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Pitágoras 


Introducción



El pensamiento de Pitágoras se estudia en Occidente bajo el prisma moderno gracias al avance de todas las ciencias y, desde lo esotérico va tomando gradual forma exotérica por existir mentes preparadas para conocer, analizar, entender, discernir la Enseñanza del Maestro de Sabiduría Pitágoras de Samos, cuyo encriptado y abstracto Mensaje fue pensado para los futuros, los actuales presente que intentan Pensar y Ser Mejores para tener un Mundo Mejor...

Este notable Maestro, que nada escrito dejó, nació hace 569 aC en la isla de Samos, Jonia, y murió a la edad de 75 años el  507 aC. Llegó al mundo predestinado para cumplir su Gran Misión que los oráculos destacaron: Al ser llevado al Templo de Adonai en el Líbano, el oráculo a su madre le señala: ¡Oh mujer! Tu hijo será grande por su Sabiduría. La profecía del Oráculo de Apolo Pytino a Phartenis, su madre, le destacó: Tú hijo será útil a todos los hombres de todos los tiempos. Estos vaticinios de las pitonisas fueron reales para su época y cimentar la Sabiduría en el mundo... Cobran su real dimensión e importancia en nuestros días del 2010, lo hacen por la apertura mental dinámica frente al avance del pensamiento científico que debe mirar hacia la Enseñanza de Pitágoras, más allá de sus teoremas matemáticos buscando en su metamatemática, más allá de su filosofía buscando en su metafilosofía, más allá de lo conocido investigando en lo desconocido de su Enseñanza... si desean seguir adelante y explicar lo que es inexplicable para la Ciencia, en especial ahora que, frente a lo visible, real e indesmentible del Cambio Climático han enmudecido, deben activar la intuición y desplegar las alas de la imaginación creativa.

Tenía 15 años y no abordó un viaje en barco al visionar la tragedia que iba a suceder a los dos días por una gran tormenta, tormenta que hundiría mas de 50 barcos. En Samos varios lamentaron no escuchar al joven visionario. Tras largo e iniciático peregrinar por 22 años, Pitágoras ya en plena Misión, llega a Delfos, allí la sacerdotisa del Templo, Theoclea, entra en trance al verlo y le dice: ¡Oh tú Mensajero de Apolo! Has de abandonarnos, llevarás tu Luz a Italia. Al año Pitágoras establece su Escuela en Crotona, una ciudad floreciente de Italia Meridional. Con razón desde el pasado se afirma que: "Pitágoras" significa "el anunciado por el Pitio" o el oráculo de la pitonisa. Ayuda a su vez a entender el por qué, entre los suyos Pitágoras era considerado de carácter suprahumano por su figura apolínea, hacedor de prodigios tales como el dominio sobre los animales, la bilocación y la adivinación que le permitía conocer el futuro o el pasado y revelar las anteriores encarnaciones de quienes lo rodeaban: Visionaba todas y cada una de las cosas que existen en el curso de diez o veinte generaciones, además de ver de manera nítida el aura la cual sabía interpretar a la perfección y ser sanador. Es más, al ser preguntado sobre: ¿Qué es el oráculo de Delfos? Respondió es la tetraktys, o la armonía en la cual se encuentran las Sirenas.

En el Desarrollo del escrito intentaré centrar la atención en Su Enseñanza, es decir en lo Esotérico de la misma. Quizá sea de ayuda en la lectura, a ratos, cerrar los ojos y, usando la Imaginación Visualizada ir al pasado para Verlo hablando a sus discípulos...

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Desde InterNet Fuentes Abiertas

Pitágoras se hizo acreedor de un enorme respeto por su especial modo de vida.
Y aun sus seguidores, quienes todavía hablan de un tipo pitagórico de vida,
aparecen como algo especial entre los demás hombres.

Platón

Pitágoras dirigía su oído y su espíritu hacia las sublimes consonancias del cosmos
gracias a una inefable capacidad divina difícil de imaginar.
Con ello oía y entendía él solo, según explicaba, toda la armonía
y el concierto de las esferas y los astros que en él se mueven.

Porfirio

Santiago Richter
Reimpreso de El Francmasón Israelí
No es fácil escribir sobre Pitágoras, una de las personalidades más importantes en la historia de la Humanidad, de la ciencia y de la filosofía. El fundador de la sociedad iniciática que se llamó lógicamente "Pitagórica". Un hombre cuyas aserciones y conclusiones han sido la base o han tenido una influencia muy importante en las Matemáticas, la Geometría, la Medicina y la Francmasonería. En el marco de este artículo trataré de dar a conocer al hombre y al científico, relatar su biografía, describir su obra y relacionar entre sus descubrimientos y postulaciones, principios matemáticos y geométricos y nuestro ritual y filosofía masónicos.
Pitágoras, Una Breve Biografía
Nacido en la isla griega de Samos, alrededor del año 582 AD. Su muerte se ubica alrededor del año 507 AD a la edad 75 años, después de haber escapado la destrucción de la comunidad iniciática que formó en Crotona, al sur de Italia. No se sabe si en la destrucción de la comunidad pereció Pitágoras, pero hay constancia de que salvó a uno de sus discípulos, Filolao, quien se hizo dueño de una gran parte de la documentación de la comunidad en la que estaba contenida la doctrina. La viuda de Filolao vendió a Platón aquella documentación en una suma elevada de dracmas. Así, entre paréntesis, prácticamente se inició la vida filosófica de Platón, uno de los herederos filosóficos de Pitágoras. Pitágoras, hijo de un mercader fenicio establecido en Samos, estudió con Perecidas, Anaximander y probablemente con Tales, quien le aconsejó ampliar sus estudios y conocimiento en Egipto. Posteriormente volvió a Grecia y de allí a Fenicia, donde fue introducido por primera vez a los misterios de la mística, estudiando durante 3 años en Sidón, Tiro y Babilonia. Se embarcó en dirección a Egipto haciendo escala en Haifa y visitando templos en el Monte Carmel. Estudió 22 años en Egipto, permaneció 13 años en Babilonia, al caer cautivo en su viaje de regreso a Samos. Llegando a su ciudad natal, se encontró con la dictadura de Polycrates, quien le impidió continuar sus estudios. Viajó a la cuidad de Crotona en el sur de Italia donde fundó una comunidad iniciática dedicada al estudio de la filosofía, matemáticas, y las ciencias de la naturaleza, comunidad que llegó a tener 300 miembros. Allí escuchaban sus mensajes tanto hombres como mujeres, a pesar que en aquella época les estaba prohibida a las mujeres participar en reuniones públicas. Esta comunidad iniciática era también una sociedad en que todo pertenecía a todos, se pregonaba una vida simple, modesta, sin metas pomposas, con paciencia y tolerancia. Todos los miembros se comprometían a respetar al maestro, hacerlo partícipe y a su nombre cada descubrimiento o conclusión científica y juraban mantener las nuevas ideas en absoluto secreto, respecto a quienes no pertenecían a la comunidad. Aparentemente por esa razón el traspaso de la información era oral, a consecuencia de lo cual es muy poco el material escrito que existe del Maestro de Samos y de los pitagóricos. Los biógrafos de este ilustre iniciado nos relatan que toda su enseñanza se realizaba en forma oral y aparte de algunos dibujos relacionados con la geometría, en este caso particular, su maravilloso teorema, no ha quedado del maestro nada escrito para la posteridad. A pesar de este ritual de secretos el movimiento pitagórico atrajo a muchos personajes ilustres, entre los más famosos se puede nombrar a Sócrates, Filolao, Hipócrates, Platón y Aristóteles. El movimiento pitagórico progresó, se propagó e influyó en todos los campos de la sociedad de aquella época. No es más que natural entonces que en un momento determinado, aquellos informes morales, religiosos e incluso políticos despertaran oposición en ciertos núcleos de la oligarquía de Crotona, por temor a perder su poder. El resultado de esta oposición llegó a una franca enemistad, entre otros con Cylón, un rico y respetado ciudadano de Crotona, quien no fue admitido en la comunidad, terminando en el aniquilamiento de la comunidad Pitagórica con la muerte de algunos y la huida de otros de sus miembros.
Pitagóras el Científico y el Filósofo
El Maestro de Samos descubrió por intermedio de la observación y el análisis que la altura del sonido depende del largo de la cuerda en vibración. Un sencillo experimento le reveló de pronto el reino maravilloso de una ley, en un terreno impenetrable hasta entonces para la comprensión científica. Los intervalos de los sonidos que hasta entonces sólo el fino y adiestrado oído del músico podía distinguir con acierto, se hallaban ahora referidos a relaciones numéricas, claras y precisas. Cuán lógico era entonces considerar como el núcleo central y la esencia de las cosas al número, expresión de la ley rápidamente advertida que rige todo el sistema de la naturaleza, el cosmos, cuya belleza y orden se mantienen por una relación numérica. La teoría que "todas las cosas son números" pertenece muy probablemente a Pitágoras, y significa que todo puede ser explicado comprendido y expresado a través de números, o por la inter-relación entre números enteros. Esta teoría se originó en las observaciones musicales ya dichas, que los intervalos básicos en la música se expresan por la relación entre números 1, 2, 3, 4. Otro desarrollo de esta teoría es la tesis que propusieron los pitagóricos para expresar los "Opuestos", que es decir: limitado / ilimitado, par / impar, único / múltiple, derecho / izquierdo, masculino / femenino, estático / móvil, derecho / torcido, luz / oscuridad, bueno / malo, y finalmente cuadrado / rectangular. Los pitagóricos consideraban al número 10 como perfecto por ser el resultado de la suma de 1+2+3+4. El uno o la Mónada primordial que contiene el Todo, más el 2 que representa la línea y el resultado de la división del 1, más el 3 que representa la superficie y/o el triángulo, más el 4 que representa la justicia y el cuadrado. En otras palabras, la Mónada Primordial que es el Todo, el Binario Creador que surge de una "necesidad cósmica", la ley Ternaria de la Perfección que nace de la conjunción de las dos anteriores; el Cuaternario que delimita las funciones de la Energía y la Materia; el Pentágono, centro neurálgico del Universo que se simboliza en el Hombre. El famoso teorema de Pitágoras dice: "En un triángulo rectángulo, el cuadrado construido sobre la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados construidos sobre los catetos". Estas palabras reflejan la escencia de la geometría, el orden y, por que no, la belleza. Pitágoras tenía grabado en su mente el axioma de la antigua sabiduría, que decía: "Dios geometriza", y bajo este fundamento, construyó su filosofía, pues, si la Creación se presenta en perfectas líneas geométricas, dentro de ellas debe ocultarse el misterio del Cosmos y de la propia Vida. El Cosmos está formado por partes relacionadas una a otra en forma armoniosa formando un "complejo ordenado". Enseñó una manera de vivir. Enseñó la creencia en la re-encarnación, impulsando en cierta medida la creencia en la inmortalidad. Pitágoras fue el primero en hablar de "Filosofía" como un sinónimo de amor y a través de él, la obtención de la sabiduría. A través de la filosofía el alma puede llegar a un estado de "Entonación", volviendo nuevamente a los tonos y a los números.

Pitágoras y la Francmasonería
La filosofía pitagórica influye en los diferentes grados del trabajo masónico, pero obviamente en este trazado sólo me referiré al Primer Grado Simbólico de la construcción arquitectónica de nuestro Templo Inmaterial. Desde el mismo momento de nuestra Iniciación simbólica se nos enseña que la Logia es la representación del Universo, objetivamente en los Talleres Masónicos, por la reproducción del Templo del Rey Salomón, que era sostenido por Doce columnas, es decir a la hora del meridiano, en la cual el cuerpo no proyecta sombras, pues recibe la luz verticalmente a las Doce en punto. Nuestro Planeta es uno de los principales integrantes del sistema solar. Este conjunto de planetas tiene como punto central el Astro Rey, describe una marcha circular en los espacios interestelares por las constelaciones zodicales o más vulgarmente llamadas "Casas" que son 12. Es así que en algunos Templos Masónicos vemos dibujados los Signos Zodiacales en cada una de sus Doce columnas, con el objeto de representar gráficamente la marcha aparente del sol por los espacios cósmicos. En estas circunstancias, nos es dable conocer dos importantes medidas espaciales dentro de la esfera que circunscribe el sistema solar, la del Doce de los signos zodiacales y la del CINCO correspondiente al Hombre, cuya total interdependencia es evidente. Sin embargo como toda existencia requiere conjuntamente con la medida espacial sus complementarias de temporalidad, debemos obtenerlas del mismo binomio en referencia, y por una simple resta de 12 menos cinco, obtendremos el número 7, que nos indica la condición septenaria del Hombre, y si, por último, sumamos estos tres guarismos nos resulta el 24, o sea el día solar, que, iniciáticamente, es el signo de temporalidad que relaciona al macrocosmo con el microcosmo. En consecuencia, hemos obtenido los ritmos de 5 y 7 correspondientes al Hombre y el 12 y el 24 que lo relacionan con los movimientos del sistema solar. Si el número 12 lo reducimos a dígitos es decir, sumamos el 1 y el 2, el resultado será 3, o sea el correspondiente para el Aprendiz, siguiendo números más altos para el Compañero y el Maestro. Entre los Pitagóricos había, tres categorías: la de los acusmáticos, los recién iniciados (oyentes); en seguida los Matemáticos y finalmente los que tenían el tercer grado en que eran recién considerados como miembros de la comunidad y acceso a la comida litúrgica. La primera enseñanza que recibimos en la Francmasonería Universal se refiere a la perfecta ejecución de la Marcha ritual y el ceremonial del saludo de las tres grandes Luces de la Logia, condición sin la cual no es posible incorporarse a los Trabajos de un Templo Masónico. Al terminar la Marcha el Iniciado queda frente a frente con el sitial del Venerable Maestro, que muestra una Escuadra de brazos iguales. No obstante, la joya que porta en sus paramentos es una Escuadra de una relación de 3 a 4, como es la posición de los pies en la Marcha del Aprendiz y los catetos del Triángulo del Teorema de Pitágoras. En ese momento, el Iniciado saluda al Venerable Maestro completando, con dicho acto, la cuerda de la hipotenusa que enlaza las dos puntas de los pies. Por su parte el Venerable Maestro contesta el saludo desde su sitial, describiendo una segunda hipotenusa desde su propia escuadra. Construye de esta forma una Antinomia con el triángulo realizado por los movimientos del Iniciado, dando como resultado el que dos hipotenusas toman posición paralela, en Oriente y Occidente, formando los lados del cubo. Al saludar a los Vigilantes, el Iniciado completa las aristas del lado del Norte, que une las dos hipotenusas. Por su parte, el Segundo Vigilante, al contestar el saludo describe dos líneas de unión del lado Sur de las hipotenusas, cerrando de este modo, los cuadrados inferior y superior, pues al señalar su joya completa las aristas verticales y deja formado el CUBO PERFECTO. De esta manera, en forma casi imperceptible, se construyen los cuadrados y el cubo con los simples movimientos rituales que se ejecutan en el espacio, dando cumplimiento, así la sentencia Hermética que dice:- "así como es Abajo es Arriba y así como es Arriba es Abajo"- Cateto significa en griego lo siguiente: Línea Vertical, Perpendicular, Plomada, tirar de Arriba abajo" que en buen romance, ha sido la labor que han ejecutado los Vigilantes al saludar al Hermano que ingresa a la Logia. ¿Qué significa para nosotros el triángulo? En la Francmasonería el término triángulo es, por antonomasia, el área de los tres puntos de la Perfección Masónica estatuidos en nuestras doctrinas y que está simbolizado en todas nuestras reuniones por las Tres Luces del Taller. Volviendo al teorema de Pitágoras, el cuadrado construido sobre la hipotenusa puede considerarse como el punto céntrico del Templo del Universo que, al mismo tiempo, es el de la Logia y del Iniciado Francmasón, por lo cual debemos estimar que cada uno de sus lados representa las purificaciones de la Iniciación, a saber: en el Occidente la Tierra, al Norte, el Fuego, al Oriente el Agua y al Sur, el Aire. Creo que apenas he hecho una especie de bosquejo, pero espero que por lo menos nos llame al estudio de una tradición que nosotros, como Masones, no podemos dejar de lado. La Masonería tiene un fundamento Pitagórico. Cuando el Venerable Maestro le dice al Recipiendario "Aprended por la regularidad del compás a dirigir nuestros pasos" le está transmitiendo una enseñanza Pitagórica. Es indudable que estos conocimientos, no solucionarán ningún problema de carácter del "diario vivir"; pero no podemos negar que nos potenciará como verdaderos iniciados Francmasones, capaces de comprender íntegramente los misterios que encierra la vida humana, y como consecuencia lógica, florecerán en nosotros las más excelsas virtudes y las más exquisitas bondades.
Bibliografía
Theodor Gomperz, "Pensadores Griegos" Libro I.
Enciclopedia Collier´s.
Enciclopedia Hebrea.
Revista Masónica de Chile.
http://www.grupoalianzaempresarial.com/pitagoras.htm

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A manera de Mensaje para el futuro, actual presente, Pitágoras señaló que: "El día que el hombre en el futuro se armonice con el número 10, entonces se elevará a la Esfera Superior de Consciencia...". Mensaje que pude entender gracias al desarrollo de la ciencia cerebral, siendo el pitagórico número 10 el que tiene que ver con la resonancia alfa cerebral ideal de 10 ciclos por segundo que, entre otros detonantes, la Música Barroca para cuerdas en general y la de J. S. Bach en especial inducen en el ritmo cerebral de quien la escucha. Pitágoras enseñó a la antigua Grecia la importancia que la música tiene en el desarrollo equilibrado del individuo en general y del joven en especial.

Usaré la imaginación: Cierro los ojos y viajo 2.500 años al pasado para, desde este presente repetir: ¡Y Pitágoras tenía razón! al descubrir, sin apoyo externo, la razón del por qué el día que el hombre contactará con el número 10, como él lo señaló, se elevaría a la Esfera Superior de Consciencia, lo que ya estaría en sus inicios: no solo para iniciados, sucederá para TODOS por igual acorde al personal nivel evolutivo según la edad de nuestras almas en este ilusorio ciclo mental de la materia y karma ajustados en el ciclo de nuestras encarnaciones acá tenidas. La razón de ese misterioso número 10 es la del ritmo alfa cerebral ideal de 10 ciclos por segundo que hace vibrar a astrales electrones situados en neuronas cuánticas cerebrales y, entre otros factores, se logra gracias a melodías de carácter iniciático que hacen resonar en la armonía de la clave 10 a la cuerda en Sol. Ese Conocimiento, al recibirlo expandió mi nivel de Consciencia a insospechados límites que, desde lo humano que somos nos proyecta en lo suprahumano que seremos. Y eso fue una Iniciación sin ritual. Dicho de otra manera, la cuerda puede pulsarse mal, bien o de manera sublime. Una melodía inspirada para la cuerda en Sol es sublime y requiere ser ejecutada e interpretada como tal. Es el conjunto de melodía y ejecutante inspirados los que hacen entrar en resonancia lo iniciático de la cuerda en Sol que llega al oído, activa en el órgano de Corti del oído interno, de manera específica, las 5.000 cilias o teclas destinadas para oír la cuerda en Sol, de allí pasa al cerebro donde abre rendijas dimensionales que favorecen a la mente para que exteriorice lo sutil en ella. A su vez, no todos los que escuchan la melodía, en este caso AIR, trascienden o llegan a lo metafísico, pues el factor personal cerebro mental tiene que ver con la nula, menor o mayor apertura mental de trascendencia que la melodía induce. Pero en todos, mientras es escuchada la melodía, induce un variable grado de Mejor Pensar, siendo el Mejor Pensar la “secreta” LLAVE que abre el Portal Interior. Cada Mejor Pensamiento es iniciático néctar cuya resonancia se sincroniza con lo positivo del entorno y del ámbito mundial, lo que ayuda a recibir nuevas iniciaciones de Mejor Pensar que dan paso a aperturas de conciencia que llevan al encuentro y conocimiento de uno mismo, lo que representa una Gran Iniciación humana.

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Pitágoras sintetizaba señalando:


(1)  que en su nivel más profundo, la realidad es de naturaleza matemática,
(2)  que la filosofía puede ser usada para la purificación espiritual,
(3)  que el alma puede elevarse para su unión con lo divino,
(4)  que el alma es inmortal,
(5)  que las almas encarnan una y otra vez,
(6)  que ciertos símbolos tienen significado místico, y
(7)  que todos los hermanos de la orden deben observar estricta lealtad y guardar actitud secreta.


Pitágoras organizó cuatro “4” grados entre sus discípulos:

(1) Los Instintivos eran aptos para los trabajos corporales, para el ejercicio y desarrollo de su inteligencia en el mundo físico.
(2) Los Anímicos o Pasionales, que eran los artistas, hombres de letras, poetas y hombres de guerra, que viven ideas relativas, modificadas por pasiones y ceñidas por un horizonte limitado.
(3) Los Intelectuales, la inteligencia radica en la razón. La voluntad ha adquirido el hábito de obrar sobre el intelecto puro. formados por verdaderos poetas, filósofos y sabios, los que según deberían gobernar a la humanidad. En ellos las pasiones estaban subordinadas a la inteligencia.
(4) Los Adeptos, el más alto ideal humano, el que poseía el poder de la inteligencia sobre el alma y el instinto y el de la voluntad sobre todo su ser.



Guiado por su Misión Pitágoras recibió variadas iniciaciones, algunas guardadas para el Maestro de Sabiduría en especial. Estuvo 20 años en los Santuarios de Egipto, donde recibió la más alta Iniciación en los secretos herméticos mantenidos por los sacerdotes de Menfis. En Babilonia es potenciado por Zar-Adar, el jefe del Conocimiento Sagrado que le confiere su más alta Iniciación con el saber total de la Astronomía y Matemática de los caldeos iniciados. En India recibe la secreta Sagrada Enseñanza por medio de la más alta Iniciación... Con todo ello vitalizó el pensamiento filosófico de Grecia además de revelarse como Maestro y fundar en Crotona su Escuela, donde deja el mensaje clave para nuestra época.

