379

Trasponiendo el Portal Cuántico



Pienso que se puede afirmar tranquilamente que nadie entiende la mecánica cuántica...
No te pongas a repetir, si puedes evitarlo '¿pero cómo puede ser así?'
porque te irás por una coladera hacia un callejón sin salida del que nadie ha escapado.
Nadie sabe cómo puede ser así.
Richard Feynman


Índice General:
Propósito
Desarollo:
-I- Entre lo espiritual y lo material
-II- La física cuántica ha encontrado a Dios
-III- Dios, la Creación y la mecánica cuántica
-IV- Misticismo y física cuántica
-V- Física cuántica aplicada a la era de la Consciencia
-VI- La física cuántica confirma que creamos nuestra realidad
-VII- Amit Goswami. Materialismo Dios y física cuántica
-VIII- ¿La mente en el cerebro?
-IX- La Doctrina de Copenhague
-X- El Plano Astral
-XI- Cuántico recuerdo
-XII- Mente Cuántica
-XIII- Amigas, Amigos:



Propósito

Es necesario conocer conceptos básicos de lo cuántico para entender, en este 2012 con todas las señales ya manifestadas, por ejemplo la milenaria razón del significado de la palabra Maya, en el sentido que la vida es una ilusión mental y la materia no es lo que suponemos es. Por comentarios de lectores y mi personal percepción al leer el anterior escrito 378, tal parece resultó complejo, tan es así que decidí destacar en mi copia encuadernada la Enseñanza de Amit Goswami mostrada en el capítulo -III- de Entrevistas que le hicieron, el capítulo -V- de su libro "la Física del alma" y el capítulo -VI- del reciente libro "Dios no ha muerto". De noche terminé está revisión destacada, en parte estudiada y, me quedé dormido. Soñé con lo cuántico, estaba en el astral, recordé el por qué lo cuántico había marcado varios de los capítulos de mis libros y, gracias a lo cuántico, lograba ahora mejor entender y poder explicar Enseñanzas que recibía desde el plano Astral. En el sueño me encontraba enfrente de un Portal que daba cuántico paso hacia ese otro nivel, con decisión, sin casi pensarlo di el paso adelante y traspuse el Portal. Mi cuerpo al trasponer el Portal se hizo luz, la luz se condensó en un vórtice que me hizo "rematerializarme" en cuerpo astral. Una vez traspuesto el Portal dejé de estar acá y... 

Entendí que no solo lo cuántico es en la materia, comprendí que todos los planos dimensionales más sutiles son, en su plano, cuánticos gracias a mentes más sutiles... Todo es mente, simplemente mente y lo es por la Ideación Mental de Dios de cuyo Pensamiento desde lo Inmanifestado en ÉL, toma forma cuántica lo Manifestado por ÉL con sus diferentes planos cuánticos vibracionales desde lo más sutil hacia lo más denso, para la Evolución de los Logos y los espíritus. Allí me vi clarito como espíritu emanado de Dios que...

De ese sueño ha surgido el título y la idea del escrito 379 que en parte es complemento del precedente 378. Primero mostraré algunas publicaciones relacionadas con lo cuántico, tomadas desde InterNet, espero no resulten demasiado complejas, para mejor entender el resumen dejado en el Capítulo VII como parte del pensamiento del físico Cuántico Amit Goswami que inspiró el libro 378 y el presente 379, lo que, supongo, me ayudará a recordar mejor lo recordable del sueño astral que quedó en el plano consciente mental y, por qué no, algo de la asimilado en el subconsciente mental, intentando hacer más simple y entendible lo complejo que nos ayuda a dimensionar el sentido de los Arcanos que, uno a uno se abren mostrando su milenaria Enseñanza dejada para estos especiales tiempos que vivimos... Tiempos en que lo divino espiritual que cada uno es triunfará por sobre lo cerebro-racional material del hombre tan apegado al mundo. Materialismo que tal parece tiene su inicial razón de ser en el rechazo de pensantes al odioso, discriminatorio e intolerante dogmatismo religioso. No es el irse al otro extremo la solución, la solución de manera magistral la plantea el sabio físico cuántico Amit Goswami. Se da la paradoja que la ciencia materialista avala a la moderna física cuántica, la cual demuestra que la materia no es, que la tesis de aleatoria evolución ascendente desde una partícula hasta el ser humano por azar, con conciencia, alma y dios en el cerebro es ya un absurdo insostenible. Su propia ciencia lleva ahora hacia Dios, pero no el dios dogmático de las religiones. Es la nueva Ciencia la que explica la Causalidad descendente desde Dios, la Consciencia cuántica que a todo en un orden perfecto en lo macro y microcósmico le permite ser no por azar, lo es por Divina Causalidad, el antónimo de la casualidad materialista...


Desarrollo

-I-


Veneramos los símbolos cuánticos
en el altar de las obsesiones.
Saqueamos los santuarios y liberamos las bestias.
Fuimos procesados
en el muro impreciso del tiempo.
Cecilia Quílez Lucas

Entre lo espiritual y lo material

El modelo del antiguo paradigma mecanicista, lejos de liberarnos de los sufrimientos, sólo nos sirvió para sumirnos en más incertidumbre y ansiedad y ha desarrollado un método materialista, dualista, sin sentimientos ni subjetividad, donde sólo existían lo racional y lo objetivo.
Afortunadamente, la física cuántica viene a rescatarnos de esa realidad determinista y fría, aún contra el mundo conservador que se opone ferozmente a un cambio de paradigma porque significa abandonar los modelos actuales de consumismo y sus creencias.
Admitir que la realidad en que vivimos es falsa y que lo que vemos no es lo real implica una posibilidad de codificar lo que percibimos de otra manera, de ver otras realidades.
Para esto, tenemos que empezar por plantearnos que si queremos cambiar el mundo que nos rodea, debemos comenzar a imaginarlo de otra forma. Esto significa que si deseamos comprender el hecho de que existan otras realidades, tenemos que transformar nuestra forma de pensar y de ver el mundo. Debemos ampliar nuestro conocimiento a otros estados de conciencia que nos abran las puertas a otras realidades.
El mundo y todo lo que nos rodea, no es lo que nosotros pensamos, es mucho más, y nosotros formamos parte de ese Todo y estamos inexorablemente conectados a él. Somos parte del proceso y somos el proceso.
Ocurre que solamente si logramos modificar nuestra conciencia accederemos a otra forma de concebir el mundo, a otra realidad sin espacio ni tiempo. Es la antigua visión que tenían los místicos y a la cual ahora nos acercamos.
A partir del momento en que se ha vivido un nuevo estado de conciencia a través de una experiencia cumbre, somos capaces de preguntarnos cuál es la verdadera realidad. Las experiencias cumbre nos llevan a otras realidades y nos demuestran que las cosas no son lo que parecían y que el mundo en que vivimos es una irrealidad que frena nuestras posibilidades de trascendencia hacia otras realidades más ricas.
Sin embargo, todo depende de cómo lo veamos, porque la clave de todo esto está en saber distinguir lo verdadero, de lo falso y lo ilusorio.
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-II-


Buscando el equilibrio en todas las cosas
Administrando el poder
Y custodiando los símbolos cuánticos que existen en cada uno
Para no deteriorar la figura de la matriz individual
Los registros personales, los sellos con que venimos no se agrieten
No existan fisuras para que penetren las larvas existenciales
http://redesdepaz.ning.com/profiles/blogs/el-acceso


La física cuántica ha encontrado a Dios

Las ciencias naturales, que llevaron al moderno materialismo a un extremo, lo han superado entretanto a través de los reconocimientos de los grandes físicos del pasado siglo: Einstein, Max Planck y Werner Heisenberg. La nueva física nos enseña que nuestro mundo en realidad no se compone de materia. Lo que percibimos más o menos como sustancia sólida, no es una aglomeración de una infinidad de las más pequeñas partículas fijas, sino una red de intercambio de impulsos y vibraciones de un campo energético invisible.
Einstein dijo: “¡Los átomos que nos parecen materia son una concentración de energía”!. Max Planck aclaró: “Toda la materia se forma y se mantiene sólo gracias a una fuerza, que mantiene los átomos como al más diminuto sistema solar. Pero como en el espacio no hay ninguna fuerza entre sí, tenemos que suponer tras esta forma de energía a un Espíritu consciente e inteligente. ¡Éste es el origen primario de la materia”.
Hans Peter Dürr, un físico de Munich, colaborador durante años y seguidor de Werner Heisenberg, lo describe así: “Al final de la realidad en esta observación no está la materia, sino sólo un campo, que no es material, sino que representa un tipo de potencial. Un potencial que tiene la facultad de materializarse. Este campo es sólo un único campo, del que está formado el universo entero... En el fondo todo es Espíritu”.
El físico Hans Peter Dürr objeta a los teólogos, que la física moderna “se aparta completamente de este Dios externo. Pues en las nuevas ciencias naturales, la física cuántica, prevalece el pensamiento de que todo está interrelacionado con todo. Pero donde no hay nada separable, se llega a otra imagen de Dios. Yo no puedo imaginarme a Dios como a algo externo. Para mí sólo es válida una imagen de Dios, de la que yo mismo formo parte”.
Si el Espíritu universal, Dios, actúa en todo, en cada átomo, en cada molécula, en cada planta y en cada animal, y por supuesto en cada ser humano, se plantea de nuevo la pregunta si el menosprecio a los animales en la Biblia tradicional puede ser realmente la Palabra de Dios. Para aquel que cree en el gran Dios creador, es inimaginable que éste quiera tratar con tal desprecio a Sus criaturas, como la Iglesia lo ha enseñado durante 2000 años.
http://www.foro-ciudad.com/malaga/algarrobo-costa/mensaje-76590.html


-III-


Aquellos que no quedaron disgustados, la vez que se iniciaron con la mecánica cuántica,
seguramente no la entendieron.
Niels Bohr

Dios, la creación y la mecánica cuántica

A raíz de los comentarios de Stephen Hawking sobre que no es necesario Dios para explicar la creación de las cosas, se ha originado un debate sobre la materia y su origen a partir de la nada. Según Hawking, la física puede explicar de un modo más o menos completo el origen espontáneo de las cosas a partir de la nada, sin la necesidad de una causa primera que las produzca ex nihilo.
Stephen Hawking, en contraposición al concepto teológico de creación de las cosas a partir de la nada por Dios, explica que la mecánica cuántica, y en concreto el principio de incertidumbre de Heisenberg, tiene como consecuencia la creación espontánea de partículas en lo que se ha llamado la radiación de Hawking. La radiación de Hawking es un tipo de radiación que ocurre en un agujero negro, con la singularidad de crear partículas que pueden ser emitidas y escapar de la gran fuerza gravitatoria del agujero. Como consecuencia, y por ese efecto cuántico, el agujero negro va perdiendo energía y masa hasta llegar a desaparecer. Desde este punto de vista basado en la mecánica cuántica, Stephen Hawking concluye que no es necesario invocar a Dios para explicar que el universo ha sido creado por Él, sino que es por medio de la creación espontánea, lo que ha dado lugar que las cosas se creen de la nada.
Desde otro punto de vista, J. Guitton y los físicos Igor y Grichka Bogdanov desarrollan la idea de un creador en Dios y la ciencia. Para J. Guitton la ciencia puede explicar lo que ocurre desde un pasado lejano de 12 o 15 mil millones hasta la explosión original del Big Bang, pero no se puede explicar más allá de 10-43 segundos lo que ocurrió en la esfera de 10-33 cm que explosiona , lo que se llama el muro de Planck, donde no se puede retroceder más lejos. El planteamiento es que para que ocurra esa explosión de un núcleo tan pequeño, se necesita una fuente de energía inmensa en un vacío cuántico. La mecánica cuántica supone que si existe una energía, tal y como ha explicado Hawking, con una cantidad muy grande de ella se puede crear materia. Para J. Guitton, la energía ilimitada que da lugar a la materia es Dios.
El problema aparece en el planteamiento de la pregunta a este acontecimiento. Se puede plantear desde una epistemología de la regularidad aleatoria, más acorde con el principio de incertidumbre o desde una epistemología explicativa causal, donde prevalece la relación causa-efecto. Por ejemplo, en una explicación causal de la ciencia se dice que para toda causa es necesario un efecto, tal y como expresaba Newton en sus leyes de la dinámica. A pesar de la obsolescencia epistemológica, aún se continúa investigando y pensando bajo un principio metodológico similar al de la causalidad. Así, desde el punto de vista de la causalidad la pregunta al problema de la creación se presenta cuando se plantea ¿por qué ha sido creado el universo? Es decir, la explicación para el conocimiento de la creación de las cosas se halla en relación a una causa y un efecto. En cambio, desde la perspectiva de la mecánica cuántica la pregunta no se puede plantear desde un porqué sino desde una perspectiva estadística. ¿Cuántas partículas pueden ser creadas en el vacío cuántico a partir de una radiación de un modo regular y aleatorio? La pregunta cae dentro de una epistemología donde la verdad es una verdad de probabilidad estadística, en base al mismo planteamiento y explicación aleatoria de incertidumbre, que existe en la observación medible de todas las partículas cuánticas.
El concepto de creación del universo a partir de la nada es un concepto más bien nuevo, ya que en el mismo libro bíblico de la Sabiduría XI,18, se explicaba que la creación de la tierra fue hecha de una materia invisible. El mismo San Agustín declaraba que todas las cosas que habían sido creadas existían antes como ideas en la mente de Dios, y que posteriormente se convertirían en las “razones seminales”. No fue hasta San Anselmo donde las cosas son creadas directamente por Dios a partir de la nada, con lo cual nada precede a la creación. Así, desde que se estableció el concepto de creación en la Biblia, este ha sido presentado como creación a partir de la materia, como una cierta forma de emanación de Dios o como la creación ex nihilo a partir de un acto espontáneo y arbitrario de Dios.
Entonces, si en algo coinciden las posturas de Hawking y J. Guitton con respecto a la pregunta no es en el porqué sino en el cómo, es decir, en la acción en sí. La materia se crea en una acción espontánea y arbitraria tanto en la explicación de uno como en la del otro, cuyo origen es la partícula en si o la energía creadora de Dios. Desde este punto de vista tanto el creyente como el no creyente pueden defender sus tesis de la creación con respecto al cómo apareció la materia, ya que el porqué de la causalidad primera o el cuánto de la regularidad estadística son más bien preguntas para otros campos, que no son afines entre sí, y por tanto, las respuestas son contradictorias. Por eso, las respuestas pertenecen al contenido que concierne al modo relativo de construir la realidad de cada cual, ya que la realidad es construida por uno mismo.
http://extatico.es/blog_ext/?p=631

Reflexión
No entiendo el rencor de Hawking, ídolo de los materialistas. Me explico: 


El "dios" de Hawking
El jesuita Guy Consolmagno, astrónomo del Observatorio del Vaticano, explicó a Catholic News Agency que las condiciones previas del universo en despliegue y sus operaciones no pueden ser una forma de "nada", como Hawking considera, sino condiciones creadas por Dios para el ordenamiento del mundo.
"Dios es la razón por la cual el espacio y el tiempo y las leyes de la naturaleza confluyen en las fuerzas de operación de las que habla Stephen Hawking", señaló.
Para Consolmagno, el desprecio de Hawking hacia Dios se basa no sólo en su denominación errónea de las leyes físicas como "nada", sino también en su falta de comprensión de la noción de trascendencia de Dios. Por lo tanto, Hawking realmente ha descartado un tipo de "dios" en el que los cristianos no creen.
"El 'dios' en el que Stephen Hawking no cree, es el mismo en el que yo no creo. Dios no es sólo otra fuerza en el universo, junto con la gravedad o la electricidad. Dios no es una fuerza a ser invocada para llenar los vacíos de nuestro conocimiento", agrega el experto.
Consolmagno recuerda que "Dios es la razón por la cual la existencia misma existe".
Para el Padre Spitzer, Hawking admite este profundo misterio en el mismo momento en que trata de desestimarlo.
"En mi opinión, el Dr. Hawking no ha demostrado aún que esta realidad no sea necesaria. De hecho, lo implica al considerar la existencia de un inicio en su afirmación sobre el universo que proviene de la nada", concluye Spitzer.
http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=30935

Materialistas y creyentes ignoran el Karma, a Jesús le preguntan sobre un ciego de nacimiento: ¿Quién pecó, éste o su padres? Juan 9:1-8. Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. La sola pregunta era de tipo reencarnacionista, la respuesta de Jesús fue con acertijos y paradojas, es decir de tipo cuántico. Esa respuesta entre líneas hablaba de la Ley del Karma, Ley ligada a la Reencarnación: En esta vida ellos no habían pecado, pero en la anterior sí y se manifiestan en él, el ciego de nacimiento, las obras de Dios con el ajuste por el alma o Karma. Para graficar mejor el Karma destaco lo señalado al mundo por el Gran Rabino de Jerusalén Ovadia Yosef en noviembre del año 2000:

Los judíos muertos en el holocausto lo fueron por sus pecados de la anterior vida y que ellos decidieron ajustar en esta vida sus culpas pasadas. Las víctimas de los malditos nazis fueron pobres gentes que eran reencarnaciones de espíritus pecadores, gente que transgredió e hizo todo tipo de cosas que no deberían haber cometido, y que reencarnaron para hacer penitencia.

