequeño giro para que nos demos cuenta de que somos los arquitectos de nuestro mundo y de nuestro destino, artistas cósmicos que expresamos nuestra creencias interiores sobre el lienzo del universo.
Si somos capaces de recordar que somos tanto el arte como el artista, tal vez podamos recordar también que somos tanto la semilla del milagro como el propio milagro. Si podemos dar ese pequeño giro, ya estaremos sanados en la Matriz Divina.
http://www.caminosalser.com/867-nuevatierra/la-matriz-divina-por-gregg-braden/


-XI-
UNA ENTREVISTA CON EL DR. HENRY STAPP
Por Ross Roberston

ENLIGHTENNEXT (EN): En octubre pasado, lo ví dando una presentación fascinante en la Conferencia de Ciencia y No dualidad Ud. mostró una breve historia de la relación entre mente y materia en la ciencia moderna, empezando por Newton y Descartes y terminando con una comprensión revolucionaria de la mecánica cuántica. Quisiera empezar solicitándole que nos presente brevemente esa misma historia. Si recuerdo bien, ud empezó con el dualismo clásico del cartesianismo, en los cuales se piensa que la mente y la materia están completamente separados.
HENRY STAPP (HS): Así es. En el siglo diecisiete, René Descartes concebía que la naturaleza estaba compuesta de dos tipos de cosas muy diferentes: las cosas materiales, que estaban ubicadas en el espacio, y las cosas mentales, tales como los pensamientos, ideas y emociones. El mundo de las cosas materiales, que Descartes denominaba “res extensa” puede ser descrito  en un lenguaje matemático simple.  Por ejemplo, le asignamos cantidades matemáticas a puntos de espaciotiempo para  expresar cosas como las trayectorias de las partículas físicas, o las fuerzas de campos eléctricos o magnéticos. Por otra parte, el mundo de las cosas mentales, que Descartes llamaba “res cogitans” se describe en el lenguaje de la experiencia. Y todos nosotros sentimos que en cierto sentido, nuestro yo interno o self “es”este flujo o corriente de experiencia conciente.
Para Descartes, estos aspectos físicos y mentales de la naturaleza estaban ontológicamente separados y funcionaban de acuerdo a leyes fundamentalmente diferentes. Esta es la noción clásica del dualismo cartesiano, y también, el fundamento sobre el cual se construyó la física moderna. De acuerdo a la ley del movimiento de Newton, todo el universo físico, desde los objetos mas grandes hasta los objetos mas pequeños, es físicamente determinístico. Esto quiere decir que una descripción completa de todas las propiedades físicas que existían justo después del “Big Bang” determinaría completamente cada propiedad física de nuestro universo presente.
Por mas de doscientos años, esta idea del determinismo físico universal relegó a nuestras mentes a un papel de observadores pasivos, completamente fuera de las leyes de causa y efecto. No había una manera racional de explicar, estrictamente sobre la base de la física clásica, ni la existencia de, o algún efecto de, nuestros pensamientos concientes. Sin embargo, estos aspectos experienciales de la naturaleza, son todo lo que actualmente conocemos. Todos basamos nuestras vidas en la idea de que nuestros esfuerzos concientes intencionales  pueden tener algún tipo de influencia sobre como actuamos, sin embargo, la visión clásica del mundo,  nos dice que todo estuvo determinado en el nacimiento del universo y que ha estado mecánicamente avanzando desde entonces.
En 1892 William James desafió, sobre  bases  racionales,  la afirmación basada en la física- clásica que nuestra mente era impotente. En su trabajo seminal Psicología: el curso mas breve1 el alertó a sus lectores acerca de que los supuestos subyacentes de las ciencias naturales eran “ cosas provisorias y sujetas a revisión”. Pero no fue sino hasta ocho años después, cuando Max Plank  descubrió una falla real en los preceptos de la física clásica, que los científicos de ese tiempo se vieron obligados a empezar a buscar un conjunto nuevo de preceptos con lo que se podía comprender e interpretar la realidad.
EN: ¿Y ese conjunto nuevo de preceptos eventualmente sería luego conocido como la mecánica cuántica?
HS: Así es. Al principio del siglo XX, se empezaron a descubrir muchos fenómenos que eran incompatibles con las ideas de la mecánica clásica, y empezó a emerger otra matemática que fuera capaz de explicarlos.
El primer gran avance fue el descubrimiento de Planck con relación a la radiación del cuerpo negro. El descubrió que para poder analizar con precisión la energía radiante emitida por un objeto  negro calentado, el tenía que asumir que la luz que provenía del objeto estaba quantizada. Contrariamente a lo que predecía la mecánica clásica, parecía que las ondas electromagnéticas podían ser liberadas solamente en unidades discretas o “paquetes” conocidos como quanta. Y para poder describir correctamente las energías de estos quantas, Planck necesitó  introducir una constante completamente nueva en las ecuaciones.
Por muchos años, los científicos habían estado observando las frecuencias espectrales de la luz emitida por átomos calientes como el hidrógeno o el helio, y habían notado que la energía de la luz estaba concentrada en bandas discretas de frecuencias, en vez de a lo largo de una curva suave. Ahora empezaron a darse cuenta que estas bandas de frecuencias también estaban relacionadas de maneras misteriosas con la nueva constante de Planck. De nuevo, nada de esto había jamás emergido de la mecánica clásica, y emergió un período de gran confusión acerca de cómo entender estos fenómenos básicos.
El gran avance teórico vino cuando Heisenberg trató de modelar lo que estaba ocurriendo, y descubrió que para que las formulas pudieran funcionar, tuvo que asumir que, contrariamente a las reglas de las aritmética corriente, el orden de las operaciones matemáticas tenía importancia. En esencia, él descubrió que tenía que empezar a considerar a las cantidades matemáticas mas como  acciones y menos como números.  El orden de la causalidad era importante. En el álgebra convencional, a veces b es lo mismo que b veces a. Sin embargo, las formulas de Heisenberg parecían estar diciendo que no: en este caso a veces  b no era igual a b veces a. Cuando se tomaban estas cantidades y las multiplicaban en un orden a veces b, se obtiene algo distinto si se multiplican en otro orden, b veces a. Había algo completamente sin sentido desde el punto de vista clásico.
Al principio esto era un gran misterio, y las personas estuvieron perplejas por un tiempo. No era solo que  estuvieran desarrollando un nuevo conjunto de ecuaciones;  estaban descubriendo que la manera como realizaban  las operaciones matemáticas  cambiaba el resultado. Una manera completamente nueva de ver el mundo estaba emergiendo, y en esa nueva manera de ver las cosas, la conciencia humana y los efectos de las acciones humanas conscientes eran una parte esencial de esa dinámica. Esto daba vuelta la idea Newtoniana donde la consciencia quedaba completamente afuera. Ahora, de repente, la mente pasaba de ser “una observadora objetiva” a ser “un elemento de interés fundamental”. Por la primera vez, teníamos desde el punto de vista de la ciencia, un pegamento natural y racional de los aspectos mentales y físicos  de la naturaleza.
EN: Hoy, casi cien años después, la mayoría de los científicos todavía creen que la mente y la conciencia pueden ser reducidos a sus componentes físicos y por lo tanto son esencialmente determinísticos. De acuerdo a la mecánica cuántica, ¿donde exactamente, es que entra en el cuadro este elemento mental no determinístico?
HS: Bueno, la mecánica cuántica tiene muchas partes, y  una de ellas es determinística. Está gobernada por la ecuación de Schrödinger, que es algo análogo a las leyes del movimiento de Newton en la mecánica clásica. Tal como las reglas de la mecánica clásica pueden decir cómo un sistema físico va a evolucionar en el tiempo, la ecuación de Schrödinger describe de manera muy precisa cómo va a evolucionar en el tiempo, el estado cuántico de un sistema físico. Pero hay un giro.
Una manera completamente nueva de ver el mundo estaba surgiendo, y en esa nueva manera de ver las cosas, la conciencia humana y los efectos de las acciones humanas conscientes eran una parte esencial de esa dinámica.