Deja en Crotona un Conocimiento Iniciático que sus discípulos no podían revelar, lo sustentó sobre la base que los números son los que regulan todas las vibraciones del universo; que el hombre mejora cuando cada acción la realiza con amor, equidad y deseo de ser útil a los demás; que los números son coordenadas mentales reflejadas en los nombres de las personas; en el arte visual; en los colores; en la música y en toda manifestación de la naturaleza.

En mi primer libro de 1981 ya había titulado un Capítulo: Y Pitágoras tenía razón, lo hice al analizar su Enseñanza a la luz del conocimiento actual y comprobar cómo gracias al vertiginoso avance de la Ciencia se comienza a entender por parte de los escépticos el pensamiento de Pitágoras, que tenía razón. A manera de ejemplo, lo repito, está la relación cuántica cerebro mental que supera a la Ciencia por ser del plano astral, algo más allá del alcance para el sofisticado método científico; tenemos lo que se explica en el ámbito de la Ciencia sobre la desmaterialización de la materia, hecho que es una paradoja científica al suponer que la materia es igual a masa, la masa es igual a energía, la energía es la autoinducción de la inercia eléctrica de las cargas puras de las partículas infraatómicas, con lo que el electrón y la autoinducción caen en el epifenómeno de Heisenberg, llamado de las matrices de los números puros, por considerarse a las partículas como electricidad pura, siendo la electricidad pura una "zona" o lugar geométrico de encuentro de las ondas en el subéter. Al reemplazarse el concepto de materia por el nuevo concepto de electricidad pura, éste a su vez por quantas y los quantas por los de matrices de números puros o cuadrículas de Heisenberg en las que los números estarían titilando como los últimos elementos concretos posibles de imaginar: Vemos entonces surgir a Pitágoras cuando explicaba estos conceptos en Crotona: Las cosas, todas las cosas, no son más que las apariencias de los números. Con sorpresa se comprende ahora lo que quería decir en su revelador mensaje. Agregaba: El Universo descansa sobre el poder de los números o principios inmutables por los que la Creación se Manifiesta. La cuadrículas de Heisenberg se nos hacen más simples luego de conocer a Pitágoras y comprender cuánta razón tenía Pitágoras, razón que gracias a la Nueva Ciencia se le descubre, facilitando él, desde el remoto pasado, la comprensión de la Nueva Ciencia. cuántica

Al entender que, en un remoto pasado de hace 2.500 años Pitágoras tenía razón para dar palabras a una serie de nuevas ideas que la ciencia describe sin palabras de entendimiento, fue cual iniciática revelación que, entre otros conceptos me permitió escribir sobre la base del personal y audaz neo concepto GOD BANG para explicar el caduco big bang....

 La Enseñanza Esotérica entre sus iniciados señala a Pitágoras como Maestro, uno de los Grandes Iniciados, quien reforzó el conocimiento de las Sagradas Leyes junto con destacar la teoría del Número en la Armonía de las Esferas. Mostró a DIOS como la Armonía Perfecta y Suprema, siendo la Armonía la Ley de la Unidad. La meta del hombre en el Universo es poder identificarse algún día con su arquetipo, DIOS. La vida en el universo es regida por el ritmo, siendo la música armónica un gran activador para el alma. En su Escuela de Crotona estratificó la Enseñanza en niveles:

La Enseñanza del Maestro de Sabiduría

Primer Grado de la Enseñanza. 
LOS ACUSMÁTICOS
Previo a acceder al nivel de Acusmático el joven aspirante pasaba por una compleja prueba de ingreso, superada ella venía la dura etapa de adiestramiento en el silencio, en pruebas de soledad, autodominio... No era fácil acceder a la Escuela de Crotona, el Maestro Pitágoras señalaba: “No toda la madera sirve para hacer un Mercurio”.
Este grado duraba entre 2 y 5 años, en los que el discípulo aprendía a través del silencio, que la palabra era oro en sí misma y no podía ser malgastada. “El neófito sólo escuchaba con atención la palabra de parte de sus maestros, quienes los instruían en los conceptos de la Moral, Tolerancia para todos los cultos, unidad de las religiones en la Ciencia Esotérica y sublimación de la Virtud”. Además se exaltaba el amor por la familia, el respeto a la mujer y la veneración a sus padres y el amigo.

Pitágoras deseaba sobre todo desarrollarles la facultad primordial y superior del hombre, «la intuición». Para ello no enseñaba cosas misteriosas ni difíciles, sino que comenzaba con los sentimientos, los deberes naturales del hombre y su relación con las leyes universales. Enfatizaba el amor a los padres, asimilando la idea de padre a la de Dios, y la de madre a la naturaleza, y así el hijo debía honrar a ambos por ser representantes de esas grandes divinidades. Fomentaba la amistad, aconsejando que es necesario escoger a los amigos.
Les Enseñaba que los dioses eran los mismos en todos los pueblos, con diversa apariencia, y que correspondían a las mismas fuerzas divinas en todo el universo. Practicaban la tolerancia para todos los cultos, ya que la unidad de las religiones estaba expresada en la ciencia esotérica. Así, la enseñanza moral preparaba el camino a la enseñanza filosófica.
Como si hablara a sus mentes les explicaba la existencia de una jerarquía de seres superiores que eran guías y protectores, y que servían de intermediarios entre los hombres y la Divinidad, y que para llegar a ellos se debían practicar las virtudes. Enseñaba que los números tenían el secreto de las cosas y que Dios era la armonía universal. A la purificación del alma seguía la del cuerpo, que se obtenía por la higiene y la disciplina. Debían vencer sus pasiones, sin embargo no prescribía una vida célibe, puesto que el matrimonio era considerado como santo.
Les explicaba el significado de la Iniciación, la cual consiste en aproximarse al gran Ser, volviéndose tan perfecto como fuese posible, sólo así Dios descendería en nuestra consciencia. Dios era la sustancia indivisible, que tenía por número la unidad, por nombre el de Padre, de Creador, el Eterno, y por signo el Fuego viviente, símbolo del espíritu, siendo el primer principio.

LA ENSEÑANZA ESOTÉRICA DE PITAGÓRAS

Consideraba a la Década como la Fuente de lo Manifestado y el principio de la vida. Su emblema era el triángulo con 10 puntos inscritos en su interior: Uno en el vértice, Dos debajo, Tres en la tercera línea y Cuatro en  la base. Allí, en un símbolo tan simple estaba representada la aspiración humana desde lo terrenal, la base, hasta lo infinito, el vértice. Los puntos inscritos dentro del triángulo son el código de la más elevada Sabiduría Sagrada revelada en la época. Corresponden a la estructura piramidal de las Jerarquías Espirituales que en forma escalar rigen el Universo de acuerdo al Propósito del Plan Divino que ellos conocen y sirven.
EL CERO "0" representa lo absoluto e infinito, lo eterno en potencia que no es un valor pero valoriza todas las cosas, lo que no es una realidad pero sí es el espacio donde la realidad se manifiesta. El cero es el principio viviente en estado latente previo a la Manifestación.
EL UNO "1" (mónada). Está como el primer punto cercano al vértice del triángulo. Es lo indivisible limitado en sí mismo, pero ilimitado en su potencia. representa al espíritu, nuestro germen de lo Manifestado, la cifra potencial de la Manifestación de lo Absoluto.
Es entendido como la unidad, la divinidad, el origen de todas las cosas, el ser Inmanifestado.
EL DOS "2" (díada). Está debajo del uno dentro del triángulo, muestra la dualidad dada por la creación humana. Es el símbolo de la manifestación de lo espiritual y material que dan paso al número siguiente.
Es el desdoblamiento de la unidad, el principio de la dualidad inherente en toda cosmología: activo y pasivo, masculino y femenino, bien y mal.
EL TRES "3" (tríada). Bajo el dos señala la tríada de la naturaleza en su manifestación y función. Es el símbolo del alma.
Recoge el concepto de los tres niveles que hay en los aspectos místicos: cuerpo, alma y espíritu. También, bajo una idea geométrica, si entendemos el uno como un punto y el dos como una línea, el tres pasa a ser un plano.
EL CUATRO "4" 
(cuaternario). Bajo el tres y sobre la base del triángulo, corresponde a lo humano, lo terrenal  y la llave de la naturaleza. Quiere simbolizar el universo material, como manifestación de cuatro aspectos: tierra, aire, fuego y agua. La idea geométrica alcanza con este cuarto nivel el volumen, adquiriendo cuerpo material.
EL DIEZ "10" (década). Es el conjunto englobado en el cero y el uno que dan paso a la década, representación del principio absoluto universal y síntesis de la creación por ser la primera y la última cifra reunidas. En este sentido de totalidad se revela como un retorno a la unidad, cerrando el ciclo. Un origen y un fin; un todo surge del uno y vuelve al uno.
TETRACTYS es la forma gráfica en que Pitágoras dejó su Conocimiento.


      1 + 2 + 3 + 4 = 10

 

Les Enseñaba Pitágoras que:

 

El llamado Número Paradigma refleja lo preexistente en el Pensamiento del Todo, siendo el Todo una ilimitada multitud en donde la Década simboliza el equilibrio preexistente y natural entre el conjunto y sus partes. En todas las cosas manifestadas del universo hay para el conjunto y las partes razones de concordancia, basadas en la Década.
La Tetractys es el reflejo de los acordes musicales esenciales de la armonía cósmica existente entre el Cosmos y el Microcosmos, armonizados por una correspondencia entre el número y el ritmo del cosmos con el número y el ritmo del hombre siendo la clave de esta armonía el número 10. Cosmos
es el orden Universal percibido y Microcosmos el hombre. La sintonizada constitución humana dentro de la Tetractys se manifiesta así:


El "1" es Nous o el espíritu, la mente superior intuitiva
El "2" es Psiche o el alma individual
El "3" es Eilodón o el cuerpo astral
El "4" es Soma o el cuerpo físico

El alma está sometida a sucesivas reencarnaciones, cuando se libra de la materia, el dolor y el sufrimiento, pasa a ser un Daimón o Genio Divino que no regresa a la Tierra y habita los Jardines Estelares de la Vía Láctea. Todas las almas derivan de la Gran Alma Universal. La Ley de la Armonía es la Ley del Amor, amor hacia las plantas, amor hacia los animales, amor a las personas y amor hacia lo divino. Son los números, no lo olvidéis, quienes guardan la clave universal rigiendo ellos la Ley Ternaria de la constitución de los mundos, presididos por la Ley Septenaria. DIOS es la Fuente de la Armonía Universal en la que estamos inmersos, es la Substancia Indivisible que tiene por Número a la Unidad la cual contiene al Infinito, por tanto DIOS se puede representar con esta ecuación:

0 : infinito = 1

Dos son las evoluciones del Universo, una es la material, la otra es la espiritual. Mediante la evolución material se va alcanzando insensiblemente el plano espiritual, pasando desde el mundo exterior hacia el mundo interior. Todos los hombres son emanados de un Orden Superior. Los planetas son la expresión directa del Pensamiento de DIOS. El espíritu es inmortal, es una chispa del Espíritu Divino. El alma es parte de la manifestación del espíritu y como hombre se encuentra encerrada entre dos puertas más allá de las cuales nada puede ver: Una puerta es el nacimiento, la otra es la muerte. El alma mantiene después de la muerte la individualidad en la otra vida. Conserva de la Tierra sólo aquellos recuerdos positivos útiles para su evolución. Antes de volver a encarnar promete el alma: Recordar la verdad en el mundo de la mentira; evocar la belleza espiritual en el mundo de la materia; acordarse del amor en el mundo del odio y no olvidar su verdadero origen divino en un mundo velado. Todo eso y mucho más prometimos como almas recordar en el mundo al que descendimos con el fin de poder crecer y evolucionar. Amigos, el nacimiento es una muerte espiritual, la muerte es la resurrección celestial. La alternancia de nacimiento y muerte es necesaria para la evolución del alma. Cada vida se va encadenando con una implacable lógica regida por la Ley de Repercusión de las Vidas en donde las acciones pasadas están repercutiendo en la vida presente. Eso explica las aparentes injusticias del destino y condiciona las características al nacer, de tal manera que las enfermedades, las deformidades, las miserias y los sufrimientos son el resultado de compensación de las acciones de la vida anterior. Ello así sucede para que el alma pueda superarlas en el cuerpo físico y entonces crecer. Llegará el día, amigos míos, en que la gran masa de la humanidad pasará a otro planeta para comenzar en él un nuevo ciclo en la serie de los ciclos de la cadena planetaria por los que la humanidad desarrollará sus principios intelectuales para que se pueda dar cumplimiento a la Sagrada Ley de Evolución, que nos lleva a mundos cada vez más etéreos y sutiles, hasta finalizar en la Esfera del Estado Divino en el Espíritu Puro.
Cuando Pshiche el alma individual preguntó ¿Quién soy? No soy de este mundo, no vengo de la Tierra, voy hacia otra parte, pero hacia dónde voy? La Voz Interior le respondió: Pshiche, ¡conócete a ti mismo! El alma, nuestra alma, debe vencer a la materia para lograr por sí misma desarrollar sus latentes facultades. Cuando ya no necesita encarnar, pasa al estado Divino en completa Unión con la Inteligencia Pura o Superior de la que emanó. Y con su propia individualidad, convertida ya, en espíritu puro, se une a DIOS que es nuestro arquetipo. Para lograrlo es necesario comenzar a realizar la Verdad en la Inteligencia, la Virtud en el Alma y la Pureza en el Cuerpo. Siendo el Bien lo único real. Cuando más se asciende en la Evolución, más Libre se es al ir penetrando en la Luz, recibiendo de Ella la Fuerza para el Bien.
 


Frente a la estatua de mármol de la Musa Tácita, efigie de una hermosa mujer velada que acerca a los labios el dedo índice de su mano derecha y puesta en su pedestal antes del umbral, Pitágoras que acompañaba al alumno, se detenía y le decía:

Esta imagen no se apartará un instante de tu mente mientras dure el período de tu noviciado. Ella te recordará el deber que contraes desde este momento, de guardar el más riguroso silencio. No podrás nunca dirigir una sola palabra a tus compañeros ni a tus instructores durante las clases y en las horas de trabajo. En los ratos de asueto y descanso hablarás lo menos posible, ciñéndote a lo indispensable. Desde este momento rendirás, pues, culto constante al símbolo que esta Musa representa. Ella será la mentora de tu vida mientras dure la preparación en el primer grado preparatorio. Amarás el silencio sobre todas las cosas. Observarás sin hacer nunca objeción alguna. No preguntarás ni responderás. Pero intentarás en tu beneficio de concentrar la atención en retener todo cuanto se te enseñe. No te será concedido el privilegio de hablar en la Escuela hasta que tu palabra valga más que el silencio al que te hallarás sometido como disciplina.
Las Musas sólo son las terrestres efigies de las potencias divinas que vais a contemplar por vuestros propios ojos, la inmaterial y sublime belleza. De igual modo que ellas miran al Fuego de Hestia de que emanan, y que les da el movimiento, el ritmo y la melodía, así debéis sumergiros en el Fuego central del universo, en el Espíritu divino para difundiros con él en sus manifestaciones visibles.


Si eran las lecciones aprovechadas y la conducta del novicio aprobada luego de dos años, pasaba a formar parte de los discípulos internos del primer grado, el que duraba otros dos años. Quienes ya no tenían el veto del silencio ingresaban después al aula de los alumnos de segundo grado, entrando en calidad de oyente. Entonces escuchaban:

Respeta toda creencia. Elige a los de más destacada virtud por amigos. Sé sobrio en el comer. Vence del mismo modo la pereza, la lujuria y la ira. Sobre todo respétate. No permitas que en la noche cierre el sueño tus párpados sin examinar juiciosamente todas las acciones del día. Pregúntate: ¿En qué habré faltado? ¿Qué dejé de realizar que debía haber hecho?
Vuestro propio Ser, vuestra alma, ¿No son un microcosmo, un pequeño universo?. Pero ellos están llenos de tempestades y discordias. Se trata de realizar la unidad en la armonía y aquellas discordias han de desaparecer. Entonces y sólo entonces, Dios descenderá en vuestra conciencia, entonces participaréis de su poder y haréis de vuestra voluntad la piedra del hogar, el altar de Hestia, el trono de Júpiter.


Segundo Grado de la Enseñanza. 
LOS MATEMÁTICOS

El matemático aprendía la correspondencia de los números con los cuerpos geométricos, su símbolo y su interpretación correspondiente. En este período, el iniciado, develaba la Mitología a través del estudio esotérico de los números de la psiquis. Se comprendía que los números no eran una cantidad abstracta, sino la virtud intrínseca y activa de Dios frente a la armonía Universal. Observaba los principios de su propia inteligencia antes de aplicarlos al mundo exterior. Pitágoras les revelaba un Universo cual ser vivo, animado por una gran alma y una gran inteligencia. La cosmogonía era el conocimiento de los movimientos de los planetas, del Sol, y de las estrellas. Todos estos cuerpos celestes eran sistemas gobernados por las mismas leyes de nuestro sistema solar y cada uno ocupaba su rango en el inmenso Universo. Cada uno de esos mundos constituía un pequeño universo, que tenía su correspondencia con el mundo espiritual; pero estas nociones no eran divulgadas a la masa. Las almas, reinos, especies de este mundo venían de Dios, descendían del Padre, es decir, emanaban de un orden espiritual inmutable y superior, así como también de una evolución material anterior, es decir, de un sistema solar extinguido.

Los pitagóricos llamaban "día de oro" aquel en que Pitágoras daba la bienvenida a los alumnos de segundo grado. Hecho que coincidía con la fiesta de un día solar. El acusmático ascendía a matemático, con lo que nacía el pitagórico a la Luz Solar ya que participaba en el misterio y la comunión de la palabra. Recibía sus lecciones de manera directa por el Maestro en cuya Enseñanza con los propios comentarios y las lecciones del Maestro los nuevos alumnos irían desentrañando su sentido tanto en lo esotérico como en lo exotérico. Practicaba el pitagórico la manera de alcanzar el silencio positivo, mediante la forma de sus pensamientos y su magnetismo. Es allí, en el silencio en dónde se recibe el privilegio de la acción benéfica de su contenido y en esas tranquilas aguas se halla la purificación de la humildad. Con el hábito del silencio se aprende a escuchar, primero las palabras, luego las vibraciones hasta saber encontrar la armonía entre todas las cosas. Venía luego la enseñanza de ese nivel.

 

En el imaginario viaje al pasado apreciamos al Maestro que da inicio a la nueva etapa:

 

        Bienvenidos seáis en este hogar del conocimiento. Desde este momento puedo llamaos "Hijos del Silencio" puesto que acabáis de trascender la dilatada prueba de saber callar, una de las más arduas del discipulado. Pero esto no basta. En los cursos que ahora os esperan revestidos de la dignidad de matemáticos, esta augusta filiación tiene que granar en sabiduría. De lo contrario, habríais sólo obtenido el silencio estéril de las piedras. Debéis llegar al silencio positivo, articulando a través de él todas las fuerzas de su pensamiento y magnetismo. En sus aguas tranquilas se halla la purificación de la humildad. No olvidéis nunca que la elegancia completa, la que dimana a la par del cuerpo y el alma, es resultado de la serenidad, del equilibrio de todas vuestras facultades potenciales. Y que la serenidad es la flor secreta de la humildad y la sencillez. Con el silencio se aprende a escuchar, primero las palabras, luego las vibraciones. Porque todo tiene un lenguaje en la vida, aun lo que nos parece mudo. Todo habla al que es capaz de escuchar y comprender sabiendo encontrar esa armonía.

        Ahora empieza para vosotros, trascendido el período de preparación, el ciclo de conocimiento que no sería entendido en vuestro adiestramiento en el silencio, sin antes conocer. A eso venís, engrosando las filas de los matemáticos. Emplearéis el lenguaje como un afinado instrumento armonioso. Sólo así penetrarán vuestras palabras en el alma de los que os escuchen. Así crearéis con ellas música de pensamiento. Sin embargo, os aconsejo que seáis siempre parcos en hablar. Reflexionando antes de hacerlo. Cultivad la dulzura del lenguaje si queréis que sea una fuerza, si anheláis que sea en verdad un medio eficaz de persuasión. Pero antes que nada sed verídicos. Únicamente la verdad da a la palabra su poder. La palabra vuestra debe ser sagrada como un juramento. Yo experimento el regocijo profundo de vuestro ingreso aquí, como discípulos directos míos.

        El cero representa lo absoluto e infinito, lo eterno en potencia que no es un valor pero valoriza todas las cosas, lo que no es una realidad pero sí es el espacio donde la realidad se manifiesta. El cero es el principio viviente en estado latente previo a la Manifestación.
        El uno es el principio de todo. Es el símbolo de Dios. El uno es el germen del inmortal e infinito Espíritu, la causa eterna de la que emanan todas las cosas temporales, visibles y sensibles. Al manifestarse ese Uno indivisible, pasa a ser Dios manifestado, el Padre.
        Entonces el uno se halla reflejado en el dos, los pares de opuestos, la dualidad esencial, símbolo de la díada.
        Del uno y del dos nace el tres que completa la tríada. Es la Trinidad. El tres es el hijo, la manifestación divina en el tiempo. Con la tríada tenemos el símbolo primario, la forma perfecta del triángulo equilátero que representa la vida.
        Sucede al número tres el cuatro, la cifra básica del mundo objetivo, pilar de los elementos terrenos. Estos primeros números forman en símbolo del cuaternario, que da paso en su volumen a un poliedro simple, o sea el tetraedro.
        La circunferencia con el triángulo dentro, el cero, el infinito con el punto central, el uno y los nueve puntos es un símbolo cuya interpretación puede realizarse a través de múltiples y misteriosas claves, que no están ahora al alcance de vuestra capacidad.
        A partir del cuatro nos encontramos con que el cinco es la representación genuina del hombre. Es el quinario glorificado, es el ser perfecto con los brazos tendidos en señal de fraternidad a todo cuanto le rodea. La interpretación de los dos brazos horizontales equivale al oriente y occidente de la estrella de cinco puntas o pentalfa. Las dos inferiores equivalen a las dos piernas humanas, en este caso separadas, indicio de marcha, de evolución.
        El número siguiente, el seis, representa el doble triángulo enlazado. El superior el es positivo cuyo vértice se dirige hacia lo alto. El inferior es negativo, posee el vértice dirigido hacia abajo. Es la divinidad contemplando su reflejo invertido en las aguas de la manifestación.
        El siete se transforma en el septenario divino, símbolo a la vez del hombre y del universo. Es el ser humano como microcosmos, el individuo completo, perfecto que a través del tiempo ascendiendo en la evolución, ha trascendido los principios inferiores, el cuaternario de la materia, mediante la trinidad superior o divina que, potencialmente, todos somos susceptibles de alcanzar puesto que la poseemos en estado latente.
        El ocho, el doble cuadrado, ha sido llamado el símbolo de la pureza ya que, mediante esta virtud los cuatro elementos inferiores del hombre se transfieren al trascenderse a su fuerza, a su elevada potencia.
        El nueve es la triple trinidad, la tres veces grande deidad del cosmos. Nuestra religión le ha dado la forma simbólica con las nueve hijas de Zeus, las Musas divinas, cuyo simbolismo es mucho más profundo del que comúnmente se imagina el profano.
       Si sumamos los cuatro primeros números obtendremos el diez, la década sublime, el principio y fin de todas las cosas, el uno y el cero, el punto y la circunferencia, cuerpo máximo y perfecto.