Al ignorar el Karma materialistas y creyentes dudan de la Justicia divina por los desastres de su vida presente. Desconociendo que la propia alma programó así la encarnación para ajustar, si es duro, Karma pendiente por transgredir todo tipo de cosas que no debieron haber cometido. Karma no es castigo, es ajuste cuántico de lo trasgredido, en libre albedrío, en la anterior vida. Quien sobrelleva bien su Karma da un salto evolutivo. No sucede así con el sabio Hawking,
por razones que ignoro, a no ser de tipo mental pensando que Dios jugó a los dados con él por nacer con los genes para su mal físico que por años lo tiene postrado en súper electrónica silla de ruedas computacional. No entiendo de otra manera el rencor de Hawking ligado a su anterior encarnación en la época de Newton... Es más, en su libro previo 'Una Breve Historia del Tiempo', sugería él que no había incompatibilidad entre la existencia de un Dios creador y la comprensión científica del universo. Un científico debe ser objetivo y no subjetivo si desea entender la magnitud que la física cuántica va revelando en cuanto a DIOS...


-IV-



Misticismo y física cuántica

La esperada unión entre ciencia y espiritualidad ya está aquí
para cambiar la manera en la que definimos la realidad de la existencia.
Brad Hunter

Durante centurias las religiones y la ciencia ortodoxa tomaron el control del conocimiento para dividirlo, en una feroz competencia, entre la religiosidad de la Iglesia y el materialismo de la ciencia. Así fue como toda la dinámica universal se consideró un inmenso mecanismo predecible y en el que el hombre no tenía incidencia. Todo estaba en manos de Dios, arbitrando una puja eterna en su creación: entre el bien y el mal, el caos y el orden. Mucho se habla en estos días sobre la Física Cuántica, pero en definitiva, ¿qué es la Física Cuántica? Si comparamos a la Física Cuántica con un sistema monetario basado en el peso, la unidad mínima de dicho sistema es el centavo. La llamada Física Clásica se encargaría entonces de estudiar el sistema a partir de la unidad peso (átomo) mientras que la Física Cuántica lo haría a partir del centavo (cuanto). Entonces esto puede llevarnos a definirla como una ciencia subatómica. La Física Cuántica comienza a abrir un nuevo camino al conocimiento verdadero reconociendo la divinidad en nosotros mismos y el poder de co-creación que todos poseemos. El hombre dejó de ser un “astronauta” del destino para darse cuenta de que puede elegir y crear de forma consciente cómo quiere interrelacionarse con la realidad..
TODO ES LUZ
El término cuántico proviene de quantum, que es la unidad más pequeña que constituye la luz. Los experimentos llevados a cabo en los más avanzados laboratorios que estudian la física de partículas han demostrado que, en el nivel más pequeño de la materia, el nivel de las partículas elementales, todo es energía. Para comprenderlo mejor digamos que la materia es luz condensada. En los laboratorios se descubrió que las partículas y antipartículas se aniquilan entre sí, dando lugar a la aparición de la energía radiante y de la pura energía. En el mundo cuántico surgen procesos de creación y destrucción, demostración científica de que energía y materia no son más que dos polos de la misma esencia, de una única sustancia universal. El hombre mismo está formado de esta misma sustancia universal: luz pura y radiante. Cada uno de nosotros es un sistema de energías en vibración continua. Es decir que las moléculas de que se compone cualquier clase de materia, inclusive nuestros cuerpos, están en constante vibración. Nuestros cuerpos crean, entonces, bandas de energía electromagnética con una determinada amplitud de onda que les permite, al mismo tiempo, emitir y absorber información. Así estamos en continua comunicación con una matriz cuántica universal de carácter holográfico.
CURACION CUANTICA
Este descubrimiento está abriendo las puertas a una nueva terapia de curación que no es física, sino de carácter energético. Durante la segunda mitad del siglo XX, Herbert Fröhlich y Fritz Popp estudiaron este patrón energético de los seres vivos. Se descubrió por entonces que las moléculas vibran al unísono y se comportan como una sola supermolécula, estableciendo un patrón energético coherente y único. Así se pudo detectar una emisión lumínica por parte de los átomos similar a la de un láser. La misma fue conocida con el nombre de “radiación mitogenética de láser” y constituye la clave para asegurar que el ser humano es un complejo cuántico que posee la capacidad de conexión e interacción con el universo; y que su equilibrio, bienestar y salud dependen -como en el caso de una conexión a Internet-, de la calidad de recepción y emisión de dicha señal. Para favorecer esta coherencia se puede interaccionar con estos campos sutiles de energía mediante terapias que utilizan luz, escalas cromáticas y frecuencias de sonido que ayudan a reestablecer la comunicación con la matrix.
LAS PROPIEDADES HOLOGRAFICAS
El campo energético biofotónico es holográfico, por lo que posee la propiedad de que la parte (individuo) contiene la información del Holograma completo (Todo). Existe una conectividad instantánea entre la parte y el resto de las otras partes, y entre las partes con el Holograma entero. Aquello que promulga el misticismo que reza “descubrí la verdad dentro tuyo” es una verdad irrefutable en la teoría del Holograma Cuántico. Esta propiedad de no-localidad de información es un principio postulado por la dinámica cuántica en el Teorema de Bell y demostrada en el primer experimento realizado al respecto en el espacio por el astronauta Edgar Mitchell en su misión del Apolo XIV. Nuestro Universo sería un gigantesco almacén de información al que puede accederse desde cualquier otro lugar del universo en cualquier momento que se desee. Al igual que un ordenador central de una red informática, toda la información queda almacenada en un disco rígido al que puede accederse desde cualquier computadora del sistema cuando el operario lo considere oportuno.
UNA PROPIEDAD FUNDAMENTAL: LA CONCIENCIA
Puede afirmarse que nuestro cuerpo contiene, entonces, un patrón holográfico de energía que trasciende el marco conceptual de la energía física, ya que sería energía consciente. A niveles cuánticos, la conciencia es parte integrante, esto significa que la realidad cuántica no es objetiva; entonces el observador forma parte de la realidad y tiene incidencia sobre la misma. Esto puede comprenderse bajo un principio clásico de la dinámica cuántica, el de la dualidad onda-partícula: el observador, con el simple acto de observar, determina el estado de la función en onda o en partícula. La visión es una propiedad de la conciencia, entonces la conciencia co-crea lo que observamos. Somos partícipes de un mundo cuántico que cambia de estado de acuerdo a los observadores-participantes de la realidad. La dinámica cuántica es un pilar clave en la unión entre la materia y la conciencia, estableciendo una nueva concepción de nosotros mismos. La dualidad de la existencia onda-partícula (o bien energía-materia) está entonces determinada por nuestra observación. A esto habría que agregarle que el perceptor (sujeto) y la fuente de emisión (objeto) están en una interrelación de resonancia conocida con las siglas PCAR, que permite que la información sea adecuadamente recibida. Esto puede simplificarse asegurando que cada individuo recibe la información que merece o puede entender de acuerdo con su nivel de comprensión y asimilación consciente de recepción. Este proceso calificado de información y regido por ciclos resonantes de retroalimentación es conocido como Bio-Feed Back.
UNIVERSO VIVIENTE
Si evaluamos la conciencia como un campo matriz podemos especular que el Universo se comporta como un ser vivo. James E. Lovelock fue quien postuló el concepto de la Tierra como un ser vivo, con esencia vital y conciencia. La naturaleza geométrica de la naturaleza, la cual se expande fractalmente, puede aplicarse a nuestro universo y a las leyes que lo rigen. El universo completo podría imaginarse como un gigantesco fractal expandiéndose permanentemente dentro de una matriz energética consciente. Uno de los aspectos cruciales de la comprensión filosófica de la dinámica cuántica es responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que mantiene a la luz “condensada” en materia? Queda claro que los procesos cuánticos no son, por sí solos, capaces de mantener la continuidad de la luz en materia. Una de las explicaciones la dio uno de los padres de la física cuántica, Max Planck, al declarar que detrás de la realidad física debe existir una mente consciente que le permita existir. Entonces, detrás de este gigantesco universo debe existir también una gigantesca mente consciente que le da vida y le permite existir materialmente. Como decía el genial escritor Jorge Luis Borges: “Somos pensamientos en la mente de un gigante”.
Fuente: Brad Hunter

-V-

La física cuántica confirma que creamos nuestra realidad

Diagrama artístico sobre el efecto de la tierra sobre la curvatura del espacio-tiempo


Todos estos cincuenta años de cavilación consciente no me ha acercado a la respuesta de la pregunta

'¿Qué son los cuantos de luz?' Hoy en día cualquier Tomás, Juan o Pedro cree que lo sabe, pero está equivocado.
Albert Einstein

La física moderna dice “tú si puedes”
Durante décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente desconoce que la mecánica cuántica, es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el pensamiento y la realidad. Que cuando creemos que podemos, en realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia.
El estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas mediante las “tomografías”. Conectando electrodos a este órgano, se determina donde se produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien sencilla: se mide la actividad eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional, como emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área corresponde esa facultad.
Estos experimentos en neurología han comprobado algo aparentemente descabellado: cuando vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando “siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál es la Realidad? “La solución es que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué sabes?”. En otras palabras, que fabricamos nuestra realidad desde la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir, mediante nuestras emociones.
La farmacia del cerebro
En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física y director del Instituto para la ciencia, la tecnología y la política pública de la Universidad Maharishi, dedicado al desarrollo de teorías del campo unificado cuántico: “hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”
En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.
Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocionales. Candance Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así: “Cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”.
Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.
Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.
La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque, como ha demostrado el Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.
Mente creadora
Los experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En palabras de Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, el comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”. Ello quiere decir que las expectativas del observador influyen en la Realidad de los laboratorios… y cada uno de nosotros está compuestos de millones de átomos.
Traducido al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas. Si una partícula (la mínima parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.
La realidad molecular
Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que nuestra mente sea capaz de crear la Realidad. “Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta cámara, Emoto fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar palabras como “Amor” o “Te odio”, encontrando un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas mientras que el odio, generaba caos.
Por último, probó a colocar música relajante, música folk y música thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las fotografías.
La explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras: armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones, nuestras palabras y hasta la música que escuchamos, influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra estructura interna está reaccionando a todos los estímulos exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas.
El valioso vacío atómico
Aunque ya los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es una realidad científica desde principios de siglo XX. La física atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo (protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo (electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas) girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen los átomos es prácticamente inexistente. En palabras de William Tyler, profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la universidad de Stanford, “la materia no es estática y predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.
En otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg, el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está envuelta, el observador no puede ser ignorado”.
¿Qué realidad prefieres?
El ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que tiene 60 átomos de cárbón) eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías. Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos explicar”.
Quizás porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.
Seguramente la teoría de los universos paralelos, origen de la de la “superposición cuántica”, es la que ha conseguido llegar mejor al gran público. Lo que viene a decir es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).
En realidad, los descubrimientos de la física cuántica vienen siendo experimentados por seres humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la espiritualidad. Según el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a la actual. En su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de al oración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta competición, sin ir más lejos. Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales. La moderna Programación Neurolingüística, usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad, por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.
La búsqueda científica del alma
En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensación de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.
Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.
Nuestro cerebro: un computador que procesa información
A cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de información por segundo. Los estudios científicos han demostrado que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?
A través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.
Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento
El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia.
Los más firmes defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.

http://www.rafapal.com/?page_id=663


-VI-


Cuando te encuentras con la mecánica cuántica como estudiante, curva tu mente y no puedes creer que pueda ser así. Y pensarás que es ridículo. Excepto que puedes ir y hacer experimentos que muestran que es realmente lo que pasa, así funciona la naturaleza. Así que, más allá de lo que puedas pensar que tiene sentido o no, mejor intentar entenderlo.
Peter Skands

Física cuántica aplicada a la era de la consciencia

Somos consciencias multimodales coexistiendo en diversas realidades
Por Silvia Malamud

Estamos compuestos por miles de fragmentos de luz, que están simultáneamente en diversas realidades habitando otros tiempos e historias.
Tenemos fragmentos de recuerdos de esas otras dimensiones donde estamos coexistiendo, pero aún no estamos lo suficientemente desarrollados en lucidez para tener acceso a esas vidas - realidades con plenitud.
Somos parte de un montante holográfico. Nuestra totalidad se divide en algo como si fuesen puntos de luz/consciencia estando simultáneamente en todos los tiempos.
Tener conocimiento de esa condición nos hace llegar a la conclusión de que podemos tener acceso constante a nuestros otros tiempos de actuación y también nos habilita para ampliar nuestras capacidades totales, pues ciertamente podremos a cada instante crear nuevas realidades.
Todas las vertientes de un proyecto/vida están extra-dimensionadas en realidades paralelas que llamamos multimodales y algunas de esas posibilidades pueden colapsarse en el plano terrestre en cualquier instante.
Nuestras creencias se traducen en nuestras realidades y si haces un trabajo eficiente con tu poder personal podrás concretizar mucho más de lo que nunca hayas imaginado para ti mismo. Nuestras creencias subliminales también poseen mucha fuerza para materializarse, son para-realidades listas ya, en las cuales estamos coexistiendo. De ahí la necesidad seria del auto-conocimiento, para que jamás podamos crear algo basado en la baja autoestima, etc. Por ello la importancia de reconocer y trasmutar un pensamiento agregado a una imagen obsesiva. Por ejemplo: Una constante visualización de un accidente de coche, ya está ocurriendo a otro nivel de realidad... De ahí a bajar para este plano, basta un descuido.
Existe una forma de tratamiento para acceder a esos patrones de realidades multimodales y trasmutarlos, y es mediante un proceso llamado imagética.
Por medio de ampliación de la consciencia en lucidez fuera del cuerpo, también se pude entrar en contacto con las otras dimensiones en que habitamos.
Existen innumerables consciencias que están aquí en el planeta en un momento espiritual bastante diferente de la consciencia del buscador.
Esto muestra un abandono del sí mismo, una lentitud en captar la realidad y reconocerse como individualidad. Pero incluso para estas que momentáneamente se olvidan de sí mismas y de la inmensa capacidad creadora que poseen, un llamamiento constante a que despierten estará resonando, aunque distante en sus consciencias. Este es el proceso de individuación que todos nosotros los encarnados pasamos en nuestra jornada terrena.
En circunstancias vecinas, tenemos las diversas consciencias encarnadas en moldes humanos actuando en las interconexiones de todas sus partes, buscando, aunque no sea más que por procesos intuitivos aún no conscientes, el salir del velo de ilusión en que están viviendo.
Podemos observar por nuestra propia experiencia que la consciencia se puede renovar a cada segundo.
El estar parado pasa a significar deterioro, pues el tiempo en la Tierra actúa como un factor ilusorio impulsándonos siempre a actuar, dándonos la impresión de que todo tendrá un fin. En este sentido somos acometidos por la oportunidad de emplear todo ese aparato creativo en nuestro favor, buscando en ese movimiento la ampliación de nuestra consciencia, y como consecuencia podemos envolvernos en un por qué existencial más genuino.
Estamos todos actuando simultáneamente, ora como participantes insertos en un supuesto contexto, ora como observadores en ese inmenso show.
Somos actores de nosotros mismos, por ello necesitamos saber con clareza y responsabilidad sobre el modo en cómo estamos actuando en cada instante, pudiendo así desarrollar nuestras habilidades y ser los señores creadores de nuestras realidades con total consciencia. Definitivamente dejando de ser seres autómatas.
Por eso es altamente relevante la importancia de la búsqueda sincera y de la participación lúcida donde quiera que podamos estar. Siempre exigiendo de nosotros mismos la consciencia de la totalidad.
Estamos perfeccionándonos en nuestros caminos cuando en propósitos claros y bien definidos, presentes en nuestros cuerpos físicos, respirando e intercambiando aire/consciencia con todas las atmósferas... Estando en todo y viviendo el placer del saber estar. Esto es sagrado, es la más pura religiosidad que puedes imaginar. Es el religare.
Sacando provecho de todas las experiencias, en la consciencia del aprender.
Generando el auto-merecimiento, la autoestima, ampliando oportunidades creativas para todos.
Somos creadores, criaturas divinas en pleno movimiento, siempre.
Son las actividades múltiples y variadas del buscador, que tiene como principio la expansión del yo, aunque éste en cierto modo no lo sepa todavía.
La consciencia del sí mismo va transformando los universos por los que se transita en espirales de movimiento hacia el interior de todo el ser.
Es cierto que nuevos caminos se van abriendo a media que se avanza por la propia voluntad de tener consciencia y lucidez.
Estos son los procesos por los que cualquier consciencia, encarnada o no, puede pasar.
Somos grandes, tenemos la divinidad en nosotros. Es hora de despertar. Busca aparceros que estén en el mismo propósito.