En la mecánica cuántica, uno puede empezar con un sistema que esta muy bien definido – digamos que tienes una partícula, ubicada en cierta región. Uno la ha observado. Con esta comprensión inicial acerca del estado de la partícula, se puede usar la ecuación de Schrödinger para predecir cómo va a evolucionar desde allí. Esta evolución, puede tener sentido de muchas maneras. Pero una vez que se deja que el sistema evolucione durante un tiempo, y un momento mas tarde  tratas de ver como es, en general vas a encontrar que no corresponde más  a ninguna observación posible.  De acuerdo a la ecuación de Schrödinger, se ha transformado en una especie de mancha de diferentes posibilidades. De manera que esta cosa que originalmente estaba bien definida, desde el punto de vista de la observación, de alguna manera evolucionó hacia una mancha de indeterminación.
Este era un enorme misterio: las ecuaciones determinísticas por si mismas no eran capaces de darle sentido a la realidad observada. Algo estaba faltando.
Lo que los fundadores de la física cuántica descubrieron fue que para usar las ecuaciones de la mecánica cuántica para formular predicciones acerca de cosas, tu en tanto que investigador tenías que elegir un procedimiento experimental – en otras palabras, elegir una propiedad que te interesaba estudiar – y luego diseñar el experimento de tal manera que pudieras investigar esa propiedad en particular. En ese momento, y solo en ese momento, las reglas de la mecánica cuántica te podrían dar la probabilidad de que esta propiedad pudiera actualizarse cuando estuvieras de hecho midiéndola.
Esta es la primera entrada de la mente, con el observador, porque no hay nada en la teoría misma, que determine cuál es el experimento que se  elegirá. Si estás tratando con  la parte determinística de la teoría, – la parte gobernada por la ecuación de Schrödinger, todo estaría como una mancha borrosa. Si comienzas con el Big Bang y dejas que el estado cuántico evolucione todo se vuelve difuso. La luna no tendría un lugar específico, diferente, especial, en el cielo nocturno. Estaría dispersa como una mancha borrosa sobre todo el cielo nocturno. Igual cosa ocurriría con las montañas, las ciudades,  y todo lo demás, incluyendo el cerebro de cada uno. Para deshacerse de esta mancha borrosa, y vincular la teoría de la mecánica cuántica a un fenómeno observable, es necesario introducir algo que esta fuera de la ecuación físico determinística. De acuerdo a las reglas de la  teoría cuántica ortodoxa, se necesita un experimentador que decida lo que quiere medir, y esa elección se hace se hace sobre la base de alguna razón. El experimentador, tiene que estar interesado en algo. Pero cualesquiera que sean sus razones o motivos, ¡ellos no se encuentran dentro de la ecuación de Schrödinger!
El matemático, John Von Neumann, en su descripción de la estructura matemática de mecánica cuántica, llamó “Proceso 1” a esta elección del observador.  Es un proceso que no esta determinado por ninguna ley física conocida, y resulta de una elección que no viene del mundo físico, sino que  al parecer viene del mental.  Así que la manera como funciona la mecánica cuántica es que se tienen estas leyes matemáticas que operan sobre variables físicas, y luego se tienen estas elecciones mentales de lo que se quiere investigar, y todo el conjunto calza de una manera muy hermosa.  Esto es lo que trae de nuevo de vuelta al ser humano al asiento del chofer, al menos en  cierto sentido. Esto nos lleva de vuelta a la posición en la cual intuitivamente sentimos que estamos. No somos solamente observadores pasivos, objetos mecánicos robóticos; de nuevo se le permite a nuestra psicología entrar dentro de la dinámica de la naturaleza, porque no hay ninguna manera conocida de que la parte física pueda hacer el trabajo por sí sola.
EN: ¿Sería correcto decir que, desde su punto de vista, la física cuántica de hecho prueba que la mente no puede ser reducida al cerebro físico?
HS: Yo no diría que lo  “prueba”, pero sí que permite lograr una comprensión racional coherente acerca del  hecho de que la mente y la materia son dominios distintos ninguno de los cuales puede ser reducido al otro. La formulación inicial de la teoría cuántica dividía o “cortaba” el mundo en dos partes. Había una parte bajo el “corte”  que podía ser descrita en términos de la mecánica cuántica – en términos de vectores  y de espacio Hilbert y de toda la maquinaria matemática que va con la mecánica cuántica. Y luego estaba la parte que estaba sobre el “corte” y que era descrita en términos de la física clásica, que trata de todo lo que vemos y hacemos en la escala humana. Bajo el corte, estamos pensando en cosas construidas sobre la base de átomos cuánticos, y los átomos cuánticos no son más puntos en el espaciotiempo.  Son una especie de funciones de ondas de manchas borrosas. Arriba del corte, por otra parte, estamos tratando con lo que los observadores humanos pueden ver y hacer, es decir que estamos tratando con objetos. Estos objetos ocupan ciertas regiones en instantes particulares del tiempo, y no hay nada borroso aquí.
El físico danés, Niels Bohr dijo que donde dibujamos el corte o frontera entre el mundo microscópico  de las funciones de  las ondas cuánticas y el mundo macroscópico de los objetos clásicos es en cierta manera variable.  Y Von Neumann usó esta variabilidad  para ahondar mas profundamente en la relación entre mente y el cerebro. Imagino una secuencia de dispositivos, uno sobre el otro, donde cada uno mide el producto del dispositivo mas abajo e indica lo que ve al dispositivo mas arriba. Y mostró que a medida que uno se mueve hacia arriba de la escala de estos dispositivos de medición, uno puede también subir la ubicación del corte. Cada dispositivo es el primero sobre el corte, y uno lo describe en términos clásicos. Pero uno puedo moverlo bajo el corte y describirlo en términos de la mecánica cuántica, y las predicciones no cambian. Uno puede mover el corte paso a paso hacia  arriba, arriba y arriba y arriba y las reglas se mantienen, hasta que eventualmente, tu cerebro entero y tu cuerpo quedan bajo el corte, siendo descritas en términos de la mecánica cuántica, y aún necesitas, de todas maneras, el Proceso 1 de elección para que las cosas tengan sentido. Las predicciones de la teoría aún residen en la mente del observador, aún cuando lo que esta siendo observado no son átomos pequeñitos pero objetos del tamaño y escala de los cuerpos humanos y el cerebro.
La mecánica cuántica de Copenhague es una teoría pragmática maravillosa que nos permite captar  de una manera poderosa, esta relación misteriosa que hay entre la mente y la materia. Pero no es, ni con mucho, una descripción completa de la naturaleza en sí misma.
Esencialmente, Von Neumann empujó el corte tan alto que todo lo que llamamos el mundo físico ahora estaba siendo descrito a partir de la mecánica cuántica. Hace bastante sentido describir el cerebro a la manera de la mecánica cuántica. El cerebro esta hecho de átomos, y los átomos son básicamente cosas mecánico cuánticas. Pero eso empujaba a la otra parte, a la parte mental, completamente fuera del mundo físico. Y este es el punto. Lo que Von Neumann mostró fue que dentro de la concepción mecánico cuántica de la naturaleza, la mente no puede ser el cuerpo, porque los elementos psicológicos de la teoría, siguen siendo los elementos psicológicos, independiente de donde se trace el corte. La teoría cuántica, requiere aún la interacción entre los dos ámbitos.
Antes de que Von Neumann hiciera este ejercicio, parecía que el elemento psicológico de la teoría podría estar asociado de alguna manera con el cerebro o el cuerpo. Pero no después. Ahora estamos de vuelta otra vez a una concepción de la realidad que parece mucho al Cartesianismo dual.
EN: Así que estamos de vuelta al dualismo Cartesiano – dos ámbitos separados, el de la mente y la materia – entonces ¿qué es exactamente este ámbito mental?