       El espíritu del hombre o el intelecto tienen de Dios su naturaleza inmortal, invisible, absolutamente activa. Porque el espíritu es lo que se mueve por sí mismo. Considero al cuerpo su parte mortal, divisible y pasiva. Lo que llamamos alma está estrechamente unida al espíritu, pero formado por un tercer elemento intermedio que proviene del fluido cósmico. El alma se semeja, pues, a un cuerpo etéreo que el espíritu se teje y se construye a sí mismo. Sin ese cuerpo etéreo, el cuerpo material no podría ser animado, y sólo sería una masa inerte y sin vida.
        El alma tiene una forma semejante a la del cuerpo que vivifica, y le sobrevive después de la disolución o la muerte. Ella se vuelve entonces el sutil vehículo que lleva al espíritu hacia las esferas divinas o le deja caer en las tenebrosas regiones de la materia, según que ella es más o menos buena o mala. Más la constitución y evolución del hombre se repite en círculos que se agrandan sobre toda la escala de los seres y en todas las esferas. Al igual que la humana Psiquis lucha entre el espíritu que la atrae y el cuerpo que la retiene, así la humanidad evoluciona entre el mundo natural y animal, donde ella sumerge sus raíces terrestres y el mundo divino de los puros espíritus, donde está su manantial celeste y hacia el cual aspira a elevarse. Y lo que pasa en la humanidad pasa en todas las tierras y en todos los sistemas solares en proporciones siempre diversas, en modos siempre nuevos. Extended el círculo hasta el infinito y, si lo podéis, abarcad en un solo concepto los mundos sin límites. ¿Qué encontráis en ellos?. El pensamiento creador, el fluido astral y mundos en evolución: el espíritu, el alma y el cuerpo de la divinidad. Levantando velo tras velo y sondeando las facultades de la divinidad misma, veréis la Triada y la Dyada envolviéndose en la sombría profundidad de la Mónada cómo una eflorescencia de estrellas en los abismos de la inmensidad.

Tercer Grado de la Enseñanza. 
LA TEOFANÍA

Con el estudio a través de los símbolos esotéricos de los Números y de la Psiquis, los discípulos se embebían en el hecho, que es en la inteligencia y con ella, que la Verdad se irradia sobre los tres mundos, haciéndolo pasar, desde el mundo exterior (Exotérico) hacia el interior (Esotérico). Se estudiaba la Cosmología. Es decir, con lo anterior se despertaba la conciencia, para que el alma se volviera a sí misma, observando todas las vidas y todos los mundos (pasado, presente y futuro, unidos en la Eternidad). “CONÓCETE A TI MISMO Y CONOCERAS EL UNIVERSO DE LOS DIOSES”, era la máxima. Se llegaba así al estudio y conocimiento de la Reencarnación de las Almas donde el hombre Liberado es el último estadio del proceso.

 

Pitágoras los internalizaba con

En la proximidad de la muerte, el alma presiente su separación del cuerpo. Una vez ocurrida, ella se escapa liberada, y se siente arrebatada hacia la luz espiritual a la que pertenece. Esto sucede si es que ella ha despertado a sus sentidos espirituales. No sucede lo mismo con el hombre ordinario. El alma pasa a una fase intermedia, que puede prolongarse por mucho tiempo, en la que debe purificarse antes de seguir su viaje. Luego es conducida por un guía hacia donde se encuentran otras almas semejantes a ella. En la medida de su esfuerzo terrestre y de la luz adquirida será la duración de esta vida celeste. Sólo pueden prolongarla los más sublimes, los más perfectos. Las otras almas son conducidas a reencarnarse para una nueva prueba y así poder ascender un escalón más. Sin embargo, no han perdido su origen divino. Despiertan sobre una atmósfera densa - la tierra - borrada la consciencia divina. El niño ha nacido, el recuerdo de vidas anteriores quedará en las profundidades ocultas del olvido. Este recuerdo revivirá sólo por medio del dolor, la ciencia, el amor o la muerte. A través de la encarnación y de la desencarnación se descubre el verdadero sentido de la vida y de la muerte. Es la evolución del alma y el objetivo de su inmortalidad. El nacimiento terrestre es una muerte desde el punto de vista espiritual, y la muerte una resurrección celeste. Las vidas continúan, no se parecen, pero siguen una lógica. Cada una tiene su destino y está regidas por una ley de repercusión de las almas. Según ella, las acciones de una vida tienen su repercusión en la vida siguiente. Las injusticias, las deformidades, tanto las miserias como la fortuna, tienen su explicación en que cada existencia es la recompensa o castigo de la precedente. Así el alma puede ascender o descender en la serie de vidas. Después de tantas vidas y muertes, cuando la psiquis o alma haya vencido a la materia, cuando asimilando sus facultades espirituales logre encontrar en sí misma el principio y fin de todas las cosas, entonces no necesitará de la encarnación y entrará en un estado divino. La apoteosis del hombre no es la inmersión en la inconsciencia, sino la actividad creadora en la suprema consciencia, así el alma llega a ser espíritu puro.

Los iniciados eran recibidos con esta invocación

¡Oh Zeus! Quita la venda de sus ojos ya que su raza es divina.
Que lleguen a discernir el error y a contemplar
La Verdad pura, sin velos.

La fase del desenvolvimiento de la mente abstracta empezaba con la teofanía un proceso místico con una dosificada y progresiva ordenación de variadas materias, que eran el fondo secreto de los Misterios Religiosos. Era un inicio religioso en la vida del pitagórico. 

El Maestro les decía:

 

Y así, algún día descubriréis en vosotros mismos la deidad secreta, el ente divino que subyace dormido en lo profundo de vuestro ser interno y que tenéis que despertar. A medida que os vayáis conociendo, esta deidad íntima se irá manifestando. Y en ello subyace la gran finalidad de la existencia. Cuando os conozcáis a vosotros mismos conoceréis todos los misterios del universo. Debéis conocer que son los mismos hombres los que atraen sus desgracias por propia voluntad y elección libre. La ley de las vidas sucesivas da la adecuada explicación a todas las desigualdades de nuestra existencia. Necesitamos muchas vidas, revertirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es la meta.

 

La evolución material y la evolución espiritual del mundo son dos movimientos inversos, pero paralelos y concordantes en toda la escala del ser. El uno sólo por el otro se explica y, vistos en conjunto, explican el mundo. La evolución material representa la manifestación de Dios en la materia por el alma del mundo que la trabaja. La evolución espiritual representa la elaboración de la conciencia en las mónadas individuales y sus tentativas de unirse, a través del ciclo de vidas, con el espíritu divino de que ellas emanan. Ver el universo desde el punto de vista físico, o desde el punto de vista espiritual, no es considerar un objeto diferente, es contemplar el mundo desde
los dos extremos opuestos.

El origen del Bien y el Mal es un misterio incomprensible para el que no se ha dado cuenta del origen y del fin de las cosas. Una moral que no tiene en cuenta los supremos destinos del hombre, sólo será utilitaria y muy imperfecta. Además, la libertad humana no existe de hecho para los que se sienten siempre esclavos de sus pasiones, y no existe de derecho para los que no creen en el alma ni en Dios, y para quienes la vida es un relámpago entre dos nadas. Los primeros viven en la servidumbre del alma encadenada a las pasiones; los segundos en la servidumbre de la inteligencia limitada al mundo físico. No ocurre lo mismo al hombre religioso, ni al verdadero filósofo, y con mayor razón al iniciado, que realiza la verdad en la trinidad de su ser y en la unidad de su voluntad... Todo espíritu siente parcialmente por instinto lo que el iniciado comprende totalmente por el intelecto, a saber: que el Mal es lo que hace descender al hombre hacia la fatalidad de la materia, que el Bien es lo que le hace subir hacia la ley divina del Espíritu. Si el hombre nace por vez primera en esta vida, ¿cómo explicar los males sinnúmero que parecen caer por azar sobre él? ¿Cómo admitir que hay una eterna justicia, cuando los unos nacen en una condición que lleva fatalmente en sí la miseria y la humillación, mientras que otros nacen con la fortuna y viven dichosos? Pero si es cierto que hemos vivido otras vidas, que después de la muerte viviremos otras más, que a través de todas esas existencias reina la ley de recurrencia y de repercusión, entonces las diferencias de alma, de condición, de destino, sólo serán los efectos de las vidas anteriores y las múltiples aplicaciones de aquella ley. Las diferencias de condición provienen de un desigual empleo de la libertad en nuestras vidas pasadas...

El universo visible, el cielo con todas sus estrellas no es más que una forma pasajera del alma del mundo, de la grande Maia, que concentra la materia esparcida en los espacios infinitos, luego la disuelve y la disemina en imponderable fluido cósmico. Cada torbellino solar posee una parcela de esa alma universal, que evoluciona en su seno durante millones de siglos, con una fuerza de impulsión y una medida especial. En cuanto a las potencias, a los reinos, a las especies y a las almas en los astros de este pequeño mundo, vienen de Dios, descienden del Padre, es decir, que ellas emanan de un orden espiritual inmutable y superior, así como de una evolución material anterior, es decir, de un sistema solar extinguido. De esas potencias invisibles unas, absolutamente inmortales, dirigen la formación de este mundo, otras esperan su florecimiento en el sueño cósmico o en el divino ensueño para volver a entrar en las generaciones visibles, según rango y según la ley eterna. El alma solar y su fuego central, que mueve directamente a la gran Mónada, elabora la materia en fusión. Los planetas son hijos del Sol. Cada uno de ellos, elaborado por las fuerzas de atracción y de rotación inherentes a la materia, está dotado de un alma semiconsciente salida del alma solar, y tiene su carácter distinto, su papel particular en la evolución. Como cada planeta es una expresión diversa del pensamiento de Dios, como ejerce una función especial en la cadena planetaria, los antiguos sabios han identificado los nombres de los planetas con los grandes dioses, que representan las facultades divinas en acción en el universo. El hombre supone el reino anterior de una humanidad celeste que preside al nacimiento de la humanidad terrestre y le envía, como las ondas de una marea formidable, nuevos torrentes de almas que se encarnan en su seno y hacen lucir los primeros rayos de un divino día en este ser temeroso, más impulsivo, audaz, que, apenas salido de las tinieblas de la animalidad, se ve obligado a luchar con todos los poderes de la naturaleza para poder vivir. El problema interior, el de cada uno y el de todos, es el problema del alma, que descubre en sí misma un abismo de tinieblas y de luz, que se contempla con una mezcla de encanto y de temor, y se dice: “Yo no soy de este mundo, porque él no basta para explicarme. No vengo de la tierra y voy a otra parte. ¿Pero adónde?”. Es el misterio de Psiquis, que contiene todos los demás misterios. 

La cosmogonía del mundo visible nos ha conducido a la historia de la tierra y ésta al misterio del alma humana. Con él tocamos al santuario de los santuarios, al arcano de los arcanos. Una vez despierta su conciencia, el alma se vuelve para sí misma el más asombroso de los espectáculos. Pero esta misma conciencia no es más que la superficie iluminada de su ser, donde ella sospecha abismos oscuros e insondables. En su ignota profundidad, la divina Psiquis contempla con mirada fascinada todas las vidas y todos los mundos: el pasado, el presente y el futuro que une con la Eternidad. “Conócete a ti mismo y conocerás el universo de los dioses”, he aquí el secreto de los sabios iniciados. Pero para penetrar por esa puerta estrecha de la inmensidad del universo invisible, despertemos en nosotros la vista directa del alma purificada y armémonos con la antorcha de la Inteligencia, de la ciencia de los principios y de los números sagrados.

Las almas poco evolucionadas existen y se estacionan en lo inferior, sin salir de ello durante inmensos períodos, y sólo después de grandes revoluciones cósmicas, ellas pasan a un reino superior cambiando de planeta. Todo lo que ellas pueden hacer durante el período de vida de un planeta, consiste en subir algunos grados. ¿Dónde comienza la Mónada? Igual sería preguntar la hora en que se ha formado una nebulosa, o que un sol ha lucido por vez primera. Sea de ello lo que quiera, lo que constituye la esencia de cualquier hombre ha debido evolucionar durante millones de años a través de una cadena de planetas, conservando a través de todas esas existencias un principio individual que por todas partes la sigue. Esa individualidad oscura, pero indestructible, constituye el sello divino de la Mónada en que Dios quiere manifestarse por la conciencia. Cuando más ascendemos, más la Mónada desarrolla los principios latentes que en ella están. La fuerza polarizada se vuelve sensible, la sensibilidad instinto, el instinto inteligencia. Y a medida que se enciende la antorcha vacilante de la conciencia, esta alma se vuelve más independiente del cuerpo, más capaz de llevar una existencia más libre.

Las vidas se siguen y no se parecen, pero se encadenan con una lógica implacable. Si cada una de ellas tiene su ley propia y su destino especial, su enlace está regido por una ley singular que se podría llamar la repercusión de las vidas. Según esa ley, las acciones de una vida tienen su repercusión fatal en la vida siguiente. No solamente el hombre renacerá con los instintos y las facultades que ha desarrollado en su precedente encarnación, sino que el género mismo de su existencia será determinado en gran parte por el buen o mal empleo que haya hecho de su libertad en la vida precedente. Las injusticias aparentes del destino, las deformidades, las miserias, los golpes de fortuna, las desgracias de todo género, encuentran su explicación en el hecho de que cada existencia es la recompensa o el castigo de la precedente. Una vida criminal engendra una vida de expiación; una vida imperfecta, otra de pruebas. Una vida buena determina una misión; una vida superior, una misión creadora. La sanción moral que se aplica con imperfección aparente desde el punto de vista de una sola vida, se aplica pues con una perfección admirable y una justicia minuciosa en la serie de las vidas. En esta serie puede haber progresión hacia la espiritualidad y hacia la inteligencia. A medida que el alma asciende, adquiere una parte más grande en la elección de sus reencarnaciones. El alma inferior sufre su imperio; el alma media elige entre las que se le ofrecen; el alma superior que se impone una misión, la escoge por abnegación. Cuanto más elevada es el alma, más elevada conserva la conciencia, y más clara la irrefragable percepción de la vida espiritual, que reina más allá de nuestro horizonte terrestre, que la envuelve como una atmósfera de luz y envía sus rayos a nuestras tinieblas.

La contemplación es la más alta cima de la filosofía. Practicad observando el orden y la sucesión de toda acción y de toda palabra hasta tener las alas para participar de los bienes divinos y así al morir dejemos lo material y emprendamos el sendero celestial.

La MUERTE la explicaba de la siguiente manera:

 

Al morir un individuo llega al Más Allá. No debéis sentiros superiores a nadie por haber alcanzado esta etapa del conocimiento. Amigos míos, quien muere, si su alma es de tipo inferior o poco evolucionada, despierta, después de un breve período de inconsciencia, en el Erebo, la región sombría más densa, la más próxima al mundo material. Es esta una región de sufrimientos y angustias. El alma se halla allí prisionera de sus propios pecados y vicios, atada por sus mismas cadenas. Quiere salir de allí, la región de los martirios, pero es una isla, rodeada por el Aqueronte, un río cenagoso que el alma no puede cruzar. El tiempo y el sufrimiento operan la debida purificación quitando el lodo del pecado y los vicios, liberando al desencarnado de las partículas más groseras de su naturaleza inferior.
Los que han vivido una vida más pura y honesta atraviesan esas oscuras regiones en la barca de Caronte a través de los ríos Aqueronte y Cocito y de la laguna Estigia. En ese paso por las oscuras regiones deja el alma parte de sus lastres terrenales. Desembarca en la región del Hades, donde encuentra a los seres queridos que han muerto anteriormente, como lo son los de familiares y amigos. En el Hades se desgastan y queman los residuos emocionales de la índole que sean. Cada cual crea allí su propio ambiente. Va desechando el alma paulatinamente sus hábitos vulgares, sus rutinas cotidianas y se va posesionando de la naturaleza más sutil de su doble. Cuando ha agotado las experiencias del Hades, se opera en el desencarnado la llamada segunda muerte. Fenece aquel cuerpo astral por inanición psíquica y desintegración natural. Tras un período de semi adormecimiento, pasa al Tártaro, región más serena y diáfana, el plano de la mente. En él recoge el alma el fruto asimilado de sus experiencias y estudios. Se traducen en realidad sus conceptos y su razón de las cosas. Despejada ya de sus deseos y emociones, vive de aquellas ideas por las que no fluyen los vientos inestables de lo emotivo y transitorio.
Las almas de los que han desenvuelto en la Tierra su contraparte superior, su naturaleza espiritual, del Tártaro pasan después del auto-juicio de las almas a los Campos Elíseos, la tierra de la perpetua felicidad. Allí gozan las almas de un dilatado estado de bienaventuranza. Viven en una contemplativa paz entre paisajes de inenarrable belleza. Reina una primavera eterna en una variada sinfonía de armonías. Las almas viven en un éxtasis sin fin acumulando reservas de beatitud que en su próximo descenso a la Tierra alimentará, cual chispazos del recuerdo celeste, sus nobles propósitos, sus sueños de esperanza. En ese estado de contemplación perpetua, se curan todos los dolores del mundo, y las herida recibidas en la Tierra. Cuando un alma, según sea su capacidad de adelanto y saturación, ha asimilado la experiencia benéfica y gozosa de los Campos Elíseos, siente la necesidad de retornar a la Tierra en busca de nuevas experiencias.
Entonces desciende la corriente del Leteo incorporándose aquellos elementos necesarios de cada plano en sentido inverso, o sea por relación de menor a mayor densidad. Atraviesa nuevamente el Tártaro, el Hades y, vadeando los ríos que los separan, vuelve a la Tierra donde, de acuerdo con sus deudas y haberes anteriores toma una nueva envoltura material adecuada al ambiente donde allegará las nuevas y necesarias experiencias para su progreso.

Una vez en la Tierra, no guardan las almas por lo común, más que leves reminiscencias de su largo viaje por el Más Allá, así como de sus vidas anteriores.

 

La Evolución es la ley de la Vida.
El Número es la ley del Universo.
La Unidad es la ley de Dios.

 

La variedad de seres que componen el Universo es infinita y responde a la combinación de las tres fuerzas primordiales, a saber: MATERIA, ALMA, ESPÍRITU. Las tres bajo el impulso creador de la Unidad Divina que las mezcla, concentra, diferencia y las anima. Nosotros mismos escogimos este cuerpo, cada uno trae al cuerpo los defectos y errores de su vida anterior hasta restablecer el equilibrio por las faltas cometidas, faltas que dependen de nuestra exclusiva voluntad y, de encarnación en reencarnación se van ajustando hasta que, por el Augusto decreto del Destino el Bien termina por triunfar. De esta Enseñanza lograd la resignación primero y la rectificación después. Aceptad la razón de vuestro sufrimiento, está en vosotros mismos, en conductas erradas de la anterior y presente vida. Podéis hacer fácil lo difícil evitando lo que dio lugar a lo difícil. El auto-conocimiento os lleva a la liberación por medio de la purificación.

¿Cuál es el objetivo final del hombre? Después del ciclo de tantas vidas y tantas muertes, con nacimientos, calmas y despertares, cuando el alma haya vencido los apegos a la materia, cuando desarrolle sus facultades espirituales, cuando en sí misma haya encontrado el principio y el fin de todas las cosas, entonces la encarnación ya no será necesaria y entrará en el divino estado de completa unión con la Divina Inteligencia.

Cuarto Grado de la Enseñanza. 
REALIZACIÓN - ARMONÍA 

En esta etapa se desarrollaba la voluntad, para que la Verdad penetrara en lo profundo del ser del discípulo y éste se pudiera proyectar en la práctica de la vida. Aquí, él necesitaba, según Pitágoras, realizar la Verdad en Inteligencia, la Virtud en el Alma y la Pureza en el Cuerpo. En este grado el ADEPTO debía desarrollar potencialidades superiores. Para ello internalizaban que el principal propósito de los seres humanos, que ellos alcanzarían, tendría que ser la purificación de sus almas mediante el cultivo de virtudes intelectuales, la abstención de los placeres de los sentidos y la práctica de diversos rituales religiosos.