-VII-

Amit Goswami



Vivimos ahora los tiempos de un gran cambio, un salto cuántico a nivel de la conciencia colectiva como especie humana. La selección que hace cada uno y a nivel global, para nadar con la marea cósmica del cambio, o, en contra de ella, luchando inútilmente por la preservación de modelos anteriores ya caducos. El siguiente paso que viviremos, es el despertar cósmico que experimentaran nuestras células y códigos genéticos, cuando consigan afinarse al nuevo código de creación, y cantar la canción de unidad con todo el universo, en ese momento tanto la humanidad como nuestro planeta, dejaran de estar en riesgo de extinción.
http://www.mondo-libero.eu/el_gran_salto_cuantico.htm


Materialismo Dios y física cuántica 

Este valiente, casi místico activista cuántico que aplica la Ciencia de la física cuántica orientándola hacia la espiritualidad, da lugar a un cambio de paradigma. Nos dice:

Sobre su conversión:

Yo fui muy contaminado por Occidente. Para decir la verdad, a los 14 años yo me convertí completamente materialista. Aquel materialismo nunca me dejó antes que yo vivenciara una experiencia mientras conversaba con un místico, cuando yo me di cuenta de que, de hecho, “la consciencia es la base de todo Ser, y eso podía ser un modo de entender la ciencia, en una situación con la cual la ciencia no había lidiado”. Pero antes de esa revolución yo era bastante materialista. Así que un día, y es ahí donde el logro ocurrió, mi mujer y yo estábamos en Ventura, California y un amigo místico, Joel Morwood, vino de Los Ángeles, y fuimos a ver a Krishnamurti. Y Krishnamurti es por supuesto una persona que impresiona, un gran místico. Le oímos y volvimos a casa. Cenamos y estuvimos hablando y le estaba dando una apología sobre mis últimas ideas de la teoría cuántica de la conciencia y Joel me retó. “¿Puede ser la conciencia explicada?” Traté de retorcerme alrededor de esta cuestión pero el no prestaba atención. Me dijo, “te estás poniendo las persianas científicas. No te das cuenta que la conciencia es el terreno del ser”. No usó exactamente esas palabras pero dijo algo así como, “No hay nada excepto Dios” Y algo se volteo dentro de mí que no puedo explicar. Esa fue la cognición última que tuve exactamente en ese momento. Hubo un cambio completo en mi psique y me di cuenta que la conciencia es el terreno de todo ser. Me acuerdo que estuve despierto toda esa noche, mirando al cielo y teniendo un sentimiento muy místico sobre lo que el mundo realmente es, y la completa convicción que esa es la forma que el mundo es, es la forma que la realidad es y que uno puede hacer ciencia. La noción prevalente –incluso entre gente como David Bohm- fue, “¿Cómo puedes hacer ciencia sin asumir que hay una realidad y materia y todo eso? “¿Cómo puedes hacer ciencia si dejas que la conciencia haga cosas que son arbitrarias?” Pero yo ya estaba completamente convencido –no ha habido incluso ni una mínima de duda en mí desde entonces-que uno puede hacer ciencia basado en esto. No solo eso, sino que puede resolver problemas actuales de la ciencia. Y eso es lo que ha ocurrido. Por supuesto que todos los problemas no fueron resueltos esa misma noche. Esa noche fue el comienzo de hacer una nueva forma de ciencia.
La ciencia convencional se fundamenta en la idea de que la materia es el bloque de construcción de todas las cosas. Según esto, vida, mente y consciencia no serían más que meros epifenómenos (fenómenos secundarios) de la materia. Desde este punto de vista, la muerte termina con todos los epifenómenos que se manifiestan en los seres vivos. (Sin embargo, resulta revelador que los modelos materialistas hayan sido particularmente infructuosos a la hora de desarrollar modelos satisfactorios sobre la aparición de la vida, y mucho menos de la mente y la consciencia, en la materia.

Sobre materialismo y su cuántica visión espiritual Goswami señala:

El materialismo y el epifenomenalismo se resuelven en:
La conciencia precede a la materia y no está condicionada. Es la base de toda existencia. Entonces, la materia existe como posibilidad dentro de la conciencia y ésta elige, entre las múltiples posibilidades, una concreta para un suceso particular.
De acuerdo a la física clásica, el principio de localidad nos dice que un objeto no puede ser afectado por otro simultáneamente, pues la causa resultante de una acción ha de recorrer el espacio y tiempo hasta alcanzarle. En mecánica cuántica, tenemos el siguiente principio:
El materialismo es pura metafísica, pues no existe forma de verificar objetivamente que todo, incluida la mente y la consciencia, surja de la materia. La filosofía perenne de antaño es lo que hoy podemos denominar metafísica experiencial, porque los grandes maestros espirituales de todas las tradiciones afirman haber visto directamente que el ser se fundamenta en una consciencia ilimitada, trascendente y unitiva. En cambio, el idealismo monista (es decir, la filosofía perenne en el nuevo contexto de la ciencia dentro de la consciencia) no sólo es metafísica experiencial, sino también metafísica experimental, dado que, al menos en parte, sus ideas metafísicas son verificables, no sólo en las experiencias del individuo, a nivel privado, sino también en los experimentos de la arena pública.

Si usted creció en la cultura occidental, sumamente materialista todavía, es muy probable que su visión del mundo sea una amalgama extraña y confusa de materialismo (la supremacía de la materia) y de dualismo cartesiano de la interacción (el mundo espiritual es un mundo separado e independiente, hecho de una sustancia no material que, de algún modo, interactúa con el mundo material). No hace mucho, la gente intentaba demostrar la existencia del alma argumentando (de modo muy poco convincente) que el cuerpo humano pierde peso en el instante de morir, violando el principio de conservación de la energía.

Se requiere la existencia de un Dios con poder causal y de un cuerpo sutil que actúe como un plano para las formas biológicas; y el materialismo no permite ninguno de los dos. No obstante, ¡los problemas imposibles requieren soluciones imposibles! Ser buenos forma parte de nuestra naturaleza; de ahí el atractivo de las religiones. Pero las bajas pasiones también son parte de nuestra naturaleza; de ahí que el materialismo nos atraiga también. Y esta pugna misticismo-materialismo se prolonga en lo público y en lo privado.

Vosotros los teólogos veis las signaturas de lo divino en las lagunas del entendimiento científico. Y no es mala idea, en sí. Os respeto por ello. Pero habéis fallado a la hora de discriminar entre unas lagunas que son, al menos en principio, posibles de cubrir por medio del enfoque materialista de la ciencia y aquellas otras lagunas que son insalvables de este modo. Os habéis quedado a medias. Discriminar. Nos concentramos en esas lagunas que son imposibles de llenar mediante un enfoque materialista. Yo las llamo las “cuestiones imposibles para el materialismo".

La ciencia convencional se fundamenta en la idea de que la materia es el bloque de construcción de todas las cosas. Según esto, vida, mente y consciencia no serían más que meros epifenómenos (fenómenos secundarios) de la materia. Desde este punto de vista, la muerte termina con todos los epifenómenos que se manifiestan en los seres vivos. (Sin embargo, resulta revelador que los modelos materialistas hayan sido particularmente infructuosos a la hora de desarrollar modelos satisfactorios sobre la aparición de la vida, y mucho menos de la mente y la consciencia, en la materia.
Los científicos puros, aquellos de las ciencias puras, tienen más dificultades con “la conciencia” y con la idea de que “la conciencia es la base de todo el ser”. O que es una respuesta mejor para algunos de los problemas de los cuales los “materialistas” no consiguen resolver.

Mi visión es la del mundo que explica la física cuántica, y que ahora parece explicar muchos fenómenos inexplicados y que tampoco puede ser abordado por la visión del mundo materialista.

Si, yo creo en Dios, pero debo cualificar esta afirmación, porque los materialistas constantemente atacan una imagen populista de Dios, y la nueva ciencia no sustenta esa imagen de Dios. Esa imagen populista de Dios se define como un ser humano, o algún tipo de ser no necesariamente humano, o un súper ser humano o un ser imperial, que juzga a las personas cuando mueren, o hace alguna cosa de otro tipo. Este es un Dios de paja que es siempre atacado por los científicos materialistas. Lea los libros como “Dios un Delirio”, de Richard Dawkins, y usted verá lo que estoy diciendo. Este no es el Dios de la tradición espiritual esotérica, este no es el Dios del Budismo y ni siquiera el mismo del Cristianismo. Hasta en el Cristianismo, Jesús dice que el reino de los cielos está en todas partes. El no dice que el reino de los cielos está restringido a un trono de un Dios sentado en el cielo con una vara distribuyendo nuestros juzgamientos y la causalidad descendiente.
Entonces, si ustedes dejan la imagen populista de Dios y si ustedes realmente lo considera a Dios no trascendente y no omnipotente como aparece en la tradición esotérica, nosotros redescubriríamos el significado de la palabra trascendencia.
TRASCENDENCIA quiere decir NO LOCALIDAD.
Nosotros descubrimos que Dios es la consciencia no-local.
Descubrimos lo que significa causalidad descendiente.
Descubrimos que la causalidad descendiente consiste en elegir a partir de las posibilidades cuánticas.
Y este Dios que la nueva ciencia sustenta.
Y descubrimos que los cuerpos sutiles existen sin dualismos, porque los cuerpos sutiles, tanto, cuando los cuerpos materiales, son posibilidades de consciencia, y este medio de interacción entre esas posibilidades a medida que causa el colapso de sus experiencias a partir de esas posibilidades momento a momento.

Si, las religiones nos trajeron muchos males, ahora mismo existen tantas guerras ocurriendo en el mundo por motivos religiosos. Yo mismo soy definitivamente contrario a ese tipo de abuso de la religión. Pero no se debe jugar fuera las ideas básicas por causa de eso, no se debe ser tan susceptible a los impulsos de las emociones.
Si, usted para un poco verá que existe una enorme sabiduría también en las religiones. Ellas siempre nos hablaron, incluso el islamismo y el cristianismo, las facciones en guerra hoy, ellas mismas siempre nos hablan sobre las virtudes, amor, belleza, justicia. Son estas las cosas de que las religiones quieren que vivamos. Y esa parte de la religión es extremadamente importante.
La nueva ciencia es capaz de mostrar que de hecho la evolución y una evolución de consciencia, en la cual las religiones imaginan esa virtudes llegando a la Tierra y las personas siendo capaces de vivirlas. Este día cambia como parte de la evolución y nosotros tenemos un papel que desempeñar. Y cuanto antes realicemos ese papel, mejor. Por eso estoy sugiriendo, el Activismo Cuántico para las personas. Estoy proponiendo a las personas “el uso de las lecciones de la física cuántica de la manera que están siendo reveladas por la nueva ciencia para cambiarse a si mismos y al mundo a su alrededor”.

Dios es la fuente de todas las ideas creativas.
En experiencias creativas, nada de eso importa ningún condicionamiento pasado y nada conocido tienen relevancia.
Significa una total exploración hacia lo desconocido.
No somos conscientes del proceso de elección. La conciencia cósmica, Dios elige por nosotros. Aquella idea, aquella elección debe ser manifestada en pensamiento, y solamente el ego puede hacer eso, porque para eso se necesita de toda la experiencia aprendida.

A los físicos materialistas estancados les fascina comparar la visión del mundo clásico con la visión del mundo cuántico. Por supuesto, que no van a ir tan lejos como para abandonar la idea de la causalidad ascendente y la supremacía de lo material, pero el hecho es que vieron en la física cuántica un cambio paradigmático de gran potencial. Y entonces lo que pasó fue que empezando en el año 1982, los resultados empezaron a venir procedentes de los laboratorios de física. Este es el año cuando en Francia, Alain Aspect y sus colaboradores realizaron el gran experimento que rotundamente estableció la veracidad de las nociones espirituales y particularmente la noción de la trascendencia.

Para poner a la gente en antecedentes, lo que había estado pasando es que durante muchos años, la física cuántica estaba dando indicaciones de que había diferentes niveles de realidad, más allá del nivel material. Y como empezó a ocurrir primero esto fue por los objetos cuánticos –objetos en física cuántica- empezaron a concebirse como ondas de posibilidades. Y entonces, la gente empezó a pensar “bueno, realmente son como ondas ordinarias”. Pero pronto se dieron cuenta que no; no son ondas en el espacio y en el tiempo. No pueden ser llamadas ondas en el espacio y en el tiempo en absoluto –tienen propiedades que no coinciden con las de las ondas ordinarias-. Entonces, empezaron a ser reconocidas como ondas en potencia, ondas de posibilidades, y el potencial fue reconocido como trascendente, de alguna forma más allá de la materia.
Sí hay potencial trascendental, ¡los objetos sí tienen conexiones fuera del espacio y del tiempo! Un átomo emite dos cuantos de luz, llamados fotones, en direcciones opuestas, y de una forma u otra estos fotones se afectan en su conducta a distancia, sin intercambiar ninguna señal en el espacio afectándose uno a otro. Instantaneamente.
Es mi buena suerte reconocerlo dentro de la física cuántica, el reconocer que todas las paradojas de la física cuántica se pueden resolver si aceptamos que la conciencia es la base del ser.

En el materialismo la conciencia se reconoce, la espiritualidad se reconoce, pero solo como epifenómeno o fenómeno secundario. Y una conciencia epifenómica no es muy buena. Quiero decir, no está hacienda nada. A pesar de que estos libros reconocen nuestra espiritualidad, la espiritualidad viene de alguna forma de interacción material.  Pero no es la espiritualidad de la que habló Jesús. Esa no es la espiritualidad de la que los místicos de Oriente estaban tan eufóricos. No es la clase de espiritualidad donde un místico reconoce y dice, “Ahora se como es la realidad, y esto se lleva toda mi fuente de infelicidad. Esto es infinito, esto es la gloria, esto es la conciencia.” Esta clase de frase exuberante que los místicos hicieron no se puede hacer en base a la conciencia epifenómena. Se puede hacer solo cuando uno la reconoce como suelo o terreno de su ser, cuando uno conoce directamente que Uno es Todo.
Ahora, un ser humano epifenomenal no podría tener ese proceso de conocimiento. No tendría ningún sentido ser conciente que tu eres Todo. Eso es lo que estoy diciendo. En tanto, la ciencia permanezca en la visión materialista del mundo, por mucho que uno trate de acomodar las experiencias espirituales en términos de paralelos o en términos de químicos en el cerebro, no estás renunciando al viejo paradigma. Estás renunciando al viejo paradigma y completamente reconciliándote con la espiritualidad solo cuando estableces la ciencia en la base de la noción fundamentalmente espiritual que la conciencia es el terreno del ser. Esto es lo que yo he hecho en mi libro y eso es solo el inicio. Pero realmente hay también otros libros que están reconociendo esto también.

En otras palabras, la física actual ha demostrado la paradoja cuántica. Sin embargo, si construimos la ciencia desde la base de la conciencia, en la primacía de la consciencia, entonces podemos ver el fenómeno de la creatividad, la creatividad real de la conciencia. En otras palabras, podemos ver verdaderamente que la conciencia está operando de forma creativa incluso en la biología, incluso en la evolución de las especies. Y podemos rellenar los huecos que la biología convencional no puede explicar, con ideas que son esencialmente ideas espirituales, como la conciencia del creador del mundo.

A esto se le llamó “la medida paradójica cuántica”. Es una paradoja porque ¿quién somos nosotros para hacer esta conversión? Porque después de todo, en el paradigma materialista no tenemos una eficiencia causal. No somos nada excepto mente, que está compuesta por átomos y partículas elementales. Entonces, ¿Cómo puede la mente que está compuesta por átomos y partículas elementales, convertir una onda de posibilidad que ella en sí es? Ella en sí está hecha de las ondas de posibilidad de átomos y partículas elementales, y por tanto, no puede convertir su propia onda de posibilidad en realidad. A esto se le llama paradoja. Y ahora con la nueva visión, la conciencia es el terreno del ser. Entonces, ¿quién convierte la posibilidad en realidad? Lo hace la conciencia, porque la conciencia no obedece las leyes cuánticas. La conciencia no está hecha de materia. La conciencia es trascendental. ¿Ves el paradigma -cambiar la visión aquí- de como la conciencia se dice que crea el mundo material? El mundo material de la física cuántica es solo una posibilidad. Es la conciencia, a través de la conversión de la posibilidad en realidad, que crea lo que vemos manifestado. En otras palabras, la conciencia crea el mundo manifestado.

El gran físico Richard Feynman dijo una vez, los científicos deben vestir la camisa de fuerza del materialismo, en caso contrario, no es posible hacer ciencia. La camisa de fuerza que Feynman y otros materialistas llevaban es el sistema de creencias denominado materialismo científico. Y la doctrina que más ata es la doctrina reduccionista y exclusivista de la causación ascendente (la causa asciende desde las partículas elementales –micro– hasta el cerebro y la consciencia –macro–. No existe un poder causal en ninguna entidad del mundo, salvo en las interacciones entre las partículas elementales).