HS: Es lo que uno piensa y siente intuitivamente que es. El mundo mental es nuestro flujo de experiencias conscientes. Fue erróneo desde el inicio  pensar que era parte del cuerpo. Realmente es algo como lo que decía Descartes: tienes estos dos ámbitos, y la mente debe ser capaz de influir al cerebro. Pero el no fue capaz de entender como están conectados. Luego vino Newton y dijo que ellos no estaban conectados. El dejó que el mundo físico funcionara independientemente de la mente, y la idea de Descartes fue eliminada porque no calzaba con la física de Newton. Finalmente, llegó Newmann quién dijo sí, estos son dos ámbitos , y están conectados, y ahora tenemos algunas leyes que nos muestran cómo funciona. Tenemos este Proceso 1 que es necesario para poner al ámbito físico en concordancia con el mental, con lo que sabemos. Así que estamos de vuelta al dualismo Cartesiano, pero ahora sabemos como ellos se relacionan entre sí – ¡al menos en el dominio descrito por la mecánica cuántica!
EN: ¿Quieres decir que hay dominios que no son descritos por la mecánica cuántica?
HS: Muy probablemente sí. Mira, la mecánica cuántica de Copenhague es una teoría pragmática maravillosa que nos permite captar  de una manera poderosa, esta relación misteriosa que hay entre la mente y la materia. Pero no es, ni con mucho, una descripción completa de la naturaleza en sí misma. No es una ontología. Y el gran problema con ello es  antropocéntrico. Dice que hay una dimensión mental y una dimensión física en todo, y que se necesita la dimensión mental para colapsar la función onda. Pero es difícil imaginarse que los seres humanos somos tan especiales en el universo, que somos necesarios en todas partes para hacer colapsar la función onda. Esto estira los limites de lo plausible.
Una solución a este problema es modificar la interpretación de Copenhague, de manera de hacerla biocéntrica, para decir que esta dimensión psíquica no está solo asociada con los seres humanos, sino con toda la vida.  Esto rectifica en parte las cosas, pero también presenta otro problema. Sugiere que antes de que apareciera la vida, el universo estaba evolucionando de una manera particular y luego, apenas apareció en escena el primer pedazo de vida –algún microbio o algo – de repente el universo se puso a evolucionar de manera distinta. Esto es difícil de digerir.  De todas maneras, la frontera entre la vida y la no vida,  probablemente no es tan clara. ¿Dónde exactamente de dibujaría esta frontera? ¿Puede uno decir realmente que apenas apareció la primera cosa viviente, de repente se introdujo una enorme  diferencia en la leyes de la naturaleza?  No parece ser así.
En ese punto hay caminos. Una solución es seguir el panpsiquismo hasta el final, y decir que aún cosas como los átomos y sistemas totalmente inanimados son de alguna manera concientes, que alguna forma de conciencia es ubicua en el universo. Pero yo no veo porqué una cosa tan simple como un átomo podría ser ni siquiera sutilmente conciente. Pienso que uno se mete en problemas si uno dice que eventos de colapso cuántico siempre necesitan tener tanto un imput psíquico como un imput físico, porque entonces uno estaría obligado a seguir esta cadena de eventos psíquicos hasta el principio del universo.
Yo creo que uno puede traer el elemento psicológico  en el cuadro de una manera mucho mas coherentemente racional si uno simplemente acepta que algunos eventos tienen orígenes solamente físicos. Este sería el segundo camino, que es casi el opuesto al panpsiquismo. Solo porque la teoría cuántica ortodoxa entiende que los eventos que ocurren en el ámbito humano son psicofísicos – al tener un lado mental y uno físico – no hay una razón poderosa  para no creer que podrían haber otros procesos físicos que no conocemos con la capacidad de causar el colapso de la función onda, sin la intervención de algo que se le parezca a la conciencia humana. Pienso que esto es una salida, mas próxima al sentido común, de la dificultad del antropocentrismo y del biocentrismo – para dejar un espacio a la posibilidad de eventos de colapso puramente físico que se mantienen juntos en virtud  de solamente leyes físicas, sin ninguna cosa mental.
EN: ¿Tenemos alguna idea de qué podrían ser estos mecanismos de colapso puramente físicos?
HS: Yo he avanzado mi propuesta personal en las segunda y tercera edición de mi libro, Mente, Materia y Mecánica Cuántica, pero es algo demasiado técnico para entrar en eso aquí. Acordémonos sin embargo, que ¡ni siquiera sabemos  cuales son los mecanismos psicofísicos en la teoría cuántica ortodoxa!  Sabemos que las leyes determinísticas, como la ecuación de Schrödinger, no dan cuenta de ellos. Y una vez, que uno admite que hay leyes fuera de la ecuación de Schrödinger, no estoy seguro porqué uno querría decir que todo lo que esta fuera de la ecuación de Schrödinger tiene que tener un lado mental. En esto, la mecánica cuántica tiene un vacío causal, punto. No es una teoría completa. Ni tampoco es totalmente comprendida. Yo siento que uno no tiene que ir mucho  mas allá de la  mecánica cuántica ortodoxa para sugerir que bien puede haber un proceso físico desconocido  capaz de colapsar la función onda por sí mismo.
Una vez que uno da este paso, entonces se puede postular una pregunta muy interesante: si podemos tener eventos solamente físicos, entonces ¿porqué no también eventos solamente mentales, sin fundamentos físicos de ninguna especie? En Los Principios de Psicología, William James escribió acerca de lo que el llamaba “las fantástica leyes del apego” en nuestra vida mental, de cómo pensamiento e ideas parecieran tejer “una infinita alfombra de si mismos, como dominós en cambio constante, o como los pedazos de vidrio en un caleidoscopio”.  El quería saber de donde venían estas fantásticas leyes de apego, y porqué los movimientos de la mente podían permanecer unidos de la manera que lo hacen.
Hay bastantes científicos razonables y personas de mente crítica, algunas de las cuales que yo conozco personalmente, que dicen que hay buena evidencia para cosas como la reencarnación  y otros fenómenos paranormales – evidencia que ellos han juntado con considerable esfuerzo y han evaluado críticamente. ( Ver, en particular, La Mente Irreducible, de Edward Kelly, Emily Kelly et al). Yo mismo he basado siempre mis escritos en ideas ortodoxas de la mecánica cuántica fundados  en datos establecidos.  Sin embargo, yo creo que es posible, al menos teóricamente,  acomodar algunos de estos fenómenos “picaros” sin violentar demasiado la mecánica cuántica ortodoxa.
EN: ¡Vaya, nunca hubiera pensado que ud iba a decir eso! ¿Como podría encajar un fenómeno psíquico como la reencarnación, en la teoría de la mecánica cuántica?
HS: Bueno, muchos teóricos bien respetables sostienen una gran variedad de puntos de vista acerca de cómo entender la mecánica cuántica, que claramente acomodan una variedad de fenómenos que no están permitidos por la mecánica clásica. Aquí el punto central es el siguiente: si los eventos solamente mentales, como lo estaba sugiriendo, pueden permanecer unidos solamente en virtud de sus cualidades mentales, entonces hay lugar para cosas como la reencarnación. Si algo como las fantásticas leyes de apego de James, existen, y si son lo suficientemente fuertes, entonces aspectos de la personalidad podrían sobrevivir la muerte corporal y persistir durante un rato como una entidad mental perdurable, existiendo en alguna parte de la “res cogitans” de Descartes. Yo realmente no veo ninguna razón teóricamente convincente de porqué una tal transferencia de características de la personalidad de una persona muerta hacia un biosistema vivo tendría que necesariamente violar los preceptos básicos de la mecánica cuántica.
Esta observación, por supuesto, no alcanza a ser una teoría completa. Pero creo ya no se puede sostener racionalmente que las fuertes dudas acerca de la supervivencia de la personalidad basadas solamente en la creencia de que es estrictamente incompatible con las leyes físicas contemporáneas,. La opinión científica de esta cuestión, debe estar basada en el contenido y la calidad de los datos empíricos, y no en una supuesta incompatibilidad de tal fenómeno con nuestra comprensión contemporánea del funcionamiento de la naturaleza.
http://mundonext.com/la-mente-irreductible/