Pitágoras les enfatizaba:

        Por medio de la iniciación en la inteligencia lograsteis acceder a la voluntad, la más difícil de todas. Ahora deben hacer a la verdad descender en las profundidades de su ser,  hacer la obra en la práctica de la vida. Para alcanzar ese ideal, se precisa reunir tres
perfecciones: Realizar la verdad en la inteligencia, la virtud en el alma, la pureza en el cuerpo.
        Os es preciso, pues, que el cuerpo esté purificado para que el alma lo esté también. Se precisa asimismo que el alma sin cesar iluminada por la inteligencia, adquiera el valor, la abnegación y la fe, en una palabra, la virtud, y con ella se forme una segunda naturaleza que substituya a la primera. Necesario es, en fin, que el intelecto alcance la sabiduría por la ciencia, de tal modo que en todo sepa distinguir el bien del mal, y ver a Dios en el más pequeño de los seres como en el conjunto de los mundos.
        Si poseen una energía suficiente, entraréis en posesión de facultades y de poderes nuevos. Los internos sentidos del alma se abren, la voluntad irradia en los demás con un magnetismo corporal penetrado por los efluvios del alma astral, electrizado por la voluntad, con un poder aparentemente milagroso. A veces curarán enfermos por la imposición de las manos o por vuestra sola presencia. Con frecuencia penetrarán en los pensamientos de los hombres con la mirada sola. Otras veces, en estado de vigilia, verán acontecimientos que se producen a larga distancia. Obrarán a lo lejos por la concentración del pensamiento y de la voluntad sobre personas que le son afines a distancia, como si su cuerpo astral pudiera transportarse fuera de su cuerpo material. La aparición de moribundos o de muertos a los amigos, es exactamente el mismo fenómeno. Únicamente que la aparición que el moribundo o el alma del muerto produce, generalmente por un deseo en la agonía o en la segunda muerte, como adeptos la ejecutarán en plena salud y en plena conciencia. Sin embargo, no podrán hacerlo más que durante el sueño y casi siempre durante un sueño letárgico. En fin, se sentirán como rodeados y protegidos por seres invisibles, superiores y luminosos, que les prestarán su fuerza y los ayudarán en su misión.

        El origen del bien y del mal es un misterio incomprensible para el que no se ha dado cuenta del origen y del fin de las cosas. Una moral que no tiene en cuenta los supremos destinos del hombre, sólo será utilitaria y muy imperfecta. Además, la libertad humana no existe de hecho para los que se sienten esclavos de sus pasiones; y no existe de derecho para los que no creen en el alma ni en Dios, y para quienes la vida es un relámpago entre dos nadas. Los primeros viven en la servidumbre del alma encadenada a las pasiones; los
segundos en la servidumbre de la inteligencia limitada al mundo físico. No ocurre lo mismo al hombre religioso, ni al verdadero filósofo, y con mayor razón al iniciado, que realiza la verdad en la trinidad de su ser y en la unidad de su voluntad. Para comprender el origen del bien y del mal, el iniciado mira los tres mundos con los ojos del espíritu. Ve el mundo tenebroso de la materia y de la animalidad donde domina el inexorable Destino. Ve el mundo luminoso del Espíritu, que para nosotros es el mundo invisible, la inmensa jerarquía de las almas libres, donde reina la ley divina y que constituye por sí misma la Providencia en acción. Entre los dos, ve, en un claroscuro, a la humanidad, que le sumerge por su base en el mundo natural y toca por sus cimas al mundo divino. Tiene por genio: La Libertad. Porque desde el momento en que el hombre percibe la verdad y el error, queda en libertad para elegir: unirse a la Providencia cumpliendo la verdad, o caer bajo la ley del destino siguiendo el error. El acto de la voluntad, unido al acto intelectual, no es más que un punto matemático, pero de ese punto brota el universo espiritual. Todo espíritu siente parcialmente por instinto lo que el iniciado comprende totalmente por el intelecto, a saber: que el Mal es lo que le hace descender hacia la fatalidad de la miseria, que el Bien es lo que le hace subir hacia la ley divina del Espíritu. Su verdadero destino está en ascender siempre más alto y por su propio esfuerzo. Pero para esto es preciso también que sea libre de bajar a lo más bajo. El círculo de la libertad se ensancha hasta lo infinitamente grande a medida que se sube; se empequeñece hasta lo infinitamente pequeño a medida que se baja. Cuanto más se sube, más libre se es; cuanto más se entra en luz, más fuerza se adquiere para el bien. Cuanto más se desciende, más se es esclavo, porque cada caída en el mal disminuye la comprensión de lo verdadero y la capacidad del bien. El Destino reina sobre el pasado, la Libertad sobre el porvenir y la Providencia sobre los dos; es decir, sobre el presente siempre existente, que se puede llamar la Eternidad.


        Hay entre los hombres una diversidad que proviene de la esencia primitiva de los individuos; hay otra que proviene del grado de evolución espiritual que han alcanzado. Desde este último punto de vista, se reconoce que los hombres pueden clasificarse en cuatro grupos, que comprenden todas las subdivisiones y todos los matices.
        1° En el primer grado, la mayor parte de los hombres, la voluntad obra sobre todo en el cuerpo. Se les puede llamar instintivos. Son propios, no solamente para los trabajos corporales, sino también para el ejercicio y desarrollo de su inteligencia en el mundo físico, por consiguiente en el comercio y la industria.
        2° En el segundo grado del desarrollo humano, la voluntad, y por consiguiente la conciencia, reside en el alma, es decir, en la sensibilidad reaccionada por la inteligencia, que constituye el entendimiento. Son los anímicos o pasionales. Según su temperamento, son propios para hombres de guerra, artistas o poetas. La mayoría de los hombres de letras y de los eruditos, son de esta clase. Porque viven en las ideas relativas modificadas por las pasiones y ceñidas por un horizonte limitado, sin elevarse hasta la Idea pura y la Universalidad.
        3° En una tercera clase de hombre mucho más raros, la voluntad ha adquirido el hábito de obrar principal y soberanamente sobre el intelecto puro, de arrancar la inteligencia de la tiranía de las pasiones y de los límites de la materia, lo que da a todas sus concepciones un carácter de universalidad. Son los intelectuales. Esos hombres forman héroes, mártires de la patria, poetas de primer orden en fin, y sobre todo verdaderos filósofos y sabios, los que debieran gobernar la humanidad. En esos hombres, la pasión no se ha extinguido, porque sin ésta nada se hace; ella constituye el fuego y la electricidad en el mundo moral. Sólo que en ellos las pasiones se han vuelto siervas de la inteligencia, mientras que en la categoría precedente la inteligencia es muy frecuentemente esclava de las pasiones.
        4° El más alto ideal humano es realizado por la cuarta clase de hombres, que posee el poder de la inteligencia sobre el alma y sobre el instinto, y que a ello agrega el poder de la voluntad sobre todo su ser. Por el dominio y posesión de todas sus facultades, ellos ejercen la supremacía. Han realizado la unidad en la trinidad humana. Gracias a esa concentración maravillosa, que enfoca todas las potencias de la vida, su voluntad, proyectándose sobre los demás, adquiere una fuerza casi ilimitada, una magia radiante y creadora.

 

        Recordad que el universo es un cosmos, un todo ordenado y armoniosamente conjuntado. El destino del hombre consiste en considerarse a sí mismo como una pieza de este cosmos, descubrir el lugar propio que le está asignado y mantener en sí y en su entorno, en lo que está de su parte, la armonía que es debida de acuerdo con el orden natural de las cosas. El Fruto de la Teofanía es la realización armoniosa de la vida.
        Son de suma importancia los números siete y el diez. El siete es 3+4, la unión del hombre (4) con la divinidad (3), representando la ley de la evolución. El diez es el número perfecto por excelencia, incluye todos los principios de la divinidad evolucionados y reunidos en una nueva unidad.
        El Universo es como un ser vivo, animado por una gran alma y una gran inteligencia. Todos los cuerpos celestes son sistemas gobernados por las mismas leyes de nuestro sistema solar y cada uno ocupaba su rango en el inmenso Universo.
        Practicad el rito de vuestra intimidad como los Iniciados en los Misterios. No pongáis jamás el alimento en vaso impuro. No sigáis senderos públicos. No llevéis estrecho el anillo.
        En la proximidad de la muerte, el alma presiente su separación del cuerpo. Una vez ocurrida, ella se escapa liberada, y se siente arrebatada hacia la luz espiritual a la que pertenece. Esto sucede si es que ella ha despertado a sus sentidos espirituales. No sucede lo mismo con el hombre ordinario. El alma pasa a una fase intermedia, que puede prolongarse por mucho tiempo, en la que debe purificarse antes de seguir su viaje. Luego es conducida por un guía hacia donde se encuentran otras almas semejantes a ella. En la medida de su esfuerzo terrestre y de la luz adquirida será la duración de esta vida celeste. Sólo pueden prolongarla los más sublimes, los más perfectos. Las otras almas son conducidas a reencarnarse para una nueva prueba y así poder ascender un escalón más. Sin embargo, no han perdido su origen divino. Despiertan sobre una atmósfera densa - la tierra - borrada la consciencia divina. El niño ha nacido, el recuerdo de vidas anteriores quedará en las profundidades ocultas del olvido. Este recuerdo revivirá sólo por medio del dolor, la ciencia, el amor o la muerte. El nacimiento terrestre es una muerte desde el punto de vista espiritual, y la muerte una resurrección celeste.
        Fijaos en la melodía de esa lejana arpa. El orden de esa melodía que oís es un trasunto fiel y armonioso del dibujo que los planetas trazan en el firmamento por razón de su potencia y afinidad. Magia pura es esta música.

        La epifanía o vista desde la altura; la vista directa; la teofonía o manifestación de Dios, son otras tantas ideas correlativas y expresiones diversas para señalar el estado de perfección en que los iniciados, que han unido su alma a Dios, contemplan la verdad total.

        Raros son los adeptos, más raros aún los que alcanzan este poder.

 

        La enseñanza comenzó en las profundidades de lo absoluto por la trinidad divina, termina en el centro de la vida por la trinidad humana. En el Padre, en la Madre y en el Hijo, el iniciado sabe reconocer ahora el Espíritu, el Alma y el Corazón del viviente Universo. Esta última iniciación constituye la base de la obra social, concebida a la altura y en toda la belleza de la idea, edificio al que cada iniciado debe llevar su piedra.


El discípulo salía de los cursos superiores con una gran madurez espiritual. Había trascendido ya el contenido teórico del pitagorismo. El desenvolvimiento integral de todo su ser le confería irradiación y prestancia. Esa majestad que, sobre todas sus virtudes y conocimientos, hacía que la gente reconociera y admirara a los discípulos de Pitágoras sólo por su aspecto y apariencia. Al finalizar el grado superior teofánico, se entraba de lleno en posesión de sus derechos, por haber desenvuelto sus capacidades. El pitagórico se convertía en el ideal encarnado de la Escuela y podía representarla en cualquier lugar, ejerciendo sobre sí mismo el deber de la autovigilancia. Algunos teofánicos partirían a lejanos lugares con el fin de fundar núcleos de hermandades y nuevos centros docentes. 

*

Cosmología Pitagórica

 

Es posible que nunca se resalte lo suficiente la importancia del pensamiento pitagórico para la cosmovisión europea. Pitágoras descubrió que no sólo había un orden oculto y eterno en el aparente caos del mundo de los sentidos —también intuido por otros, como por ejemplo, Heráclito, aunque con características distintas—, sino que ese orden, esa relación entre las cosas, podía expresarse con números. Es más, el orden mismo del cosmos son los números. Una consecuencia de la realidad del número es que el iniciado podía adentrarse en los secretos del cosmos operando directamente con esas ideas eternas y sin necesidad de referirse al cambiante mundo de los sentidos. Y es el filósofo —el mismo Pitágoras pasa por ser quien acuñó el término— el encargado de ir descubriendo el orden eterno, la divina danza de los números.
http://elsofista.blogspot.com/2005/03/pitgoras-y-su-visin-unificadora.html


Pitágoras, en el siglo VI a.C., fue el primero en utilizar la palabra Cosmos, o un Universo ordenado y armonioso.

Su Cosmología la enseñaba en el tercer y cuarto grado. Les decía que:

Al puro se le da una encarnación en lo puro, y al impuro en lo impuro. Es tarea del hombre comportarse de tal modo que, al abandonar la vida terrena, pueda esperar, volver a nacer en una forma más elevada.

Dentro del pneuma ilimitado, agitado por el movimiento eterno, se formo un cosmos esférico, limitado lleno, compacto sin distinción de partes. Este cosmos es el uno, la mónada, lo impar y constituye el principio de la unidad. El cosmos es una esfera viviente dotada de respiración y al respirar inhaló el pneuma ilimitado y el vacío, los cuales penetraron en si interior disgregando su unidad. Con ello se origina la pluralidad numérica de las cosas, cada una de las cuales es igual a una unidad o a un número. El vacío o el espacio sirven para disgregar la unidad primitiva del cosmos esférico y compacto y para determinar la naturaleza de las cosas, limitándolas y situándolas en
distintos lugares y haciendo posible el movimiento.

Dios es la mente suprema distribuida por todas partes y la causa de todas las cosas; no hay que rezar pidiendo para sí mismo, pues sólo Dios sabe lo que necesitamos. Dios tiene movimiento circular y está compuesto de sustancia de luz y verdad.

El alma es eterna por ser semejante a los astros y tienen en ellos su verdadera morada. El alma es una parte inmaterial, unida al cuerpo, siendo el alma la parte más importante del ser humano, que es capaz de vivir fuera del cuerpo, siendo por ahora una prisionera del cuerpo. Los seres se componen de ser y de no-ser, como elementos reducidos a la unidad por medio de la armonía entre los contrarios. Las cosas son iguales a números extensos y materiales que a la vez dan origen a las distintas figuras geométricas con su distinta posición en el espacio.

El concepto Cosmos describe el orden y la armonía inherentes a un universo regido por unas leyes cognoscibles e inteligibles por el hombre a través del número que es el principio elemental, «la esencia de todas las cosas», componente esencial de la armonía matemática que debe guiar, con finalidad religiosa, toda investigación sobre el universo.

El concepto del contrario surge como consecuencia de la respiración del pneuma ilimitado. Habiendo el cosmos respirado el pneuma ilimitado, provocó una dualidad en los conceptos de todas las cosas, provocando así la antítesis de todos los elementos creados. Siendo distintos y opuestos los elementos que componen las cosas. Debido a esta dualidad de lo creado, es necesario un vínculo que los coordine. Este vinculo es la armonía, así, los números y la armonía son los principios de las cosas. Todo es número y armonía, entonces la armonía es la causa y fundamento del cosmos. Los contrarios son el principio de las cosas, pues el ser es compuesto y formado de ellos, y que son inherentes a él. El infinito y la verdad son la esencia de las cosas.

El cosmos está formado por el pneuma ilimitado, es uno, sin partes, compacto pero limitado. Las cosas se formaron por el movimiento eterno que hay en el ser. Este cosmos limitado comenzó a respirar y en el aire que respira recibió el ser y el no ser, de este modo se rompió su unidad y comenzó a disgregarse dando origen a la multiplicidad en la pluralidad numérica, el mundo está lleno de contrarios, por lo que se necesita un elemento que coordine esas oposiciones. Ese elemento es la armonía. El cosmos es una esfera viviente dotada de respiración y al respirar inhala el pneuma ilimitado y el vacío, los cuales penetraron en su interior disgregando su unidad. Con ello se origina la pluralidad numérica de las cosas, cada una de las cuales es igual a una unidad o a un número. El vacío o el espacio sirve para disgregar la unidad primitiva del cosmos esférico y compacto y para determinar la naturaleza de las cosas, limitándolas y situándolas en distintos lugares y haciendo posible el movimiento. Debido a la dualidad de lo creado, es necesario un vínculo que los coordine. Este vinculo es la armonía, así, los números y la armonía son los principios de las cosas. Todo es número y armonía, entonces la armonía es la causa y fundamento del cosmos.

El hombre alcanza su unidad sólo de una manera relativa. La diversidad de religiones proviene de este hecho. En tanto, Dios realiza en todo instante la unidad de los tres mundos en la armonía del universo.

El mundo está formado por cuatro elementos: tierra, fuego, aire y agua. Representadlos con cuatro sólidos regulares: cubo (6 cuadrados), tetraedro (4 triángulos equiláteros), octaedro (8 pentágonos) e icosaedro (20 triángulos equiláteros). Aunque existen infinitos polígonos regulares, sólo hay cinco sólidos regulares, el quinto es el dodecaedro, que tiene por lados a doce pentágonos. El dodecaedro se relaciona con el Cosmos y la sustancia de los cuerpos celestiales, de ahí surge la palabra quintaesencia. Igualmente, los números enteros semejan la racionalidad de las cosas y de ellos se pueden derivar todas las incógnitas.


El número es la esencia de la realidad, de que todo lo real puede ser expresado en relaciones numéricas. El número es, pues, lo primero y primordial en la Naturaleza. La tetraktys es el número perfecto y la clave de nuestra doctrina. Representa los distintos grados de la metamorfosis del alma. El diez tiene el sentido de la totalidad, de final, de retorno a la unidad finalizando el ciclo de los nueve primeros números. La santa tetraktys, el más sagrado de todos los números por simbolizar a la creación universal, fuente y raíz de la eterna naturaleza; y si todo deriva de ella, todo vuelve a ella. Es pues una imagen de la totalidad en movimiento.

El ser humano está integrado por dos principios, uno material, el cuerpo, otro espiritual, el alma -que procede del pneuma o espíritu que informa todo el Universo-. Las almas son partículas desprendidas del pneuma infinito que andan vagando por la atmósfera hasta que se encarnan en los cuerpos. El alma es un número con esfera, representa un número que se mueve a sí mismo. El alma es un principio relacionado con la respiración cósmica.

El Universo es como un cosmos, un todo ordenado y armoniosamente conjuntado. El destino del hombre consiste en concebirse a sí mismo como una pieza de este cosmos, descubrir el lugar que le está asignado y mantener en sí y en su entorno, en lo que dependa de él, la armonía acorde con el orden natural de las cosas.

El Universo es perfecto y así sus constituyentes deben ser perfectos y deben por lo tanto moverse en órbitas perfectas. Ya que el círculo es la curva perfecta y la esfera perfecta, se desprende en forma natural que los cuerpos estelares, incluyendo la tierra, deben ser esferas.

Existe un Dios superior que mantiene al mundo unido en la justicia a través de la armonía. Este Dios no piensa de manera humana ni tampoco tiene forma humana. Su cuerpo es una esfera, y la divinidad se manifiesta en el movimiento circular del fuego de los astros.


Existe una jerarquía de seres superiores que son guías y protectores, sirven de intermediarios entre los hombres y la Divinidad, para llegar a ellos se deben practicar las virtudes.


Filosofía, Ciencia, Matemáticas, Cosmología y Religión, son aspectos indisociables que conforman un estilo de vida: «el modo de vida nuestro», en el que se está imbuido por un entusiasmo místico que promueve una pasión por el conocimiento mediante la especulación filosófica y matemática como parámetros esenciales cotidianos de la existencia.


Hay tres mundos, el natural, el humano y el divino. Estos tres mundos: natural, humano y divino se sostienen y determina uno a otro. Los mundos se mueven según el ritmo y la armonía de los números sagrados. En la ley del ternario, o tríada o Ley de Tres, la Mónada representaba la esencia de Dios, la Díada su facultad generadora y reproductiva, generando el mundo; pero este mundo real también es triple: mundo natural, mundo humano y mundo divino. Igualmente el hombre se compone de tres elementos diferentes pero fundidos uno en el otro: cuerpo, alma y espíritu. Esta ley se encuentra en todos los grados de la escala de la vida, formando la piedra angular de la ciencia esotérica.

Hay un paralelismo entre los intervalos acústicos considerados como base de la música y las distancias que nos separan de los planetas. Así, de la Tierra a la Luna existe un tono; de la Luna a Mercurio un semitono; otro de Mercurio a Venus; y de Venus al Sol un tono y medio; por tanto entre el Sol y la Tierra hay una separación correspondiente al intervalo de quinta, con una distancia correlativa del intervalo de cuarta desde la Luna al Sol. El cielo es número y harmonia, y también es música, que sólo quien sabe guardar silencio es capaz de escuchar.

La música cósmica se produce porque los cuerpos celestes, al ser de tamaño tan grande y moverse a velocidades gigantescas, emiten a través del éter un conjunto de sonidos de la misma manera que los cuerpos terrenales producen vibraciones cuando se mueven en el aire, como por ejemplo las velas de un barco cuando suenan con la brisa. Pero los hombres no pueden escuchar la melodía del barco cósmico porque han crecido acostumbrados a ella, lo mismo que el herrero se ha acostumbrado al ruido de sus martillos. Además, los cuerpos celestes que giran sin tregua en sus órbitas circulares, producen permanentemente armonías, de modo que al no haber intervalos de silencio no se puede apreciar la música cósmica. Es decir, el sonido armonioso de las esferas nos es congénito, pero no lo podemos oír ya que el sonido y el silencio se perciben por mutuo contraste. En realidad la música de los hombres no es más que un eco de la Música de las Esferas, pero su instinto innato que hace que su alma resuene con la música, le proporciona un indicio de la naturaleza de las armonías matemáticas que se hallan en su fuente cósmica. El sonido emitido por cada esfera corresponde a un tono diferente de la escala musical. La vida en la Tierra se ve afectada por la Música de las Esferas porque ésta gobierna los ciclos temporales de las estaciones, los ciclos biológicos y todos los ritmos de la naturaleza.

La Tierra es como un globo que gira junto a otros planetas alrededor de un fuego central.
El orden de todas las cosas es armonioso, como lo son los cuerpos moviéndose de acuerdo a un esquema numérico, en una esfera de la realidad sencilla y omnicomprensiva. Los cuerpos celestes están separados unos de otros por intervalos correspondientes a longitudes de cuerdas armónicas, que mantienen el movimiento de las esferas y da origen a un sonido musical, sonido que es de la armonía de las esferas.

La Tierra gira alrededor del Sol y éste, a su vez, en torno de un fuego central invisible.


Las cosas similares y afines entre sí no tienen ninguna necesidad de armonía, pero las que son disímiles y distintas tienen necesidad de ser reunidas por esta armonía, por la cual pueden reunirse en el cosmos. Pues la armonía es unidad de las mezclas y concordancia de las discordancias con diez pares de opuestos.

Los diez pares de opuestos son:
1. límite - ilimitado
2. impar - par
3. uno - múltiple
4. derecho - izquierdo
5. masculino - femenino
6. estático - en movimiento
7. recto - curvo
8. luz - oscuridad
9. bueno - malo
10. cuadrado - oblongo


Lo que verdaderamente importa es la pureza concretada en la armonía del alma con el cosmos, que habrá de concluir con la liberación del alma del círculo de reencarnaciones. Lo que importa es la elevación del alma al cielo de los bienaventurados tras la muerte.