Yo vi en un libro de primer grado escolar, la afirmación de que todo está hecho de materia. Muestre entonces donde está la prueba de que todo está hecho de materia. Nunca se probó que la mente está hecha de materia. Nunca se probó que la consciencia está hecha de materia. Entonces son teorías salvajes del genero materialista. Y nosotros aceptamos esas cosas, sin siquiera cuestionarlas. Pero “nadie jamás mostró una experiencia mental, una experiencia vital, un sentimiento o una intuición hecha de materia”.  La cosmovisión actual cree que todo está hecho de materia, y todo se puede reducir a las partículas elementales de la materia, los constituyentes básicos –bloques de ladrillo- de la materia. Y la causa surge de las interacciones de estos bloques básicos o partículas elementales; las partículas elementales crean átomos, los átomos crean moléculas, y las moléculas crean células, y las células crean la mente. Pero a lo largo de este camino, la causa última siempre es la interacción entre las partículas elementales. Esta es la creencia –toda causa se mueve por las partículas elementales—Esto es lo que llamamos “causalidad ascendente”. Entonces, en esta visión lo que los seres humanos –tú y yo- pensamos como nuestro libre albedrío realmente no existe. Es solo un epifenómeno o fenómeno secundario, secundario al poder causal de la materia. Y cualquier poder causal que nosotros pensamos que podemos ejercer sobre la materia es solo una ilusión. Este es el paradigma actual.  La ciencia convencional se fundamenta en la idea de que la materia es el bloque de construcción de todas las cosas. Según esto, vida, mente y consciencia no serían más que meros epifenómenos (fenómenos secundarios) de la materia. Desde este punto de vista, la muerte termina con todos los epifenómenos que se manifiestan en los seres vivos. (Sin embargo, resulta revelador que los modelos materialistas hayan sido particularmente infructuosos a la hora de desarrollar modelos satisfactorios sobre la aparición de la vida, y mucho menos de la mente y la consciencia, en la materia.

Ahora, la visión opuesta es que todo empieza con la conciencia. Esto es, la conciencia es el terreno de todo ser. En esta visión, la conciencia impone “la causalidad descendente”. En otras palabras, nuestro libre albedrío es real. Cuando nosotros actuamos en el mundo, estamos actuando con poder causal. Esta visión no deniega que la materia también tenga potencial causal –no niega que hay poder causal desde la partículas elementales hacia arriba, y por tanto, hay causalidad ascendente- pero adicionalmente insiste en que también hay causalidad descendente. Se muestra en nuestra creatividad y actos de libre voluntad, o cuando tomamos decisiones morales. En esas ocasiones estamos siendo testigos de la conciencia de la causalidad descendente.

Henry Stapp, un físico de la Universidad de Berkeley, California, dice esto bastante implícitamente en uno de sus notas escritas en 1977, que cosas fuera del espacio-tiempo, se afectan de igual manera dentro del espacio-tiempo. No hay ninguna duda de que esto pasa en la física cuántica cuando estamos trabajando con objetos cuánticos. Ahora por supuesto, el punto crucial de la cuestión, lo más sorprendente, es que siempre estamos tratando con objetos cuánticos porque el tema es que la física cuántica es la física de todos los objetos. No importa si son microscópicos o macroscópicos, la física cuántica que hay. Entonces, aunque sea mas obvio para los fotones, para los electrones, para los objetos microscópicos, nuestra creencia es que toda realidad, toda la realidad manifestada, toda la materia, está gobernada por las mismas  leyes. Y si esto es así, entonces el experimento de Aspect nos está mostrando que debemos de cambiar nuestra cosmovisión porque nosotros también somos objetos cuánticos. Todas las paradojas de la física cuántica se pueden resolver si aceptamos que la conciencia es la base del ser. Y esto es mi contribución única y por supuesto esto tiene el potencial de cambio de paradigma, porque ahora podemos integrar totalmente la ciencia y la espiritualidad

En la física cuántica los objetos no son vistos como cosas definitivas, en la física cuántica, los objetos son vistos como posibilidades, ondas de posibilidad. ¿Correcto? Entonces, la pregunta que surge es ¿Qué convierte la posibilidad en realidad? A esto se le llamó “la medida paradójica cuántica”. Y ahora con la nueva visión, la conciencia es el terreno del ser. Entonces, ¿quién convierte la posibilidad en realidad? Lo hace la conciencia., porque la conciencia no obedece las leyes cuánticas. La conciencia no está hecha de materia. La conciencia es trascendental. El mundo material de la física cuántica es solo una posibilidad. Es la conciencia, a través de la conversión de la posibilidad en realidad, que crea lo que vemos manifestado. En otras palabras, la conciencia crea el mundo manifestadoEsto es lo que la física cuántica demanda. De hecho, en la física cuántica, a esto se le llama “elección retrasada.” Y he añadido a este concepto, el concepto de “auto referencia.”La mirada de un observador es esencial para poder manifestar la posibilidad en realidad- incluido el tiempo. Así que todo el paso del tiempo, en ese sentido, se convierte en manifestación justo en el momento cuando el primer ser sensitivo miró. Y el universo somos todos nosotros. Eso está muy claro. El universo es auto-consciente, pero es auto-consciente a través de nosotros. Nosotros somos el sentido del universo. No somos el centro geográfico del universo, somos el centro de significado del universo.

La física cuántica tiene en cuenta los campos morfogenéticos y también la parte intrínseca del cuerpo como posibilidades de la conciencia y la conciencia media en la interacción eligiendo el tiempo de movimiento de los campos morfogenéticos y su correspondencia con el movimiento físico. En el proceso, cuando los campos morfogenéticos son representados como órganos en el cuerpo físico, tienes una asociación. Los objetos cuánticos existen como superposición de posibilidades hasta que nuestra observación produce la actualidad a partir de la potencialidad, un evento actual, real, localizado de entre los muchos eventos potenciales. Si una posibilidad en particular tiene una gran probabilidad de actualizarse a través de la observación, esa onda de posibilidad será por consiguiente fuerte; en tanto que la onda será débil cuando la probabilidad para su correspondiente posibilidad de actualizarse es pequeña.

La mecánica cuántica es un cálculo de probabilidad que nos permite calcular la probabilidad de cada posibilidad que se admite en cada situación dinámica. La probabilidad engendra incertidumbre. El movimiento de los objetos cuánticos está envuelto en cierta incertidumbre.

Si los mismos seres humanos no somos nada salvo posibilidades materiales, ¿cómo puede nuestra observación colapsar las ondas de posibilidad? La interacción de posibilidad con posibilidad sólo engendra una posibilidad más compleja, pero nunca una actualidad. Así, si en el mundo sólo existiera la causación ascendente, el colapso cuántico sería una paradoja. En la interpretación libre de paradojas de la física cuántica, la causación ascendente sólo es capaz de producir ondas de posibilidad materiales entre las cuales elige la consciencia (que es no material), y la consciencia tiene el poder definitivo, lo que llamamos la causación descendente, para crear la realidad manifiesta eligiendo libremente entre las posibilidades que se le ofrecen. La consciencia ya no se ve como un epifenómeno del cerebro, sino como el fundamento de todo ser, en el cual todas las posibilidades materiales, incluido el cerebro, están arraigadas.

Los objetos cuánticos pueden dar un salto discontinuo (ahora está aquí, y un instante después está allí). A tal salto se le denomina salto cuántico. La causación descendente es discontinua en todos sus aspectos. Los objetos cuánticos vinculados deben de estar interconectados en unos dominios que trascienden el espacio y el tiempo. No-localidad implica trascendencia, de donde se sigue que todas las ondas cuánticas de posibilidad residen en unos dominios que trascienden el espacio y el tiempo; los denominaremos «dominios de la potencia trascendente»  Lo que es potencial puede ser más real que lo que es manifiesto porque la potencia existe en un dominio intemporal, en tanto que cualquier actualidad es meramente efímera: existe en el tiempo.

El cerebro responde a un estímulo ofreciendo todo un fondo de posibilidades cuánticas macroscópicamente distinguibles (una onda de posibilidad), una de las cuales se precipita como acontecimiento de la experiencia cuando la consciencia lo elige.

Puede que usted vea ya una parte de la metáfora que se presenta aquí acerca de la física cuántica del alma. En tanto que el cuerpo físico, mientras tiene vida, representa posibilidades que deben manifestarse siempre como una estructura localizada que tiene un comienzo finito y un final finito, el alma representa posibilidades y potencia sin una estructura localizada en la manifestación. Como potencia trascendente, sin la fijeza de la manifestación local en el tiempo y en el espacio, transmigra (es decir, se experimenta no-localmente) de una encarnación en una ubicación y tiempo determinados a otra en un diferente punto del espacio y el tiempo.
Y, a medida que seamos capaces de vivir, veremos la muerte como un armazón para una oportunidad creativa, un paso necesario para una renovación de la vida.

Lo que casi todo el mundo desconoce es que, en el núcleo esotérico de todas las grandes religiones, hay un gran consenso sobre la naturaleza de Dios. Incluso a nivel popular, en su mayoría las religiones coinciden en tres aspectos fundamentales de Dios. En primer lugar, Dios es un agente de causación que está por encima de la causación que tiene su origen en el mundo material. En segundo lugar, hay niveles de realidad más sutiles que el nivel material. Y, en tercer lugar, hay cualidades divinas –el amor es una de las principales– que las religiones enseñan a la gente como una meta de primer orden a la que deben aspirar. Así que, ¿cómo es el Dios que está redescubriendo la ciencia?

Ofrezco dos tipos de pruebas científicas de la existencia de Dios. El primer tipo es lo que denomino «las signaturas cuánticas de lo divino». La física cuántica nos proporciona estos aspectos novedosos de la realidad –las signaturas cuánticas–, que para poder entenderlos, explicarlos y apreciarlos, nos vemos forzados a introducir la hipótesis de Dios. Un ejemplo de ello es la no-localidad cuántica: la comunicación sin señales. El segundo tipo de pruebas implica lo que las religiones llaman dominios sutiles de la realidad. Se podrían incluir muy fácilmente en la categoría de problemas imposibles que requieren soluciones imposibles (desde el punto de vista materialista, claro). Un ejemplo servirá para aclarar esto. Hace poco ha habido una gran controversia sobre el creacionismo y las teorías del diseño inteligente frente al evolucionismo. ¿Por qué tanta controversia? Porque, aun después de ciento cincuenta años de darwinismo, los evolucionistas siguen sin tener una teoría infalible. No pueden explicar satisfactoriamente ni los datos de los fósiles, en especial las lagunas del registro fósil, ni por qué y cómo la vida parece estar tan inteligentemente diseñada. Esto es lo que deja sitio para la controversia. Una evaluación científica honesta e imparcial de estas teorías y datos muestra lo que sigue. Ni el darwinismo ni esa posterior síntesis suya con la genética y la biología de poblaciones llamada neodarwinismo explican todos los datos experimentales. La clave aquí es preguntar: ¿hay una alternativa a estos dos enfoques que explique todos los datos? Mi respuesta es sí, y lo demostraré en este libro. Pero requiere la existencia de un Dios con poder causal y de un cuerpo sutil que actúe como un plano para las formas biológicas; y el materialismo no permite ninguno de los dos. No obstante, ¡los problemas imposibles requieren soluciones imposibles!

Dios es el agente de la causalidad descendente, pero no tiene por qué ser el Dios dualista de antaño.  Los cristianos de las antiguas tradiciones trataban de explicar todo lo que no entendían por medio de este principio general: Dios y su causalidad descendente. Es una idea muy limitada. La ciencia fue desarrollada para combatir esa idea y para descubrir formas mejores de comprender los datos. Hoy día, vosotros, los científicos materialistas, estáis haciendo lo mismo. Ante cualquier fenómeno inexplicable, o bien lo negáis o tratáis de justificarlo con conceptos trillados como “Dios es un epifenómeno emergente del cerebro” o “Dios es una útil adaptación en la lucha darwiniana por la supervivencia”. Tales ideas no se pueden verificar.

El Dios del que estoy hablando es la consciencia cuántica. Como ya sabes muy bien, en física cuántica los objetos no son cosas determinadas; por el contrario, son posibilidades para que Dios –la consciencia cuántica- escoja entre ellas. La elección de Dios trasforma las posibilidades cuánticas en eventos reales experimentados por un observador.

La física cuántica requiere que la ciencia se base en la primacía de la consciencia. La consciencia es la razón de todo ser, un ser al que los místicos llaman el Señor. Deja que los materialistas se den cuenta de que es la materia la que es un epifenómeno, no la consciencia. Ser buenos forma parte de nuestra naturaleza; de ahí el atractivo de las religiones. Pero las bajas pasiones también son parte de nuestra naturaleza; de ahí que el materialismo nos atraiga también. Y esta pugna misticismo-materialismo se prolonga en lo público y en lo privado.

La aplicación de la física cuántica nos proporciona otra clase de signatura de lo divino: la consciencia cuántica. Un ejemplo de ella es la inspiración discontinua de la experiencia creativa, una discontinuidad que hoy día identificamos como un salto cuántico de pensamiento. Y hay otras signaturas: la interconexión no-local que opera sin señales a través del espacio-tiempo. Estas signaturas cuánticas están escritas con tinta indeleble; no pueden ser borradas o descartadas mediante racionalización por ningún camelo materialista.

Demuestro que las personas de la categoría a la que perteneció Jesús tienen todas ellas acceso regular a un estado de consciencia superior –llámalo el Espíritu Santo– que es en verdad el Unigénito de Dios.

Jesús lamentaba que el reino de Dios está en todas partes, pero que la gente no lo veía.  La física cuántica nos está mostrando el camino al devolvernos la causalidad descendente (la consciencia tiene el poder definitivo para crear la realidad manifiesta eligiendo libremente entre las posibilidades que se le ofrecen) y a su agente: Dios, que actúa por medio del observador. En la física newtoniana, los objetos son cosas determinadas. Pero, en física cuántica, los objetos son posibilidades entre las que escoge la consciencia. Cuando una persona mira, su consciencia escoge una de las distintas posibilidades cuánticas, que se colapsa en la realidad de la experiencia.

Pero esto, ¿cómo prueba la existencia de Dios? Suena como el chiste: hemos buscado a Dios y lo hemos encontrado; ¡y resulta que somos nosotros!
Las pruebas de Dios están dentro de nosotros, pero para verlas hemos de ser sutiles. Para vivirlo, hemos de crecer.
La Consciencia es una, no local y cósmica. Puede llamarlo consciencia cuántica si quiere, pero Su esencia es exclusivamente la de lo que las tradiciones espirituales llaman Dios.
La física cuántica nos aporta un principio asombroso: la no-localidad. El principio de localidad dice que toda comunicación debe realizarse necesariamente por medio de señales locales con un límite de velocidad de la luz. Así pues, este principio de localidad -una limitación impuesta por el pensamiento einsteniano- excluye la comunicación instantánea a través de señales. Y sin embargo, los objetos cuánticos son capaces de influirse entre sí al instante, una vez que interactúan y entran en correlación por medio de la no-localidad cuántica.
La consciencia cuántica, el precipitante de la causalidad descendente basada en la elección de entre las posibilidades cuánticas, es lo que las tradiciones espirituales esotéricas llaman Dios. Hemos redescubierto a Dios dentro de la ciencia. Y más aún. Estos experimentos abren las puertas a un nuevo paradigma de la ciencia basado no en la primacía de la materia, como la antigua ciencia, sino en la primacía de la consciencia. La consciencia es la razón de todo ser.
La razón del ser está llena de posibilidades, sí, pero posibilidades no es lo mismo que "cosas", de modo que también puede llamarse correctamente "nada".
Jesús dijo enfáticamente, "Vosotros sois los hijos de Dios" Esto es una clave. Somos hijos de Dios; tenemos que crecer para hacer realidad nuestra consciencia de él. Hay mecanismos que oscurecen nuestra divinidad, dando pie a esta ordinaria separación nuestra del yo que llamamos ego. Este ego levanta una barrera que nos impide ver nuestra unidad con Dios y la unidad entre nosotros. Desarrollar la espiritualidad es crecer dejando atrás el ego.
Un punto clave es que la causalidad descendente cuántica se ejerce de manera discontinua. Si la elección fuese continua, se podría construir un modelo matemático o al menos un algoritmo informático para explicarla. En tal caso, el resultado de la elección sería predecible, y su autor sería innecesario y no podría ser llamado Dios. Nuestro estado ordinario de consciencia vigilante, dominado por el ego, allana la discontinuidad oscureciendo nuestra libertad de escoger, limitando la elección a lo ya conocido. Ser consciente de que escogemos libremente es dejar atrás el ego de un salto; de hecho, es dar un salto discontinuo a lo desconocido: llámalo salto cuántico.
El motivo que Hawking propusiera una cosmología cuántica de esta índole era evitar el principio singular del tiempo. No hay principio; sólo hay posibilidad. Pero ahora debemos preguntarnos: "¿Cómo se convierte esa superposición de posibilidades en el universo real que habitamos?". Y hay una paradoja asociada a un universo de posibilidades y a la pregunta de cómo éstas pueden colapsarse en un evento real, el universo manifiesto. Sabemos que hace falta la intervención de una consciencia cuántica, en forma de un observador sintiente, para hacer que se colapsen las posibilidades cuánticas. ¡Pero es imposible imaginar que hubiera observadores conscientes bajo las condiciones extremas del origen del cosmos! Y entonces ¿qué?
¿Puede el universo estar aquí a causa de nosotros, cuando ni siquiera estábamos presentes en el Big Bang? ¿No será que estamos aquí a causa del universo? ¿Azar y necesidad? Muchos materialistas creen que estamos aquí por puro azar, por algún género de accidente cósmico. En el pensamiento materialista, no hay sentido en ninguna parte del universo: y eso nos incluye a nosotros. "Cuando más comprensible parece el universo, tanto más sin sentido parece también", dijo el Premio Nobel de Física Steven Weinberg.
La observación implica una división sujeto-objeto, una división entre el yo que observa y el mundo que es observado. El sujeto que experimenta el mundo, o yo, es unitivo y cósmico en la experiencia primaria de un estímulo. En esta experiencia primaria, nuestra consciencia de Dios escoge su respuesta al estímulo entre las posibilidades cuánticas con total libertad creativa, sometida solo a la limitación de las leyes de la dinámica cuántica que domina la situación.