-XII-
De la Biofísica de la Conciencia
David Bohm, experto en teoría cuántica, descubridor del efecto Bohm-Aharonov y colega de Einstein en Princeton, es uno de los pensadores más revolucionarios de la segunda mitad del siglo XX. Su espíritu siempre joven le ha conducido a reformular el modo de comprender la naturaleza cuántica del mundo, con vistas a atender una realidad fenomenológica mayor, el psiquismo, que trata de explicar en sus últimas investigaciones. El conjunto de su obra ofrece una cosmovisión coherente, rica y dinámica, que integra la conciencia en una unidad de energía, mente y materia. Para Bohm, desde un punto de vista religioso, la conformación de un estado cerebral cuántico tras la acción de fuerzas no-locales, permitiría explicar la experiencia mística como la acción directa de la mente cósmica sobre una mente individual.
Gracias a la conciencia el hombre puede religarse a la realidad en su conjunto. Más allá del pensamiento funcional, la conciencia permite contactar directamente con el fundamento dinámico del ser.
El origen causal de la conciencia lo sitúa Bohm unido a la causa primordial del ser: una mente-energía cósmica que todo lo fundamenta. De la mente cósmica emerge todo el orden explicado psicobiofísico. Es el origen del ser, material y psíquico, que posibilita el pensamiento consciente.
El hombre es una mente individual. Es un ser material individualizado con capacidad para percibir conscientemente la realidad última. Fundamentado en la mente cósmica originaria, el hombre es un ser material psíquico con relativa independencia del todo capaz de sentir físicamente y pensar conscientemente la realidad.
Como sujeto autónomo el hombre puede aislarse de la dinámica cósmica y funcionar en un reducto de la creación con el modo pensamiento. El pensamiento, básicamente algorítmico, es suficiente para subsistir con relativo éxito en nuestra sociedad. Sin embargo, el hombre, como mente individual ligada al cosmos, está llamado a un comportamiento consciente superior.
La mente cósmica es una presencia agente constante. La mente individual es susceptible siempre de ser activada conscientemente y salir del modo pensamiento. La conexión entre la mente cósmica y la mente individual produce, según Bohm, la experiencia de la percepción directa consciente. El hombre se hace consciente de su dimensión psíquica superior y alcanza una visión más íntegra y ajustada de la realidad global. Es el denominado insight, percepción directa o contemplación consciente. La conciencia es el elemento integrador que dota de unidad a cada ser. El ser consciente se percibe como una unidad de materia y psiquismo. Un solo ser, un sujeto psicobiofísico.
La conciencia es un fenómeno emergente. El cerebro es una estructura material susceptible de generar conciencia. La ordenación adecuada de la masa cerebral a través de interacciones físicas produce la experiencia consciente.
Bohm propone que al igual que la materia genera estados macroscópicos de coherencia cuántica, el cerebro podría aprovecharse de estas propiedades físicas y cohesionarse formando un todo. Esta hipótesis científica requiere buscar interacciones físicas no-locales tipo Aspect-Bell que, ajustadas al cerebro, permitan engarzarlo cuánticamente.
Del mismo que un conjunto de partículas pierden su identidad al formar un sistema cuántico coherente, las interacciones cuánticas no-locales harían que las neuronas dejasen de comportarse como elementos individuales en favor de una sinergia neurológica.
Este comportamiento holístico del cerebro explicaría mejor el conjunto de fenómenos relativos a la experiencia intersubjetiva consciente. Para Bohm, desde un punto de vista religioso, la conformación de un estado cerebral cuántico tras la acción de fuerzas no-locales, permitiría explicar la experiencia mística como la acción directa de la mente cósmica sobre una mente individual.
Aun conscientes de que no existe constatación experimental de esta teoría no-local de la conciencia, sin duda, la propuesta de Bohm es una tentativa científica para explicarla físicamente. La conciencia, como fenómeno indubitable presente en el mundo físico, precisa ser explicada científicamente.
En el futuro, como ya pasa en la actualidad, la teoría física de la mente abrirá nuevos posibilidades de diálogo entre ciencia y religión. Las propuestas especulativas de Bohm representan un hito en la historia, ya clásico, de este diálogo de la física con la metafísica hacia una dimensión física fundante donde muchos atisbarán, aunque no necesariamente, la presencia de la Divinidad.
Por Manuel Béjar