Los dioses son los mismos en todos los pueblos, con diversa apariencia y corresponden a las mismas fuerzas divinas en todo el universo. Hay que ser tolerantes para con todos los cultos, ya que la unidad de las religiones está expresada en la ciencia esotérica.


Los principios esenciales están contenidos en los cuatro primeros números, porque adicionándolos o multiplicándolos se encuentran todos los demás. De igual manera la infinita variedad de los seres que componen el universo se debe a las posibles combinaciones de las tres fuerzas primordiales, materia, alma, espíritu, bajo el impulso creador de la Unidad Divina.


Primero existió la Unidad de lo limitado rodeada por lo ilimitado. Luego, la unidad crece y se divide en dos; el vacío de lo ilimitado se introduce en medio y mantiene las dos partes separadas: de este modo, surgen el número 2 y la línea. Luego, se genera el número 3 y el triángulo con el 4 del tetraedro que es el sólido más simple. El movimiento de las esferas celestes produce una maravillosa música, que los humanos no podemos oír por estar acostumbrados a ella desde nuestro nacimiento. Música y armonía que pueden ser traducidas en números. La tierra es esférica, porque siendo de creación divina ¡sólo puede ser perfecta! Pero nadie vive "abajo".


Todo lo cognoscible tiene un número, pues no es posible que sin número nada pueda ser concebido ni conocido. Los números son símbolos mediante los cuales se explica las ideas relacionadas con la naturaleza de las cosas. Los números son un fenómeno místico, una realidad autónoma y con vida propia, los responsables de la armonía divina que gobernaba el mundo. Las cosas son números.

 

Logré entender que: Desde lo denso hasta lo sutil, todo lo que conocemos es vibración y, la vibración funciona sobre la base de un número que hace la diferencia en lo que llamamos materia, mente... Número símbolo por el cual podríamos entender lo manifestado en la Creación, creación obra del Divino Pensamiento Geómetra y Matemático sustentado en Su Inteligencia Pura que todo lo compenetra. Por lo tanto, todo responde al número... Para referirme al concepto cosmopitagórico sugiero situarnos en la época de 2.500 años atrás y, estando en esa época ojalá, desde este presente, tener palabras para explicar lo recibido por Pitágoras desde el superior plano de consciencia humano. Él, 2.500 años antes, vio lo cuántico, lo relativo e ilusorio de la materia, la clave genética, el infinito universo, los niveles dimensionales más sutiles que el nuestro... ¿Cómo, en ese entonces, explicarlo? Sin embargo Pitágoras supo que había algo más allá del tiempo para los futuros que recibirían su Mensaje, era el valor del NÚMERO y, mediante ese numeral valor geometrizado encriptó un saber que ahora los pensantes van, de manera gradual, entendiendo. Su relato sobre la muerte, el más allá, el período entre vidas, la reencarnación es lo más revelador recibido para el pensamiento actual. Ello, más una vez me llevó a decir: Y Pitágoras tenía razón, en especial al referirme al ritmo alfa cerebral, el salto cuántico mente-cerebro, los beneficios de la Música inspirada que activa las ondas cerebrales alfa que tienen entre 100 y 150 microvoltios y de 7,5 a 13 Hz, ellas son las encargadas con su vibración de abrir portales cuánticos mento-cerebrales para trascendernos a una realidad o esfera superior del hombre, en especial cuando se sincronizan con el ritmo 10 que me lleva a recordar a Pitágoras en una clase a sus selectos iniciados. Él les decía: El día que el hombre se armonice con el 10 se pondrá en contacto con la Esfera Superior. Esa armonización con el 10 es estar en alfa cerebral ideal de 10 ciclos por segundo que es además favorecido por la Meditación, la Sonrisa, el Buen Pensar... La ciencia actual en lo experimental y en la práctica demostró esa realidad al analizar y comprobar los beneficios del ritmo alfa cerebral 10, es decir, una vez más avaló la moderna ciencia que Pitágoras tenía razón y, si a la luz del divino número pitagórico analizan los sabios sus esquemas modernos, algo más van a comprender y algo nuevo encontrar...

 

En el cuántico laboratorio de la física de partículas durante el experimento de la doble rendija el electrón se comporta como ondas, sin embargo si se OBSERVA el experimento, por el solo hecho de ser observado, el electrón modifica su comportamiento y actúa como partícula y no cual onda. Esto hizo decir al laureado Nobel sabio de la física de partículas Richard Feynman que: "Nadie entiende la teoría cuántica". Otros genios físicos hablan de electrones "telépatas" y algunos más audaces afirman que la realidad tan solo existe cuando se la está observando. Como profano de la física que soy, entiendo que en realidad se demostró que la mente influye en la materia y que la materia es menos material de lo que se suponía. ¿Por qué hago esta referencia? La hago pues me ayuda a comprender la compleja interacción cerebro-mente que, Pitágoras me ayudó a dimensionar en cuanto al número 10... e intentar persuadir a otros, en forma racional, sobre lo abstracto que planteo de manera ojalá simple. Proceso cuántico que ahora racionalmente entiendo así:

Si el fenómeno de la rendija lo proyecto a la fundamental relación cerebro mente, nuestro cerebro o computador biológico de la mente, cerebro que es materia, está de manera constante siendo observado por la propia mente que, mediante los pensamientos programa al cerebro, rige a los electrones y, según sea la calidad de pensar que se tenga, serán las rendijas cerebrales que quedarán abiertas para el salto cuántico de los electrones de los microtúbulos de las neuronas del cerebro. El 10% de las neuronas está habilitada para la función de salto cuántico, función que se realiza en los microtúbulos neuronales. Cada microtúbulo tiene en su interior un electrón, hay 1.000 microtúbulos por neurona, la neurona que se activa para la especial función cerebral humana de salto cuántico aumenta su cantidad de microtúbulos a 10.000 y además sus electrones dejan de ser del plano físico material y son reemplazados por electrones ASTRALES que están en dos lugares a la vez: El de la materia cerebral y el de lo sutil mental. Electrones influenciados de manera directa por la calidad de pensar que uno tenga. Quien PIENSA MEJOR pasa a tener una mejor mente y un mejor cerebro... Si pensamos mal dejamos abiertas rendijas que facilitan el paso de lo denso mental, si pensamos bien, el cerebro abre rendijas que facilitan el paso de lo sutil mental. El mal pensar favorece las guerras, el odio, la violencia, el rencor, la venganza... y acelera los negativos efectos del Cambio Climático. Con el Buen Pensar se consolida la Paz, el Amor, el Perdón... y se alivian los efectos del Calentamiento Global planetario gracias al subconsciente mental trabajando en resonancia mórfica planetaria con otros subconscientes afines para que influyan de manera favorable con lo material en que se sustenta el Calentamiento Global con su cara visible Cambio Climático...  

 

El pensamiento pitagórico no tan solo fue una abstracción matemática, o un postulado filosófico, representó un modelo ético moral de vida en que intentaba anular lo denso y exteriorizar lo sutil de cada discípulo; es más, su doctrina fue para ellos un medio para conseguir una concepción religiosa del Universo. El pensamiento pitagórico introduce el concepto deductivo de lo abstracto; utiliza el razonamiento y las operaciones lógicas para explicar la realidad. El pensamiento pitagórico era matemático, a la vez que  profundamente místico, musical, filosófico, científico y se basó en el número como principio de todas las cosas.

La cosmología pitagórica se la sintetizaba así:

 

1º Oposición entre lo limitado e ilimitado, lo lleno y lo vacío, el ser y el no ser.
2º Concepto de respiración cósmica.
3º Concepto de números como escencia de las cosas.
4º Creencia en un ciclo de reencarnación de las almas.
5º Purificación mediante practicas ascéticas, la ciencia y la música.
6º Planteo del problema de la conciliación entre unidad y pluralidad de las cosas,
7º Concepto de cosmos en un orden universal y, en ese orden, de la armonía entre contrarios. 
8º Utilización del concepto de respiración cósmica a fin de explicar la pluralidad real de las cosas que se originan por la disgregación de la unidad compacta del cosmos esférico mediante la penetración del vacío o del no ser.
9º La derivación hacia una concepción aritmético y geométrica de la realidad mediante la reducción de la unidad a la cantidad.

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Como profano del simbolismo arcaico, mirando la numeral Enseñanza de Pitágoras, tan actual, pienso en este año 2010 y su ligazón que presiento con el 2013:

Nos corresponde vivir un proceso nada de fácil de soportar y aceptar por falta de entendimiento de su razón de ser, no tan solo por el cambio mundial cuyo efecto más visible es la variación del clima, cambio que además afecta a la mente humana, sino que por lo desconocido al estar cada uno viviendo en una lucha que suponemos contra entes externos y, es contra uno mismo, es algo individual que, por la fuerza del pensamiento se hace colectivo en su resonancia mórfica, si es negativa para aumentar los dolores, si es positiva para ayudar a la Fuerza del Cambio Cósmico en nosotros. Estamos ya en los inicios de la transmutación y, sin uno notarlo, las densas partículas de la mente son sustituidas por las sutiles lo que libera una gran cantidad de energía mental negativa residual, que se capta en cada uno y en el entorno. A su vez vivimos una mutación genética en la que genes humanoides u homínidos primitivos en nosotros son transmutados a genes divinos, lo que libera una gran energía física negativa residual que nos afecta y repercute en el entorno. Es por ello que destaco la necesidad de usar con más fuerza el Pensamiento Positivo enmarcado en una Actitud Mental Positiva y ojalá hacerlo con una Sonrisa para manifestar mejor el estado alfa cerebral 10. Todo esto negativo es el preludio de algo positivo inimaginable que supera nuestra racional comprensión.

Variadas interpretaciones puede tener esto para la numerología del 2010. Si ligamos a:

0 es la creación.
2 es el binario u hombre.

5 a libre albedrío + 5 da lugar a 10, número divino y perfecto para Pitágoras.
5 - 5 se puede interpretar como 0, el equilibrio del que todo nace.

El cero "0":
Representa lo absoluto e infinito, lo eterno en potencia que no es un valor pero valoriza todas las cosas, lo que no es una realidad pero sí es el espacio donde la realidad se manifiesta. El cero "0" es el principio viviente en estado latente previo a la Manifestación. Por tanto el cero "0", se refiere a lo que aún no es, pero que puede serlo todo. Su forma más abstracta es la negación, que se afina como negación de todo límite o determinación y se completa como luz o energía infinita. El cero "0" es la potencialidad como raíz oculta de toda manifestación. Está representado por él circulo, figura auto contenida e infinita al carecer de principio y de fin.

El dos "2":

Representa a lo binario o alma encarnada en cuerpo material humano..

 

El cinco "5":
Representa el libre albedrío del ser humano, y al estar en el medio entre el 1 y el 9, es su centro versátil y cambiante. Es cinco "5" el número de la experiencia y aprende por prueba y error. Busca la libertad, y no duda en rechazar lo viejo para sustituirlo por lo nuevo. Se le representa por el pentágono o pentagrama, la unión del Macrocosmos con el Microcosmos, o de lo humano con lo divino.

El diez "10":
Es el conjunto englobado en el cero "0" y el uno "1" que dan paso a la década "10", representación del principio absoluto universal y síntesis de la creación por ser la primera y la última cifra reunidas. En su magistral obra los Grandes Iniciados Edward Schurè señala: "El numero diez "10", formado por la suma de los cuatro primeros y que contiene al precedente, es el numero perfecto por excelencia, puesto que representa todos los principios de la divinidad evolucionados y reunidos en una nueva divinidad. Pitágoras iba mucho mas lejos en la enseñanza de los números. En cada uno de ellos definía un principio, una ley, una fuerza activa del universo. Los principios esenciales están contenidos en los cuatro primeros números, porque sumándolos o multiplicándolos se encuentran todos los demás".

TETRACTYS  de Pitágoras
1 + 2 + 3 + 4 = 10


Todo queda enmarcado en los números cero "0" y diez "10" con el cinco "5", el hombre con su libre albedrío entre ambos, señalando, no un Nuevo Orden mundial que discriminará, sino un renacer para la humanidad, renacer logrado mediante la LUZ del cero "0" que trae el Enviado y que por medio del diez "10" nos transmutará y transformará desde el mundano cinco "5" actual hacia el sutil diez "10" en una nueva etapa de evolución ascendente para TODOS por igual a la que ÉL nos unirá pues somos del linaje divino.

El libre albedrío humano representado por el número cinco "5", esta vez, en el 2010, podría desencadenar la activación planetaria de las potencias divinas enmarcadas en los números cero "0" y diez "10". A su vez podría señalar, a los Guardianes de estos números en la Tierra, que el Nuevo Orden no durará por sobre unos pocos "n" años más, y su fin lo será por la llegada de la LUZ, con o sin Armagedón, quien activará, cuando la nota haya sido dada, esas divinas potencias que a nosotros nos harán ser dioses en cuerpo divino actuando más allá de las estrellas.

Bajo esta óptica interpreto que el 2010 sería la tríada inicial, tríada que se liga en su finalización con el triángulo representado por el 2013 que, en su unión da lugar, para su exteriorización, a la estrella de seis puntas... Como decía Pitágoras es la divinidad contemplando su reflejo invertido en las aguas de la manifestación.

 

 *

 

 

En tiempo de estos filósofos y antes que ellos, los llamados pitagóricos se dedicaron por de pronto a las matemáticas, e hicieron progresar esta ciencia. Embebidos en este estudio, creyeron que los principios de las matemáticas eran los principios de todos los seres. Los números son por su naturaleza anteriores a las cosas, y los pitagóricos creían percibir en los números más bien que en el fuego, la tierra y el agua, una multitud de analogías con lo que existe y lo que se produce. Tal combinación de números, por ejemplo, les parecía ser la justicia, tal otra el alma y la inteligencia, tal otra la oportunidad; y así, poco más o menos, hacían con todo lo demás; por último, veían en los números las combinaciones de la música y sus acordes. Pareciéndoles que estaban formadas todas las cosas a semejanza de los números, y siendo por otra parte los números anteriores a todas las cosas, creyeron que los elementos de los números son los elementos de todos los seres, y que el cielo en su conjunto es una armonía y un número. Todas las concordancias que podían descubrir en los números y en la música, junto con los fenómenos del cielo y sus partes y con el orden del Universo, las reunían, y de esta manera formaban un sistema.  
Aristóteles 

 

El Maestro Pitágoras pensaba que las matemáticas y la música se unen en el concepto de harmonia o proporción de las partes de un todo. la música es el espejo o pálido reflejo de una melodía perfecta oculta para los mortales. Pitágoras sabía que detrás de la apariencia del mundo, existe una perfección matemática, descubriendo una relación entre las escalas musicales y las matemáticas, pensaba que esta se manifestaba también entre los planetas, que los antiguos creían se desplazaban en esferas celestes. El señaló la existencia de una música de las esferas, donde los planetas emitían de acuerdo a la esfera que ocupaban en el cielo. Las esferas  cercanas daban tonos graves, mientras que las alejadas ofrecían tonos agudos. El sonido resultante era el de una hermosa armonía.  

 

La idea de Pitágoras sobre la música de las esferas lo hacía enseñar que:

El universo está en movimiento y es el movimiento de los astros y de las fuerzas que los mueven el que se ajusta en un todo harmónico. Así, si el Cosmos es harmonia, también el alma es harmonia. Las matemáticas y la música, lo que se aprende por los ojos, y lo que se aprende por los oídos, constituyen los dos caminos para la sanación de la mente. Esta harmonía se aprender mirando al cielo y escuchando la música callada de las esferas celestes. Porque el cielo es número y harmonia, y también es música, que sólo quien sabe guardar silencio es capaz de escuchar. La música ayuda a sanar, puede restablecer la harmonía espiritual, es un saber sublime y fundamental para la salud y la purificación ética del ser humano. Todas las cosas están también conformadas según los números. Las propiedades y relaciones de la armonía musical están determinadas por los números.

 

El  Saber Pitágoras lo resumió en cuatro secciones: aritmética, geometría, astronomía y música, que constituían la esencia del conocimiento formado por las siete artes liberales que son:



Pitágoras descubrió que era posible expresar la relación entre dos tonos —llamados intervalos— mediante números racionales. Él inventó un instrumento de una sola cuerda, un monocordio, que los pitagóricos usaban para realizar demostraciones y como instrumento musical. Hoy se usa para demostrar los intervalos simples. Por ejemplo, si presionas la cuerda en una tercera parte de su longitud, y la haces vibrar, el tono resultante será el intervalo de una quinta arriba del tono de la misma cuerda al vibrar libremente. La importancia de su invento era que el hombre reconoce, o experimenta, como bellos, sólo algunos intervalos específicos.

El Maestro llamó a estos intervalos synphon, y son los siguientes:

• octava (proporción 1:2);
• quinta (proporción 2:3);
• cuarta (proporción 3:4); y
• tercera (proporción 4:5).


Además, también tenemos la proporción 5:6, que es la tercera menor. Los pitagóricos tenían una lira de 8 cuerdas y una kithara. Todos los instrumentos de cuerdas, hasta principios del siglo 16 —esto es, hasta la invención de la familia del violín—, funcionaban con características, que limitaban de forma significativa la calidad de su sonido y no dejaban mucho espacio para expresar la variedad de colores tonales de la escala musical.


Los pitagóricos practicaban la obediencia y el silencio, la abstinencia de consumir ciertos alimentos, la sencillez en el vestir y en las posesiones, y el hábito del autoanálisis. Creían en la inmortalidad del alma y en la reencarnación.

Entre las amplias investigaciones matemáticas realizadas por los pitagóricos se encuentran sus estudios de los números pares e impares y de los números primos y de los cuadrados, esenciales en la teoría de los números. Desde este punto de vista aritmético, cultivaron el concepto de número, que llegó a ser para ellos el principio crucial de toda proporción, orden y armonía en el universo. A través de estos estudios, establecieron una base científica para las matemáticas. En geometría el gran descubrimiento de la escuela fue el teorema de la hipotenusa, conocido como teorema de Pitágoras, que establece que el cuadrado de la hipotenusa de un triángulo rectángulo es igual a la suma de los cuadrados de los otros dos lados.
                                      

La estrella pentagonal con el vértice hacia arriba o pentágono estrellado era una divina proporción y el emblema de los seguidores de Pitágoras. Ellos lo llamaban pentagrama y es la figura que resulta al trazar las cinco diagonales de una cara pentagonal de un dodecaedro regular. Los pitagóricos pensaban que el mundo estaba configurado según un orden numérico, donde sólo tenían cabida los números fraccionarios. La causalidad hizo que en su propio símbolo se encontrara un número extraño: el numero de oro. El número de oro fue descubierto por Pitágoras, fue el símbolo de la Escuela de Pitágoras y por  medio del cual se reconocían entre ellos. La estrella de 5 puntas inscripta en un pentágono que llamado pentalfa (cinco alfas) permitió a Pitágoras calcular la relación entre una diagonal y un lado del pentágono y encontrar que era siempre la misma. Lo llamó razón áurea o número de oro. La relación entre la diagonal del pentágono y su lado es el número de oro.

 


Carl Boyer en su "Historia de la Matemática" relata: "Si comenzamos por un pentágono regular ABCDE y trazamos las cinco diagonales, éstas se cortarán en los puntos A'B'C'D'E' que forman otro pentágono regular. Observando que el triángulo BCD', por ejemplo, es semejante al triángulo isósceles BCE, y teniendo en cuenta también los varios pares de triángulos congruentes que aparecen en la figura, resulta fácil ver que los puntos A'B'C'D'E' sobre las diagonales las dividen de una manera sorprendente. En cada caso, uno de estos puntos divide a una diagonal en dos segmentos distintos y tales que la razón de la diagonal completa al mayor de los dos segmentos es la misma que la de éste al segmento menor. Esta subdivisión de la diagonal es la conocida sección áurea de un segmento." Esa sección áurea representa el símbolo perdido que muchos siguen buscando...

*

 

Frases idea-fuerza entregadas a sus discípulos

Las estrellas, consideradas fijas, no lo son en absoluto. Ya que si pudiéramos observar el movimiento de cada una de ellas, podríamos ver que jamás dos estrellas conservan la misma dirección a la misma velocidad; sólo la gran distancia que nos separa de ellas nos impide percibir las variaciones... Por tanto hay innumerables soles y un sinnúmero de tierras que giran alrededor de dichos soles, igual que los siete astros que podemos observar a simple vista girando alrededor del Sol que tan próximo se halla de nosotros... Si se acepta el punto de vista de que el universo es infinito, en tal caso, suponer que está habitado tan sólo por una limitada y, en consecuencia, imperfecta población de seres inteligentes, es incompatible con la infinita bondad y perfección atribuidas a Dios y sus obras. La perfección infinita se manifiesta muchísimo mejor en innumerables individuos que en los contados y finitos. Debe haber un infinito número de seres moralmente imperfectos, habitando la infinitud de mundos, e igual número de seres moralmente más perfectos...
En cada hombre, en cada individuo se contempla un mundo, un universo. La elección del cuerpo para cada vida se determina por la justicia del destino de acuerdo con la conducta tenida en la vida anterior. Los dioses han otorgado al hombre el intelecto y las manos y lo han hecho semejante a ellos. En todo tiempo, en toda edad y en cualquier situación que se encuentre, el hombre siempre aspira a la conquista de la Verdad. La teoría de la infinidad del Universo es un desafío a las amenazas que la superstición solía imaginar en el cielo encerrado por la esfera externa de las estrellas fijas; esta teoría rompe aquella bóveda celeste como si fuera un escenario pintado, procediendo luego al descubrimiento de otros mundos infinitos más allá del nuestro.

Muchas vidas hemos vivido y muchas más por delante tenemos a realizarse en cada uno de los mundos innumerables.
Giordano Bruno (1548-1600) Muerto en la santa hoguera de la santa ignorancia por esto pensar y no retractarse de ello frente a sus inquisidores... 

 

 

A nadie desprecies.