Si la evolución no ocurre por azar y necesidad, ¿lo hace entonces por diseño? ¿Es intencional el universo, está hecho de tal forma que inevitablemente evolucione en él la consciencia? Por extraño que parezca, hoy día muchos astrónomos y astrofísicos proponen esa idea.
¿Convergen Jesús y la física cuántica?
La pregunta importante para todos los cristianos es, por supuesto, ésta: el Dios que está redescubriendo la ciencia, ¿es el mismo que el Dios cristiano? Ya te he asegurado varias veces que es así: el Dios de la nueva ciencia es el mismo que el del cristianismo esotérico, y que el de los místicos cristianos como el maestro Eckhart y santa Teresa de Jesús. No obstante, puedo demostrarlo comparando directamente las enseñanzas de Jesús con las lecciones de la física cuántica, lo que disipará cualquier duda. O eso espero.
Jesús fue uno de los grandes maestros espirituales de todos los tiempos. Predicaba sus enseñanzas en términos de acertijos y paradojas. Esto ya se parece a las lecciones de la física cuántica, la cual también crea acertijos y paradojas en nuestras mentes. Tanto Jesús como la física cuántica  nos hablan de la realidad; pero, ¿lo hacen de la misma forma? Ésa es la gran pregunta. Si están hablando de la realidad en términos de metáforas idénticas, por desconcertantes y paradójicas que puedan parecer a la mente racional, hay motivo para concluir que existe convergencia entre ambos. En lo fundamental, son iguales. El Dios de Jesús y el Dios de la consciencia cuántica son la misma persona.


Comentario:
La Enseñanza de Amit Goswami a quien bauticé como el Swami de la Física Cuántica Moderna, me cautivó por sus inicios en la India, su occidentalización en Estados Unidos en donde el materialismo lo impregnó haciéndolo reforzando su sensación de incrédulo ateo, hasta su encuentro con Krishnamurti. Para nada me sorprende que el cambio hacia lo espiritual y la creación del nuevo paradigma cuántico de Goswami haya surgido por el contacto que él tuvo con ese real Maestro... Maestro cuya lectura de su abundante obra abrió mi mente para aclarar tantos conceptos abstractos y seguir adelante en la Misión y a quien dediqué seis libros en el Portal.

80. Sabias Palabras: Krishnamurti

202. Sobre el concepto Mente de Krishnamurti

203. Sobre el Concepto Verdad de Krishnamurti

254. Krishnamurti y la Religión

255. Krishnamurti responde

258. Krishnamurti y la mente mecánica... "Generación C"


Rescato algo de lo señalado por Krishnamurti (1895 - 1986):

En vuestra búsqueda de esta seguridad nace el temor y os sometéis a otro, quien os promete esa inmortalidad. A través del temor creáis una autoridad espiritual, y para administrar tal autoridad hay sacerdotes, quienes os explotan por medio de la creencia, el dogma y el credo, empleando la ostentación, pompa y ritual que en el mundo entero se llama religión. Está basada esencialmente en el temor, aunque podáis llamarla Amor a Dios o a la verdad. Si lo examináis inteligentemente, sólo es el resultado del temor, y, por tanto, debe llegar a ser uno de los medios de explotar al hombre. A través de vuestro propio deseo de inmortalidad y de continuidad egoísta habéis edificado esta ilusión que llamáis religión, y consciente o inconscientemente estáis atrapados en ella. O bien podéis no pertenecer a ninguna religión en particular; pero sí a alguna secta, la cual sutilmente promete una recompensa, una sutil expansión del ego en el más allá. O podéis no pertenecer a ninguna sociedad o secta; pero puede existir un deseo interno, oculto y escondido, de buscar vuestra propia inmortalidad. Mientras exista un deseo de autocontinuidad, en cualquier forma, debe haber temor, el cual sólo crea autoridad y de aquí viene la sutil crueldad y estupidez de someterse a la explotación. Esta explotación es tan sutil, tan refinada, que uno llega a enamorarse de ella llamándola progreso espiritual y adelanto hacia la perfección.

Yo no quiero un "ashram" por la sencilla razón de que vosotros sois más importantes que el "ashram". Seguís a los "gurús", formáis comunidades e inevitablemente ellas fracasarán, porque el instructor llega a ser de suprema importancia y no vosotros. Si buscáis la verdad, jamás ingresaréis a un "ashram" y jamás tendréis por referencia a otra persona.

Una mente que busca seguridad en un gurú, o en un partido político o de otro tipo; una mente que busca protección, comodidad, jamás podrá encontrar la Verdad, ni siquiera en las más pequeñas cosas de la existencia. Hay una energía en cada individuo que es única, y que no tiene comienzo. Cada uno de vosotros es un discípulo de la Verdad, si comprendéis la Verdad y no seguís a individuos. Estimo que ser discípulo de un individuo es hacer traición a la Verdad. El único modo de alcanzar la Verdad es hacerse discípulos de la misma Verdad sin ningún intermediario. La Verdad es ruda para aquellos que no comprenden; pero la Verdad es amable, bondadosa, generosa y placentera para aquellos que entienden. Esa Verdad se halla dentro de vosotros. Quien sigue a aquel que se erige en autoridad, jamás aprende. Uno puede señalar, pero es usted quien debe mirar. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta e incondicionalmente libres.

Lo que es agradable, eso aceptáis, y lo que no es agradable lo desecháis. La Verdad que es Vida, no tiene nada que ver con persona alguna. Si digo que soy el Cristo, crearéis otra autoridad. Si digo que no lo soy, también crearéis otra autoridad. ¿Pensáis acaso que la Verdad tenga nada que ver con lo que vosotros pensáis que yo soy? No os interesa la Verdad, sino la vasija que contiene la Verdad. No queréis beber las aguas, sino que queréis descubrir quién formó la vasija que contiene las aguas. Dejad a un lado la etiqueta, pues no tiene valor. Bebed el agua, si el agua es limpia.

No fundo mis respuestas sobre ninguna autoridad. No os insto a que aceptéis aquello que yo considero como la absoluta verdad, sino que lo abandono a vuestro propio juicio, único que vale, único que resulta permanente, único que debe guiaros, sosteneros y protegeros. Nunca he dicho que no hay Dios; desde luego que hay Dios, pero no quiero usar la palabra Dios porque ha adquirido un sentido muy específico y estrecho, prefiero llamarle Vida, porque os acarrea más cerca de la Verdad.

Algunos de vosotros os imagináis, quizás, que, con atender algunas de estas conferencias quedarán solucionados vuestros problemas personales. Es que, para los muchos dolores e infortunios, queréis remedios de aplicación inmediata, y para revolucionar vuestro pensamiento, vuestro ser entero, cambios superficiales. No hay más que un medio de hallar la felicidad inteligente, y ésta es el discernimiento, la percepción individual. Sólo la acción del discernimiento puede disolver los muchos obstáculos que impiden la consumación del vivir.

A mí, personalmente, las muestras de respeto me resultan desagradables. Si tuvierais verdadero respeto, no me lo demostrarías tan sólo a mí sino a todo el mundo. Os parece que voy a daros algo, o ayudaros de algún modo, y por eso me respetáis. Las ideas en sí mismas no os merecen consideración, sino tan solo, por desgracia, la persona que expone dichas ideas. Donde falta la inteligencia, existe el respeto hacia los menos y el desdén hacia los demás... Insensatos, ustedes solo aceptan lo que les digo porque suponen que soy autoridad y no por el contenido de lo que manifiesto.

A menos que haya un cambio completo, una completa mutación en toda la conciencia del individuo, cualquier sociedad basada en los impulsos adquisitivos y la agresión, está destinada a ser más y más cruel, más y más tiránica, más y más entregada a los valores
materialistas, lo que significa que la mente se hará cada vez más esclava de esos valores. No sé si os dais cuenta de todo esto. Probablemente la mayoría de vosotros leéis los diarios cada día, y desgraciadamente os habituáis a ello, os habituáis a leer sobre crueldades, los asesinatos, las brutalidades. Leer todo eso cada día embota la mente, y así se acostumbra uno a estas cosas.


-VIII-



Mientras el cerebro sea un misterio, el universo continuará siendo un misterio.
Santiago Ramón Y Cajal

¿La mente en el cerebro?

Neuroplasticidad
Merzenich, unos de estos científicos, descubrió estos cambios en la estructura y el funcionamiento del cerebro en los monos. Por otro lado Paúl Bach y Rita, introdujo el tema del paralelismo en el cerebro, esto quiere decir que cuando una parte del cerebro se daña, impidiendo o limitando alguna función metal, otra parte del cerebro puede llegar a tomar la función perdida.
Con lo expuesto por estos autores se puede llegar a la conclusión de que en realidad con el paso del tiempo y con la experiencia vamos creando en el sistema nervioso central nuevas conexiones neuronales, que cambian la estructura y el funcionamiento del cerebro. A esto llamamos neuroplasticidad. La neuroplasticidad es la modificación permanente de la estructura o funcionamiento de las diversas propiedades del sistema nervioso central, es decir la plasticidad es la habilidad del sistema nervioso central para organizarse por sí mismo, mediante la formación de nuevas conexiones neuronales. A partir de la determinación del concepto de neuroplasticidad se puede replantear el problema mente y cerebro. Es así que a partir del conocimiento de que se producen nuevas conexiones con el paso del tiempo y el aprendizaje, se puede llegar a la conclusión de que la neuroplasticidad es el sistema de explicación por el cual el sistema nervioso central está en constante cambio y por lo tanto se producen cambios en la funciones mentales que vamos desarrollando o desechando con el paso del tiempo.
Por lo tanto se puede decir que la neuroplasticidad es la forma de explicación de los cambios que se producen en el cerebro y por lo tanto en la mente, de acuerdo al aprendizaje y a la experiencia que ofrece el ambiente que rodea al individuo. Además, la neuroplasticidad nos da la posibilidad de entender que la mente es resultado de un sistema complejo de conexiones y funcionamiento del cerebro que no se reduce al localizacionismo de las funciones mentales en determinadas partes del cerebro.
http://clara-paz.suite101.net/la-mente-y-el-cerebro--la-discusion-a15220

Comentario:
La neuroplasticidad NO crea la mente cerebral como el materialismo afirma y lo vemos en el precedente artículo moderno. La Neuroplasticidad es un atributo potencial del cerebro que le permite desarrollarse gracias al subconsciente mental y con ello faculta una mayor expresión mental como tantas veces ya lo he destacado. El cerebro es el computador biológico de la mente. Si eres un buen programador aumentas la capacidad de tu computador. Con un computador con mayor capacidad puedes crear nuevos programas que aumentan la capacidad de tu computador en círculo virtuoso como es el que sucede con quien REPROGRAMA su mente y logra con ello aumentar la capacidad cuántica astral de su cerebro.

El paradigma materialista moderno es que la mente, el alma y dios están en el humano cerebro cual epifenómeno de la materia y que al morir todo desaparece. Pienso: Qué triste vida debe llevar un individua que vive sabiendo que carece de futuro después de la vida... Con razón mi Maestro de Psicología en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Bèla Székely me decía: Si hay un ateo real es caso para el manicomio, todos estos supuestos ateos lo hacen por conveniencia laboral o postura social.

Como mucha sapiencia los científicos cuánticos tienen a la mano el entendimiento, la teoría y las fórmulas de lo moderno-material. Ellos intentan, sin lograrlo, explicar la materia y, además el concepto de la mente en la física cuántica, evitando a como de lugar el concepto Divino para aclarar su entendimiento de la materia que ven que no es, porque la física cuántica les demostró que somos un 99.99% de vacío sustentados en átomos que son un 99.99% de vacío sustentados en quarks que son una posible probabilidad matemática... Hablo de 99.99% de vacío ya que la base de la materia llamada átomo está separada del vecino, al igual que un sol de su cercano, es decir por un 99.99% de vacío. Pues bien ese 99.99% de vacío, o mejor dicho ese 0.01% de probables partículas que sustentan al átomo, NO SON. En ese NO SER vivimos gracias a la mente cuyo subconsciente hace real un vacío que no es tal, porque representa un lleno de Consciencia Cuántica Pura de Causalidad Descendente...


En una párrafo de un artículo se señala:


Los autores que han intentado penetrar el último misterio de la mente en interacción con la materia han encontrado como zona en común que pueden existir zonas del cerebro donde pueden ocurrir acontecimientos cuánticos.

Ese no ser material lo es gracias a la mente que, de manera escalar viene desde el Primigenio Pensamiento de Dios que, desde lo Inmanifestado en ÉL dio forma a lo Manifestado en ÉL, y ese vacío no es tal, es Consciencia cuántica pura. Es decir, sabiendo lo que ya la mecánica cuántica les demuestra, no logran dar el paso hacia la realidad de Causación de una Consciencia superior que a lo cuántico y el Todo le permite de manera maravillosa ser. Esto de cerebro y mente lo he explicado latamente en varios libros. Sin la mente el cerebro no sería, sin el humano cerebro la mente en este plano no podría manifestarse. La mente se manifiesta de acuerdo con el personal desarrollo cerebral que se tenga. No es desarrollo cerebral la cantidad de neuronas en acción, dado que el 100% de ellas está en constante actividad, tampoco es desarrollo cerebral la cantidad de neuroglia que se tenga. Reitero: Un 90% de los 200.000 millones de neuronas cerebrales, tienen 100.000 dendritas de promedio y 1.000 microtúbulos con un electrón físico en su interior para cada uno. Esas neuronas cumplen la función de salto cuántico del organismo, recibiendo las impresiones del mundo exterior por los sentidos y rigiendo la vida. Un 10% de las neuronas, es decir 20.000 millones tienen cada una un promedio de 1.000.000 de dendritas y 10.000 microtúbulos, cada uno con un electrón ASTRAL (no físico) en su interior. Son esos miles de millones de microtúbulos con electrones astrales en nuestras neuronas cerebrales los portales dimensionales que permiten la constante interacción de la mente con el cerebro. Permiten que las sensaciones del mundo exterior lleguen a la mente y de la mente retorne la respuesta, a su vez permiten que, de manera constante el subconsciente mental nos haga llegar la fuerza vital que, por intermedio del cerebro rige la vida y, mientras esto escribo y tú lo lees cada célula y órgano del cuerpo funcione, no por el cerebro, sucede gracias al subconsciente mental que usa al cerebro cual biológico computador para que así suceda. Es más, cada uno es según el cerebro que tenga y cada uno tiene el cerebro de acuerdo a cómo el alma al feto se lo programó. Cada aptitud, vocación, inclinación... lo es porque esas áreas cerebrales están activadas de manera cuántica para que la mente exprese en la vida esa aptitud, vocación, inclinación... Por causalidad del alma, en cada vida se nace con un determinado cerebro acorde con la personal misión de vida que cada uno trae no por azar o porque Dios juegue a los dados con nosotros. Según el Libre Albedrío y la Calidad de Pensar que se tenga el potencial cerebral para manifestar lo mental será mayor o menor, y lo será porque así cada uno lo decide según su modalidad de pensar con fundamentos para regir su desarrollo cerebral.

Entiendo que, en general los más, entre los científicos, que se refieren a lo cuántico y nombran la mente, la conciencia, ignoren la mala palabra para el materialismo cerebropático, esa palabra es DIOS. Sin embargo, ante sí tienen la respuesta que su dogmatismo materialista con su paradigma científico que les impide nombrar a Dios y, si lo nombran, muchas puertas de sus pares se cerrarán. Son materialistas por oposición a la dictadura religiosa o algo parecido, como materialistas son aun más dictadores, dogmáticos, fanáticos e intransigentes, esa es mi opinión y la expreso sin temor ya que a nadie represento, tan solo expongo lo que mi leal entender me hace ver como Verdad, no para ganar adeptos dado que carezco de humano grupo, lo hago por ser parte de mi Misión. y reforzar la idea-fuerza que podemos usar mejor la mente, justo ahora cuando así más se requiere...