Una síntesis del cuántico moderno Pensar

a)
El hecho de observar ha cambiado lo que ha sucedido. La función de onda del electrón ha colapsado, eliminando correlaciones que antes sí estaban presentes. Y este fenómeno es probablemente una de las consecuencias más importantes de la Física Cuántica: el observador no es algo objetivo que está fuera de lo observado, que es independiente de él; forma parte del sistema y por tanto tiene que ser estudiado conjuntamente. 
La percepción y la aparición de un objeto en el universo son lo mismo. Las partículas mismas ni siquiera existen hasta que las observamos, y la realidad a un nivel cuántico no existe hasta que es observada.
b) Lo que dice la mecánica cuántica, en la forma de suma de caminos de Feynman, es que la naturaleza sigue todos los caminos posibles y solo cuando es observada adquiere la función de onda en un estado de partícula. En todo momento la elección de un observador para medir una propiedad particular de un sistema, fuerza al sistema a emerger de un estado de probabilidad a uno real. De un modo u otro, la materia no podía existir sin una conciencia que la percibiera.
c) La dualidad onda-partícula de la naturaleza es el principio fundamental de la física cuántica. De acuerdo a esta dualidad, un pedazo de materia (un electrón, por ejemplo) se comporta a veces como si estuviese en un sólo lugar a la vez, como una partícula, y otras veces como si estuviese en varios lugares al mismo tiempo, como una onda. En una auténtica perspectiva en el seno de la física cuántica el observador y lo observado se convierten en uno.
d) El punto de vista actual es aceptar el hecho de que la luz posee una doble naturaleza que explica de forma diferente los fenómenos de la propagación de la luz (naturaleza ondulatoria) y de la interacción de la luz y la materia (naturaleza corpuscular). Esta dualidad onda/partícula, postulada inicialmente para la luz, se aplica en la actualidad de manera generalizada para todas las partículas materiales y constituye uno de los principios básicos de la mecánica cuántica.
e) Para algunos es como si el electrón se "enterara de todo", si el electrón deja de ser observado, se desdobla nuevamente en lo que se considera "inexplicable".
f) La doble rendija cuántica es considerado el experimento más bello de la física, un experimento mental de Richard Feynman que él nunca pensó se podría llegar a realizar, se realizó, demostró la validez de lo imaginado por Feynman y tuvo consecuencias inesperadas; se habla de de la naturaleza cuántica del universo.
g) En el universo todo podría estar influenciado por todo, señalan nuevos resultados teóricos:
Uno de los fenómenos más sorprendentes de las partículas subatómicas es que, según las leyes de la física cuántica, se pueden relacionar entre ellas a distancia de manera instantánea o a velocidades superiores a la de la luz. Si las partículas subatómicas pueden existir de forma simultánea en una infinidad de posibles lugares, somos en potencia capaces de colapsar en una infinidad de posibles realidades. Es decir, si puedes imaginar un acontecimiento futuro en tu vida basándote en cualquiera de tus deseos, esta realidad ya existe como posibilidad en el campo cuántico, esperando a que la observes. Si tu mente puede influir en la aparición de un electrón, en teoría también puede influir en la aparición de cualquier posibilidad. 
h) Nunca es posible observar a un sistema sin perturbarlo. Esta idea implica que en un sentido filosófico y profundo el sistema depende a tal extremo del observador para originarse como tal que resulta más práctico asumir sencillamente que el observador y el sistema forman parte de un solo sistema cibernético.
i) Los electrones son en cierto sentido conscientes, la mente del físico se vincula con la mente del electrón. Vincular lo observado con el observador. Se trata de una sola mente en funcionamiento. Incluso las partículas elementales se encuentran dotadas de una cierta forma y nivel de (proto) conciencia. De algún modo y en una cierta medida, toda la materia es consciente, no pudiéndose afirmar que la conciencia sea categóricamente inmaterial. En ese caso, no existe una división categórica entre la materia y la mente. El mundo, a su vez, es una simple concepción de nuestros pensamientos.
j) La mente es la matriz de toda materia. La materia y la mente no están separadas y no son realidades diferentes; son aspectos de una realidad más profunda que tiene tanto un aspecto material externo, como un aspecto mental interno. El registro de una imagen de un objeto en la mente del observador crea un objeto nítido en el mundo. El acto “exterior”, la aparición repentina del objeto, es simultáneo a la observación del objeto. Se trata de una relación mente-materia. Se trata de la acción de la conciencia. La Física Cuántica comienza a abrir un nuevo camino al conocimiento verdadero reconociendo la divinidad en nosotros mismos y el poder de co-creación que todos poseemos. El hombre se da cuenta de que puede elegir y crear de forma consciente cómo quiere interrelacionarse con la realidad.
k) No existe un fenómeno a escala cuántica, hasta que es observado, ese es "el efecto-observador". Las implicaciones del efecto-observador son profundas, significaría que para que algo se pueda manifestar físicamente debe primero ser observado. Presumiblemente la observación no puede darse sin la pre-existencia de algún tipo de consciencia que observe. El efecto-observador implicaría que el universo tal y como lo percibimos, como Max Planck lo sostuvo, es el resultado directo de la consciencia.
l) Un anillo de oro puede parecer muy sólido, pero está formado casi completamente por espacio vacío; la bola de billar blanca no golpea a la roja, sino que los campos eléctricos de los electrones de los átomos que las componen se repelen: si no fuera por ellos, una pasaría a través de la otra sin enterarse. 
m) Desde el punto de vista del mundo cuántico, nosotros y las cosas que nos rodean somos mayormente espacio vacío. El modo en que experimentamos las cosas que nos rodean y a nosotros mismos en el mundo clásico es en realidad tan sólo una representación mental moldeada por nuestros sentidos.
n) El hombre es una mente individual. Es un ser material individualizado con capacidad para percibir conscientemente la realidad última. Fundamentado en la mente cósmica originaria, el hombre es un ser material psíquico con relativa independencia del todo capaz de sentir físicamente y pensar conscientemente la realidad. El hombre, como mente individual ligada al cosmos, está llamado a un comportamiento consciente superior.
o) Eso que llamamos realidad, no es otra cosa que una construcción de nuestra mente. La mente y su funcionamiento tiene una estrecha relación con las leyes del mundo cuántico. Afuera es un espejo de Adentro, y en consecuencia el Universo es Mental, lo cual acerca al Hombre en su cuántico gradual ascendente retorno a su origen: a Dios.



Reflexión cuántica inspirado en Max Planck y...


Max Planck (1858 - 1947),Universidad Humboldt de Berlín

Cumplí con un continuum cuántico serial dejado en los escritos 399, 401, 402 y este 403. Abundante material variado en ellos quedó, en este 403 se explica a continuación la razón de ser de llevar lo cuántico a mi Portal MUNDO MEJOR. Ojalá lo que siento real lo haga entendible y motive a otros a buscar en esa realidad.