A una colectividad se la engaña siempre mejor que a un hombre.

 

¡Al escuchar, no contradigas con tus pensamientos al interlocutor!

Amor y esfuerzo a la Sabiduría.

Ante todo, respetaos a vosotros mismos.

Antes que al médico llama a tu amigo.

Apártate de los caminos frecuentados y camina por los senderos.

Aprendan astronomía antes que música. El cielo planetario es mucho más armonioso.

Aprende lo necesario para que tu vida sea más feliz. Lo mejor en todo es la justa medida. Reflexiona sobre todo tomando como guía la recta razón. Aquél que ha entregado a nuestras almas la Tetraktis, las dotó de una fuente que contiene las raíces de la naturaleza eterna.

 

Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.

Cállate o di algo mejor que el silencio.

¿Cómo se instruirá bien un hijo? Siendo ciudadano de una ciudad que tenga buenas leyes.

 

¡Con los esfuerzos se hace el Camino! ¡Los obstáculos simplemente multiplican tus fuerzas y aumentan la sabiduría en la superación de los impedimentos!

Con nadie seas imprudente.

Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien.

Consuélate de soportar las injusticias, la verdadera desgracia consiste en cometerlas.

Consulta y delibera antes de obrar, para no cometer tonterías.


Cuando la patria sea injusta contigo, haz como con una madrastra, toma el partido del silencio.

Cuando más hacemos, más podemos hacer; cuando estamos más ocupados es cuando tenemos más tiempo para divertirnos.

Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias (personificaciones femeninas de la venganza) siguen tus pasos.

Cultivad asiduamente la ciencia de los números, porque nuestros crímenes no son más que errores de cálculo.

Dejemos el pesimismo para tiempos mejores.

Dios geometriza por medio del sonido.

Dios une al mundo por la justicia. No piensa ni tiene forma humana. Su cuerpo es como una esfera, en la cual los astros se mueven.

Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.

Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.

Educar al ser humano para que genere pensamientos y emociones positivas, es darle la llave de la Felicidad.

Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.

 

El alma es eterna por ser semejante a los astros, y tiene en ellos su verdadera morada.

El alma es un acorde; la disonancia, su enfermedad.

 

¡El amor, que ilumina desde adentro, no se oscurece por los obstáculos del mundo de los efectos!

El buen consejo es cosa santa.

El camino hacia la muerte es toda nuestra vida.

El espíritu del hombre tiene de Dios su naturaleza inmortal, invisible, absolutamente activa, Porque el espíritu es lo que se mueve por si mismo.

El hombre alcanza su unidad sólo de una manera relativa. La diversidad de religiones proviene de este hecho.

El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.

 

El hombre es un microcosmos en el que alma se aparece como la armonía del cuerpo.

El Hombre lleva en su interior una parte de Energía Primordial y Divina que sobrevive a la muerte del cuerpo en el Mundo Astral, para que de acuerdo con el comportamiento ético de su vida anterior, vuelva a reencarnarse en otro cuerpo y vivir otra existencia, y así sucesivamente hasta el retorno final a lo Divino.

 

El hombre tiene que reencarnarse para llegar eventualmente a la purificación completa de su ser.

El hilo de la vida se aflojaría si no fuera mojado con algunas lágrimas.

El más profundo nivel la realidad es de naturaleza matemática.

 

El mundo es armonía; en virtud de ésta, el universo es un cosmos, es decir, un conjunto ordenado en el que los cuerpos celestes guardan una disposición armónica que hace que sus distancias estén entre sí en proporciones similares a las correspondientes a los intervalos de la octava musical; pero su naturaleza inteligible es de tipo numérico, y si todo es armonía, el número resulta ser la clave de todas las cosas.

El mundo real es triple y regido por la Tríada o Ley del ternario.

El orden es el más hermoso ornamento de una casa.

El poder habita cerca de la necesidad.

El principal propósito de los seres humanos tendría que ser la purificación de sus almas mediante el cultivo de virtudes intelectuales, la abstención de los placeres de los sentidos y la práctica de diversos rituales religiosos.

El principio es la mitad del todo.

El que habla, siembra; el que escucha, recoge.

El silencio es la primera piedra del templo de la filosofía.

El silencio es la primera piedra del templo de la sabiduría.

El Universo contiene un profundo orden que se permea en el mundo visible y las mentes de los hombres.

El Universo es como un ser vivo, animado por una gran alma y una gran inteligencia.


El Universo está formado por tres esferas concéntricas: el mundo natural, el mundo humano y el mundo divino.


Elige la mejor manera de vivir, la costumbre te la hará agradable.

Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.

En el teatro de la vida del hombre sólo se le reserva a Dios y a los ángeles el puesto de los espectadores.

En la duda, abstente.

En la naturaleza debe estudiarse aquello a partir de lo cual Dios lo creó todo.

En lo que puedas hacer tú solo, nunca te hagas ayudar.

En los palacios de los gobernantes conozco el parecer de los gobernantes.

En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.

Entre dos hombres iguales en fuerza, el que tiene más razón es el más fuerte.

Entrégate al deseo natural de ser dichoso. Hay felicidad para todo el mundo.

Escribe en la arena las faltas de tu amigo.

Escucha, serás sabio; el comienzo de la sabiduría es el silencio.

¡Esposos! ¿Deseáis un hogar feliz? Que vuestras almas, siempre al unísono, se parezcan a dos cítaras en armonía, encerradas en un solo estuche.

Evitad todo aquello que pueda atraer a la envidia.

 

Existe un único Dios que mantiene el mundo unido en la justicia. Este Dios no piensa de manera humana ni tiene forma humana. Su cuerpo es una esfera y la divinidad se manifiesta en el movimiento circular del fuego de los astros.

 

¡Hay que aprender la pureza del pensamiento!

Haz germinar el alma por la Meditación.

Hombre, no seas esclavo ni tirano de tu mujer.

¡Hombres! Cesad de constituir la plebe, o resignaos a vivir esclavos.

La amistad es una igualdad armoniosa.

 

La armonía entre el desarrollo de amor, de sabiduría y de poder, es la Ley Dorada en el arte de la formación de las almas.

 

La armonía es el alma del universo.

La dicha es poder llegar a estar de acuerdo con uno mismo.

La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin.

La fidelidad que debemos a nuestro amigo es una cosa sagrada, que no permite la más leve ironía.

La filosofía es el amor de la sabiduría.

La filosofía es la Verdad que surte de palabras al sabio.

 

La forma de la Tierra es esférica, el sol y el resto de los planetas conocidos giran en torno a una fuerza simbolizada por el número uno.

La ira se halla también en otros animales; la sabiduría, sólo en el hombre.

 

La justicia de Dios es grande: cada uno cosecha y come aquel fruto que había sembrado y cultivado. ¡Y si el fruto es amargo, pues cada uno tiene la posibilidad de cultivar en sí mismo algo diferente, para que el fruto sea dulce y bello!

 

La justicia Divina no es tal como las personas normalmente la imaginan. A la vida de uno viene aquello que debe venir: aquello que uno atrajo con sus propios pensamientos y actos pasados.

La libertad dijo un día a la ley: "Tú me estorbas." La ley respondió a la libertad: "Yo te guardo".

La perfecta igualdad no existe, sino entre los muertos.

La preocupación germina en la cuna de la ignorante pereza.

La Psique es el intermediario entre dos mundos: entre lo Material y lo Espiritual. La Energía Vital que anida y habita en la materia.

La risa manifiesta el carácter de una manera indudable y ningún disimulo puede embellecer la risa del malvado.

La verdad es el alma de Dios, su cuerpo es la luz. Los sabios, los videntes, los profetas la ven; los hombres no ven más que su sombra.

La Virtud es la Filosofía en acción.

Las águilas son independientes porque no vuelan jamás en bandadas.

Las cosas del Templo no deben tratarse en la plaza pública y las de la plaza pública no deben discutirse en el Templo.

Las cosas, todas las cosas, no son más que apariencia de los números. El Universo descansa sobre el poder de los números o principios inmutables por los que la creación se manifiesta.


Las pasiones deben ser siervas de la inteligencia y no la inteligencia esclava de las pasiones.

 

Las tres esferas del Universo representadas por el  mundo natural, el mundo humano y el mundo divino, resumidos en la Mónada, constituyen la "Tétrada sagrada". 

¡Legislador! Castiga al Ciudadano a la tercera falta y al Magistrado a la primera. Más si puedes borra de tus códigos la palabra castigar, sinónimo de venganza e injusticia, sustitúyela por las expresiones preveer e impedir.

Librarnos de las ilusiones procedentes de la materia.

Lo mejor para el Conocimiento es acumularlo, para la sabiduría es la observación, razón por la cual ésta es una de las acciones principales para establecer el conocimiento, pues lo principal es buscar la causa y origen de los fenómenos y no explícitar sus efectos.

Los animales son parientes del hombre y el hombre es pariente de los dioses.

Los bienes de fortuna son inseguros y así como pueden adquirirse, pueden perderse.

Los hombres pueden ser catalogados en dos grandes grupos. El primer grupo es el de los filósofos o buscadores de la Verdad, ellos procuran vivir de acuerdo a esa Verdad. El otro gran grupo es el del pueblo o masa dominada por los instintos, prejuicios o sensualidad, frutos de la Ignorancia.

Los hombres que siempre dicen la verdad son los que más se aproximan a Dios.

Los libros son como los amigos, no siempre es el mejor el que más nos gusta.

Los números gobiernan el Universo.


Los números permiten acceder a las puertas del universo, allí se esta mucho más cerca de los dioses.

Los números son el origen de todas las cosas, y la ley de los números es la clave que abre los secretos del universo.

Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.

Mide tus deseos, pesa tus opiniones, cuenta tus palabras.

Nada perece en el universo; cuanto en él acontece no pasa de meras transformaciones.

Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es el que los dioses nos reservan. Esta ley de vidas sucesivas da la adecuada explicación a todas las desiguales manifestaciones de nuestra existencia.

No admires nada con exceso.


No aspires jamás a la vanidad de ser rico, contribuirías a que hubiese pobres.

No conviene revelar todo a todos.

 

No creas nada extraño sobre los dioses o sobre las creencias religiosas.

 

No debemos usar el mito para esconder la Verdad y mantener así al pueblo ignorante venerando las Sagradas Leyes cuya interpretación desconocen. Es mejor instruir a los hombres en vez de engañarlos.

No desesperes de la especie humana. No te desanimes. Con el tiempo, el barro se convierte en mármol.

No despreciéis a nadie: un átomo hace sombra.

No digas que eres libre mientras tus alimentos no dependan de ti solo.

No es el matrimonio lo que justifica el amor; es el amor lo que justifica el matrimonio.

 

No escribas la Verdad sobre la nieve.

 

No hables de cosas abstractas a las gentes superficiales.

No hables de DIOS en la plaza pública, ni de asuntos públicos en el Templo de DIOS.

No hables de tu dicha a un hombre más desgraciado que tú.

No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.

No hagas nunca lo que no entiendas.

No hay mejor manera, para ser hombre perfecto, que allegarse a Dios.

No hay que aferrarse de tal manera al presente que descuidemos por completo el porvenir.

No interrumpas a una mujer que baila para darle un consejo.


No pongas tú pie en la danza del pueblo.


No revuelvas el fuego con un cuchillo.

No sabe hablar quien no sabe callar.

No se debe abandonar el puesto sin permiso de aquel que manda. El puesto del hombre es la vida.

No seas ambicioso y tacaño; la justa medida es excelente en tales casos.

No soy sofos (sabio), pero sí soy un filo (amante) de la sabiduría. El dominio de la Sabiduría sólo corresponde a DIOS
.

No te cases con mujer rica, porque tus hijos serían enemigos natos del trabajo.

No te creas más sabio que otro, con ello sólo probarás que eres menos sabio.

 

No te dejes poseer por una risa incontenible.

No te vuelvas enemigo del hombre del cual dejas de ser amigo.

No temas morir. La muerte no es más que una parada en el camino.

No tengas más que una mujer y un amigo. Las fuerzas del cuerpo y del alma no toleran más.

No vayas a África para ver monstruos: Visita un pueblo en revolución.

No veas en tu enemigo más que un amigo extraviado.

"NOSCE TE IPSUM". Conócete a ti mismo, al conocerse y comprenderse a uno mismo se conocerá y comprenderá el Universo.

Nunca dejes de buscar la amistad de todos aquellos que se distinguen por su virtud.


¡Oh compañeros! No den a sus cuerpos comida pecaminosa. Tenemos maíz, manzanas y uvas que doblan las ramas con su peso. Existen hierbas dulces y vegetales que pueden ser cocinados y suavizados con el fuego, y a ustedes no se les raciona ni la leche ni la miel. La Tierra nos da una inmensa cantidad de riquezas de inocentes alimentos y nos ofrece banquetes que no involucran derramamientos de sangre ni matanzas. Sólo las bestias satisfacen su hambre con carne, y ni siquiera todas ellas.

¡Oh DIOS, Padre de los hombres! Quita la venda de sus ojos ya que su raza es divina, y lleguen a discernir el error y a contemplar la Verdad pura, sin velos.

¡Oh hombre! Conócete a ti mismo. Cuando te conozcas de verdad conocerás todos los misterios del universo

¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.

Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.

Perdona a tu hijo si confiesa su falta, también si la oculta; pero no si la niega.

Por medio de los números Dios se revela y muestra la concatenación de las ciencias de la naturaleza.

Por mucho que nos cubramos los humanos con sedas y joyas y nos vistamos con trajes que nos den el aspecto de dioses, nunca podremos librarnos del fatal destino de acabar en el sepulcro. 

Preciso es encontrar lo infinitamente grande en lo infinitamente pequeño, para sentir la presencia de Dios.

Prefiere el bastón de la experiencia al carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.

Prefiere una sola caricia de tu perro a todos las favores de los pueblos o de los reyes.

Prefiero contraer el hábito de hablar tan prudentemente como se escribe, que escribir tan veloz como se habla.

Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.

¿Qué es el alma humana? Es una parcela de la gran alma del mundo, una brasa del espíritu divino, una mónada inmortal.

Que piensen como quieran de ti la gente, obra según te parezca justo. Mantente indiferente a la alabanza y al vituperio.

Reflexiona al final del día en lo que has hecho con las siguientes preguntas: "¿Dónde fui? ¿Dónde estuve? ¿Qué cosas practiqué que no debiera?

 

¡Respeta los pensamientos del otro con tu atención silenciosa y con la percepción profunda!

Respetaos a vosotros mismos por encima de todo.

Resuélvete a seguir la conducta más excelente y por costumbre te deleitarás con ella.


Sé bueno al igual que los que fueron buenos contigo.

Sé plenamente hombre antes que semidios.

Si no tienes un amigo que te corrija tus defectos, búscate un enemigo para que te haga tan grande favor.

Si quieres vivir mucho guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo.

Si se os pregunta: ¿En qué consiste la salud? Decid: En la armonía. ¿Y la virtud? En la armonía. ¿Y la bondad? En la armonía. ¿Y la belleza? En la armonía.

Si se os pregunta: ¿Qué es Dios? Responded aún: la armonía. Dios es el orden; la armonía por la que existe y se mantiene el Universo.

Si se os pregunta: ¿Qué es la Filosofía? Decid: Es una pasión por la verdad, que da a las palabras del sabio el poder de la lira de Orfeo.

Si se os pregunta: ¿Qué es la muerte? Responded: "la verdadera muerte es la ignorancia". ¡Cuántos muertos entre los vivos!

Si se os pregunta: ¿Qué es el silencio? Responded: Es la primera piedra del Templo de la Filosofía.

Si sufres injusticias, consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.

Si te encargas de negocios públicos, renuncia a los tuyos.

Si y no son las palabras más antiguas y simples pero requieren más reflexión.

 

Siempre y cuando tu mente esté callada y escuchando y tu corazón esté lleno de amor, Dios habla contigo.

 

Sin el Amor Divino el poder es muerto. ¡Solamente un alma transformada por el Amor puede volverse sabia! ¡Solamente el corazón espiritual es capaz de transitar, sin tropezar, el Camino entero de la Cognición del Creador y afluir en la Esencia Divina que controla Todo! El alma tiene que pasar por la escala entera de las emanaciones universales ―desde el infierno hasta la Luz― y escoger la Luz.

Sobre todas las cosas pueden hacerse dos afirmaciones totalmente contrarias.

Soy amigo de la verdad hasta el martirio; no soy apóstol hasta la intolerancia.

 

Tenemos la separación entre lo conocido mediante los sentidos que nos engañan y lo conocido mediante el intelecto que nos lleva a la verdad.


Todo es número.

Todo lo que el hombre hace a los animales, regresa de nuevo a él. Quien corta con un cuchillo la garganta de un buey y permanece sordo ante los bramidos de temor, quien es capaz de matar impávido a un atemorizado cabrito, y se come el pájaro, al que él mismo ha alimentado, ¿cuán lejos está del crimen un hombre así?

 

Todo lo que ves fue tejido por el Amor de Dios y cada átomo está manifestado desde Su Amor y Poder.

Todos los fenómenos complejos deben reducirse a fenómenos simples.

Todos los hombres somos inmortales y nuestro origen es divino.

Todos somos unos cuerpos a los que nos espera la tumba. El lujo y la vanidad los considero vestidos inútiles ante la necesidad de purificarnos. Samos nada más que es una partícula del Hades, por lo que tarde o temprano se esfumará bajo las lagrimas del tiempo. Vivid en armonía con vuestra conciencia, y tened presente que la maldad de los hombres es el peor freno a la felicidad que espera a los bienaventurados allí donde se cultiva la flor de oro.

Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.

Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.

Venera al número diez. Es el de los dedos de las dos manos, la una con la otra.

Venerad obsequiosos, jóvenes, estas cosas con silencio.

 


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Versos de Oro de Pitágoras


La conversión de Pitágoras de Iniciado en uno de los pocos Grandes Iniciados que la humanidad ha tenido, sucedió tras largas enseñanza e iniciaciones en variadas fuentes del saber oculto de China, India, Egipto, Babilonia... Tuvo un proceso interno gradual que, dio lugar a una repentina apertura, cual Portal mental dimensional, que abre raudo su cuántico paso hacia el plano superior de consciencia... plano con el que quedó conectado. En esa apertura él contempló que:

La Tierra decía: ¡Fatalidad!; el Cielo decía: ¡Providencia! Y la Humanidad, que entre ambos flota, respondía: ¡Locura! ¡Dolor! ¡Esclavitud! Más, en el fondo de sí mismo, el futuro adepto oía una voz invencible que respondía a las cadenas de la tierra y a los resplandores del cielo con este grito: ¡Libertad!
¿Quién tenía, pues, razón: los sabios, los sacerdotes, los locos, los desgraciados, o él mismo? Todas aquellas voces decían verdad, cada una triunfaba en su esfera; pero ninguna le revelaba su razón de ser. Los tres mundo existían inmutables como el seno de Demeter, como la luz de los astros y como el corazón humano; pero sólo quien supiera encontrar su acuerdo y la ley de su equilibrio sería un verdadero sabio; sólo aquel que poseyera la ciencia divina y pudiera ayudar a los hombres. ¡En la síntesis de los tres mundos estaba el secreto del Kosmos! Pronunciando esta palabra que acaba de encontrar, Pitágoras se levantó. Su vista fascinada se fijó en la fachada dórica del templo. El severo edificio parecía transfigurado bajo los castos rayos de Diana. En él creyó ver la imagen ideal del mundo y la solución del problema que buscaba. Porque la base, las columnas, el arquitrabe y el frontón triangular le representaban repentinamente la triple naturaleza del hombre y del Universo, del microcosmos y del macrocosmos coronados por la unidad divina, que en sí misma es una trinidad. El Cosmos, dominado y penetrado por Dios, formaba: El místico Pentagrama con su símbolo numeral perdido, la Tétrada sagrada, inmenso y puro símbolo cosmogónico, Fuente de la Natura, modelo de los dioses y, los Versos Áureos fueron realidad:

 

Preparación

Debes dar sacrificio perfecto a los Dioses Inmortales, es decir, mantener tu fe, venerar a los grandes héroes, estar en armonía con el mundo que te rodea.
 

Purificación

Respeta a tu madre y padre, y también a tus prójimos.

Elige para ti un amigo verdaderamente sabio, escucha sus consejos y sigue su ejemplo; no te enemistes con él por razones insignificantes.

Acuérdate de la ley de causa y efecto en tu vida.

Está dada a ti la posibilidad de superar tus pasiones. ¡Así que, reprime en ti mismo con un gran esfuerzo la codicia, la pereza, las pasiones sexuales y el enojo irrazonable!

Sea que estés solo o con personas, ten miedo de hacer algo malo. ¡Guarda tu honor!

Sé siempre justo en tus palabras y actos; sigue a las exigencias de la razón y de la ley.

No olvides que el destino inevitable lleva a todas las personas a la muerte.

Acuérdate que los bienes terrenales se dan fácilmente a las personas, y de la misma manera, se quitan fácilmente.

En cuanto a los infortunios que vienen a las personas según sus destinos, debes soportarlos con paciencia dócil. Pero esfuérzate por aliviar el dolor en lo posible. Y recuerda que los Dioses Inmortales no dan a las personas pruebas que sean superiores a sus fuerzas.

Las personas tienen muchas posibilidades para escoger, entre éstas, las buenas y malas. Por eso, hay que mirarlas atentamente para escoger el camino digno para uno mismo.

Si el error entre las personas prevalece sobre la verdad, el sabio se aparta y espera hasta que la verdad reine de nuevo.

Escucha atentamente lo que voy a decir, y guárdalo en la memoria:

¡Que no te turben los actos y pensamientos de otras personas, que no te induzcan a las palabras dañinas y hechos!

¡Escucha los consejos de los demás y reflexiona tú mismo incesantemente! ¡Pues, sólo un tonto actúa sin pensar con antelación!

Hazlo sólo lo que no te sume después en la aflicción y no cause remordimientos de la conciencia.

¡No oses a empezar en seguida el trabajo que no sabes como hacer, sino apréndelo primero, sólo así lograrás el éxito!