-IX-



A pesar de su desconcertante formulación y de la extraña versión que proporciona de la realidad, la mecánica cuántica nunca ha fallado en una prueba experimental. Es extraordinariamente fiable aunque no transparentemente comprensible. Probablemente sea cierto que "nadie entiende la Mecánica Cuántica", aunque es igualmente cierto que de alguna maravillosa manera la Mecánica Cuántica entiende al Universo.
Eugene Hecht

La Doctrina de Copenhague

Quería conocer mejor el concepto de la Doctrina de Copenhague, en InterNet Wilderson Archibold Ayure, en su trabajo titulado: La Concepción Cuántica de la Realidad Social encontré los siguientes párrafos aclaratorios al tema:

La Física de partículas o Mecánica Cuántica, más exactamente la doctrina de Copenhague, sostiene que el observador y el objeto observado junto con el instrumento de observación constituyen una trinidad inseparable. Y tal concepción ha surgido de los experimentos con aceleradores de partículas y otros instrumentos utilizados por la microfísica. Tal doctrina ha revolucionado por completo el concepto de realidad y de su percepción. Cada uno de nosotros, seres cognoscentes, pasamos a fundirnos con lo que pretendemos conocer y esto último, es decir, el objeto, sólo existe y actúa en virtud de nuestra presencia. Somos inseparables de la realidad o, en otras palabras, la realidad que describimos no existiría sin nuestra participación. Hacemos parte de eso que llamamos realidad y que no podría existir sin nosotros. Esta concepción ha traído aparejada nuevas formas de ver el fenómeno de la vida, el planeta, el sistema solar y el universo. Como consecuencia de esto han emergido nuevas teorías en las cuales la Tierra es nuestra morada inviolable, la residencia que no podemos dañar, y cuyos recursos debemos preservar y no destruir y malbaratar impunemente. La Nueva Física ha hecho surgir una concepción de campo en las ciencias y una visión del mundo radicalmente opuesta a la atomista de la Física clásica. La nueva concepción es de conjunto, unitaria, integracionista. La antigua concepción del átomo como individuo plenamente identificable ha desaparecido de la Física Cuántica. Para los físicos de partículas los cuantos (electrones, fotones, etc.) no son individuos identificables, no son partículas en el sentido tradicional en  que concebíamos éstas, es decir, no son objetos sólidos, ni permanentes. Son más bien procesos o acontecimientos probables cuya existencia está determinada por el observador, por los instrumentos de observación, mejor dicho, por todo el entorno circundante. Su conducta es impredecible y sólo se puede establecer estadísticamente operando con grandes números. Al parecer, según sospechan los físicos de partículas, los cuantos están dotados de volición o de actividad mental lo cual explicaría su conducta caprichosa, indeterminada.
La Nueva Física nos hace pensar más en totalidades que en individualidades, nos ha enseñado que estamos estrechamente ligados a la naturaleza, que ésta no se encuentra a nuestra disposición para explotarla sino que conformamos con ella un todo que es menester cuidar para preservar nuestra existencia. Hoy entendemos, con base en tal concepción totalizadora que los otros seres vivientes, la atmósfera, la magnetosfera, los mares, las fuentes de energía, el centro de la Tierra constituyen una unidad indisgregable a la cual debemos la vida. Sabemos hoy que somos lo que somos en virtud de la existencia de otras especies, de la capa de ozono que nos protege de la radiación solar y su temperatura superficial y de procesos que ocurren en su interior, etc. La vieja idea de progreso surgida de la revolución industrial basada en la explotación inmisericorde de los recursos naturales, en la construcción de gigantescas obras faraónicas, en el derroche y el desperdicio, está siendo sustituida, paulatinamente, por una idea que produce científicos como "mística" que tiene en cuenta el ecosistema, el agotamiento de los recursos y la posibilidad de un colapso de la especie humana debido a sus desmanes.
La ecología, que es subsidiaria de la Nueva Física, nos habla de la armonía que debemos guardar con el entorno si no queremos perecer. La idea de que la tierra era algo para explotar al máximo, ha iniciado un movimiento de frenado a partir de los años setenta debido a la alarma que ha cundido por la forma irracional que tanto el capitalismo como el socialismo han utilizado en la explotación de los recursos naturales. Con esta física, se está abriendo paso una concepción cuántica de la sociedad y del hombre contemporáneo, que ya no es visto como un átomo social disociable del entorno sino como una entidad ligada íntimamente a las demás y de cuyo mejoramiento y superación depende el futuro de todos.

Aclaración:

Encontré interesantísimo lo escrito en este artículo sobre la Doctrina de Copenhague, paso previo a lo que Amit Goswami plantea al nombrar a Dios como la Causalidad de todo lo que el pensamiento materialista no logra entender. Los conceptos están escritos para ser entendidos por todo público. Deseo analizar el párrafo anterior a lo dedicado por Wilderson Archibold Ayurela Doctrina de Copenhague, dice así:

El concepto de mente se ha venido imponiendo en la Psicología y la Neurobiología como una función cerebral hasta el punto que hay científicos que han propuesto la eliminación de la palabra Psicología debido a su carga metafísica para sustituirla por la ciencia de la Mente.

Este párrafo que para nada comparto es cual botón de muestra del materialismo que siempre he rechazado y que Amit Goswami deja entrampado con su sabiduría y nuevo paradigma de la Física Cuántica. Cuando hablo de Ciencia de la Mente y mucho lo he señalado en mis escritos no lo hago en el materialista sentido que la mente es una función cerebral. Por el contrario, parto de la base que el cerebro es un maravilloso computador biológico-cuántico que está al servicio de la mente que lo rige. Al hablar de la Ciencia de la Mente lo hago sobre la base de tomar conciencia de la necesidad de Reprogramar la propia mente mediante metodología con positivos resultados comprobados y que son replicables. Aplicar la Ciencia de la Mente en el auto-crecimiento conlleva un mejor y mayor desarrollo cerebral por la Fuerza del Buen Pensar. A su vez un cerebro más desarrollado abre nuevos portales cuánticos que facultan una mejor expresión mental, mejor expresión mental que da lugar a mayor desarrollo cerebral en un círculo virtuoso regido por la mente que usa al cerebro cual biológico computador.

Reprogramar la Mente es poner en acción la Ciencia de la Mente y eso lo puede lograr cada uno en sí mismo... Se trata de una acción mental consciente que, por la Convicción y Reiteración del proceso sensibiliza al subconsciente mental con la idea-fuerza de un justo anhelo y el subconsciente, más allá de tiempo y espacio en zonas sutiles del Astral busca apoyo entre afines para hacer llegar la Fuerza al plano consciente y al cerebro, permitiendo entonces que ese justo anhelo sea realidad...

Dentro de la amplia metodología de este enfoque espiritual de la Ciencia de la Mente está el Autoapoyo, la Meditación, la Sonrisa, la técnica del Espejo, la Visualización, el Buen Pensar... todo ello nada que ver con una función cerebral autónoma. El cerebro es el órgano que permite en este plano a la mente manifestarse, para ello está dotado de miles de millones de portales cuánticos. Un 90% de ellos cumplen la cuántica función biológica que el cerebro, gracias al subconsciente mental rige y un 10% permite que la mente se comunique de manera cuántica con el cerebro y el cerebro le haga llegar del mundo exterior lo recibido por los sentidos, todo ello en la instantaneidad de la velocidad del pensamiento más allá de tiempo y espacio. Sin la mente el cerebro no sería, sin el humano cerebro la mente no lograría acá manifestarse. Esa es la diferente cuántica percepción entre el materialista y el espiritual sentido de mi enfoque, entre el que piensa que todo es azar y el que acepta una Causalidad Divina; entre el que piensa que la muerte todo lo termina y el que acepta que la muerte es un despertar más del alma de un sueño vida en este plano Ilusorio, plano que lo es gracias a la mente, como por lo demás
la Doctrina de Copenhague lo deja entrever...

Para nada le es fácil al materialista reconocer su error causal ascendente que la misma ciencia cuántica le demuestra con la real causalidad descendente desde Dios o la Consciencia Cuántica que todo lo rige y a todo con SU Mente le permite ser, lo mismo sucede con otros dogmas de tipo filosófico o religioso. Sirva de ejemplo el caso sucedido al inicio del 1900 cuando el gran anatomista francés Yves Delage decide analizar la primera fotografía de la Sábana Santa y demostrar su falsedad. Él
estaba convencido que al analizar la imagen fotográfica de Secondo Pia y buscar las concordancias bíblicas, demostraría a la Ciencia que la Sábana no era un hecho real sino una humana creación.

Delage era de la élite atea y racionalista a manera de reacción al discriminatorio dogma religioso imperante. Luego de su testimonio, que no pudo terminar el día lunes 21 de abril de 1902 en la Academia de Francia, en donde casi fue linchado por sus pares por decir la VERDAD que él encontró y ellos no podían soportar, señaló:
Dicen que, por inconsciencia o por falta de escrúpulos, yo he traicionado a la ciencia y desmentido mis opiniones de libre pensador. Por el contrario, yo he sido fiel al verdadero espíritu científico, al estudiar el problema del Hombre de la Sábana Santa, preocupándome sólo de descubrir la verdad.
Me parece que esta fotografía es verdadera, sin el menor retoque… La imagen que la Sábana Santa ofrece al visitante se diría que es un negativo. De hecho, las zonas en relieve, por ejemplo la nariz, los párpados cerrados, los pómulos, están obscuras, y en cambio las partes hundidas están claras… La fotografía, cambiando entre sí las luces y las sombras, me presenta una imagen humana increíblemente nítida, con una perfección anatómica y una belleza de formas que no me hubiera imaginado nunca antes de verla... El cuerpo de este hombre, que hasta hace un momento parecía misterioso e incomprensiblemente impreso al revés, tiene una figura perfectísima. Y este rostro, no puedo negarlo, es verdaderamente sorprendente. Dicen que éste es el rostro de Cristo. Yo no lo sé; pero no sé tampoco a qué otra persona puede pertenecer. Y si lo comparo con los retratos de Jesús que desde el Renacimiento han realizado los mejores pintores... éste los supera a todos… Es por todo esto por lo que quiero saber cómo ha podido formarse esta imagen. Si la imagen fuera impresa ¿qué hubiéramos hecho nosotros para obtener la huella de un hombre en una sábana? Habríamos tomado a una persona, y después de bañarla completamente en sudor y sangre o en determinadas sustancias colorantes, la habríamos depositado con cuidado en una gran sábana, doblada según el uso de los hebreos de la época. Seguramente bastase apretar el tejido, cuidadosamente, sobre toda la superficie del cuerpo. Después, se despliega el envoltorio de lino y… gran desilusión: la imagen que se imprime en el tejido es poco más que una mancha deforme, una silueta más bien basta, incluso grotesca. 
Si la imagen fuera un cuadro de un falsificador que hubiera existido en aquella época o en épocas precedentes –siglos XIII-XIV–, tendríamos que suponer que hubo un artista capaz de hacer una obra cuanto menos a la altura de los grandes pintores del Renacimiento y, cosa más extraña todavía, tendremos que explicar cómo un artista tan magnífico haya podido quedar totalmente ignorado… Y esto, que ya resulta bien difícil de creer respecto a la imagen pintada en positivo, resulta del todo increíble, si se considera que la huella del hombre de la Sábana Santa es una imagen en negativo: pintar una figura de ese modo, sin valor estético alguno, sin resultar nada agradable ¿qué sentido podría tener?... El falsificador habría sabido además, con un anticipo de medio milenio, que las generaciones futuras descubrirían el proceso fotográfico... Este genio sobrehumano lo habría calculado todo: “colocaré las luces y las sombras de tal modo que cuando se le aplique el revelado fotográfico, su inversión pueda mostrar la figura que se atribuye a Cristo”. Y esto con una perfecta precisión, puesto que es sabido qué poco hace falta modificar en un rostro bello para obtener una caricatura; especialmente cuando –como en el rostro de este hombre– su belleza se debe a la expresión.
El Dr. Delage recuerda que él era librepensador ateo, liberal humanista, moda entre sus pares, por la intolerancia religiosa que, con justa razón, no compartían. Algo le sucedió mientras descubría a Jesús en su martirio y en especial en SU Rostro. Tuvo una transformación y el ateísmo abandonó. Caso similar sucedió con algunos científicos de la NASA que estudiaron la Sábana Santa con la moderna tecnología espacial... Lo que la Física Cuántica va mostrando a los sabios: ¿Logrará producir en algunos similar cambio al del Dr. Yves Delage y sabios de la NASA frente al Sagrado Testimonio de la Sábana Santa? No olvidemos que el sabio cuántico hindú Amit Goswami señala:

Hasta en el Cristianismo, Jesús dice que el reino de los cielos está en todas partes. El no dice que el reino de los cielos está restringido a un trono de un Dios sentado en el cielo con una vara distribuyendo nuestros juzgamientos y la causalidad descendiente. ¿Convergen Jesús y la física cuántica? La pregunta importante para todos los cristianos es, por supuesto, ésta: el Dios que está redescubriendo la ciencia, ¿es el mismo que el Dios cristiano? Ya te he asegurado varias veces que es así: el Dios de la nueva ciencia es el mismo que el del cristianismo esotérico, y que el de los místicos cristianos como el maestro Eckhart y santa Teresa de Jesús. No obstante, puedo demostrarlo comparando directamente las enseñanzas de Jesús con las lecciones de la física cuántica, lo que disipará cualquier duda. O eso espero. Jesús fue uno de los grandes maestros espirituales de todos los tiempos. Predicaba sus enseñanzas en términos de acertijos y paradojas. Esto ya se parece a las lecciones de la física cuántica, la cual también crea acertijos y paradojas en nuestras mentes. Tanto Jesús como la física cuántica  nos hablan de la realidad; pero, ¿lo hacen de la misma forma? Ésa es la gran pregunta. Si están hablando de la realidad en términos de metáforas idénticas, por desconcertantes y paradójicas que puedan parecer a la mente racional, hay motivo para concluir que existe convergencia entre ambos. En lo fundamental, son iguales. El Dios de Jesús y el Dios de la consciencia cuántica son la misma persona.


-X-


El plano Astral

Entramos en el frío de las calles
con la meditación del vientre húmedo,
cuando llegan caballos en espejos
adheridos a imágenes perpetuas
en los símbolos cuánticos de Gaia.
Ana Muella Sopeña

La encarnación representa el nacimiento de un conjunto formado por el cuerpo físico, el doble etérico, el cuerpo astral y la mente que nos liga con el alma individual. Al morir ellos, de manera gradual ascendente se diluyen, quedando para el alma liberado de su sueño en lo material ilusorio, un núcleo mental con el Karma pendiente y la base para dar forma a la nueva mente con nuevos atributos por el alma a manifestar en una nueva encarnación ascendente.

La percepción onírica que tuve fue que ahora en ese plano los ángeles o seres de 4a dimensión lo usan de estadio intermedio con nuestro plano material. Allí Ellos se preparan para que su diferencia vibratoria con nosotros no nos perjudique si existe contacto entre Ellos y nosotros, como lo habrá. Allí nuestros subconscientes activados por el Mejor Pensar son potenciados por otros que vibran en los planos más sutiles del astral y ayudan para que se logre reflejar mayor fuerza mental humana que mantenga una mínima especial vibración para que Ellos, los seres de Luz actúen al momento por llegar.

En ese plano está nuestro cuerpo astral con la humana zona de los deseos y sentimientos, para el cuerpo astral hay siete subregiones, estando la más densa cercana a la más sutil del cuerpo físico y la más sutil cercana a la más densa del mundo mental. Con sus partículas se ha creado y dado forma al vehículo llamado el cuerpo astral y por intermedio de él se expresan, desde la mente los sentimientos, con las pasiones, deseos y emociones humanas. Crece este cuerpo con los buenos sentimientos junto a una mente regulada por correctos pensamientos.


El astral es un depósito mental subconsciente de información, allí está todo el saber humano guardado en los registros Akáshicos y, más una vez, de manera subconsciente uno puede aprender de ellos, algunos lo llaman chispazos de Inspiración, otros Intuición. Para el ojo humano la descripción del plano astral es limitada por ser otro tipo de materia más sutil en un estar fuera de la propia realidad.