Se considera al físico cuántico Erwin Schrödinger (1887 - 1961) como uno de los principales demoledores del concepto de la materia. Sus estudios llevaron a varias conclusiones en él y en otros investigadores: Las partículas elementales, los presuntos "ladrillos" del universo, habían perdido su identidad, no consistían en materia alguna sino que eran forma pura, un espejismo, una ilusión... La Mente es indestructible por obra del tiempo. Todo es maya o ilusión. Los átomos no son individuos, no tienen identidad personal. La mente no es generada por el cerebro, sino que está vinculada al cerebro. La índole de ese vínculo constituye uno de los problemas más antiguos de la filosofía. Esto de manera sorprendente llevó a decir al Nobel de Literatura ateo Bertrand Russel (1872 - 1970) 
que:

Cuando usted cree tocar una cosa, existen ciertos electrones y protones que forman parte de su cuerpo y que son atraídos y repelidos por ciertos electrones y protones de la cosa que usted cree estar tocando, pero no existe contacto verdadero. La materia se ha convertido en algo demasiado fantasmal para que se lo pueda utilizar como bastón adecuado para golpear la mente. La materia en movimiento, que solía parecer tan incuestionable, resulta ser un concepto completamente inadecuado para las necesidades de la física.


El Quinto Elemento
Los pensadores griegos afirmaban que la Tierra estaba formada por cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego. Aristóteles añadió que el cielo se constituía de un quinto elemento al que llamó éter. Éste participaba en la formación de gran parte de los cuerpos celestes.
La energía del éter es la fuerza que fluye constantemente desde las profundidades del Universo, uniendo al hombre con la Creación.
Aparec
e en los espacios huecos del cuerpo humano, incluido el centro de la columna espinal, las venas, las arterias, los nervios, los órganos internos y las distintas cavidades corporales, representan el elemento éter.

Los tres polos eléctricos del cuerpo asociados al éter son: la cabeza (+), el sacro(neutro) y el arco plantar de los pies (-). El éter es una  substancia extremadamente ligera que ocupa todos los espacios vacíos como un fluido.
En las Ciencias Ocultas, el éter atrae y favorece el pensamiento mágico y todo lo relacionado con la espiritualidad y el misticismo. Para algunos alquimistas el éter era la quinta esencia o quinto nivel de vibración.
Según Aristóteles el éter es una substancia divina e indestructible. su espacio natural son los cielos, donde se forman las estrellas y otros cuerpos celestiales.



La física cuántica demostró que cada átomo está separado del vecino por 99.999999% de espacio llamado vacío. Que las partículas sub atómicas se mueven a velocidades superior a la de la Luz por ese espacio vacío, son manojos de energía vibrante, y sin embargo estas no se producen al azar y sin significado, por el contrario estas portan información (inteligencia) y así un grupo de vibraciones con orden y sentido, en determinada frecuencia, ritmo y tono, se puede codificar como átomos desde el hidrógeno hasta los mas pesados como el elemento 116. Cada uno tiene sus propios códigos abstractos, que vibran en la gran sopa cuántica, que algunos llaman la rejilla cósmica o las ondas portadoras del gran enrejado cósmico.

Ese 99.999999% de espacio llamado vacío que la Física Cuántica nos demostró ante la sorpresa del sólido materialismo, es aún mayor, porque se encuentra sustentado en el interior de cada átomo que también son un 99.999999% de espacio llamado vacío sustentado en un 0.000001% de quark que es una probabilidad matemática del no ser... Pero esta realidad va más allá: Todo sol está en medio de un 99.999999% de espacio llamado vacío, toda galaxia está en medio de un 99.999999% de espacio llamado vacío... Pues bien, en este no ser de la materia somos gracias a la mente que está ligada a la Inteligencia Pura que compenetra ese vacío, siendo la Inteligencia Pura una Ideación del Pensar Divino. Somos por la mente, mente que en lo vacío plasma como forma a la Inteligencia Pura que todo lo compenetra, nosotros con mente individual, los otros vivientes "irracionales" y los "inertes" regidos por mentes grupales.

Considero que el 5° elemento es más sutil que el éter, es ese llamado vacío, un NO SER que TODO ES, cuya Energía representa la Inteligencia Pura Creadora que compenetra la cuántica Manifestación de la Mente Divina en toda su creación multidimensional. Energía a la que con la mente podemos acceder a una información total que se llamó por los precedentes el Registro Akashico, cuya energía, cual electrón a cada uno nos faculta a estar en varios lugares, mundos... a la vez, más allá de tiempo y espacio.


Además me permito postular que:


1.) Hemos tenido varios antes de nacer como sueños-vida de la personal alma que cada uno es.
2.) En este presente estamos actuando, sin saberlo, en varios niveles de vibración mental o sueños del alma a la vez.
3.) Tendremos varios después de morir.
4.) Esta dimensión es muy diferente para un ser de mente cósmica más sutil o de mayor vibración.
5.) Todo lo anterior y mucho más, es decir el TODO, lo es como manifestación del Pensamiento de Dios que nos permite Ser en un
99.999999% de vacío sustentado en un 0.000001% de un NO SER. Todo no ser ES por la Inteligencia Pura en acción con la coparticipación mental.


Planteo que la máxima Iniciación humana es la del 5° nivel, por sobre los altos grados pretéritos y está dada por la comprensión de nuestra cuántica realidad en una cuántica creación regida por la mente que nos faculta a expandirnos a nuestras diferentes realidades, teniendo como límite el acceso hasta la dimensión del alma.

El 5° elemento con el 5° nivel de la Enseñanza es real y nos acerca a una de nuestras sutiles mentales realidades creadas por nuestras mentes con el apoyo de supra-mentes. Esta realidad es válida para todos los grupos, credos o filosofías...

La moderna Física Cuántica rompe todos los esquemas que sustentaron al materialismo y ha dejado una ventana dimensional abierta a un nuevo conocimiento que representa fundamentos para tener una filosofía de vida y comprensión del cosmos y lo que en él somos, intentar explicar esto ha sido la razón de ser de los últimos cuatro escritos dedicados al fenómeno cuántico que cambia nuestro esquema y da más racional esperanza a la razón de vivir.