No debes extenuar tu cuerpo, al contrario trata de dar a éste la comida, la bebida y el ejercicio con medida, para que se fortalezca sin saber de los excesos y la pereza.

Mantén, en lo posible, orden en tu vida. ¡Echa fuera el lujo en todo! Pues, éste provoca la envidia en los demás.

¡Ten miedo de ser avaro!

¡Ten miedo también de malversar los bienes como los holgazanes lo hacen!

¡Hazlo sólo aquello que no te arruina ni ahora ni en el futuro! Por consiguiente, premedita antes cada paso y acto.

Perfección

Que no llegue el sueño a tus ojos cansados, antes de que acordares tres veces tus hechos del día. Como un juez imparcial considéralos, preguntándote a ti mismo: «¿Qué bueno he hecho? ¿Qué no he cumplido de lo que debería haber cumplido?» Así, revisa en orden todo lo que has hecho durante el día. ¡Repróchate severamente por todo lo que fue hecho mal! ¡Y alégrate por el bien que has hecho y por los éxitos!

¡Usa esta instrucción, reflexiona sobre ésta y trata de seguirla siempre! ¡Pues, Mis consejos te acercarán a la Perfección! ¡Y que sea el garante de esta verdad Él Que puso en nosotros la prenda de la Esencia Divina y de la virtud suprema!

¡Poniendo manos a la obra, dirígete primero a los Dioses, con la petición sincera, para que con Su ayuda puedas terminar la obra!

Y cuando te fortalezcas en este camino, sabrás todo sobre los Dioses Inmortales y también sobre las personas, sobre la diferencia entre ellas, sobre El Que contiene a ellas en Sí Mismo siendo su Fundación, y también sabrás que el universo entero es Uno Solo y que en lo Eterno no hay sustancia muerta.

¡Al conocer esto, no vas a equivocarte más, pues todo será revelado a ti!

¡Sabrás también que las personas mismas provocan las desgracias para sí por su ignorancia! ¡Y sabrás que eligen libremente sus destinos!

¡Ay de ellas! ¡En su ceguera loca no ven que la felicidad deseada está en su propia profundidad!

¡Hay muy pocos entre nosotros que pueden con sus propios esfuerzos arrojar de sí mismos la aflicción, pues la mayoría de las personas es ciega en entender la ley de la formación de sus destinos! Como ruedas ellas descienden de las montañas, llevando la carga del daño que han hecho y de las riñas pasadas, la carga que rige invisiblemente sus destinos hasta la muerte…

En lugar de buscar una riña, las personas deben, cuando sea posible, evitarla, cediendo sin disputa…

O Zeus omnipotente, ¿sólo Tú tienes fuerza para librar a los nacidos de las aflicciones, mostrándoles esta oscuridad de la ignorancia que ciega sus ojos?

No obstante, no hay que perder la esperanza de la salvación de las personas de esta oscuridad, pues cada humano tiene la Raíz Divina, y la naturaleza está lista para revelarle los misterios de la existencia. ¡Si tú también penetras en éstos, se cumplirá lo que estoy predicando a ti!

¡Así que, sana el alma! ¡Esto te revela el camino hacia la Liberación!

¡Y abstente de comer carne: esto es contra tu naturaleza y te impedirá tu purificación!

¡Así que, si quieres librarte de las cadenas terrenales, sigue a esta comprensión superior dada a ti! ¡Que ésta rija tu destino!

¡Y después de transformar completamente el alma, podrás llegar a ser un Dios Inmortal, que aplasta con el pie la muerte!

 *  *  *


 

Conclusión

En 1973, la Academia de Ciencias de Góttingen concedió a I. R. Shafarevich el premio Heinemann por la importancia de su investigación matemática. El laureado matemático soviético en su discurso señaló:

La matemática como ciencia nació en el siglo VI a. C. en la comunidad religiosa de los pitagóricos y fue parte de esta religión. Su propósito estaba bien claro. Revelando la armonía del mundo expresada en la armonía de los números, proporcionaba un sendero hacia una unión con lo divino. Fue este objetivo elevado el que en aquel tiempo proporcionó las fuerzas necesarias para un logro científico del que en principio no puede darse parangón. Lo que estaba en juego no era el descubrimiento de un bello teorema ni la creación de una nueva rama de la matemática, sino la creación misma de las matemáticas. Entonces, casi en el momento de su nacimiento, habían aparecido ya aquellas propiedades de la matemática gracias a las cuales las tendencias humanas generales se manifiestan más claramente que en ninguna otra parte. Esta es precisamente la razón por la que en aquel tiempo las matemáticas sirvieron como modelo para el desarrollo de los principios fundamentales de la ciencia deductiva.
En conclusión, quiero expresar la esperanza de que por esta misma razón la matemática ahora pueda servir como modelo para la solución del problema fundamental de nuestro tiempo: revelar un supremo objetivo y propósito religioso para la actividad cultural humana.

Tal parece que el sabio soviético, en medio de la limitante opresión atea del sistema imperante que considera a la Religión el opio del pueblo según cita dejada por el creador de la doctrina marxista Karl Marx en 1844, encontró lo que otros sabios de Occidente, sin opresión y en libertad de culto no han logrado, encontró a Dios gracias a los números...


Lo rescatado en este escrito de la amplia Enseñanza secreta de Pitágoras, me hace recordar a quien descubrió la Noosfera o envoltura planetaria por sobre la Biosfera. Me refiero al sacerdote jesuita Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), un gigante del pensamiento, un ser iluminado que fue incomprendido entre los suyos por lo adelantado de sus ideas que, para no ser alejado de su sacerdotal orden debió encriptar... Este místico sabio moderno, reforzando a Pitágoras, señaló:

        El Universo en su totalidad se mueve y cambia, en él nada permanece fijo o estático. La Evolución es una sola Gran Evolución en la cual todo está interrelacionado y coordinado en el tiempo y en el espacio. Esta Gran Evolución tiene un sentido que va desde lo más simple hacia lo más complejo. Cada partícula de materia posee un exterior material y un interior de siquismo, siendo a mayor complejidad de los organismos mayor su siquismo interior. Cuando el cerebro en su evolución llega a la complejidad necesaria, ese día el hombre traspuso el Umbral y entró en la etapa de la reflexión, se dio cuenta que sabía que sabía. Al saber que sabe se diferencia definitivamente del resto de los animales. El hombre ha continuado su evolución y vislumbra una meta o un Punto Final al que se dirige. Partió del punto Alfa y camina en su evolución hacia el punto Omega que es el centro al que aspira la humanidad toda. Las raíces del Ser se pierden en el insondable pasado. Encuentra la vida el alma en un determinado Punto en el universo y se siente compenetrada por las influencias cósmicas que debe ordenar y asimilar. El alma en su nacimiento y maduración es inseparable del universo que dirige desde arriba hacia abajo a todos los elementos y en el que etapa tras etapa todo termina por unirse en el Centro Supremo. Es el Amor la superior forma de Atracción Universal, el amor es la misteriosa y formidable energía cósmica que une a la humanidad en el Punto Omega. DIOS que no es producto de la evolución atrae el Amor como un Divino Imán, consolidando los esfuerzos de la humanidad toda.
        El Universo progresivamente se eleva hacia la Unidad gracias a una Fuerza Externa y porque lo Trascendente se ha vuelto parcialmente Inmanente. Todo espíritu va hacia DIOS, nuestro cuerpo es la Universalidad misma de las cosas centradas en un espíritu animador del que emerge la energía humana por la evolución, llevando en sí cada hombre el universo. Todos los seres participan de un mismo Ser, el Ser es Uno Solo, es una Totalidad concreta que todo lo envuelve e implica. DIOS es Alfa el principio de todas las cosas y Omega la meta de todas las cosas.
        El mal es una falta de ser, en un cosmos en evolución, que aún no alcanza su plenitud. Pero el avance de la evolución está en manos del hombre y éste, por tanto, no tiene asidero para una evasión... Nada es profano, aquí en la Tierra, para quien sabe ver. Todo es sagrado.

        El pecado original se opone a cada instante a la expansión de nuestra religión en el nivel natural... ¡Qué cosa tan absurda es la vida!, si se la mira superficialmente; tan absurda que se ve uno lanzado a una fe testaruda y desesperada en la realidad y en la supervivencia del espíritu... Dios nos deja sufrir, pecar y dudar porque no puede de una sola vez curarnos y mostrársenos a sí mismo y porque nosotros no somos capaces todavía de recibirle...
        El hombre, no centro estático del mundo, como creyó serlo por largo tiempo, sino eje y flecha de la evolución; lo que es mucho más hermoso... Ha llegado el momento de comprender que una interpretación del universo, aunque sea positivista, para ser satisfactoria, debe abarcar tanto el interior como el exterior de las cosas, el espíritu tanto como la materia. La verdadera física es aquella que logrará, algún día integrar al hombre total en una representación coherente del mundo... ¿Cómo va a reaccionar el ser, una vez puesto en presencia, y para toda la vida, de un fin en el que parece que tiene que sumergirse enteramente?: ¿Resignación? ¿Estoicismo? Nada de esto, sino rebeldía y deserción legítimas, a menos que la muerte no se descubra como la forma o condición de un nuevo progreso... Si el mundo, tomado en su totalidad, es algo infalible; y si, por otra parte, se mueve hacia el espíritu, entonces debe ser capaz de proporcionarnos lo que es parcialmente requerido para la continuación de un movimiento semejante: Quedo decir, un horizonte sin límites delante. Sin lo cual, impotente para alimentar los progresos que suscita, se encontraría en la inadmisible situación de tener que desvanecerse en el hastío cada vez que la conciencia nacida de él llegara a la edad de la razón.
        Progresivamente el hombre se eleva hacia la Unidad gracias a una Fuerza Externa y porque lo Trascendente se ha vuelto parcialmente Inmanente. Todo espíritu va hacia DIOS, nuestro cuerpo es la Universalidad misma de las cosas centradas en un espíritu animador del que emerge la energía humana por la evolución, llevando en sí cada hombre el universo. Todos los seres participan de un mismo Ser, el Ser es Uno Solo, es una Totalidad concreta que todo lo envuelve e implica. DIOS es Alfa el principio de todas las cosas y Omega la meta de todas las cosas.
        Me parece que es una obligación fundamental para el hombre, extraer de sí mismo y de la tierra todo lo que ella pueda dar, y esta obligación es tanto más apremiante cuanto que ignoramos absolutamente los límites, quizá todavía lejanos, que Dios ha puesto a nuestro conocimiento y a nuestras potencias naturales. Crecer y realizarse lo más posible, tal es la ley inmanente del ser. No puedo creer que Dios, al abrirnos las perspectivas de una Vida más divina, nos haya dispensado de proseguir, incluso en su plano natural, la obra de la Creación. Me parece que sería "tentarle" dejar al mundo seguir su curso, sin tratar de dominarlo y de comprenderlo mejor. Hay que esforzarse por disminuir la muerte y el sufrimiento. Hay que hacer progresar en su sentido el dogma revelado, por medio de una crítica más profunda de la verdad. Me atrevería casi a decir que la fe religiosa sólo es legítima en una Humanidad que realiza constantemente un apoyo tal sobre lo Desconocido.
        Porque la Materia es oscura, pesada, pasiva, dolorosa, nociva, mientras que el Progreso se aventura hacia la luz, la espontaneidad, la libertad, la felicidad, la purificación del ser... El sentido y el interés del trabajo del Mundo consisten quizá en espiritualizar a la Materia, o, si ésta se muestra como incapaz de tal transformación, en eliminarla.

        La Noosfera es una película casi imperceptible si se la compara con las magnitudes astrales. En realidad, esta delgada superficie es nada menos que la forma más progresiva bajo la que nos es dado comprender y contemplar la energía universal. En esta envoltura tenue pasa la esencia de las inmensidades que bordea: la nota superior alcanzada por la vibración de los mundos.
        En la riqueza creciente de su formulación, el amor no solamente totaliza las disposiciones psicológicas del Mundo en un momento dado, sino que aclara y resume en él todos los esfuerzos del Pasado: las dos condiciones esperadas por las que podríamos reconocer que representa realmente la forma buscada por la Energía Humana... De donde, finalmente, la sugestión siguiente: Por dos puntos críticos, la Energía Humana ha tomado ya la forma que le conocíamos en este momento: aparición, primero, de la Vida, de donde ha salido la Biosfera; aparición, después, del Pensamiento, terminando en la Noosfera. ¿No estaría en curso, desde el nacimiento cristiano del amor, una metamórfosis ulterior, la última: la toma de conciencia de un "Omega" en el corazón de la Noosfera, el paso de los círculos a su centro común: la aparición de la Teosfera?
        Nos decían que Dios bendijo a Jesús. Pero ¿cómo podía ser esto si Jesús era ya parte de la Divinidad? ¡Y todas esas novelerías pazguatas acerca de los santos y de los mártires! ¿Qué muchacho normal desearía pasarse una eternidad en tan aburrida compañía?
        Debemos ahora rendirnos a la evidencia de que la humanidad acaba de entrar en el que ha de ser probablemente el mayor período de transformación que jamás haya conocido. El asedio del mal que sufrimos está localizado en el propio pensamiento. Algo ocurre en la estructura general de la consciencia humana. Es otra especie de vida que comienza.
        ¡Qué difícil resulta para el alma soportar el peso del Mundo al que está soldada, y al que no puede animar en su conjunto!

        La moralidad es la culminación del pensamiento y de la libertad, lo mismo que éstas lo son del despertar síquico de la vida. Desde un punto de vista puramente científico, hay que decir que la moralización de las almas es lo que más directamente prolonga el trabajo de la evolución. De este modo, se sueldan en nuestra naturaleza los supremos deberes de la renuncia, la caridad y la pureza.
       Evidentemente, el camino donde coordinar el esfuerzo disperso de los seres humanos hay que buscarlo en el perfeccionamiento natural de las almas, que se consigue mediante el esfuerzo combinado de toda ciencia, de toda estética y de toda moral.
        Lo he dejado así por no poder expresarme mejor y porque me parece que, bajo unos términos un poco falsos o contradictorios, se esconde "una dirección de verdad", que resultaría empobrecida por un lenguaje más correcto en su lógica o en su ortodoxia superficial.
        Estoy fielmente convencido que la sustancia de nuestros estados de conciencia, es decir, la materia del Universo, en tanto que es experimentada por nosotros, representa lo absoluto. Lo absoluto no está solamente en la percepción de las verdades y de los principios; está, sobre todo, en la corriente vital que sentimos en nosotros, matizada y modelada por el contacto con los innumerables fenómenos.
        La fe es el elemento que estabiliza y diviniza nuestro futuro.
        Desde todas partes, en este momento, sin distinción de países, de clases, de profesión y de confesión, surgen hombres que empiezan a razonar, a moverse y orar, en las dimensiones indefinidas y orgánicas del Espacio-Tiempo. Estos hombres, vistos desde fuera, pueden pasar todavía como aislados. Pero, entre ellos, se sienten se reconocen instantáneamente si sus vidas se cruzan. Saben que mañana, rechazando sus viejas representaciones, sus viejos compartimentos, sus viejas fórmulas, es el Mundo entero quien verá y quien pensará como ellos.
        Cuando reine por todas partes la armonía final... entonces ni el dolor, ni la maldad, ni las tinieblas, desfigurarán ya el Cosmos regenerado. Todo lo que había venido siendo embrutecimiento secundario, relaciones falsas o culpables, todo el mal físico y moral, toda la parte mala del Mundo, habrá desaparecido; el resto habrá florecido de nuevo, el Espíritu habrá absorbido la Materia.

        En cada instante la energía humana total está formada por la suma de todas las energías elementales acumuladas en la superficie de la Tierra. Vivimos sin tomar consciencia de lo que debe representar, vista en su conjunto, la masa de consciencia de la que formamos parte. Flotando por encima de la Biosfera, cuyas capas fluyen gradualmente por él, el mundo del Pensamiento, la Noosfera irradia su corona. La Noosfera es una película casi imperceptible si se la compara con las magnitudes astrales. Esta delgada superficie es nada menos que la forma más progresiva bajo la que nos es dado comprender y contemplar la Energía Universal. El amor, tanto como el pensamiento, está siempre en pleno crecimiento en la Noosfera. Los planetas con Noosfera, lejos de ser una excentricidad en la Naturaleza, representarían sencillamente el producto normal y último de una evolución de la Materia llevada hasta el final. Lo cual no es sino decir que nosotros los hombres tenemos grandes posibilidades de no ser ya, como pensábamos, los únicos corpúsculos pensantes que vamos derivando por el firmamento. Con lo que hoy sabemos sobre relaciones esenciales existentes entre Cosmo, Bio y Noogénesis, debe haber, en realidad, otros mundos habitados. Veamos, pues, un poco si no podríamos escapar a la ansiedad que nos produce en este momento el peligroso poder de pensar, sencillamente pensando mejor. No estamos perdidos en el Universo, sino todo lo contrario, puesto que por espesa que sea la bruma en el horizonte, la ley cósmica de convergencia de lo Reflexivo está ahí para señalarnos, con la certeza de un radar, la presencia de una cima hacia adelante. 

       ¿Seré escuchado alguna vez?

 


Sabios iniciados del ámbito de la física teórica señalan no entender la mecánica cuántica, si es así, lo es porque la manejan de manera racional y, su contenido es suprasensorial y tiene que ver, entre cosas con lo que está detrás del número que, con su vibración, todo lo rige, como ser el 10 vibra en la cuántica unión cerebro mente si uno logra Pensar Mejor y, vibra porque con el Mejor Pensar se está observando a los electrones astrales habilitados en los microtúbulos neuronales. Si los sabios olvidaran o hicieran abstracción de lo lógico material del plano consciente y lograran usar la mirada del intuitivo saber subconsciente, ellos sí entenderían al número cuántico en su cósmica "harmonía" suprasensorial y, entenderían el por qué Pitágoras tuvo razón, como el sabio I. R. Shafarevich lo aceptó y, en ese opresivo régimen dejó, por conversión de ser ateo.


Lo recalco: Si ellos dicen no entender lo cuántico, abren el Portal para que gente como yo opine. Lo hago tranquilo más aun al no pertenecer a orden o grupo iniciático alguno y sentirme libre de dogmas y paradigmas limitantes, por lo tanto cono profano para ellos puedo desplegar las alas de la imaginación e intuición intentando hacer simple lo complejo y entendible lo que no comprendo para, sin imponerlo, exponerlo con la intención que sea discernido y por cada uno aceptado o no.


Cada día tiene su afán. Cada cual tira su carreta según sea el día. Harto mal están los días planetarios; harto Fuerza necesitamos para mover la personal carreta con la kármica carga que a tantos abruma; hartas técnicas se pueden encontrar en los 350 escritos del Portal Mundo Mejor para comprender que: SÍ PUEDES MOVER TU CARRETA cuyas ruedas se hunden en el fango en que vivimos; ¡Ponlas en práctica! Hazlo sin importar el fango que no debemos ignorar si queremos salir de él: ¡Y saldrás! Fango donde el hombre-masa cree avanzar y detenido está... Usemos la Fuerza del subconsciente, Fuerza que de manera directa llega desde el alma y que, de manera consciente podemos activar si somos constante. Digo subconsciente porque la palabra en algunos todavía de moda inconsciente tiene una serie de connotaciones negativas que apagan al SUBCONSCIENTE al asociarla con él. Sobre la base de lo desatado en el mundo, en mi silente oración con los ojos cerrados digo: Padre, no pido quitar mi carga. Sí pido la Fuerza para llevarla mejor, 

*

Amigas, Amigos:

Conviene recordar de manera breve a Krishnamurti quien por los años 1930-40 a sus arrobados seguidores, que él no consideraba discípulos, les decía:

Yo no quiero un "ashram" por la sencilla razón de que vosotros sois más importantes que el "ashram". Seguís a los "gurús", formáis comunidades e inevitablemente ellas fracasarán, porque el instructor llega a ser de suprema importancia y no vosotros.
Una mente que busca seguridad en un gurú, o en un partido político o de otro tipo; una mente que busca protección, comodidad, jamás podrá encontrar la Verdad, ni siquiera en las más pequeñas cosas de la existencia.
Lo que es agradable, eso aceptáis, y lo que no es agradable lo desecháis.
No os interesa la Verdad, sino la vasija que contiene la Verdad. No queréis beber las aguas, sino que queréis descubrir quién formó la vasija que contiene las aguas. Dejad a un lado la etiqueta, pues no tiene valor. Bebed el agua, si el agua es limpia.
Algunos de vosotros os imagináis, quizás, que, con atender algunas de estas conferencias quedarán solucionados vuestros problemas personales. Es que, para los muchos dolores e infortunios, queréis remedios de aplicación inmediata, y para revolucionar vuestro pensamiento, vuestro ser entero, cambios superficiales. No hay más que un medio de hallar la felicidad inteligente, y ésta es el discernimiento, la percepción individual. Sólo la acción del discernimiento puede disolver los muchos obstáculos que impiden la consumación del vivir.
A mí, personalmente, las muestras de respeto me resultan desagradables. Si tuvierais verdadero respeto, no me lo demostrarías tan sólo a mí sino a todo el mundo. Os parece que voy a daros algo, o ayudaros de algún modo, y por eso me respetáis. Las ideas en sí mismas no os merecen consideración, sino tan solo, por desgracia, la persona que expone dichas ideas. Donde falta la inteligencia, existe el respeto hacia los menos y el desdén hacia los demás...

Insensatos, ustedes solo aceptan lo que les digo porque suponen que soy autoridad y no por el contenido de lo que manifiesto.

 

Vivimos la era del insensato hombre-masa que acepta lo que una autoridad le dice, sin discernir el contenido de lo que acepta y sus rectores le imponen cual moda de modo de pensar, que es moda mundial. En su acatador servilismo el sumiso hombre-masa entre otras cosas negativas que, como humanidad, nos acercan al abismo, es estimulado hacia la adoración de ídolos musicales, deportivos, místicos, ideológicos, políticos... ídolos de pies de barro a los que se les rodea con la impostada aura del mito, teniendo en realidad un aura densa y oscura. Esa mayoría masa se refleja con histeria en sus ídolos y olvidan que ya es hora y urgente, de buscar dentro de uno mismo y allí conocer el verdadero símbolo divino que cada uno representa. Encontrada esa Luz entonces reflejarla para beneficio de los demás.