C. W. Leadbeater sobre el plano astral en 1896 señaló:


Si enumeramos los subplanos astrales comenzando por el menos denso, encontramos que se redividen en tres clases: los subplanos 1º, 2º y 3º forman la primera clase; los 4º, 5º y 6º, la segunda; y la tercera el séptimo e inferior subplano, que permanece aislado. La diferente densidad de la materia astral de los subplanos de la primera clase en comparación con la de la segunda, es como la que existe entre un líquido y un sólido de materia física, mientras que la diferencia entre la materia de los tres subplanos de la clase primera sería como la que hay entre líquidos de menor a mayor densidad; y la diferencia entre la materia de cada uno de los tres subplanos de la segunda clase, sería como la que hay entre sólidos de menor a mayor densidad, por ejemplo, corcho, avena y acero. Prescindiendo, por el momento, del séptimo subplano, diremos que los 6º, 5º y 4º tienen por trasfondo el mundo físico con todos sus conocidos accesorios. La vida en el sexto subplano es la misma que la ordinaria vida terrestre, menos el cuerpo físico y sus necesidades; pero al transferirse a los 5º y 4º subplanos es cada vez menos material y se retrae más y más del mundo terreno y de sus intereses. El escenario de estos subplanos es el mismo y mucho más que el de la tierra, porque cuando desde ellos observamos por medio de los sentidos astrales, hasta los objetos puramente físicos presentan muy diferente aspecto, y los percibe quien tiene los ojos completamente abiertos, no como de ordinario desde un solo punto de vista, sino por todos lados a la vez, según quedó dicho en la Introducción, aunque la idea es bastante confusa; y si añadimos que las partículas del interior de un sólido son tan claramente visibles como las de la superficie, comprenderemos que en tales condiciones, aun los objetos más familiares pueden parecer al principio totalmente desconocidos.
Sin embargo, si consideramos el asunto, resultará que la visión astral se aproxima mucho más cercanamente a la verdadera percepción, que la visión física. Por ejemplo, si en el plano astral miramos los lados de un exaedro de cristal, aparecerán iguales tal como realmente son, mientras que en el plano físico el lado más distante aparecerá en perspectiva, más pequeño que el lado cercano, lo cual es desde luego mera ilusión óptica. Esta característica de la vista astral ha motivado que se diga de ella en muy sugerente y expresiva frase, que es la vista de la cuarta dimensión.
Pero además de estas posibles causas de error, complica mayormente el asunto la circunstancia de que esta vista superior percibe modalidades de materia que aunque todavía puramente físicas son invisibles en condiciones ordinarias, como por ejemplo, los gases constituyentes de la mezcla atmosférica, las radiaciones emanadas de todo cuanto vive y también cuatro grados de materia física más sutil que la gaseosa, a la que, a falta de nombres distintivos, llamamos etérea  , la cual forma de por sí una especie de sistema que interpenetra los otros tres grados de materia física. La investigación de las vibraciones de la materia etérea y la manera en que la afectan varias fuerzas superiores constituiría de por sí un vasto campo de estudio profundamente interesante para todo cientista dotado de la necesaria facultad visual para la investigación.
Aun cuando imaginativamente se haya percibido todo cuanto abarca lo ya expuesto, todavía no se comprende ni la mitad de la complicación del problema, porque además de las cuatro nuevas modalidades de materia física, hemos de tratar con numerosas e intrincadas subdivisiones de materia astral. Cada partícula de materia física tiene su contraparte de materia astral, y esta contraparte no es un cuerpo simple, sino que generalmente es un cuerpo complejo constituido por varias clases de materia astral. Además, todo ser viviente está rodeado de una atmósfera o nimbo peculiar llamada aura, y la de los seres humanos es una fascinante rama de estudio. Se la percibe como una masa oval de neblina luminosa de muy complicada estructura, y por su forma se le suele llamar el huevo áureo.
Más brillante y lo que más fácilmente se percibe de todo, es el verdadero cuerpo astral en forma de aura que con sus vívidos y siempre cambiantes fulgores crónicos denota las emociones, sentimientos, afectos y deseos que de momento en momento predominan en el ánimo de un hombre.
Tácitamente se comprende que un individuo arrebatado de súbito a la vida física por suicidio o accidente en plena salud y vigor se hallará en el plano astral en condiciones muy distintas de las en que se encuentran los que mueren de vejez o enfermedad. Cuando el individuo en estos últimos años tiene sobrado tiempo de prepararse a bien morir, seguramente se le debilitan los deseos por las cosas de la tierra, y al morir se habrían eliminado ya las partículas groseras de su cuerpo astral, de modo que se encontrará en el sexto o el quinto subplano o acaso en el cuarto, porque el reordenamiento ha sido gradual y sin bruscos choques.
Pero en el caso de muerte repentina por accidente o suicidio fulminante, el individuo no ha tenido tiempo de predisponerse a la muerte, y la violenta separación del Ego del cuerpo físico se ha comparado acertadamente al brusco arranque del hueso de una fruta verde. El cuerpo astral contiene todavía muchas partículas groseras, y en consecuencia el individuo desencarnado se encuentra al morir en el séptimo subplano del astral. Sin embargo, los que mueren de accidentes y han observado durante toda su vida recta y noble conducta, no tienen tendencia al séptimo subplano, y por lo tanto pasan el tiempo que han de permanecer allí, según dice una primitiva carta sobre el asunto, “en feliz ignorancia y completo olvido, o en un estado de tranquila somnolencia henchida de rosados ensueños.
Por el contrario, si el individuo muerto violentamente fue en vida egoísta, cruel y lujurioso, se encontrará en el séptimo subplano del mundo astral, e inflamado por sus siniestras e indomadas pasiones, arriesga convertirse en maligna y terrible entidad, mas como ya no tiene cuerpo físico por cuyo medio satisfacer sus groseros apetitos, se vale del de un médium o de una persona de frágil voluntad y muy sensitiva a la que pueda obsesionar, de suerte que se deleita en la práctica de todos los artificios ilusorios que aquel subplano pone a su disposición para inducir a los incautos vivientes en el mundo físico a cometer los excesos que tan funestos le fueron.
En cuanto al séptimo e ínfimo subplano del plano astral, también es su trasfondo nuestro mundo físico; pero sólo se tiene de él una falsa y parcial visión, porque todo lo bello, bueno y luminoso permanece invisible. Hace cuatro mil años describió este lugar el papiro egipcio del escriba Ani, en los términos siguientes: “¿Qué lugar es este a donde he venido? No hay agua ni aire. Es profundamente insondable; negro como la más negra noche, y los hombres vagan irremediablemente errabundos. No puede el hombre vivir aquí con sosegado corazón”. Para el infortunado ser humano que se halla en este plano astral es positiva verdad que “la tierra toda está llena de tinieblas y crueles moradas”. Pero las tinieblas surgen del interior del individuo, cuya existencia transcurre por lo mismo en una perpetua noche de horror y marginalidad. Es un verdadero infierno, aunque como todos los infiernos, son transitoria creación mental del propio individuo.

Al morir uno queda en el doble etérico ligado al plano material, se ve a sí mismo en cuerpo muerto, al entorno, se es telépata y un ruido lo arrastra el túnel donde se ve al fondo luz. En su tránsito por el túnel se libera el doble etéreo y uno queda en cuerpo astral. Llegado a la zona luminosa, está el Ser de Luz que nos recibe, si no corresponde aun morir se pasa a ser un caso más de los millones de ECM o experiencia cercana a la muerte, quienes recuerdan al Ser de Luz son Transformados y pasan a ser parte del 1% de especiales humanos Pensando Mejor y en Misión para mantener la nota humana previa al Cambio y atenuar lo desencadenado. Si se traspone el umbral con el Más Allá, se lo hace en cuerpo astral llegando a uno de los 7 planos que por vida y evolución nos corresponde.

En ese plano astral se levita, uno flota y se traslada por medio del pensamiento, siendo la telepatía la forma de comunicación entre subconscientes y con Ellos. Uno tiene cualidades paranormales activadas que dan lugar a sueños premonitorios, intuiciones... No recuerdo cuántas cosas más allí son diferentes al estado de vigilia acá. Pude entender mejor lo cuántico en cuanto visión de la Vida, la razón de ser del Plan Divino, el por qué cada uno, como alma, tiene un ciclo de encarnaciones en la materia física y, me facilitó la comprensión de la Enseñanza cuántica de Amit Goswami, Enseñanza que me hizo ver que desde el año 1981, con otro lenguaje más coloquial y menos científico decía lo mismo...

Si uno en cuerpo astral se encontrara actuando en el plano físico sería invisible, vería sin ser visto, escucharía sin ser escuchado. Atravesaría las paredes, sería telépata, clarividente, vería las auras... La fuerza de gravedad no sería y, por estar más allá del tiempo y el espacio físico, 
se desplazarían a la velocidad del pensamiento encontrándose en el lugar que se deseara en la cuántica instantaneidad. El plano astral no es la 4a dimensión como algunos lo dicen, el astral representa una zona intermediaria vibratoria entre la 4a dimensión mental y la 3a material.

El astral es un plano intermediario entre el cuerpo físico y la mente, los suicidas, quienes tienen muertes violentas y están muy ligados al mundo, criminales, traficantes, magos negros... se quedan allí más tiempo que los demás después de morir, muchos no aceptan que están muertos. Ellos permanecen en el denso 7° plano astral en lo que para nuestro tiempo pueden ser meses o años y para ese plano días. Ninguno allí permanecerá eternamente en ese oscuro "infierno", algunos reviven el daño causado y, por el peso de su culpa que asumen entran en un sueño profundo hasta que Seres de Luz, de manera gradual y con Amor, los despiertan para que sigan el ascenso hacia el más allá,
el llamado Infierno para ellos quedó atrás. Los más, al morir, llegan a zonas menos densas del astral donde cada uno, con el Ser de Luz repasa su vida y ajusta Karma futuro previo quedar en cuerpo mental en un período más prolongado y entonces despertar en el idílico plano de las almas hasta ajustar una nueva encarnación, renacer que para muchos ya no será en la tercera dimensión, sucederá en la cuarta dimensión cual ángeles...


-XI-


Cuántico recuerdo

La estética cuántica
postula justamente la identificación entre el significado y el significante, los cuales se exigen recíprocamente, en una síntesis de los opuestos, una “coniunctio oppositorum”.
El simbolismo del arte cuántico asimila los caminos que ha abierto la investigación del subconsciente. Al indagar en el aspecto desconocido, oculto e impenetrable de la Realidad, aspecto visto como más real de lo que “se cree ser real “.
Mihaela Dvorac

Ignoro cuánto de lo allá recibido en el Astral, acá, de manera consciente recordaré. Tengo la percepción que mucho quedará en el amplio plano subconsciente mental que representa el 90% de la mente y, al tipear el teclado del personal computador, veremos cuánto al 10% del plano consciente mental ahora aflorará y de eso filtrar para dejar un breve relato con la esperanza que cada lector por sí mismo saque su propia conclusión y no la ajena como sería la mía.

Mi personal cuántica visión de la Vida

De la Enseñanza expuesta al inicio que Amit Goswami nos entrega cuánticamente solo deseo destacar este párrafo:

Todo empieza con la conciencia. Esto es, la conciencia es el terreno de todo ser. En esta visión, la conciencia impone “la causalidad descendente”. En otras palabras, nuestro libre albedrío es real. Cuando nosotros actuamos en el mundo, estamos actuando con poder causal. Esta visión no deniega que la materia también tenga potencial causal –no niega que hay poder causal desde la partículas elementales hacia arriba, y por tanto, hay causalidad ascendente- pero adicionalmente insiste en que también hay causalidad descendente. Se muestra en nuestra creatividad y actos de libre voluntad, o cuando tomamos decisiones morales. En esas ocasiones estamos siendo testigos de la conciencia de la causalidad descendente.

El materialismo solo acepta una casualidad ascendente desde las partículas hasta el ser humano con un cerebro donde reside la mente, el alma y dios. La Nueva Concepción Cuántica acepta lo ascendente que es causal y no casual y lo acepta hacia cierto límite en el plano material. Esos límites los tenemos al nacer y son cuatro: Ignorar qué hubo antes de nacer; Ignorar qué habrá después de morir; ignorar qué hubo antes y habrá después del tiempo y qué hubo antas y habrá después del espacio. La Cuántica visión destaca que todo está regido por una CAUSALIDAD (que es diferente a casualidad) descendente desde Dios hasta nosotros y Todo lo que Manifestado es en los diferentes planos y dimensiones que racionalmente no logramos entender. Y en esa CAUSALIDAD descendente cada uno es Importante por ser un ser humano Libre ligado por mente individual a su alma individual con una específica Misión a cumplir en la vida, vida PROGRAMADA por el alma para ajustar Karma precedente y manifestar nuevas aptitudes latentes que el alma requiere desarrollar para crecer.

Lo cuántico en la Manifestado en Dios es cual escalar hilo conductor mental que, desde la ideación mental de Dios cuánticamente hace emanar desde ÉL a los Logos que antes fueron espíritus para que, con su mente, plasmen la forma en lo preexistente en la Pensamiento Divino. Cual chispas de lo Inmanifestado en Dios surgen los nuevos espíritus que, de manera cuántica con su mentes permiten a las almas ser, las que con sus mentes cuánticamente dan forma a una mente intermediaria que, gracias al humano cerebro dual en este plano nos permite vivir en un ascendente ciclo de vidas llamado reencarnación. Digo cerebro dual por tener un 90% de neuronas funcionando de manera cuántica para que el organismo sea gracias a la energía que llega del subconsciente mental y llega por un 10% de neuronas que cumplen la función cuántica mente-cerebro, cerebro-mente. Eso es una Causalidad descendente sin azar que nos lleva por la mente a lograr el ciclo inverso hasta retornar a Dios para luego actuar como Logos...

Lo cuántico de nuestra mente racional no puede actuar en el plano superior, pero sí lo hace el subconsciente mental que actúa más allá de tiempo y espacio y, si se Piensa Mejor vibra en lo sutil del plano Astral.

En ese estado astral-onírico el pasado-presente-futuro en lo material es allá un continuo cuántico en el que el subconsciente mental puede estar a la vez en dos estados, por ejemplo presente-futuro. De ese futuro, que es cercano, pude apreciar en vivo y en directo lo que otros ya han visionado y escrito. Destacando que la palabra cercano es condicional porque allá la dimensión tiempo no es la de acá. Entendí en mi mente la razón de ser de lo que ya está sucediendo y el por qué es la única forma que más gente cambie de lo material hacia lo espiritual, de lo temporal hacia lo atemporal, de lo negativo hacia lo positivo. Pude aun reforzar más un Paradigma personal dejado en tanto escrito de mi WEB, paradigma que se resume en una frase de dos palabras: PENSAR MEJOR para atenuar lo que viene...

Supe que al meditar entraba en un estado de consciencia en el que mi subconsciente era parte de la dinámica consciente del proceso de meditación. A su vez entendí que, sin verlo, estaba en el plano Astral. Quizá por ello la diaria meditación cuando ya estoy en interiorización la inicio agradeciendo el nuevo día recibido, proyectándome hacia finales del 2013 pidiendo sea de paz y con confianza en un Mundo Mejor. Pido ayuda a los subconscientes afines y los seres de luz que allí se encuentran y al Padre le pido Fuerza, Salud y Protección para seguir adelante, ser útil y cumplir mi Misión. La Meditación la finalizo agradeciendo al Padre el que me haya permitido ser en estos tiempos y que se haga SU Voluntad y no la mía... ... ...

Entendí el por qué tantas veces me despertaba con ideas que daban lugar a nuevos libros o complementaban uno ya iniciado. En sueños en el plano astral recibía esa Enseñanza que, de madrugada llevaba al computador para no olvidarla.

Repetita Iuvant = las repeticiones son útiles: Todo es mente, simplemente mente y la mente lo es de manera escalar desde Dios hasta el ser humano. Hoy somos humanos, mañana seremos ángeles, en algún futuro actuaremos cual Logos hacedores de universos al plasmar la Ideación Mental del Pensamiento de Dios en universos. Hacia allá vamos, Desde acá, donde ahora nos encontramos inmersos en la materia, rodeados por lo denso de la Noosfera, lo denso del CiberEspacio y lo denso del propio Santuario Interior, todo ello denso por nuestro propio y prioritario pensar basura, basura que en un 70% a diario lo es: Pues bien, cada uno, como ser humano es responsable de lo que sucede y sucederá a manera de purificación de lo denso, porque hemos llegado a un punto cuántico en el que cuánticamente se requiere un ajuste a lo por nosotros desajustado. Para ello tal parece sufrimiento habrá mientras lo denso inicia la cuántica necesaria sutilización previa al ascendente cambio de estado que llegará. Lo hará en un proceso quizá similar al que sufre la crisálida previo dar paso a la mariposa que despliega libre sus alas. Por igual nos liberaremos, cual crisálida, de lo denso material y desplegaremos LIBREMENTE las alas de la Imaginación que, mentalmente de manera cuántica nos llevará hacia más allá de las estrellas.
Pronto se viviría un Cambio de Consciencia hacia un estado superior al humano.

-XII-



De continuar las tendencias actuales, las religiones del siglo XXI podrían tener unos vínculos curiosos con el espacio exterior, la inteligencia extraterrestre, los ovnis, la telequinesia, la tecnología electrónica y la mecánica cuántica.
MartinGardner

Mente Cuántica

Del escrito 329 de septiembre de 2008 he tomado lo siguiente:

Comprendo que el racional buscador de la verdad usando el método científico se irrite frente a los que, para ellos, especulamos con la existencia de un plano supra racional de vida no cerebral, plano abordable por la vía interior. A su vez entiendo que el materialismo se quedó anquilosado y entrampado en la propia materia que es su razón de ser, una razón carente de respuestas sobre qué hubo antes de nacer, qué habrá después de morir, qué hay más allá del tiempo y del espacio y QUÉ MENTE así lo programó. Con las alas de la imaginación y, a lo mejor, algo más... enfoco la materia con mentalidad supra racional explorando qué hay más allá de esos cuatro límites que entrampan la vida material y sin paradigma ni dogma...