En este llamado Fin de Tiempo en que todo cambia y se acelera debemos intentar entender que como humanos estamos dotados de mente individual y ubicados en un Cosmos que sería multidimensional e infinito. Cosmos en realidad mental que lo es gracias a la Ideación de la Mente de un Gran Ser Programador que llaman Dios, Ser que está más allá del nombre y nuestro entendimiento. Ante ese Cosmos carente de comienzo y fin para nuestra racionalidad, somos cual hormigas frente al Sistema Solar. La diferencia está en que la humilde y laboriosa hormiga carece del método científico y para nada le interesa la magnitud espacial, ni siquiera de su, para nosotros, pequeño entorno y, vive feliz en sociedad cumpliendo la misión en la maravillosa ciudad subterránea llamada hormiguero, ciudad dotada de una perfecta organización con definida tarea para cada grupo de hormigas, tarea que la cumplen a cabalidad priorizando la labor comunitaria dedicada a defender, almacenar alimentos y cuidar de las jóvenes hormigas. En cambio nosotros, los dotados de la mente individual, no vivimos felices ya que no es sinónimo de felicidad tener una media diaria de pensar con un 70% de contenido basura. En nuestra soberbia creemos saber que sabemos y suponer que la hormiga no sabe que sabe y en ese creer que, dogmatizamos con arrogancia sobre los supuestos límites del Cosmos infinito, es más, con su fecha de inicio, magnitud... sobre la base de un absurdo paradigma de poca duración, fruto de la falta de humildad que no permite a doctos cargados de pergaminos aceptar que el big-bang y la teoría de la relatividad lo fueron sobre una base lineal con límites que nada material puede trasponer y ha sido la inexplicable microdimensión de la Física Cuántica la que permite pensar, discernir y mirar más allá hacia un big-bang sin sólida base que prefiero llamar God-Bang y una inexplicable velocidad superior a la de la Luz que pocos se atreven a mencionar... Algo intolerable para el racional método científico lineal, pero no para el discernir de nuestra mente cuántica que además de ligarnos a la materia nos liga a la Mente Cósmica, nos liga con nuestra alma. En este plano vivencial somos especiales por nuestra dupla mente cerebro en la que el cerebro es cual computador biológico para la mente que lo rige. La humana mente es tri-cuántica y requiere de un cerebro dual o bicuántico para lograr expresarse en el plano de la tercera dimensión. El cerebro humano es un biológico computador dual, me explico: a) Similar en su trabajo bit-bytes al computador electrónico, al que supera lejos con sus 200.000 millones de neuronas o micro componentes, un 90% dotadas para el salto cuántico cerebral con las células del organismo, que es regido por el subconsciente mental, cada neurona con un promedio de 100.000 conexiones para cada una y 1.000 microtúbulos con un electrón físico en su interior para el salto cuántico biológico entre el cerebro y cada célula del organismo, siendo a su vez cada neurona un computador altamente especializado. b) Además, la notable diferencia de nuestro computador cerebral biológico con el electrónico está en que posee un 10% de sus neuronas dotadas de una compleja red computacional cuántica interdimensional, en la cual los qubit-qubytes son 20.000 millones de neuronas con 1.000.000 de conexiones y 10.000 microtúbulos destinados al salto cuántico con la mente mediante especiales electrones astrales en vez de físicos, electrones astrales propios de los microtúbulos de ese 10% de neuronas. Es gracias a esas conexiones, portales o rendijas que estos electrones astrales, de manera constante y continua mantienen el circuito del intercambio de comunicación cerebro-mente, mente-cerebro, electrones que son únicos por estar a la vez en las dos dimensiones, la física y la mental; la del mundo exterior y la del mundo interior, ello sucede a la velocidad del pensamiento, muy superior a la de la luz, algo impensado para quienes pretenden dar forma al computador cuántico material. La cifra de potenciales rendijas cuánticas mente-cerebro con las que nacemos es enorme por su cantidad, no todas están en posición ON o abiertas. Conviene tener presente la participación de las células neuroglias en el cerebro que gracias a los últimos descubrimientos se sabe son de mucha importancia. Por ejemplo:
Las funciones de la neuroglia o glia entre otras son metabólicas, de sostén, de defensa y para formar vainas de mielina en las prolongaciones neuronales... -Su tamaño es menor al de las neuronas y las superan en 5 a 10 veces en número: de 1.000.000 de millones a 2.000.000 de millones. Las células de la neuroglia se multiplican y hacen que aumente mucho el volumen del cerebro. Interactúan constantemente con las neuronas e intervienen en los procesos electroquímicos que permiten la comunicación neural. Se relacionan con los procesos con que el cerebro trata de restablecerse tras una lesión. Ayudan a formar la llamada barrera cerebrovascular o compacta red de vasos capilares que permite que pasen al cerebro sólo determinadas sustancias. Componen la capa de mielina que cubre el axón de la neurona, la capa de mielina facilita la transmisión de las señales que envían estas neuronas. Actúan como un andamio en la migración neuronal y el crecimiento axonal. Participan en la recaptura y la metabolización de los transmisores que las neuronas usan en la señalización neuronal. Retiran y liberan iones del y al ambiente extracelular. Retiran los desechos de neuronas muertas. Mantienen a las neuronas a una distancia adecuada una de la otra. Aportan nutrientes y proteínas a las neuronas. Participan en la señalización neuronal e incluso jugando un rol en el manejo y almacenamiento de la memoria. Degradan los neurotransmisores después de que actúan.
-Era creencia que sólo las neuronas eran capaces de realizar la comunicación intracelular. Sin embargo, las recientes investigaciones revelan que la neuroglia juega un papel activo en este proceso e incluso las neuronas establecen comunicación regular y permanente con estas células.
-Los astrocitos (una de las neuroglias) poseen en su superficie proteínas receptoras para algunos neurotransmisores. Los astrocitos son capaces incluso de liberar estos neurotransmisores. La concentración de calcio en los astrocitos también se ve afectada por la actividad de neuronas vecinas y afecta a estas mismas. Son clave en el aprendizaje y en el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer. Los astrocitos entregan energía y remueven desechos de las neuronas.
-Los astrocitos influyen en el hipocampo, área cerebral que gobierna la memoria. En respuesta a ciertos neurotransmisores, estas células liberan otros que refuerzan la emisión de datos no sólo de sus neuronas vecinas, sino que la de otras más lejanas.
-Los distintos tipos de glias no sólo interactúan con las neuronas, sino que son las primeras células cerebrales en responder a enfermedades. También regulan la velocidad de transmisión de datos entre zonas lejanas del cerebro, ayudándonos a ejecutar procesos cognitivos complejos.
-Al deteriorarse con la edad provocan demencia senil.
-Proveen una red no eléctrica para transmitir información. Se conectan con mensajes químicos que detectan los datos que fluyen por los circuitos neuronales, acelerando su comunicación o volviéndola más lenta.
-El método químico de las neuroglias es más lento que el de las neuronas, propagándose a través del tejido neural en segundos y no en milésimas. Mientras la velocidad de respuesta de las neuronas es vital para estímulos puntuales como el dolor, el proceso más pausado y extenso de las glias es vital para fenómenos complejos como el aprendizaje. El aumento de células gliales en las personas que realizan una actividad mental más intensa se deba a que las neuronas trabajan más, por lo que necesitan más “ayuda” de la neuroglia, que se incrementa para cubrir estas nuevas necesidades.
-La Ciencia demostró que adultos mayores en actividad, usando la creatividad mental y sin tener el sindrome del jubilado mostraban cerebros rejuvenecidos. Las neuronas al morir no se regeneran, mueren muchas pero son tantas que no hay problemas, gracias a la neuroglia que sí se regenera y aumentan con la actividad mental positiva, al así hacerlo impiden la degeneración cerebral propia de la descomposición de neuronas muertas, neurotransmisores vencidos y otros desechos del cerebro que la neuroglia elimina en el adulto mayor, e impide por ejemplo, la enfermedad de
Alzheimer. 
Cada uno nace con los circuitos cerebrales habilitados que el alma nos programó al nacer en nuestra ruta o programa de vida personal, red que según el libre albedrío y modo de pensar se puede aumentar en nuestro desarrollo cerebral dado que el cerebro es dinámico y responde de manera favorable al Mejor Pensar. Cada pensamiento, atributo y lo que nos caracterice, es según sean las rendijas habilitadas que con la mente se tenga, el pensar es un atributo consciente y al lograrlo, per se con su Fuerza habilita o abre rendijas cerebrales para expresarse... La mente es el computador sutil para el alma que por la mente puede acá manifestar lo que programó para esta vida, una programación que incluye todos los detalles de vida y un sinnúmero de variables para cada detalle, lo cual es manejado por la mente en especial por el subconsciente mental. Digo mente tri-cuántica por tener tres niveles de partículas: 1) Las más densas con la función de salto cuántico con el cerebro. 2) Las intermedias con la función de salto cuántico entre el nivel subconsciente y consciente en la propia mente y 3) Las partículas más sutiles con la función de salto cuántico con el alma. La mente rige al cerebro y el mental subconsciente que se desplaza más allá del tiempo y del espacio está ligado cuánticamente a su vez al alma y a la Mente Cósmica con la Inteligencia Pura que llena y compenetra todo el considerado vacío cósmico y de la microdimensión atómica que gracias a la Física Cuántica podemos ahora mejor dimensionar. En este plano terrenal consciente nuestro lo cósmico está más allá de lo cuántico que nos permite ser y vivir en lo físico. Lo cuántico es parte de nosotros y estamos a la vez en la forma física, en el plano mental y del alma, o si se prefiere actuando a la vez en la tercera, cuarta y quinta dimensión para, en una lógica secuencia de vidas, lograr saber realmente quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y, en ese SABER, poder manifestar desde lo cuántico lo cósmico latente en nosotros y hacerlo en una espiral ascendente de vidas desde lo denso hacia lo sutil. Digo que estamos a la vez porque vivimos en lo físico, en el mundo de los sueños y en otros mundos con la mente cual electrón interdimensional situado y actuando en varios y distintos niveles de manera simultanea. Acá un humano cerebro sin la mente, no sería humano y una humana mente, sin su cerebro, mente sería, pero no se podría acá manifestar como en cada uno sucede. Nuestra dupla mente-cerebro es la que nos faculta para ser observadores co-creadores de materia, siendo el primer proceso alquímico el que a diario se realiza en nuestro cerebro por la fuerza mental que crea materia cerebral de la aparente nada movilizando átomos, moléculas y células.