Los dos Grandes Iniciados del 500 antes de Jesucristo tenían Misiones diferentes en similar época. Buda actuó en la India bajo la Vedanta filosofía, estando en el bosque toma desde el suelo unas hojas, las levanta con su mano derecha y dice a sus discípulos: Yo solo os enseñé estas hojas del saber, el resto de las hojas del bosque no os lo enseñé. Su Misión de activar el Sentimiento en la Tierra requería de pocas palabras en un óctuple sendero. Pitágoras en cambio, desde Crotona, debía sembrar la Sabiduría que ahora rebrota y: ¡Cuántas hojas, más bien árboles completos del bosque del saber eso requería! Sabiduría inentendible para su época, en parte entendible ahora gracias a la relatividad, lo cuántico, la clave genética, los postulados de la Ciencia de la Mente, la relación cerebro-mente... Pitágoras con su don mental tenía por Misión unir su presente con el futuro, imitando así a los astros que con su órbita circular unen el principio con el fin, y: LO LOGRÓ, tanto así que hoy llaman a las matemáticas la Ciencia de Pitágoras: Una vez más lo repito: Y Pitágoras tenía razón.

La filosofía de Pitágoras aunó las creencias éticas, sobrenaturales y matemáticas en una visión espiritual de la vida. Su hermética Escuela intentaba hacer consciente en el discípulo el sentido ético moral, sobre la base en especial del cumplimiento de ciertas normas de moral, la perfección en cuanto el conocimiento humano y activación del estado interno comenzando con el autoanálisis. Les decía que: Para que el ser humano logre este anhelado estado interno, tiene que educar su pensamiento y sus emociones: es decir, tiene que aprender a generar permanentemente pensamientos y emociones positivas. Algo que ahora, de manera urgente, debiera reactivarse en quienes se consideran sucesores de esa iniciática Enseñaza y entre los que ahora en parte la conocen sin importar si ellos son profanos o no (profano sería el no iniciado).

La mecánica cuántica tiene al racional pensante frente a un callejón sin salida del entendimiento materialista, al demostrarle que su gran paradigma; la materia, NO ES y solo ES mientras se la está observando. No olvidemos que la materia está representada por un 99.99% de vacío sustentado en un 0.01% de realidad. Para el sabio premio Nobel de Física Werner
Heisenberg: Todas las cualidades del átomo de la física moderna son inferidas; no se le puede atribuir directamente propiedad material alguna. Un átomo no es cosa alguna, es una posibilidad. Ello me lleva a plantear que la base de la materia es una probabilidad matemática rodeada de vacío, un número como lo diría Pitágoras o un inexistente como lo supongo, inexistente lleno de Información para que la mente se pueda manifestar y a ese inexistente le permita tomar apariencia desde lo que no es a lo que para nosotros ES... Por lo tanto los sabios del racionalismo debieran reconocer el poder de la mente por sobre la materia y que TODO es mente, simplemente mente y, que en esta ilusión llamada VIDA, SOMOS porque el Orden Divino con su Inteligencia Pura llena lo aparentemente vacío de Información y, por eso SOMOS, no por azar, somos porque así el alma programó a la mente para actuar y dar forma a la personal misión de vida individual nuestra en el aparente no ser de la materia. Más allá de teóricas especulaciones cuánticas, en el no ser SOMOS y, podemos de manera consciente, es más, debemos intentar Pensar Mejor, para ayudar a un Mundo Mejor saturado por nuestro prioritario mal pensar, y lograrlo superando lo negativo de limitantes profecías. Si uno se queda en lo negativo de ellas y no actúa con Actitud Mental Positiva para que se manifieste la cara de Luz de lo profetizado, lo negativo podrá suceder por negativa resonancia mórfica de mal pensar humano... Un pensamiento positivo anula a 100 negativos. Por lo tanto harta responsabilidad tenemos por delante y, pasaremos al año 2013 proyectando PAZ con la Esperanza en que habrá un Mundo Mejor si somos capaces de activar en la tormenta que vivimos el Buen Pensar gracias a un 1% Pensando Mejor...

De manera témporo espacial intento situarme en la época de esplendor de la Escuela de Crotona, tengo la sensación que Pitágoras no tan solo Enseñaba con la palabra y severa metodología de varios años de progresivo y riguroso ascenso iniciático, había algo más: Su palabra representaba una potencia vibratoria ligada con el número 10 y abría portales cerebrales en sus discípulos, cual detonante psíquico magnético, lo que les facilitaba su expansión de Consciencia al plano superior... Ese místico lugar fue un poderoso foco radiante que duró 500 años para cuando una Luz encarnó en el mundo... y reactivarse 2.000 años después.

¿Con qué palabras se podría explicar hace 2.500 años la Cosmovisión? Más aun si hace 500 años te enviaban a la hoguera si negabas que la Tierra era el centro del universo, o afirmabas que tenías varias vidas para avanzar y negar que nosotros somos los únicos pensantes del cosmos. Si uno penetra más allá de la palabra escrita capta en Pitágoras, a mirada actual, una astronomía más cósmica que la moderna. ¿Cuántos de los iniciados de grados mayores de hoy podrían superar la primera etapa pitagórica de la Escuela de Crotona? Era una Escuela orientada a la perfección, la sabiduría y el misticismo, ahora, a lo más, ese destacado iniciado moderno lograría sabiduría.

Desde hace más de 90 años no hay Maestros tutelares supervisando a los grupos y menos aun un Gran Iniciado en acción terrestre, ellos están actuando en otro plano junto al Maestro de Maestros. Los grupos humanos dejaron de recibir la mental guía de un Maestro y Todo lo grupal, de manera gradual, fue perdiendo su esencia divina, se humanizaron para que cada uno, por sí mismo, buscara e ingrese a su personal Santuario Interior dando inicio al ascenso hacia la cima que es individual y no grupal.

Pensad Positivo, cerrad los ojos y Visualizad el Buen Pensar. Ver como los electrones astrales de las neuronas aumentan, desplazan a electrones físicos y se alinean en el cerebro siguiendo al Positivo Pensamiento en acción. Ved a esos cuánticos electrones estar a la vez en el plano cerebral y el mental y con ello permitir un mayor y mejor desarrollo cerebral gracias a la Fuerza subconsciente que encuentra rendijas cuánticas para en el cerebro actuar. Miraos al espejo interior y ved vuestra tranquilidad reflejada con ojos chispeantes, mirada resplandeciente y personalidad radiante que se irradia con un aura dorada que se expande en torno vuestro. Sentid la compañía, más allá de tiempo y espacio, de otros subconscientes afines... Entonces dad gracias al Padre por haberos permitido encarnar en este tiempo y poder cursar en una etapa varios cursos de vida, es decir, lograr evolucionar de manera especial. NO ESTAMOS SOLOS y, aun lo que está escrito para suceder, si es negativo podemos en mórfica resonancia positiva atenuarlo, hacerlo desaparecer o evitar que se manifieste, todo ello con el simple Arte del Buen Pensar, arte sustentado en la Divina Armonía Numeral que, desde lo humano nos conecta con lo divino, desde lo terrenal nos liga a lo cósmico desde lo externo nos lleva hacia lo interno.

Se dice y así con convicción lo destaco que, en gran medida somos los responsables de tener al planeta enfermo y febril como está. Y lo está por una media diaria de 8.000 millones de personas pensando con un promedio de 70% basura. Por lo tanto, en nosotros se encuentra la solución al grave problema mundial y, de un incierto reservado mal pronóstico pasar a revertirlo a un estado de buen pronóstico, por el efecto terapéutico de cambiar, en uno mismo, la negativa media diaria de pensar, orientándola hacia la polaridad positiva que anula a lo negativo. Leer a Pitágoras, más allá de lo abstracto y complejo que lo podamos encontrar, y lo es, representa encontrarse frente a un manantial cósmico de Sabiduría lleno de ideas fuerza, ideas que son detonantes para que el subconsciente se active y, por sobre el tiempo y el espacio, busque y encuentre ayuda, apoyo para reforzar la potencia de la Fuerza interior al lograr Pensar algo Mejor.

Leer este último párrafo me hace entender que todo lo que he dejado escrito en 350 títulos se resume en una solitaria frase:

Piensa Mejor

 


¿Qué hacer?

He aquí el grito de rebeldía surgido y que ojalá a más de uno alerte, y sirva para aunar energía mental positiva, y revertir la energía mental negativa que hacia el abismo nos lleva como humanidad. He aquí un grito de rebeldía destinado a permitir en nuestro libre albedrío escoger entre dos opciones:

1. O vamos cantando con la masa humana hacia el apocalíptico año...
2. O usamos la fuerza mental para lograr, con una actitud antiapocalíptica, un mundo mejor.

 

Una actitud Antiapocalíptica no significa estar contra el último libro canónico del Nuevo Testamento, el de Juan el Evangelista, libro sagrado y misterioso no develado, sino que contra la palabra, cuyo significado real es el de revelación, y que el uso común ha impregnado la mente, ante los hechos desencadenados y la interpretación de fallidas señales, con el contenido popular de aterrador, destrucción y caos final, aceptando los diccionarios que un hecho fatídico, obscuro, enigmático o terrorífico es apocalíptico, y que tiempos apocalípticos son los de la última época del mundo. Contra ese hecho y significado de la palabra, ahora mundial, debemos luchar y oponernos pensando en un mundo mejor y no apocalíptico.

En este instante comprendo que toda la información que he recibido por años, dejada en varios escritos, tenía como fin mostrar una cruda realidad, realidad indesmentible, no para quedarnos pasivos aguardando temerosos el momento del fin, sino que con el fin de comprender que de nosotros y solo nosotros dependerá si esa realidad profetizada se manifiesta o no. Si la energía mental la canalizamos hacia la luz del polo opuesto o no. Y podemos hacerlo. Me siento tranquilo. Comprendo ahora porqué me rebelé ante mi profesor de Religión, y sé con más fuerza que DIOS es solo Amor, Comprensión y Perdón para con todos nosotros por igual, y que SU VOLUNTAD es que seamos salvos en conocimiento de la Verdad que a su debido tiempo nos será dada y liberará. Lo correcto no es esperar cómoda y pasivamente a la Gracia Divina salvadora, lo correcto es usar la mente con pensamientos destinados a revertir la situación desencadenada, y con ello salvar a la humanidad. Por algo Dios nos dotó de la mente y sus potencialidades; por algo pensadores de Occidente desde hace más de 100 años hablan de la Ciencia de la Mente; por algo la actual computación nos permite tener un mejor lenguaje para explicar lo abstracto del computador sutil o mente; por algo la ciencia neurológica logra explicar mejor el cerebro y su interconexión con la mente como biológico computador regido por la mente; por algo todo esto sucede ahora y nos da los elementos para lograr una programación mental positiva y oponernos dinámicamente al pensamiento apocalíptico.

El alcoholismo, la drogadicción y el lavado de dinero sucio son una realidad dramática que se la prefiere ignorar, dado que todos los niveles han sido contaminados, y las víctimas son abandonadas a su propia suerte, con la cantidad de más de 1.000 millones de seres humanos dañados cerebralmente por su adicción a la que la rebeldía equivocadamente los llevó para ignorar su propia realidad existencial ante una realidad global que los abrumó. Suerte inducida por la sociedad moderna. El problema aumenta día a día. La juventud se rebela con causa. En general la juventud carece de futuro. Los jóvenes intuitivos no saben qué hacer y son fáciles presa de los vendedores de pomada espiritual que proliferan aprovechando para su propio beneficio económico la desconcertación reinante. Nacen niños cada vez más despiertos e inteligentes y la sociedad tiende a apagarlos rápidamente. El drama de la desnutrición infantil popular con daño cerebral es real y de gran magnitud. El drama del hambre en el mundo es real y de gran magnitud. El drama de la miseria mundial es real y de gran magnitud. El drama general de la explotación humana por los menos que tienen más sobre los muchos que poseen menos es real y de gran magnitud. La juventud se rebela con justa razón. Por lo tanto, la rebelión de la masa humana es real; está latente y su desborde será de gran magnitud. La irresponsabilidad de quienes tienen el poder es real y de gran dimensión. El control planetario se le escapó a los líderes del mundo. La juventud se rebela, ¿qué pueden ellos hacer?

 

La neopalabra ANTIAPOCALIPSIS dio lugar a una asociación de ideas que le fueron dando forma a la necesidad de un sentido... Puede que la palabra sea nueva, una personal creación. Sin embargo no me considero su creador sino tan solo un simple intermediario de quien esa idea fijó en mi mente. La palabra tiene un contenido enorme, un significado maravilloso, es una filosofía de vida positiva, una fuerza mental creadora anticaos, antinegatividad, anticorrupción, antipesimismo, antifracaso, antiapocalipsis en realidad. Esa palabra, fruto de un pensamiento inicial inspirado, me permitió ver nítidamente el presente y el cercano futuro. La historia de la gran crisis del año 30 se repite, pero condimentada con otro ingrediente catastrófico como lo es el  Cambio Climático y presunto Apocalipsis. Vi a la masa humana agregación de entes individuales erráticos, temerosos y fáciles de manipular, ciegos y sordos a las sanas advertencias, cargando su mente de negatividad. A diferencia de los año 1929-31, ahora el mundo es una globalidad interconectada por la radio, telefonía celular, televisión, los satélites y la computación con la Red de Internet. Todos participan de lo que al vecino y al lejano le sucede. Vi a ese hombre masa caminar sin tener noción de hacia dónde camina, guiada por los ajenos pensamientos apocalípticos hacia el despeñadero del abismo. Tuve la suerte de reaccionar dado que soy un rebelde nato, y la palabra antiapocalipsis tomó su real significado trascendente que nos señala que nada está predeterminado de manera catastrófica e inevitable, si la sumatoria mental humana así no lo acepta ni colabora para que ello suceda tenemos a continuación una síntesis de postulados de la Ciencia de la Mente, como lo son:
 

1. Todos podemos usar de manera consciente nuestro subconsciente, programándolo de forma tal que su energía nos resulte beneficiosa. Son los pensamientos positivos los que permiten la correcta programación mental. Solo uno puede pensar, nadie puede hacerlo por uno. Por lo tanto los únicos responsables de la calidad de los propios pensamientos somos nosotros mismos. Cada uno es el fruto de lo que ha pensado y será el resultado de lo que desde ahora piense. A nadie culpes de lo que eres ni de lo que serás. Asume la propia responsabilidad. Asumida esa responsabilidad se ha ganado la mitad de la batalla contra uno mismo. La victoria individual está más cerca.
2. Cada pensamiento puede dar lugar a un programa mental. La repetición de un pensamiento crea un nuevo módulo mental y surco cerebral. Cada módulo mental agrupa pensamientos afines. Al darse forma a nuevos surcos cerebrales para ese módulo de Pensamiento Positivo permite que surja al plano físico con mayor espontaneidad ese Positivo Pensar.
3. De manera consciente podemos inducir la creación de nuevos módulos mentales y surcos cerebrales. 
4. Iniciar el proceso de revertir la situación desde el diario 75% de negativo pensar que tenemos, llevándolo hacia su polaridad positiva. Eso equivale a una Reprogramación mental y, en el plano físico se materializa con Reingeniería cerebral.
5. Tomada nota por el subconsciente de lo inducido de manera consciente y con un contenido positivo, permite que el subconsciente lo acepte como real. Mediante la visualización que logra verlo como ya realizado, se ayuda para que la energía actúe más allá del tiempo y del espacio, recibiéndose nuevas energías afines que se proyectan al mundo exterior para que así eso suceda y se haga realidad.
6. Estamos dotados del libre albedrío. Es nuestra libre capacidad de decidir la que nos hará ser más eficientes o no.
7. En el Reino de la Mente lo similar atrae a lo similar; quien piensa en positivo de lo positivo se rodeará.
8. Cree que puedes y podrás. Resuelve una dificultad y alejarás otras cien. El martillo destroza el vidrio y forja el acero. Dejemos de ser vidrios del temor, la desconfianza, la inseguridad y pasemos a ser acero de valor, confianza y seguridad en nosotros mismos. Ya Shakespeare señaló que el porvenir del hombre está en su voluntad. Templemos el acero de nuestra voluntad y forjemos en el presente, mediante correctos pensamientos, la mejor espada simbólica, la más flexible, llamada FUERZA, y con mano sabia conquistemos el presente y el futuro, olvidando el pasado que ya pasó. 
Nunca se debe estar satisfecho con lo logrado, siempre hay mejores logros por delante.
9. Ninguno es perfecto. Vamos camino a la perfección. No seamos jueces tan severos con nosotros mismos. En cada encarnación hemos ido mejorando y evolucionando. Eliminar el limitante temor a una absurda condena eterna... Dios es solo Amor, Comprensión y Perdón para con nosotros y como dijo Ramakrishna: Dios está en todos, pero no todos están en Dios y por eso sufren.
10.
Tal como uno piensa así uno es. Y resulta que es tan fácil mejorar la propia imagen que cada uno tiene de sí mismo por el simple expediente de Pensar Mejor.
11. El subconsciente no discrimina, acata lo que el consciente le hace llegar como válido. El subconsciente es sugestionable, la autosugestión ayuda en el logro de positivas metas. Fijada una meta en la vida es fundamental visualizarla y reiterar o repetir que ella será lograda. En la medida de la constancia e intensidad del propósito y creencia que será lograda, el subconsciente la aceptará como válida y movilizará la energía para que esa meta se haga realidad.
12. Cada uno es lo que piensa y se piensa lo que se es. Somos todo el tiempo el producto de los propios pensamientos y nadie podrá cambiarnos si uno no desea cambiar. Solo uno puede hacer el cambio en uno mismo. Si se fracasa el único responsable es quien fracasó.
13. Cual alma eres Bondad absoluta, ¿cómo saberlo al no conocer ella la maldad? En el mundo, mediante programadas experiencias, vida a vida el alma va superando la maldad para valorar su propia Bondad la esencia de lo que ella es; vence en el mundo la ignorancia para reconocer su Sabiduría; como alma valorarás la propia nobleza cuando vayas, vida a vida, venciendo los niveles de lo innoble...
14. Estimulemos la confianza en nosotros mismos. Estimulemos la fe en nosotros mismos. Adquiramos la firme creencia de que somos capaces de iniciar el cambio con positivas y lógicas metas en la vida. Miremos con esperanza hacia el futuro viviendo lo mejor posible el presente mediante una correcta Actitud Mental Positiva, utilizando con inteligencia la Inteligencia que une la mente con el cerebro.
Usar a diario frases cortas y repetitivas de autoapoyo facilita la diaria labor.
15. Cree que puedes y podrás. Cree en un mundo mejor y visualízalo desde ya. Con tu Mejor Pensar limpia la NOÓSFERA y únete mentalmente a otros pensadores positivos que en el mundo están haciendo lo mismo. Usa la fe, la fuerza, la confianza, la convicción. No hay éxito exterior sin la acción previa de la fuerza interior.


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El gran Leonardo Da Vinci (1452 - 1519), uno más entre destacados que fueron contactados por el lenguaje matemático y geométrico universal, al crear a su hombre de Vitruvio, tomó como base el pentagrama de Pitágoras que tiene cinco puntas, en cada una están representados los cuatro elementos: Fuego, Aire, Tierra y Agua; la quinta punta es la del Espí­ritu, base que Leonardo amplió de manera magistralmente geométrica, tanto así que se lo considera también como todo lo que representa el microcosmos y sus energí­as internas. El geometrizado esquema de la figura humana dibujado por Leonardo calza de manera PERFECTA en el pentagrama pitagórico si este se superpone al hombre original del dibujo. Así lo graficó hace años Leonardo Da Vinci quien al idealizar al hombre miraba hacia la Liberación de nuestra Conciencia, algún día, hacia un plano superior de Evolución: Y, Pitágoras tenía razón... 

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El simbolismo iniciático recibido por Pitágoras para que quedara para este futuro es parte de un lenguaje cósmico de geometría universal que, desde lo más sutil se va haciendo llegar hacia lo más denso, como lo es este plano. El 2013 se iniciará un CAMBIO DE CONCIENCIA imperceptible. Esa Voz Cósmica cada vez nos será más audible a pesar de las tinieblas que nos dificultan ver y escuchar... Abundante material hemos leído sobre la Enseñanza dejada de manera directa por Pitágoras a sus discípulos para llegar a nosotros, por indicación de Pitágoras guardadas por esos discípulos de manera secreta antes del atentado que sufrieron en Crotona. No te preocupes del cuánto entendiste y asimilaste, subraya, vuelve a leerlo y reléelo por tercera vez. Sin tú darte cuenta en el plano consciente mental, tu subconsciente ha sido activado y, al así hacerlo, por la potencia de la palabra del Gran Iniciado Pitágoras lo leído cobrará fuerza desde el presente 2010. Además has recibido el apoyo de una serie de símbolosNo es necesario estar horas en su contemplación, ni perder el sueño intentado encontrar la palabra perdida detrás del símbolo, por el solo hecho de tu verlos el subconsciente su simbolismo lo rescatará, se activará y viajará más allá del tiempo y del espacio y, por qué no, situarte en la Crotona de hace 2.500 años y te encontrará, sin tú saberlo, cual iniciado discípulo para escuchar y entender lo que Pitágoras para nuestro tiempo nos quiere decir. Entonces, en común unión mental con subconscientes afines esa Energía dará lugar a un campo mórfico cuya resonancia al 1% reforzará y, de ellos, los que están en Misión para un Mundo Mejor, recibirás la Fuerza para, sonriendo y con Actitud Mental Positiva, seguir adelante apoyando al que no comprende lo que sucede por no estar mentalmente preparado aun para entenderlo.


Por eso y mucho más, cual lobo estepario, sigo acá y por eso
 este 350 ya es plena realidad y... Pitágoras tenía razón.

 

 

 

 

 

Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué - Chile
Enero de 2010
Con la absoluta certeza que pasaremos 2013... y conoceremos la Verdad que nos Liberará.
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