Puedo decir:

1.) Hemos tenido varios antes de nacer.
2.) Tendremos varios después de morir.
3.) El tiempo y el espacio son una ideación mental para mentes de esta dimensión.
4.) Dimensión muy diferente es nuestra realidad para un ser de mente cósmica supra-dimensiónal.
5.) Todo lo anterior y mucho más lo es como manifestación del Pensamiento de Dios que nos permite Ser.

Nuestra mente está en evolutiva expansión desde lo cuántico hacia lo cósmico y es lo que acepto como nuestra razón de ser, para ser en un ascendente ciclo en espiral de vidas cual escolar que, desde la Escuela llegará a los grados académicos de la Universidad. Todo ángel fue hombre, todo hombre será ángel. Pensar así me da Fuerza para seguir adelante hacia una META común. Ignoro cuál es la meta para quien se centra en la materia cerebral y en la negación de un Orden Superior Divino. Por lo tanto, y sin tener nada que ver con el misticismo, señalo que la META de la Vida es lograr lo cósmico desde lo cuántico mental. Además, sin doctorados, honores ni pergaminos, carente de toda autoridad para decirlo, quizá intelectualizando un Saber abstracto no académico que lo avale y/o, con desvarío de misticismo como lo diría un sabio racionalista, me permito postular que:

Estamos ubicados en un Cosmos multidimensional infinito. Cosmos mental que lo es gracias a la Mente de un Gran Arquitecto Programador. Ante ese Cosmos carente de principio y fin para nuestra racionalidad, somos cual hormigas frente al Sistema Solar. La diferencia está en que la humilde y laboriosa hormiga carece del método científico y para nada le interesa la magnitud espacial, ni siquiera de su, para nosotros, pequeño entorno y, vive feliz en sociedad cumpliendo la misión en la maravillosa ciudad subterránea llamada hormiguero, ciudad dotada de una perfecta organización con definida tarea para cada hormiga, tarea que la cumplen a cabalidad priorizando la labor dedicada a almacenar alimentos y cuidar de las jóvenes hormigas. En cambio nosotros, los dotados de la mente individual, no vivimos felices ya que no es sinónimo de felicidad tener una media diaria de pensar con un 70% de contenido basura. En nuestra soberbia creemos saber que sabemos y suponer que la hormiga no sabe que sabe y en ese creer que, dogmatizamos con arrogancia sobre los límites del Cosmos infinito con su fecha de inicio, magnitud llamado big-bang que surgió de la nada al azar... sobre la base de un absurdo paradigma de poca duración, fruto de la falta de humildad que no permite a doctos cargados de pergaminos aceptar que eso es un inexplicable God-Bang creado por la Mente de Dios, algo inentendible para el método científico racional, pero no para lo íntimo de nuestra mente cuántica que además de ligarnos a la materia nos liga a la Mente Cósmica. Nuestra mente cuántica requiere de un cerebro dual para lograr expresarse en el plano de la tercera dimensión. El cerebro humano es un biológico computador dual, me explico: a.) Similar en su trabajo bit-bytes al computador electrónico, al que supera lejos con sus 200.000 millones de neuronas o micro componentes dotadas de un promedio de 100.000 conexiones para cada una, siendo a su vez cada neurona un computador altamente especializado. b.) Además, la notable diferencia de nuestro computador cerebral biológico con el electrónico está en que posee un 10% de sus neuronas dotadas de una compleja red computacional cuántica interdimensional, en la cual los qubit-qubytes son 20.000.000.000.000 de especiales electrones astrales cuánticos propios de los microtúbulos de ese 10% de neuronas. Electrones astrales con una función de comunicación cerebro-mente, mente-cerebro, electrones que son únicos por estar a la vez en las dos dimensiones, la física y la mental, algo impensado para quienes pretenden dar forma al computador cuántico material. La mente rige al cerebro y por el alma está ligada a su vez a la Mente Cósmica. En este plano dimensional lo cósmico está más allá de lo cuántico que nos permite ser y vivir en lo físico. Lo cuántico es parte de nosotros y estamos en la forma física para, en una lógica secuencia de vidas, lograr saber realmente quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y, en ese SABER, poder manifestar desde lo cuántico lo cósmico en una espiral ascendente de vidas desde lo denso hacia lo sutil. Un humano cerebro sin la mente, no sería humano y una humana mente, sin su cerebro, mente sería, pero no se podría acá manifestar.

Somos partícipes de un mundo cuántico que cambia de estado de acuerdo a los observadores-participantes de la realidad. La dinámica cuántica es un pilar clave en la unión entre la materia y la conciencia, estableciendo una nueva concepción de nosotros mismos. La dualidad de la existencia onda-partícula (o bien energía-materia) está entonces determinada por nuestra observación. A esto habría que agregarle que el perceptor (sujeto) y la fuente de emisión (objeto) están en una interrelación de resonancia conocida con las siglas PCAR, que permite que la información sea adecuadamente recibida. Esto puede simplificarse asegurando que cada individuo recibe la información que merece o puede entender de acuerdo con su nivel de comprensión y asimilación consciente de recepción. Este proceso calificado de información y regido por ciclos resonantes de retroalimentación es conocido como Bio-Feed Back.
Brad Hunter

Debemos de asumir detrás de esta fuerza la existencia de una Mente consciente e inteligente. Esta mente es la Matriz de toda la Materia.
Max Planck

De acuerdo a la Mecánica Cuántica, el mundo físico es no una estructura construida a base de entes independientes y no analizables, sino más bien, una red de relaciones entre elementos cuyo significado surge de manera total de sus correlaciones con la totalidad.
H. Stapp
Es perfectamente posible que  haya sustancias incorpóreas no detectables por los instrumentos hechos de materia ordinaria. En la física cuántica las partículas elementales están muy lejos de lo que se entiende por “corpóreo” en el sentido ordinario. Son paquetes discretos de energía sólo si se las mide de determinada manera. Si se las mide de otra manera, son unas complicadas ondas de probabilidad de nada, descritas en unos espacios abstractos y artificiales de muchas dimensiones ¿Hay algo más fantasmagórico que un neutrino? Pues bien, las otras partículas son igualmente misteriosas, y si algunas están formadas por quarks, éstos son más misteriosos aún. Si la materia está formada por partículas sólo conocidas por unas propiedades que se expresan como fórmulas matemáticas, y si nadie sabe qué hay detrás de estas fórmulas, quiénes somos nosotros para decir que no puede haber otras sustancias, basadas en fórmulas desconocidas todavía, y tan indetectables por los instrumentos hechos por materia terrena, como indetectable pueda ser el neutrino para nuestras manos.
Martin Gardner

Cuántica Conclusión

La mente cuántica trabaja con equivalentes mentales qubit-qubytes para poder dar forma a los pensamientos, canalizar la Fuerza de Vida, regir al cerebro... La mente se liga al plano material por medio de mentales partículas densas situadas en la frontera con lo sutil de la material cerebral. Esas partículas son cual electrones astrales cuánticos de los microtúbulos de las neuronas. A su vez, en el nivel de mayor sutilidad tiene la mente partículas cuánticas que la conectan con el alma, alma que rige a la mente y por su intermedio se liga por medio del cerebro humano con el mundo de la materia.

La vida es un curso escolar más, en cada nuevo curso el alma es la misma, solo un año mayor. La mente cambia, conserva un núcleo subconsciente básico y va creciendo con cada encarnación al darle el alma nuevos atributos de vida a manifestar en la materia. Para cada nuevo nacer el cuerpo físico es totalmente diferente en cuanto genoma y sus componentes de átomos, moléculas y células, además de diferencias en el tiempo y en el espacio planetario donde ese cuerpo actúa. Cada nacer nos encuentra con un alma mayor al anterior nacimiento, una mente más desarrollada y un cuerpo distinto. Nada de lo negativo del plano mental y del físico afecta al alma pues lo denso es un inexistente para su sutilidad. Alma que crece y se desarrolla con todo aquello que en la vida nos permita Pensar Mejor y lograr manifestar Buenos Sentimientos, siendo cada sentimiento una asociación de positivos pensamientos afines.

Es en la palabra PENSAMIENTO en donde se debe centrar el concepto de mente cuántica, por ser el pensamiento un acto mental voluntario consciente, un atributo que creamos, manejamos y dirigimos. Podemos tener un rostro angelical y pensar como demonios; podemos parecer demonios y pensar como ángeles: No es la apariencia de una fuente la que interesa, sino el contenido que ofrece. Con este aserto deseo enfatizar que sin importar quien uno sea o crea ser, ni donde uno se encuentre, TODOS somos LIBRES para pensar por sí mismo sin que nadie sea vasallo mental de otro, salvo que uno así lo acepte y piense cual siervo por lo que ese otro opina: Seguir ajenas ideas por quien las dice, sin previo ser ellas discernidas, es traicionar la Verdad. En la privada forma de pensar, cada uno puede hacer un cielo de un infierno. Durante la edad media se prohibió a ciertos monjes la meditación. En obediencia acataron y, mientras caminaban en silenciosa oración cubiertos por la capucha de su hábito, iban meditando... ni la Santa Inquisición podía controlar esos pensamientos. Meditar ayuda a ser LIBRE y a pensar por uno mismo. Aunque no lo creas, eres LIBRE para pensar por ti mismo en silencio o dándolo a conocer mediante la palabra si así lo consideras válido.

Nuestro cerebro es dual en cuanto un trabajo al 90% con neuronas bit-bytes, neuronas dotadas de microtúbulos con un electrón físico para cada microtúbulo que cumple la función cuántica en el organismo y al 10% con neuronas qubit-qubytes, especiales neuronas dotadas de microtúbulos con un electrón astral para cada uno que cumple la función de salto cuántico con la mente. Se habla de dos cerebros diferentes, el derecho y el izquierdo, situados en ambos hemisferios cerebrales a la vez, uno, por medio del ritmo beta cerebral y los microtúbulos físicos nos conecta al plano material de la tercera dimensión, el otro, el
qubit-qubytes, por medio del ritmo alfa cerebral y microtúbulos "astrales" nos liga al plano mental que recibe la información del mundo exterior que hace llegar el cerebro y fue recepcionada por los órganos de los sentidos y, la mente envía su respuesta al cerebro que, cual computador biológico de la mente la direcciona en el organismo. La mente cuántica integra en sí misma, en superposición a sus dos realidades, la densa que la liga a la materia y la sutil que la une al alma. El día que nuestra mente sea cósmica tendremos un cerebro cuántico propio de la cuarta dimensión.

El día que por Evolución o por salto evolutivo de Transmutación sutilicemos la mente cuántica se dará paso a lo latente Cósmico en nosotros. Ese día estaremos más allá de las estrellas con un sutil cuerpo regido por una mente ya no cuántica en lo físico sino que por una propia mente cósmico-cuántica, y seremos MAESTROS supervisores de mundos de tercera dimensión y lo haremos recordando que fuimos humanos y, de manera tolerante con esos jóvenes e imperfectos humanos, entenderemos con AMOR, por personal experiencia previa, que toda maldad lo es porque una joven alma aun no ha manifestado ese correspondiente atributo de bondad en el plano físico, atributo que a su debido tiempo se manifestará.


-XIII-



¿Qué es el salto cuántico en la evolución humana?
Tiene muchas formas de explicarse, para mí es un salto de conciencia en tercera dimensión a conciencia en quinta dimensión, esto significa abrirnos completamente en la práctica diaria al Amor Universal, la Sabiduría y a la Ley del Uno.

Eugeni García

Amigas, Amigos:

Vivimos en medio de un notable acontecimiento cósmico para la humanidad. Más allá de los presagios y lo que sucede con el Cambio Climático y la negativa reacción psíquica de muchos frente a estos cambios, no se trataría de un Apocalipsis que sería justo ante la decadencia de esta verdadera Sodoma y Gomorra mundial en que estamos inmersos por nuestro bajo nivel de positivo pensar. Lo que se prepara en el Astral es el libreto para un Cambio de Consciencia desde lo material hacia lo espiritual. ¿Cómo será esta Cambio de Consciencia? Eso no lo recuerdo y tal parece en el sueño astral lo contemplé.

Harto material hemos compartido en estos 379 escritos, varios de ustedes los tienen todos impresos y encuadernados o anillados. Dice el refrán popular: en casa del herrero cuchillo de palo; yo tan solo tengo algunos... He vivido cual lobo estepario sin grupal apoyo y así tenía que ser para esta Misión cumplir, además de los escritos dejados en el CiberEspacio, en especial la Misión fue el punto que, como humano intermediario un día, por Inspiración logré, en esas alturas cordilleranas abrir:

Cordillera de la IV Región, Chile
COCHIGUAZ, SECTOR DE LAS TOLAS, AL INTERIOR DEL COLORADO

08/01/1999  

En el centro del foco emisor de Luz planetario más extenso y luminoso, ubicado en la zona cordillerana de la 4a Región, en las Tolas, Chile, a las 8 AM, quedó terminado el triangular símbolo de tres metros por lado hecho con rocas de esa zona y con el vértice orientado hacia el Norte, teniendo la Cruz inserta en su interior. Allí, ese día y a esa hora, en aquel lugar se abrió un punto del Foco emisor, el más antiguo, extenso y luminoso de los conocidos, punto relacionado con el Cuarzo y su positiva interacción piezoeléctrica con el humano Mejor Pensar al que potencia. Todo Buen Pensar ayuda a superar y soportar el Calentamiento Global con los negativos efectos de su acelerado Cambio Climático, Cambio que superó a la Ciencia...

La solución está en Pensar Mejor, quien lo intenta no está sólo, ayuda recibirá y su Buen Pensar favorecerá a Todos por igual...
Observa la Luz emergente que se aprecia, a pleno día, sobre los grandes espinos y hacia el fondo de ellos en la montaña. Esa Luz, en un amplio radio, se ve en las noches desde el espacio exterior.

Según postulados cuánticos somos el personal observador subconsciente del cerebro, de los electrones físicos de microtúbulos del 90% de las neuronas y del 10% con microtúbulos dotados de electrones astrales, que rigen la función cerebral y su comunicación con la mente. Se puede inducir, por ejemplo, Sanación, o mejor dicho auto-sanación Cuántica permitiendo que la Fuerza de Sanación del subconsciente fluya por nuestro organismo. Tenemos que, de manera consciente, creer que es así y con reiteración sensibilizar al subconsciente para que actúe como Sanador...

Más de uno se preguntará: ¿Le valió la pena su sacrificio? ¿Todo eso qué le deja? A mirada material no valió la pena, pues perdí honores, grados, profesional prestigio con mayores utilidades económicas y mejor pasar. No creé, cual gurú, un ashram... A mirada espiritual ahora quizá mejor entendida gracias a mi sueño astral, sé que logré, con convicción, conocerme a mí mismo y tener PAZ, CONFIANZA, REALIZACIÓN, porque como humano aunque, por ahora, sea un grano de arena del mar cósmico, ese grano es necesario e importante para el conjunto en la Causación de la Consciencia Divina, importante en la magnitud que nuestra mente no logra dimensionar en lo cuántico-cósmico. ¿Dimensionar qué? El que somos dioses, dioses somos... 

Eso eres Amiga, Amigo: Eres Importante

Si, a diario, en interiorización Visualizamos lo Astral donde nuestro subconsciente puede trabajar más allá del tiempo y el espacio en los niveles más sutiles, nuestro Mejor Pensar de manera natural será potenciado y más espontáneo. A su vez al pensar o actuar mal, de inmediato nos daremos cuenta e intentaremos repolarizar lo negativo hacia lo positivo. Todo lo positivo que con Fe, convicción y reiteración, cual justo anhelo se Visualice, el subconsciente lo aceptará como válido y se movilizará para, desde lo sutil Astral hacerlo cuántica realidad...

Hace algún tiempo lo sentí y así lo manifesté en últimos escritos que Mi Nueva Misión algo tenía que ver con el Astral, sin entender de qué se trataba. Ahora, al menos en parte, sí lo entiendo y son muchos los que, sin saberlo tienen a sus subconscientes contactando, en especial en Meditación, con niveles sutiles de ese plano y reforzando la potencia de su Mejor Pensar.

Es por eso que no estoy en el estado pasivo del reposo del Guerrero y, de manera dinámica sigo adelante en Misión. 

No lo olviden: Todos somos importantes y tenemos nuestra personal Misión en la Causación de la Consciencia Cuántica. Favorece si lo puedes lograr por ti mismo, al así hacerlo ayudarás al medio ambiente dañado y, en especial en estos tiempos. ¡Ayúdate a ti mismo! intentando en medio de la tormenta PENSAR MEJOR. Hazlo sabiendo que vendrá la calma y la LUZ Prevalecerá...


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Abril de 2012
Con la absoluta certeza que pasaremos 2013 y... ... ...
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