Todo es mente, mente en nosotros actuando en tres dimensiones a la vez. Por su mente "Ellos" pudieron ver y actuar en la Tierra y facultar a que a contar de los primeros humanos acá se fuera dando forma a lo que ahora nos rodea. Regimos a los electrones al observarlos, es decir regimos lo que nos rodea. Supra-mentes regirían a nuestro planeta cual electrón del átomo sol. Nosotros y los electrones, además de las otras partículas estamos ligados por la mente. A su vez en nuestros sueños viajamos y damos formas a otra realidad de otro plano o de algún universo paralelo. En sueños actuamos en el pasado y en el futuro y allí plasmamos realidades. En meditación damos forma a otras realidades paralelas y del presente.

Nuestra mente tiene límites. La Física Cuántica ha dejado una ventana abierta, un portal que ya logrearemos trasponer. 
Tenemos 20.000.000.000.000 de potenciales rendijas cerebrales para el salto cuántico con la mente para que el potencial mental se manifieste. No más del 10% del potencial lo usamos y si todo se activara dioses seríamos. Por gradual evolución o brusco salto cuántico así sucederá... Dioses seremos.



Lo que Richard Feynman imaginó se demostró y se dice que el electrón tiene inteligencia y al ser observado por la mente humana cambia su condición de onda en varios lugares a la vez a la condición de partícula en el unitario lugar del observador. Ello me lleva a suponer que para la mente de un mega-ser que nos observa seríamos cual electrones, por lo tanto estaríamos en varios lugares dimensionales a la vez si no somos observados. Vivimos varias realidades y creamos varias realidades por el solo hecho de tener mente. Siendo esta mente del ahora nuestro la que, más allá del tiempo y del espacio rige, por medio del subconsciente mental, todas las vivencias de nuestras diferentes cuánticas realidades aunque supongamos que son tan solo sueños o ilusiones, y ello en una ascendentes niveles de mental vibración. Por lo tanto, y lo repito, dioses en potencia TODOS nosotros somos y desde este ahora en el que la vida es un sueño del alma al estado de alma desarrollada y realizada llegaremos. Más allá viene otro ciclo más sutil evolutivo... Estando en la Esfera Superior ese plano lo entenderemos.





No importa imaginario Amigo. Concuerdo contigo, la realidad cuántica es muy compleja e inentendible, no me fue ni siquiera fácil decidirme a dar el salto a dar forma a estos cuatro escritos cuánticos, sin embargo Amigo desconcertado lo intenté, sabemos que el Conocimiento no se da, se le recibe. Recibir un nuevo conocimiento representa una dinámica retroalimentación del subconsciente que activa recuerdos que el alma en la mente para estos tiempos nos programó. Equivale a una Iniciación sin ritual. Es una gran Iniciación la de recibir por ti mismo lo que comprendas de lo Cuántico, por mínimo que ello sea y, con tu mente por eso que ahora es mínimo, acceder sin notarlo, al umbral del Quinto elemento con el Quinto nivel de Iniciación. Es llegar al Portal de la fuente del saber en el plano del alma. Ese es el final del sendero para nuestra humana evolución. No fue por azar que ahora encarnaste, fue un mérito para tu alma lograrlo en un Fin de Tiempo tan especial como el que vivimos. Además Piensa Mejor, solo eso requieres. Creedlo, SÍ podrás trasponer el Portal, lo lograrás y habrás cumplido con tu razón de ser en la actual encarnación.

Imaginario amigo, para tu tranquilidad debes saber que hace años Angelus Silesius (1624 - 1677) tuvo la misma duda nuestra y dijo:

No sé quién soy. No soy lo que sé.

Para luego recordar este pensamiento moderno de Gregg Brader, un cuántico pensar lleno de optimismo frente a estos especiales acelerados tiempos en que todos los andamiajes del saber se derrumban para dar paso a lo que atisba será una nueva realidad:

Somos los arquitectos de nuestro mundo y de nuestro destino, artistas cósmicos que expresamos nuestra creencias interiores sobre el lienzo del universo.

Imaginario Amigo, para un MegaSer que una vez fue humano, la galaxia representa un átomo, a su vez en su forma, al igual que nosotros Él es un 99.999999% de espacio llamado vacío. ¿Cuál es entonces la diferencia? La diferencia está en la MENTE, por evolución la suya es mucho, pero mucho más sutil que la nuestra... A su vez esto refuerza la idea que una vez tuve y escrita dejé:

Nuestro cuerpo es un Universo en el que cada átomo representa un sol, sus electrones planetas y cada órgano una galaxia. Universo regido por nuestra propia mente.

¿Cómo lo hacemos de Regentes de lo que somos y la responsabilidad que tenemos?


Aunque no hayas entendido nada de nada, por igual algo entendiste, tu subconsciente mental captó más de lo que tu consciente mental supone y eres tu personal arquitecto y programador de tu propia vida... Te encuentras más cerca de lo que suponen del Quinto Portal que da paso a la nueva realidad de sueños más sutiles para el alma.



Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Agosto de 2013
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